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La Reina Nanny (Negros, esclavos y rebeldes)

La parte más escondida de la historia de la esclavitud es la historia de las revueltas de esclavos. En los 300 años en los que los negros padecieron esclavitud protagonizaron 250 levantamientos, sin contar las fugas, los incendios, sabotajes, envenenamientos y otras formas de resistencia, entre las que hay que destacar los cursos clandestinos de lectura y escritura.

En 1598 los africanos crearon sobre el territorio actual de Brasil una república de Palmares sobre un territorio mayor que el de Bélgica. Los africanos tuvieron que defenderse de los ataques portugueses y holandeses hasta el siglo XVIII.

Desde 1642 existía en Florida, sometida entonces a la Corona española, una comunidad cimarrona (“maroon”) compuesta por negros fugados a la que un siglo después se unieron los indios seminolas que huían de las matanzas y el saqueo de las tierras de los colonos blancos. En 1816 la comunidad trató de convertirse en el Estado seminola afro-indio y lograron resistir la expansión de los colonos hasta 1842.

Como consecuencia de la resistencia en los asentamientos cimarrones, Jaimaica nunca pudo ser totalmente colonizada por los británicos. Una de las dirigentes de la lucha fue la Reina Nanny, más que una heroína, un personaje legendario y un símbolo nacional jamaicano. La mayor parte de lo que se conoce sobre su biografía procede de fuentes orales, transmitidas durante 300 años a través de generaciones.

Nanny nació en la tribu de los Ashanti, en el actual territorio de Ghana en 1686. Cuando era una niña los negreros la trasladaron a Jamaica y fue vendida como esclava en Saint Thomas Parish, una región próxima a Port Royal donde los esclavos trabajaban las plantaciones de caña de azúcar.

Sus hermanos Accompong, Cudjoe, Johnny y Quao pertenecían al mismo amo y se fugaron al mismo tiempo de la plantación. Nanny y Quao crearon una comunidad cimarrona en Portland Parish donde Nanny conoció a su marido, Adu.

Hacia 1720, Nanny y Quao llegaron a controlar la región de Blue Mountains, a la llamaron Nanny Town, un territorio de 2,4 kilómetros cuadrados que fueron ocupando los cimarrones que Nanny logró liberar de la esclavitud.

La comunidad cimarrona vivía de la agricultura, la ganadería y el trueque de alimentos por vestidos y armas. La zona, situada sobre un collado de 300 metros de altitud y junto aun precipicio, era estratégica y fácil de defender. Los centinelas avistaban la presencia de los negreros a distancia soplando un cuerno que cumplía las funciones de alarma. Hoy el soplo del cuerno, llamado “abeng”, es en Jamaica un símbolo de libertad en todas las fiestas.

Nanny fue una audaz estratega y dirigente militar de los cimarrones, precursora de la moderna guerra de guerrillas y de las emboscadas en la que los mercenarios de los esclavistas eran implacablemente aniquilados. En Jamaica se la conoce como la Reina Nanny.

Pero entre 1728 y 1734 la comunidad cimarrona fue atacada sistemáticamente por los negreros y las fuerzas británicas. En uno de esos combates cayó Nanny en 1733. El Diario de la Asamblea de Jamaica de 29 de marzo de aquel año mencionaba a un esclavo negro que combatió en la guerra contra los cimarrones, el Capitán Sambo, también conocido como William Cuffee, como modelo de esclavo leal: “Este buen negro ha matado a Nanny, la mujer rebelde”, dice la mención.

Tras la derrota, algunos cimarrones se suicidaron lanzándose por el acantilado. Otros fueron capturados vivos. Pero unos 300 pudieron huir y unirse a otra comunidades clandestinas, donde continuaron la lucha. El capitán Kojo (Cudjoe) se convirtió en el jefe militar de los clandestinos que, periódicamente, hacían incursiones por las plantaciones liberando a los esclavos, quemando los campos y ejecutando a los terratenientes, muchos de los cuales tuvieron que regresar a Inglaterra.

Lo mismo que Nanny, Kojo había sido capturado en la actual Ghana por negreros españoles, que le llevaron a Jamaica, donde nadie pudo nunca someterle. El gobernador Edward Trelawney tuvo que firmar un tratado de paz con él en 1793. Los negros se quedaron con sus tierras y crearon su propio gobierno. Desde entonces el 6 de enero los jamaicanos celebran una fiesta de homenaje a Kojo.

Los blancos nunca regalaron nada. Hasta 1833, después de grandes levantamientos de esclavos, no se abolió la esclavitud en Jamaica.

Haití fue el primer país en sacudirse la dominación colonial. De 1791 a 1804 Toussaint L’Ouverture dirigió una revuelta contra el colonialismo francés en la isla de Santo Domingo con Christophe y Dessalines. Su objetivo fue crear un Estado negro que fuera reconocido por los países del mundo. Toussaint L’Ouverture está considerado como el fundador del nacionalismo negro. Fue quien superó el aislacionismo característico de los negros cimarrones que trataron de refugiarse en quilombos o comunidades aisladas.

El movimiento fue aplastado en 1844 con la llegada de los españoles, que dividieron la isla en dos: Haití sometida los franceses y la República Dominicana a España y luego a Estados Unidos.

El movimiento de liberación se fue desarrollando en todo el mundo, incluso en Estados Unidos. El 7 de octubre de 1800 unos 1.000 africanos armados dirigidos por el general Gabriel Prosser marcharon hacia Richmond, en Virginia. Se convirtió en una fecha simbólica para el movimiento de los afro-americanos en Estados Unidos.

