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Malcolm X: El lento despertar de un dirigente único

El libro “Malcolm X. Una autobiografía contada por Alex Haley” vio la luz en 1964, un año antes del asesinato de Malcolm X, y fue resultado de más de cincuenta entrevistas que concedió al veterano escritor y periodista Alex Haley, famoso por el bestseller Raíces, quien se encargó luego de seleccionar el material y dar forma a la obra, aunque la revisión final de la mayor parte de ésta corrió a cargo del propio Malcolm. El libro muestra en detalle la biografía y la lenta maduración del pensamiento de un personaje esencial de las luchas negras de los 60’ en EEUU, un líder inteligente y carismático que no dejó apenas obra escrita.

Malcolm vino al mundo en 1925 en Omaha (Nebraska), séptimo de los ocho hijos de Earl Little, un ministro baptista, y cuarto de los que éste tuvo con Louise Norton, una mulata antillana nacida de una violación. Su padre militaba en la UNIA de Marcus Garvey, que predicaba el retorno a África como respuesta a la segregación. La familia vivió después en Milwaukee y en Lansing (Michigan), donde en 1929 su casa fue quemada por la Legión Negra, una variante del Ku Klux Klan. Los bomberos miraban mientras se consumía, y luego la policía se afanó sólo en buscar la pistola con que su padre había disparado a los incendiarios. Dos años más tarde Earl Little fue asesinado por blancos segregacionistas, final que también tuvieron cinco de sus hermanos.

Empieza entonces una época aún más difícil. Con demasiadas bocas que alimentar, la madre se derrumba y en 1937 ha de ser internada en un psiquiátrico. Malcolm, adoptado por una familia amiga, gana fama de gamberro y con trece años es enviado a un centro de rehabilitación en Mason (Michigan), donde estudia en un instituto y trabaja de lavaplatos. No hay muchos negros en su entorno y los blancos suelen ser amables con él, pero no deja de sentirse una especie de mascota a la que no se atribuyen plenas capacidades humanas. Es una época marcada por el orgullo de ser uno de los primeros de la clase, el empeño de mantener la relación con sus hermanos y dramáticas visitas a la madre internada.

En el verano de 1940 visita a su hermanastra Ella, bien situada en Boston. Allí descubre que los negros pueden llegar a realizarse como personas en América mucho más de lo que había visto hasta entonces, pero esto mismo hace que de regreso en Mason, la escasez de horizontes le deprima. Al terminar el curso, logra que Ella se lo lleve con ella a Boston. El libro nos ilustra sobre la compleja sociedad negra de Nueva Inglaterra, dividida entre la marginación y una aceptación a medias que Malcolm acabará percibiendo como una traición. Tras conseguir trabajo de limpiabotas en la sala de baile Roseland, lustra los zapatos de gente como Benny Goodman, Duke Ellington o Count Basie, al tiempo que hace sus pinitos como alcahuete y pequeño traficante. Como no podía ser menos, conoce los placeres del güisqui y la marihuana, compra a crédito y se estira y tiñe el cabello.

Buscando nuevos horizontes, “Red”, que es como nombraban al apuesto mulato pelirrojo en que se había convertido, deja los betunes por la bandeja de camarero. Baile y chicas son su pasión, y sus crueldades con ellas terminan distanciándolo de Ella. Tras el ataque a Pearl Harbor encuentra trabajo vendiendo bebidas y helados en los trenes que van hacia el sur, y pronto se establece en Harlem, que se convertirá en su hogar. Despedido del tren por su mal carácter, viaja a Lansing, donde sus trajes y modos causan furor y hasta firma autógrafos. Más tarde, de camarero en Harlem, conoce en la barra la historia del barrio y se gradúa magna cum laude en un curso teórico sobre las formas más variadas de delincuencia. La galería de tipos que describe no tiene desperdicio.

Cuando es despedido por ofrecer una prostituta a un soldado de permiso que resultó ser un espía del ejército, el que ya es apodado “Red de Detroit” comienza a proveer de marihuana a sus amigos músicos. Así vive unos meses hasta que, hostigado por la policía, decide utilizar su tarjeta de empleado del ferrocarril para viajar por el país suministrando hierba a las orquestas de gira. Sólo tres cosas le aterrorizan en esta época: la cárcel, el trabajo o el ejército, y cuando es convocado a la oficina de reclutamiento, monta un hilarante número de paranoico polidrogadicto con el que consigue ser declarado inútil para el servicio.

Corre 1943 y Red, expulsado de los ferrocarriles tras una trifulca, se convierte en ladrón y atracador, usando cocaína para ponerse en forma. Tras un susto, trabaja en la lotería clandestina y luego en las apuestas, haciendo de guía para blancos adinerados que buscan experiencias especiales en Harlem y traficando con güisqui de matute. Las drogas arrastran a Red en su irrealidad destellante, y tras un viaje al filo de la muerte, es rescatado por un amigo que lo lleva a Boston. Allí pronto organiza una banda de desvalijadores de casas, reclutando para ello a Sophia, una rubia que es su amante desde su primera época en la ciudad y otros conocidos viejos y nuevos. Dan unos cuantos golpes, pero pronto son detenidos.

La conciencia de la negritud

En febrero de 1946 Malcolm es condenado a diez años de cárcel. Comienza a cumplirlos en Charlestown, donde es “Satanás”, un inadaptado que blasfema y reniega de todo hasta que un compañero de reclusión respetado por sus conocimientos consigue animarlo a estudiar: inglés, latín. Pronto es capaz de escribir cartas legibles y más o menos correctas. En 1948 es trasladado a Concord, y a finales de ese mismo año, por influencia de Ella, a la colonia penitenciaria de Norfolk, de régimen mucho más laxo.

