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La primera batalla de la guerra contra Irán se libra en Irak

El Primer Ministro irakí Haidar Al-Abadi
Desde que en 2003 Estados Unidos invadió Irak los primeros ministros (Iyad Allawi, Ibrahim Al-Jaafari, Nuri Al-Maliki, Haidar Al-Abadi) los han elegido los invasores.

Pero con Trump en la Casa Blanca y las elecciones legislativas de abril, las cosas se han complicado. Tienen que impedir la elección de un candidato amable con Irán y su enviado especial en Oriente Medio, Brett McGurk, despliega una intensa actividad para que los diputados voten por Al-Abadi para que reanude su mandato.

Al-Abadi es un agente del MI-6. Vivió 30 años en Gran Bretaña, tiene nacionalidad británica y no regresó a Irak hasta la invasión de 2003. Es miembro del partido Al-Dawa desde hace 15 años y quien le puso en el cargo que ahora ocupa es McGurk, el auténtico virrey de Bagdad.

En Irak le comparan con Nuri Said, Primer Ministro irakí en la década de los cincuenta, nombrado por el espionaje británico para gobernar bajo los reyes Faysal I y Faysal II para apuntalar la OTAN de Oriente Medio, el Pacto de Bagdad, más tarde rebautizado CENTO.

Eran los tiempos de la Guerra Fría y Said fue ejecutado por los nacionalistas cuando el general Abdul Karim Kassem derrocó la monarquía en 1958. Al-Abadi y sus patronos de Washington saben que los acontecimientos se pueden reproducir en cualquier momento y por eso no sacan a las tropas de Irak.

Irak está al borde de la guerra civil y el motivo inmediato es la presencia de las tropas estadounidenses; el mediato es que Irak tiene una larga frontera con Irán.

El Pentágono tiene entre 5.000 y 7.000 soldados repartidos en 9 bases situadas en el oeste del país que la aviación irakí no puede sobrevolar. Pero a los imperialistas no les basta y pretenden levantar hasta 12 bases.

En la Conferencia de Seguridad de Munich de febrero de este año, Al-Abadi acogió con satisfacción la presencia estadounidense en Irak y más recientemente Ihsan Al-Shamri, uno de sus asesores, dijo que el gobierno quería camuflar la ocupación militar. Había que “cambiar las misiones de los asesores militares estadounidenses de la guerra a la etapa de paz”, lo que supone que las tropas estadounidenses permanecerían en Irak indefinidamente.

El gobierno de Al-Abadi ha ignorado un acuerdo del Parlamento irakí de establecer un calendario para la retirada de las fuerzas extranjeras.

Como buen lacayo, el 7 de agosto dijo que Irak cumplirá con las sanciones contra Irán, lo cual no sólo le enfrenta a Irán sino a los propios irakíes que padecieron en sus propias carnes los estragos del criminal embargo impuesto por los imperialistas durante 12 años.

Quizá el mundo ya no se acuerde de aquello, pero difícilmente los irakíes lo olvidarán jamás y se sienten hermanados con Irán, hasta tal punto que el 14 de agosto dio un paso atrás al decir que le habían malinterpretado, que no cumpliría con las sanciones, sino sólo con la prohibición de comerciar en dólares con Irán.

La torpe política de Al-Abadi le está haciendo perder aliados, lo cual es muy peligroso para su reelección. Unos 15 diputados electos de su Alianza para la Victoria (Al Nasr), han cambiado de bando y han pasado al bloque Amiri-Maliki, partidarios de una relaación más estrecha con Irán.

La fuerza de choque más importante que tiene Irán en Irak son las milicias Hashd Al-Shaabi, que forman parte del ejército regular por medio de Faleh Al-Fayyad, asesor de seguridad de Al-Abadi desde 2011.

Algunos querían relevar a Al-Abadi por Al-Fayyad pero los imperialistas (e Israel) tienen otros planes. Quieren desarmar a Hashd Al-Shaabi, forzaron la dimisión Al-Fayyad y miles de irakíes salieron a la calle para protestar.

Pero quien se tambalea no es sólo Al-Abadi, sino toda su coalición, de la que forma parte Moqtada Sadr, que hasta ahora ha podido alardear de “nacionalismo” sólo por su oposición a Irán, lo que le ha llevado a arrojarse en brazo de los saudíes que, como siempre, es en Oriente Medio la tercera pata de la mesa, con Estados Unidos e Israel.

Las lenguas viperinas aseguran que Sadr cobra 8 millones de dólares al mes de los países del Golfo.

El exterminio de los indios norteamericanos aún no ha acabado

Las indias se manifiestan en una reserva
En las reservas indias de Estados Unidos y las ciudades circundantes las mujeres amerindias son asesinadas y agredidas sexualmente en mucho mayor número que otras mujeres. Sus atacantes son a menudo blancos u otros hombres que no pertenecen a las naciones nativas americanas, y sobre quienes la policía tribal no tiene control.

En algunos condados americanos donde hay tierras amerindias, la tasa de asesinatos de mujeres indígenas es hasta 10 veces más alta que el promedio nacional, según un estudio realizado para el Departamento de Justicia de Estados Unidos por sociólogos de la Universidad de Delaware y la Universidad de Carolina del Norte, en Wilmington.

Y ciertamente no todas las víctimas están en la lista. En 2016 se denunciaron 5.712 casos de mujeres amerindias desaparecidas al Centro Nacional de Información sobre la Delincuencia.

“Las cifras son probablemente mucho más altas porque muchos casos no se denuncian y los datos no se recopilan sistemáticamente”, dijo Heidi Heitkamp, senadora demócrata de Dakota del Norte, que presentó un proyecto de ley para mejorar el seguimiento policial de las mujeres amerindias desaparecidas y asesinadas.

“El miedo [al asesinato y a la agresión sexual] está muy extendido entre las mujeres indígenas estadounidenses”, dice Lisa Brunner, codirectora del Colectivo de Derechos Humanos de la Mujer Indígena Americana, profesora y coordinadora cultural del White Earth Tribal and Community College de Mahnomen, Minnesota.