Los blancos respondieron de la manera acostumbrada, con la represión y la organización de milicias paralelas. Prohibieron a los negros salir entre las 6 horas de la tarde y las 6 de la madrugada. A su vez la represión condujo a que el movimiento negro adoptara la violencia como forma de respuesta. Los esclavos empezaron a apoderarse de las armas de fuego y aprender su manejo.

En 1831, durante una segunda oleada abolicionista, David Walker, un esclavo liberto, plantea una propuesta de la Sociedad Americana de Colonización, que quería devolver a los negros a un nuevo Estado, Liberia, que se crearía en el noroeste de África. El Estado estaría compuesto por negros que tendrían su propio gobierno negro. Es una “alternativa” que, sobre todo, mucho blancos no ven con malos ojos. En el fondo no es otra cosa que segregacionismo y dejar a Estados Unidos sólo con los blancos.

Jamaicano soplando el “abeng”

La violación como arma de guerra

El gobierno de la República Democrática de Congo ha prohibido la distribución de una película sobre el doctor Denis Mukwege, que ha dedicado su vida a la lucha contra las violaciones, que en África se utilizan como arma de guerra.

La película, realizada por el director belga Thierry Michel y titulada “The Man Who Mends Women”, relata los esfuerzos del ginecólogo por ayudar a las mujeres que han sido víctimas de violaciones cometidas por los casos azules de la ONU, miembros de las fuerzas armadas y las milicias.

La guerra en la República Democrática del Congo terminó formalmente en 2003, pero el conflicto armado continúa, sobre todo al este del país. Un estudio de 2011 del American Journal of Public Health estima que 400.000 mujeres de entre 15 y 49 años fueron violadas en un periodo de 12 meses entre 2006 y 2007. Un millar al día. 45 cada hora.

El gobierno congoleño sostiene que la película perjudica la reputación del ejército y del país, que ya ha sido bautizado como “la capital mundial de las violaciones”.

En Bukavu, en la región de Kivu del Sur, Mukwege fundó hace 16 años el hospital Panzi, en el que han sido tratadas 42.000 mujeres y niñas que han sido violadas, muchas de ellas, por varios hombres a la vez.

“Esta es un arma de guerra aún peor que las convencionales. La mujer no solo es violada, sino que a menudo lo hacen varios hombres al mismo tiempo, delante de su comunidad y de su familia, de su marido y sus hijos. La deshumanizan. Y destruyen sus genitales. Disparándoles. Con productos químicos. Quemándolas. Usando plástico hirviendo”, cuenta el ginecólogo.

En 2012 pronunció un discurso ante la ONU en el que dijo: “Me encantaría decir que tengo el honor de representar a mi país, pero no puedo. De hecho, ¿cómo puede uno estar orgulloso de pertenecer a una nación sin defensa, abandonada a sí misma, completamente saqueada e impotente frente a 500.000 de sus niñas violadas durante 16 años; seis millones de sus hijos e hijas asesinados durante 16 años sin una solución duradera a la vista?”

Meses después, sobrevivió a un intento de asesinato. Su familia fue retenida a punta de pistola hasta que él llegó a casa. Le esperaban cuatro hombres. Aún no sabe cómo, pero logró esquivar los disparos que, sin embargo, alcanzaron a un trabajador. Decidió escapar a Bélgica. Tras unos meses, optó por volver. “Quiero que las mujeres dejen de ser un campo de batalla. Y quiero que la siguiente generación esté libre de esta lacra. Si no lucho hoy, todo esto será imposible”.

Se estrena en Estados Unidos un documental antimperialista

La situación en Sudán del sur es objeto de un interesante documental, “We come as friends” (Venimos como amigos), del director austríaco Hubert Sauper que se ha estrenado esta semana en los cines de Estados Unidos.

Es una crítica devastadora del imperialismo, una mirada de Sudán desde un avión de dos asientos hecho a mano, en la que se ve a los capitalistas estadounidenses, los petroleros chinos, los funcionarios de la ONU y los misionarios cristianos luchar para dar forma a Sudán según sus propios intereses y, al mismo tiempo, aplaudir la supuesta “independencia” de un Estado recién salido del horno.

La historia de Sudán se remonta al antiquísimo reino de Nubia, hace 2.500 años. Con Egipto formó un único país, pero hay ahora ya hay tres surgidos en las orillas de Nilo, todos ellos sacudidos por el imperialismo, sus apéndices yihadistas y sus guerras. Los imperialistas están convencidos de que los mini-Estados, como Sudán del sur, siempre resultarán mucho más manejables.

La independencia del sur la impuso Estados Unidos en 2011, dentro de la Primavera Árabe. Fue el fin del Estado más extenso de África, que vive una guerra en la que han fallecido 50.000 personas y en la que, como todas las que promueve el imperialismo, el final no aparece por ninguna parte.

Pocos días después de la declaración de independencia, la empresa nacionalizada de petróleo de Sudán del sur Nilepet, se “asoció” con Glencore International Plc, una multinacional de los Rothschild, para poder sacar su petróleo al mercado. La nueva sociedad se llama PetroNile y un 51 por ciento está controlado por Nilepet y el 49 por ciento restante por Glencore.

Sudán se asienta sobre un océano de petróleo y el gobierno central de  cometió un tremendo error: tener a China como el principal cliente de su petróleo. Tras ser expulsado de Libia por la OTAN y de Centroáfrica y Mali por Francia, fue el cuarto golpe que recibió el gigante asiático en África.  Ahora la mitad del petróleo se la llevarán los Rothschild, en lugar de los chinos.

