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El suelo de Camboya sigue sembrado con las bombas que lanzó Estados Unidos hace 45 años

Camboya ha detenido la retirada de bombas lanzadas por el ejército de Estados Unidos durante la guerra de Vietnam hasta conseguir más donaciones internacionales para desactivar los restos de 500.000 toneladas de explosivos que cayeron en su suelo durante el conflicto.

Dos barriles repletos de gas lacrimógeno permanecen enterrados en el remoto pueblo de Kokir, en la provincia de Svay Rieng, cerca de la frontera con Vietnam, en una zona que formaba parte de la ruta de suministro del Ejército norvietnamita a través de Laos y Camboya.

Las labores de retirada de las bombas químicas estaban programadas para febrero; sin embargo, el secretario general de la Autoridad Nacional para la Prohibición de Armas Químicas, Nucleares y Radiológicas, Chey Sun, dijo que los artefactos permanecerán enterrados hasta que no se consigan más fondos.

“Necesitamos dinero para los grupos de trabajo, trajes protectores y sustancias para limpiar el lugar. Necesitamos gente para limpiarlo y dinero. No es tan fácil como ir a los campos de arroz y coger ranas o cangrejos”, dijo Chhey Sun al diario local Cambodia Daily.

Chhey Sun espera contar con el apoyo de los países que ya han contribuido en mayor medida a las labores de retiradas de minas y otros restos de guerra, como Estados Unidos, Japón y Australia.

“No hay suficiente dinero de los Estados Unidos”, dijo Chey Sun al citado medio al estimar un gasto de 3.000 dólares para la retirada de los barriles cuya sustancia no es letal.

En contrapartida, la embajada estadounidense en Phnom Penh asevera que en las dos últimas décadas ha contribuido con más de 114 millones de dólares a eliminar “restos mortales de guerra”.

“Nuestro foco primario es remediar las amenazas más peligrosas, como minas y artefactos sin detonar”, dijo el portavoz de la embajada de Estados Unidos en Phnom Penh, Jay Raman, en un correo electrónico.

Raman asegura además que entre 2015 y 2016 el departamento de Defensa de Estados Unidos llevó a cabo un entrenamiento con las fuerzas armadas camboyanas para identificar e inutilizar contenedores de gas CS y poder neutralizar vertidos químicos.

La controversia por los fondos adicionales llega después de que el primer ministro, Hun Sen, haya pedido en varios discursos públicos recientes a la nueva administración de Estados Unidos que perdone la deuda que Camboya tiene con Washington desde los años setenta y que asciende a 500 millones de dólares.

El embajador de Estados Unidos en Camboya, William Heidt, argumentó a los medios locales la semana pasada que “no está en el interés de Camboya mirar al pasado, si no a como resolver esto [la deuda] porque es importante para el futuro de Camboya”.

Casi 20.000 personas han muerto a causa de minas y bombas sin detonar desde 1979 en Camboya, según datos oficiales, aunque la cifra anual se ha reducido drásticamente de miles de muertos al año en los noventa a menos de cien en 2016.

Aún así todavía quedan cerca de 1.950 kilómetros cuadrados por limpiar de minas y bombas “dormidas”, sobre todo en las provincias del oeste, la zona con mayor densidad de minas por la guerra civil camboyana.

En el pueblo de Kokir, los dos barriles con químicos descansan bajo tierra cerca de una escuela en el interior de una pagoda budista, donde estudian dos centenares de niños.

No lejos de las bombas, unos constructores taladran los cimientos para construir un nuevo edificio dentro de la pagoda, mientras ninguna señal alerta de la presencia del gas lacrimógeno.

“Decidimos hacerlo este año [la retirada de las bombas] porque queremos usar este comedor como lugar para celebrar ceremonias. Los ancianos del pueblo nos dijeron que en 1972 los estadounidenses lanzaron bombas químicas en la pagoda, dijo uno de los miembros del consejo municipal, Chhun Sakun.

Al ser consultadas, varias familias de la zona negaron efectos visibles en su salud a causa de los barriles y no mostraron interés en la responsabilidad de Estados Unidos.

Sin embargo, Dom Somhon, jefe del pueblo de Kokir de 75 años, considera que Estados Unidos debería “ayudar al pueblo camboyano por lo que hizo en el pasado en Camboya”.

El fiscal lava la cara a la iglesia en el mayor caso de pedofilia de España

El juicio por el Caso Romanones que había empezado en Granada estaba considerado como el mayor contra la pederastia eclesial en España, un crimen que hasta ahora habia sido considerado como tabú… y seguimos igual porque la fiscalía de Granada ha retirado la acusación.

Es lo msimo que dijo Felipe González cuando su gobierno y el PSOE aparecieron involucrados en las matanzas de los GAL: “No hay pruebas ni las habrá”. Tampoco contra la iglesia católica habrá nunca pruebas, sobre todo si la fiscalía sigue mirando para otro lado.

Es lo que hace la fiscalía cuando quiere encubrir un delito, como en el Caso Noos, o ahora. La monarquía y la iglesia son los pilares intocables de este Estado, que algunos califican “de desecho”. El quiera un poco de justicia, de la de verdad, deberá pensar en otra cosa que lo que hay: no en cambiar de gobierno sino en cambiar de Estado.