En Norfolk, a través de su hermano Reginald, llegan a oídos de Malcolm las doctrinas de Elijah Muhammad, el mensajero de Alá, líder de la Nación del Islam: El hombre negro fundó la civilización, pero fue sometido con toda clase de violencias por el hombre blanco, una raza diabólica creada por selección genética. Esta raza finalmente ha falsificado la historia y ha lavado el cerebro del hombre negro. El cristianismo es la religión impuesta a los negros, que les obliga a aceptar su postración y a adorar a un dios extranjero, de piel blanca. El islam es la religión que libera al hombre negro, destinado a derrotar en breve la maldad de sus opresores. El objetivo político de Elijah no es la integración en la sociedad blanca que defienden la mayor parte de los líderes negros, sino la creación de un estado propio para los negros americanos.

Estas ideas producen una conmoción en Malcolm, que ve en ellas la respuesta a todas sus preguntas. “Durante los años siguientes estuve en soledad casi total. Nunca había estado tan ocupado. Todavía me maravillo del modo en que cambié de mentalidad, mis viejas costumbres caían en el vacío como la nieve se desliza de los tejados. Era como si alguien -a quien yo no conocía muy bien- hubiera vivido del delito. Y me sorprendía cada vez que recordaba mi anterior personalidad”. Necesita expresar lo que siente y escribe cada día a Elijah, que a veces le contesta. Su afán de aprender no tiene límites, y devora los libros de la biblioteca. La historia universal le transmite como un leitmotiv la maldad esencial del blanco que ha esquilmado y oprimido a todos los pueblos del planeta. Decide dedicar su vida a propagar esta verdad.

Malcolm es liberado en 1952 y se establece en Detroit, donde vive con su hermano Wilfred y su familia, también conversos al islam. En septiembre viaja a Chicago y allí conoce personalmente a Elijah Muhammad. A partir de entonces se vuelca en el proselitismo y cambia su apellido paterno “Little” por la “X” que simboliza su auténtica y olvidada estirpe africana. Comienza a dirigirse a la comunidad en las reuniones semanales y en el verano de 1953 es nombrado ministro ayudante del templo. Sus desgarradas arengas expresan la revuelta contra siglos de opresión y mentira. Pronto decide dejar su trabajo y dedicarse por entero a predicar sus ideas. Su primer logro es reclutar tantos fieles en Boston como para abrir allí un templo. Su hermanastra Ella asiste conmovida a los sermones, pero tardará cinco años en convertirse.

Su siguiente destino es Filadelfia, donde consigue inaugurar otro templo, y después es nombrado ministro del de Nueva York. La ciudad es un reto difícil, pero trabaja las calles y sabe agudizar la contradicción de los negros cristianos, que practican la religión que los blancos les impusieron y consolida su opresión. Gracias en gran parte a los esfuerzos de Malcolm, la Nación del Islam progresa mucho en esta época, con nuevos templos en Springfield, Hartford y Atlanta. En 1956, Elijah pone a su disposición un Chevrolet para sus continuos desplazamientos. El libro nos instruye sobre los usos, dogmas y rituales de unos musulmanes atípicos, que por ejemplo no admitían una vida después de la muerte, en abierta contradicción con el Corán.

En enero de 1958 Malcolm se casa con Betty X, enfermera y seguidora también de la Nación del Islam; la primera de las seis hijas que tendrán nace ese mismo año. El siguiente, la firmeza de los musulmanes ante un caso de brutalidad policial en Harlem aumenta enormemente su popularidad y pronto programas de televisión y estudios académicos analizan el movimiento. La cólera del blanco contra los que “incitan al odio” no se hace esperar. A este respecto dice Malcolm: “Qué sentido tiene que el blanco pregunte al negro si le odia? Es como si el violador o el lobo preguntaran a sus víctimas: ‘¿Me odias?’ El blanco carece en absoluto de autoridad moral para acusar de odio a nadie”.

Ágil y correoso, debate con periodistas muchas horas y pronto su voz es conocida en todo el país, mientras las universidades más prestigiosas se disputan como orador al “demagogo de moda”. Contra los negros que defienden la integración, afirma que es insensato, además de imposible, integrarse en una sociedad en decadencia, abismada moralmente y condenada a la destrucción. Donde quiera que lo llamen, transmite fielmente las enseñanzas de Elijah Muhammad, que ahora viaja en su avión privado para presidir los actos multitudinarios de la Nación del Islam.

Madurez interrumpida

La relación de Malcolm X con la Nación del Islam se terminó rompiendo. Había sufrido una gran decepción cuando supo que Elijah Muhammad, apóstol de la honestidad, iba dejando un reguero de secretarias embarazadas y amedrentadas, pero siguió cumpliendo sus cometidos con plena dedicación. En esa época, su rol esencial en el movimiento despertaba la envidia de otros dirigentes, y al fin, tras el asesinato de J. F. Kennedy, el líder lo condenó a noventa días de silencio por un comentario bastante anodino sobre la responsabilidad última del clima de violencia que vivía el país. Le ayudó en este trance su amigo Cassius Clay, que invitó a toda su familia a Miami, donde preparaba el crucial combate contra Sonny Liston. Malcolm fue su guía espiritual esos días y en la hora crucial en el Convention Hall de la ciudad, donde conquistó el cetro de los pesos pesados.

