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Arrastrar el nombre por el lodo del menosprecio

A principios de 1954, el periodista suizo F.R. Allemann escribía en la revista Encounter que el Primer Ministro iraní, Mohammad Mosaddegh, era lo que hoy llamaríamos un “populista” que mediante la demagogia convocaba a matones a las protestas callejeras.

Aquellas manifestaciones eran “campañas de terror de las sociedades secretas político-religiosas” vestidas con la apariencia de un auténtico movimiento de masas. El artículo estaba lleno de adjetivos orientalistas. Era sutil, intelectualoide. De ningún modo parecía formar parte de una campaña de intoxicación de la CIA.

Mosaddegh era un “derviche” carismático y “nadie se inclinaba más por las escapadas de Munchausen que los orientales en general y los persas en particular”.

No sólo el pueblo iraní admiraba a aquel estadista, que también fue elogiado por el Presidente Truman y la revista Time le nombró Hombre del Año. No bastaba con derrocarle. El manual de la CIA exigía, además, arrastrarle por el lodo del menosprecio. Ese era el papel reservado a un plumífero de mierda como Allemann y una revista a su altura, como Encounter.

En aquellos tiempos sólo a un conspiranoico (a sueldo de Moscú) se le ocurría decir que Encounter era un montaje de la CIA y el MI6, pero algunos de los fundadores de Encounter, como Christopher Montague Woodhouse, participaron en el Golpe de Estado.

Sin embargo, antes de que Encounter ejerciera de portavoz de la CIA, Kennett Love ya hacía lo mismo para el Times y, naturalmente, la Associated Press no podía faltar en un montaje tipico de la Guerra Fría.

Tras el Golpe de Estado contra Mosaddegh, volvió el Sha Mohammed Reza Pahlevi y la CIA envió a un coronel del ejército estadounidense para crear la Savak, la policía política que debía prevenir que personajes como Mosaddegh volvieran a Irán, mediante el asesinato, la detención, la cárcel y la tortura.

En 1979 cayó el Sha y llegó la República Islámica, tan denostada por los posmodernos, versiones actualizadas de Alemann, porque a las mujeres les obligan a llevar velo y cosas parecidas.

La historia es así de extraña: para aupar al Sha en 1953, la CIA pagó a los mismos ayatollahs que en 1979 le derribaron. El ayatolah Seyyed Abolqassem Kashani, padre espiritual de Jomeini, es el mejor ejemplo.

En torno a la nacionalización del petróleo, Mosaddegh había creado un amplio frente nacional, que la CIA tuvo que desgajar, grano a grano, para que el Golpe de Estado pudiera triunfar en 1953. Uno de esos granos era Kashani, representante de los dirigentes religiosos, que comenzaron a convocar manifestaciones y a desestabilizar al país por encargo de la CIA.

Cuando en su artículo Allemann hablaba de las “campañas de terror de las sociedades secretas político-religiosas” se refería a Mosaddegh, pero hubiera debido hacerlo a Kashani. No eran manifestaciones para apoyar sino para derribar a Mosaddegh. Las revistas como Encounter debían contar los acontecimientos al revés.

Estados Unidos conquistó a los ayatollahs de la misma manera que el Imperio Británico: con sobornos que financiaron a las multitudes que inundaron las calles para protestar contra Mosaddegh, dirigidas por “sociedades secretas político-religiosas”.

https://www.truthdig.com/articles/the-cias-masterful-use-of-fake-news/

Ha muerto George Blake, el agente doble que espió al gobierno británico para el KGB

Ha muerto George Blake, el agente doble que espió al gobierno británico para el KGB durante la Guerra Fría. La información ha sido difundida por el portavoz de la inteligencia rusa (SVR), Serguei Ivanov, a través de la agencia de prensa Tass.

“El legendario oficial de la inteligencia […] George Blake, falleció hoy. Amaba sinceramente nuestro país y admiraba las proezas de nuestra gente durante la Segunda Guerra Mundial”, ha dicho Ivanov.