El Caso Romanones empezó en octubre de 2014, cuando un joven llamado Daniel, que ahora tiene 25 años, puso en conocimiento de la fiscalía las violaciones de que fue objeto cuando contaba con 14 años de edad.

Al principio del caso lo que apareció fue una banda de delincuentes integrada por 12 imputados, diez curas y dos laicos pero, además del “no hay pruebas”, hay otro truco muy socorrido para estos casos: los delitos atribuidos a once de ellos habían prescrito. Sólo quedó como único imputado el jefe de la banda, el cura Román, a quien la acusación particular le atribuye tres delitos de violación.

La Asociación Pro Derechos del Niño y la Niña (Prodeni) también se había personado en el juicio como acción popular, acusando al jefe de la banda, el cura Román, de un delito de agresión sexual continuada, con intimidación y violencia.

La monarquía, el ejército, la iglesia, la banca… Los verdaderos poderes del Estado son intocables.

Torturada por los guardias civiles que la detuvieron

Sandra Barrenetxea llega a la Audiencia
El juicio contra cuatro guardias civiles, acusados de agresión sexual, torturas y lesiones a Sandra Barrenetxea vivirá hoy su segunda sesión en la Sección Primera de la Audiencia de Bizkaia. Este miércoles es la propia Barrenetxea la que narra al tribunal lo que vivió en 2010, cuando fue detenida acusada de pertenecer a Ekin y durante los días que permaneció incomunicada.

A su llegada a los juzgados Barrenetxea ha estado arropada por decenas de personas que se han concentrado frente a los juzgados, entre los que se encontraba una representación de EH Bildu. Según ha explicado, el trato inicial fue “correcto” pero después comenzó el tormento. “Fue un shock absoluto”, recuerda.

Barrenetxea ha relatado que le trasladaron a Madrid en coche, acompañada de cuatro agentes: “Me bajaron los pantalones, se reían de mi, me insultaban…”, ha apuntado. Asimismo, ha explicado las prácticas de asfixia que le aplicaron con la bolsa. Cree que fueron los mismos agentes que viajaron con ella en el coche: “Me insultaban, me llamaban puta… Era un caos”.

El juicio se ha parado unos minutos cuando Barrenetxea no ha podido continuar con el relato al recordar las amenazas de violación vividas en dependencias de la Guardia Civil. Tras reanudar la narración, ha señalado que el médico forense “no se preocupó” pese a lo que ella le contaba respecto a golpes y amenazas de dejarla estéril. “Para qué le iba a decir al forense que me habían bajado los pantalones, si no era capaz de darme un analgésico”, ha matizado.

Uno de los momentos más tensos ha llegado cuando Barrenetxea ha mirado a los cuatro guardias civiles juzgados y ha identificado a tres de ellos, tras lo que ha vuelto a romper a llorar.

Tras ello, Carlos Aguilar, letrado de los guardias civiles, ha tratado de desacreditar el estado de Barrenetxea tras su detención en 2010. Sin embargo, Barrenetxea ha defendido que sus denuncias “son coherentes”, aunque ha reconocido que, por lo vivido, “es difícil tener un relato completo”.

Asimismo, ha recordado que “ir a un sicólogo no es un trago fácil. Asumir que no eres capaz de gestionar tú vida”, ha subrayado para explicar su calvario. Pese a ello, ha destacado que no sabe de dónde sacó las fuerzas para negarse a declarar en comisaría. “No quería estar en la cárcel 20 años como me habían amenazado”.

La sesión ha seguido con la declaración por videoconferencia del abogado de oficio que asistió a Barrenetxea en dependencias de la Guardia Civil, cuando estaba incomunicada. No habló con la detenida ni en las dependencias de la Guardia Civil ni en su asistencia en la Audiencia Nacional española.

La acusación particular pide para los encausados penas que suman los 19 años de cárcel por agresión sexual torturas y lesiones, mientras Fiscalía y defensa solicitan su libre absolución al estimar que no cometieron delito ni falta.

http://www.naiz.eus/eu/actualidad/noticia/20170315/el-juicio-por-torturas-continua-hoy-con-el-testimonio-de-sandra-barrenetxea

Ni terrorismo de Estado ni ostias en vinagre

B.
Parece ser que -lo acabamos de oír a las 12 del mediodía de hoy, día 15- el Tribunal Constitucional ha denegado la indemnización a los familiares de Lasa y Zabala -asesinados por los GAL, o sea, por el Estado- por considerar a éstos miembros de ETA a tenor de lo dicho en su día en el juicio al comandante de la Guardia Civil Rodríguez Galindo. Hubo otras sentencias donde se les declaraba miembros de «la izquierda abertzale», sin más, refugiados en Iparralde (el País Vasco francés).

En otras palabras, aquí no hay dos «terrorismos» sino uno solo: el de ETA. Y los GAL serían una banda, organizada o no, o igual ni banda, pero nada que ver con el Estado. Por eso hubo una Ley Antiterrorista hoy metida con calzador en la Ley de Enjuciamiento Criminal, creo, no estoy seguro. No se va a promulgar una Ley Antiterrorista para aplicarla al propio Estado, es de cajón y de género tonto lo contrario, ¿por qué?, pues porque no existe el terrorismo de Estado y sí el otro, ya saben, el otro. En el fondo, estamos de acuerdo cuando se dice que sólo hay un terrorismo, adivine el lector en cuál estamos pensando.

