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El papel de las ONG en las agresiones imperialistas

Los Cascos Blancos junto a Al-Qaeda
Andrew Korybko
Las ONG “vinculadas al extranjero” por todo el mundo juegan un papel irremplazable en el fomento de las guerras híbridas. La ley de la guerra híbrida declara que este tipo de conflictos son conflictos identitarios fabricados, predicados para desbaratar, controlar, o influenciar los proyectos de infraestructura conectivos transnacionales y multipolares en países clave de tránsito por medio de la representación de: Alteración de régimen, Cambio de régimen, o Reinicio de Régimen (en adelante, ACR-R). Estas tres tácticas también podrían ser descritas como concesiones políticas, como transición de liderazgo “pacífica” o violenta, o como alteración del Estado fundamentalmente a través de medios tales como la descentralización presionada para conducir hacia una federación identitaria fácilmente manipulable.

En cuanto a los tipos de conflictos identitarios que se espera que abarquen las guerras híbridas, pueden ser categorizados como históricos, étnicos, religiosos, socio-económicos, y geográficos (tanto en términos de pertenencia político-administrativa como regional). El incitador para la guerra híbrida podría ser premeditado o casual, pero en ambos ejemplos, los escenarios de conflictos son impulsados por la participación crucial -pública o discreta- de las ONG vinculadas al extranjero (en cuanto a financiación, dirección, alianzas, etc.), de ese modo se justifica la razón por la que están siendo estudiadas en este análisis junto con las últimas tendencias bélicas.

1. Precondiciones

Casi todas las ONG vinculadas al extranjero (en adelante mencionadas simplemente como ONG) aparte de aquellas dedicadas puramente al trabajo humanitario con la supervisión y permiso explícitos del Estado anfitrión, se dedican a precondicionar a la población objetivo para que acepten las narrativas construidas. Aquellas sobre todo enfocadas sobre temas históricos, sociales y/o políticos, que apuntan a modelar la mentalidad de la audiencia y contribuir a la formación de identidades absolutamente nuevas (por ejemplo, “kosovares”) o a reformar las existentes (por ejemplo, desde el patriotismo al nacionalismo, o de la ciudadanía inclusiva a los anhelos separatistas exclusivos).

Las ONG trabajan junto a los portales mediáticos -nuevos y tradicionales- en la difusión de estas ideas y la multiplicación del efecto que tienen en la alteración de las conciencias de sus audiencias, así como en promocionar la organización y los objetivos predeterminados de sus mecenas para fomentar la separación identitaria convertida en arma. Hechos” falsos, desacreditados y/o cuestionables, circulan habitualmente en el triángulo información-medios-academias de las comunidades y agentes favorables para extender las nuevas mitologías, que de manera resultante, causan ingeniería social en las mentalidades de los perfiles demográficos objetivo, a través de la ilusión elaborada de que “voces acreditadas” están apoyando tales nuevas mitologías.

Las semillas de ideologías nuevas y/o históricamente desmentidas tales como Liberalismo y Nazismo son plantadas en las mentes de la audiencia y regadas con un conducto constante de información favorable diseñada para incrementar su atractivo y construir los cimientos para la venidera táctica anti-gubernamental. Después de ser adoctrinados con liberalismo, por ejemplo, cualquiera puede ser más susceptible de jugar el papel de “tonto útil” y manifestarse agresivamente contra su gobierno, mientras que los creyentes en el nazismo y el “nacionalismo” de la época de la segunda guerra mundial pueden ser animados a realizar odiosas provocaciones contra sus “enemigos” históricos.

Ambas categorías de impronta ideológica son así de igualmente útiles en promocionar el conjunto de objetivos políticos dentro del Estado objetivo, con el fundamento promovido siendo dependiente de lo que está concebido para ser el final exacto del conflicto. El liberalismo es más susceptible de formar nuevas identidades con propósitos separatistas, mientras que el nazismo (o “nacionalismo extremo” para generalizar) tiene un papel en la generación de furiosos odios anti-gubernamentales y la provocación conflictos interestatales (por ejemplo la Ustacha croata intenta obsesivamente la desestabilización de Bosnia y la provincia norteña serbia de Voivodina).

2. Financiación

Las ONG deben recibir su dinero de algún modo, y a parte de mendigar (o “solicitar donaciones” como ellas lo denominan) en las calles por algún dinero extra, la mayoría de ellas reciben el grueso de su financiación desde una de estas tres fuentes principales:

Gobiernos:

El gobierno de los EEUU financia organizaciones tales como “National Endowment for Democracy” (en castellano, “Fundación Nacional para la Democracia”, auto-descrita en 1991 como organización que hace lo que la CIA solía hacer de manera encubierta 25 años antes de entonces) para comportarse como frentes de inteligencia público-privados en el extranjero, que mezclan la experiencia de agentes profesionales con una “negación plausible” de civiles.

Corporaciones:

Ciertas compañías pueden tener interés en desplegar de manera independiente sus propias ONG, tanto si es para hacer lobby en nombre sus intereses como si es para agitar contra sus oponentes, con esta intensificación potencial hasta el nivel de poner presión de tipo ACR-R (Alteración, Cambio, Reinicio de Régimen) en unos u otros gobiernos para estos propósitos.

‘Filántropos’:

Donantes “privados” tales como George Soros y los príncipes saudíes manejan la Fundación Soros y las “organizaciones caritativas islámicas” respectivamente (estas últimas siendo las primeras redes de ONG a nivel mundial convertidas en arma a gran escala durante el periodo de la guerra de Afganistán en la década de 1980), con sus organizaciones habiéndose extendido por todo el globo en este momento, y algunas veces trabajando para promocionar sus sombríos intereses mano a mano con exclusivos clientes gubernamentales.

Cada una de estas tres diferentes fuentes proporciona financiación y entrenamiento para sus delegados (proxis) sobre el terreno, con el deseo de que tengan éxito en cultivar una comunidad de quinta y sexta columnistas para ayudar a sus objetivos. El entrenamiento organizacional y las técnicas organizativas son esenciales debido a la fuerza con que influyen en la efectividad del grupo, dado que a fin de cuentas, es habitual que los pequeños miembros del núcleo sean lo que verdaderamente cuenta, ya que sus cohortes y civiles afiliados, o bien son voluntarios, o bien son pequeños gastos temporales.

Las ONG también son muy útiles para sus patrocinadores porque funcionan como un intermediario en la entrega de sobornos y la transmisión de chantajes a diferentes individuos privados (por ejemplo periodistas) y figuras políticas, y si ellos operar en un entorno de “laissez faire” (dejar hacer), entonces ellos también podrían tomar parte de manera valiosa en diferentes escalas de actividades de blanqueo de dinero para estos fines o en apoyo de los intereses pecuniarios de sus patrocinadores. Incluso si son cogidos, el grado único de separación que ellos disfrutan “plausiblemente” respecto a sus patrocinadores debido a su estatus supuestamente “independiente”, es suficiente para proteger a sus partidarios de cualquier culpa “oficial”.

3. Testaferros

Las ONG han aprendido a emplear rostros y personal local para dotar al personal de sus oficinas en el extranjero, entendiendo que esto ayuda a desviar cualquier crítica inmediata sobre lazos extranjeros así como de simplistas “periodistas de investigación” que solo miren superficialmente en los pasaportes de la gente que ahí trabaja para trazar sus conclusiones. En realidad, aunque realmente esta política va menos en el sentido de borrar dichos enlaces de las ONG con el extranjero, que en el sentido de embaucar a la población con la que ellos planean interactuar, dado que normalmente los detectives esforzados son exitosos en el descubrimiento de las conexiones financieras, de comunicación y de personal que conectan a una organización investigada con una entidad extranjera.

Los individuos comunes en la calle, sin embargo, pueden no tener ni idea de que sus conciudadanos que les entregan pasquines antigubernamentales y les instigan a unirse a la protesta, pueden estar al servicio de entidades extranjeras, incluso si alguno del mismo personal del grupo no es ni consciente de esto. La falsedad que llega con el engaño a la gente para que se junte a una actividad u organización debido al hecho de que los lazos extranjeros que están tras ella, sean escondidos deliberadamente, demuestra que los patrocinadores de la iniciativa aceptan -a sabiendas- que a los lugareños probablemente les espantaría este tipo de cosas si supieran que estaban patrocinadas desde el extranjero. Debido a que muchos de ellos no tienen ni idea de esto, son más susceptibles de ser engañados para participar.