Para despedazar a Sudán hizo falta una larga campaña de demonizar a sus dirigentes, vincularlos con Al Qaeda, y bombardear sus infraestructuras, como el laboratorio farmacéutico Shafa (1998). Que su presidente Al-Bashir esté perseguido, como lo fue Milosevic, Saddam y Gadafi, revela la agresión en serie contra los países estratégicos.

Repsol encuentra petróleo en el Sáhara

Hasta ahora Taudeni, una gigantesca cuenca que se extiende entre Mali y Mauritania, bajo las arenas del desierto del Sáhara, era conocida por sus minas de sal. A finales de los años 1960 construyeron una prisión en aquel remoto lugar donde los presos eran forzados a trabajar.

Todo cambió en la primavera del pasado año cuando Repsol, el monopolio petrolífero español, anunció que había encontrado petróleo en el yacimiento de Taudeni.

Unos meses después, el 23 de octubre, el ministro de Defensa Pedro Morenés viajó discretamente a Dakar, la capital de Senegal, acompañado de su homólogo francés Jean Yves Le Drian. En dicha metrópoli africana se reunía un foro sobre “la paz y la seguridad” en aquella región.

El petróleo, incluido el del Sáhara, está muy relacionado con eso que la burguesía llama “paz y seguridad”, es decir, con las agresiones y las ocupaciones del imperialismo. En concreto, la concesión de Taudeni tiene que ver, por ejemplo, con la invasión de Mali por los franceses.

Taudeni es una enorme extensión, superior al medio millón de kilómetros cuadrados, igual a la de España. Repsol estaba a punto de arrojar la toalla en Mauritania cuando se produjo la noticia del descubrimiento de petróleo en el Bloque 10 de la cuenca.

No obstante, un medio africano anunciaba los temores de que el descubrimiento tuviera un “efecto de llamada” para los terroristas, los yihadistas y los bandidos, o dicho en otras palabras: el yacimiento era tan bueno que podría atraer la voracidad de la competencia, de otras potencias imperialistas y otros monopolios petrolíferos con ganas de echar a Repsol de sus dominios.

El reparto del pastel no ha gustado a ciertas potencias y al final esas disputas, decía Lenin, se resuelven echando mano del ejército. De ahí la visita del ministro de Defensa. Como decía la prensa africana, Taudeni no estaba protegido por nada. El gobierno del PP se ponía al servicio de Repsol y Morenés viajaba a Dakar para demostrar todo lo contrario. El ejército español está capacitado para hacer de guardaespaldas de los petroleros españoles que van a llevarse el oro negro de Mauritania.

El petróleo se lo lleva Repsol y los gastos los pagan los contribuyentes. Esa es la diferencia entre el mercado (capitalista) y el Estado (burgués).

¿Con qué parte del botín se queda África? Con la guerra, con el terrorismo, con el yihadismo, con… Los mapas del petróleo son los de la guerra.

En África las ONG son una nueva forma de espionaje

Es el título de otra perla de nuestro admirado Pougala (*) con la que nos gusta obsequiarles, aunque el artículo sea algo viejo, ya que se remonta a una votación celebrada el 24 de enero de 2011 en el Knesset, el Parlamento israelí. Se trataba de investigar el origen de los fondos de las ONG que operan sobre suelo israelí. La iniciativa partió del ministro de Asuntos Exteriores, el canalla de Avigdor Lieberman, cuyo partido había declarado que las ONG no eran más que sucursales de los servicios secretos extranjeros, o bien “cómplices del terror”. Israel quería saber las verdadera identidad de cada ONG y sus verdaderos objetivos, a partir de sus fuentes de financiación.

En 2009 a Suzanne Nossel la nombraron secretaria de Estado adjunta de la Casa Blanca para las organizaciones internacionales. De 2005 a 2007 había sido vicepresidenta de estrategia y operaciones para el Wall Street Journal. Tras abandonar la ONU, de 2001 a 2005 trabajó para el conglomerado mediático europeo Berteslmann, un viejo recuerdo de la propaganda del III Reich que no se ha acabado nunca.

Cuando en 1999 Clinton nombró a Richard Holbrooke embajador de Estados Unidos ante la ONU, se llevó consigo a Nozel. Luego trabajó como asistenta con Hillary Clinton cuando la nombraron Secretaria de Estado. Pero las puertas giratorias no sólo funcionan con los capitalistas sino también con las ONG, por lo que en 2011 Nossel pasó del gobierno de Obama a la presidencia de la sección americana de Amnistía Internacional. No hay conflictos de intereses entre lo gubernamental y lo no gubernamental, concluye Pougala, o dicho de otra manera: lo no gubernamental no significa antigubernamental, sino más bien lo contrario.

Fue Nossel, esos que alardean de la defensa de los derechos humanos en el mundo, quien orquestó la campaña propagandística de mentiras a favor del bombardeo que arrasó Libia y asesinó a 90.000 personas, incluido el Jefe del Estado, Gadafi.

Es la esencia misma de las ONG, que viven de los presupuestos públicos, del dinero que llega de los gobiernos respectivos y de la “ayuda” al desarrollo: “50 años de ONG en África nos indican que el continente nunca podrá levantarse con unas ONG cuyo sistema opaco de gestión y decisión no permite medir con precisión las verdaderas motivaciones de esas organizaciones. A día de hoy no existe ningún informe, ninguna documentación sobre el destino de esas informaciones que esas organizaciones obtienen diariamente sobre suelo africano. Incluso se puede decir que su objetivo no es de ninguna manera el de reforzar la seguridad del continente, sino más bien debilitarlo”.