Tenía 98 años de edad y una de las biografías más fascinantes del siglo pasado. Era el último de los grandes espías con vida, de los topos que la antigua Unión Soviética logró reclutar en plena Guerra Fría. Propinó a la CIA algunos de los más duros reveses de su historia, como ya expusimos en otra entrada.

Antiguo miembro de la resistencia antifascista en Holanda durante la Segunda Guerra Mundial, se hizo agente del MI6, el servicio de inteligencia exterior británico durante la Guerra Fría. Blake ofreció sus servicios a los soviéticos en los años 50, tras haber sido testigo de los bombardeos estadounidenses contra los civiles en Corea, donde estaba destinado.

Suministró los nombres de centenares de espías al KGB, algunos de ellos ejecutados por la inteligencia rusa, y reveló la existencia de un túnel secreto en Berlín-Este, usado para espiar a los soviéticos, desbarando así la Operación Oro. Fue denunciado por un agente doble polaco y condenado en 1961 a 42 años de cárcel en Gran Bretaña, pero consiguió escaparse cinco años más tarde con ayuda de una cuerda y del apoyo de sus compañeros de celda.

En su rocambolesca huida logró atravesar el Telón de Acero y pasó al este. En Moscú se le consideró un héroe y recibió el rango de coronel de los servicios de inteligencia soviéticos.

En 1990 publicó su autobiografía en Moscú, titulada: “No hay opción”.

Era sobrino del dirigente comunista egipcio Henri Curiel, asesinado en París en 1978, de quien hablamos en una entrada anterior.

Más información:
– El oscuro espía del KGB que infligió a la CIA el mayor golpe de su historia
– El primer ciudadano del Tercer Mundo

Iberdrola refuerza la vigilancia las redes sociales con viejos y nuevos espías

Iberdrola quiere monitorizar con toda la información que surge sobre su actividad en la docena de países en los que está presente. Para ello, la empresa eléctrica está ultimando la creación de lo que se ha bautizado como unidad de inteligencia, cuyo fin esencial es rastrear toda la información que sale del grupo en cualquier plataforma, especialmente las redes sociales, donde la eléctrica está expuesta a sufrir ataques no identificados que pueden poner en riesgo su seguridad.

Este proyecto está siendo liderado precisamente por el área de Seguridad de Iberdrola, que desde hace un año está descabezada tras la destitución de Antonio Asenjo como responsable por los pagos al comisario José Manuel Villarejo. Su rol lo está ocupando de forma provisional Patxi Blázquez, número dos de Asenjo y la persona que está liderando este proyecto, similar al de empresas del Ibex como Telefónica y Repsol.

La Unidad de Inteligencia tiene como objetivo monitorizar todos los riesgos que pudieran afectar a Iberdrola y que, dado el desarrollo de las redes sociales, suelen manifestarse de forma telemática en plataformas como Twitter o Facebook. Webs donde las empresas descubren potenciales amenazas de grupos de presión identificados o de anónimos que usan “bots” para difundir cierta información dañina para la sociedad o promover ataques físicos o digitales a instalaciones de la empresa.

El grupo energético dirigido por Ignacio Sánchez Galán no cuenta hasta la fecha con una división dedicada en exclusiva a cubrir este flanco, que se ha convertido en clave en los últimos años por la proliferación de ciberataques. Iberdrola quiere extender esta nueva red a todos los países donde está presente, por lo que ha creado un comité de inteligencia para monitorizar toda la información sensible que pudiera afectar a las operaciones, a las instalaciones o a la reputación de la sociedad.

La empresa quiere conocer al detalle y con antelación si, como le está ocurriendo en Estados Unidos con uno de sus proyectos verdes más relevantes, tiene grupos de oposición, ya sean de organizaciones medioambientales, como Greenpeace, o de partidos políticos, como Unidas Podemos, que planifican o anuncian movilizaciones contra sus plantas eléctricas. Al mismo tiempo, quiere saber quién o quiénes encabezan la protesta y a qué intereses pudieran responder, y si está en peligro la integridad de sus empleados o directivos. Tanto Greenpeace como Podemos se han personado en la causa de Iberdrola y Villarejo que se investiga en la Audiencia Nacional.

