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Los nazis no llegaron al poder en Alemania por las urnas

Hay que soportar muy a menudo a los que aseguran que Hitler llegó al poder por las urnas, apoyado por un amplio movimiento popular, lo cual es falso. Lo que permitió a Hitler acceder a la Candillería fue un golpe de Estado.

Su principal apoyo no fueron los votos sino el capital monopolista y financiero alemán, los altos dirigentes del ejército y el Vaticano.

Uno de los principales partidarios del régimen nazi fue Carl Friedrich von Siemens, cuyo apellido no requiere más precisiones.

Entre 1918 y 1923 la reacción alemana había intentado varios golpes de Estado para deshacerse del sistema parlamentario burgués y suprimir los derechos adquiridos por el movimiento obrero. La reacción fue apoyada por una parte del ejército.

Muchos capitalistas consideraban que había que apoyar a los nazis. En 1923 un monopolista del acero, Hugo Stinnes, le dijo al embajador estadounidense: “Debemos encontrar un dictador que tenga el poder para hacer lo que sea necesario. Un hombre así debe hablar el idioma del pueblo y ser un civil. Tenemos un hombre así”.

Con la crisis económica de 1929, los capitalistas decidieron concentrarse en apoyar a los nazis. Gracias a sus millones y a la crisis, Hitler pudo reclutar a una parte del lumpen con algo parecido a lo que hoy hacen los de Hogar Social.

Durante la campaña presidencial de 1932 los nazis utilizaron por primera vez películas y discos de propaganda. Hitler usó un avión privado para volar de una reunión a otra. En 1932 sólo el mantenimiento de las SA costaba dos millones de marcos a la semana. ¿Quién pagaba todo eso?

En las elecciones federales de septiembre de 1930 los nazis se convirtieron en el segundo partido más votado, con más de 6 millones de votos. A Hitler le invitaron a presentarse ante los círculos de grandes capitalistas y varios de ellos se unieron al partido.

Sin embargo, los monopolistas aún estaban divididos porque Hitler propugnaba un control muy estricto sobre la política económica. Pasará otro año antes de que los patrones confíen la cancillería a Hitler porque temían la reacción del movimiento obrero.

Pero en las elecciones federales del 6 de noviembre de 1932 el Partido Comunista Alemán aumentó considerablemente su influencia entre los trabajadores en detrimento del Partido Socialista. El capital temía otro levantamiento revolucionario.

Los nazis perdieron dos millones de votos. Un nuevo declive del partido podría arruinar todas las esperanzas de los grandes monopolistas. Los monopolistas (Thyssen, Krupp, Siemens) zanjaron sus disputas internas y decidieron apostar por Hitler de una manera decidida.

Fueron ellos quienes impusieron la política económica de Hitler. Entre los miembros del Alto Comité Económico del gobierno nazi estaban Krupp von Bohlen, rey de la industria de armas, Fritz Thyssen, barón del acero, Carl Friedrich von Siemens, rey de la electricidad, y Karl Bosch, de la industria química.

El 27 de octubre de 1931 Siemens se dirige al capital financiero estadounidense para disipar los temores ante un gobierno nazi. Sobre todo, insistió en el deseo de los nazis era erradicar el movimiento obrero en Alemania.

El 26 de enero de 1932 Fritz Thyssen, el magnate del acero, organizó una conferencia de Hitler frente a más de 100 grandes capitalistas durante la cual aseguró que para ellos la propiedad privada era la base de la economía alemana y que su principal objetivo era erradicar al marxismo de Alemania.

El 19 de noviembre de aquel año banqueros, grandes monopolistas y terratenientes exigieron al presidente alemán Paul von Hindenburg que nombrara a Hitler para la Cancillería. El acuerdo se ratificó el 3 de enero en la mansión del banquero Kurt von Schröder. Todo estaba preparado.

El 30 de enero del mismo año nombró Primer Ministro a Hitler de manera oficial. El primer gobierno de Hitler tenía sólo tres nazis, incluido el propio Hitler. Ni siquiera se atrevió a comparecer ante el Parlamento porque se encontraba en una posición minoritaria. Lo que hizo fue exigir a Hindenburg que lo disolviera y celebrara nuevas elecciones, previstas para el 5 de marzo.

La maniobra le permitió gobernar durante cinco semanas sin control parlamentario. Fue un golpe de Estado legal, porque entonces la Constitución alemana permitía al Presidente disolver el Parlamento o suspenderlo temporalmente. 

El 4 de febrero Hindenburg aprobó un decreto de emergencia que prohibía cualquier crítica al gobierno, suprimiendo la libertad de reunión y de prensa para el Partido Comunista de Alemania y otras organizaciones progresistas.

El 27 de febrero el Reichstag, el Parlamento alemán, fue incendiado, el típico montaje que hoy calificaríamos de “bandera falsa”. Muchos historiadores están convencidos de que el incendio fue causado por las secciones de asalto nazis (SA).

Los siguientes acontecimientos confirman esa tesis. Antes de que se iniciara cualquier investigación, las emisoras de radio (los falsimedia de la época) afirmaron que los comunistas eran los culpables del incendio. Esa misma noche, con listas elaboradas de antemano, más de 10.000 comunistas, socialistas y progresistas fueron detenidos. Toda la prensa comunista y varios periódicos socialistas fueron prohibidos y se suspendieron las libertades de prensa y de reunión.

De esa manera, aplastando a los antifascistas, querían apañar las elecciones. Empezaba un golpe de Estado “desde arriba”. Pero les salió mal. Con todo a su favor, las urnas tampoco le dieron la mayoría a los nazis, ni siquiera los dos tercios de los escaños al gobierno de coalición que encabezaba Hitler.