Pronto llegan a Malcolm noticias de los primeros complots de sus viejos compañeros de lucha para asesinarlo, y sólo entonces toma la decisión de volcar toda su energía en forjar un movimiento, no exclusivamente musulmán, que pelee por los derechos humanos del negro americano con mucha más contundencia y proyección política que la Nación del Islam. Al mismo tiempo, comienza a plantear la liberación de la comunidad de color en términos de autodeterminación, y no de separación territorial, como había defendido hasta entonces. Realiza un primer acto en el centro de Harlem, en el hotel Theresa, donde planea fundar una mezquita, pero la complejidad de la situación creada lo anima a peregrinar a la Meca en busca de inspiración.

Tras visitar El Cairo, donde queda sorprendido de la pujanza industrial que observa, vive con entusiasmo los ritos seculares de la ciudad sagrada, rodeado siempre del afecto y admiración de todos hacia el famoso “musulmán norteamericano” amigo de Cassius Clay. El rey Faisal lo admite en audiencia y lo exhorta a predicar en Occidente una versión auténtica del islam, fiel a sus fuentes originarias. La solidaridad de razas existente en el mundo musulmán le hace ver con claridad que la fraternidad entre los seres humanos es posible. El odio al blanco deja paso entonces al odio a unas estructuras de explotación, y el islam se convierte para él en el instrumento más idóneo para alcanzar esa hermandad entre todos los hombres.

El viaje continúa luego con intensas visitas a Nigeria y Ghana, donde Malcolm toma conciencia de la importancia de mantener una comunicación sincera y afectiva con los líderes negros africanos, pues estos sin duda trabajarían por el fin de la segregación en los EEUU si fueran conscientes de su brutalidad. Ve allí también en acción la nueva esclavitud que imponen los que codician las riquezas de aquellas tierras, y comprende que las de las dos orillas del Atlántico son en realidad manifestaciones de una única y eterna lucha de liberación.

De regreso en EEUU, Malcolm X es usado como cabeza de turco durante las revueltas negras de 1964 y 1965 y acusado de instigar a las masas a la violencia. Él por su parte defiende el derecho de los oprimidos a combatir con todos los medios disponibles, al tiempo que condena el sustrato ideológico de los opresores, el cristianismo, que ha impuesto el racismo en todo el planeta. Se convierte de este modo dentro del movimiento por los derechos civiles de los negros, que alcanzaba su clímax en aquel momento, en el polo opuesto a la noviolencia que preconizaba el reverendo Martin Luther King.

Malcolm X, consciente de los riesgos de su lucha, nunca pensó que fuera a llegar a viejo, pero en sus últimos meses sentía la inminencia del final. Fue ésta una época marcada por una actividad frenética para difundir sus ideas y hacer progresar la organización política que había fundado, demasiado violenta para unos y moderada en exceso para otros, y por un acoso implacable por parte de la Nación del Islam, que incluyó un ataque a su casa con bombas incendiarias. Por fin, el 21 de febrero de 1965, cuando se disponía a hablar en el Audubon Ballroom de Manhattan, varios hombres se levantaron de la primera fila y le dispararon “en lo que parecía un pelotón de fusilamiento”. Murió casi instantáneamente.

El arsenal de la memoria

En un epílogo de la obra Alex Haley nos narra sus primeros contactos con Malcolm X cuando aún militaba en la Nación del Islam, la gestación de los artículos sobre él, de la famosa entrevista en Playboy de mayo de 1963 y finalmente de la propia autobiografía. Ésta arrancó con dificultad, pero la paciencia y el buen hacer de Haley consiguieron que los recuerdos de la niñez, del hampa y de la cárcel se convirtieran en una catarsis para el líder ajetreado y absorbido por las trifulcas cotidianas, al tiempo que dejaban para la posteridad un testimonio único de superación y lucha contra la alienación del ser humano.

Leyendo el libro descubrimos a un hombre que gustaba de averiguar la etimología de las palabras y cuya mayor emoción fue cuando los hermanos lograron sacar a su madre del manicomio y que viviera con la familia de uno de ellos; alguien capaz de meter la pata y reconocerlo luego, como cuando declaró alegrarse de la muerte de más de cien norteamericanos blancos de Georgia en un accidente de avión en París. El afán de perfeccionamiento y autocrítica de alguien siempre consciente de sus limitaciones fue la clave de su éxito como comunicador, sin olvidar su inteligencia, su indomeñable voluntad y su enérgica y hábil dialéctica.

Malcolm X supo trascender el instinto de supervivencia del delincuente del gueto y alcanzar una percepción lúcida de la explotación sufrida por la población negra. Y esta visión no hizo más que aquilatarse a lo largo de su corta vida, con el rechazo a cualquier forma de racismo y la búsqueda de tácticas políticas integradoras basadas en el activismo y la presión implacable desde la calle.

Jesús Aller http://www.jesusaller.com/malcolm-x-una-autobiografia-contada-por-alex-haley/

La policía británica consintió que un refugiado fuera asesinado y quemado por sus vecinos racistas

Bijan Ebrahimi, refugiado asesinado
El refugiado iraní Bijan Ebrahimi residía en Bristol, Gran Bretaña, en un bloque de viviendas de protección oficial y antes de ser asesinado en 2013 llamó a la policía en más de 85 ocasiones para advertir que sus vecinos racistas querían asesinarle. Pero los que tenían el deber de protegerlo (la policía) eran tan racistas como sus verdugos (los vecinos).