El comité de inteligencia está coordinado por Blázquez y en él participan, entre otros, Enrique Victorero, responsable de Seguridad Internacional, hombre enfrentado a Asenjo y a Juan Ramón Canovas Ras, jefe de Seguridad de México, uno de los países más conflictivos para Iberdrola, donde son públicas las profundas diferencias entre Galán y el presidente del país, Andrés Manuel López Obrador, que ha acusado a la eléctrica española de fichar a funcionarios públicos, —incluido el anterior presidente de México, Felipe Calderón, como consejero— después de haber obtenido suculentos contratos.

“A mí me pagaba el pueblo de México, no Iberdrola. Pero estaban muy mal acostumbrados. Iberdrola se llevó como directiva a la señora Kessel, que era secretaria de Energía, y también contrató como miembro de su consejo de administración a Calderón. Entonces, se quedaron mal acostumbrados”, dijo el presidente de México. Tras estas palabras, pronunciadas el pasado mes de septiembre, Iberdrola destituyó como consejera a Georgina Kessel el pasado 20 de octubre, puesto que pasó a ser ocupado por el exministro Ángel Acebes.

Cánovas Ras se incorporó a Iberdrola procedente de FCC, para la que trabajó en Oriente Medio. Fuentes del sector señalan que se trata de un militar, con rango de teniente coronel, que estuvo durante 18 años al servicio del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Cánovas Ras es ahora uno de los hombres fuertes de Seguridad de Iberdrola tras sustituir a Antonio García Villacañas, que ha abandonado recientemente la empresa y que es hijo de un alto mando también de los servicios secretos del Gobierno de España.

Iberdrola fichó el pasado verano al general Félix Sanz Roldán, director del CNI durante los últimos 10 años, como miembro del consejo asesor del presidente de la empresa. Galán ha asegurado un sueldo de 240.000 euros al año al militar, que comparte asiento en este “advisory board” con Ernesto Zedillo, expresidente de México; Joschka Fisher, exministro de Exteriores alemán; Jonathan Hill, antiguo comisario europeo de Mercados de Capitales; Laurence Tubiana, ex directora general de la European Climate Foundation, representante especial del Gobierno francés para la COP21 de París; Ken Salazar, antiguo secretario del Interior de Estados Unidos, y Ramón de Miguel, exembajador de España en París y ante la UE, hombre vinculado a José María Aznar y a Mariano Rajoy.

https://www.elconfidencial.com/empresas/2020-12-14/iberdrola-unidad-inteligencia-cni-vigilar-redes-sociales_2868992/

Europa sigue al asalto de las conversaciones privadas de sus ciudadanos

El Consejo de la Unión Europea quiere volver a poner encima de la mesa el acceso a las conversaciones cifradas, un asunto que ya fue discutido entre 2015 y 2017. Se trata de abrir puertas traseras a los sistemas de cifrado de las comunicaciones que garantizan la confidencialidad de los mensajes.

En el primer artículo de los textos legales, los europeos tienen derechos; el segundo es el que habla de su anulación. En el caso del derecho a la intimidad, se trata de introducir autorizaciones para que la policía, los espías, los piratas o las empresas comerciales tengan acceso a las comunicaciones cifradas de extremo a extremo (P2P).

La Radio Austríaca ORF ha difundido (1) el borrador de una nota enviada por la Presidencia del Consejo de la Unión Europea a las delegaciones de otros países. El documento fechado el 6 de noviembre se titula: “Seguridad a través del cifrado y seguridad a pesar del cifrado” (2).

El cifrado de extremo a extremo P2P es un sistema de seguridad utilizado por WhatsApp, Apple iMessage, Signal y muchos otros servicios de mensajería, para impidir que terceros -incluso quien está a cargo del servicio- lea las conversaciones entre dos interlocutores. Si alguien intercepta un diálogo entre el emisor y el receptor, sólo obtiene una secuencia aparentemente inconsistente de números y letras.