A todo esto, y dicho con toda ingenuidad, creíamos que estos tiempos estaban «superados», que ya vivíamos en el País de las Piruletas.

Buenos días.

El asesinato de Agustín Rueda fue uno de los muchos crímenes de Estado de la transición

Agustín Rueda Sierra
Emilio González tenía solo 34 años cuando trabajaba como funcionario de prisiones en unas de cárceles más crudas de la Transición, la vieja prisión de Carabanchel. “En Carabanchel vi palizas, funcionarios que obligaban a los presos a cantar el cara el sol en medio de la galería, insultos, amenazas y nunca se me irá de la memoria el caso del joven Agustín Rueda, que se fue de las manos dentro de aquellos muros en una sola noche”, apunta este exfuncionario de prisiones.

En el transcurso de dos días, del 13 al 14 de marzo de 1978, el preso Agustín Rueda sería asesinado entre los muros de la prisión de Carabanchel. En una etapa ya casi final de Transición española. Esa misma noche, otros siete reclusos resultaron heridos junto a este joven de 25 años. El motivo, la construcción de un túnel clandestino en una habitación situada junto al comedor de la séptima galería de Carabanchel.

Tres días después de aquellos hechos, un juez abrió un procedimiento contra el director de la prisión por un presunto delito de homicidio. El subdirector, un jefe de servicios y nueve funcionarios también fueron juzgados por el asesinato de este recluso. A pesar de la gravedad de los acontecimientos, los acusados lograron salir en libertad condicional.

Las horas previas a la muerte de Agustín Rueda tuvieron un carácter especial de agitación en Carabanchel. Y es que uno de aquellos funcionarios, compañero de Emilio, había descubierto en su ronda habitual un túnel de cuarenta metros previsto para una pronta fuga de la prisión.

González recuerda que aquel día tenía permiso en Carabanchel pero que ya había alertado del intenso caldo de cultivo que estaba latente. La fecha no la olvida. 14 de marzo. 39 años después, cuenta las posibles circunstancias que llevaron al asesinato de este joven.

Emilio llegó a redactar una carta al director de la cárcel por el tratamiento abusivo de aquellos funcionarios, tomando nota de cada uno de sus comportamientos para trasladarlo a la Dirección General de Carabanchel: Esta Dirección ha dado muestras públicas de confraternización con los implicados de extrema derecha; ha negado cambios de guardias a un funcionario que manifestó su disconformidad con que un preso cantara el Cara al sol, ha colocado a internos de clara ideología de extrema derecha como destinos de máxima confianza en el exterior (internos que exhiben públicamente en la chaqueta sus insignias de Falange o Fuerza Nueva)”.

La carta, con fecha del 14 de marzo de 1978, recalcaba duros episodios de aquellas cárceles a las que había aún que democratizar: “Sin duda fue una etapa muy difícil. Cuando algún interno recibía palizas por no levantar el brazo, no podía evitarlo y le dije a más de uno con malas formas  pero qué estas haciendo”, recuerda. El sector democrático de los funcionarios de Carabanchel estaban aún mal vistos en aquellos años dentro de la prisión.

Dos días después de aquella carta que Emilio escribiría por no soportar la presión, sería asesinado Agustín Rueda. “Murió el 14 de marzo y nunca se me olvidará como cambió el ambiente de la prisión. La autopsia de Rueda revelaría un ‘shock traumático’. Nadie hablaba de la brutal paliza. Ni los trabajadores. Ni sus propios compañeros”, destaca Emilio.

En una segunda carta, firmada el 16 de marzo, el entonces funcionario apelaba al criterio del director para una pronta mejora de la situación, tras el asesinato de Rueda. “Tengo confianza en que usted sabrá dictar las normas oportunas para que estos hechos desgraciados no se repitan, en bien, no solamente de los internos, sino del Cuerpo de Prisiones, que debe tener una actuación acorde con los tiempos que vivimos y no con los del pasado”.

Emilio no define bien en su memoria el rostro del preso Agustín Rueda. “Eran tantos”, afirma. Sin embargo, nadie olvidó aquella trágica noche donde los acontecimientos ocurrieron demasiado rápido.

Durante el mediodía de aquel fatídico día 13 de marzo Agustín Rueda fue llamado a declarar por el asunto de la construcción del túnel. Nadie conoce a ciencia cierta las circunstancias en la que se desarrolló aquel interrogatorio. Tampoco los detalles de las brutales palizas donde la mayoría de sus compañeros salieron con múltiples contusiones, producidas en el abdomen y el tórax.

Al salir de aquel agujero, Rueda no podía soportar el dolor. Estuvo más de seis horas agonizando, junto a la presencia de otro de los presos acusados. Ya no pudo moverse de su colchoneta. Se retorcía casi desmallado e incluso se llegó a hacer sus necesidades encima por la falta de ayuda de aquellos funcionarios.