“Las mujeres amerindias somos víctimas de mucha más violencia que otras mujeres del país por la sencilla razón de que somos amerindias y encarnamos nuestras naciones tribales”, dijo la Sra. Brunner.

Más de la mitad de las mujeres indígenas norteamericanas han sido agredidas sexualmente a lo largo de su vida y, de éstas, más de un tercio han sido violadas, una tasa de violación casi 2,5 veces mayor que la de las mujeres blancas, según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Justicia en 2016.

Las mujeres nativas americanas son más propensas a ser atacadas sexualmente por hombres que no son nativos americanos que las mujeres de cualquier otro grupo racial. Un estudio realizado por la Universidad de Delaware y la Universidad de Carolina del Norte reveló que más de dos tercios de las agresiones sexuales contra mujeres amerindias son cometidas por blancos y otros no amerindios.

Pero los hombres que atacan a mujeres amerindias en las reservas no pueden ser detenidos o procesados por las autoridades tribales cuando no son amerindios, según una sentencia del Tribunal Supremo de 1978.

“Cuando los ‘blancos’ cometen asesinatos o violaciones contra los indígenas americanos, el crimen cae dentro de la jurisdicción del gobierno federal y no del gobierno de la tribu o del estado”, dijo Cheryl Bennett, profesora de la Universidad Estatal de Arizona que estudia los crímenes de odio contra los pueblos aborígenes.

Además, los fiscales federales han cerrado más de dos tercios de los casos de abuso sexual que la policía tribal ha remitido al FBI y a las fiscalías de Estados Unidos, según un informe de 2010 de la Oficina de Responsabilidad del Gobierno.

No es un caso de impunidad sino de complicidad del Estado con el exterminio.

https://greedmedia.com/cases-of-missing-and-murdered-native-american-women-challenge-police-courts/

Estados Unidos se prepara para responder militarmente a un levantamiento contra sus tropas en Irak

En Estados Unidos se preocupan por la interferencia rusa en sus elecciones, pero no les importa nada la que ellos llevan a cabo en las irakíes. En un Irak militamente ocupado por las tropas del Pentágono, quien domina es el ocupante y sus continuas injerencias están fomentando un movimiento de resistencia en su contra.

Un bloque de partidos irakíes ha amenazado a los estadounidenses y británicos si continúan interfiriendo en los asuntos internos. No se puede descartar la posibilidad de que este año estalle una revolución en Basora contra Estados Unidos y sus aliados en el gobierno, que recuerde la gran revolución de 1920 contra los británicos que comenzó en Bagdad.

En 2003, cuando las fuerzas estadounidenses anunciaron su intención de ocupar Irak, muchos en el país creyeron que la ocupación militar estadounidense pondría fin a la era de Saddam Hussein y que se avecinaba un futuro diferente. Inicialmente, la mayoría de los irakíes apoyaron el control de Irak por parte de Estados Unidos y Gran Bretaña. Pero con el tiempo, se desarrolló una resistencia nacional contra la ocupación extranjera, avergonzando a la quinta columna que apoyaba a los ocupantes.

Sin embargo, esta resistencia se volvió contra la población y se convirtió en una guerra sectaria dirigida por el sangriento Abu Musab al-Zarqawi, que mató a muchos chiítas, pero también a sunitas, kurdos laicos y otras minorías. Quería una guerra entre sunitas y chiítas a pesar de la advertencia de su emir, Osama bin Laden, transmitida por su comandante adjunto, Ayman al-Zawahiri. Zarqawi ignoró la advertencia de su emir y logró provocar una sangrienta reacción chiíta contra los sunitas, creando una fractura sectaria en Irak en pocos años, que Saddam Hussein no había logrado en 23 años de gobierno.

Unos años más tarde, los chiítas crearon su propio movimiento de resistencia contra las fuerzas de ocupación apoyadas y financiadas por Irán. Han llevado a cabo numerosos ataques contra las fuerzas de ocupación (el más llamativo fue el ataque diurno contra Asaib Ahl Al-Haq en Karbala, que ejecutó a un marine estadounidense y tomó como rehenes a cuatro soldados y oficiales del municipio en el que se encontraban, que posteriormente también fueron ejecutados).

Pero este movimiento se desvaneció tras la retirada de las fuerzas estadounidenses y británicas del país en 2011. Con el ascenso del Califato Islámico y su ocupación de Mosul y un tercio de Irak en 2014, la resistencia chiíta apoyó a las Fuerzas de Movilización Popular (Hachd al-Chaabi), en respuesta al llamamiento del ayatolah Sayyed Ali Sistani. Junto con el reorganizado ejército irakí y la policía federal, lograron derrotar al Califato Islámico, pero sin haber puesto fin a su insurgencia en forma de guerra de guerrillas que estaba teniendo lugar antes de 2014.

Muchos de estos combatientes se unieron a las fuerzas regulares oficiales, pero muchos otros regresaron a sus partidos políticos y mantuvieron su independencia. Estos combatientes tienen ahora una nueva razón para tomar las armas y librar una nueva guerra contra las fuerzas del Pentágono.

De hecho, Asaib Ahl Al-Haq, la Organización de la BADR, Kataeb Hizballah Irak, Harakat Al-Yihad wal Bina, Kataeb Sayyed Al-Shuhada, Harakat Al-Nujabaa, Yund Al-Imam y otros grupos han advertido a Estados Unidos y al Reino Unido que “dejen de interferirse en los asuntos locales”.

“Se revela otra sucia conspiración, que muestra a los políticos estadounidenses, británicos e irakíes intentando abiertamente establecer un gobierno débil. Esta conspiración está dirigida por Brett McGurk [enviado de Estados Unidos a Irak] y Thamer Al-Sabhan [antiguo embajador saudí en Irak, ahora ministro]. Tenemos el poder de intervenir en el momento oportuno para frustrar esta conspiración, porque hoy somos más fuertes que nunca. Nuestra meta es proteger los intereses de nuestro pueblo y mantener el proceso electoral democrático libre de interferencias”, dijeron en su declaración.