Cuando el cifrado se aplica de extremo a extremo, las conversaciones sólo se pueden leer en los terminales de las personas involucradas en ellas. La policía sólo tienen una forma de acceder a esas comunicaciones: desbloquear el móvil del remitente o del destinatario.

Para invadir la intimidad de las personas, el repertorio argumental de la policía es siempre el mismo: proteger a los buenos vigilando a los malos. Hay sicarios que lo fundamentan de una manera un poco más sofisticada, pero no van más allá. Hay que sacrificar la libertad en aras de la seguridad.

Ese tipo de argumentos se venden por dos razones: la primera es que todo el mundo cree estar en el bando de los buenos y la segunda es que, como muestra la pandemia, están creando una sociedad de personas asustadas y atemorizadas por infinidad de riesgos, reales o ficticios.

Ese tipo de argumentos falaces se introducen en los propios proyectos legislativos: “Las autoridades competentes deben poder acceder a los datos de manera legal y selectiva, respetando los derechos fundamentales y el régimen de protección de datos, y sin degradar la seguridad cibernética”, afirma el documento del Consejo de la Unión Europea.

Dialéctica pura. Una cosa y la contraria. Es un símbolo de los equilibrios en el alambre que hacen todos los saltimbanquis: los europeos tienen derecho a la intimdidad y, al mismo tiempo, la policía debe poner interceptar sus mensajes privados.

Ese tipo de fraudes hipócritas han conducido a la situación actual, donde no hay buenos ni malos sino que todo el mundo (que puede) espía a todo el mundo. Por eso a principios de este año la Comisión Europea recomendó que en sus comunicaciones cotidianas sus funcionarios utilizaran Signal, una aplicación de comunicación cifrada de código abierto.

También es pura dialéctica: las instituciones europeas vigilan y son vigiladas. Los que vigilan quieren más facilidades para vigilar y cuando son vigilados quieren impedirlo. Todo depende del lado de la ecuación en la que se encuentren en cada momento.

Pero eso es difícil. Cuando debilitas una parte de un sistema de cifrado, lo debilitas para todos, en todas partes, reconoció Facebook (propietaria de WhatsApp) el año pasado. Cuando el fiscal general de Estados Unidos les pidió una puerta trasera para espiar a sus usuarios más fácilmente, Facebook respondió: “Las puertas traseras que están pidiendo en nombre de la ley y el orden sería un regalo para los chantajistas, los piratas y los regímenes represivos”.

Volvemos a la dialéctica: el derecho a la intimidad es bueno pero también malo. Con los sistemas de cifrado ocurre lo mismo: son buenos y malos al mismo tiempo. Se pueden utilizar mal, algo que el Consejo de Europa quiere prevenir: “Los delincuentes pueden incluir en su modus operandi soluciones de cifrado de disponibilidad inmediata y llave en mano. En su acto de equilibrio, nos recuerda que estas soluciones son creadas para un propósito legítimo”.

Los buenos son ellos; los malos todos los demás.

(1) https://fm4.orf.at/stories/3008930/
(2) https://files.orf.at/vietnam2/files/fm4/202045/783284_fh_st12143-re01en20_783284.pdf

Vigilancia masiva: la Unión Europea quiere prohibir a Facebook transferir datos de los usuarios a Estados Unidos

Tras el fin del acuerdo de protección de la intimidad, la Unión Europea quiere prohibir a Facebook que transfiera los datos de los usuarios europeos a Estados Unidos porque el espionaje de Estados Unidos pueden utilizar la información para la vigilancia y control.

En julio el Tribunal de Justicia de la Unión Europea dio por terminado el acuerdo de protección de la intimidad (Privacy Shield) firmado entre Estados Unidos y la Unión Europea que anteriormente había permitido a las empresas transferir datos entre las dos regiones.