Junto a las líneas de testaferros de la ONG, debería mencionarse en relación a esto, que los futuros líderes del gobierno anti-gubernamental son algunas veces pastores (Zimbabue), monjes (Myanmar, la región autónoma del Tíbet), o estudiantes (las “típicas” revoluciones de color), todos ellos tienen una reputación internacional de ser aparentemente inocuos e inofensivos. No importa si esto era realmente cierto o no antes de “el evento” (las especificidades del cual serán pronto descritas), el hecho es que el momento en que esos actores supuestamente pacíficos empiezan a manifestarse agresivamente contra el gobierno, provocando conflictos con la policía y los militares, y algunas veces incluso atacando a los agentes del orden y a las propiedades públicas y privadas, han perdido su derecho a ser respondidos de un modo no-violento, justificando de tal modo las técnicas decisivas de control de masas (y algunas veces de mano dura) por parte de las autoridades.

Estos testaferros también juegan otro papel complementario, y es el de promover sus reputaciones presumiblemente pacíficas a través de canales mediáticos conspirativos que tienen interés en retratar a estos individuos como “tranquilos manifestantes pro-democráticos”, además de para editar selectivamente y desinformar deliberadamente de sus choques provocados con las autoridades como resultado de una “dictadura impopular y hambrienta de poder que asesina a su propia gente”. No importa que nada de esto sea fácticamente cierto, sino que, lo que cuenta es la percepción errónea intencionada, debido a la facilidad con que tales narrativas fabricadas pueden llevar completamente fuera de proporción a un evento local, regional, o nacional, y rápidamente transformarlo en una “crisis internacional” que estimule a que gobiernos extranjeros pongan presión muy publicitada sobre el estado objetivo.

4. Demandando ‘democracia’

La táctica que toda ONG políticamente afiliada (tanto si declaró abierta o secretamente esta disposición) termina persiguiendo es la táctica de presionar –finalmente- a su gobierno anfitrión en un intento para hacerlo más “democrático”. La razón por la que la “democracia” es tal obsesión para estas organizaciones y sus patrocinadores, no necesariamente tiene nada que ver con sus inherentes atributos “normativos” (la reiteración occidental más habitual de esta ideología), sino con su conveniente estructura en la que se eliminan regularmente los ciclos de liderazgo. Las “democracias” influidas por occidente tienen ciclos previsibles de elección que están comprendidos en la teoría de la guerra híbrida, como algo que representa nada más que oportunidades “pacíficas” para el cambio de régimen, y de aquí la actividad frenética a la que se dedican las ONG antes, durante, e inmediatamente después de este momento. La “democracia” occidental también está marcada por la inseparable cultura política de los lobistas (sobornadores legales) y de los portales mediáticos masivos motivados por lo comercial, provocando que sea mucho más fácil de intervenir -por parte de actores extranjeros y sus peones locales de ONG- en los procesos “democráticos” y secuestrarlos en la dirección de sus objetivos.

Si las elecciones no desembocan en el resultado deseado que están buscando las ONG y sus patrocinadores internacionales, o si el siguiente ciclo electoral no es hasta dentro de algunos años y estos actores se impacientan y/o creen que la ventana para lograr sus fines políticos puede cerrarse para ese tiempo, entonces conspirarán para ingeniar un evento que ponga presión sobre el gobierno para embarcarse en la ACR-R bajo la amenaza omnipresente de guerra híbrida.

Ejemplos del tipo de presión que podría ser ejercida contra las autoridades, son dramas relacionados con las elecciones, escándalos de corrupción (posiblemente desencadenados por escuchas telefónicas “filtradas” por la NSA y/o documentos, como el “golpe constitucional” de Brasil y el fallido intento de guerra híbrida en Macedonia), movimientos disruptivos de la “sociedad civil” (por ejemplo el “Yereván eléctrico” de Armenia), y la politización de tratos controvertidos (por ejemplo el Acuerdo de Asociación con la UE en Ucrania) que intente forzar una nueva o anticipada ronda electoral.

Si el gobierno no se Altera, Cambia, o Reinicia tras experimentar la coerción “pacífica” de la Revolución de Color con la que los intereses extranjeros y sus ONG -cual soldados de a pie- intentan forzarlo “democráticamente”, entonces el gobierno o gobiernos tras la farsa, pueden tomar la decisión de iniciar una guerra híbrida mediante la transición desde una Revolución de Color hacia una Guerra No-Convencional. No siempre se garantiza que este sea el caso, dado que algunas veces, ciertos disturbios de Revolución de Color no están plenamente respaldados por sus patrocinadores extranjeros y redes de ONG, y en cambio son exámenes de prueba para evaluar las vulnerabilidades estructurales, así como las respuestas, y otro tipo de inteligencia valiosa que podría ser muy útil en un futuro escenario ACR-R que esté apoyado con más determinación para esos propósitos. Después de todo, si el Estado es lo bastante fuerte como para defenderse contra este ataque asimétrico usando las medidas de Seguridad Democrática y/o la futura insurgencia carece de la viabilidad a largo plazo para sostener una campaña exitosa de guerra híbrida ACR-R (quizá si no puede construirse a tiempo un arreglo regional efectivo del tipo “encabezar desde atrás”), entonces puede que los patrocinadores extranjeros retiren su apoyo para la agitación y esperen hasta que otra oportunidad futura pudiera ser maquinada en un momento más decisivo.

5. Dando el salto

Cuando la Revolución de Color experimenta la transición gradual hacia una guerra híbrida mediante la evolución hacia una Guerra No-Convencional, hay mucho del anterior arreglo estructural tras la escena que simplemente sigue igual pero con un nombre diferente. Muchas de las redes de ONG y su personal, evolucionan hacia insurgentes armados o proporcionan a los combatientes apoyo informativo, organizativo, logístico, y/o material.

A pesar de que las tácticas del ACR-R han cambiado, el principio sigue siendo igual, aunque con una perceptiblemente menor afluencia encubierta de asistencia extranjera (insurgentes, armas) en prosecución de esos fines.

No todas las ONG vinculadas al extranjero y sus trabajadores pueden tomar parte en esas actividades abiertamente sediciosas, pero es una apuesta razonable que muchos de ellos lo estén en una medida u otra, después de todo, la única diferencia entre los revolucionarios de color y sus homólogos de la guerra no-convencional, son los medios que están dispuestos a emplear para lograr su objetivo compartido, con “cada mano lavándose entre sí” para realizar las tareas complementarias para este fin.

6. Pensamientos en conclusión

La guerra híbrida es la última forma de agresión que está realizada por las fuerzas unipolares contra el orden mundial multipolar emergente, y el modo indirecto en que es practicado, protege al perpetrador de las repercusiones inmediatas y así incrementa el atractivo de esta estratagema. Viendo que la dependencia en la guerra híbrida como instrumento de política exterior, no muestra signos de disminuir de manera realista para el futuro previsible debido a la naturaleza novedosa y rentable en la que se aplica, hay una urgencia apremiante para entender cada faceta en la que se lucha, es decir, la pertinencia en exponer el papel esencial que las ONG juegan en este proceso.

Recordando que las guerras híbridas se basan en la instigación exterior y la subsiguiente manipulación de conflicto identitario en un Estado de tránsito objetivo, junto a la ruta de un importante proyecto de infraestructura conectivo transnacional y multipolar, entonces es mucho más fácil de conceptualizar la función que las ONG hostiles y vinculadas al extranjero tienen en poner en movimiento esta secuencia de “caos controlado”. Estos grupos tienen la tarea de provocar una sensación de separación identitaria entre la población, y un sentimiento socialmente ingeniado por el cual los organizadores conciben que finalmente conviertan a ciudadanos patrióticos en simpatizantes anti-gubernamentales.

Las redes de ONG y personal local que participan en este esquema asistido por extranjeros y aspira con alterar, controlar, o influir esos proyectos de infraestructuras anteriormente mencionados a través de varios tipos de presión tipo ACR-R contra las autoridades, normalmente se convierten en insurgentes y otras formas de amenazas asimétricas cuando sus fallidas tácticas de Revolución de Color empiezan a convertirse en una forma mejorada de Guerra No-Convencional. Dado que las ONG vinculadas al extranjero son las fuerzas de vanguardia que encabezan la última reiteración de la guerra híbrida por todo el mundo, está en los mejores intereses de todo gobierno responsable, la puesta de controles de supervisión y restricciones operativas sobre estos grupos para neutralizar sus capacidades ofensivas y proteger la seguridad nacional.