Estos grupos exigen que el partido Dawa ponga fin al “comportamiento irresponsable” de algunos de sus dirigtentes (Haidar Abadi) y que Sayyed Moqtada Al-Sadr “se oponga a esta repulsiva conspiración y a la presencia ilegal de fuerzas extranjeras en Irak”.

Si Estados Unidos cree que puede imponer a sus peones, debe prestar atención a las primeras señales de la resistencia, que está dispuesta a atacar no sólo a sus fuerzas, sino también a la quinta columna irakí.

Estados Unidos se prepara para responder a un nuevo levantamiento contra sus fuerzas en Irak, lo que explica las recientes declaraciones del coronel Sean Ryan, portavoz de las tropas estadounidenses en Irak, afirmando que seguirán ocupando el país “el tiempo que sea necesario”, es decir, hasta que logren imponer a sus peones locales.

Los nazis no llegaron al poder en Alemania por las urnas

Hay que soportar muy a menudo a los que aseguran que Hitler llegó al poder por las urnas, apoyado por un amplio movimiento popular, lo cual es falso. Lo que permitió a Hitler acceder a la Candillería fue un golpe de Estado.

Su principal apoyo no fueron los votos sino el capital monopolista y financiero alemán, los altos dirigentes del ejército y el Vaticano.

Uno de los principales partidarios del régimen nazi fue Carl Friedrich von Siemens, cuyo apellido no requiere más precisiones.

Entre 1918 y 1923 la reacción alemana había intentado varios golpes de Estado para deshacerse del sistema parlamentario burgués y suprimir los derechos adquiridos por el movimiento obrero. La reacción fue apoyada por una parte del ejército.

Muchos capitalistas consideraban que había que apoyar a los nazis. En 1923 un monopolista del acero, Hugo Stinnes, le dijo al embajador estadounidense: “Debemos encontrar un dictador que tenga el poder para hacer lo que sea necesario. Un hombre así debe hablar el idioma del pueblo y ser un civil. Tenemos un hombre así”.

Con la crisis económica de 1929, los capitalistas decidieron concentrarse en apoyar a los nazis. Gracias a sus millones y a la crisis, Hitler pudo reclutar a una parte del lumpen con algo parecido a lo que hoy hacen los de Hogar Social.

Durante la campaña presidencial de 1932 los nazis utilizaron por primera vez películas y discos de propaganda. Hitler usó un avión privado para volar de una reunión a otra. En 1932 sólo el mantenimiento de las SA costaba dos millones de marcos a la semana. ¿Quién pagaba todo eso?

En las elecciones federales de septiembre de 1930 los nazis se convirtieron en el segundo partido más votado, con más de 6 millones de votos. A Hitler le invitaron a presentarse ante los círculos de grandes capitalistas y varios de ellos se unieron al partido.

Sin embargo, los monopolistas aún estaban divididos porque Hitler propugnaba un control muy estricto sobre la política económica. Pasará otro año antes de que los patrones confíen la cancillería a Hitler porque temían la reacción del movimiento obrero.

Pero en las elecciones federales del 6 de noviembre de 1932 el Partido Comunista Alemán aumentó considerablemente su influencia entre los trabajadores en detrimento del Partido Socialista. El capital temía otro levantamiento revolucionario.

Los nazis perdieron dos millones de votos. Un nuevo declive del partido podría arruinar todas las esperanzas de los grandes monopolistas. Los monopolistas (Thyssen, Krupp, Siemens) zanjaron sus disputas internas y decidieron apostar por Hitler de una manera decidida.

Fueron ellos quienes impusieron la política económica de Hitler. Entre los miembros del Alto Comité Económico del gobierno nazi estaban Krupp von Bohlen, rey de la industria de armas, Fritz Thyssen, barón del acero, Carl Friedrich von Siemens, rey de la electricidad, y Karl Bosch, de la industria química.

El 27 de octubre de 1931 Siemens se dirige al capital financiero estadounidense para disipar los temores ante un gobierno nazi. Sobre todo, insistió en el deseo de los nazis era erradicar el movimiento obrero en Alemania.

El 26 de enero de 1932 Fritz Thyssen, el magnate del acero, organizó una conferencia de Hitler frente a más de 100 grandes capitalistas durante la cual aseguró que para ellos la propiedad privada era la base de la economía alemana y que su principal objetivo era erradicar al marxismo de Alemania.

El 19 de noviembre de aquel año banqueros, grandes monopolistas y terratenientes exigieron al presidente alemán Paul von Hindenburg que nombrara a Hitler para la Cancillería. El acuerdo se ratificó el 3 de enero en la mansión del banquero Kurt von Schröder. Todo estaba preparado.

El 30 de enero del mismo año nombró Primer Ministro a Hitler de manera oficial. El primer gobierno de Hitler tenía sólo tres nazis, incluido el propio Hitler. Ni siquiera se atrevió a comparecer ante el Parlamento porque se encontraba en una posición minoritaria. Lo que hizo fue exigir a Hindenburg que lo disolviera y celebrara nuevas elecciones, previstas para el 5 de marzo.

La maniobra le permitió gobernar durante cinco semanas sin control parlamentario. Fue un golpe de Estado legal, porque entonces la Constitución alemana permitía al Presidente disolver el Parlamento o suspenderlo temporalmente. 

El 4 de febrero Hindenburg aprobó un decreto de emergencia que prohibía cualquier crítica al gobierno, suprimiendo la libertad de reunión y de prensa para el Partido Comunista de Alemania y otras organizaciones progresistas.

El 27 de febrero el Reichstag, el Parlamento alemán, fue incendiado, el típico montaje que hoy calificaríamos de “bandera falsa”. Muchos historiadores están convencidos de que el incendio fue causado por las secciones de asalto nazis (SA).