La Unión Europea cree que los datos de los europeos, sobre todo de las grandes empresas, no estaban suficientemente protegidos de los organismos de inteligencia de Estados Unidos. Por lo tanto, ha decidido romper este acuerdo, prohibiendo rotundamente la transferencia de datos a través del Atlántico.

El espionaje sobre las empresas e instituciones europeas viene otorgando una enorme ventaja a las estadounidenses, que se benefician de los datos confidenciales que les entrega el espionaje estadounidense de cada uno de los movimientos de sus rivales europeas.

Menos de dos meses después, Facebook está en la mira de las autoridades de protección de datos. El organismo regulador irlandés acaba de abrir una investigación sobre la transferencia de datos de los usuarios de las redes sociales europeas a Estados Unidos.

La sede europea de Facebook se encuentra en Irlanda, por lo que el país se encarga de vigilar los manejos del gigante americano. Si no respeta los acuerdos, la empresa de Mark Zuckerberg puede ser multada hasta con el 4 por ciento de su facturación mundial.

Miles de empresas se ven afectadas por la eliminación acuerdo de protección de la intimidad, pero Facebook está particularmente bajo sospecha por sus vinculos con el Mosad y la Agencia de Seguridad Nacional. En el pasado, la empresa estadounidense ha sido denunciada en numerosas ocasiones, en particular, por el asunto Cambridge Analytica, o la venta de datos a terceras empresas.

Para evitar que el espionaje de Estados Unidos acceda a sus datos personales, la Unión Europea podría prohibir a Facebook la transferencia de sus datos personales a Estados Unidos Por consiguiente, la empresa se vería obligada a almacenar esta información en Europa, lo que complicaría enormemente sus operaciones, ya que actualmente circula entre muchos centros de datos de todo el mundo.

Tras la apertura de la investigación, Facebook protestó porque el Tribunal de Justicia ha permitido que ciertos tipos de contratos legales continúen transfiriendo datos entre los dos continentes a pesar del fin del acuerdo sobre la intimidad. Sin embargo, el regulador irlandés no está de acuerdo y considera que estos acuerdos no son válidos.

Facebook tiene hasta finales de este mes para reaccionar contra la Comisión Irlandesa de Protección de Datos. El regulador tomará una decisión final antes de finales de este año, después de lo cual Facebook podrá apelar.

Otras empresas dedicadas al espionaje, como Google, también dependen en gran medida de la transferencia de datos a través del Atlántico.

En 2014 la CIA prometió que ya no volvería a utilizar las vacunas como tapadera para espiar

En 2014 la Casa Blanca anunció su compromiso de no volver a usar nunca una campaña de vacunación como tapadera en una operación de espionaje. Nunca lo hicieron, pero por si acaso prometieron que no lo volverían a hacer.

En enero de 2013 los rectores de 16 institutos de salud pública de Estados Unidos escribieron a Obama protestando por el recurso a un programa de vacunación de hepatitis en Abbottabad (Pakistán), donde se escondía Osama Bin Laden, para lograr muestras de ADN que permitieran saber si allí estaba el cabecilla de Al Qaeda.

La Casa Blanca no reconoció los hechos, pero garantizó que la CIA no volvería a utilizar falsas campañas de vacunación.

Antes del supuesto asesinato de Bin Laden en mayo de 2011 en Abbottabad, la CIA utilizó al médico paquistaní Shakil Afridi en una operación de vacunación encubierta en las cercanías del recinto en el que se refugiaba el dirigente de Al Qaeda, para tomar muestras de ADN que permitieran establecer que había familiares de Bin Laden en la zona.

Anteriormente Afridi había participado varios programas de vacunación financiados por Estados Unidos. En enero de 2012 funcionarios estadounidenses admitieron públicamente que el médico había trabajado para sus servicios de inteligencia.

La operación de vacunación en Abotabad fracasó y el médico-espía fue condenado a más de 30 años de cárcel en Pakistán por traición. Estados Unidos salió en su ayuda redujo la ayuda a Pakistán por en 33 millones de dólares: un millón por cada año de cárcel.