La Comisión de Quejas contra la Policía, un órgano gubernamental, publicó la semana pasada el informe sobre el asesinato de Ebrahimi.

La primera denuncia a la policía tuvo lugar en 2007. El apartamento se incendió cuando el refugiado estaba en su interior. Sobrevivió, pero se tuvo que mudar de casa. Antes de marchar, su hermana lo ayudó a vaciar la vivienda. “Vino la policía y, sin dar ningún tipo de explicación, los agentes esposaron a mi hermano”, explica Khayatian. “Indicaron que alguien los había llamado y había denunciado un allanamiento de morada. Les expliqué que estábamos limpiando, pero no me hicieron caso. Lo arrestaron y no le quitaron las esposas hasta que un miembro del ayuntamiento vino y les dio la misma versión que yo les había dado. No se disculparon. Simplemente, se fueron. Fue entonces cuando me percaté de que lo que estaba pasando no era normal”.

La segunda se produjo agosto de 2013; un mes después de que un vecino matara a Ebrahimi a golpes y luego quemara su cuerpo. Fue entonces cuando la familia se dio cuenta de que la policía seguía actuando igual después de su muerte. Khayatian y su hermana, Manizhah Moores, fueron a dejar flores en la puerta del apartamento de su hermano. Iban acompañadas por dos policías. Todavía no sabían qué le había pasado a su hermano y por qué los dos policías no les daban ningún tipo de explicación.

“Cuando vaciamos uno de sus armarios decidimos donar algunas pertenencias que no tenían ningún tipo de valor sentimental”, indica Khayatian. “Los policías sabían lo que había pasado, pero nos dejaron dar estas pertenencias a las personas que le habían causado la muerte. Cuando más tarde supimos lo que había pasado, nos sentimos mal con nosotras mismas. Tras descubrir qué había pasado, perdí la confianza en el sistema y supe que los problemas no terminarían allí”.

Las dos hermanas decidieron que no pararían hasta descubrir qué había pasado a su hermano pequeño y durante cuatro años impulsaron una campaña con este objetivo y con el fin de dar a conocer esta historia al mundo entero.

A principios de la semana pasada, la Comisión de Quejas contra la Policía publicó un informe en el que indica que la policía no protegió a Ebrahimi a pesar de que en numerosas ocasiones este había denunciado que era víctima de una campaña de odio violenta y racista orquestada por sus vecinos.

Ebrahimi era el hermano menor y durante muchos años cuidó de sus padres enfermos en Teherán. Tras la muerte de estos, solicitó la condición de refugiado en el Reino Unido y, tras una breve estancia en Leicester, se mudó a Bristol para estar más cerca de sus hermanas. Tuvo problemas en la columna y en las rodillas que lo dejaron incapacitado.

Ebrahimi fue víctima de abusos sistemáticos en la comunidad de viviendas de protección oficial donde vivía. Algunos de estos actos de acoso eran menores. Adoraba a su gato atigrado, así que sus acosadores lo patearon. Le gustaba tener flores y plantas, así que el vecino que lideró la campaña de acoso animó a los niños a arrancarlas. Algunos de estos actos fueron mucho más graves.

Difundieron el rumor de que Ebrahimi era un pederasta, le dijeron que lo iban a atropellar y lanzaron piedras contra sus ventanas. Unos días antes de asesinar a Ebrahimi, Lee James entró en su casa y lo golpeó con la excusa de que había tomado fotografías de sus hijas. En el transcurso de seis años, Ebrahimi llamó a la policía en 85 ocasiones.

La investigación dejó al descubierto que tanto la policía como las autoridades locales habían ignorado sistemáticamente sus llamadas o habían optado por creer la versión de sus vecinos. En 2009, la policía lo describió como alguien “que se quejaba sistemáticamente de sus vecinos a pesar de que las investigaciones siempre revelaban que era él el agresor”. Cuando James se metió en casa de Ebrahimi y lo golpeó en la cabeza, la policía arrestó a Ebrahimi por alterar el orden público.

La policía británica defendía a los asesinos, no a sus víctimas porque su tarea no tiene nada que ver con los delitos sino con el color de la piel.

http://www.eldiario.es/theguardian/britanica-protegio-Ebrahimi-refugiado-asesinado_0_662484057.html

Las víctimas de las torturas de la CIA se querellan contra sus verdugos ante los tribunales

¡Alerta! Esta información no tiene que ver con Corea del norte, por lo que pasará desapercibida en muchos medios de comunicación, esos que nunca difunden noticias falsas (simplemente se callan las ciertas). Los dos sicólogos militares de la CIA que en 2002 elaboraron el programa de torturas a los detenidos (a los ilegalmente detenidos, aclaremos) se sentarán en el baquillo de los criminales, no gracias al Tio Sam sino a una querella de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles en nombre de varias víctimas de la CIA.

Ya ven: al final los verdugos se han convertido en víctimas y al revés. Quien se sienta en el banquillo no son los criminales porque nos habían vuelto a engañar: en realidad los criminales eran los policías del mundo.

Esos criminales se llaman John Bruce Jessen y James Mitchell, dos sicólogos que habían trabajado para el ejército. El segundo de ellos ya ha escrito un libro sobre sus experiencias criminales. “Yo había estado toda mi vida en el ejército y […] estaba comprometido y acostumbrado a hacer lo que se me ordenaba”, le dijo Jessen al juez el 20 de enero.