Pasaron las horas. A las once y media de la mañana del día 14, el director de la cárcel de Carabanchel informaba de la ubicación del cuerpo de Rueda en el hospital penitenciario, ya fallecido. ¿Qué había ocurrido? Se preguntaban muchos trabajadores y los propios compañeros de Rueda.

Su cuerpo tenía hematomas y heridas producidas con vergajazos u otros objetos contundentes. El juez quiso saber entonces el origen de las lesiones. La respuesta de aquellos funcionarios fue contundente y veraz para la justicia: “A nosotros nos parece que estas lesiones las sufrió ayer por la mañana, cuando le estábamos trasladando. Se cayó por las escaleras, ¿sabe?, y cuando fuimos a levantarle nos amenazó con un cuchillo, así es que tuvimos que reducirlo”.

César Lorenzo Rubio, destaca en su libro “Cárceles en llamas. El movimiento de los presos sociales en la Transición” que  de todas las muertes, no precisamente pocas, que se produjeron en las cárceles durante aquellos años, la de Agustín Rueda a manos de un grupo de funcionarios de Carabanchel, por lo salvaje e impune de las circunstancias y avanzado del momento, reviste un carácter excepcional .

Un crimen impune

Lorenzo destaca que las extrañas consecuencias de su asesinato retrasó el juicio casi una década, de forma incomprensible. Y es que Lirón de Robles, jefe de servicios de Carabanchel en la fecha, ya había fallecido por un infarto cuando se celebró el juicio. Las defensas de los funcionarios pretendieron hacer pasar la paliza deliberada a Rueda por una maniobra de autodefensa contra el reo, un argumento que carecía de verosimilitud. “Tampoco pudieron hacer creer que los golpes que produjeron la muerte de Rueda se los propinasen individuos, ajenos a los funcionarios cuyo fin era acabar con la vida de Agustín Rueda para imputarles la muerte a éstos últimos”. Lorenzo aclara que “al no haberse tipificado el delito de torturas en marzo de 1978, se incluyó en el Código Penal, en el artículo 204 bis en una reforma de 1983 y no se les pudo acusar de ello, aunque por la voluntad de causar daño para que confesase pero sin intención de matarlo, encajaba plenamente con el tipo de delito”.

El investigador afirma la escasa condena que recibieron los funcionarios y personal implicado. Fueron acusados de lesiones graves, coacciones e imprudencia temeraria con resultado de muerte, castigadas con penas que, en el mayor de los casos, fue de seis años de prisión menor que no llegaron a cumplir, y una indemnización de cinco millones de pesetas que también eludieron al declararse la mayoría insolventes.

“Puede que Rueda tuviera sólo mala suerte. Lo pillaron en el lugar equivocado en el momento equivocado”, sentencia Lorenzo. Sin embargo, concluye que “se topó con unos funcionarios acostumbrados a administrar el castigo a su antojo en su coto particular, y eso no fue mala suerte, sino una práctica mucho más habitual de lo que llegó a trascender a la opinión pública”.

Fuente: http://www.publico.es/politica/memoria-14-marzo-carabanchel-agustin.html
 

Los vínculos de los fascistas con los yihadistas (y con la policía)

El fascista francés Claude Hermant
Un rasgo de los fascistas es que alardean de nacionalismo, de que los autóctonos están primero y luego todos los demás. Son xenófobos, no les gustan los que no son “de aquí”, sobre todo si la religión no coincide con la dominante (islam) o si la piel es de otro color, siendo especialmente negativo el negro.

Nada nos puede resultar más extraño que las conexiones de un fascista con un negro, que además es islamista, como Amedi Coulibaly, implicado en el asesinato de un policía en enero de 2015, es decir, durante la paranoia francesa que siguió a los atentados contra la revista satírica Charlie Hebdo.

Ocurrió hace dos años y ya no es noticia. Nadie se acuerda se aquello, pero antes de cometer el asesinato Coulibaly se entrevistó en 2009 con el Presidente francés, que en aquella época era, Sarkozy, como ya informamos aquí.

Desde hace dos años en Francia siguen saliendo los trapos sucios de aquellos y otros atentados, a cada cual más curioso. El último pone de manifiesto los vínculos de los fascistas con los yihadistas y asegura que quien vendió las armas a Coulibaly fue Claude Hermant que, además de fascista era confidente de la policía.

Durante años la policía francesa le ha estado encubriendo y protegiendo porque era una manera de protegerse a sí misma, es decir, la policía es, junto al yihadismo y el fascismo, la tercera pata del banco o, dicho de otra manera, los atentados islamistas en Francia también son “de falsa bandera”, como se dice ahora.

La información arranca de Lille, la ciudad francesa cuya gendarmería conoció desde el primer minuto que quien había entregado las armas a Coulibaly era un confidente suyo,Hermant, miembro de los grupos fascistas de aquella localidad, a pesar de lo cual no informó de ello al juez hasta el mes de junio.

Aunque se trataba del asesinato de un policía, tanto la brigada criminal como la subdirección antiterrorista ocultaron a los jueces que Hermant era su confidente en un informe elaborado el 20 de enero de 2015, cuando Hermant fue detenido. Se limitaron a calificarle como “una figura de la extrema derecha identitaria”, omitiendo todos los demás datos que tenían sobre él.

