La web más censurada en internet

Etiqueta: Espionaje (página 14 de 18)

El reputado criminal de guerra liberiano Charles Taylor era un agente de la CIA

Estados Unidos ha confirmado que el dirigente liberiano Charles Taylor, reputado criminal de guerra, trabajaba para sus agencias de inteligencia, incluida la CIA, según el Boston Globe.

La revelación se produjo en respuesta a una solicitud del periódico de la Ley de Libertad de Información.

Un periodista del Globe dijo a la BBC que ésta era la primera confirmación oficial de viejas informaciones sobre la relación entre la inteligencia estadounidense y Taylor.

En julio de 2009 se difundieron rumores sobre vínculos con la CIA cuando el propio Taylor dijo en su juicio ante el Tribunal Especial para Sierra Leona en La Haya, que en 1985 espías estadounidenses le habían ayudado a escapar de una prisión de alta seguridad en Boston.

La CIA en ese momento negó esas declaraciones como “totalmente absurdas”. Pero ahora la Agencia de Inteligencia de Defensa, el brazo espía del Pentágono, reveló que sus agentes y los de la CIA usaron a Taylor como informante.

El periodista Bryan Bender dijo al programa Network Africa de la BBC que el Pentágono se negó a dar detalles del papel exacto de Taylor, escudándose en la “seguridad nacional”.

Pero confirmaron que Taylor, que tiene ciudadanía estadounidense, comenzó a trabajar con los servicios de inteligencia de Estados Unidos en la década de 1980, cuando se hizo con el poder en Liberia, desatando una terrible guerra civil contra el entonces presidente Samuel Doe. La guerra se desencadenó desde Burkina Faso y como Thomas Sankara se oponía a ella, fue asesinado antes de que comenzara.

Taylor llegó a la Presidencia de Liberia y se convirtió en uno de los dirigentes políticos más famosos del mundo. También está acusado de armar y controlar a los terroristas del RUF en la vecina Sierra Leona durante una campaña de crímenes que duró 10 años y estuvo dirigida principalmente contra civiles.

Ahora el agente de la CIA está a la espera del veredicto de su juicio por los crímenes de guerra que cometió.

https://www.bbc.co.uk/news/world-africa-16627628

Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (y 4)

Los terroristas que apoyaba Reino Unido tenían una relación muy estrecha con el Frente Al-Nosra. En 2013 Paul Wood, de la BBC, informó que “el Ejército Libre de Siria [estaba] tan cerca del Frente Al-Nosra que casi se había fusionado”. El “Ejército Libre de Siria” colaboró regularmente con el Frente Al-Nosra durante toda la guerra.

En 2015 se desestimó una demanda presentada ante el Tribunal Penal Old Bailey contra Bherlin Gildo, un ciudadano sueco acusado de asistir a un campo de entrenamiento terrorista para luchar en Siria, cuando se descubrió que los servicios de inteligencia británicos apoyaban a los mismos grupos de oposición que él. Los medios de comunicación británicos informaron de que Gildo estaba luchando en las filas del Frente Al-Nosra o en un grupo yihadista afiliado, Kataib Al-Mujahidin.

Sin embargo, no se sabía si realmente Gran Bretaña apoyaba a este grupo en particular. Probablemente la desestimación de la demanda estuvo relacionada más bien con el hecho de que Gran Bretaña apoyó al “Ejército Libre de Siria” y que estas fuerzas eran en gran medida indistinguibles de los grupos yihadistas a los que se unieron individuos como Gildo.

Aunque es poco probable que Gran Bretaña haya armado directamente o formado grupos yihadistas en Siria, su guerra secreta ha aumentado la certeza de que estos grupos se beneficiaron de sus políticas. “Occidente no está entregando armas a Al-Qaeda, y mucho menos al Califato Islámico, pero el sistema que ha construido está conduciendo precisamente a ese resultado”, señaló Alastair Crooke, director del MI6. Las armas proporcionadas al “Ejército Libre de Siria” fueron un supermercado que abastecía a los grupos más extremistas para imponer la yihad.