Algún lector preguntará: ¿por qué se sientan en el banquillo los dos sicólogos militares y no la propia CIA o quienes pacticaron las atrocidades a los detenidos? Merece la pena tomar otra nota de ello: porque los crímenes de la CIA y de sus matones son impunes en Estados Unidos. Afortundamente, los sicólogos “sólo” eran “contratistas” (los mercenarios ahora llevan ese nombre) a sueldo, por lo que la inmunidad no les alcanza.

Naturalmente, como buenos “profesionales” (léase mercenarios) dicen que la tortura es “efectiva”, aunque lo que quieren decir es otra cosa: que es “eficaz”, si bien tampoco aclaran para qué, ni para quién.

Si la tortura fuera “eficaz” los que creíamos “malos” no estarían libres y los que creíamos “buenos” no estarían en el banquillo. Luego no puede haber algo menos eficaz.

Ahora nuestra propuesta es: ya que la tortura es tan “eficaz” que se ha legalizado en Estados Unidos (en contra de los tratados internacionales), les deberían torturar a ellos son los mismos métodos que inventaron y pusieron en práctica en todo el mundo. Los médicos que recomiendan fármacos de “comprobada eficacia” deberían intoxicarse primero con sus propias pócimas para tranquilizar a sus pacientes.

En España sabemos desde hace siglos, desde los tiempos de la Inquisición hasta la Audiencia Nacional (la Inquisición actual), que la tortura no sólo no es “eficaz” sino contraproducente para cualquier juicio. Por eso el Tratado Internacional que la prohibe declara nulas las declaraciones obtenidas bajo tortura. En Estados Unidos los torturadores se han enterado un poco tarde de todo esto. Necesitaron un informe de la comisión de inteligencia del Senado.

Como comprenderá el lector, el propio planteamiento del asunto es completamente falso: la tortura no está prohibida porque sea “ineficaz”; aunque lo fuera se debería prohibir igualmente porque a un detenido no se le puede torturar bajo ninguna circunstancia. Jamás.

Acusan al banco BNP de participar en el genocidio de Ruanda

Las asociaciones Sherpa e Ibukahan y el Colectivo de afectados por el genocidio de Ruanda han presentado una querella contra el banco francés BNP Paribas por “complicidad en el genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra”, según ha informado Radio France.

El banco financió una compra ilegal de armas con destino a Ruanda en junio 1994, en el momento mismo en el que se estaba cometiendo el genocidio. En dicho momento el país estaba sometido a un embargo de armas ordenado por la ONU. El 17 de mayo de 1994 el Consejo de Seguridad de la ONU votó una resolución prohibiendo la venta de armas a Ruanda.

El cargamento procedente de las Seychelles se componía, fundamentalmente, de kalashnikovs AK-47, centenares de miles de balas de fusil y metralleta, granadas, obuses y morteros.

Según la querella, a mediados de junio de 1994 se enviaron 80 millones de toneladas de armas desde las Islas Seychelles hasta Goma, en la frontera del Congo con Ruanda, cuyo aeropuerto estaba controlado por Francia.

Las armas procedían de una captura que realizó en marzo de 1993 el gobierno de las Islas en un buque y se entregaron por carretera a las Fuerzas Armadas Ruandesas, que en ese preciso momento estaban cometiendo la gran matanza.

Las armas sirvieron para equipar a los milicianos que participaron en el genocidio, aseguró el especialista Jacques Morel, autor del libro “Francia en el corazón del genocidio tutsi”. Aunque muchas de las matanzas se llevaron a cabo con machetes, hubo otras que se hicieron con armas automáticas.

El genocidio de Ruanda en uno de los mayores crímenes de la historia de la humanidad. Entre abril y julio de 1994 causó cerca de un millón de muertos, la mayor parte de ellos tutsis y la otra parte hutus. Fue provocado por la rivalidad imperialista entre Francia y Estados Unidos, enfrentados por el control de la región de los Grandes Lagos.

Es la primera vez que se presenta un querella similar contra un banco en Francia.

https://www.franceinter.fr/justice/genocide-rwandais-une-plainte-deposee-contre-bnp-paribas
 

El papel contrarrevolucionario de los ayatollahs chiítas durante el golpe de Estado de 1953 en Irán

El ayatollah Abol Ghassem Kashani
Los últimos documentos desclasificados por Estados Unidos sobre su intervención en el golpe de Estado de la CIA contra el primer ministro iraní Mohamad Mossadegh son unas mil páginas, que demuestran que los desmentidos oficiales procedentes de la Casa Blanca eran falsos.

Es lo primero que hay que consignar: la política que escuchamos no es la verdadera; ésta hay que buscarla en las cloacas, en los subterráneos del Estado donde nadie mira.

Pero las mentiras no son sólo las que emitieron los portavoces institucionales en 1953, sino que se han prolongado desde entonces hasta ahora: durante 65 años. Como ven un engaño muy prolongado, lo suficiente como para que una parte de la documentación haya sido cribada y destruida.

Pero de ahí hay que extaer otra conclusión para la actualidad: dentro de 65 años sabremos que lo que hoy dicen la Casa Blanca y sus corifeos también es mentira. Si en 1953 el engaño les resultó tan fructífero por la complicidad de los medios, ¿por qué no repetir el fraude una y otra vez?

La segunda evidencia que debemos consignar es que la CIA y el MI6 no actuaron en defensa de la democracia y demás zarandajas con la 1que justifican sus crímenes: derrocaron a un dirigente que no sólo había sido elegido en las urnas sino que era laico.