Fuente: http://katehon.com/es/article/las-ong-y-la-mecanica-de-la-guerra-hibrida

La Comunidad Autónoma de Madrid crea la asignatura de ‘historia del terrorismo’

La Comunidad Autónoma de Madrid creará la asignatura “historia del terrorismo” como materia curricular, ha afirmado el consejero de Presidencia y Justicia, Ángel Garrido, en un Desayuno Informativo del Executive Forum España.

El portavoz del Ejecutivo autonómico ha explicado que uno de los objetivos de la nueva asignatura es la de garantizar la conservación de la memoria histórica y su difusión a las diferentes generaciones mediante el estudio de la “historia del terrorismo”, entendiendo por “terrorismo” cualquier forma de “terrorismo”, como es obvio, es decir, el de uno y otro bando (o tres, si los hubiera).

Con tal motivo, para mostrar nuestra cooperación con las autoridades académicas autonómicas de Madrid, nos ofertamos como catedráticos de tal asignatura para poder impartir lecciones en primera persona, dada nuestra condición de víctimas del terrorismo.

Además hemos elaborado un proyecto de las materias que en tal asignatura se podían impartir:

Lección 1: Para impedir la independencia de Cuba, el Estado español inaugura en 1898 los primeros campos de concentración y desencadena una guerra atroz contra la población

Lección 2: En 1909 el Estado español asesina al pedagogo Francisco Ferrer y Guardia después de un juicio farsa en el que le condenaron por terrorismo

Lección 3: En 1923 la aviación española lanza por primera vez en la historia gases tóxicos de forma indiscriminada contra la población civil marroquí

Lección 4: En 1936 los militares fascistas dan un golpe de Estado contra un gobierno democráticamente elegido, inician una guerra en la que matan a medio millón de personas más otras 200.000 en la posguerra

Lección 5: En 1963 el Estado fascista español asesina a los anarquistas Delgado y Granados y al comunista Grimau por motivos ideológicos

Lección 6: El preso político asturiano Mario Diego Capote murió desangrado en 1969 tras sufrir una paliza en la prisión de Segovia

Lección 7: Tres obreros, Antonio Huertas Remigio, Cristóbal Ibáñez y Manuel Sánchez Mesa, mueren en 1970 tiroteados por la policía durante una huelga de la construcción en Granada

Lección 8: En 1975 las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado español fusilan a cinco antifascistas (Baena, Sánchez Bravo, García Sanz, Txiki y Otaegi) apara aterrorizar masivamente a la población y evitar las movilizaciones de la transición

Lección 9: Entre 1975 y 1985 el Estado español asesinó a 600 personas a lo largo de las protestas y luchas obreras en la calle y en las comisarías

Lección 10: Cinco trabajadores (Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar Clemente, Romualdo Barroso Chaparro, José Castillo y Bienvenido Pereda) mueren durante las huelgas de Gasteiz por disparos de la policía mientras celebraban un reunión sindical

Lección 11: En 1977 un grupo de pistoleros al servicio del gobierno de Adolfo Suárez asesina a cinco abogados que defendían a los trabajadores

Lección 12: En 1978 es apaleado hasta la muerte en la cárcel de Carabanchel el preso político Agustín Rueda Sierra por sus carceleros

Lección 13: Durante una huelga del transporte, en 1979 la Guardia Civil dispara indiscriminadamente contra un piquete y mata en Oviedo al camionero Valeriano Martínez Pérez

Lección 14: En 1980 los fascistas asesinan en plena Gran Vía de Madrid a Jorge Caballero, afiliado al sindicato de la construcción de CNT. Algunos de los fascistas fueron juzgados por “desordenes públicos” y no por asesinato.

Lección 15: En 1981 la policía torturó hasta la muerte al detenido Joxe Arregi Izagirre y luego condecoró y ascendió a los asesinos

Lección 16: En 1982 la policía mata en una emboscada a Juan Martín Luna, dirigente de los GRAPO, que habían decretado una tregua tras la llegada al gobierno del PSOE.

Lección 17: El gobierno del PSOE organiza un grupo terrorista que entre 1982 y 1987 asesina a 30 personas en España y Francia

Lección 18: Para encubrir el asesinato de Lucía Urigoitia cuando estaba detenida, en 1987 el CNI allanó la casa del juez y el laboratorio de balística para falsificar las pruebas, sustituyendo un proyectil y un cañón por otros diferentes

Lección 19: En 1990 murió en huelga de hambre Jose Manuel Sevillano, protestando contra el régimen carcelario de aislamiento

Lección 20: El antifascista Carlos Palomino fue apuñalado en 2007 por un militar neonazi en el metro de Madrid

Lección 21: En 2010 un hombre desahuciado de la vivienda que ocupaba con su mujer y su hija se ahorcó en plena calle de L’Hospitalet de Llobregat. El hombre había pedido al Ayuntamiento que retrasara el desahucio porque hacía mucho frío para vivir con su familia en la calle

Lección 22: En 2012 la Ertzaintza mata a Iñigo Cabacas en una carga policial en Bilbao disparándole una pelota de goma contra la cabeza

Lección 23: Al menos 14 personas murieron en 2014 en una playa de Ceuta por disparos de la Guardia Civil con pelotas de goma, siendo rociados con gas lacrimógeno los que lograron alcanzar la playa

Ya sabemos lo que el lector está pensando en este momento: el cursillo podría tener más horas lectivas. Incluso se podría inventar una nueva carrera dedicada sólo a esta disciplina académica y, si añadimos el terrorismo propagado desde 1945 por Estados Unidos a lo largo y ancho del mundo, podríamos inventar una nueva ciencia.

Muere Simón Peres, el Carnicero de Qana

El antiguo Presidente israelí Simón Peres murió anoche, dos semanas después de un derrame cerebral.

De origen sefardí o español, Peres nació en 1923 y en 1932 sus padres emigraron a Palestina. En 1947 se unió como responsable de la adquisición de armamentos, a la Haganah, la organización terrorista sionista que tenía como misión el llevar a cabo ataques armados contra los palestinos. La Haganah promovió también la inmigración sionista hacia Palestina.

En los años siguientes Peres ocupó numerosos puestos en la jerarquía militar. Se convirtió en el jefe de la fuerza naval israelí, en el responsable de la delegación encargada de promover la relaciones militares entre Israel y Estados Unidos en el seno del Ministerio de Defensa, en el secretario general de este ministerio y el responsable del proyecto de construcción de la central nuclear de Dimona. Desde su cargo promovió la adquisición de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva por parte de la entidad sionista.

También jugó un papel importante e inolvidable en las masacres de palestinos, de las que fue uno de sus principales autores. Fue uno de los primeros en reprimir en 1987 la Primera Intifada palestina y mostró su apoyo a las políticas criminales de Ariel Sharon, en aquella época primer ministro israelí, que recurrió a una violencia sistemática hacia los palestinos matando a miles de ellos.

Peres defendió ardientemente la implantación ilegal de colonos judíos en los territorios ocupados palestinos, convirtiéndose en uno de los máximos responsables en la creación del régimen de apartheid israelí.

En 1982 promovió la agresión militar contra el Líbano, que causó más de 20.000 muertos, todos ellos civiles.

En 1996, cuando era primer ministro, lanzó una operación bautizada “Las Uvas de la Ira” contra el Líbano, con el fin de atacar a las fuerzas de la resistencia libanesa. La masacre de Qana fue el resultado de esa operación. Se trató de un horrible crimen de guerra en el que participaron unidades de artillería del Ejército israelí. Las víctimas fueron civiles libaneses de la localidad de Qana.

Los continuos ataques con misiles, lanzados en medio de la noche, cuando las víctimas estaban dormidas, redujeron a cenizas un inmueble de viviendas de cuatro pisos y las casas vecinas, matando a más de 200 personas, incluyendo muchos niños.

Para millones de personas en todo el mundo, esta atrocidad encarnó la esencia misma de la guerra contra el Líbano, llevada a cabo por Israel con el apoyo de Estados Unidos, e ilustró perfectamente la brutalidad e inhumanidad del régimen sionista y sus dirigentes.

En un principio, Israel pretendió que se había tratado de un error, otro más. Sin embargo, una investigación de la ONU demostró algunos meses más tarde que se trató de una operación premeditada y que drones israelíes habían filmado el campo antes del inicio de la agresión.