Los siguientes acontecimientos confirman esa tesis. Antes de que se iniciara cualquier investigación, las emisoras de radio (los falsimedia de la época) afirmaron que los comunistas eran los culpables del incendio. Esa misma noche, con listas elaboradas de antemano, más de 10.000 comunistas, socialistas y progresistas fueron detenidos. Toda la prensa comunista y varios periódicos socialistas fueron prohibidos y se suspendieron las libertades de prensa y de reunión.

De esa manera, aplastando a los antifascistas, querían apañar las elecciones. Empezaba un golpe de Estado “desde arriba”. Pero les salió mal. Con todo a su favor, las urnas tampoco le dieron la mayoría a los nazis, ni siquiera los dos tercios de los escaños al gobierno de coalición que encabezaba Hitler.

Fue necesario un segundo apaño, el segundo acto del golpe: el gobierno de Hitler eliminó de un plumazo los 81 escaños de los comunistas sin que ningún partido se atreviera a protestar.

Con los comunistas fuera del Parlamento es como apañaron otra votación parlamentaria que, como estaba previsto, se resolvió a favor del gobierno de Hitler, al que autorizaron a promulgar decretos ley que no necesitaban al Parlamento para nada. Fue una especie de hara-kiri parlamentario, una autodisolución.

La socialdemocracia actuó como siempre: votaron en contra de la habilitación al gobierno para que aprobara decretos ley, pero concedieron legitimidad a las elecciones, pasando por alto la represión política.

Las consecuencias son las que ya se saben. En dos años, gracias a la patente de corso que les concedieron, los nazis prohibieron los partidos políticos, mataron a más de 4.200 personas y detuvieron a 317.800 antifascistas.

El 20 de marzo de 1933 el comisario nazi de la policía de Munich, Heinrich Himmler, estableció el primer campo de concentración para presos políticos en Dachau. Otros 40 le seguirán en el mismo año. A los obreros los amenazaron con recluirles en dichos campos si se declaraban en huelga.

Más información:
— ¿Quién llevó a Hitler al poder en Alemania?

— Los financieros que auparon a Hitler al poder
— El imperialismo occidental al rescate del III Reich
— Las estrechas relaciones de Estados Unidos con el Tercer Reich
 

Tirabuzón final y huida hacia adelante

Darío Herchhoren

La crisis de Argentina que se ha desatado ahora es el resultado de un proceso que tuvo su inicio en el mes de diciembre de 2015, con la llegada a la presidencia de la república de Mauricio Macri.

Mauricio Macri, es un ingeniero civil, egresado de la Universidad Católica Argentina, uno de los institutos universitarios mas exclusivos y reaccionarios de Argentina, que hay que decirlo no tiene un gran nivel académico, ni tiene grandes cantidades de alumnos.

Macri, es egresado del colegio secundario Cardenal Newman, otro lugar exclusivo en la localidad de San Isidro, en el gran Buenos Aires, que es un conglomerado que abarca un diámetro de 60 kilómetros a la redonda de la ciudad de Buenos Aires, y que alberga a unos quince millones de habitantes. San Isidro es una ciudad dentro de ese círculo y donde vive una buena parte de la oligarquía argentina.

Toda la formación de Macri se desarrolló en ese ambiente exclusivo, y este aprendió muy bien los valores  de la clase a que pertenece.


Desde el principio de su gobierno se dedicó a desarmar cuanta política inclusiva se había puesto en práctica durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, y muy especialmente todo aquello que significaba una protección del ahorro, de las finanzas y el trabajo nacional.

Argentina no está entre los paises centrales del mundo. Se trata de un país de la periferia; y por lo tanto dependiente; y también por lo tanto es un país incapaz de generar cambios profundos en la estructura económica del país.

Toda la economía argentina gira en torno a la producción agricolo ganadera, y últimamente a la producción en masa de la soja, que es un haba ajena al país y cuyo cultivo ha sido impuesto por las grandes multinacionales de alimentos como Cargill, Purina y la Monsanto, que ha sido adquirida por Bayer.

Este cultivo ha sido utilizado para alimentar animales y humanos y se ha escrito hasta el cansancio sobre sus virtudes alimenticias, utilizando para ello el comodín de que puede reemplazar a la carne. Si ello fuera cierto, que nos dejen la carne a nosotros y se coman la soja ellos. Obviamente no es así. La proteina vegetal es muy distinta de la animal y no son fungibles.

Pero hay un problema básico en cuanto al sustento ideológico de esta política neoliberal. Todos los paises desarrollados, antes de alcanzar ese status fueron proteccionistas; y por esa simple razón alcanzaron el lugar donde se hallan. Al mismo tiempo; obligaron a los paises dependientes como Argentina, a aplicar políticas librecambistas; es decir de abrir sus economías a la competencia. Nada más falso que eso. Argentina no puede competir con paises como EEUU, ni como Inglaterra, ni como Francia ni como Italia. Carece de la tecnología propia para ello, y depende de las patentes extranjeras, y debe pagar royalties para su uso. Es decir que tiene un grillo en el pie.

Un país como Argentina no tiene más camino a seguir que el proteccionismo, y para ello deberá acabar con el gobierno de Macri y los chicos de Milton Friedman los Chicago Boys.

Una política proteccionista necesita del control de cambios, es decir que no puede dejar librado el valor de su moneda a los vaivenes del «mercado». Debe prohibir la importación de manufacturas que se puedan fabricar en el país, y debe implementar una política de créditos a largo plazo y bajo interés para fomentar y proteger la producción nacional.

Además de ello deberá fomentar el gasto en las universidades, para que los científicos argentinos diseññen tecnología propia que no dependa de las patentes extranjeras y que no tengan que pagar royalties por su uso.

Ahora bien; hay un paso que se deberá dar inexorablemente; y es el desconocimiento de la deuda externa, en aplicación de la teoría de la «deuda odiosa» que es un concepto acuñado en Rusia sorprendentemente antes de la revolución bolchevique, y que consiste en no pagar la deuda que no haya sido beneficiosa para el propio pueblo.