Fue necesario un segundo apaño, el segundo acto del golpe: el gobierno de Hitler eliminó de un plumazo los 81 escaños de los comunistas sin que ningún partido se atreviera a protestar.

Con los comunistas fuera del Parlamento es como apañaron otra votación parlamentaria que, como estaba previsto, se resolvió a favor del gobierno de Hitler, al que autorizaron a promulgar decretos ley que no necesitaban al Parlamento para nada. Fue una especie de hara-kiri parlamentario, una autodisolución.

La socialdemocracia actuó como siempre: votaron en contra de la habilitación al gobierno para que aprobara decretos ley, pero concedieron legitimidad a las elecciones, pasando por alto la represión política.

Las consecuencias son las que ya se saben. En dos años, gracias a la patente de corso que les concedieron, los nazis prohibieron los partidos políticos, mataron a más de 4.200 personas y detuvieron a 317.800 antifascistas.

El 20 de marzo de 1933 el comisario nazi de la policía de Munich, Heinrich Himmler, estableció el primer campo de concentración para presos políticos en Dachau. Otros 40 le seguirán en el mismo año. A los obreros los amenazaron con recluirles en dichos campos si se declaraban en huelga.

Más información:
— ¿Quién llevó a Hitler al poder en Alemania?

— Los financieros que auparon a Hitler al poder
— El imperialismo occidental al rescate del III Reich
— Las estrechas relaciones de Estados Unidos con el Tercer Reich
 

Tirabuzón final y huida hacia adelante

Darío Herchhoren

La crisis de Argentina que se ha desatado ahora es el resultado de un proceso que tuvo su inicio en el mes de diciembre de 2015, con la llegada a la presidencia de la república de Mauricio Macri.

Mauricio Macri, es un ingeniero civil, egresado de la Universidad Católica Argentina, uno de los institutos universitarios mas exclusivos y reaccionarios de Argentina, que hay que decirlo no tiene un gran nivel académico, ni tiene grandes cantidades de alumnos.

Macri, es egresado del colegio secundario Cardenal Newman, otro lugar exclusivo en la localidad de San Isidro, en el gran Buenos Aires, que es un conglomerado que abarca un diámetro de 60 kilómetros a la redonda de la ciudad de Buenos Aires, y que alberga a unos quince millones de habitantes. San Isidro es una ciudad dentro de ese círculo y donde vive una buena parte de la oligarquía argentina.

Toda la formación de Macri se desarrolló en ese ambiente exclusivo, y este aprendió muy bien los valores  de la clase a que pertenece.


Desde el principio de su gobierno se dedicó a desarmar cuanta política inclusiva se había puesto en práctica durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, y muy especialmente todo aquello que significaba una protección del ahorro, de las finanzas y el trabajo nacional.

Argentina no está entre los paises centrales del mundo. Se trata de un país de la periferia; y por lo tanto dependiente; y también por lo tanto es un país incapaz de generar cambios profundos en la estructura económica del país.

Toda la economía argentina gira en torno a la producción agricolo ganadera, y últimamente a la producción en masa de la soja, que es un haba ajena al país y cuyo cultivo ha sido impuesto por las grandes multinacionales de alimentos como Cargill, Purina y la Monsanto, que ha sido adquirida por Bayer.

Este cultivo ha sido utilizado para alimentar animales y humanos y se ha escrito hasta el cansancio sobre sus virtudes alimenticias, utilizando para ello el comodín de que puede reemplazar a la carne. Si ello fuera cierto, que nos dejen la carne a nosotros y se coman la soja ellos. Obviamente no es así. La proteina vegetal es muy distinta de la animal y no son fungibles.

Pero hay un problema básico en cuanto al sustento ideológico de esta política neoliberal. Todos los paises desarrollados, antes de alcanzar ese status fueron proteccionistas; y por esa simple razón alcanzaron el lugar donde se hallan. Al mismo tiempo; obligaron a los paises dependientes como Argentina, a aplicar políticas librecambistas; es decir de abrir sus economías a la competencia. Nada más falso que eso. Argentina no puede competir con paises como EEUU, ni como Inglaterra, ni como Francia ni como Italia. Carece de la tecnología propia para ello, y depende de las patentes extranjeras, y debe pagar royalties para su uso. Es decir que tiene un grillo en el pie.

Un país como Argentina no tiene más camino a seguir que el proteccionismo, y para ello deberá acabar con el gobierno de Macri y los chicos de Milton Friedman los Chicago Boys.

Una política proteccionista necesita del control de cambios, es decir que no puede dejar librado el valor de su moneda a los vaivenes del «mercado». Debe prohibir la importación de manufacturas que se puedan fabricar en el país, y debe implementar una política de créditos a largo plazo y bajo interés para fomentar y proteger la producción nacional.

Además de ello deberá fomentar el gasto en las universidades, para que los científicos argentinos diseññen tecnología propia que no dependa de las patentes extranjeras y que no tengan que pagar royalties por su uso.

Ahora bien; hay un paso que se deberá dar inexorablemente; y es el desconocimiento de la deuda externa, en aplicación de la teoría de la «deuda odiosa» que es un concepto acuñado en Rusia sorprendentemente antes de la revolución bolchevique, y que consiste en no pagar la deuda que no haya sido beneficiosa para el propio pueblo.

Indudablemente las políticas de Macri y su pandilla van en dirección contraria, y se basan en una milagrosa «lluvia de inversiones» que prometió. Hasta ahora esa lluvia ha sido  de desgracias y males de todo tipo. Se trata de la misma política de la dictadura militar y de Menem, que endeudó el país, y lo hundió en la miseria. Esa política solo puede imponerse con violencia y represión que ya se está aplicando por ese gobierno ilegítimo.