El esfuerzo por controlar a esos grupos antes de enviar ayuda occidental sonó como un reconocimiento del papel dominante que dentro de la oposición desempeñaban los grupos yihadistas. En gran medida esa política careció de sentido. La operación secreta británica formaba parte de un programa masivo en el que Arabia saudí gastó “varios miles de millones de dólares” y Qatar 3.000 millones de dólares para financiar principalmente a grupos yihadistas.

El año pasado el gobierno británico reveló que desde 2015 había gastado 199 millones de libras esterlinas (unos 229 millones de euros) para apoyar a la oposición “moderada” frente a Assad y al Califato Islámico.

El apoyo incluía “equipos de comunicación, médicos y logísticos”, así como la formación de periodistas en el desarrollo de “medios de comunicación sirios independientes”. Sin embargo, los detalles de las últimas operaciones secretas británicas siguen siendo poco claros y se ha proporcionado poca información para revelar el papel desempeñado por Reino Unido.

En la actualidad, el gobierno sigue dando respuestas engañosas a las preguntas parlamentarias. La semana pasada no respondió a una pregunta del diputado laborista Lloyd Russell-Moyle, que preguntó qué grupos armados había formado Reino Unido desde 2012. En cambio, dio a entender que desde 2016 sólo había formado grupos que luchaban contra el Califato Islámico.

En respuesta a otra pregunta parlamentaria del mes pasado sobre el número de soldados que actualmente tiene Gran Bretaña en Siria, el gobierno también despertó sospechas al no responder con precisión, dando fe únicamente de la presencia de 600 soldados desplegados por todo Oriente Medio, una vez más con el único propósito de luchar contra el Califato Islámico.

Paralelamente, el gobierno británico sigue argumentando que “los principales grupos armados de oposición sobre el terreno” en Siria “no son terroristas” y, en cambio, apoyan una solución política negociada de lo que califican como “una crisis”.

La política británica, al igual que la de los aliados de Gran Bretaña, ha contribuido a que los sirios sigan sufriendo y no se ha visto motivada en modo alguno por su angustia. También ha contribuido a la amenaza terrorista a nivel nacional.

Cientos de británicos, incluidos los yihadistas que trabajan con los grupos más violentos, han recibido formación en Siria y les han alentado a regresar a Reino Unido para llevar a cabo los ataques. La política activa y beligerante de Gran Bretaña contra Siria es un desastre para la población de ambos países.

(Extractos del libro “Secret Affairs: Britain’s Collusion with Radical Islam” publicado este año por Mark Curtis)

Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (3)

En el otoño de 2013 Gran Bretaña reorientó su campaña de apoyo a los terroristas sirios. Según el periódico The Guardian, el gobierno británico proporcionó 2,4 millones de libras esterlinas (unos 2,75 millones de euros) a empresas privadas de mercenarios para prestar apoyo estratégico a los medios de comunicación de los grupos que combatían en Siria.

Jaysh Al-Islam (Ejército del Islam), una coalición formada por unas 50 facciones yihadistas financiada por Arabia Saudí, fue uno de los grupos clasificados por Gran Bretaña como parte de la “oposición armada moderada”.

A finales de 2013 el espionaje británico y estadounidense se reunió en secreto en Ankara con los dirigentes de algunos grupos yihadistas para forjar una nueva alianza entre ellos. El diario Telegraph señaló que durante las discusiones, los terroristas exigieron la creación de un Estado confesional gobernado por la shariá, mientras las fuerzas laicas iban perdiendo terreno.

Aunque no sabemos con qué grupos yihadistas se reunieron los espías británicos, parece que en aquel período surgió una nueva coalición, el Frente Islámico, que incluía a Jaysh Al-Islam y Ahrar Al-Sham, que cooperaron regularmente con el Frente Al-Nosra y el Califato Islámico hasta enero de 2014. El cofundador de Ahrar Al-Sham, Abu Jaled Al-Suri, fue representante de Al-Qaeda en Siria antes de ser asesinado en febrero de 2014; una serie de transferencias de dinero y contactos personales le relacionan con los atentados de Atocha de 2004.