Indudablemente las políticas de Macri y su pandilla van en dirección contraria, y se basan en una milagrosa «lluvia de inversiones» que prometió. Hasta ahora esa lluvia ha sido  de desgracias y males de todo tipo. Se trata de la misma política de la dictadura militar y de Menem, que endeudó el país, y lo hundió en la miseria. Esa política solo puede imponerse con violencia y represión que ya se está aplicando por ese gobierno ilegítimo.

¿Hay alguna economía en el mundo que soporte intereses del 60% como ha fijado el Banco Central de Argentina? ¡El mismo Banco Central ha emitido letras a 100 años! Es escandaloso. Si no hay un cambio de rumbo inmediato Argentina caerá en un abismo del cual no podrá salir en mucho tiempo. Es imperioso por salud democrática acabar con ese gobierno.

Acabará muy pronto.

Los nazis eslovenos se organizan y entrenan para la guerra

En Eslovenia ha aparecido una banda nazi integrada aparentemente por un centenar de matones armados para “velar por el orden” en las calles del país.

La banda grabó y difundió un vídeo en las redes sociales con sus entrenamientos militares, según el diario Delo de Liubliana.

La grabación, hecha supuestamente cerca de Maribor, en el nordeste del país, muestra el entrenamiento del “Primer batallón de la guardia de Estiria” (Baja Estiria es una región del nordeste de Eslovenia, mientras Alta Estiria forma parte de Austria).

Las imágenes son de una marcha de varias decenas de varones en uniformes militares y encapuchados, algunos armados con rifles y hachas, que luego entrenan en un terreno rodeado de bosques tras saludar a su comandante con gritos de “¡Por Eslovenia!”

El dirigente declarado de la banda es el jefe del partido extraparlamentario “Eslovenia Unida”, el fascista Andrej Sisko, un antiguo tarado del fútbol que el año pasado se presentó sin éxito como candidato a la Presidencia del país.

En declaraciones a la agencia eslovena STA, Sisko aseguró que su banda cuenta con un centenar de miembros, parte de ellos armados, y rechazó el calificativo de paramilitar.

Su objetivo es asegurar el orden y «la defensa de nuestra patria y de nuestros hogares», lo que implica también impedir la entrada al país de inmigrantes irregulares, explicó.

La policía eslovena se cruza de brazos y dice que está investigando a la banda terrorista. Por su parte, el presidente esloveno, Borut Pahor, y Miro Cerar, primer ministro saliente y candidato a ministro de Exteriores en el Gobierno de coalición de cinco partidos dirigido por el populista Marjan Sarec, manifestaron su preocupación.

Cerar calificó el acontecimiento como “absolutamente inadmisible” y advirtió de que el grupo “incita el miedo y propaga el odio”, mientras que Pahor dijo esperar una reacción de «los órganos competentes, conforme a la ley».

Un impresionante concierto contra el nazismo y el racismo convoca a 65.000 antifascistas en Chemnitz

Los medios sólo hablan del ascenso del fascismo en toda Europa, por lo que no dirán nada del impresionante concierto musical contra el nazismo y el racismo que se celebró ayer en Chemnitz, al que acudieron 65.000 personas bajo los lemas “Somos más” y “No hay sitio para las cacerías de odio ni para el racismo”.

De forma gratuita en el concierto han tocado los raperos Trettmann y Casper und Marteria, grupos de pop como Kraftklub y las bandas de punk-rock Feine Sahne Fischfilet y de Die Toten Hosen.

Uno de esos grupos, Feine Sahne Fischfilet, está vigilado por los servicios secretos por unas letras en las que defiende los ataques contra la policía.

El concierto empezó sobre las 17.00 hora local con un minuto de silencio en memoria de la persona acuchillada el 26 de agosto y terminó pasadas las 21.30 horas.

“Vivimos distinto y pensamos distinto. Y eso está bien. Pero en algo estamos todos de acuerdo. No hay sitio para las cacerías de odio y para el racismo. Somos antifascistas y no vamos a dejarles ni esta ciudad ni ninguna otra de Alemania a los racistas y a los nazis. Somos más», dijo para abrir el acto una portavoz de la organización desde el escenario.

El concierto, al que han animado a ir distintos representantes políticos, empezando por el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, se celebró en el centro de la ciudad, cerca de donde el pasado sábado se celebró una manifestación nazi.

El retorno de Moscú al Continente Negro

La desaparición de la URSS sacó a Moscú del continente africano por completo, pero ahora mismo resultaría prolijo enumerar los acuerdos de cooperación ruso-africana, en el ámbito militar, energético, minero o nuclear, firmadas o en proceso de firma.
El retorno de Rusia a África ha sido muy rápido. La mayoría de los acuerdos se han ratificado entre 2017 y el primer semestre de este año. Antes de la caída de la URSS, Moscú tenía 37 pactos firmado de asistencia técnica y económica y 42 acuerdos comerciales, y hoy no está lejos de volver a esas cifras.

La guinda llegó hace un par de meses, cuando firmó un memorándum con la Comunidad para el Desarrollo del África Austral, que incluye a 16 países como Sudáfrica, la República Democrática del Congo o Angola.

Las viejas potencias coloniales, ya bastante molestas por no poder frenar a China en el Continente, están alarmadas y tanto May como Merkel han viajado a África recientemente, que hasta ahora quedaba fuera de sus preocupaciones inmediatas.

Los africanos tienen una magnífica opinión del retorno ruso al Continente Negro, quizá con la excepción de la República Democrática del Congo, donde el apoyo ruso a Kabila no ha sido bien recibido.

En varios sectores, en particular la minería, la energía y la energía nuclear, Rusia compite con China, aunque es posible que ambos países hayan discutido el asunto con los demás socios Brics.

El retorno de Rusia al África subsahariana va de este a oeste y de norte a sur con una cooperación muy diversa. A veces, como en Chad, se trata de una simple cooperación militar en materia de entrenamiento. No obstante, sigue siendo muy sorprendente, ya que el cuartel general de las tropas francesas sigue teniendo su base en la capital chadiana y los soldados estadounidenses también están presentes allí.