¿Hay alguna economía en el mundo que soporte intereses del 60% como ha fijado el Banco Central de Argentina? ¡El mismo Banco Central ha emitido letras a 100 años! Es escandaloso. Si no hay un cambio de rumbo inmediato Argentina caerá en un abismo del cual no podrá salir en mucho tiempo. Es imperioso por salud democrática acabar con ese gobierno.

Acabará muy pronto.

Los nazis eslovenos se organizan y entrenan para la guerra

En Eslovenia ha aparecido una banda nazi integrada aparentemente por un centenar de matones armados para “velar por el orden” en las calles del país.

La banda grabó y difundió un vídeo en las redes sociales con sus entrenamientos militares, según el diario Delo de Liubliana.

La grabación, hecha supuestamente cerca de Maribor, en el nordeste del país, muestra el entrenamiento del “Primer batallón de la guardia de Estiria” (Baja Estiria es una región del nordeste de Eslovenia, mientras Alta Estiria forma parte de Austria).

Las imágenes son de una marcha de varias decenas de varones en uniformes militares y encapuchados, algunos armados con rifles y hachas, que luego entrenan en un terreno rodeado de bosques tras saludar a su comandante con gritos de “¡Por Eslovenia!”

El dirigente declarado de la banda es el jefe del partido extraparlamentario “Eslovenia Unida”, el fascista Andrej Sisko, un antiguo tarado del fútbol que el año pasado se presentó sin éxito como candidato a la Presidencia del país.

En declaraciones a la agencia eslovena STA, Sisko aseguró que su banda cuenta con un centenar de miembros, parte de ellos armados, y rechazó el calificativo de paramilitar.

Su objetivo es asegurar el orden y «la defensa de nuestra patria y de nuestros hogares», lo que implica también impedir la entrada al país de inmigrantes irregulares, explicó.

La policía eslovena se cruza de brazos y dice que está investigando a la banda terrorista. Por su parte, el presidente esloveno, Borut Pahor, y Miro Cerar, primer ministro saliente y candidato a ministro de Exteriores en el Gobierno de coalición de cinco partidos dirigido por el populista Marjan Sarec, manifestaron su preocupación.

Cerar calificó el acontecimiento como “absolutamente inadmisible” y advirtió de que el grupo “incita el miedo y propaga el odio”, mientras que Pahor dijo esperar una reacción de «los órganos competentes, conforme a la ley».

Un impresionante concierto contra el nazismo y el racismo convoca a 65.000 antifascistas en Chemnitz

Los medios sólo hablan del ascenso del fascismo en toda Europa, por lo que no dirán nada del impresionante concierto musical contra el nazismo y el racismo que se celebró ayer en Chemnitz, al que acudieron 65.000 personas bajo los lemas “Somos más” y “No hay sitio para las cacerías de odio ni para el racismo”.

De forma gratuita en el concierto han tocado los raperos Trettmann y Casper und Marteria, grupos de pop como Kraftklub y las bandas de punk-rock Feine Sahne Fischfilet y de Die Toten Hosen.

Uno de esos grupos, Feine Sahne Fischfilet, está vigilado por los servicios secretos por unas letras en las que defiende los ataques contra la policía.

El concierto empezó sobre las 17.00 hora local con un minuto de silencio en memoria de la persona acuchillada el 26 de agosto y terminó pasadas las 21.30 horas.

“Vivimos distinto y pensamos distinto. Y eso está bien. Pero en algo estamos todos de acuerdo. No hay sitio para las cacerías de odio y para el racismo. Somos antifascistas y no vamos a dejarles ni esta ciudad ni ninguna otra de Alemania a los racistas y a los nazis. Somos más», dijo para abrir el acto una portavoz de la organización desde el escenario.

El concierto, al que han animado a ir distintos representantes políticos, empezando por el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, se celebró en el centro de la ciudad, cerca de donde el pasado sábado se celebró una manifestación nazi.

El retorno de Moscú al Continente Negro

La desaparición de la URSS sacó a Moscú del continente africano por completo, pero ahora mismo resultaría prolijo enumerar los acuerdos de cooperación ruso-africana, en el ámbito militar, energético, minero o nuclear, firmadas o en proceso de firma.
El retorno de Rusia a África ha sido muy rápido. La mayoría de los acuerdos se han ratificado entre 2017 y el primer semestre de este año. Antes de la caída de la URSS, Moscú tenía 37 pactos firmado de asistencia técnica y económica y 42 acuerdos comerciales, y hoy no está lejos de volver a esas cifras.

La guinda llegó hace un par de meses, cuando firmó un memorándum con la Comunidad para el Desarrollo del África Austral, que incluye a 16 países como Sudáfrica, la República Democrática del Congo o Angola.

Las viejas potencias coloniales, ya bastante molestas por no poder frenar a China en el Continente, están alarmadas y tanto May como Merkel han viajado a África recientemente, que hasta ahora quedaba fuera de sus preocupaciones inmediatas.

Los africanos tienen una magnífica opinión del retorno ruso al Continente Negro, quizá con la excepción de la República Democrática del Congo, donde el apoyo ruso a Kabila no ha sido bien recibido.

En varios sectores, en particular la minería, la energía y la energía nuclear, Rusia compite con China, aunque es posible que ambos países hayan discutido el asunto con los demás socios Brics.

El retorno de Rusia al África subsahariana va de este a oeste y de norte a sur con una cooperación muy diversa. A veces, como en Chad, se trata de una simple cooperación militar en materia de entrenamiento. No obstante, sigue siendo muy sorprendente, ya que el cuartel general de las tropas francesas sigue teniendo su base en la capital chadiana y los soldados estadounidenses también están presentes allí.