A Peres, que pretendió que todo había sido hecho de una manera lógica y responsable, aquel crimen le valió el apelativo de “El Carnicero de Qana”.

A su historial de criminal de guerra añadió la Operación Plomo Fundido, llevada a cabo en 2008 contra la Franja de Gaza, que causó decenas de muertos, incluyendo mujeres, niños y ancianos.

Bajo su presidencia, en 2010 el navío Mavi Marmara fue atacado por unidades especiales israelíes, matando a 9 solidarios turcos e hiriendo a otras 60 personas.

En lo que constituye uno de los mayores actos aberrantes y vergonzosos de la historia moderna, Peres recibió en 1994 el Premio Nobel de la Paz. Una verdadera burla contra la humanidad.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=139995&cid=23&fromval=1

El jefe antidroga de la Guardia Civil condenado por narcotráfico

El jefe del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Málaga fue condenado el viernes por la Audiencia Provincial a diez años y medio de prisión por narcotráfico.
El tribunal considera probado que el dirigente del EDOA, que tenía la graduación de teniente, favoreció el tráfico ilegal de drogas y que no solo recibió contraprestación de alguna operación sino que también consiguió obtener méritos policiales.
Al jefe del EDOA se le condena por dos delitos contra la salud pública y otro de falsedad y han sido absueltos ocho acusados, entre ellos cuatro agentes de la Benemérita.
Además, la sentencia condena a otras 26 personas por los delitos de pertenencia a grupo criminal, contra la salud pública, falsedad documental, robo con violencia, tenencia ilícita de armas y blanqueo de capitales. Entre los acusados había varios guardias civiles, uno ellos los cuales fue jefe del EDOA, así como narcotraficantes, confidentes y una abogada.
El juicio comenzó el 14 de octubre de 2015 y durante el mismo el fiscal sostuvo que había una actuación coordinada o dirigida por un grupo de guardias civiles del EDOA, encabezado por el teniente.
El objetivo de la trama era obtener beneficios, económicos o profesionales, mientras que los informantes lograban cantidades de drogas y, en ocasiones, conseguían que estos agentes del EDOA hicieran la vista gorda en determinados operativos.
Queda pendiente de juzgar a un sargento del EDOA que se fugó en septiembre de 2015 antes de comenzar el juicio y que se tendrá que enfrentar a una petición fiscal de 55 años de cárcel por ser uno de los principales acusados de la trama.
Este agente, al que le pesaba una orden internacional de busca y captura, fue detenido a finales del pasado agosto en el aeropuerto Madrid, tras aterrizar de un vuelo procedente de México.
Entre los condenados por blanqueo de capitales y falsedad en documento mercantil también se encuentra una abogada, que era la esposa del guardia civil fugado, ya que diseñó una operación con apariencia de legalidad para la colocación de dinero de origen criminal.
Los escasos medios que han publicado esta noticia no se ofrecen los nombres ni las fotos de los condenados, algo que jamás ocurre con los demás condenados, cuyos datos airean a los cuatro vientos. Los medios de comunicación protegen a los guardias civiles, aunque estén condenados por narcotráfico. Se les ve el plumero.

La CIA y Arabia saudí en la historia inconfesable de Al-Qaeda (1)

Gulbuddin Hekmatyar, padrino de Bin Laden
Maxime Chaix
Quince años después del 11 de septiembre, cuando el Congreso norteamericano acaba de autorizar a sus ciudadanos a demandar a Arabia saudí por su supuesto papel en estos atentados, la “guerra contra el terrorismo” lanzada poco después del hundimiento de las Torres Gemelas no encuentra final. En este contexto, un número creciente de expertos designan al militarismo occidental presente en el proyecto “Gran Oriente Medio” como un factor principal de amplificación de la amenaza terrorista. Una menor atención se ha concedido a las políticas clandestinas de la CIA, los servicios secretos saudíes y sus aliados, que sin embargo están en el origen de esta plaga.

Todo observador atento está al corriente del papel central de estas agencias en la creación y asesoramiento de Al-Qaeda, desde la campaña antisoviética de los años 80 en Afganistán hasta el apoyo de los grupos armados que intentan derrocar a Bashar Al-Assad en Siria. Una inmersión en un período turbulento y mal entendido de la historia reciente de los servicios especiales norteamericanos y sus principales socios.


La ‘segunda CIA’: el Safari Club

Tras el escándalo del Watergate, el Congreso impuso a la CIA severas restricciones legales y presupuestarias. En respuesta, los oficiales de la Agencia crearon una red alternativa denominada Safari Club, por el nombre de la lujosa residencia de vacaciones en Kenia en donde se reunían sus miembros. Como ha explicado el antiguo diplomático canadiense Peter Dale Scott en su última obra, “El Estado profundo norteamericano”, durante los años 70 importantes funcionarios en activo o retirados de la CIA estaban descontentos con las reducciones presupuestarias efectuadas bajo el mandato de Carter por Stansfield Turner, director de la Agencia.

En respuesta, organizaron una red alternativa denominada Safari Club. Supervisada por los servicios secretos franceses, egipcios, saudíes, marroquíes e iraníes (entonces bajo el Sah), el Safari Club estaba secundado en Washington por una “red privada de investigación”, según Joseph Trento. Esta red reagrupaba oficiales de la Agencia tales como Theodore Shackley y Thomas Clines, que habían sido marginados o desplazados por el director de la CIA Stansfield Turner. Como el príncipe (y antiguo jefe de los servicios secretos saudíes) Turki ben Faisal explicará más tarde, el objetivo del Safari Club no era solamente el intercambio de investigaciones, sino también “la explotación de operaciones clandestinas que la CIA no podía ejecutar directamente debido al escándalo del Watergate y de las reformas que siguieron”. Así se puso en marcha una especie de “segunda CIA”, hostil al presidente Carter, pero favorable al que le iba a suceder, el antiguo gobernador Ronald Reagan, un fiero oponente a los acuerdos entre Estados Unidos y la URSS.

El BCCI, la ‘segunda CIA’ y la creación de Al-Qaeda

En aquellos tiempos, el Safari Club tenía necesidad de una red de bancos para financiar sus operaciones anticomunistas. Con la bendición del director de la CIA George Bush padre, el jefe de los servicios secretos saudíes Kamal Adham transformó el banco BCCI en una auténtica lavandería internacional de dinero. Siempre según Peter Dale Scott, en los años 80, el director de la CIA William Casey tomó decisiones cruciales en la dirección de la guerra secreta en Afganistán. En cualquier caso, fueron elaboradas fuera del marco burocrático, y fueron preparadas con los directores de los servicios de investigación saudíes, con Kamal Adham en primer lugar, y luego el príncipe Turki ben Faisal. Entre estas direcciones podemos citar la creación de una legión extranjera encargada de ayudar a los muyaidines afganos a combatir a los soviéticos. En otras palabras, se trata de la puesta en marcha de una red de apoyo operativo conocida con el nombre de Al-Qaeda desde el fin de esa guerra entre la URSS y Afganistán.

Casey afinó los detalles de ese plan con los dos jefes de los servicios secretos saudíes, así como con el director del Bank of Credit and Commerce International (BCCI), banco pakistano-saudí del que Kama Adham y Turki ben Faysal eran accionistas. Haciendo esto, Casey dirigía entonces una segunda Agencia,  una CIA extraoficial, construyendo con los saudíes la futura Al-Qaeda en Pakistán, mientras que la jerarquía oficial de la Agencia en Langley “pensaba que eso era imprudente”.

Masivamente financiada por los petrodólares de los Saud, entre ellos aquellos obtenidos de las cajas negras de los contratos de armamento gestionados por su embajador en Washington, el príncipe Bandar ben Sultan, la operación de apoyo a la yihad afgana acabará en el esfuerzo de los señores de la guerra extremistas, de los traficantes de opio y de heroína en los años 80. En una obra anterior, que fue recomendada por el general Bernard Norlain, cuando dirigía Revue Défense National, Peter Dale Scott explicaba que en mayo de 1979 los servicios secretos pakistaníes de ISI pusieron a la CIA en contacto con Gulbuddin Hekmatyar, el señor de la guerra afgano que ciertamente se benefició del menor apoyo en su país.