Luego las presiones diplomáticas lograron que su sentencia fue revocada. En Estados Unidos el médico es un héroe y en su campaña electoral de 2016 Trump prometió que lograría su liberación a los “dos minutos” de ser elegido. No ha sido así.

La falsa campaña de vacunación llevó a que se extendiera la desconfianza hacia cualquier grupo de médicos o enfermeros que pretendían programas de inmunización.

El fraude que representaba el doctor Afridi fue revelado en 2011, tras la muerte de Bin Laden, por un periódico británico y confirmado por el entonces director de la CIA Leon Panetta. La exposición a la luz pública de la estratagema llevó a que varios grupos de aldeanos de las zonas tribales en la frontera afgana y grupos de talibanes dieran por abierta la veda contra los trabajadores sociales que llevaban a cabo campañas de vacunación, acusándolos de espías. En su momento, la OMS (Organización Mundial de la Salud) reconoció que la treta de la CIA había sido un duro revés para sus campañas.

El uso de espías camuflados en misiones sanitarias ha sido un obstáculo importante para conseguir llevar la vacuna a algunas zonas de países como Afganistán, Pakistán o Nigeria. Tras destapare el caso Afridi, hubo varios ataques al personal sanitario en Pakistán y Nigeria, con un par de decenas de muertes.

El recelo a estas campañas sanitarias no es nuevo. En 2004 hubo un parón en las actividades de vacunación al norte de Nigeria. Los grupos islamistas denunciaron que los fármacos producían esterilidad en la población, lo que se interpretó como un intento de las potencias occidentales para reducir el auge demográfico del país.

https://elpais.com/sociedad/2014/05/20/actualidad/1400599997_336601.html

Elecciones en Bielorrusia: la rocambolesca trama del espionaje ucraniano

Hace unos días informamos de la detención en Bielorrusia de un grupo de mercenarios de la empresa rusa Wagner, un acontecimiento extraño que se producía pocas semanas antes de las elecciones presidenciales, previstas para hoy.

La situación en Minsk es rocambolesca y los tiros apuntaban en todas direcciones, hasta que Komsomolskaia Pravda ha publicado un interesante reportaje de investigación (*) que ha impactado en los medios y las redes sociales de habla rusa.

Komsomolskaia Pravda desmiente al gobierno de Lukashenko: los mercenarios capturados no trabajaban para Wagner sino que fueron contratados por el SBU, el servicio secreto ucraniano, que se hicieron pasar por miembros de Wagner.

Se trató de una operación ucraniana encubierta en la que los reclutas creyeron que su destino era la protección de las instalaciones petroleras de Rosneft en Siria y Venezuela.

No estaban en Bielorrusia para intervenir en las elecciones sino esperando un vuelo que debía llevarlos a Turquía desde donde serían transportados a su destino final. Al menos eso es lo que les hicieron creer a los mercenarios rusos.

La mayoría de ellos habían combatido en el Donbas junto a las milicias locales y Kiev solicitó su extradición.

El SBU ucraniano utilizó un dominio de internet falso de Rosneft para sus correos electrónicos.

Los mercenarios recibieron dinero y billetes de avión para un vuelo de Minsk a Turquía, reservados a través de una agencia de viajes ucraniana en Kiev que parece haber sido creada exclusivamente para este propósito. Pero cuando los reclutas llegaron a Bielorrusia, se les dijo que el vuelo había sido cancelado. Se alojaron en un hotel local y les dijeron que esperaran unos días para otro vuelo.

El servicio secreto ucraniano informó entonces a Lukashenko de que un grupo de mercenarios rusos estaba en su país para dar un Golpe de Estado durante las elecciones de hoy. Lukashenko reconoció públicamente que la información procedía de Ucrania.

El SBU pretendía matar varios pájaros de un tiro: dar un golpe a Wagner, de rebote dar otro a Rosneft, envenenar las relaciones entre rusos y bielorrusos y, muy posiblemente, conseguir la extradición de quienes les han combatido en el Donbas.