A veces los proyectos son más complejos, como en Uganda, que firmó un protocolo con Rosatom en junio del año pasado sobre uso civil de la energía nuclear. El acercamiento entre Moscú y Kampala, que se está estableciendo en muchos terrenos, también es sorprendente, ya que hasta ahora el Presidente Museveni estaba considerado como uno de los aliados más leales de Estados Unidos en la región.

En Sudán, Seychelles y Guinea Conakry, se han alcanzado acuerdos en el sector minero. En Madagascar, Rusia está invirtiendo en salud a la espera de poderse establecer en el puerto de Toamasina para tener acceso al Océano Índico. A través del banco VTB, Moscú acaba de conceder un préstamo a Costa de Marfil de 132 millones de euros para la renovación de los hospitales.

El ejército ruso está en la República Centroafricana, donde su llegada ha hecho correr ríos de tinta, como ya relatamos aquí; Burkina Faso firmó un acuerdo de cooperación militar el pasado mes de agosto…

Puede dar la impresión de que el progreso de Rusia en África no tiene una estrategia geográfica o sectorial, pero la velocidad con la que se despliega demuestra lo contrario.

Lo que ha llamado la atención de los africanos no han sido las victorias del ejército ruso en Siria sino la constancia del Kremlin en el apoyo a su aliado, Bashar Al-Assad.

Ahora África llama a las puertas del Kremlin, incluido el polvorín de Níger, que no tiene bastante con el desembarco de tropas francesas, estadounidenses, italianas, alemanas… y ahora pide ayuda a Moscú. Mahamadu Issufu le ha pedido a Putin que presione en Washington para que la fuerza del G5 del Sahel esté bajo el mando del Minusma.

En especial, Francia está pagando muy caro su política neocolonial de los últimos 15 años. Sesenta años después de la independencia, la mayoría de los Estados africanos no conocen ni la paz, ni el desarrollo, ni la estabilidad. Sus errores sirven al Kremlin en bandeja. Rusia nunca ha sido un país colonizador en África y desde los tiempos soviéticos siempre ha defendido las luchas por la independencia de Lumumba a Modibo Keita.

Los africanos acogen con satisfacción el regreso de Rusia, pero no siempre por las mismas razones, ni tampoco por buenas razones. Unos quieren que Rusia haga en su país lo mismo que en Siria: frenar las injerencias externas y mantener el estado de cosas preexistente. Pero todos ven a Rusia como un Estado fiable que respeta su soberanía y no trata de inmiscuirse en sus asuntos internos.

Las elecciones previstas para el 23 de diciembre en la República Democrática del Congo serán la prueba del algodón. ¿Cómo podrá Moscú permanecer fiel a su nuevo socio sin interferir en la política interior de Kinshasa en detrimento de los congoleños?

https://www.iveris.eu/list/notes_danalyse/363-la_russie_opere_un_retour_spectaculaire_en_afrique_subsaharienne

Más información:
— Moscú pone un pie en la República Centroafricana
— El enigmático asesinato de tres periodistas rusos en la República Centroafricana

— En la República Centroafricana la guerra tampoco es confesional sino económica
— Los últimos crímenes de la misión de la ONU en Centroáfrica
 

Un arma de destrucción masiva: el dólar

William Engdhal

Hoy en día el arma de destrucción masiva más mortífera del arsenal de Washington no es una de esas máquinas asesinas tradicionales del Pentágono. Es un arma silenciosa: la capacidad de Washington de controlar la oferta mundial de dinero, dólares, a través de la Reserva Federal, una agencia privada, en coordinación con el Tesoro de Estados Unidos y algunos grupos financieros de Wall Street.

Desde la disociación del dólar y el oro que llevó a cabo Nixon en 1971, el control del dólar es hoy un arma financiera al que pocos países rivales pueden resistir, al menos todavía.

En septiembre de 2008, Henry Paulson, Secretario del Tesoro de Estados Unidos y banquero de Wall Street, permitió la quiebra de un banco de inversión mediano de Wall Street: Lehman Bros. Con la ayuda de una enorme creación de recursos monetarios por parte de la Reserva Federal, conocida como QE (Quantitative Easing, ampliación monetaria), media docena de bancos de Wall Street, entre ellos Goldman Sachs, el banco donde Paulson había trabajado, se salvaron del hundimiento causado por la financiación titulizada que ellos mismos habían creado.

La Reserva Federal concedió líneas de crédito de cientos de miles de millones de dólares estadounidenses a los bancos centrales de la Unión Europea para evitar una escasez de dólares que habría causado el colapso de toda la arquitectura financiera mundial. En aquel momento, seis bancos de la zona del euro tenían pasivos en dólares que superaban el 100 por cien del PIB de su país.

Desde entonces, el suministro de dólares baratos al sistema financiero mundial ha alcanzado niveles sin precedentes. El Institute for International Finance (IIF) de Washington estima que la deuda de las familias, el gobierno, las empresas y el sector financiero en los 30 mercados emergentes más grandes se elevó al 211 por ciento del PIB a principios de este año. A finales de 2008 era del 143 por ciento.

Otros datos del IIF indican el alcance de esta trampa de la deuda, que sólo se encuentra en las primeras etapas de detonación en las economías menos adelantadas, desde América Latina hasta Turquía y Asia. Excluyendo a China, la deuda total de los mercados emergentes, en todas las monedas, incluidas las nacionales, casi se duplicó, pasando de 15 billones de dólares en 2007 a 27 billones de dólares a finales de 2017. Al mismo tiempo, la deuda de China aumentó de 6 billones de dólares a 36 billones de dólares, según el IIF. Para el grupo de países emergentes, la deuda en dólares aumentó de 2,8 billones de dólares en 2007 a 6,4 billones de dólares. Las empresas turcas tienen ahora cerca de 300.000 millones de dólares en deuda en moneda extranjera, más de la mitad del PIB turco, la mayor parte en dólares.