Islamista radical, Hekmatyar era también el más importante traficante de drogas muyahidin, y el único que había desarrollado un complejo de seis laboratorios de transformación de la heroína en el Beluchistán, región de Pakistán controlada por el ISI. Esta decisión tomada por el ISI y la CIA desmiente la habitual retórica norteamericana según la cual Estados Unidos ayudaba al movimiento de liberación afgano. De hecho, apoyaban los intereses pakistaníes (y saudíes) en un país frente al cual Pakistán no se sentía seguro. Como declaró en 1994 un dirigente afgano a Tim Weiner, periodista del New York Times, “nosotros no hemos elegido a los jefes de la guerra. Estados Unidos han creado a Hekmatyar proporcionándoles armas”.

Ahora, su deseo es “que Washington los abandone y les obligue a no matarnos, para protegernos de esta gente”. Finalmente, a principios del año 2002 Hekmatyar llamará a la “guerra santa” contra Estados Unidos desde su exilio en la capital iraní, antes de instalarse en Pakistán para organizar las operaciones anti-occidentales en Afganistán.

Los petrodólares saudíes financian a los talibanes y a Al-Qaeda

En los años 90, los petrodólares saudíes y el discreto apoyo de la CIA, del MI6 y del ISI favorecieron la emergencia de los talibanes. En efecto, según el investigador y periodista británico Nafeez Ahmed, que fue consultor en las investigaciones oficiales sobre los atentados del 11 de septiembre y del 7 de julio, a partir de 1994 y hasta el 11 de septiembre, los servicios de investigación militar norteamericanos, así como de Gran Bretaña, Arabia saudí y Pakistán han proporcionado secretamente armas y fondos a los talibanes, que cobijaban a Al-Qaeda. En 1997, Amnistía Internacional deploró la existencia de “lazos políticos estrechos” entre la milicia talibán, que había conquistado Kabul, y Estados Unidos. Bajo la tutela norteamericana, Arabia saudí continuaba financiando las madrasas. Los manuales redactados por el gobierno norteamericano a fin de adoctrinar a los niños afganos con la ideología de la yihad violenta durante la guerra fría fueron entonces aprobados por los talibanes. Se integraron en el programa base del sistema escolar afgano y fueron ampliamente empleados en las madrasas militantes pakistaníes financiadas por Arabia saudí y el ISI, con el apoyo de Estados Unidos.

En un mundo en el que, citando al general De Gaulle, “los Estados no tienen amigos, sino solamente intereses”, Nafeez Ahmed explica estas políticas clandestinas de apoyo a los talibanes en el hecho de que las administraciones Clinton y Bush esperaban servirse de estos extremistas para establecer un régimen fantoche en el país, a la manera de su bienhechor saudí. La esperanza vana y manifiestamente infundada era que un gobierno talibán asegurara la estabilidad necesario para instalar un oleoducto trans-afgano (TAPI) dirigiendo el gas de Asia central hacia Asia del sur bordeando Rusia, China e Irán. Estas esperanzas fueron canceladas tres meses antes del 11 de septiembre cuando los talibanes rechazaron las propuestas norteamericanas. El proyecto TAPI fue bloqueado a continuación, debido al control intransigente de Kandahar y de Quetta por los talibanes; en cualquier caso, este proyecto está ahora en curso de finalización, pero notoriamente sin la participación de las grandes empresas occidentales.

Recordemos que la multinacional californiana Unocal, absorbida por Chevron Texaco en 2005, negocia este proyecto con los talibanes entre 1997 y la primavera de 2001, con el apoyo del gobierno estadounidense. El régimen del mullah Omar protegía a Osama bin Laden y a sus hombres en aquel tiempo.

Siguiendo en los años 90, las políticas clandestinas de la CIA y de sus aliados británicos, saudíes y pakistaníes favorecerán el apogeo global de Al-Qaeda, una realidad documentada pero ampliamente ignorada en el mundo occidental. En este mismo artículo, Nafeez Ahmed recuerda que, como el historiador británico Mark Curtis describe minuciosamente en su sensacional libro, “Secret Affaires: La complicidad de Inglaterra con el islam radical”, los gobiernos de Estados Unidos y del Reino Unido han continuado apoyando secretamente redes afiliadas a Al-Qaeda en Asia central y en los Balcanes tras la guerra fría y por las mismas razones que anteriormente: la lucha contra la influencia rusa y ahora china, con el fin de extender la hegemonía norteamericana sobre la economía capitalista mundial. Arabia saudí, primera plataforma petrolera del mundo es el intermediario de esta estrategia anglo-americana irreflexiva.

Tras los atentados contra las Torres Gemelas y el Pentágono, la CIA endurece su política antiterrorista deteniendo arbitrariamente, torturando y liquidando a presuntos miembros supuestos o comprobados de la red de Bin Laden en el marco de la “guerra global contra el terrorismo”. Sin embargo “hacia mediados [de la década pasada] la administración Bush decidió utilizar a Arabia saudí para enviar millones de dólares a los yihadistas asociados a Al-Qaeda, extremistas salafistas e islamistas de los Hermanos Musulmanes. La intención era reforzar a estos grupos a través de Próximo Oriente y Asia central, con el objetivo de enfrentar y rechazar la influencia geopolítica del Irán chiíta y de Siria”.

En 2007 el gran periodista Seymour Hersh informa en detalle del despliegue de esta estrategia en el New Yorker, citando cierto número de fuentes gubernamentales procedentes de los medios de la defensa y de la inteligencia en Estados Unidos y en Arabia saudí. Así, la administración Bush reivindicaba una “guerra contra el terrorismo” apoyando a la vez a grupos yihadistas a través de los servicio saudíes, una política de guerra “por delegación” que encuentra sus orígenes en Afganistán en los años 80, y que se impondrá a Siria tres decenios más tarde.

La CIA coordina el esfuerzo de guerra contra Assad

En enero de 2016, cuarenta años más tarde de la creación del Safari Club, el New York Times reveló que Arabia saudí había sido “con diferencia” el principal financiero de la guerra secreta de la CIA en Siria, bautizada como “Operación Timber Sycamore”. Este diario cita el papel principal del príncipe Bandar ben Sultan en la misma, cuando dirigía los servicios saudíes entre julio de 2012 y abril de 2014, reconociendo que esta operación de “numerosos miles de millones de dólares” anuales había llevado al reforzamiento de los grupos yihadistas en Siria, con la complicidad de la CIA. Según el Times, “los esfuerzos saudíes [en Siria] fueron dirigidos por el ostentoso príncipe Bandar ben Sultan (…) quién pidió a los espías del reino comprar millares [de metralletas] AK-47 y millones de municiones en Europa del Este para los rebeldes. La CIA ha facilitado algunas (sic) de estas compras de armamento para los saudíes, entre ellas un vasto acuerdo con Croacia en 2012. Durante el verano de ese mismo año, estas operaciones parecían estar fuera de control en la frontera entre Turquía y Siria, con los Estados del Golfo como transmisores de dinero y armas a las facciones rebeldes, incluyendo grupos de los cuales altos responsables norteamericanos tienen el temor de que estén ligados a organizaciones extremistas como Al-Qaeda”.

En realidad, pese a esos temores de Washington, la CIA coordinaba clandestinamente desde enero de 2012 al menos dos redes de aprovisionamiento de armas financiadas por las petromonarquías del Golfo y Turquía: una serie de entregas aéreas desde los Balcanes, que fue recientemente objeto de una profunda investigación del BIRN y de la OCCRP, confirman el papel central de la CIA en ese tráfico ilegal de armas; y otra vía de aprovisionamiento desde Libia, según las revelaciones nunca desmentidas del periodista de investigación Seymour Hersh.

Fuente: http://maximechaix.info/?p=3605

43 años después del golpe de Estado que derrocó a Allende en Chile

Salvador Allende
Ejército de Liberación Nacional

Un 11 de septiembre, de 1973, fue asesinado por fuerzas norteamericanas y la oligarquía de su país, el electo presidente de Chile, Salvador Allende. Con su muerte dijimos, una vez más y en aquel entonces, que las vías legales para acceder al poder estaban cerradas para el pueblo.

El Secretario de Estado de los EEUU, Henry Kissinger, lo dijo sin rodeos, no se puede dejar prosperar cambios socialistas, así sea por medios pacíficos, porque sería un mal ejemplo mundial, que pronto seguirían en otros países, como Italia. De esta manera justificó la intervención de los EEUU, para derrocar al primer presidente socialista de Chile.

Hoy los EEUU siguen haciendo lo mismo, al buscar revertir los cambios democráticos y soberanos instaurados por diversos gobiernos progresistas y revolucionarios del continente. Otra vez, no resisten cambios que lesiones sus intereses, así hayan sido logrados por medios legales y pacíficos.