Pero ese es otro tópico. Lo importante es recordar que en aquellos tiempos las cosas tenían de otra factura. El ayatollah Abol Ghassem Kashani, la personalidad religiosa y política más importante de la época, que durante décadas la jerarquía eclesiástica chiíta ha presentado como partidaria de Mossadegh y de la nacionalización del petróleo, expresó a la CIA su temor hacia el Tudeh, el Partido Comunista de Irán, al que Mossadegh no era capaz de hacer frente, según el ayatollah.

Lo que hasta hoy mismo han contado los religiosos chiítas es, pues, falso, tan falso —por lo menos— como las declaraciones oficiales de Estados Unidos y, además, hay otro elemento común: ambos, los imperialistas y los chiítas mantenían una comunicación muy fluida. ¡Cómo pasa el tiempo! Algunos documentos muestran a los chiítas pidiendo financiación a la CIA.

Sello iraní de Kashani
Pues bien: en 1953 la participación de los movimientos chiítas contra Mossadegh fue decisiva para el triunfo del golpe. Por lo tanto, el discurso que dio Rohani en enero recordando elogiosamente al Primer Ministro destituido y fundando el nueva nacionalismo iraní sobre su figura, no resiste el examen histórico.

Por lo mismo, el retrato que de Kashani esboza la Wikipedia tampoco responde a la realidad cuando dice que “tuvo un papel destacado en el proceso de nacionalización del petróleo en Irán”.

La nacionalización del petróleo por Mossadegh fue, como no podía ser de otra manera, uno de los detonantes del golpe. Tras la posguerra los imperialistas repartieron los yacimientos de Oriente Medio entre Aramco (propiedad de petroleras estadounidenses) y lo que entonces se llamaba Anglo-Iranian Oil Company, actual British Petroleum, en donde su nombre oculta que el petróleo no era británico sino iraní.

Sin embargo, la omnipresencia del petróleo en cualquier viraje histórico que tiene que ver con Oriente Medio, hay que matizarla mucho. En 1953 la nacionalización que llevó a cabo Mossadegh sólo afectó a la petrolera británica, no a las estadounidenses, que es el motivo por el cual Truman fue reticiente al golpe de Estado que le proponían los británicos.

Es más, mientras Aramco no tuvo inconveniente en compartir una parte de las rentas del petróleo con Riad, hasta el punto de que acabó en manos saudíes, los británicos se negaron por completo a hacer algo parecido con Teherán.

Más importante que el problema petrolero es situación estratégica, en plena Guerra Fría, de Irán en la frontera sur de la URSS y Asia central. En 1945 el Ejército Rojo salió de Irán por su propio pie. Los que no salieron nunca —hasta 1979— fueron los imperialistas (y lo tuvieron que hacer “por las malas”). Irán es uno de sus más grandes fracasos. El transcurso del tiempo entre 1953 y 1979 lo que prueba es aquello de que “más dura será la caída” para los imperialistas.

El fútbol se ha convertido en el refugio del capitalismo especulativo

Ayer se produjo un hecho insólito: los notarios hablaron abiertamente sobre el lavado de dinero en el mundo del fútbol del que ellos siempre han sido testigos y protagonistas directos.
Lo expuso Pedro Galindo, director del Órgano Centralizado de Prevención del Blanqueo de Capitales del Notariado, quien compareció en una rueda de prensa convocada con motivo del quinto aniversario de la base de datos que han creado los notarios sobre los titulares reales de las empresas.

La Base de Datos del Titular Real (BDTR) permite conocer quien mangonea una empresa, con independencia de quiénes figuren como socios.

En la comparecencia Galindo estuvo acompañado por el presidente del Consejo General del Notariado, José Ángel Martínez Sánchiz, quien destacó que dicha Base de Datos es un “instrumento muy eficaz” para que los jueces y policías puedan combatir el blanqueo de dinero y las prácticas de corrupción.

Galindo aseguró que el fútbol es un sector económico en el que “se mueven ingentes cantidades de dinero, además, muchas veces, con carácter transnacional”.

Actualmente, la BDTR tiene identificados los titulares reales de 2.229.372 sociedades y organizaciones, de las que 1.678.681 son sociedades limitadas, 68.937 son sociedades anónimas y 35.607 figuran como asociaciones, fundaciones, partidos o sindicatos.

Galindo explicó que, desde la creación de esta base de datos en 2012, los notarios han atendido 105.347 solicitudes de información por blanqueo de dinero o terrorismo, así como 100.375 solicitudes relacionadas con cuestiones fiscales.

En 2009 el Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales (GAFI), un organismo internacional del que forma parte España, creó un grupo de trabajo sólo para el análisis de la criminalidad en el negocio del fútbol, publicando un informe demoledor al respecto:

http://www.fatf-gafi.org/media/fatf/documents/reports/ML%20through%20the%20Football%20Sector.pdf

http://www.uaf.cl/asuntos/descargar.aspx?arid=951

En las facultades de economía ya se estudia el fútbol como industria, siempre relacionada con el crimen organizado, el blanqueo de dinero, el tráfico de personas, la corrupción, las apuestas amañadas, las drogas, la evasión fiscal y delitos de todo tipo:

Blanqueo de capitales en el mundo del fútbol:
http://www.prevencionblanqueo.com/wp-content/uploads/2012/04/pbc-en-el-futbol.pdf

Hablar contra el fútbol no da votos; los resta. Por eso cuando los partidos políticos y los tertulianos se lamentan de la corrupción y el blanqueo de dinero, nadie menciona al fútbol, el refugio moderno del crimen organizado.