Las ONG, concluye Pougala, desvían la atención de los africanos de los verdaderos problemas del continente, imponiendo su punto de vista gracias a la gigantesca maquinaria financiera y mediática, procedente de los países capitalistas, que las acompaña.



(*) http://lencrenoir.com/les-ong-nouvelle-forme-espionnage-en-afrique/

Estados Unidos y Francia financian a los terroristas de Boko Haram

Dentro de poco van a entender los motivos por los cuales el camerunés Jean Paul Pougala es uno de nuestros autores favoritos, por lo que vamos a resumir algunos de sus artículos, empezando por el de hoy mismo, que lleva el título siguiente: “Lección de geoestrategia africana número 84: suspensión de la televisión ‘Afrique-Media’. ¿Financian Francia y Estados Unidos a Boko Haram?”(1).

El artículo empieza recogiendo un titular triunfalista, por no decir imperialista, del diario francés Liberation: “Una cadena de televisión africana suspendida por haber afirmado que Francia apoya a Boko Haram”, lo que conduce a Pougala a preguntarse que, en el caso de que eso sea cierto, los gobiernos deben cerrar aquellas cadenas de televisión cuyas informaciones no sean ciertas.

En el caso contrario, si es cierto que Francia apoya a Boko Haram, la censura sube de tono y, además, pone al descubierto el papel lacayuno del gobierno de Camerún, que se arrodilla ante los imperialistas.

Que Francia apoya a Boko Haram no sólo lo ha afirmado la televisión “Afrique Media” sino dos de los tres jefes de Estado que luchan contra los takfiristas africanos: Nigeria y Chad. En el caso de Nigeria, el presidente Muhammadu Buhari se lo dijo a la cara a Obama cuando le visitó en la Casa Blanca el 20 de julio: “Al rechazar el envío de armas a Nigeria Estados Unidos ayuda y estimula al grupo islamista Boko Haram”. La frase no se la inventa Pougala sino que fue recogida por la agencia Reuters.

En efecto, en plena guerra contra Boko Haram, Estados Unidos ha puesto a Nigeria en la lista negra. El país africano padece un embargo de armas de Estados Unidos y todos los países occidentales por tratarse de un país que no respeta los derechos humanos, lo cual tiene como consecuencia que los takfiristas estén mejor armados que el gobierno que les combate.

Lo mismo que las zonas de exclusión aérea en Irak y en Libia, el embargo de armas sobre Nigeria es lo que le ha permitido a Boko Haram implantarse sólidamente en determinadas regiones fronterizas de Nigeria.

Pougala denuncia, además, la presentación que hace la BBC británica de la guerra, al exponer las cifras de muertos que causan los takfiristas (10.000) junto a las que causa el ejército nigeriano (8.000), añadiendo que la mayor parte de ellos son civiles, víctimas inocentes. Nunca hay cifras de las bajas de Boko Haram. Es la manera que tiene la BBC de justificar el embargo.

A causa de la guerra y del embargo, el 6 de agosto el presidente nigeriano anunció la creación de una fábrica de armamento con patente rusa.

De Nigeria Pougala pasa a relatar la visita que el 4 de marzo realizó el ministro chadiano de comunicación a Camerún, donde en una rueda de prensa informó de que “el 40 por ciento de las armas capturadas por el ejército de su país a los milicianos de Boko Haram son de fabricación francesa”, según testimonio de la agencia de noticias Anadolu, a lo que el ministro chadiano añadió: “Mi país muestra esas imágenes y las seguirá mostrando para que quienes las fabrican sepan que esas armas no se encuentran donde deberían estar”. Su homólogo camerunés, presente en la rueda de prensa confirmó: “Ningún país africano fabrica esas armas. Todos los países africanos compran armas a Francia, Rusia o Estados Unidos”.

¿Cómo es posible que el 40 por ciento del armamento de Boko Haram sea de fabricación francesa? Cada arma, cada pistola y cada fusil tienen un número de serie, lo mismo que los móviles, por lo que a Francia no le debería resultar complicado seguir el rastro de sus armas. Sin embargo, en lugar de dar explicaciones prefiere censurar a la televisión que les denuncia como responsables de la muerte de 10.000 africanos.

Luego Pougala recuerda el artículo de Rukmini Callimachi, publicado por el New York Times el 19 de julio, sobre la financiación de los yihadistas con el pago de los rescates (2). ¿Quién paga esos rescates? A la cabeza de los que financian el terrorismo con el pago de los rescates está Francia pero, además, hay otros países europeos, esos mismo que juran y perjuran que jamás negocian con los terroristas.

Callimachi inicia su relato en 2003 en Mali, cuando un funcionario alemán descendió de un avión militar con tres maletas cargadas de dinero, 5 millones de euros. El dinero salió de los presupuestos públicos del Estado alemán destinados a la ayuda humanitaria. El dinero pasó a las manos de una oscura banda que tenía secuestrados a 32 europeos. Alemania, que regatea el dinero a Grecia, se lo entrega a un grupo mafioso que opera en el desierto del Sáhara…

Como consecuencia de ello, 10 años después hay un poderoso grupo terrorista operando en el norte de Mali y, como consecuencia de sus actividades, Francia ocupó militarmente el país. Los mismos que crean el problema (terrorismo) tienen luego la solución, la salvación, que consiste en enviar tropas, invadir países y destrozarlos.