Los mercados emergentes prefirieron el dólar por muchas razones. Mientras estas economías emergentes estuvieran creciendo, ganando dólares de exportación a un ritmo creciente, la deuda era manejable. Ahora, la Reserva Federal está elevando los tipos de interés del dólar estadounidense y ha comenzado a agotar la liquidez disponible en dólares en la economía mundial. Están poniendo el dólar por las nubes para precipitar otra gran crisis económica en el mundo emergente, especialmente en las principales economías euroasiáticas como Irán, Turquía, Rusia y China.

A pesar de todos los esfuerzos de Rusia, China, Irán y otros países por liberarse de su dependencia del dólar estadounidense para el comercio y las finanzas internacionales, el dólar sigue siendo la moneda de reserva de los bancos centrales del mundo y representa alrededor del 63 por ciento de todas las reservas mundiales. Además, casi el 88 por ciento de las transacciones diarias en moneda extranjera se realizan en dólares estadounidenses. La mayor parte del comercio de petróleo, oro y productos básicos se realiza en dólares. Desde la crisis griega de 2011, el euro ya no es un rival serio para la hegemonía como moneda de reserva. Su participación en las reservas mundiales es ahora de alrededor del 20 por ciento.

Desde la crisis financiera de 2008, el dólar y la importancia de la Reserva Federal han alcanzado niveles sin precedentes. El mundo está empezando a darse cuenta de este hecho al sentir, por primera vez desde 2008, una verdadera escasez de dólares, lo que significa un costo mucho mayor a la hora de pedir dólares prestados para refinanciar la antigua deuda denominada en dólares. El pico de la deuda total de los mercados emergentes en dólares vence en 2019, con más de 1,3 billones de dólares por pagar ese año.

Aquí está la trampa. La Reserva Federal no sólo está aumentando las tasas de interés de los fondos de Estados Unidos sino que también reduce la cantidad de deuda del Tesoro de Estados Unidos que compró después de la crisis de 2008, conocida como QT (Quantitative Tightening, restricción monetaria).

Desde 2008 la Reserva Federal comenzó la llamada QE. Compró una cantidad asombrosa de bonos de los bancos, hasta un pico de 4.500 billones de dólares cuando tenía sólo 900 billones de dólares al comienzo de la crisis. Ahora anuncia que planea reducir este número por lo menos en un tercio en los próximos meses.

El resultado de la ampliación cuantitativa fue que los principales bancos se vieron inundados por la liquidez de la Reserva Federal y los tipos de interés cayeron a cero. Esa liquidez bancaria se invirtió a su vez en cualquier parte del mundo con mayores rendimientos, ya que los bonos estadounidenses pagaron casi cero intereses. Se invirtió en bonos basura, en el sector del petróleo de esquisto bituminoso, por ejemplo, y en un nuevo mini boom inmobiliario estadounidense. Esta liquidez en dólares también se dirigió a mercados emergentes de alto riesgo como Turquía, Brasil, Argentina, Indonesia e India. Estos dólares inundaron China, donde la economía estaba en auge. Y los dólares pagados a Rusia antes de las sanciones estadounidenses de este año comenzaron a preocupar a los inversores.
extranjeros.

Ahora la Reserva Federal ha comenzado una QT opuesta la EQ. A finales del año pasado comenzó a reducir lentamente su cartera de bonos, lo que redujo la liquidez en dólares del sistema bancario. A finales de 2014 la Reserva Federal ya había dejado de comprar más bonos en el mercado. A su vez, la reducción de la cartera de bonos de la Reserva Federal impulsó al alza los tipos de interés. Hasta este verano, todo esto se hacía muy lentamente. Luego, el Presidente de Estados Unidos lanzó su ofensiva comercial mundial pero dirigida, creando una enorme incertidumbre en China, América Latina, Turquía y más allá, e imponiendo nuevas sanciones económicas contra Rusia e Irán.

Ahora la Reserva Federal dejará madurar 40.000 millones de dólares en bonos sin reemplazarlos, alcanzando los 50.000 millones de dólares al mes más adelante en el año. Eso saca esos dólares del sistema bancario. Además, para agravar lo que rápidamente se convertirá en una verdadera escasez de dólares, la ley de Trump para reducir los impuestos añadirá cientos de miles de millones de déficits presupuestarios que el Tesoro estadounidense tendrá que financiar mediante la emisión de nuevos bonos. A medida que las necesidades de deuda del Tesoro de Estados Unidos aumenten, tendrá que prometer un mayor interés para vender sus bonos. El aumento de las tasas de interés en Estados Unidos ya está actuando como un imán que absorbe dólares de todo el mundo.

Además de este endurecimiento mundial, bajo la presión de la dominación de la Reserva Federal y del dólar, el Banco de Japón y el Banco Central Europeo han anunciado que ya no comprarán bonos como parte de sus respectivas medidas de relajación monetaria. Desde marzo, el mundo se encuentra de facto en esta nueva era de restricciones monetarias.

Es probable que la situación se vuelva dramática a menos que la Reserva Federal se desplome y reanude sus operaciones de relajación monetaria para evitar una crisis sistémica mundial. En este momento, parece improbable. Hoy en día, los bancos centrales del mundo, aún más que antes de 2008, bailan al son de la Reserva Federal.