Durante los primeros años de la guerra las operaciones secretas británicas y estadounidenses estaban centradas en derrocar a Assad. Estados Unidos comenzó sus ataques aéreos contra el Califato Islámico en Siria en septiembre de 2014. No he encontrado ninguna prueba del entrenamiento británico de la oposición siria para combatir al Califato Islámico hasta mayo de 2015, cuando Londres envió 85 soldados a Turquía y Jordania para entrenar a los terroristas en la lucha contra Assad.

En julio de 2015 Gran Bretaña estaba entrenando sirios en Arabia Saudí, Turquía, Jordania y Qatar para luchar contra el Califato Islámico, pero la guerra contra Assad continuaba.

Durante varios años las operaciones desplegadas por los británicos con sus aliados en Siria incluyeron la creación y el apoyo a grupos yihadistas. En 2016 el antiguo embajador británico en Siria, Peter Ford, dijo a una comisión parlamentaria de investigación que la existencia de grupos “moderados” en la oposición armada era “en gran medida imaginaria”.

Aunque el “Ejército Libre de Siria” tenía algunas unidades laicas, fue un aliado de hecho del Califato Islámico hasta finales de 2013 y colaboró con dicha organización en el campo de batalla hasta 2014, a pesar de las tensiones entre ambos grupos. “Tenemos buenas relaciones con nuestros hermanos en el Ejército Libre de Siria”, dijo Abu Al-Atheer, dirigente del Califato Islámico en 2013 tras comprarles sus armas.

(Extractos del libro “Secret Affairs: Britain’s Collusion with Radical Islam” publicado este año por Mark Curtis)

Abu Jaled Al-Suri, representante de
Al-Qaeda en Siria y fundador de Ahrar Al-Sham, relacionado con los atentados de Atocha de 2004

Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (2)

La formación de terroristas por parte de Reino Unido en bases en Jordania para luchar contra Assad fue autorizada entonces por informes de que las fuerzas especiales que operaban desde esas bases “probablemente” habrían sido enviadas a Siria para ejecutar misiones militares. En agosto de 2012 la base militar y de inteligencia británica en Chipre también proporcionó inteligencia al “Ejército Libre de Siria” a través de Turquía, mientras que Reino Unido proporcionó teléfonos satelitales a los grupos terroristas para coordinar las operaciones militares.

Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores enseñó técnicas de negociación y estabilización a los dirigentes yihadistas y les asesoró sobre cómo debían dirigirse al pueblo sirio y al público internacional.

Estados Unidos era plenamente consciente de que la mayoría de las armas proporcionadas por sus aliados saudíes y qataríes estaban llegando a yihadistas terroristas y no a los grupos más laicos de la oposición. Sin embargo, la participación de Estados Unidos y Gran Bretaña en la guerra se intensificó aún más en noviembre de 2012, cuando en una conferencia en Qatar de los “amigos” de Siria, un grupo de países opuestos a Assad, Gran Bretaña anunció que estaba tratando de organizar a los terroristas sirios en una fuerza de combate efectiva.

El secretario de Asuntos Exteriores, William Hague, estudió la posibilidad de establecer un gobierno interino en el norte de Siria y reunir a las fuerzas de la oposición siria sobre el terreno para derrocar a Assad.

Dos días después, el general David Richards, jefe del Estado Mayor del ejército británico, convocó una reunión en Londres para intensificar el armamento de la oposición. Poco después Estados Unidos coordinó un transporte aéreo de 3.000 toneladas de armas para el “Ejército Libre de Siria” desde Croacia, con la ayuda de Gran Bretaña y otros Estados europeos, una iniciativa pagada por Arabia saudí.