En su artículo Callimachi dibuja un cuadro de los secuestros que se producen en el mundo y los rescates que se han pagado por ellos. Del mismo se deduce que entre 2008 y 2014 Francia ha pagado casi 60 millones de dólares para liberar a 14 rehenes. Irónicamente Pougala concluye: Francia es el mejor cliente para los secuestradores del mundo; con sólo 65 millones de habitantes ha tenido más secuestrados que ningún otro país. Con 375 millones de habitantes, Estados Unidos y Gran Bretaña sólo han tenido 5 secuestrados en el mismo periodo de tiempo.

La diferencia es que unos pagan los rescates y los otros no. Por lo tanto, como concluye Callimachi en su artículo, Francia se ha convertido en la primera fuente de financiación del terrorismo yihadista, especialmente en África.

A los políticos franceses les encanta hacerse fotos en el aeropuerto con los rehenes recién liberados. Están deseando que haya más secuestros para salir en la primeras planas de los telediarios.

(1) http://pougala.org/lecon-de-geostrategie-africaine-n84-suspension-de-la-television-afrique-media-la-france-et-les-etats-unis-financent-ils-boko-haram/
(2) http://www.nytimes.com/2014/07/30/world/africa/ransoming-citizens-europe-becomes-al-qaedas-patron.html

[Continuará]

Organizaciones estadounidenses financian las pateras de emigrantes que llegan a Europa

Un funcionario anónimo de la Oficina austriaca de Defensa, órgano de la inteligencia militar, asegura que “organizaciones con sede en Estados Unidos” pagan a los traficantes para que lleven emigrantes africanos y orientales a Europa occidental.

“Los traficantes piden sumas exorbitantes para trasladar ilegalmente refugiados a Europa. A menudo las condiciones son precarias, pero un traslado cuesta actualmente de 7.000 a 14.000 euros”, asegura el espía austriaco al sitio Info-Direkt.

“Hay elementos que indican que organizaciones con sede en Estados Unidos han creado un modelo de co-financiación y contribuyen sustancialmente a los pagos exigidos por los traficantes”, añade el funcionario.

“Todos los refugiados del norte de África no tienen 11.000 euros en efectivo. Nadie pregunta de dónde viene el dinero”, afirma el agente de la inteligencia austriaca.

La fuente subraya, finalmente, que se ha impuesto una “censura estricta” en los medios sobre la manera en la que los emigrantes africanos y orientales pagan a los traficantes.

Fuente: http://www.info-direkt.at

En el país de los ciegos ‘El Tuerto’ es el rey

Mojtar Belmojtar, alias “El Tuerto”
El jueves Al-Morabitun calificó al argelino Mojtar Belmojtar, alias “El Tuerto”, como jefe de Al-Qaeda en África del oeste, que podría convertirse en el nuevo nombre de la organización yihadista en la región del Sáhara. En el país de los ciegos ‘El Tuerto’ es el rey.

Los yihadistas, como Belmojtar, no nacen. Él mismo confesó en 2006 en una conversación con el semanario salafista Majallat Al-Jamaa que de joven apenas conocía el Corán. Los yihadistas se hacen o, mejor dicho, los hacen. Son un producto de fabricación imperialista. Como la mayor parte de ellos, con 43 años Belmojtar es un veterano de la guerra de Afganistán, donde ganó sus galones luchando contra el ejército soviético a las órdenes de la CIA. Allí, siendo apenas un adolescente, perdió un ojo tras la salida de los soviéticos del país como consecuencia del estallido de un obús, ganándose el apodo de “Laauar”, El Tuerto.

Los takfiristas como Belmojtar han crecido en cada uno de los países que desde 1979 el imperialismo ha dejado devastados. No han conocido otro paisaje que las ruinas. Por eso las regiones de yihadistán, como el Sáhara, son más que un califato; son un nuevo concepto de Estado, construido a imagen y semejanza del imperialismo.

Belmojtar viaja con la guerra y la muerte como único equipaje. De Afganistán pasó a Argelia, a Mauritania, a Mali… A comienzos de 2013 tuvo que huir del Sahel cuando los franceses lo invadieron en la Operación Serval. Se refugió en el sudeste libio, en la zona de Sebha, Ubari y Murzuq, donde vive con su familia y los hombres de su katiba, miembros del Pacto de Sangre.

Como en otros países, tras llegar a Libia, Belmojtar se ha casado con una mujer de la región para ganarse al apoyo de la población local. El periodista mauritano Lemin Uld M. Salem le llama el “Bin Laden del Sáhara”. Por su parte, el espionaje imperialista le califica como “Mister Marlboro” porque aseguran -falsamente- que se financia con el contrabando de tabaco.

Según fuentes de la inteligencia occidental, Belmojtar contaría con unos 1.000 fieles; según los nigerianos apenas la décima parte de esa cifra. Casi todos sus lugartenientes han caído combatiendo en diversos frentes: Hacen Uld Jalil (alias Juleibib), Omar Uld Hamaha (“Barbarroja”) y, finalmente, su tío Ahmed Al-Tilemsi, que murió en el mes de diciembre en el norte de Mali.

En enero Al-Morabitun apoyó públicamente los atentados de París contra Charlie Hebdo. Pero no es un medio de propaganda precisamente. Ha llevado a cabo acciones de envegadura contra las tropas francesas y los cascos azules por toda la región del Sahel. En mayo de 2013 perpetraron un doble atentado en las ciudades nigerianas de Arlit y Agadez, cuatro meses después del ataque a la central de gas de In Amenas, en Argelia.