El fascista de Lille era propietario de la armería Seth-Outdoor y vendió las armas a un intermediario llamado Samir que, a su vez, se las vendió al yihadista “con motivo de operaciones de infiltración por cuenta de la gendarmería”, según ha reconocido al juez, por lo que su papel era el de intermediario. Quien entregó las armas con las que se cometió el crimen fueron los propios gendarmes.

La policía no sólo oculta información de un crimen de la máxima relevancia, oculta a su informador y, además, también oculta a Samir, el intermediario, a quien no detiene hasta cuatro meses después, de tal manera que hasta el mes de junio los jueces no determinan el vínculo que va de Hermant a Coulibaly y, por lo tanto, el origen del arma con el que se cometió el asesinato del policía francés.

Sin embargo, el juez de Lille que tiene la trama delante de sus ojos, o bien es idiota (lo cual no se debe descartar tratándose de un juez) o mira para otro lado (que es lo más probable) porque califica de “casual” la detención del fascista armero, cuando toda la prensa había establecido su vínculo con los atentados de París.

Hermant era conocido por los antifascistas de Lille desde hacía muchos años porque había sido paracaidista en el ejército, mercenario a sueldo de Croacia durante la Guerra contra Yugoeslavia, vigilante de seguridad, guardaespaldas del Frente Nacional y un matón profesional con el que se habían enfrentado muchas veces. La policía le seguía los pasos muy de cerca y abrió un atestado para investigarle ocho meses antes de los atentados de París. “¿Por qué no hicieron nada para impedirlos?”, ha preguntado su propio abogado.

Aunque ya nadie se acuerda de estas “cosillas”, conviene recordar lo que Hermant contó al diario Libération hace muchos años, el 6 de junio de 2001, porque a algunos les sonará al viejo Gladio de la OTAN y la Guerra Fría: los matones del Frente Nacional, los más criminales entre los fascistas, fueron formados por miembros de la inteligencia para “organizar la desestabilización de ciertos barrios o de ciudades desfavorables a las ideas del Frente [Nacional][…] Infiltrar. Contactar con las bandas. Incitar a la violencia o la rebelión […] En un barrio, si quemais un coche, en una hora tendréis, nueve de cada diez veces, a otros quince ardiendo […] Haciendo avanzar la inseguridad hacéis progresar al electorado del Frente [Nacional] (*).

Como ven, lo que ocurre hoy, tanto en la Europa civilizada como en el Tercer Mundo salvaje, es el programa que los fascistas anunciaron hace muchos años, antes incluso de los atentados a las Torres Gemelas o las Primaveras Árabes. Es un programa en el que participan los yihadistas, los fascistas y… la gendarmería. No hace falta irse a Siria para comprender el origen de todos estos horrendos crímenes que tanto escandalizan a los farsantes de los medios de comunicación.

(*) http://www.liberation.fr/societe/2001/06/06/confessions-d-un-fantome_367082

Cuando los narcotraficantes de la CIA y la DEA operaban en Venezuela

El general Guillén Dávila
Durante la segunda mitad del siglo XX, el aparataje antidrogas y de inteligencia norteamericano ha protagonizado múltiples escándalos que lo involucran al narcotráfico de escala global. Son los dos más poderosos cárteles de droga del mundo.

Con la libertad operativa que le otorgó durante décadas los gobiernos de la Cuarta República (estando el puntofijismo hasta el cuello en materia de narcotráfico), Venezuela no quedaría exenta de ser utilizada como una plataforma del narcotráfico internacional capitaneada por estos cárteles norteamericanos.

Varios casos explotaron en la opinión pública durante la década de los 90, más por rencillas dentro del cártel que por otra cosa, que develaron el estrecho vínculo de la CIA y la DEA en la exportación de drogas desde Venezuela, mediante la infiltración y posterior control a lo interno de las fuerzas armadas.

Las denominadas “operaciones antidrogas” en Latinoamérica sirvieron de excusa para que la CIA penetrara a los cuerpos de seguridad del Estado, condicionando sus decisiones y controlando su funcionamiento, sus altos mandos, ascensos y operaciones en el territorio. Todo.

En Venezuela (dada su ubicación geográfica principalmente) habían cavado profundo, así como en Colombia, Bolivia o Perú.

En los años 80 la CIA tenía su “hombre más confiable” en el general Ramón Guillén Dávila, según reseñara el Miami Herald en aquel entonces. Sí, es el mismo Ramón Guillén Dávila que en el año 2007 fue detenido por participar en un plan conspirativo pensado para asesinar al presidente Hugo Chávez.

Dávila era jefe de la unidad antidrogas de la Guardia Nacional y trabajó estrechamente con la CIA y la DEA en “operaciones antidrogas” para supuestamente desmantelar redes de narcotráfico con origen en Colombia. El 29 de noviembre de 1993, durante el programa de noticias estadounidense 60 Minutes, el ex jefe de la DEA para aquel entonces, Robert C. Bonner, afirmó que Ramón Guillén Dávila y la CIA habían trabajado en conjunto para contrabandear -al menos- 22 toneladas de cocaína a Estados Unidos.