Lord Ashdown, el dirigente de los Liberales Demócratas, afirmó más tarde que esta enorme cantidad de armas terminó “casi exclusivamente” en manos de los grupos terroristas más radicales. El Frente Al-Nosra y otro grupo yihadista islamista, Ahrar Al-Sham, incautaron algunas de las armas suministradas al “Ejército Libre de Siria”, mientras que otras fueron recuperadas por miembros del Califato Islámico en el vecino Irak.

Gran Bretaña estuvo estrechamente asociada al programa “Timber Sycamore” de Obama, iniciado en abril de 2013, que se convirtió en la principal operación estadounidense para suministrar armas y entrenamiento a los terroristas sirios. Las salas de mando de Turquía y Jordania, gestionadas por funcionarios de los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Gran Bretaña, Turquía, Francia, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, suministraron misiles y cohetes antitanque a diversos grupos de la oposición.

Una vez más, muchas de las armas cayeron en manos del Califato Islámico y Al-Qaeda, a veces después de haber sido comercializadas en el mercado negro. Estados Unidos gastó más de mil millones de dólares en la Operación “Timber Sycamore”, que Trump clausuró en 2017, cuando quedó en evidencia que todo el esfuerzo había sido inútil.

(Extractos del libro “Secret Affairs: Britain’s Collusion with Radical Islam” publicado este año por Mark Curtis)

Las operaciones secretas del espionaje británico para apoyar a los terroristas sirios durante la guerra (1)

Durante más de seis años Reino Unido ha ejecutado operaciones secretas con sus aliados para derrocar al Presidente Bashar al-Assad, y esa política contribuyó a prolongar y radicalizar una terrible guerra. Pueden pasar varios años antes de que se conozca toda la historia de esta operación secreta, pero algunos elementos ya se pueden reconstruir.

El Reino Unido y sus aliados vieron la oportunidad que durante mucho tiempo habían buscado para eliminar un régimen nacionalista independiente en la región y fortalecer su control general sobre el Oriente Medio.

En la primavera de 2011 Qatar comenzó a enviar armas a grupos de oposición en Siria con la aprobación de Estados Unidos. En pocas semanas, el gobierno de Obama recibió informes de que estas armas estaban llegando a los grupos terroristas. En noviembre el agente de la CIA Philip Giraldi escribió que a Turquía llegaban “aviones de combate no identificados de la OTAN”, que transportaban armas y que 600 cazas despegaron de Libia para apoyar al “Ejército Libre de Siria”.

El MI6 británico y las fuerzas especiales francesas ayudaron a los terroristas sirios y evaluaron sus necesidades de entrenamiento, armamento y comunicación, mientras que la CIA proporcionó equipo de comunicación e inteligencia. 

El gobierno de David Cameron inició la operación secreta en Siria después de que acabara de derrocar a Muammar Gaddafi en Libia, donde también trabajó junto a los yihadistas. Algunos de los terroristas libios que se unieron a los yihadistas sirios fueron entrenados por fuerzas británicas, francesas o estadounidenses en Libia para luchar contra Gaddafi. Algunos de ellos se unieron más tarde al Califato Islámico o a la filial de Al-Qaeda en Siria, el Frente Al-Nosra, que se convirtió en el grupo terrorista sirio más poderoso.

Gran Bretaña participó en una red de transporte de armas entregadas a Siria desde Libia a través del sur de Turquía, que fue autorizada a principios de 2012 tras un acuerdo secreto entre Estados Unidos y Turquía. Revelado por el periodista Seymour Hersh, el proyecto fue financiado por Turquía, Arabia saudí y Qatar, mientras que la CIA, con el apoyo del MI6, era responsable del transporte de armas desde los arsenales de Gaddafi hasta Siria.

La operación no fue revelada a las comisiones de inteligencia del Congreso de Estados Unidos, lo cual es necesario por la ley de Estados Unidos, y la participación del MI6 permitió a la CIA eludir la ley al clasificar la misión como una operación de enlace.