El yihadista nació en 1972 en Ghardaia, una localidad árabo-bereber del centro de Argelia, a donde regresó con treinta años para crear en su ciudad natal uno de los primeros movimientos islamistas de aquella época: la Brigada del Mártir. Muy pronto, con 21 años, se impone a la dirección del GIA (Grupo Islámico Armado) con una acción espectacular en un pantano, donde asesinó a 13 policías.

Dos años después su grupo asesina a cinco cooperantes extranjeros cerca de Ghardaia y el GIA convierte a la Brigada del Mártir en un califato, un estado teocrático cuyas fronteras son exclusivamente religiosas. Esto convierte a Belmojtar en un precursor. Entonces aún no existía el Califato Islámico y Al-Qaeda era aún una organización en fase de gestación.

Entonces Bin Laden estaba refugiado en Sudán y poco después el GIA se convierte en el GSPC, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate. En 2001 Bin Laden envía a Argelia a Abu Mohamed Al-Yamani como emisario para que se entreviste con Belmojtar y cuatro años después el GSPC se convierte en la filial de Al-Qaeda en el norte de África, uos dominios que alcanzan hasta Níger, donde los takfiristas se apoderan del mazizo de Air. Por el emirato del Sáhara no puede pasar ni el rally París-Dakar, una prueba que tiene que abandonar su recorrido tradicional.

Cuando los imperialistas franceses invaden Mali, Belmojtar se establece junto a ellos, en la región de Lerneb, a 180 kilómetros al oeste de Tomboctú. Fiel a su estilo, se casa con una mujer de la zona para ganarse el apoyo y la protección de la población local. Es el corazón de AQMI, las siglas Al-Qaeda del Magreb Islámico, que se hacen famosas por los secuestros y los rescates de extranjeros. También realizan acciones como el ataque al cuartel militar de Lemgheity, en Mauritania, donde matan a 17 militares.

A pesar de la militarización creciente del Sáhara, nadie lleva a cabo ninguna acción para capturarle o neutralizarle. En 2005 los imperialistas estadounidenses le tienen localizado, pero no hacen nada, a pesar de que oficialmente le consideran como un objetivo prioritario. Transmiten la información a los mauritanos, cuyo operativo fracasa.

También en el norte de África y el Magreb, el takfirismo es parte de la política imperialista y la expansión del emirato no tiene límites. En 2012 dominan todo el norte de Mali. Uno de sus lugartenientes, Hamada Uld Mohamed Jeiru, funda el Muyao (Movimiento por la Unidad de la Yihad en África del Oeste), que logra capturar Gao. No obstante, la unidad es muy frágil, aparecen desavenencias con AQMI y en 2012 aparece otro nuevo grupo, el Pacto de Sangre y al año siguiente otro más: Al-Morabitun.

Cambian las organizaciones pero no cambia el jefe, apodado “El Tuerto”, que no es un dirigente espiritual como Al-Bagdadi, sino un comandante militar experimentado. Sus dominios alcanzan todo el noroeste de África.

Los últimos crímenes de la misión de la ONU en Centroáfrica

El general Babacar Gaye
Desde la invasión imperialista en 2013, la República Centroafricana padece una limpieza étnica. Unos 30.000 musulmanes, agrupados en Seleka, viven en siete enclaves custodiados por tropas de la ONU, de los que no pueden salir. Otros han huido en masa hacia los países vecinos.

A principios de este mes los cascos azules iniciaron una operación militar en PK5, el único barrio musulmán de Bangui, la capital de República Centroafricana. Uno de los soldados de la ONU murió y otro violó a una niña de 12 años. Además, los cascos azules ejecutaron a dos civiles, padre e hijo, frente a su casa.
 

Como consecuencia de ello el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, ha destituido al jefe de la misión de la ONU en la República Centroafricana, el general Babacar Gaye. “No voy a tolerar ninguna acción que pueda empujar a la gente a tener miedo en vez de confianza. Cada individuo de los que trabaja con Naciones Unidas tiene que posicionar sus ideales ante todo”, ha declarado un Ban Ki-Moon, que ve cómo los escándalos relacionados con las violaciones de derechos humanos dinamitan su anunciada “tolerancia 0” contra los crímenes. «No puedo expresar lo angustiado, enfadado y avergonzado que estoy por las repetidas informaciones a lo largo de los años de explotación y abusos sexuales por parte de fuerzas de la ONU», dijo Ban Ki-Moon.

El caso de la niña de 12 años, ocurrido el pasado dia 2 de este mes, se suma a otros abusos cometidos por la soldadesca francesa de la Operación Sangaris y las tropas de la ONU a una docena de niños de entre 9 y 12 años, también en la capital, Bangui, entre diciembre de 2013 y junio de 2014.

El revuelo sigue a otro escándalo más que estalló hace unos días al hacerse público que la ONU ha renovado contratos a la aerolínea que opera los helicópteros en varias misiones, aun sabiendo que sus delegados han cometido abusos en el Congo.

El destituido general Gaye ha participado en las misiones de la ONU en Líbano, Irak o Siria. De 2005 a 2010 fue el comandante de la misión en la República Democrática del Congo, que es la más grande del mundo y considerada una de las más complejas. Entonces el este de Congo cayó bajo las manos de la rebelión de Lauren Nkunda y se sucedieron matanzas, como las de Kiwanja, en las que la ONU fue acusada de pasividad.

Gaye es conocido en su país, Senegal, por el naufragio del Joola, el Titanic africano, ocurrido en 2002, uno de los peores de la historia de la navegación marítima. Todos dicen que fue el Titanic, pero hasta en eso África es un continente marginado: en el Titanic desaparecieron 1.622 pasajeros, en el Jolla fueron más de 2.000.