A veces los proyectos son más complejos, como en Uganda, que firmó un protocolo con Rosatom en junio del año pasado sobre uso civil de la energía nuclear. El acercamiento entre Moscú y Kampala, que se está estableciendo en muchos terrenos, también es sorprendente, ya que hasta ahora el Presidente Museveni estaba considerado como uno de los aliados más leales de Estados Unidos en la región.

En Sudán, Seychelles y Guinea Conakry, se han alcanzado acuerdos en el sector minero. En Madagascar, Rusia está invirtiendo en salud a la espera de poderse establecer en el puerto de Toamasina para tener acceso al Océano Índico. A través del banco VTB, Moscú acaba de conceder un préstamo a Costa de Marfil de 132 millones de euros para la renovación de los hospitales.

El ejército ruso está en la República Centroafricana, donde su llegada ha hecho correr ríos de tinta, como ya relatamos aquí; Burkina Faso firmó un acuerdo de cooperación militar el pasado mes de agosto…

Puede dar la impresión de que el progreso de Rusia en África no tiene una estrategia geográfica o sectorial, pero la velocidad con la que se despliega demuestra lo contrario.

Lo que ha llamado la atención de los africanos no han sido las victorias del ejército ruso en Siria sino la constancia del Kremlin en el apoyo a su aliado, Bashar Al-Assad.

Ahora África llama a las puertas del Kremlin, incluido el polvorín de Níger, que no tiene bastante con el desembarco de tropas francesas, estadounidenses, italianas, alemanas… y ahora pide ayuda a Moscú. Mahamadu Issufu le ha pedido a Putin que presione en Washington para que la fuerza del G5 del Sahel esté bajo el mando del Minusma.

En especial, Francia está pagando muy caro su política neocolonial de los últimos 15 años. Sesenta años después de la independencia, la mayoría de los Estados africanos no conocen ni la paz, ni el desarrollo, ni la estabilidad. Sus errores sirven al Kremlin en bandeja. Rusia nunca ha sido un país colonizador en África y desde los tiempos soviéticos siempre ha defendido las luchas por la independencia de Lumumba a Modibo Keita.

Los africanos acogen con satisfacción el regreso de Rusia, pero no siempre por las mismas razones, ni tampoco por buenas razones. Unos quieren que Rusia haga en su país lo mismo que en Siria: frenar las injerencias externas y mantener el estado de cosas preexistente. Pero todos ven a Rusia como un Estado fiable que respeta su soberanía y no trata de inmiscuirse en sus asuntos internos.

Las elecciones previstas para el 23 de diciembre en la República Democrática del Congo serán la prueba del algodón. ¿Cómo podrá Moscú permanecer fiel a su nuevo socio sin interferir en la política interior de Kinshasa en detrimento de los congoleños?

https://www.iveris.eu/list/notes_danalyse/363-la_russie_opere_un_retour_spectaculaire_en_afrique_subsaharienne

Más información:
— Moscú pone un pie en la República Centroafricana
— El enigmático asesinato de tres periodistas rusos en la República Centroafricana

— En la República Centroafricana la guerra tampoco es confesional sino económica
— Los últimos crímenes de la misión de la ONU en Centroáfrica
 

Un arma de destrucción masiva: el dólar

William Engdhal

Hoy en día el arma de destrucción masiva más mortífera del arsenal de Washington no es una de esas máquinas asesinas tradicionales del Pentágono. Es un arma silenciosa: la capacidad de Washington de controlar la oferta mundial de dinero, dólares, a través de la Reserva Federal, una agencia privada, en coordinación con el Tesoro de Estados Unidos y algunos grupos financieros de Wall Street.

Desde la disociación del dólar y el oro que llevó a cabo Nixon en 1971, el control del dólar es hoy un arma financiera al que pocos países rivales pueden resistir, al menos todavía.

En septiembre de 2008, Henry Paulson, Secretario del Tesoro de Estados Unidos y banquero de Wall Street, permitió la quiebra de un banco de inversión mediano de Wall Street: Lehman Bros. Con la ayuda de una enorme creación de recursos monetarios por parte de la Reserva Federal, conocida como QE (Quantitative Easing, ampliación monetaria), media docena de bancos de Wall Street, entre ellos Goldman Sachs, el banco donde Paulson había trabajado, se salvaron del hundimiento causado por la financiación titulizada que ellos mismos habían creado.

La Reserva Federal concedió líneas de crédito de cientos de miles de millones de dólares estadounidenses a los bancos centrales de la Unión Europea para evitar una escasez de dólares que habría causado el colapso de toda la arquitectura financiera mundial. En aquel momento, seis bancos de la zona del euro tenían pasivos en dólares que superaban el 100 por cien del PIB de su país.

Desde entonces, el suministro de dólares baratos al sistema financiero mundial ha alcanzado niveles sin precedentes. El Institute for International Finance (IIF) de Washington estima que la deuda de las familias, el gobierno, las empresas y el sector financiero en los 30 mercados emergentes más grandes se elevó al 211 por ciento del PIB a principios de este año. A finales de 2008 era del 143 por ciento.

Otros datos del IIF indican el alcance de esta trampa de la deuda, que sólo se encuentra en las primeras etapas de detonación en las economías menos adelantadas, desde América Latina hasta Turquía y Asia. Excluyendo a China, la deuda total de los mercados emergentes, en todas las monedas, incluidas las nacionales, casi se duplicó, pasando de 15 billones de dólares en 2007 a 27 billones de dólares a finales de 2017. Al mismo tiempo, la deuda de China aumentó de 6 billones de dólares a 36 billones de dólares, según el IIF. Para el grupo de países emergentes, la deuda en dólares aumentó de 2,8 billones de dólares en 2007 a 6,4 billones de dólares. Las empresas turcas tienen ahora cerca de 300.000 millones de dólares en deuda en moneda extranjera, más de la mitad del PIB turco, la mayor parte en dólares.