Hersh señaló que un gran número de terroristas en Siria que finalmente recibieron las armas eran yihadistas, algunos de los cuales estaban afiliados a Al-Qaeda. Qatar, principal aliado de Reino Unido en el derrocamiento de Gaddafi y que recuperaba su papel en Siria, ha estado suministrando armas y dinero al Frente Al-Nosra. El diario Telegraph informó de los comentarios de un diplomático de Oriente Medio de que Qatar era responsable del hecho de que el Frente Al-Nosra tuviera dinero, armas y todo lo que necesitaba parea la guerra.

En 2012 el ejército británico desarrolló planes para formar un ejército de 100.000 terroristas sirios “moderados” con el objetivo de derrocar a Assad, que iba a avanzar sobre Damasco bajo la cobertura aérea occidental y de los países del Golfo. Cameron fue informado de que esta iniciativa de extracción, equipamiento y formación tardaría un año en desarrollarse, pero el Consejo de Seguridad Nacional Británico rechazó la idea por considerarla demasiado arriesgada.

El plan estadounidense de formar una gran fuerza terrorista siria, que apareció en 2013, ha sido descrito como un eco de aquel plan británico.

(Extractos del libro “Secret Affairs: Britain’s Collusion with Radical Islam” publicado este año por Mark Curtis)

Irán detiene a decenas de espías infiltrados en los aparatos del Estado

El ministro iraní Mahmud Alavi
El contraespionaje iraní ha detenido a decenas de espías que trabajaban en sus agencias gubernamentales, según comunicó el martes el ministro de Inteligencia iraní, Mahmud Alavi.

El ministro no dio detalles sobre la identidad de los detenidos, pero indicó que la unidad de contraespionaje de su ministerio vigilaba a personas con doble nacionalidad.

Según Alavi, los enemigos de Irán recurren a los espías con el objetivo de obtener información valiosa sobre el país. “Por esta razón, están actuando a través del espionaje y la penetración. Afortunadamente, la unidad de inteligencia […] es una de las más fuertes del ministerio”, dijo.

El anuncio se produjo después de que Trump se retirara del histórico acuerdo nuclear e impusiera nuevas sanciones contra Teherán. El gobierno iraní prevé que en noviembre entren en vigor más sanciones, y Washington ha amenazado con castigar a cualquier persona en el mundo que haga negocios con la República Islámica.

El espionaje alemán durante la guerra 1939-1945 en Argentina

Dario Herchhoren

El estudio del espionaje alemán en Argentina, requiere una reflexión previa sin la cual no es posible entender como actuaba dicho espionaje; y para ello hay un dato insoslayable, y es que Argentina que se había independizado del imperio español en 1810, en realidad gozaba de una independencia puramente formal, ya que el imperio británico era en realidad quien movía los hilos de la economía y de la política argentinas, convirtiendo a la Argentina en una semicolonia.

Dicho esto es necesario indagar en la situación de la clase obrera tanto rural como industrial en Argentina durante ese período.

Todos los paises dependientes, y Argentina sin duda lo era, crecen a merced de los aflojamientos que los imperios coloniales ejercen sobre ellos, y el comienzo de la guerra en 1939 era una ocasión de oro para romper los violentos vínculos que ataban a la nación argentina al imperio inglés, y el movimiento obrero no desaprovechó esa magnífica oportunidad.

Durante toda la década de 1930, se sucedieron en Argentina gobiernos espúreos surgidos del golpe militar de 1930 contra el gobierno de Hipólito Yrigoyen, lo que abrió un período espantoso de la historia argentina conocido como «la década infame», y que culminaría con un nuevo golpe de estado el 4 de junio de 1943, que acabó con ese período ominoso.

Según palabras de Winston Churchill, Inglaterra sería el taller del mundo y Argentina su granja. Esta terrible sentencia se venía cumpliendo en forma inexorable, hasta que el nazismo alemán desata la guerra atacando a Polonia y poniendo en alerta al imperio británico que siente en su pescuezo el aliento alemán que le acecha.

