Durante años Samsung ha vendido sus móviles de las series Galaxy M, F y A a India y el norte de África con una aplicación poco conocida llamada AppCloud, que es un nombre para engañar a los usuarios: no es un servicio de almacenamiento en la nube sino un instalador de aplicaciones durante la configuración del dispositivo.
AppCloud tiene vínculos con IronSource, una empresa fundada en Israel y ahora propiedad de Unity, con sede en Estados Unidos. La presencia de un componente tecnológico de origen israelí en los teléfonos que Samsung vende en los países del norte de África recuerda mucho al caso Pegasus.
Tiene razón Netanyahu: si tienes un móvil, tienes un pedazo de Israel en tu bolsillo.
En los nuevos dispositivos Galaxy, AppCloud aparece como parte de la instalación inicial. La mayoría de los usuarios siempre creyó que la aplicación era consecuencia de la necesidad de Samsung de generar ingresos. Pero ahora la organización sin fines de lucro SMEX ha sugerido que AppCloud no es tan inofensiva como parece.
La empresa israelí IronSource también tiene un historial típico de un país donde los negocios y la guerra forman parte de lo mismo. Anteriormente, la empresa gestionaba un programa “InstallCore” que se hizo famoso por instalar aplicaciones sin permiso del usuario.
Varios países del norte de África prohíben operar a las empresas israelíes y, a la luz del actual guerra de exterminio contra Palestina, la instalación de una aplicación vinculada a IronSource huele a podrido, una vez más.
Sin embargo, Appcloud en sí no figura en ninguna parte del sitio web de IronSource, lo que preocupa aún más, a pesar de que la aplicación ahora es propiedad de una empresa estadounidense.
La tecnología Aura de IronSource, que llevan los móviles Samsung que se venden en Europa, Rusia y el sudeste asiático, parece hacer algo similar a AppCloud.