Aunque el impacto de la contracción del dólar ha sido gradual hasta ahora, está a punto de ser dramático. El balance combinado de los bancos centrales del G-3 aumentó sólo 76.000 millones de dólares en el primer semestre de 2018, frente a un aumento de 703.000 millones de dólares en los seis meses anteriores, es decir, casi 500.000 millones de dólares que desaparecen del pool de endeudamiento mundial. Bloomberg estima que las compras de activos netos de los tres principales bancos centrales caerán a cero a finales de año, por debajo de los casi 100.000 millones de dólares mensuales de finales de 2017. Anualmente, esto se traducirá en una disminución equivalente a 1,2 billones de dólares en liquidez mundial para 2019.

Desde principios de año, la lira turca ha caído a la mitad frente al dólar estadounidense. Esto significa que las grandes empresas constructoras turcas, y otras que han podido pedir prestado dólares “baratos”, ahora deben encontrar el doble de la cantidad para el servicio de estas deudas en dólares. La mayor parte de esta deuda no es del Estado turco, sino de empresas privadas. Las empresas turcas deben alrededor de 300.000 millones de dólares en divisas, la mayoría en dólares, casi la mitad del PIB del país. Esta liquidez en dólares ha permitido a la economía turca seguir creciendo desde la crisis financiera estadounidense de 2008. Pero no sólo la economía turca. Los países asiáticos, desde Pakistán hasta Corea del Sur, excluyendo a China, pidieron prestado más de dos billones de dólares.

Mientras el dólar se depreciara frente a estas monedas y la Reserva Federal mantuviera los tipos de interés bajos, entre 2008 y 2015, no había ningún problema. Ahora todo esto está cambiando dramáticamente. El dólar ha subido fuertemente frente al resto de las divisas, un 7 por ciento este año. Además, Washington desencadena deliberadamente guerras comerciales, provocaciones políticas, la violación unilateral del tratado con Irán, nuevas sanciones contra Rusia, Irán, Corea del Norte, Venezuela y provocaciones sin precedentes contra China. Las guerras comerciales de Trump, irónicamente, llevaron a una “huida hacia la seguridad” desde países emergentes como Turquía o China hacia los mercados estadounidenses, especialmente el mercado de valores.

La Reserva Federal utiliza el dólar estadounidense como arma y las condiciones financieras son similares en muchos aspectos a las de la crisis asiática de 1997. Todo lo que se necesitaba era un ataque concertado de los fondos de cobertura estadounidenses contra la economía asiática más débil, el baht tailandés, para desencadenar el colapso de la mayor parte del sur de Asia hasta Corea del Sur e incluso Hong Kong. Hoy, el detonante es Trump y su belicoso tuit contra Erdogan.

Las guerras comerciales, las sanciones políticas y las nuevas leyes fiscales estadounidenses, en el contexto de la obvia estrategia de la Reserva Federal de apretar el dólar, proporcionan el telón de fondo para librar una guerra utilizando el dólar contra los principales opositores políticos del mundo, sin tener que declarar nunca oficialmente la guerra. Todo lo que se necesita es una serie de provocaciones comerciales contra la enorme economía china, provocaciones políticas contra el Gobierno turco, nuevas sanciones infundadas contra Rusia y todos los bancos, desde París hasta Milán, desde Frankfurt hasta Nueva York, así como cualquiera que haya prestado dólares a los arriesgados mercados emergentes comenzará a apresurarse a recuperarlos lo antes posible. La lira se hunde tras las ventas en pánico, o la crisis de la moneda iraní, la caída del rublo ruso. Todo esto, al igual que la caída del renminbi chino, refleja el comienzo de una escasez mundial de dólares.

Si a partir del 4 de noviembre Washington logra reducir las exportaciones iraníes de petróleo, los precios mundiales del petróleo podrían superar los 100 dólares, lo que agravaría considerablemente la escasez de dólares en los países en desarrollo. Es una guerra por otros medios. La estrategia del dólar de la Reserva Federal actúa como un «arma silenciosa» para una guerra mucho menos silenciosa. De continuar, podría constituir un grave revés para la creciente independencia de los países euroasiáticos en torno a la nueva ruta de la seda china y la alternativa Rusia-China-Irán al sistema del dólar. El papel del dólar como la principal moneda de reserva del mundo y la capacidad de la Reserva Federal para controlarla es un arma de destrucción masiva y un pilar estratégico del control de la superpotencia estadounidense. ¿Están las naciones euroasiáticas o incluso el Banco Central Europeo preparados para abordar este problema con eficacia?

https://journal-neo.org/2018/08/20/washington-s-silent-weapon-for-not-so-quiet-wars/

La ola de terror neonazi se extiende por Alemania una semana después de los linchamientos de Chemnitz

A una semana de la muerte en Chemnitz de Daniel Hillig, un alemán de origen cubano, los neonazis volvieron a marchar el sábado por el centro de la ciudad contra la inmigración, portando banderas del Tercer Reich y haciendo saludos nazis.

Paralelamente se convocaron varias contramanifestaciones de los antifascistas, bajo el lema “Corazón en lugar de odio”, que lograron impedir que los nazis completasen la ruta que tenían prevista.

Los nazis atacaron a los antifascistas y se produjeron al menos 18 heridos, incluidos tres policías, y 37 denuncias por delitos.

Un afgano de 20 años fue agredido horas después de las protestas por cuatro encapuchados y la policía investiga si los atacantes pudieron haber participado previamente en la manifestación nazi.

El parlamentario socialdemócrata Sören Bartol aseguró que él y un grupo de personas que habían participado en la contramanifestación también fueron atacados por un grupo de nazis.

El domingo otra manifestación de unos 800 nazis por el centro de Chemnitz protagonizó persecuciones contra viandantes de aspecto extranjero, en las que varias personas resultaron heridas. El gobierno alemán las calificó de “cacerías de odio”.