El dilema de cambio al interior de cada país sigue siendo idéntico al de hace 43 años. Si las fuerzas políticas mayoritarias optan por un camino de cambio favorable al pueblo y la nación, ¿las Fuerzas Armadas lo respetan, o, lo agreden como hizo Pinochet y los militares chilenos?

Hay un sector de unas Fuerzas Armadas nacionales que sí respetan las decisiones mayoritarias de la sociedad a la que sirven; que se encuentra en pugna con el camino de los militares entrenados en las escuelas de contrainsurgencia de los EEUU.

Cada camino tiene un doctrina y una geopolítica que lo alumbran. Los del camino pro estadounidense siguen viendo al pueblo como el enemigo interno a atacar, mientras los otros lo ven como el soberano a quien sirven.

La geopolítica que guía al camino soberanista y democratizador, se basa en dejar de considerar a estos pueblos, como vasallos de la potencia imperial; mientras los seguidores de Washington siguen inscritos en los planes de guerra global de la OTAN.

Los retos de hoy son los mismos, que en Chile del 73: ¿Son viables los caminos legales para que el pueblo tome el poder? ¿Las Fuerzas Armadas están para servir al pueblo o para subordinarse ante la potencia imperialista?

Las respuestas las pueden dar las elites dominantes de los EEUU y del régimen colombiano; pero es la sociedad quien decide el destino del país.

Fuente: http://www.eln-voces.com/index.php/voces-del-eln/militancia/777-43-anos-despues-del-golpe-de-estado-en-chile

En Tarragona el semen es de mala calidad

La Audiencia de Tarragona ha resuelto que hay que agotar todas las líneas de investigación posibles para aclarar la incidencia que tiene la contaminación del polígono petroquímico en la calidad del semen de los tarraconenses. De esa manera tumba el archivo de las diligencias que ordenó un juzgado de instrucción ahora hace un año e insta a mantener el expediente judicial abierto para identificar el origen del foco contaminante.

La resolución de la Audiencia ataca el veredicto del Juzgado Instructor 1 de Tarragona y critica que sentenciara el final precipitado de la investigación alegando que el caso presentaba un problema evidente de causalidad.

El juzgado decía que los índices de contaminación que pesan sobre el complejo petroquímico pueden contribuir a  alterar el esperma de los vecinos del entorno pero añadía que era demasiado difícil averiguar cual de las casi 200 empresas químicas que habían identificado los investigadores del Servicio de Protección de la Natura (Seprona) de la Guardia Civil tenía la culpa de las emisiones contaminantes. Además, el juzgado se aferraba a un informe forense que identificaba la mala calidad del semen con otras múltiples causas, como por ejemplo vestir pantalones estrechos o abusar del tabaco y el alcohol.

La Audiencia, sin embargo, ha revisado el archivo decretado por el juzgado y ordena seguir tirando todos los cabos que sea posible. Ha sido la Fiscalía quien ha elevado el asunto a la Audiencia alegando que, antes de archivar, al menos se debe requerir a Medio Ambiente de la Generalitat que desglose qué empresas del polígono emiten una mayor cantidad de disruptores endocrinos.

El polígono industrial de Tarragona está catalogado como el principal polo petroquímico del sur de Europa y alberga las fábricas de algunas de las principales multinacionales del sector. Un informe del Institut Marqués, clínica especialista en ginecología y tratamientos de fertilidad, desveló la tesis que el alto volumen de emisiones contaminantes incide directamente en la mala calidad del semen de los varones de Tarragona.

La teoría se amparaba en un estudio que revelaba que el 53 por ciento de las muestras de esperma analizadas en Tarragona no cumplían con los parámetros de normalidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En septiembre del 2010 el colectivo ecologista L’Escurçó decidió acudir a los tribunales e interpuso denuncia por un presunto delito contra el medio ambiente.

El hambre no es consecuencia de la pobreza sino de la explotación

El recurso a las cartillas de racionamiento en Estados Unidos aumenta con la crisis económica, habiendo alcanzado en mayo de este año al 15 por ciento de la población (*) que se ve necesitada de recurrir a ellas cada día para alimentarse.

Las cartillas de racionamiento son uno de los programas de ayuda social más importante de Estados Unidos que, con la crisis, se ha convertido para muchas familias en la única forma de supervivencia.

El programa público es un suplemento nutricional que beneficia a casi 48 millones de personas, una población bastante superior al total de la población española. De ella, más de 16 millones de hambrientos son niños. En términos relativos supone un estadounidense de cada seis.

El hambre no ataca en la misma medida en todos los Estados federados, teniendo un mayor -crecimiento en los de Illinois y Wyoming.

Además de la caridad pública, existen numerosas ONG y 200 bancos de alimentos que la complementan para saciar el hambre de los sectores más humildes de la población.

Sin embargo, es un error creer que el hambre procede del desempleo o de la marginación, ya que según datos de la ONG Feeding America, un 36 por ciento de las personas que alimenta viven en familias en las que al menos uno de ellos tiene un empleo, es decir, que los salarios que perciben no son suficientes ni siquiera para cubrir las necesidades alimenticias de la unidad familiar.

El hambre no es consecuencia, pues, de la pobreza sino de la explotación capitalista.

(*) http://blogs.wsj.com/economics/2013/08/09/food-stamp-use-rises-some-15-of-u-s-gets-benefits/tab/interactive/

La Fiscalía General del Estado constata el aumento de la islamofobia en España



La Fiscalía General del Estado ha observado un “progresivo crecimiento de los hechos denunciados y cometidos por intolerancia religiosa, siendo la mayoría casos de islamofobia” en España, tras examinar las Memorias de las Fiscalías territoriales.

Así lo pone de manifiesto en la Memoria de la actividad desplegada por el Ministerio Fiscal a lo largo del año pasado, presentada el 6 de setiembre por la Fiscal General del Estado, Consuelo Madrigal, con motivo de la apertura del Año Judicial.

El presidente de la Comisión Islámica de España, Riay Tatary, ha explicado que cuando se producen atentados terroristas, como los sucedidos en Niza o Bruselas, “se nota que hay una reacción o algunos fenómenos” de islamofobia en España. No obstante, ha asegurado que “cuando se disipa el tiempo”, los casos “disminuyen”.

Por otro lado, la institución que dirige Madrigal apunta asimismo que las principales causas de la comisión de delitos (que ahora se llaman “de odio”) son el racismo y la xenofobia, los motivos ideológicos o de orientación política.

Pero el fascismo y la islamofobia no son cosas diferentes. Lo que aumentan son las agresiones fascistas. Por ejemplo, la semana pasada en Barcelona dos fascistas insultaron y propinaron una patada en el vientre a una mujer embarazada a la que recriminaron que vistiera un niqab y agredieron a su pareja cuando se encaró con ellos.

La Fiscalía General del Estado resalta la necesidad de una investigación de los hechos y su motivación desde el primer momento, recogiendo aquellas pruebas que sirvan para acreditar los motivos racistas, xenófobos o constitutivos de cualquier otro tipo de discriminación.

En relación con el Protocolo de actuación de la policía para los delitos que vulneran las normas legales sobre discriminación, aprobado en diciembre de 2014, Madrigal defiende en la memoria que este protocolo “constituye un instrumento de extraordinaria importancia” a la hora de afrontar estas conductas, dada la necesidad de una detección “temprana” de los delitos de odio y por ser el policía quien primero entra en contacto con el hecho ilícito.

‘No teman. Llámenlo libertad de expresión’

Las consecuencias del 11-S para Estados Unidos y el mundo entero

Thierry Meyssan

Hace 15 años, el 11 de septiembre de 2001, hacia las 10 de la mañana, Richard Clarke, entonces coordinador nacional para la seguridad, la protección de la infraestructura y el contraterrorismo, activaba el “Plan de Continuidad del Gobierno” [1]. Según Richard Clarke, se trataba así de responder a la situación excepcional creada por 2 aviones que se habían estrellado contra las Torres Gemelas del World Trade Center, en Nueva York, y por un tercer avión que se había estrellado contra el Pentágono.

Pero el “Plan de Continuidad del Gobierno” había sido concebido como respuesta a la destrucción de las instituciones democráticas provocada, por ejemplo, por un ataque nuclear. Nunca estuvo previsto activarlo en una situación en la que el presidente y el vicepresidente de Estados Unidos así como los presidentes de la Cámara de Representantes y el Senado estuviesen vivos y en condiciones de seguir ejerciendo sus funciones.