Un cargamento (de 800 libras) incautado ese mismo año en el Aeropuerto Internacional de Miami por agentes aduaneros de Estados Unidos, terminó por develar el trabajo en conjunto, y sobre todo, lo que alertara el periodista de investigación Michael Levine durante esos años: Ramón Guillén Dávila contaba con la protección de la CIA y sus operaciones de narcotráfico internacional desde Venezuela eran supervisadas por la agencia de inteligencia en cuestión. Al parecer a la DEA la habían dejado fuera de ese negocio: el motivo real de las acusaciones de Bonner.

Durante ese mismo año el Departamento de Justicia de Estados Unidos inició una investigación que implicaba a dos agentes de la CIA en Venezuela en el envío de 2.000 libras de cocaína a Estados Unidos desde Venezuela. Los investigadores federales que seguían el caso determinaron que el beneficiario de la operación era uno de los brazos del Cártel de Medellín, comandado por Pablo Escobar. El escándalo fue tal que el agente Mark McFarlin, agregado de la CIA en Caracas, fue expulsado de la organización. El otro agente implicado, cuya identidad no fue revelada, también habría sido sometido a procedimientos disciplinarios, según comentó un portavoz de la CIA llamado Dave Christian. Pero ya el negocio estaba hecho y el dinero cobrado.

Tratándose de una pugna entre cárteles, reseñó The New York Times que en el año 1989 los agentes de la CIA en Venezuela, Jim Campbell y Mark McFarlin, se reunieron con la agregada de la DEA, Anabelle Grimm, para discutir envíos de cocaína a Estados Unidos (mediante su operador Ramón Guillermo Dávila), para supuestamente recabar información sobre cárteles colombianos. Aunque la agregada se opuso, los agentes de la CIA continuaron con la operación sin que ella notificara a sus mandos superiores que la agencia de inteligencia estaba traficando cocaína. La omisión es también una forma de complicidad.

Pero aunque la exportación de drogas desde Venezuela comandada por la CIA y la DEA es lo suficientemente grave y despoja de credibilidad las acusaciones en contra de Venezuela como un supuesto “narcoestado”, hay otro dato que refleja las otras esferas del negocio: hasta el año 2005 que la DEA operó en Venezuela, 215 hectáreas cultivadas de distintas drogas había en Venezuela. No es casualidad.

Desde ese año hasta 2012, la ONU ha calificado a Venezuela como territorio libre de cultivos ilícitos, poniendo en relieve la frontal lucha contra el narcotráfico que ha emprendido el Gobierno Bolivariano desde que la DEA se fue del país. Distinto a Colombia, país donde opera libremente la DEA desde el año 1999, que no ha dejado de aumentar su producción y exportación de drogas hacia Estados Unidos. Tampoco es casualidad.

http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/02/23/cuando-los-narcos-de-la-cia-y-la-dea-operaban-en-venezuela/

13 aniversario del 11-M: los atentados de Atocha fueron obra de la OTAN

Esta mañana el portavoz de la Asociación 11-M ha manifestado que los atentados de Madrid de 2004 fueron un “gran fracaso policial”. Lo manifestó Eulogio Paz, sucesor de Pilar Manjón al frente de la asociación, en el acto que ha tenido lugar en la estación de Atocha para recordar a las víctimas de la masacre del 11-M, de la cual se cumplen trece años.

La matanza de Atocha, en la que fueron asesinados casi 200 trabajadores, no fue obra ni de yihadistas ni de ETA, sino de los servicios secretos de la OTAN. Sólo pudieron ser obra de una organización de tipo militar capaz de movilizar grandes recursos.

El contexto en el que se produjeron es clave. Estaban a punto de celebrarse unas elecciones inminentes en las que se debatía si el PP ganaría con mayoría absoluta o no, pero sorprendentemente ganó el PSOE después de un montaje rocambolesco.

Exactamente lo mismo estaba ocurriendo en Estados Unidos, donde también había elecciones y en donde los sondeos daban como vencedor a Kerry frente a Bush por 10 puntos; pero ganó Bush.

En aquel momento España participaba en la campaña de la OTAN contra Irak como consecuencia de unas armas de destrucción masiva que jamás aparecieron.

En plena jornada de reflexión, el día antes de las elecciones se produjeron manifestaciones y graves altercados en sedes del Partido Popular, especialmente en la Sede de la Calle Génova en Madrid, en una oscura campaña de desestabilización de las que luego se vieron varias por el mundo, supuestamente convocadas “espontáneamente” por mensajes de móviles.

Las 10 bombas fueron activadas por control remoto a través de sistemas de radiocomunicación, en vez de ser programadas de antemano mediante la función despertador de los teléfonos móviles, como afirma la versión oficial.

Los tres trenes estallaron mientras se encontraban parados en las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia; el cuarto tren estalló fuera de Atocha, mientras esperaba la salida del primer tren. Los terroristas querían que las bombas estallaran dentro de las estaciones. Pero es extremadamente difícil obtener ese resultado mediante la simple programación previa de la hora de la explosión.

En la explicación que proporcionó al juez de instrucción, el jefe de los expertos en desactivación de bombas de Madrid menciona incluso el explosivo de uso militar C4. La policía había interceptado ese tipo de explosivo en manos de los agentes estadounidenses que trataban de introducirlo discretamente en la cumbre del G8 de junio de 2007.