La invasión imperialista del Congo se inició a finales de 2013 para acabar con la creciente influencia de China. Se produjo un levantamiento de los musulmanes Seleka que resultó ferozmente aplastado por las milicias cristanas antibalaka. Francia decidió enviar tropas que después fueron relevadas por la Unión Africana y la ONU, que tienen 11.000 soldados en el país centroafricano.

El Golfo de Guinea en el ojo del huracán

Guadi Calvo

Las acciones de las bandas salafistas que actúan en el Magreb y el Sahel, avanzan hacia el sur del continente africano y especialmente hacia la costa occidental, donde se concentran las explotaciones de hidrocarburos más importantes de África subsahariana. El litoral del Golfo de Guinea está desguarnecido y cautivo de diferentes organizaciones criminales dedicadas a la piratería y narcotráfico y es la principal vía de ingreso de armas al continente.

A excepción de Sudán y Sudán del Sur, las más importantes explotaciones petroleras de África se agrupan en torno al Golfo de Guinea, que se extiende desde el Cabo Palmas, cerca de la costa occidental de Costa de Marfil hasta el Cabo López en Gabón, un área muy sensible con conflictos en plenos desarrollo y otros que es previsible estén próximos a iniciarse.

Angola, Camerún, Gabón, Guinea Ecuatorial, Nigeria, República del Congo, República Democrática del Congo y Santo Tomé y Príncipe, Benín, Togo, Ghana y Costa de Marfil, tiene litoral sobre esas aguas y países como Burkina Faso, la República Centroafricana, el Chad y Mali, naciones mediterráneas, se encuentran íntimamente vinculadas y a la vez dependientes de la cuenca del Golfo, en sus contextos comerciales y culturales.

El gran negocio hidrocarburífero (petróleo y gas), esta fundamentalmente explotado por empresas extranjeras como las norteamericanas Marathon Oil, Amerada Hess, Exxon Mobil, Chevron Texaco, Vanco Energy, Ocean Energy; la sudafricana Sasol, la británica Energy Africa (filial de Tullow Oil) Energy Africa, la española Repsol y la malaya Petronas.

La región ha ganado interés geoestratégico para la seguridad energética de los grandes consumidores de hidrocarburos. Hay allí reservas por un total aproximado de 24.000 millones de barriles, un 4,5 % del total de la reserva mundial. También las reservas de gas natural son notoriamente importantes: Nigeria, Angola, Camerún, la Republica del Congo, son los mayores productores del área.

La excelente calidad del petróleo africano, con bajos niveles de azufre; la fácil accesibilidad al abastecimiento; la cercanía y acceso directo a los mercados consumidores occidentales, son factores que han impulsado la inversión extranjera. A tiempo que los contratos espurios que escapan a todo tipo de control por parte de los países donde operan las petroleras, sumado a los índices endémicos de corrupción de los gobiernos y funcionarios africanos, dan como resultado que los pueblos de esos países queden absolutamente al margen de cualquier beneficio.

Los producción alcanza a casi 5,5 millones de barriles diarios. El mayor productor es Nigeria con 2,5 millones de barriles diarios; seguido por Angola con 2 millones, Guinea Ecuatorial con 325 mil; la República del Congo 308 mil; Gabón 230 mil; Chad (125 mil), Ghana (122 mil), Camerún y Costa de Marfil con producciones menores. Además de petróleo, muchos de estos países exportan madera y minerales, algunos de ellos muy demandados por la industria de las nuevas tecnologías.

Dictaduras, mapas y etnias

Al igual que en casi toda África, los países de la región sufren de la conformación arbitraria de sus mapas, que han dejado armados los países que conquistaron el continente dejando naciones multiétnicas, con grandes diferencias culturas, lingüísticas y religiosas. Estas diferencias en muchísimas oportunidades han sido explotadas por las antiguas metrópolis con el fin de conseguir diferentes ventajas.

Más allá de los centenares de lenguas propias la zona del Golfo de Guinea cuenta con tres áreas lingüísticas principales: la francófona, comprendida por Camerún, República Centroafricana, Chad, Gabón, Costa de Marfil; la anglófona: Nigeria, Ghana, Sierra Leona, Liberia y Zambia; y la lusófona, principalmente Angola y Santo Tomé y Príncipe.

Todas las naciones africanas, constituidas esencialmente por tribus y clanes le han dado intrínsecamente una importancia fundamental al jefe, lo que en la contemporaneidad le ha permitido traducirlo en autoritarismo esencialmente militar, siempre empapado por la corrupción fomentada desde las viejas metrópolis. Es por esto que el espectro del golpismo haya sido una presencia constante en las siempre nacientes democracias.

La tentación de solucionar con un golpe militar los conflictos, con mucha frecuencia irresolubles y provenientes de la arbitrariedad de sus fronteras,. dio pie para que las fuerzas armadas a grandes masacres, solo por nombrar los Golpes más recientes en el occidente del continente se cuentan en 2011 Guinea, Níger, Guinea-Bissau, Costa de Marfil; en 2012 Malí, y otra vez en Guinea-Bissau, en 2013 en República Centroafricana y en 2014 Burkina Faso.

La dificultad de crear sistemas democráticos o de representación popular boicotea la posibilidad de encarar una lucha contra la corrupción estatal. Los aceitados sistemas de coimas y retornos, solo cambian de beneficiarios, y los ríos de plata negra continúan fluyendo al ritmo del petróleo y otras commodities. No importa que entorchado generalote asuma, siempre habrá un blanco ejecutivo y un representante de su cancillería que sabrán resolver los problemas con el “nuevo gobierno”.