La activación de ese plan puso las responsabilidades del presidente de los Estados Unidos en manos de una autoridad militar alternativa con base en Mount Weather [2]. Esa autoridad militar sólo devolvió las prerrogativas presidenciales al presidente George W. Bush Jr, al final de aquel día. La identidad de los miembros de esa autoridad y las decisiones que tomaron durante aquellas horas siguen en secreto.

El 11-S fue un golpe de Estado

Dado el hecho que, el 11 de septiembre de 2001, el presidente estadounidense se vio privado de las prerrogativas inherentes a su cargo durante unas 10 horas, en violación de la Constitución de los Estados Unidos, es técnicamente exacto hablar de “golpe de Estado”. Por supuesto, el uso de esa expresión puede resultar chocante, porque estamos hablando de Estados Unidos, porque el hecho se produjo en circunstancias excepcionales, porque la autoridad militar nunca reivindicó el hecho y porque finalmente devolvió el poder al presidente constitucional. A pesar de todo eso, el hecho es que se trató, stricto sensu, ni más ni menos que de un “golpe de Estado”.

En un libro célebre, publicado en 1968, reeditado y convertido en lectura obligada de los neoconservadores durante la campaña electoral del año 2000, el historiador Edward Luttwak explicaba que un golpe de Estado verdaderamente exitoso es aquel cuya existencia nadie percibe, ya que al no percibirlo nadie tratará de oponerse a él [3].

Seis meses después de aquellos hechos, publiqué un libro sobre las consecuencias políticas de aquel día [4]. Los medios de prensa solamente hablaron de los cuatro primeros capítulos, en los que demostraba que la versión oficial no podía ser cierta. Fui muy criticado por no proponer mi propia versión de aquel día, pero no tengo tal versión y hoy en día sigo abrigando al respecto más preguntas que respuestas.

En todo caso, los 15 años transcurridos nos aclaran lo sucedido aquel día.

Estados Unidos se halla al margen de la Constitución

En primer lugar, aunque la aplicación de algunas de sus disposiciones fueron brevemente suspendidas en 2015, Estados Unidos sigue viviendo actualmente bajo los términos de la USA Patriot Act. Adoptado apresuradamente, 45 días después del golpe de Estado, ese texto constituye una respuesta al terrorismo. Dado su volumen, sería más adecuado hablar de un código antiterrorista que de una simple ley. Se trata, en realidad, de un texto preparado por la Federalist Society durante los 2 años anteriores a los hechos del 11 de septiembre. Sólo 4 parlamentarios se opusieron a su adopción.

La USA Patriot Act, o Acta Patriótica, suspende las limitaciones que la Constitución de los Estados Unidos podría imponer a las iniciativas del Estado federal en materia de lucha contra el terrorismo. Esas limitaciones están formuladas en la “Carta de Derechos”, o sea en las 10 primeras enmiendas de la Constitución y su suspensión corresponde al principio del estado de emergencia permanente. El Estado federal puede entonces practicar la tortura fuera de su territorio y espiar masivamente a su población. Al cabo de 15 años de aplicación de tales prácticas ya no es técnicamente posible que Estados Unidos pretenda presentarse como un “Estado de derecho”.

Para aplicar el Acta Patriótica, el Estado federal comenzó por crear un nuevo ministerio: el Departamento de Seguridad de la Patria (United States Department of Homeland Security). El nombre real de este ministerio estadounidense resulta tan chocante que en el mundo entero lo traducen como “Seguridad Interna” o “Seguridad Nacional”, lo cual es falso.

Posteriormente, el Estado federal se dotó de un conjunto de cuerpos de policía política que, según un amplio estudio del Washington Post empleaban en 2010 al menos 850.000 nuevos funcionarios para espiar a 315 millones de habitantes [5].

La gran innovación institucional de ese periodo es la relectura de la separación de poderes. Hasta entonces se consideraba, según la concepción de Montesquieu, que la separación de poderes permitía mantener un equilibrio entre el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Poder Judicial, equilibrio indispensable para el buen funcionamiento y la preservación de la democracia. Estados Unidos podía enorgullecerse de ser el único país del mundo que aplicaba estrictamente el principio de separación de poderes. Actualmente, por el contrario, la separación de poderes significa que el Poder Legislativo y el Poder Judicial ya no tienen posibilidad de control sobre los actos del Ejecutivo. Es incluso en virtud de esta nueva interpretación que el Congreso estadounidense no fue autorizado a debatir las condiciones del golpe de Estado del 11 de septiembre de 2001.

Contrariamente a lo que escribí en 2002, los Estados de Europa Occidental se resistieron a esa evolución. No fue hasta hace un año y medio que Francia cedió y adoptó el principio del Estado de emergencia permanente, a raíz de la masacre perpetrada en las oficinas del semanario satírico Charlie-Hebdo. Esa mutación interna viene acompañada de un cambio radical en materia de política exterior.

Estados Unidos ha saqueado el Oriente Medio Ampliado

En los días posteriores a los hechos del 11 de septiembre de 2001, George W. Bush –quien ya había recuperado sus prerrogativas presidenciales en la noche del 11 de septiembre– declaró a la prensa: “Esta cruzada, esta cruzada contra el terrorismo, llevará tiempo” [6]. Aunque se excusó después por haberse expresado en esos términos, la selección de las palabras que utilizó en su declaración indicaba que el enemigo decía actuar en nombre del islam y que la guerra sería larga.

En efecto, por primera vez en su historia, Estados Unidos está en guerra ininterrumpidamente desde hace 15 años. Ese país definió su Estrategia Contra el Terrorismo [7], estrategia que la Unión Europea no tardó en copiar [8].

Si las sucesivas administraciones estadounidenses han presentado esa guerra como una persecución de Afganistán a Irak, de Irak hacia África, Pakistán y Filipinas y luego hacia Libia y Siria, el general estadounidense Wesley Clark, ex Comandante Supremo de la OTAN, confirmó, por el contrario, la existencia de un plan a largo plazo. El 11 de septiembre de 2001, los autores del golpe de Estado decidieron cambiar todos los gobiernos amigos existentes en el “Medio Oriente ampliado”, o Gran Medio Oriente, y hacer la guerra a los 7 gobiernos que oponían resistencia en esa región. El presidente Bush Jr. tomó nota de esa orden, 4 días después, durante una reunión organizada en Camp David. Hoy es evidente que ese programa se puso en aplicación y que aún está en marcha.

Estos cambios de regímenes amigos mediante revoluciones de colores y las guerras desatadas contra los regímenes que resistían al dictado estadounidense no tenían como objetivo la conquista de esos países en el sentido imperial clásico –en definitiva, Washington ya tenía a esos aliados bajo control– sino saquearlos. En esta región del mundo, sobre todo en el Levante, la explotación de esos países no sólo encontraba la resistencia de las poblaciones sino que existía un obstáculo adicional: la presencia de una extraordinaria cantidad de ruinas de civilizaciones antiguas. O sea, no sería posible saquearla a fondo sin enfrentar la crítica de los defensores de ese patrimonio histórico de la humanidad.

Según el presidente Bush Jr., los atentados del 11 de septiembre de 2001 fueron perpetrados por al Qaeda, lo cual justificaba el ataque contra Afganistán mucho mejor que la ruptura –en julio de 2001– de las negociaciones petroleras con los talibanes. La teoría de Bush fue desarrollada por su secretario de Estado, el general Colin Powell, quien prometió presentar al Consejo de Seguridad de la ONU un informe sobre ese tema. Pero no sólo Estados Unidos nunca encontró tiempo –en 15 años– para redactar ese informe sino que el pasado 4 de junio el ministro ruso de Relaciones Exteriores reveló que su homólogo estadounidense John Kerry le pidió que Rusia no atacara a al Qaeda –aliado de Estados Unidos– en Siria, revelación extremadamente sorprendente que la parte estadounidense nunca desmintió.

Al principio, el Estado federal estadounidense al margen de la Constitución prosiguió adelante con su plan, mintiendo descaradamente al mundo entero. Después de prometer un informe sobre el papel de Afganistán en los hechos del 11 de septiembre, Colin Powell mintió una y otra vez ante el Consejo de Seguridad de la ONU en un largo discurso destinado a vincular el gobierno de Irak con aquellos atentados y a acusarlo de querer prolongar la masacre utilizando armas de destrucción masiva [9].