Según el antiguo miembro de la inteligencia militar estadounidense Eric H. May, “la manera más simple de hacer un atentado bajo bandera falsa consiste en organizar un ejercicio militar que simule exactamente el atentado que se quiere cometer”. Al igual que los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos y los del 7 de julio de 2005 en Londres, los atentados de Atocha coincidieron con un simulacro de ataque terrorista. Desde el día 4 de marzo hasta el día 10 del mismo mes de 2004, la OTAN estuvo realizando su ejercicio anual de gestión de crisis, llamado CMX 2004. Al día siguiente estallaron las bombas de verdad.

El escenario trazado aquel año por la OTAN era precisamente un gran ataque terrorista de Al-Qaeda en países occidentales. En España, participaron en el ejercicio la presidencia del gobierno, el ministerio de Defensa y el CNI, pero no se sabe si el ejercicio incluyó la realización de maniobras en la capital española ya que los datos sobre dichas maniobras son confidenciales.

En una de las pocas menciones de aquel simulacro aparecidas en la prensa, el diario español El Mundo escribía lo siguiente: “La similitud del ejemplo diseñado por la OTAN con lo sucedido en Madrid es escalofriante y ha impresionado a los diplomáticos, militares y servicios de inteligencia que participaron en el simulacro apenas horas antes”.

Dos días antes de los atentados, el 9 de marzo de 2004, aterrizó en el aeropuerto de Palma uno de los aviones clandestinos de la CIA, que despegó precipitadamente al día siguiente, el 12 de marzo. Era un Boeing 737, el más grande de todos los aviones utilizado en los vuelos secretos, el principal avión citado en el informe del Consejo de Europa de 2006.

A fecha de hoy lo único cierto sobre los atentados de Atocha es que estuvieron llenos de mentiras, de ocultación de pruebas y de presentación de otras falsas, algo que sólo está al alcance de una gigantesca organización criminal, tan grande como la OTAN.

Libia: un país masacrado por la OTAN desde hace seis años

La OTAN justificó su intervención en Libia invocando “principios humanitarios”, pero ahora se conocen sus acciones catastróficas para los seres humanos, como la destrucción por bombardeo en julio 2011 de la principal instalación de agua potable, que aproximadamente abastecía al 70 por ciento de la población de ese país.

En un intento fallido por aparecer imparcial y objetiva, la BBC de Londres reveló, casi un año después que esta información fuera difundida por medios independientes, que las Fuerzas Especiales Británicas desempeñaron un papel clave en supervisar y conducir a la victoria a los llamados “combatientes de la libertad” de Libia.

El 15 de octubre 2011 Global Research entregó detalles sobre “la destrucción insensible de Sirte, llevada a cabo por la OTAN”. Con sorprendentes fotografías del Daily Mail arguyó que la OTAN utilizó personal europeo de combate con disfraz de civiles para cometer extensos crímenes de guerra en Libia. “Las fotos confirman lo que el Daily Mail no mencionó: el bombardeo extensivo que castigó a todo un país de 6 millones de personas en virtud de un alegado mandato humanitario”, dijo el editor de Global Research, Michael Collins.

“Según la ONU, en su resolución dijeron que querían proteger a los civiles. Yo soy un civil. Estoy pidiendo a las Naciones Unidas y el Consejo Nacional de Transición (CNT) que busquen ayuda para los ciudadanos de Sirte”, dijo Ali Salah Arzaga, en Sirte, Libia, después que su hogar y su negocio fueron destruidos en el asalto final a la ciudad.

“La justificación para la entrada de la OTAN en el conflicto libio se basaba en principios humanitarios, señaló acertadamente el Sr. Arzaga”, recordó Michael Collins en el Daily Censored el 2 de noviembre de 2011. “El Consejo de Seguridad aprobó el 17 de marzo 2011 la resolución 1973 y la OTAN continuó las acciones con su socio Qatar, alegando que se ajustaban al único propósito de la alianza: ‘proteger a la población libia’, como nos dijeron”.

Para Collins, en las fotos del Daily Mail “hay armas humeantes muy públicas que inculpan a los gobernantes de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y a otros, en los crímenes de guerra en Libia”. Añadió que “el resultado de la intervención de la OTAN fue cualquier cosa, menos humanitario. Decenas de miles de libios fueron heridos o muertos. La infraestructura del país está por los suelos. Una ciudad, Sirte, fue destruida durante la ofensiva final, mientras en otra ciudad, en el pueblo no-árabe libio-negro de Tawergha, está ausente toda su población, 25.000 habitantes. Ellos estaban allí sólo unas pocas semanas atrás”. Y esto fue publicado el 2 de noviembre 2011.

“Para entender lo que se hizo al participar naciones de la OTAN y Qatar, que se unió al esfuerzo, y responder a preguntas sobre los crímenes de guerra, tenga en cuenta lo siguiente: la autorización de las ONU para la ayuda de la OTAN, la declaración de intenciones y las acciones de la OTAN, además de los informes de conducta y el Protocolo 1 de la Convención de Ginebra de 1977. Con esta base, será posible evaluar el comportamiento de la OTAN y Qatar”, escribió Collins.