Este período produce importantes transformaciones económicas, ya que al no poderse importar productos europeos a raíz del conflicto mundial hay que suplirlos con productos nacionales y ello hace que florezcan infinidad de fábricas y talleres argentinos que comienzan a surtir las necesiades del país.

Ello a su vez hace que crezca la calse obrera, y que los sindicatos se hagan más fuertes, y puedan defender mejor a sus afiliados, y se constituyan en un auténtico poder.

En Argentina, hay una gran cantidad de empresas alemanas, entre las cuales estaban Hanomag, y Otto Deutz, fabricantes de tractores; Pelikan, fabricante de tintas y tinturas para la industria textil; Shultz, fabricante de motores marinos, Borgward, fabricante de piezas para la industria automotriz, Daimler Benz, fabricante de automóviles y piezas de repuesto; dos periódicos diarios en alemán, el Fraie Presse de tendencia filonazi, y el Argentinische Tageblatt de clara orientación izquierdista.

Hay además una gran colonia alemana que se traduce en varias iglesias luteranas; y muy especialmente hay un gran banco alemán, que es el Banco Alemán Transatlántico, antecesor del actual Detsche Bank, que financia a las empresas alemanas. Y por encima de todo ello, el embajador alemán Conde Luxburg, que cumplía fielmenter las instrucciones del ministro de AAEE alemán Joachim Von Ribbentrop. ¿Cuáles eran esas instrucciones? Pues consistían en informar diariamente al alto mando militar alemán que buques ingleses  partían  de los puertos argentinos cargados con mercancías de primera necesidad, especialmente alimentos para saciar las necesidades de las cocinas del imperio de Su Graciosa Majestad, para que los U Bote (Submarinos alemanes) los hundieran.

Por aquello de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo, había en los sectores populares argentinos un profundo odio hacia el imperio británico y una enorme simpatía hacia los alemanes, que estaban atacando a ese imperio. Esto no significa que el pueblo argentino sea nazi ni que simpatizara con los campos de exterminio, ni con la invasión de la URSS que  gozaba de las simpatías de la clase obrera; nada de eso. Simplemente las clases populares argentinas que eran víctimas de la sobreexplotación de las empresas inglesas que se habían apropiado de la industria de la carne y de los granos, estaba recibiendo una paliza a manos de los alemanes.

Pero todo esto cambia a raiz del golpe de estado del 4 de junio de 1943, en el que militares nacionalistas separan de la presidencia a Ramón Castillo, un profesor de derecho mercantil de la Universidad de Buenos Aires y abogado de las grandes compañías inglesas de la industria de la carne, siendo reemplazado por el General Edelmiro Farrell, que expulsa al embajador alemán conde Luxburg, expropia la propiedad alemana, italiana y japonesa declarando la guerra a esos paises; y formando con ese grupo empresrial  de vital importancia, un nuevo grupo llamado «Grupo Dinie» (Grupo de empresas del estado) que fueron un puntal importantísimo para la transformación de Argentina de un país con una economía rural a un país de economía industrial.

Esto es el inicio de la etapa más fascinante de la historia argentina moderna. Pero eso será para otra entrega.

Decenas de espías de la CIA han sido ejecutados en China en 2010, uno de sus mayores fracasos

El fracaso de la CIA en China es uno de los más estrepitosos del espionaje en décadas. Entre 2010 y 2012, unos 30 espías estadounidenses (o más, según algunas fuentes) fueron detenidos y ejecutados, y la red que la CIA había construido durante décadas en el país asiático fue desmantelada prácticamente por completo.

Las razones fueron investigadas por una comisión especial de la CIA en colaboración con el FBI, que logró identificar tres causas potenciales del histórico fracaso: una traición, un trabajo incorrecto de los propios espías que permitió que los chinos los detectaran y una infracción en el sistema de comunicaciones. Como resultado, los investigadores llegaron a la conclusión de que fue una combinación de los tres factores lo que facilitó que China destruyera la red de espionaje.