Mientras, las velas en el improvisado monumento dedicado a Daniel Hillig prosiguen encendidas al igual que las protestas que sacuden esa ciudad.

De 35 años de edad, Hillig fue apuñalado por dos personas en la noche del sábado 25 de agosto durante unas fiestas populares y su muerte generó una ola de terror neonazi por toda Alemania.

El detonante es que la policía imputa el asesinato a dos solicitantes de asilo de Siria e Irak, que fueron detenidos y se encuentran en prisión preventiva.

Desde entonces, el gobierno habla de una “ola de violencia racista” en Chemnitz y las políticas migratorias de Merkel están en el centro de la polémica.

Paradógicamente el fallecido era un carpintero que descendía de inmigrantes: hijo de un cubano y una alemana. En su perfil de Facebook aparecía retratado con un tapiz de la bandera de Cuba.

“No nos consideran lo suficientemente alemanes”, ha escrito Daniel Winderlich, un amigo de Hallig en su perfil de Facebook.

http://www.diariodecuba.com/internacional/1535923721_41615.html

‘Bashar Al-Assad ha ganado la guerra pero no ganará la paz’, amenazan los imperialistas

Le Drian, ministro francés de Asuntos Exteriores
Una de cal y otra de arena. Por un lado, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean Yves Le Drian, admitió el domingo en Radio France-Inter que Bashar Al-Assad había ganado la guerra (“civil”, la calificó).

Pero por el otro, pasó a amenazarle otra vez abiertamente: no “ganará la paz” aunque el ejército sirio retome Idlib, el último bastión terrorista, sin una solución política “ayudada” por los mediadores internacionales, lo que significa que nunca dejarán a Siria en paz porque ahora, cuando la solución militar les ha fallado, pasan al plan B, la solución política.

Dicha solución consiste en aceptar lo que impongan los “mediadores internacionales” que ni son mediadores sino uno de los bandos de la guerra, ni son internacionales. Si la guerra ha sido “civil”, ¿por qué la paz debe ser internacional?

En un aspecto el ministro francés tenía razón: sostuvo que la victoria militar no resuelve los problemas que desencadenaron la guerra hace siete años. En efecto, Siria no ha acabado con el imperialismo sino sólo con uno de sus tentáculos.

Como el imperialismo no puede dejar en paz a Siria, el ministro volvió a amenazar al añadir que occidente tomaría represalias si se usan armas químicas contra civiles en la inminente batalla por Idlib.

Dado el empleo de armas químicas no es otra cosa que una invención de tipejos como Le Drian, queda claro que en Siria los imperialistas se consideran con las manos libres para hacer y deshacer lo que les de la gana en cualquier momento y que se inventarán tantos ataques químicos contra la población civil como sean necesarios.

Le Drian fue bastante explícito respecto a lo que se traen entre manos. Este mes Francia acudirá a la Asamblea General de la ONU para promover “una solución pacífica” que actualmente está negociando con las fuerzas de mantenimiento de la paz de la región. Se refería a Rusia, Turquía e Irán, a las que trata de presionar para que a su vez presionen al gobierno de Damasco a fin de iniciar conversaciones políticas después de que termine la guerra.

Sin embargo, Francia no tiene ninguna baza en su manga para permitirse el lujazo de “presionar” a Rusia. Sería el primer caso en la historia en que un bando pretende negociar algo después de su derrota.

En Siria el imperialismo no está en condiciones de negociar nada; sólo de amenazar y por eso Estados Unidos está concentrando una importante fuerza naval en el Mediterráneo oriental.

A finales de agosto, el Presidente francés Macron siguió con las amenazas al declarar que estaba dispuesto a realizar nuevos ataques aéreos contra Siria si Damasco utilizaba armas químicas.

El presidente francés repitió otro argumento ya muy gastado por siete años de guerra infame: el del cínico recurso al humanitarismo. Dijo que temía una grave crisis humanitaria en Idlib, algo que ya escuchamos cuando se produjo la batalla de Alepo y el Presidente de Francia era otro.

Desde el mes pasado Rusia viene advirtiendo sobre otra provocación química por parte de Al-Qaeda y los Cascos Blancos para suscitar las represalias de los imperialistas.

Hace una semana, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, dijo que los terroristas introdujeron de contrabando ocho latas de cloro gaseoso en una aldea al suroeste de Idlib para acusar al gobierno sirio de utilizar armas químicas contra civiles.

En Siria todo suena ya a gastado, manipulado y repetido; incluso la muerte.

Una película propia de renegados del movimiento estadounidense contra el racismo: ‘The Black Klansman’

Stallworth presenta su libro racista
La última película del director de cine Spike Lee, “The Black Klansman”, es pura basura propagandística cuyo objetivo es transmitir el mensaje de que el FBI y la policía no sólo no eran racistas sino que siempre han luchado contra el racismo y los crímenes raciales en Estados Unidos.

Ambientada en 1979, la película convierte en héroe a Ron Stallworth, un policía infiltrado durante tres años (no durante dos como dice la película) dentro de las organizaciones del movimiento negro.

Tras su jubilación, Stallworth escribió un libro de memorias publicado por la típica editorial especializada en obras escritas por policías. Este libro es el que ha servido de base para el guión de la película, con las claves que necesariamente tienen que gustar, sobre todo en una película.

Todo comienza con que el FBI y la policía no son racistas, por más que algunos o muchos de sus miembros lo fueran. Más bien al contrario, lo mismo que el Estado del que forma parte, la policía es equidistante, tanto de los racistas como de quienes los combaten. Ya saben: los unos y otros, la extrema derecha y la extrema izquierda… El discurso favorito de los mequetrefes.