El Estado federal liquidó en días la mayor parte del ejército iraquí, saqueó los 7 principales museos de Irak y quemó la Biblioteca Nacional [10]. Puso en el poder una Autoridad Provisional de la Coalición, que no era un órgano de la coalición de países participantes en la invasión de Irak sino una empresa privada, al estilo de la siniestra Compañía de Indias y perteneciente fundamentalmente a Kissinger Associates [11]. Durante todo un año esa compañía saqueó todo lo que se podía saquear en Irak. Finalmente entregó el poder a un gobierno títere iraquí, pero antes le hizo firmar un documento comprometiéndose a que nunca exigiría reparaciones de guerra y que no modificaría –durante un siglo– las leyes comerciales draconianas redactadas por la Autoridad Provisional.

En 15 años, Estados Unidos sacrificó más de 10.000 estadounidenses, mientras que la guerra dejaba más de 2 millones de muertos en el “Medio Oriente ampliado” [12]. Para acabar con aquellos que designa como sus enemigos, Estados Unidos ha gastado más 3.500 millardos [13] de dólares [14]. Y hoy anuncia que la masacre y el derroche de fondos van a continuar.

Extrañamente, ese derroche de miles de millardos de dólares no ha debilitado económicamente a Estados Unidos. Se trataba de una inversión que permitió a ese país saquear toda una región geográfica del mundo, apoderándose de sumas muy superiores.

Contrariamente a la retórica del 11 de septiembre, la retórica de la guerra contra el terrorismo es lógica. Se basa en una gran cantidad de mentiras presentadas como hechos comprobados. Por ejemplo, la filiación entre el Emirato Islámico (Daesh) y al-Qaeda se explica recurriendo a la personalidad de Abu Mussab al-Zarkaui, personaje al que el general Colin Powell dedicó buena parte de su discurso ante el Consejo de Seguridad de la ONU. El problema es que el propio Powell reconoció posteriormente haber mentido descaradamente en el aquel discurso y es imposible verificar ni el menor elemento de la biografía de al-Zarkaui según la CIA.

Si se admite que al-Qaeda es la continuación de la Legión Árabe de Osama ben Laden, creada como tropa mercenaria de la OTAN durante las guerras contra Yugoslavia [15] y contra Libia, también hay que admitir que al-Qaeda en Irak, convertido en Emirato Islámico en Irak y posteriormente en Daesh, es la continuación de esa organización yihadista.

Dado el hecho que, a la luz del derecho internacional, el saqueo y la destrucción del patrimonio histórico son ilegales, el Estado federal estadounidense al margen de la Constitución de Estados Unidos comenzó poniendo el trabajo sucio en manos de ejércitos privados, como Blackwater [16]. Pero su responsabilidad seguía siendo demasiado visible [17]. Así que decidió confiar el trabajo sucio a su nuevo brazo armado: los yihadistas. A partir de ese momento, el saqueo del petróleo –que en definitiva se consume en Occidente– es imputable a esos extremistas y la destrucción del patrimonio histórico se atribuye al fanatismo religioso de estos.

Para entender la colaboración entre la OTAN y los yihadistas, tenemos que preguntarnos qué sería hoy de la influencia de Estados Unidos si no existieran estos yihadistas. El mundo sería multipolar y Washington habría cerrado la mayor parte de sus bases militares a través del mundo. Estados Unidos sería una potencia más.

Esta colaboración entre la OTAN y los yihadistas resulta chocante incluso a numerosos altos responsables estadounidenses, como el general Carter Ham, comandante del AfriCom, quien se negó en 2011 a trabajar con al-Qaeda y tuvo que renunciar al mando de la agresión contra Libia. Otro de esos responsables, el general Michael T. Flynn, director de la Defense Intelligence Agency, se negó a otorgar su aval a la creación del Emirato Islámico y fue obligado a dimitir [18]. Más recientemente, la colaboración CIA-yihadistas se convirtió en tema de la campaña electoral por la presidencia de Estados Unidos: de un lado, Hillary Clinton, miembro de The Family, la secta de los jefes de estado mayor [19]; del otro lado, Donald Trump, quien cuenta entre sus consejeros al ya mencionado general Michael T. Flynn y 88 oficiales superiores [20].

Al igual que en tiempos de la guerra fría, cuando Washington controlaba a sus aliados europeos a través del Gladio, o “los ejércitos secretos de la OTAN” [21], hoy en día Estados Unidos controla el Medio Oriente ampliado, el Cáucaso, el valle de Ferghana y hasta la región de Xinjiang a través del “Gladio B” [22].

Quince años más tarde, las consecuencias del golpe de Estado del 11 de septiembre no son obra de los musulmanes, ni del pueblo estadounidense sino de quienes lo perpetraron y de sus aliados. Son ellos quienes convirtieron la tortura en una simple herramienta, generalizaron las ejecuciones extrajudiciales perpetradas ahora en cualquier lugar del mundo, debilitaron la ONU, masacraron más de 2 millones de personas, saquearon y destruyeron Afganistán, Irak, Libia y gran parte de Siria.

Notas:
[1] Against All Enemies, Inside America’s War on Terror, Richard Clarke, Free Press, 2004, Ver el primer capítulo, titulado “Evacuate the White House”.

[2] A Pretext for War, James Bamford, Anchor Books, 2004, ver el capítulo 4, titulado “Site R”.

[3] Coup d’État: A Practical Handbook, Edward Luttwak, Allen Lane, 1968. Junto a Richard Perle, Peter Wilson y Paul Wolfowitz, Edward Luttwak era uno de los “Cuatro mosqueteros” de Dean Acheson.

[4] La grand impostura, Thierry Meyssan, La Esfera, 2002.

[5] Top Secret America: The Rise of the New American Security State, Dana Priest y William M. Arkin, Little, Brown and Company, 2011.

[6] “A Fight vs. Evil, Bush and Cabinet Tell U.S.”, Kenneth R. Bazinet, Daily News, 17 de septiembre de 2001.

[7] National Strategy for Combating Terrorism, The White House, febrero de 2003.

[8] Una Europa segura en un mundo mejor – Estrategia Europea de Seguridad, Javier Solana, Consejo Europeo, 12 de diciembre de 2003.

[9] “Colin Powell Speech at the UN Security Council”, Colin L. Powell, Voltaire Network, 11 February 2003.

[10] “Discours du directeur général de l’Unesco”, Koichiro Matsuura, 6 de junio de 2003, Réseau Voltaire, 6 de junio de 2003.

[11] The Coalition Provisional Authority (CPA): Origin, Characteristics, and Institutional Authorities, Congressional Research Service, L. Elaine Halchin, April 29, 2004.

[12] Body Count, Casualty Figures after 10 Years of the “War on Terror”, Physicians for Social Responsibility (PSR), marzo de 2015.

[13] 1 millardo = 1 000 millones

[14] The Three Trillion Dollar War, Joseph Stiglitz y Linda Bilmes, W. W. Norton, 2008.

[15] Wie der Dschihad nach Europa Kam, Jürgen Elsässer, NP Verlag, 2005. Existe una edición francesa titulada Comment le Djihad est arrivé en Europe [En español, “Cómo llegó la yihad a Europa”], Xenia, 2006.

[16] Blackwater: The Rise of the World’s Most Powerful Mercenary Army, Jeremy Scahill, Avalon Publishing Group/Nation Books, 2007.

[17] The Powers of War and Peace: The Constitution and Foreign Affairs after 9 11, War by Other Means: An Insider’s Account of the War on Terror, John Yoo, University Of Chicago Press, Atlantic Monthly Press, 2006.

[18] DIA Declassified Report on ISIS, August 12, 2012.

[19] The Family: The Secret Fundamentalism at the Heart of American Power, Jeff Sharlet, Harper, 2008.

[20] “Open Letter From Military Leaders Supporting Donald Trump”, Voltaire Network, 9 September 2016.

[21] Nato’s Secret Armies: Operation Gladio and Terrorism in Western Europe, Daniele Ganser, Frank Cass, 2004. Edición francesa, Les Armées Secrètes de l’OTAN: Réseaux Stay Behind, Opération Gladio et Terrorisme en Europe, Éditions Demi-Lune, 2007. El lector hispanohablante puede encontrar ese libro, traducido al español y publicado por capítulos en nuestro sitio web consultando este vínculo.

[22] Classified Woman, The Sibel Edmonds Story: A Memoir, Sibel D. Edmonds, SE 2012.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article193203.html

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