Cuando los espías de la CIA comienzan a trabajar con uno nuevo, a menudo recurren al uso de un sistema de comunicación cifrado temporal que es totalmente independiente de la red principal de la CIA, algo que permite garantizar la seguridad en caso de que la persona resulte ser un espía doble.

Durante la investigación se descubrió que el sistema temporal de la CIA contenía un error técnico, a causa del cual se conectaba a la plataforma de comunicaciones principal. La CIA rompió el cortafuegos entre los dos sistemas y los expertos chinos pudieron penetrar en el sistema temporal a través de un espía doble, o del ordenador de una de las fuentes reveladas por un traidor o tras detectar patrones de actividades sospechosas en la red. Desde allí entraron en la base común y descubrir toda la red de espionaje.

Estados Unidos empleó por primera vez el sistema de comunicaciones encubiertas que utilizó en China en zonas de guerra de Oriente Medio, donde los desafíos de seguridad y los objetivos tácticos son diferentes. El sistema no fue diseñado para afrontar un servicio de inteligencia altamente sofisticado como el de China y un entorno digital completamente diferente.

En el desmantelamiento de la red de espionaje estadounidense también influyeron otros factores, incluido el supuesto reclutamiento por parte de China del espía Jerry Chun Shing Lee. Los fiscales federales han acusado a Lee a principios de este año de este asunto.

Lee fue el posible informante de China y estuvo en contacto con el Ministerio de Seguridad del Estado del país por lo menos hasta 2011. China le pagó cientos de miles de dólares por su trabajo.

La CIA cree que China compartió sus hallazgos con Rusia, donde algunas fuentes de la CIA estaban usando un sistema similar de comunicaciones encubiertas. Varias de esas fuentes en Rusia repentinamente cortaron su relación con sus mentores de la CIA en el mismo período en que tuvo lugar el desmantelamiento de la red en el país asiático.

El fracaso del sistema de comunicaciones ha reavivado un debate dentro del espionaje acerca de la conveniencia de recurrir a métodos más antiguos y menos tecnológicos para llevar a cabo interacciones encubiertas con las fuentes.

Los espías de la CIA que operan en China desde aquel fracaso han vuelto a los viejos métodos de comunicación, incluida la interacción subrepticia en persona con las fuentes, pese a que dichos métodos pueden consumir mucho tiempo y conllevan sus propios riesgos.

https://foreignpolicy.com/2018/08/15/botched-cia-communications-system-helped-blow-cover-chinese-agents-intelligence/

La CIA está involucrada en el atentado contra Maduro, según un experto

En unas declaraciones Scott Bennett, un experto en antiterrorismo, aseguró ayer que la CIA está involucrada en el atentado contra Maduro del sábado.

El atentado tuvo lugar mientras Maduro pronunciaba un discurso en un desfile militar en la capital, Caracas. La transmisión de televisión se interrumpió cuando se oyó una explosión y otros en el podio de repente miraron al cielo con miedo.

Unas horas después del ataque, el Asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, se apresuró a negar cualquier implicación de Estados Unidos. “Puedo decir inequívocamente que no hay participación del gobierno de Estados Unidos en este asunto”, dijo a Fox News.

Maduro acusó a Colombia del ataque, diciendo más tarde: “No tengo ninguna duda de que el nombre (del presidente colombiano) Juan Manuel Santos está detrás de este ataque”.

Bennet, ex funcionario de guerra psicológica del Ejército de Estados Unidos, dijo a Press TV que el ataque fue sólo otro movimiento de la CIA para promover el plan de guerra política en la región. “Creo que cuanto más nos fijemos en este tema, más veremos que fue un intento terrorista de algunos actores de la CIA, colombianos y de extrema derecha que apuntaban a Maduro”, dijo.

“Será, como acaba de aparecer, otra confirmación de que la CIA de Estados Unidos es un elemento deshonesto, una operación de inteligencia deshonesta que trata de empujar a Estados Unidos de América a guerras políticas temerarias”, añadió.