El FBI y la policía tratan a ambos bandos por igual y se infiltran en las organizaciones de unos u otros para desarticularlos a todos ellos.

Esa es la película, que es igual a muchas otras, con la diferencia de que tanto Spike Lee como Ron Stallworth son negros, por lo que en esta ocasión no cabe decir que es una película de blancos hechas para hablar de los problemas de los negros. No. Es una película de renegados o traidores al movimiento negro estadounidense y, naturalmente, a la historia.

A Spike Lee le han pagado más de 200.000 dólares por participar en una campaña publicitaria “para mejorar las relaciones con las comunidades minoritarias” y parece que la película forma parte de esa campaña.

Desde que se destapó el programa Cointelpro del FBI, se sabe que la policía (y Ron Stallworth) no fue neutral sino que trató de destruir el movimiento contra el racismo y, por lo tanto, que formaban parte de un racismo institucionalizado.

La documentación de Cointelpro muestra que la infiltración policial en las organizaciones progresistas tenía por objeto provocar luchas intestinas, destruir la buena imagen de las organizaciones, provocar altercados y preparar el asesinato de los dirigentes por parte de la policía.

Es cierto que el FBI también se infiltró en movimientos racistas, como el KKK, pero con objetivos muy diferentes. No se trataba de acabar con el racismo y las organizaciones racistas, que siguen existiendo, sino para utilizarlas como ariete en la lucha contra sus opuestos, atacarlos y amedrentarlos.

El fascismo, el racismo y el yihadismo han probado muchas veces en muchos países el papel que desempeña la policía en su control y dirección, incluidos sus crímenes, en los que la policía actua de manera encubierta a través de ese tipo de tentáculos.

Los bombardeos de las iglesias negras en Birmingham, el asesinato en Selma de un militante por los derechos civiles de Detroit, la masacre de Greensboro de miembros del Partido Comunista Obrero en 1979, entre otros, no fueron cometidos por racistas, cuyo papel es el de meros ejecutores.

Son crímenes cometidos con “mando a distancia”.

Más información:
– Cointelpro, una guerra más que sucia contra los movimientos revolucionarios de Estados Unidos
– El FBI desata la ofensiva contra los Panteras Negras
– Cointelpro: la guerra del FBI contra las librerías negras

– Extremistas de identidad negra: el FBI busca nuevos enemigos al agotar a los anteriores
– El chantaje del FBI a Martin Luther King

En Idlib 30.000 yihadistas de Hayat Tahrir Al-Sham se preparan para ser aniquilados

En la provincia de Idlib el ejército sirio se prepara para atacar el último gran bastión yihadista, defendido por Hayat Tahrir Al-Sham (HTS), el principal grupo armado de la región, situada en la frontera con Turquía.

El grupo ha cambiado a menudo de nombre, pero el núcleo dirigente siempre ha estado formado por la rama siria de Al-Qaeda, siempre ha estado excluido de las treguas patrocinadas por la ONU o por Rusia y está clasificado como grupo terrorista tanto por Estados Unidos, como por la Unión Europea y la ONU.

Desde que apareció en enero de 2012 HTS se conoció como Frente Al-Nosra, el nombre con el que el gobierno de Bashar al-Assad y Rusia le siguen denominando. Era una extensión de la rama irakí de Al-Qaeda. Su dirigente es un sirio que se hace llamar Abu Mohammad Al-Jolani y dio sus primeros tiros en Irak.

En 2013 el grupo confesó su lealtad a Al-Qaeda, aunque en julio de 2016 renunció al patrocinio para renombrarse como Frente Fatah Al-Sham. A principios de 2017 se disolvió para convertirse en el componente principal de HTS.

En julio de 2014 el dirigente de Al-Nosra anunció su propósito de formar un emirato islámico, siguiendo el ejemplo del califato proclamado un mes antes por el Califato Islámico.

El grupo está formado principalmente por yihadistas sirios muy bien organizados y con experiencia en combate. En total suman unos 30.000 hombres, de los que los extranjeros representan quizá un 20 por ciento y proceden de Jordania, Arabia saudí, Túnez, Egipto o Asia central.

La organización controla casi el 60 por ciento de la provincia de Idlib, donde ha formado una administración civil que recauda los derechos de aduana en la frontera con Turquía y los impuestos de los comerciantes.

La influencia de HTS se debe en gran medida al hecho de que controla los flujos comerciales de entrada y salida de Idlib, lo que ayuda a financiar al grupo y le da más poder que tamaño.

En el pasado su feudo estaba en las cercanías de Damasco o en el sur de Siria, pero a medida que el ejército sirio recuperó el terreno perdido, sus combatientes fueron evacuados hacia el norte, donde han sido el blanco de los feroces ataques aéreos de la aviación siria y rusa.

A principios de este año, Ahrar Al-Sham y Nurredin Al-Zinki anunciaron una fusión bajo el patrocinio de Turquía, lo que desató una guerra interna dentro de HTS.

El mes pasado se unieron a otras cuatro facciones yihadistas para formar una nueva coalición, el Frente de Liberación Nacional.

En las últimas semanas HTS ha comenzado a atacar al Califato Islámico, que ha reivindicado la responsabilidad de los asesinatos y ataques con bombas contra los dirigentes y combatientes de dicha organización.

Las dos organizaciones yihadistas se han enfrentaron en varias zonas de Siria, pero especialmente en Raqa.

El 22 de agosto Jolani reiteró la determinación del grupo de resistir una ofensiva de Damasco, pero Turquía, que les patrocina, intenta negociar una solución pactada para evitar una gran ofensiva que desestabilizaría la frontera. El viernes Ankara designó oficialmente a HTS como organización terrorista. Una disolución de HTS por orden de Turquía le privaría de gran parte de su poder.

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