La inseguridad e inestabilidad son el resultado de estas alianzas entre los gobiernos corruptos africanos, las empresas multinacionales y los gobiernos corruptores de las antiguas y nuevas metrópolis coloniales. Los “daños colaterales” de la corrupción, provocan las periódicas hambrunas, y los altos índices de desocupación, criminalidad, analfabetismo, mortalidad infantil y el descontrol absoluto de la salud pública (SIDA, Cólera, Ébola, Tuberculosis).

Como resultado de estos espectros cotidianos, muchos huyen hacia el norte, buscando una patera que los cruce a Europa, o bien se incorporan a alguna mafia local, lo que incluye la piratería o alguna de las muchas bandas salafistas que, especialmente desde 2011, han incrementado sus operaciones en la región.


A pesar de lo que pueda suponerse, la religión que más avanza en estas geografías no es el integrismo musulmán sino las sectas evangélicas, tan peligrosas como las sectas salafistas.

Las agrupaciones evangélicas, verdaderas estructuras de penetración política y e colonización cultural, son ayudadas por ingentes medios financieros nunca de clara proveniencia. Los cooptados llevan a sus feligreses a una militancia fanática. Están surgiendo así versiones violentas de sincretismos muy particulares, que parecen estar siguiendo los pasos de Joseph Kony, líder del Ejército de Resistencia del Señor, el grupo ugandés de acciones tan violentas como Boko Haram, pero con menos prensa.

En los países del Golfo de Guinea existe un predomino del cristianismo, tanto católico como protestante, mezclado con antiguas religiones animistas.
El Islam apenas alcanza el 25 % de sus poblaciones, esencialmente sunitas, aunque existen algunas comunidades chiítas. El islamismo sunita esta siendo financiado esencialmente por Arabia Saudita y algunas monarquías del Golfo Pérsico, lo que conlleva la visión más fanática del Islam, y es la fuente filosófica del extremismo practicado tanto por Estado Islámico como por al-Qaeda.

No hay que ser un experto para entender que el crecimiento de bandas como Boko Haram, el MUJAO (Movimiento por la Unidad del Yihad en África del Oeste), el AQMI (al-Qaeda para el Magreb Islámico), Ansar Eddin están diseñadas, armadas y financiadas por las monarquías del golfo árabe y especialmente por la saudita.

La canción del pirata

La acción de los piratas en el golfo, esta todavía más desbocada que la de los piratas somalíes en el golfo de Adén, desde 2010 cuando “El Movimiento por la Emancipación del Delta del Níger” (MEDN) se disolvió y muchos de sus hombres se reconvertieron a la piratería marina. El Golfo de Guinea es actualmente la región del mundo con más actos de piratería, los asaltos se suceden todo el año y los piratas abordan los barcos fondeados e imposibilitados de fugarse.
 

A diferencia de sus colegas somalíes que mantienen largas y tortuosas negociaciones con los armadores, los piratas del Golfo de Guinea roban el crudo para venderlo en el mercado negro.

El valor de la carga de un buque petrolero suele superar al de un rescate por la nave en si. A pesar de los cacareados intentos regionales por coordinar políticas para combatir la piratería, poco y nada se ha logrado porque estos países no cuentan con recursos materiales, ni con una real voluntad política de reprimir la piratería. Más bien, los estamentos estatales suelen estar íntimamente vinculados a ella.

En el continente existen dos asociaciones multilaterales: la Comunidad Económica de Estados de África Central (CEEAC) y la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO) que intentan luchar contra la piratería aunando sus esfuerzos y coordinando políticas de seguridad, pero la magnitud y la complejidad de la situación sobrepasan sus capacidades, al igual que sucede con la lucha contra el terrorismo.

La CEEAC ha instalado el Centro Regional de Seguridad Marítima (CSRM), que ha logrado tener algún funcionamiento, pero la CEDEAO, no ha logrado implementar políticas de seguridad común. Aunque en la teoría países como Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Sudáfrica, China, India y Brasil colaboran con ella, en la práctica poco y nada se ha avanzado.

Tanto a los traficantes de armas como a los diferentes carteles de la droga de América del Sur -particularmente colombianos- que trafican cocaína rumbo a Europa por vía terrestre desde el golfo hasta el Mediterráneo en sociedad con mafias locales y bandas salafistas, no les interesa el control en la navegación en el golfo ya que sus permeables costas son aptas para introducir sus mercancías.

Aunque la mayoría de los países del Golfo de Guinea adhirieron a los acuerdos de Montego Bay, que normaliza los espacios y el derecho marino a nivel internacional, las naciones del Golfo de Guinea no habían delimitado sus aguas territoriales. Tras el descubrimiento de los yacimientos petrolíferos off-shore, se han apurado para sellar esas delimitaciones pero hasta ahora solo han sido focos de nuevas tensiones y promesas de conflictos, que a la usanza local y azuzados por los vendedores de armas internacionales terminaran violentamente.

La paulatina y constante degradación del medio ambiente, tanto terrestre como marino, ha reducido las áreas tanto de siembra como de pesca. La constante contaminación de las explotaciones petroleras, el robo, el inadecuado tratamiento de ese petróleo y el descuido de los oleoductos, no solo destruye los bancos de pesca sino también las áreas cultivables, reducidas además por el avance del desierto por la tala indiscriminada de bosques en procura de maderas preciosas. La situación han generado no solo más mano de obra desocupada sino una notable reducción de recursos alimenticios de la población autóctona, produciendo las grandes oleadas migratorias que vemos ahogarse en el Mediterráneo.

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