Se cumplen 31 años de la matanza de presos políticos en las cárceles de Perú

Ayer se cumplieron 31 años de la matanza de presos políticos en Perú en la que asesinaron a unos 400 reclusos de la organización maoísta Sendero Luminoso. La masacre se convirtió en el crimen más grave del gobierno de Alan García.

Entre el 18 y 19 de junio de 1986 se desarrolló un motín en las cárceles en Perú, que obligó la intervención del ejército y terminó con la matanza de unos 400 reclusos de dicha organización.

En el marco de una Conferencia Mundial de la Internacional Socialista dirigida por el presidente peruano de aquel momento, Alan García Pérez, los presos del Partido Comunista del Perú iniciaron un motín en tres penales (El Frontón, San Juan de Lurigancho y en el de mujeres Santa Bárbara).

En la cárcel de Lurigancho los carceleros entraron a buscar armas y, al no encontrarlas, decidieron separar a los reclusos comunes de los catalogados como “terroristas”, cortándoles el suministro de agua y comida.

El 19 de junio se sumaron otras cárceles a la protesta y un operativo militar-policial integrado de entre 700 y 1.000 efectivos del ejército y 200 de la Guardia Republicana ejecutaron la orden de exterminio. “Nadie podía salir vivo”, fue la consigna.

Los prisioneros comenzaron a salir uno a uno y fueron obligados a tirarse al suelo con las manos en la nuca para ser exterminados.

En la prisión de mujeres de Santa Bárbara iniciaron una huelga, que originó la suspensión de las visitas, lo que provocó una serie de protestas en las afueras del penal.

Mientras que en El Frontón abrieron fuego con ametralladoras sin objetivo claro, también dispararon dos misiles para matar a los reclusos. Según familiares, las víctimas fueron entre 350 a 450 presos, pero el Estado sólo reconoce entre 60 y 80.

El 16 de agosto del 2000 el Tribunal Interamericano de Derechos Humanos responsabilizó al Estado por el caso de la matanza de los penales, alegó que era su obligación aclarar los hechos sucedidos y a los responsables.

http://www.telesurtv.net/news/Conmemoran-31-anos-de-la-matanza-de-los-penales-en-Peru-20170618-0029.html

Guatemala conmemora 62 años del derrocamiento del Presidente Jacobo Árbenz

El Presidente Jacono Arbenz
Hoy millones de guatemaltecos recuerdan los 62 años del golpe de Estado de 1954 contra el entonces presidente constitucional Jacobo Arbenz, una operación que estuvo planificada y dirigida por la CIA, evento que algunos han llamado “El Guatemalazo”.

Jacobo Árbenz llegó al poder después de ganar las elecciones en 1950; fue apoyado por los partidos Renovación Nacional y Acción Revolucionaria de la Capital y el partido Integración Nacional de Quetzaltenango. Los obreros, campesinos, maestros y estudiantes le dieron todo su respaldo.

La gestión de Arbenz fue también conocida como el Segundo Gobierno de la Revolución, ya que puso en marcha una reforma agraria para promover la modernización del agro y la disolución de las formas de trabajo arcaicas prevalecientes en el campo guatemalteco.

La visión progresista y social de Arbenz amenazó la hegemonía de la transnacional estadounidense United Fruit Company -que manejaba los hilos económicos de la nación centroamericana- y por ello fue acusado de “comunista” por la oligarquía guatemalteca.

El dirigente social guatemalteco fue derrocado gracias al apoyo militar de Washington, que organizó desde Honduras acciones militares con mercenarios hondureños, para atentar contra la vida de Arbenz.

Finalmente, su gobierno progresista fue sustituido por una brutal dictadura militar dirigida por Carlos Castillo Armas (1954-1957), a quien los sectores populares de esa nación recuerdan como “el traidor de la patria”.

El golpe de Estado de 1954 es reseñado históricamente como uno de los momentos cruciales en las que se perjudicó, de forma atroz, al pueblo de Guatemala y su desarrollo democrático y social.

Aquel año, Guatemala estaba en manos de unos pocos grandes hacendados y de la gran empresa estadounidense que explotaba el banano como producto principal de la economía nacional, sometiendo a los trabajadores a un régimen de “semiesclavitud” con fuertes desplazamientos migratorios internos de la población.

El ascenso de Arbenz significó la introducción de pequeños cambios que pudieron suponer alteraciones de esas duras condiciones de trabajo, pero también sobre la estructura económica y política del país; un hecho que entorpecía los intereses de la oligarquía gualtemalteca y norteamericana, para ese entonces, grandes aliados.

http://www.telesurtv.net/news/Guatemala-conmemora-60-anos-del-derrocamiento-de-Jacobo-Arbenz-20140627-0155.html

Un yihadista torturador dirigirá la antena de la CIA en Teherán

La CIA ha nombrado a Michael D’Andrea como jefe de operaciones en Irán. Procede del departamento antiterrorista, que ha dirigido desde 2006, y dentro de la CIA le conocen por el apodo de “Ayatollah Mike” porque se convirtió al islam para casarse con su mujer. Junto con John O. Brennan, el director de la CIA, D’Andrea es el segundo musulmán al frente del espionaje estadounidense.

Como sugiere Wayne Madsen, el director Brennan no es cualquier clase de musulmán, sino que es wahabita (*), es decir, un auténtico “yihadista”, un “guerrero santo”. Por eso tanto en el Consejo Nacional de Seguridad como en la CIA está prohibido el uso del término “yihadista” para referirse a los terroristas. Prefieren calificarlos de meros “extremistas”, que es como llamán aquí a los fascistas.