A Komsomolskaia Pravda sólo le falta añadir que quien habla del SBU habla de la CIA.

(*) https://www.kp.ru/daily/217165/4266019/

Más información:
– ¿Se dirigían a Venezuela los mercenarios rusos de Wagner detenidos por el KGB en Bielorrusia?

La CIA se apodera de los historiales médicos de millones de enfermos británicos (gracias al coronavirus)

A través de Palantir, la CIA se ha apoderado de los historiales médicos de millones de enfermos británicos que, como en otros países, deberían ser confidenciales.

El NHS (Servicio Nacional de Salud) pagará a la empresa de la CIA un millón de libras para procesarlos y almacenarlos digitalmente.

El coronavirus ha vuelto a servir de pretexto, una vez más. Dicen que la digitalización ayudará a la burocracia sanitaria a entender la propagación del virus y a asignar los recursos adecuadamente.

El contrato inicial con Palantir se anunció el 28 de marzo, aunque no se sacó a concurso (1). Debía haber terminado el 11 de junio, pero esta semana el NHS ha confirmado una prórroga de cuatro meses por el precio de un millón de libras (2).

Como ya explicamos hace dos años, Palantir es una empresa creada con dinero del fondo de inversiones In-Q-Tel, dirigido por la CIA. En abril de 2018 Estados Unidos aprobó la Ley Nube (Clarifying Lawful Overseas Use of Data Act) que obliga a las empresas estadounidenses a informar al gobierno, incluso aunque hayan obtenido la información fuera del país.

El NHS ha declarado que Palantir integrará y depurará datos de fuentes dispares para disponer de “una fuente única de verdad” que apoye la toma de decisiones.

Microsoft, Amazon, Google y Faculty también participaron en la implementación del almacenamiento de datos sobre el coronavirus, un proceso en el que Google no ha participado, según The Telegraph (3).

La ampliación del contrato exige a Palantir la agrupación de las bases de datos para que el servicio se pueda adjudicar a empresas privadas de manera abierta. Es posible que Palantir continúe después del período de prórroga.

La empresa acaba de firmar un contrato relacionado con el coronavirus con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos por 17,3 millones de dólares.

Pero ni a la CIA ni a Palantir le interesan el dinero, sino el control de la información, como se ha puesto de manifiesto después de una batalla legal para conocer los detalles del contrato originario firmado por el NHS, en donde constaba que el precio era de… una libra (4).

La CIA y Palantir estaban dispuestos a pagar dinero por el acceso a los valiosos datos de los historiales médicos de los pacientes, con o sin coronavirus.

Los historiales médicos del NHS a los que la CIA tiene acceso comprenden, entre otros datos, el nombre, la edad, la dirección, el estado de salud, los tratamientos y medicamentos, las alergias, las pruebas médicas, los escáneres, resultados de rayos X, si el paciente fuma o bebe, e información de admisiones y altas en los hospital a lo largo de toda la vida de una persona.

Palantir ha desarrollado una tecnología que las centrales de inteligencia y los gobiernos utilizan para el control masivo sobre la población. Además de la CIA, sus bases de datos están en poder de la NSA, el FBI y el Pentágono.

Recientemente la empresa ha comenzado a vender su tecnología de almacenamiento de datos a monopolios privadas.

(1) https://healthtech.blog.gov.uk/2020/03/28/the-power-of-data-in-a-pandemic/
(2) https://tech.newstatesman.com/coronavirus/palantir-nhs-datastore-contract-extension
(3) https://www.telegraph.co.uk/technology/2020/07/15/google-dropped-nhs-covid-19-data-store/
(4) https://www.cnbc.com/2020/06/08/palantir-nhs-covid-19-data.html

Más información:
– Empresas informáticas creadas y subcontratadas por la CIA: el Caso Palantir
– Tecnología, clases sociales y lucha de clases
– Nos acechan, nos vigilan, nos controlan, nos espían y… nos venden al mejor postor
– El panóptico medicalizado se puede utilizar para cazar a los homosexuales en su propio ambiente

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