Los mercados emergentes prefirieron el dólar por muchas razones. Mientras estas economías emergentes estuvieran creciendo, ganando dólares de exportación a un ritmo creciente, la deuda era manejable. Ahora, la Reserva Federal está elevando los tipos de interés del dólar estadounidense y ha comenzado a agotar la liquidez disponible en dólares en la economía mundial. Están poniendo el dólar por las nubes para precipitar otra gran crisis económica en el mundo emergente, especialmente en las principales economías euroasiáticas como Irán, Turquía, Rusia y China.

A pesar de todos los esfuerzos de Rusia, China, Irán y otros países por liberarse de su dependencia del dólar estadounidense para el comercio y las finanzas internacionales, el dólar sigue siendo la moneda de reserva de los bancos centrales del mundo y representa alrededor del 63 por ciento de todas las reservas mundiales. Además, casi el 88 por ciento de las transacciones diarias en moneda extranjera se realizan en dólares estadounidenses. La mayor parte del comercio de petróleo, oro y productos básicos se realiza en dólares. Desde la crisis griega de 2011, el euro ya no es un rival serio para la hegemonía como moneda de reserva. Su participación en las reservas mundiales es ahora de alrededor del 20 por ciento.

Desde la crisis financiera de 2008, el dólar y la importancia de la Reserva Federal han alcanzado niveles sin precedentes. El mundo está empezando a darse cuenta de este hecho al sentir, por primera vez desde 2008, una verdadera escasez de dólares, lo que significa un costo mucho mayor a la hora de pedir dólares prestados para refinanciar la antigua deuda denominada en dólares. El pico de la deuda total de los mercados emergentes en dólares vence en 2019, con más de 1,3 billones de dólares por pagar ese año.

Aquí está la trampa. La Reserva Federal no sólo está aumentando las tasas de interés de los fondos de Estados Unidos sino que también reduce la cantidad de deuda del Tesoro de Estados Unidos que compró después de la crisis de 2008, conocida como QT (Quantitative Tightening, restricción monetaria).

Desde 2008 la Reserva Federal comenzó la llamada QE. Compró una cantidad asombrosa de bonos de los bancos, hasta un pico de 4.500 billones de dólares cuando tenía sólo 900 billones de dólares al comienzo de la crisis. Ahora anuncia que planea reducir este número por lo menos en un tercio en los próximos meses.

El resultado de la ampliación cuantitativa fue que los principales bancos se vieron inundados por la liquidez de la Reserva Federal y los tipos de interés cayeron a cero. Esa liquidez bancaria se invirtió a su vez en cualquier parte del mundo con mayores rendimientos, ya que los bonos estadounidenses pagaron casi cero intereses. Se invirtió en bonos basura, en el sector del petróleo de esquisto bituminoso, por ejemplo, y en un nuevo mini boom inmobiliario estadounidense. Esta liquidez en dólares también se dirigió a mercados emergentes de alto riesgo como Turquía, Brasil, Argentina, Indonesia e India. Estos dólares inundaron China, donde la economía estaba en auge. Y los dólares pagados a Rusia antes de las sanciones estadounidenses de este año comenzaron a preocupar a los inversores.
extranjeros.

Ahora la Reserva Federal ha comenzado una QT opuesta la EQ. A finales del año pasado comenzó a reducir lentamente su cartera de bonos, lo que redujo la liquidez en dólares del sistema bancario. A finales de 2014 la Reserva Federal ya había dejado de comprar más bonos en el mercado. A su vez, la reducción de la cartera de bonos de la Reserva Federal impulsó al alza los tipos de interés. Hasta este verano, todo esto se hacía muy lentamente. Luego, el Presidente de Estados Unidos lanzó su ofensiva comercial mundial pero dirigida, creando una enorme incertidumbre en China, América Latina, Turquía y más allá, e imponiendo nuevas sanciones económicas contra Rusia e Irán.

Ahora la Reserva Federal dejará madurar 40.000 millones de dólares en bonos sin reemplazarlos, alcanzando los 50.000 millones de dólares al mes más adelante en el año. Eso saca esos dólares del sistema bancario. Además, para agravar lo que rápidamente se convertirá en una verdadera escasez de dólares, la ley de Trump para reducir los impuestos añadirá cientos de miles de millones de déficits presupuestarios que el Tesoro estadounidense tendrá que financiar mediante la emisión de nuevos bonos. A medida que las necesidades de deuda del Tesoro de Estados Unidos aumenten, tendrá que prometer un mayor interés para vender sus bonos. El aumento de las tasas de interés en Estados Unidos ya está actuando como un imán que absorbe dólares de todo el mundo.

Además de este endurecimiento mundial, bajo la presión de la dominación de la Reserva Federal y del dólar, el Banco de Japón y el Banco Central Europeo han anunciado que ya no comprarán bonos como parte de sus respectivas medidas de relajación monetaria. Desde marzo, el mundo se encuentra de facto en esta nueva era de restricciones monetarias.

Es probable que la situación se vuelva dramática a menos que la Reserva Federal se desplome y reanude sus operaciones de relajación monetaria para evitar una crisis sistémica mundial. En este momento, parece improbable. Hoy en día, los bancos centrales del mundo, aún más que antes de 2008, bailan al son de la Reserva Federal.

Aunque el impacto de la contracción del dólar ha sido gradual hasta ahora, está a punto de ser dramático. El balance combinado de los bancos centrales del G-3 aumentó sólo 76.000 millones de dólares en el primer semestre de 2018, frente a un aumento de 703.000 millones de dólares en los seis meses anteriores, es decir, casi 500.000 millones de dólares que desaparecen del pool de endeudamiento mundial. Bloomberg estima que las compras de activos netos de los tres principales bancos centrales caerán a cero a finales de año, por debajo de los casi 100.000 millones de dólares mensuales de finales de 2017. Anualmente, esto se traducirá en una disminución equivalente a 1,2 billones de dólares en liquidez mundial para 2019.

Desde principios de año, la lira turca ha caído a la mitad frente al dólar estadounidense. Esto significa que las grandes empresas constructoras turcas, y otras que han podido pedir prestado dólares “baratos”, ahora deben encontrar el doble de la cantidad para el servicio de estas deudas en dólares. La mayor parte de esta deuda no es del Estado turco, sino de empresas privadas. Las empresas turcas deben alrededor de 300.000 millones de dólares en divisas, la mayoría en dólares, casi la mitad del PIB del país. Esta liquidez en dólares ha permitido a la economía turca seguir creciendo desde la crisis financiera estadounidense de 2008. Pero no sólo la economía turca. Los países asiáticos, desde Pakistán hasta Corea del Sur, excluyendo a China, pidieron prestado más de dos billones de dólares.

Mientras el dólar se depreciara frente a estas monedas y la Reserva Federal mantuviera los tipos de interés bajos, entre 2008 y 2015, no había ningún problema. Ahora todo esto está cambiando dramáticamente. El dólar ha subido fuertemente frente al resto de las divisas, un 7 por ciento este año. Además, Washington desencadena deliberadamente guerras comerciales, provocaciones políticas, la violación unilateral del tratado con Irán, nuevas sanciones contra Rusia, Irán, Corea del Norte, Venezuela y provocaciones sin precedentes contra China. Las guerras comerciales de Trump, irónicamente, llevaron a una “huida hacia la seguridad” desde países emergentes como Turquía o China hacia los mercados estadounidenses, especialmente el mercado de valores.

La Reserva Federal utiliza el dólar estadounidense como arma y las condiciones financieras son similares en muchos aspectos a las de la crisis asiática de 1997. Todo lo que se necesitaba era un ataque concertado de los fondos de cobertura estadounidenses contra la economía asiática más débil, el baht tailandés, para desencadenar el colapso de la mayor parte del sur de Asia hasta Corea del Sur e incluso Hong Kong. Hoy, el detonante es Trump y su belicoso tuit contra Erdogan.

Las guerras comerciales, las sanciones políticas y las nuevas leyes fiscales estadounidenses, en el contexto de la obvia estrategia de la Reserva Federal de apretar el dólar, proporcionan el telón de fondo para librar una guerra utilizando el dólar contra los principales opositores políticos del mundo, sin tener que declarar nunca oficialmente la guerra. Todo lo que se necesita es una serie de provocaciones comerciales contra la enorme economía china, provocaciones políticas contra el Gobierno turco, nuevas sanciones infundadas contra Rusia y todos los bancos, desde París hasta Milán, desde Frankfurt hasta Nueva York, así como cualquiera que haya prestado dólares a los arriesgados mercados emergentes comenzará a apresurarse a recuperarlos lo antes posible. La lira se hunde tras las ventas en pánico, o la crisis de la moneda iraní, la caída del rublo ruso. Todo esto, al igual que la caída del renminbi chino, refleja el comienzo de una escasez mundial de dólares.

Si a partir del 4 de noviembre Washington logra reducir las exportaciones iraníes de petróleo, los precios mundiales del petróleo podrían superar los 100 dólares, lo que agravaría considerablemente la escasez de dólares en los países en desarrollo. Es una guerra por otros medios. La estrategia del dólar de la Reserva Federal actúa como un «arma silenciosa» para una guerra mucho menos silenciosa. De continuar, podría constituir un grave revés para la creciente independencia de los países euroasiáticos en torno a la nueva ruta de la seda china y la alternativa Rusia-China-Irán al sistema del dólar. El papel del dólar como la principal moneda de reserva del mundo y la capacidad de la Reserva Federal para controlarla es un arma de destrucción masiva y un pilar estratégico del control de la superpotencia estadounidense. ¿Están las naciones euroasiáticas o incluso el Banco Central Europeo preparados para abordar este problema con eficacia?

https://journal-neo.org/2018/08/20/washington-s-silent-weapon-for-not-so-quiet-wars/

La ola de terror neonazi se extiende por Alemania una semana después de los linchamientos de Chemnitz

A una semana de la muerte en Chemnitz de Daniel Hillig, un alemán de origen cubano, los neonazis volvieron a marchar el sábado por el centro de la ciudad contra la inmigración, portando banderas del Tercer Reich y haciendo saludos nazis.

Paralelamente se convocaron varias contramanifestaciones de los antifascistas, bajo el lema “Corazón en lugar de odio”, que lograron impedir que los nazis completasen la ruta que tenían prevista.

Los nazis atacaron a los antifascistas y se produjeron al menos 18 heridos, incluidos tres policías, y 37 denuncias por delitos.

Un afgano de 20 años fue agredido horas después de las protestas por cuatro encapuchados y la policía investiga si los atacantes pudieron haber participado previamente en la manifestación nazi.

El parlamentario socialdemócrata Sören Bartol aseguró que él y un grupo de personas que habían participado en la contramanifestación también fueron atacados por un grupo de nazis.

El domingo otra manifestación de unos 800 nazis por el centro de Chemnitz protagonizó persecuciones contra viandantes de aspecto extranjero, en las que varias personas resultaron heridas. El gobierno alemán las calificó de “cacerías de odio”.

Mientras, las velas en el improvisado monumento dedicado a Daniel Hillig prosiguen encendidas al igual que las protestas que sacuden esa ciudad.

De 35 años de edad, Hillig fue apuñalado por dos personas en la noche del sábado 25 de agosto durante unas fiestas populares y su muerte generó una ola de terror neonazi por toda Alemania.

El detonante es que la policía imputa el asesinato a dos solicitantes de asilo de Siria e Irak, que fueron detenidos y se encuentran en prisión preventiva.

Desde entonces, el gobierno habla de una “ola de violencia racista” en Chemnitz y las políticas migratorias de Merkel están en el centro de la polémica.

Paradógicamente el fallecido era un carpintero que descendía de inmigrantes: hijo de un cubano y una alemana. En su perfil de Facebook aparecía retratado con un tapiz de la bandera de Cuba.

“No nos consideran lo suficientemente alemanes”, ha escrito Daniel Winderlich, un amigo de Hallig en su perfil de Facebook.

http://www.diariodecuba.com/internacional/1535923721_41615.html

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