Para el periodista, “la ONU, la OTAN y Qatar se pusieron la máscara de la ayuda humanitaria, mientras su participación fue un acto sistemático de guerra contra Libia para lograr un cambio de régimen. Además, está muy claro que los participantes, por su propia admisión, han colaborado activamente en actos de guerra que no estaban autorizadas por la ONU y que dieron lugar a la violencia contra la población civil y la infraestructura de la nación”.

“La OTAN fue mucho más allá de los límites del mandato de la ONU. Permitió en la misión a una nación que no era parte de la OTAN -Qatar- violando el embargo de armas, de proporcionar tropas y el uso de esas fuerzas para coordinar los ataques aéreos de la OTAN con los rebeldes CNT sobre el terreno. Como resultado de ello, la OTAN y los rebeldes CNT estaban actuando al unísono, luchando en una guerra de agresión contra el gobierno libio”.

Esto no lo dijo Collins: y es que esta historia de hace menos de un año en Libia se parece demasiado a la que hoy está viviendo Siria, exactamente con los mismos protagonistas, paramilitares armados hasta los dientes, toda clase de servicios de inteligencia occidentales más mercenarios derechistas árabes y terroristas civiles -Al Qaeda incluido- contratados por la OTAN, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Qatar y las demás monarquías conservadoras del mundo árabe, para desestabilizar al gobierno sirio, destruir el Estado, dejar el camino libre al saqueo internacional y, sobre todo, preservar sus propios regímenes y poderío militar.

http://www.cubadebate.cu/especiales/2012/11/08/crimenes-de-guerra-de-la-otan-en-libia/

Los 800 niños asesinados por los católicos irlandeses fueron enterrados en fosas comunes

En 2014 se presentó en Irlanda el informe de la comisión de investigación que confirmó la existencia de una fosa común donde reposan los restos de casi 800 recién nacidos y niños asesinados por religiosos católicos cerca de Tuam, en Galway, en una antigua residencia para madres solteras administrada por monjas de la Congregación del Buen Socorro entre 1925 y 1961.

El sacrificio sistemático de los niños se prolongó durante 36 años y el número exacto de infanticidios no se conoce porque aunque en los registros oficiales constan 796 es posible que haya un número aún mayor.

Las fosas comunes se descubrieron en 1975, aunque los medios ocultaron el verdadero alcance de los hechos para proteger a las órdenes religiosas católicas. El asunto trascendió cuando una historiadora se puso a trabajar en el horrendo crimen y estableció sus verdaderas dimensiones.

Tras ello se creó una comisión de investigación que acaba de publicar sus conclusiones. En el cementerio clandestino se han descubierto dos estructuras subterráneas, una fosa séptica y un hoyo, así como grandes cantidades de restos humanos en al menos 17 de las 20 cavidades que se han analizado.

También se ha descubierto un pequeño número de osarios que han sido removidos para su análisis, aunque la primera impresión es que se trata de los restos de fetos de 35 semanas y de neonatos de edades comprendidas entre los dos y los tres años de edad. Fueron enterrados entre 1925 y 1961, según la datación comprobada mediante la prueba del carbono-14.

Philomena Lee
La residencia religiosa, cerrada en 1961, era uno de los numerosos centros católicos destinados para las madres solteras que había en Irlanda (1), fruto del oscurantismo propagado a lo largo del país por los secuaces del Vaticano durante siglos.

El rasgo distintivo de ese tipo de centros era el alto grado de mortalidad, que no afectaba a las monjas que los administraban sino sólo a los niños. Así, la abadía de Sean Ross contabiliza la muerte de 60 niños sólo durante el primer año posterior a su apertura, lo que supone la mitad de los niños acogidos, casi todos de familias muy pobres. El niño que falleció con más edad tenía 9 años y el más joven había nacido dos horas antes.


Como en tantos otros países católicos, en Irlanda los centros de acogida de madres solteras también eran un negocio donde las religiosas traficaban con los niños como si fueran mercancía. Vendieron a muchos de los recién nacidos en países fuera de
Irlanda. El diario IrishCentral estima en 2.000 los niños vendidos sólo
por las Hermanas de la Madalena (2). A los demás los mataban de hambre o los dejaban morir.

La película de Stephen Frears relata la biografía de una de aquellas criaturas, Philomena Lee (3). Le secuestraron a su hijo de tres años para venderlo a un matrimonio estadounidense.

La oscura historia de la dominación católica sobre Irlanda se completa con el secuestro de mujeres por las órdenes religiosas para hacerlas trabajar en condiciones de esclavitud en conventos reconvertidos en fábricas para enriquecimiento del Vaticano y los curas.

(1) http://www.dailymail.co.uk/news/article-2645870/Mass-grave-contains-bodies-800-babies-site-Irish-home-unmarried-mothers.html
(2) http://www.irishcentral.com/news/2000-irish-children-were-illegally-adopted-in-us-from-magdalene-laundries-189789961-237563011.html
(3) http://www.parismatch.com/Culture/Cinema/La-veritable-histoire-de-Philomena-et-Anthony-Lee-544610

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