El yihadista D’Andrea formó parte del equipo encargado de la supervisión de Osama Bin Laden, hasta que fue capturado y asesinado en 2011, según aseguran las informaciones oficiales y la película de Hollywood “Zero Dark Thirty” (La noche más oscura), donde al “Ayatollah” le describen como “El Lobo”.

Otro de los operativos que dirigió fue la campaña de asesinatos selectivos mediante drones en Pakistán, una de las primeras ocasiones en las que se utilizaron de manera masiva, lo que costó la vida a cientos de personas indiscriminadamente.

Tras los atentados del 11 de setiembre de 2001, este “Ayatollah” puso en funcionamiento el programa de torturas a los detenidos, que en 2014 fue condenado por el Senado tras ser calificado como “inhumano e ineficaz”.

A comienzos de 2006 dirigió el Centro de “lucha contra el terrorismo”, por lo que desde entonces hasta ahora ha estado deteniendo y asesinando personas de manera ilegal por todo el mundo.

Fue él personalmente quien supervisó los interrogatorios de Abu Zubaydah, Abd Al-Rahim Al-Nashiri y Jalid Shaij Mohammed, que un informe del Senado describe como tortura. También se le implica en el asesinato en Damasco de Imad Mughniyah, dirigente de Hezbollah.

Ha sido acusado del ataque al Campamento Chapman en Jost, Afganistán, cuando siete mercenarios CIA fueron ejecutados en un ataque suicida.

Como bien ha afirmado Julian Assange, durante años la CIA ha demostrado ser la central de espionaje más grande, más incompetente y más peligrosa del mundo. Al “Ayatollah Mike” le acusan de ser uno de los que “fallaron” en el seguimiento de Nawaf Al-Hazmi, quien luego participó en los atentados contra las Torres Gemelas.

Es la famosa e indemostrable teoría de los “fallos de seguridad” que tienen las agencias de espionaje, como la CIA, en los atentados yihadistas: no es que “dejen hacer” a los colegas que cometen los atentados, sino que se les escapan de las manos (una y otra vez).

Desde su fundación en 1947 la CIA ha destruido países enteros, ha formado gobiernos para luego deshacerlos, ha organizado golpes de Estado y ha adiestrado terroristas para utilizarlos en su propio beneficio, dentro y fuera de Estados Unidos.

Sus últimos informes, que conciernen a la injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016 y a la traición de Trump, tienen un poco de todo; están a medio camino entre la tragedia y la comedia porque su verdadero objetivo era distraer la atención del golpe dentro del Partido Demócrata para apartar a Bernie Sanders de una manera aún peor que a Pedro Sánchez del PSOE.

(*) http://www.intrepidreport.com/archives/15993

Se publica toda la documentación secreta sobre el derrocamiento de Mossadegh por la CIA en 1953

Mossadegh, el derrocado Primer Ministro
Después de más de medio siglo de espera, el jueves el Departamento de Estado desclasificó los últimos documentos confidenciales sobre la intervención de la CIA en el golpe de Estado que el 19 de agosto de 1953 derrocó a Muhammad Mossadegh del gobierno de Irán tras la nacionalización del petróleo.

Los documentos estaban depositados en los archivos de la Universidad Georges Washington y desmienten rotundamente las informaciones oficiales emitidas en su tiempo, tanto por la Casa Blanca, ocupada entonces por Eisenhower, como por el gobierno británico que también participó en el golpe de Estado.

La iniciativa del derrocamiento partió de los británicos, pero al principio Truman se negó a ayudarles, hasta que resultó elegido Eisenhower, que dio carta blanca a lo que la CIA calificó como Operación Ajax.

Una parte de los archivos ya fueron revelados hace años por el periódico Saturday Evening Post y otros detalles fueron conocidos por los mercenarios del MI6 y la CIA que participaron en el derrocamiento. El 16 de abril del 2000, el reportero James Risen, del New York Times añadió nuevas informaciones en una serie de reportajes.

En 1989 el Departamento de Estado siguió desclasificando con cuentagotas partes importantes de los archivos secretos, aunque dejó fuera todo lo concerniente a la intervención de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Más importante fue el descubrimiento de “Las joyas de la familia”, publicadas por otros dos periodistas del New York Times, Stephen Kinzer y Tim Weiner, que aparecieron en dos libros: “Todos los hombres del Sha”, en 2005, y “Legado de cenizas: historia de la CIA”, en 2008.

Sin embargo, las intensas controversias sobre una de las primeras crisis serias de la Guerra Fría no se pudieron cerrar. El derrocamiento de Mossadegh marca el relevo del imperialismo británico por el estadounidense y el entrenamiento de la recién creada CIA en una de sus primeras agresiones, que sería seguida luego por otras parecidas a lo largo de los cinco continentes.

El gobierno de Mossadegh fue el primero elegido democráticamente que tuvo Irán que, desde entonces, jamás ha podido recuperarse del golpe recibido. Marca el inicio de un resentimiento popular contra el imperialismo que, con el tiempo, ha crecido exponencialmente.

Las agresiones de Estados Unidos contra Irán no empiezan, pues, como expone la película “Argo” de Ben Affleck. Tampoco tienen como origen la existencia en dicho país de un régimen democrático ni autocrático, sino su posición estratégica en Asia central y los enormes recursos en materias primas que hay bajo su suelo.

La Operación Ajax es uno de los acontecimientos más importantes de la Guerra Fría que explica las nuevas formas de funcionamiento que tuvieron que poner en marcha los imperialistas después del triunfo de la URSS en la Segunda Guerra Mundial.

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