El analista afirmó que era posible que el ataque contra un representante político de Estados Unidos en Bangladesh el mismo día fuera una “bandera falsa” de la CIA para desviar la atención del intento de asesinato contra Maduro.

Ayer funcionarios estadounidenses dijeron que hombres armados habían atacado un convoy de automóviles que transportaba a la embajadora de Estados Unidos en Bangladesh, Marcia Bernicat, y a su equipo de seguridad en la capital, Dhaka. Ella escapó ilesa del ataque.

“Dado que Maduro está comenzando a exponer a los jugadores, su origen, metodología… cada vez encontrará más vínculos directos con la comunidad de inteligencia de la CIA y los elementos renegados que usaron Estados Unidos de América y Venezuela”, dijo Bennett.

El experto sostiene que las señales de los drones y la ruta de vuelo, así como las cuentas bancarias y las pistas financieras de los involucrados en el ataque, serán algunos de los detalles clave que ayudarán a Caracas a llegar al fondo de la intentona.

“Así que es un día muy triste, pero también puede ser un gran día porque es una de las trompetas de la libertad que el resto del mundo puede escuchar y a la que el resto del mundo puede responder rechazando tales actos de terrorismo”, concluyó.

https://www.presstv.com/Detail/2018/08/05/570309/US-CIA-Maduro-assassination-Venezuela

Cumbre del espionaje de Pakistán, Irán, Rusia y China para impedir el reagrupamiento yihadista en Afganistán

Serguei Naryshkin, jefe del espionaje ruso
El martes se reunieron en una cumbre en Islamabad los dirigentes de la seguridad e inteligencia de Pakistán, Irán, Rusia y China para subrayar la necesidad de una participación más activa de las fuerzas regionales en los esfuerzos para resolver la Guerra de Afganistán, según informa la agencia rusa Tass (1).

A la reunión no se invitó a Estados Unidos porque el debate estelar fue el agrupamiento de los miembros del Califato Islámico que han abandonado Siria e Irak para refugiarse en Afganistán a la sombra de las tropas de Estados Unidos.

La atención se centró en los peligros asociados con la formación de grupos terroristas en el Afganistán. “La conferencia reconoció la importancia de medidas coordinadas para prevenir el flujo de terroristas de Siria e Irak a Afganistán, donde representarían un peligro para los países vecinos”, dijo el jefe de la inteligencia rusa Serguei Naryshkin.

Los altos funcionarios de seguridad e inteligencia destacaron la necesidad de una mayor participación de las fuerzas regionales en los esfuerzos por resolver la Guerra de Afganistán.

Hace un mes el Jefe del Estado Mayor iraní, general Mohammad Hossein Baqeri, volvió a acusar (2) a Estados Unidos de trasladar a Afganistán a los terroristas del Califato Islámico derrotados en Siria e Irak.

A mediados de diciembre, el Ministerio de Defensa ruso también acusó a Estados Unidos de utilizar la base aérea de Hasakah en Siria para reorganizar a los yihadistas y agruparlos en lo que llamaban el “Nuevo Ejército Sirio”.

Al mismo tiempo Damasco declaró que el poder aéreo estadounidense había sido utilizado en numerosas ocasiones para salvar a los dirigentes yihadistas de una muerta segura a manos del ejército sirio, e incluso para lanzar ataques “accidentales” contra las fuerzas sirias cuando avanzan contra los terroristas.

El caso más reciente ocurrió a finales de diciembre, cuando helicópteros de Estados Unidos evacuaron a dirigentes del Califato Islámico de varias regiones de la provincia siria de Deir Ezzor.

(1) https://ghall.com.ua/2018/07/11/rukovoditeli-razvedok-rossii-irana-kitaya-i-pakistana-proveli-soveshhanie/
(2) https://www.almasdarnews.com/article/iran-accuses-us-transferring-isis-syria-iraq-afghanistan/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies