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Francia aprobará su propia ‘ley mordaza’ contra el derecho de manifestación

La semana que viene la Asamblea francesa discutirá el proyecto de “ley mordaza” que ha presentado Macron, que es mucho peor que la española porque no es una norma administrativa sino una norma penal que no castiga con multas sino con cárcel.

En el país galo la llaman ley “anticasseurs” que se puede traducir como ley contra los alborotadores por lo que ya sabemos: una cosa es quien se manifiesta (pacíficamente, que es lo suyo) y otra muy diferente son los alborotadores. Unos no tienen nada que ver con los otros, por más que la realidad demuestre lo contrario, a saber, que las manifestaciones no son procesiones.

El nombre es interesante porque en Francia ya hubo una ley “anticasseurs” que se promulgó con el adulado “mayo francés” de 1968.

La protesta de los “chalecos amarillos” es mucho más importante que el Mayo del 68 y la represión, en lugar de apagar el movimiento, como dicen los medios, lo ha ido extendiendo y radicalizando. Los manifestantes apenas se acuerdan ya de los motivos por los que empezaron a salir a la calle, pero tienen la más viva imagen de la salvaje represión policial de estas 12 semanas, con sus muertos, sus heridos, sus detenidos y sus juicios.

Este fin de semana los “chalecos amarillos” han salido a la calle, más que nada, a protestar contra el terror policial y, si cometen el error de  aprobar la nueva ley, la lucha no va a parar. El Ministerio del Interior empezó diciendo que este sábado se manifestaron en Francia 17.400 “chalecos amarillos”. Pero como hicieron el ridículo subieron la cifra a 58.600, mientras el sindicato France Police dice que fueron 290.000 (*).

El proyecto de ley impone una pena de hasta un año de cárcel a los manifestantes que escondan sus rostros con pañuelos, máscaras o capuchas. La intención confesada es facilitar el reconocimiento facial, llevar a los “alborotadores” a la cárcel, crear una lista negra de ellos e impedirles el derecho de manifestación.

Todo en nombre de la libertad y de los derechos. En Europa los gobiernos defienden la democracia acabando con ella.

Pero no podemos finalizar esta información sin dejar dos cosas apuntadas. La primera es que -como no podía ser de otra forma- Macron ve la mano negra del Kremlin detrás de los “chalecos amarillos” porque en lugar de leer la prensa francesa, prefieren Russia Today o Sputnik, y eso es intolerable.

La segunda se puede resumir de la siguiente manera: uno de los motivos que dieron inicio al movimiento fue la reducción del límite de velocidad en carretera de 90 a 80 kilómetros por hora, que sólo tiene un afán recaudatorio, según los “chalecos amarillos”: imponer multas.

Como consecuencia de ello, el ministro del Interior, Cristophe Castaner, asegura que los “vándalos” han destrozado el 60 por ciento de los radares que había instalados en las carreteras de Francia.

El hecho es cierto -en parte- pero posiblemente exagera en el porcentaje. Pero sigámosle la corriente como a cualquier otro tonto.

Cuando alguien trata de inutilizar un radar con pintura o tapando el cristal con un cartón, el radar sigue midiendo la velocidad porque funciona por microondas.

No obstante, al tapar el cristal, no puede obtener una foto de la matrícula del infractor, por lo que el Ministerio no puede imponerle una sanción.

Como el castigo no funciona, los conductores han rebasado los límites de velocidad en un 248 por ciento, añadió el ministro, que dejó ahí su argumentación, como si no hubiera más.

Lo que quería decir es que los conductores sólo respetan los límites de velocidad por miedo a las sanciones. Ya saben: la gente sólo respeta la ley con la amenaza del látigo. Al rebasar el límite de velocidad se pone en riesgo la vida de quienes circulan en la carretera y un Ministerio como el de Interior está para velar por nosotros, por nuestra salud, nuestro bienestar, etc.

Si eso fuera cierto, el número de víctimas debería haberse multiplicado desde que la mayor parte de los radares no generan multas. Quizá no deberían haber aumentado hasta un 248 por ciento, pero deberían haber subido bastante.

Pues bien, no es así: el número de víctimas en las carreteras francesas ha descendido un 3,4 por ciento, el número de heridos ha descendido un 27,1 por ciento y el número de muertos permanece igual en comparación con el mismo periodo del año anterior.

Conclusión 1: como muy bien sabe el Ministerio de Interior, los límites de velocidad en carretera no tienen por objeto reducir el número de accidentes sino incrementar la recaudación de dinero a base de multas.

Conclusión 2: los “chalecos amarillos” tienen razón y el Ministerio del Interior miente. ¡Qué sorpresa! La gente se ha hartado de que les saquen hasta el último céntimo de los bolsillos.

(*) https://france-police.org/2019/02/02/estimation-de-la-participation-a-lacte-12-des-gilets-jaunes-a-16-h-290-000-manifestants-a-travers-toute-la-france-selon-le-syndicat-france-police-policiers-en-colere/

A través de Garzón, Estados Unidos y España presionan a Maduro para que se rinda al Golpe de Estado

A través del exjuez Garzón, Estados Unidos y España presionan a Maduro para que se rinda al Golpe de Estado del imperialismo en Venezuela, informa Público (*), lo cual pone de manifiesto la esencia de lo que Lenin calificó como “socialimperialismo”: el reformismo, eso que llaman “la izquierda”, no tiene una política propia; no es otra cosa que el perro de presa de su amo.

A cambio de arrojar la toalla, a Maduro le ofrecen lo que Público califica como “una salida digna”, que no es otra cosa que la traición pura y dura. Así cambia el lenguaje la posmodernidad: ahora lo digno es ser una traidor.

¿Por qué nadie le ofrece ninguna salida digna a Guaidó? Posiblemente porque la única salida del jefe golpista es la del imperialismo: llegar a la Presidencia sin pasar por la urnas.

La desestabilización está en la calle desde hace tiempo. Los bolivarianos la alentaron al no disolver la Asamblea Nacional y desde entonces cada paso que dan impulsa a la reacción. Cuando Guaidó esté a la altura de su colega Bolsonaro, los refomistas llorarán por el “auge de la ultraderecha” y dirán que es algo que cae del cielo, como si fuera un “accidente histórico” que nada tiene que ver con ellos.

Pues bien, señores reformistas del PSOE, Podemos e IU: Ustedes son tan responsables del auge del fascismo como el propio imperialismo, y esto que decimos de los “nuestros” lo hacemos extensivo a los reformistas venezolanos. Si el golpe triunfa, lo que llegue allá -que ya sabemos lo que es- no será sólo responsabilidad del imperialismo, del exterior, sino también del interior esto es, de los dirigentes bolivarianos de Caracas.

Pocas veces tendremos ocasión de ver en vivo y en directo un Golpe de Estado en el que la policía no va a buscar a los golpistas para encarcelarlos, sino al revés: les permiten convocar manifestaciones, llamar al ejército a la deserción, pronunciar arengas, confabularse con potencias extranjeras… Por muchísimo menos, en España hay varios políticos catalanes encarcelados que serán juzgados dentro de muy poco acusados de varios “delitos” por tratar de convocar una referéndum.

La intervención del antiguo juez en el golpe (a través de “un despacho de Estados Unidos”, según confiesa) pone de relieve, por si había dudas, que el reformismo juega el mismo papel en las dos orillas del Atlántico y que juega en el mismo bando. Si en 2002 fue el gobierno de Aznar quien impulsó (de la mano de Estados Unidos) el Golpe de Estado contra Chávez, ahora le toca el turno al PSOE, cuya posición es la misma: está con los golpistas y, por consiguiente, con Estados Unidos.

Es coherente con la trayectoria de Garzón desde los tiempos en que dirigía las mazmorras de la Audiencia Nacional, pasando al escaño parlamentario del PSOE y luego a los diferentes gazpachos de “la izquierda” que da muestras patentes de la más absoluta falta de dignidad.

El antiguo mamporrero de la Audiencia Nacional  no es abogado de PDVSA, como asegura Público, sino de una filial de la petrolera creada por dos
prófugos de la justicia venezolana que intentaron esconder su botín en
Andorra.

Garzón no es otra cosa que un “lobbysta” de los intereses imperialistas de España en Latinoamérica y todos los gobiernos “seudoprogres” del Cono Sur lo han aceptado como invitado de honor porque, a pesar de su verborrea antiyanqui, también ellos les abren los brazos a los imperialistas.

Los bolivarianos siempre han tratado de nadar y guardar la ropa. Sometido al bloqueo económico del imperialismo, el gobierno  de Venezuela (y sobre todo PDVSA) se ha enredado en la madeja de hilos de la clandestinidad internacional, que es donde le estaban esperando pacientemente con el cuchillo entre los dientes. Han jugado con dos barajas, pero quien reparte las cartas es el imperialismo y sus secuaces; y las tienen bien marcadas.

A partir de entonces, las policías del mundo entero, siempre siguiendo las instrucciones del imperialismo, como es natural, empezaron a perseguir a los directivos de PDVSA, no tanto a los corruptos como a los limpios precisamente, lo cual ha dado magníficos titulares a la prensa del mundo entero: los chavistas se están metiendo el dinero del petróleo en su bolsillo.

A partir de la cárcel y de las extradiciones a Estados Unidos, una vez que los doberman de la fiscalía estadounidense tienen el hueso en la mandíbula, todo es muy sencillo: empieza el chantaje mafioso típico de la fiscalía estadounidense. Si el preso no colabora con ellos, no inventa cualquier delito de los chavistas, pasará el resto de su vida encerrado.

La siempre servicial España ha jugado ese juego hasta el hartazgo. Ha detenido a directivos de PDVSA que han tenido la ingenuidad de viajar a nuestro país, les han acusado de lo divino y de lo humano, pero en lugar de enviarlos a Venezuela, los han entregado a Estados Unidos. Pregunten ahora por los motivos: si han robado a Venezuela, si son enemigos del chavismo, ¿no sería “más lógico” entregarlos a Venezuela?, ¿qué tiene que ver Estados Unidos con la corrupción de PDVSA?

Ni Venezuela, ni PDVSA, ni ningún chavista han blanqueado nada, o mejor dicho, lo han blanqueado todo porque los imperialistas tienen sometido a su país está a un bloqueo económico. El dinero de Venezuela dejará de ser negro cuando ese bloqueo se levante.

(*) https://www.publico.es/politica/eeuu-espana-utilizan-exjuez-garzon-militares-petrolera-venezuela-abandonen-maduro.html

La huelga de ‘La Canadiense’ cumple 100 años y con ella la conquista de la jornada laboral de 8 horas

José Cobos Ruiz de Adana

La jornada laboral de ocho horas es una de las conquistas sociales más consolidadas. Desde que en 1866 la AIT fijara en su agenda dicha reivindicación, la lucha por la misma costó la vida a cientos de trabajadores; entre ellos, a los cinco mártires de Chicago a quienes honramos en la festividad del primero de mayo. En España el conflicto laboral de febrero de 1919, desatado en un primer momento en la compañía eléctrica Riegos y Fuerzas del Ebro, perteneciente a la empresa conocida como La Canadiense (cuyo capital procedía sobre todo de Canadá y Reino Unido), fue reprimido también con dureza. Se inició el día 2 tras el despido de ocho trabajadores, renuentes a aceptar una bajada de sueldo a cambio de transformar sus contratos temporales en indefinidos. Tres días después acaeció lo mismo a otros 117 empleados de la citada compañía, siendo asumida la dirección del conflicto por los comités de la anarquista CNT.

El 7 de febrero fueron ya 2.000 los trabajadores despedidos, en una huelga que se extendió a los encargados de la lectura de contadores, lo que dejaba a la empresa sin ingresos. Tan solo un operador siguió trabajando: fue muerto a tiros, sin que llegaran a ser descubiertos sus autores. La huelga se extendió a otras empresas, y al textil el 17 de febrero; el paro llegó al sector de los transportes, lo que colapsó la ciudad, así como al servicio de gas y aguas. Al Gobierno del conde de Romanones no le quedó otra salida que militarizar el conflicto: el capitán general Milans del Bosch sacó el ejército a la calle para que los soldados suplieran en sus puestos a los trabajadores, suspendiendo igualmente las garantías constitucionales en Lleida, a donde se había extendido la huelga, y deteniendo a los líderes de la revuelta mientras mandaba cerrar el periódico Solidaridad Obrera. Las movilizaciones se ampliaron a otros lugares y sectores, y los militares, a pesar de la declaración del estado de guerra el 12 de marzo, se toparon, al igual que la patronal, con la obstinada disciplina de los sindicalistas. En el castillo de Montjuic llegaron a internarse a casi tres millares de huelguistas. Además, La Canadiense despidió a todos los trabajadores que seguían apoyando la huelga.

En esta situación insostenible, el Gobierno, temiendo que el conflicto se extendiera aún más a otras zonas de España con el sostén de la CNT y la amenaza de la central socialista UGT de sumarse a ella, no tuvo otra salida que convencer a la patronal para que negociara en la sede del Instituto de Reformas Sociales, liberar a los presos, sustituir al gobernador civil por otro más moderado y comprometerse ante la clase trabajadora a instaurar por decreto las ocho horas de trabajo para todos los oficios, medida por la que se llevaba luchando cerca de seis lustros. En la plaza de toros una multitudinaria asamblea de huelguistas aceptaba el acuerdo. El día 3 de abril de 1919 el Boletín del Consejo de Ministros estableció la jornada máxima de ocho horas al día o cuarenta y ocho horas a la semana en todos los trabajos a partir del primero de octubre, decreto firmado por Romanones justo antes de su dimisión. Nuestro país se convertía así en uno de los pocos que daba soporte legal a tan legendaria reivindicación de los trabajadores de todo el mundo, tras una huelga de cuarenta y cuatro días que paralizó Barcelona y pasó a ser considerada como histórica. La huelga fue todo un éxito para la clase obrera y, sobre todo, para la CNT, que con su movilización consiguió ser reconocida por la patronal, convirtiéndose de este modo en una de las fuerzas sociales más importantes del territorio nacional.

La huelga, con pocos actos violentos de la filial de Barcelona de Traction, Light and Power Company limited, había concluido con éxito para los sindicatos, ya que fueron muchos los trabajadores de diferentes sectores que, gracias a ese esfuerzo, consiguieron mejoras en sus trabajos. A los pocos días de finalizar el conflicto de La Canadiense se declaró una huelga general en toda Cataluña, debido a que no habían salido todos los presos a la calle. En este caso el Gobierno reaccionó con mayor dureza, sacando el ejército a la calle y organizándose un somatén para abrir negocios cerrados y abastecer a la ciudad, con lo que la huelga fue decayendo en intensidad, y más aún a raíz de que se publicara, el 3 de abril, el decreto acordado. La huelga finalizaría el 14 de abril. La dura represión condujo a una espiral de radicalización, permitiendo que el pistolerismo renaciese en la ciudad de Barcelona, hasta llegar a hacerse endémico. Hoy, cien años después, las ocho horas de trabajo dependen de las negociaciones concretas en cada sector o empresa, superándose en algunos casos el citado límite hasta alcanzar jornadas laborales interminables.

https://www.diariocordoba.com/noticias/opinion/100-anos-huelga-la-canadiense_1280460.html

Aquí no hay que cambiar de gobierno, hay que cambiar de Estado

Juan Manuel Olarieta

El encefalograma de la política española es tan plano que casi todo gira en torno a la corrupción. Los partidos políticos se acusan -los unos- de ser más corruptos que los otros. Hay tantas operaciones contra la corrupción que el diccionario se ha agotado. Soy incapaz de diferenciar entre Gürtel, Malaya, Guateque, Tándem, Púnica… Perdí la cuenta allá por 2014 cuando la policía sostenía 82 operaciones contra la corrupción política que afectaban a 1.000 corruptos.

Cuando -sorprendentemente- hay algún político al que no le han pillado metiendo la mano en la caja, se dice de él que es “un buen gestor”. Si los medios quieren hacer referencia al gobierno de Estados Unidos también utilizan expresiones burocráticas como “la administración Trump” que se han metido en el tuétano de la infrapolítica moderna.

Es otra muestra más del encefalograma plano del universo en el que vivimos. Esta misma semana la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha dicho que la “izquierda sabe administrar” porque desde 2014 el ayuntamiento ha reducido la deuda a la mitad, es decir, porque “la izquierda” se dedica a pagar los agujeros que deja “la derecha”. Eso es tan importante que la alcaldesa saca pecho y convoca una rueda de prensa para anunciarlo.

Si un político se dedica a administrar como un apoderado, entonces queda la pregunta del millón: ¿quién es el que manda?, ¿quién tiene realmente el poder? Es imposible suponer siquiera que alguien como Pedro Sánchez es el que toma las decisiones en La Moncloa. Él no es más que un gestor y la tarea de los partidos políticos hoy es esa: admininistrar.

Los anglosajones tienen un buen dúo de vocablos para expresar esta situación: hablan de “policy” para referirse a la iniciativa y la planificación, a hacer cosas nuevas y distintas, y la “politics” que es el lodo de la politiquería, típica de Estados mediocres como España. Es el cotilleo político, los chacarrillos de taberna en los que los unos se entretienen con lo que dicen los otros.

La politiquería tiene dos componentes, superficialidad y apariencia, que en última instancia son sinónimos de falsedad. En cuanto se levanta la alfombra de la más simple administración pública aparece el laberinto de papeles, informes y organismos de expertos que rodean la toma de cualquier decisión para evitar que sea calificada de “arbitraria”, que es la esencia misma de la decisión política y de la política. Sin embargo, hoy la arbitrariedad está mal vista; contraviene el famoso “Estado de Derecho”, donde todo es previsible, está sometido a normas, reglamentos, circulares, decretos, procedimientos…

En la política moderna no importa lo que hagas, no importa si haces una cosa o la contraria; lo importante es hacerlo “bien” y eso no significa otra cosa que eso: que tomes tus decisiones siguiendo los cauces establecidos. La legalidad está por encima de todo.

En España habría que añadir un componente que diferencia a este Estado de cualquier otro del resto de Europa: una impronta cuartelera de la que no se ha desprendido desde el siglo XIX y que la derrota de la Republica en la guerra civil ha acabado consolidando. Aquí los políticos son chusqueros. “Todo por la patria”. Sufrimos un Estado edificado en torno a un ejército, y no al revés.

La falta de iniciativa, de criterio y de personalidad de los políticos alcanza tales grados que ni siquiera son capaces de escribir sus discursos por sí mismos. Para ese tipo de tareas tienen a alguien que se lo pone sobre el papel. Ellos sólo tienen que leer correctamente. Nadie les pide más.

Los políticos se arrastran pegados al suelo como los limacos. Por eso la política no cambia nada de lo que ya hay; se limita a administrar y los medios y los tertulianos no hablan de otra cosa que no sea la buena o mala administración de este o el otro.

Sigamos el hilo: en el Estado moderno la administración es tarea propia de funcionarios, que son quienes se mueven en los laberintos burocráticos de cualquier organismo público como pez en en agua y se burlan de los políticos recién llegados porque no saben ni dónde se enchufa el ordenador.

Además de funcionarios, los políticos se rodean de legiones de expertos que les asesoran en cada una de las decisiones que tienen que aprobar. Es corriente leer que un reputado catedrático de la universidad ha escrito el apartado económico del programa electoral de un determinado partido, lo cual parece que le revaloriza. Ese partido “sabe lo que hace”, dicen. En realidad, son tan ineptos que no son capaces de elaborar por sí mismos su programa, es decir, lo que quieren hacer. Hacen lo que otros dicen.

La mediocridad hispánica es típica de los fascistas. Las cadenas más reaccionarias siempre imputan a los políticos que carecen de titulación académica, lo cual es sinónimo de “falta de formación”. Por el contrario, para los mediocres la ostentación de diplomas universitarios es sinónimo de una “buena preparación”, por lo que se dedican a acumularlos y si no los tienen, los falsifican, o pagan por ellos, o sobornan a las universidades para que se los entreguen. Como buenos mediocres, son unos acomplejados. Son una cosa (borregos) pero quieren aparentar lo contrario.

Desde la transición, en España la mediocridad está considerada como una virtud: es el punto medio. Ni un extremo ni el otro. Es el centro, la UCD, el gobierno  de los subsecretarios cuyo máximo exponente fue Adolfo Suárez, ejemplo de fascista a la vez que borrego.

Aquí la política ha llegado a ser cosa de oficinistas y de papeleo. Es tan mediocre que también bosteza de aburrimiento, como cualquier otra rutina.

El laberinto burocrático es tan caótico que nadie sabe cuántos funcionarios hay en España. Según la Encuesta de Población Activa son más de tres millones, aunque el Registro Central de Personal de las Administraciones cuenta medio millón menos.

Los funcionarios en España son viejos, como la institución para la que trabajan. Sólo el 5 por ciento de ellos tiene menos de 34 años y no tardan mucho en adaptarse al medio. No les queda más remedio. Como un político, un funcionario no tiene color propio porque lo pierde en cuanto ocupa su plaza. Adopta el de la oficina donde trabaja, como los camaleones.

La mediocridad tira por la calle del medio: en España los funcionarios y los expertos se han reconvertido en políticos. Los funcionarios se infiltran en la política y los políticos en la función pública. Hay casi medio millón de políticos trabajando en los laberintos administrativos y empresas públicas, una cifra absolutamente desconocida en Europa. Es otro rasgo típico del Estado hispánico: el enchufe. El Estado recompensa y devuelve favores a determinados personajillos políticos con cargos muy bien remunerados y blindados. Naturalmente “a dedo”.

Una de las consecuencias es que en España los sueldos de la función pública son un 44 por ciento superiores a los que imperan en el sector privado, una ventaja que hay que añadir a que, como solía decirse antes, el funcionario “tiene la plaza en propiedad”. El despido es casi impensable.

En ocasiones, por pura ingenuidad, un político o un partido quiere hacer algo diferente. Pero no basta con las buenas intenciones. En las instituciones públicas no hay presupuesto para hacer cosas nuevas. Por ejemplo, en la mayor parte de los ayuntamientos el dinero se va en gastos corrientes, es decir, en hacer lo mismo que se ha hecho siempre, en mantener la rueda en funcionamiento. En Galicia la administración autonómica sólo dedica un 6,4 por ciento a inversiones.

Hay ayuntamientos que ni siquiera tienen dinero para pagar los gastos corrientes y viven de las subvenciones, es decir, que son municipios que se sostienen en pie gracias a la caridad, como los mendigos. En Madrid la comunidad autónoma tiene lo que falsamente califica como PIR (Plan de Inversiones Regionales) que sirve para pagar los gastos corrientes de los ayuntamientos sin dinero. Si el partido que dirige el ayuntamiento es diferente del que dirige la autonomía, se queda sin subvenciones; tiene que reducir actividades y en las siguientes elecciones se lo va a reprochar el bando contrario, precisamente aquellos que les han dejado sin un céntimo.

Es el encefalograma plano a escala municipal, lo justo para que las ruedas del Estado no se detengan. ¿Cómo puede un partido emprender cosas nuevas cuando a duras penas es capaz de mantener en marcha la vieja maquinaria que ya existe?

La única solución, pues, no es cambiar de gobierno sino cambiar de Estado, pero eso es algo que no se remedia con elecciones.

Europa cierra la puerta a los emigrantes pero se las abre a las armas nucleares de Estados Unidos

Manlio Dinucci

La “suspensión” del Tratado INF, anunciada el 1 de febrero por el secretario de Estado Mike Pompeo, lanza la cuenta atrás que, dentro de seis meses, llevará a Estados Unidos a salir permanentemente del Tratado. En todo caso, a partir de ahora, Estados Unidos se consideran libres para ensayar y desplegar armas de la categoría prohibida por el Tratado: misiles nucleares de alcance intermedio (entre 500 y 5.500 kilómetros), con una base terrestre.

A esta categoría pertenecían los misiles nucleares instalados en Europa en la década de 1980: los misiles balísticos Pershing 2, instalados por Estados Unidos en Alemania occidental, y los misiles de crucero lanzados desde tierra, instalados por Estados Unidos en Gran Bretaña, Italia, Alemania Occidental, Bélgica y los Países Bajos, con el pretexto de defender a los aliados europeos de los misiles balísticos SS-20, instalados por la Unión Soviética en su propio territorio.

El Tratado sobre Fuerzas Nucleares Intermedias, firmado en 1987 por los Presidentes Gorbachov y Reagan, eliminó todos esos misiles, incluidos los basados en Comiso (Sicilia).

El Tratado INF fue cuestionado por Washington cuando Estados Unidos perdió su ventaja estratégica sobre Rusia y China. En 2014 el gobierno de Obama acusó a Rusia, sin aportar pruebas, de haber probado un misil de crucero (acrónimo 9M729) perteneciente a la categoría prohibida por el Tratado. Y en 2015 anunció que “ante la violación por parte de Rusia del Tratado INF, Estados Unidos está considerando el despliegue de misiles terrestres en Europa”.

El plan fue confirmado por el gobierno de Trump: en 2018 el Congreso autorizó la financiación de “un programa de investigación y desarrollo para un misil de crucero lanzado desde tierra por una plataforma móvil de carretera”. Por su parte, Moscú negó que su misil de crucero violara el Tratado y, a su vez, acusó a Washington de haber instalado plataformas de lanzamiento de misiles interceptores (los del “escudo”) en Polonia y Rumanía, que pueden utilizarse para lanzar misiles de crucero con armas nucleares.

En este contexto, es necesario recordar el factor geográfico: mientras que un misil nuclear de alcance intermedio estadounidense con base en Europa puede llegar a Moscú, un misil similar con base en Rusia en su propio territorio puede llegar a las capitales europeas, pero no a Washington. Si se invierte el escenario, es como si Rusia instalara sus misiles nucleares de alcance intermedio en México.

El plan de Estados Unidos de desmantelar el Tratado INF contó con el pleno apoyo de los aliados europeos de la OTAN. El Consejo del Atlántico Norte declaró el 4 de diciembre de 2018 que “el Tratado INF está en peligro debido a las acciones de Rusia”, acusada de desplegar “un sistema de misiles desestabilizador”. El Consejo del Atlántico Norte declaró ayer su “pleno apoyo a la acción de Estados Unidos para suspender sus obligaciones en virtud del Tratado CNI” e instó a Rusia a utilizar los seis meses restantes para volver al pleno cumplimiento del Tratado.

El colapso del Tratado INF también se produjo con la contribución de la Unión Europea, que, en la Asamblea General de las Naciones Unidas del 21 de diciembre de 2018, votó en contra de la resolución presentada por Rusia sobre “Preservación y aplicación del Tratado INF”, que fue rechazada por 46 votos contra 43 y 78 abstenciones. La Unión Europea -de la que 21 de los 27 miembros forman parte de la OTAN (al igual que Gran Bretaña que sale de la UE)- se ha vuelto totalmente uniforme con la posición de la OTAN, que a su vez se ha vuelto uniforme con la de los Estados Unidos. En esencia, por tanto, la Unión Europea también ha dado luz verde a una posible instalación de nuevos misiles nucleares estadounidenses en Europa, incluida Italia.

En una cuestión de esta importancia, el gobierno [italiano] de Conte, al igual que sus predecesores, se ha alineado tanto con la OTAN como con la UE. Y en todo el espectro político, nadie ha levantado la voz para pedir al Parlamento que decida cómo votar en la ONU sobre el Tratado INF. Tampoco se ha alzado ninguna voz en el Parlamento para exigir que Italia cumpla el Tratado de No Proliferación y se adhiera al Tratado de Prohibición de Armas Nucleares de las Naciones Unidas, exigiendo a Estados Unidos que retiren las bombas nucleares B61 de nuestro territorio nacional [Italia] y que no instalen las aún más peligrosas B61-12 a partir del primer semestre de 2020.

Al tener en su territorio armas nucleares e instalaciones estratégicas como Estados Unidos, con los Muos y los Jtags en Sicilia, Italia se expone a peligros cada vez mayores como base de avanzada de las fuerzas nucleares de Estados Unidos y, por lo tanto, como objetivo de las fuerzas rusas. Un misil balístico nuclear de alcance medio tarda entre 6 y 11 minutos en alcanzar su objetivo. Un buen ejemplo de defensa de nuestra soberanía, consagrada en la Constitución, y de nuestra seguridad, que el Gobierno garantiza cerrando la puerta a los migrantes pero abriéndola en gran medida a las armas nucleares estadounidenses.

https://ilmanifesto.it/laffossamento-usa-con-la-complicita-delleuropa

El movimiento obrero del norte de México rompe con las mafias sindicales y alcanza un gran éxito

Juan Mendoza

Hasta el momento, el movimiento obrero iniciado en Matamoros ha logrado incrementos salariales del 20 por ciento y un bono (anual) por 32.000 pesos con 22 de las 47 maquiladoras emplazadas a huelga; en 19 casos, la Junta de Conciliación y Arbitraje declaró inexistente el paro, mientras revisa otros tres expedientes; y cuatro más se discuten en la instancia federal.

Eso me hace suponer que la conquista obrera tiende a democratizar al sindicalismo fronterizo, pues según está visto sus dirigentes esquiroles han sido rebasados por sus propios representados en la revisión de contratos.

Por tanto, igual es previsible que la lucha obrera prenda la mecha para exterminar el “charrismo” en otras localidades fronterizas del estado (Nuevo Laredo, Reynosa, Río Bravo y Miguel Alemán) donde, por cierto, también la industria manufacturera se rehúsa a cubrir los aumentos requeridos, bajo el pretexto de que la disposición presidencial de duplicar el sueldo mínimo, no aplica cuando ese jornal es rebasado.

Hasta donde sé, las maquiladoras asentadas en Matamoros invirtieron inicialmente 60.000 millones de dólares, en conjunto, gozando de beneficios gubernamentales, como la exención de impuestos (en los primeros años de su actividad), servicios públicos de calidad y la “garantía” de contratar mano de obra buena y barata.

¡Ah!, pero sus dividendos son mayúsculos, considerando que también, en conjunto, cada minuto, los obreros producen alrededor de 500.000 pesos que, multiplicados por hora, día, semana y mes, arrojan cifras insultantes al conglomerado que apenas percibe jornales para mal alimentarse.

Dicen los representantes de las maquiladoras que, en tan sólo 20 días de paro y manifestaciones –antes de llegar a la huelga–, las pérdidas en el sector ascendieron a ¡más de 40.000 millones de dólares!, por lo que no hay dinero para cubrir las demandas obreras.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) pide comprensión y entendimiento a los patronos, aduciendo que la demanda es desmedida, “porque los maquiladores no tienen dinero para cubrirla”.

¿Usted lo cree?

Yo tampoco.

Es aquí entonces cuando surge la necesidad de que los maquiladores hagan públicos sus libros de contabilidad, para que, en base a sus estados financieros, no “maquillados”, los alzados determinen si continúan la huelga (en donde no se ha levantado) o desisten en sus demandas.

Esta lucha obrera, iniciada en Matamoros, es histórica, tomando en cuenta que en Tamaulipas hay 48 parques industriales –Nuevo León, Querétaro y la Ciudad de México, son otros puntos importantes, aun cuando son ajenos al conflicto–, de los que cinco son públicos y 43 privados.

Pero hasta hoy, sólo en algunos los jornaleros han actuado para hacer efectivo su reclamo de mejoras salariales –con, sin y a pesar de la posición de sus dirigentes “charros”–, con pleno derecho constitucional, como ya en su oportunidad lo dijo la Secretaria (federal) del Trabajo y Previsión Social (STyPS), Luisa María Alcalde Luján, quien viniera a Tamaulipas hace días, a mediar en el conflicto.

Cierto es que este movimiento obrero irrita a los empresarios, quienes, por desconfianza hacia las autoridades locales (de la Junta de Conciliación y Arbitraje) han recomendado trasladar estas controversias a las instancias federales.

Antes que Luisa, se instaló allá en Matamoros el subsecretario Alfredo Domínguez Marrufo, solicitando una prórroga al paro anunciado, pero falló, como consta en los anales. Por ello, también sugirió a los empresarios que se inconformaran para buscar solución en la Ciudad de México.

Hasta hoy el trance está casi solucionado, pero deja en cierto que:

1) Hay cerca de 45.000 obreros, allá en Matamoros, que ya no se dejan mangonear por sus dirigentes
2) Existe la amenaza de que se imite la asonada en otros lugares de la geografía tamaulipeca, aunque igual podría reproducirse en toda la frontera norte del país; y
3) No asoma autoridad alguna (municipal, estatal ni federal), capaz de resolver el problema

Los maquiladores por su parte, arguyen que la disposición presidencial no los obliga al aumento salarial, más allá del índice inflacionario, mientras, en el caso del mínimo, garanticen el decretado. Es decir, doblarlo, para que cada obrero perciba más/menos diariamente 179 pesos por jornal.

En su inmensa mayoría ningún trabajador actualmente gana menos en las maquiladoras.

Y esto, precisamente, generó el conflicto, por la ambigüedad del plan.

Lamentablemente algunos inversionistas han retirado sus capitales por el gasto que les representarían los aumentos.

Con todo y ser, durante décadas, los saqueadores de divisas.

Así que no hay que irse con la finta…

En Matamoros, Juan Villafuerte Morales ya perdió el control del Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales de la Industria Maquiladora (Sjoiim) –incorporado a la Confederación de Trabajadores de México (CTM)–, como se advierte al ser rebasado por sus agremiados huelguistas.

Eso mismo me lleva a suponer que ya nada tiene que hacer, fuera de renunciar al cargo, como igual deben hacerlo sus homólogos cetemistas y de otros membretes.

Y más cuando han sido cómplices de la usura que arrastra a miles de obreros a transitar en la miseria cuando ellos (y sus séquitos) han recibido millonarios cañonazos económicos para beneficio propio, aparte de jinetear y malgastar las cuotas que puntualmente cobran.

El mote de “líderes charros” se otorga a los dirigentes sindicales que de una u otra forma suelen sucumbir al “embrujo del poder” –oficial o privado–, y abandonan las justas causas de sus representados a cambio de “platos de lentejas” (o como Judas, 30  monedas), que les arrojan las autoridades en turno y/o sus patrones para traicionar a los trabajadores.

Los investigadores que más han escudriñado al respecto -tanto como los especialistas en política laboral- coinciden en que ese mote surgió allá por el año 1948 –¡hace siete décadas!–, durante la presidencia de Miguel Alemán Valdés, cuando los trabajadores ferrocarrileros azuzados por sus dirigentes Luis Gómez Zepeda y Valentín Campa Salazar, hartos del maltrato patronal, aspiraron formar una organización independiente a la CTM –ésta ya para ese entonces corrompida por el Gobierno federal–, pero fueron traicionados por Jesús Díaz de León.

Él tenía como afición la charrería y hasta tuvo el desplante de acudir a reuniones sindicales ataviado con el traje representativo nacional, por lo que desde entonces a los dirigentes sindicales esquiroles se les ha dado en llamar “líderes charros”.

http://www.hoytamaulipas.net/notas/370415/Obreros-ganan&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp.html

Más información:
– La insurrección obrera provoca la bancarrota de los sindicatos ‘blancos’ en el norte de México
 

– Rebelión obrera en las maquildoras de la frontera de México con Estados Unidos
– La mayor mina subterránea de México ha permanecido cerrada 11 años a causa de una huelga

Nota: Las empresas maquiladoras se han tomado la revancha y han despedido a 500 huelguistas

– Los obreros ganan lucha… pero pierden el trabajo

El PNV también apoya a los golpistas venezolanos

Ortúzar, del PNV, en compañía de Julio Borges
Llama poderosamente la atención la doble vara de medir que tiene el Partido Nacionalista Vasco (PNV), también conocido como Partido del Negocio Vasco. Si se escucha a sus dirigentes parece que son grandes defensores de la paz, acérrimos enemigos de la violencia. Pero ¿son realmente lo que se empeñan en parecer? De eso nada de nada. Y existen muchísimos ejemplos que certifican cómo su anhelo de paz varía según se muevan intereses.

La violencia que habitualmente ejerce su policía, por ejemplo (ésta trabaja por los intereses de la burguesía vasca y del Estado español, aunque la financiemos entre todos y todas), nunca la ve mal. Para la dirigencia del PNV la abertura de las cabezas y las contusiones de los cuerpos de los trabajadores y trabajadoras que reclaman una vida digna siempre es justa y proporcionada.

Así se comporta en la Comunidad Autónoma Vasca (CAV), que es la que gobierna. Pero podemos dar un salto en lo geográfico y llegar al otro lado del océano Atlántico; concretamente a Venezuela, donde gente de peso dentro del PNV tiene grandes intereses económicos.

Todo el mundo sabe que la oposición ultraderechista al legítimo Gobierno Bolivariano de Nicolás Maduro ejerce la violencia de manera brutal, un día sí otro también. Esta ha generado cientos de personas muertas (algunas de ellas por ser quemadas vivas) y grandes pérdidas económicas y materiales a la nación latinoamericana.

Y he aquí que el PNV, que siempre se ha posicionado a favor de los golpistas (apoya abiertamente a Juan Guaidó) y de los partidos políticos que han instigado y ejercido la citada destrucción en las calles de Venezuela, nunca ha condenado dicha violencia. Es más, de alguna manera hasta la ha alentado y la alienta.

Recordemos que en noviembre del pasado año, por ejemplo, Julio Borges, prófugo de la Justicia venezolana y presunto autor intelectual del intento de asesinato del presidente Maduro, además de instigador de la violencia en las calles de Caracas (las llamadas guarimbas) que, como hemos señalado, provocó tantas muertes, fue invitado a Sabin Etxea (Bilbao) para dar una conferencia y fue “paseado” por diferentes instituciones vascas de la mano de los jeltzales.

El presidente del PNV, Andoni Ortuzar con el con el presunto autor intelectual del intento de asesinato del presidente Maduro y prófugo de la Justicia, Julio Borges, en una reciente visita a Bilbao

Por otra parte, también se conoce la presión que los jeltzales ejercen (fundamentalmente Iñaki Anasagasti) para que Leopoldo López, golpista y responsable de 43 muertes, sea puesto libertad.

Este comportamiento del PNV choca frontalmente con su actitud en el territorio que gobierna. En Euskal Herria ya desapareció la violencia revolucionaria ejercida por ETA, la misma que el PNV condenó y combatió hasta la saciedad. Pero desaparecida ésta, al PNV le molesta incluso las pintadas que muy de vez en cuando aparecen en las paredes de algunas de sus sedes. Fíjense que insignificancia si lo comparamos con la tremenda violencia que ejercen sus aliados en Venezuela y el PNV justifica desde Euskal Herria.

Hace unos días, tras la muerte de Oier Gómez, ex preso de ETA que fue excarcelado muy a última hora por sufrir una enfermedad incurable, aparecieron unas pintadas en varias sedes del PNV (los jeltzales las llaman “actos vandálicos”). Conviene recordar que el partido que gobierna la CAV apoyó en su día la dispersión de los presos.

Como cabía esperar, éste partido condenó dichas pintadas (¿se creerán jueces para vomitar tantas condenas?) y exigieron el cese inmediato de esas acciones.

Lo hicieron a través de un comunicado, en el que decían también que “Amenazas de este tipo son siempre inaceptables, aún más en 2019, cuando la sociedad vasca ha dejado atrás, hace años ya, esta clase de manifestaciones y actitudes violentas” […] “aunque es legítimo reivindicar la democracia, los derechos de los presos y cualquier otra cuestión política”, no debe hacerse mediante “acciones tan antidemocráticas como son las pintadas en sedes de partidos”.

Obsérvese como cambia el cuento. Para el PNV las reivindicaciones en el Estado español no deben hacerse mediante “acciones tan antidemocráticas como son las pintadas en sedes de partidos”.

En cambio en Venezuela no importa que las reivindicaciones se lleven a cabo a través de múltiples asesinatos en las calles por sus defendidos guarimberos, mediante el intento de asesinato del presidente legitimo, o, simplemente, con el golpe de Estado que ésta en marcha ahora mismo en la patria de Bolívar dirigido por el imperialismo yanqui y que el PNV apoya de manera incondicional. ¡Cuánto cinismo y cuánta hipocresía la de éstos señores y éstas señoras del Partido del Negocio Vasco!

El PNV no es partido realmente pacifista. Con su inhumana actitud demuestran que la violencia sólo les molesta si se ejerce en contra de sus espurios intereses.

https://baragua.wordpress.com/2019/02/01/al-pnv-no-le-gusta-la-violencia-excepto-la-que-ejerce-su-policia-y-la-ultraderecha-venezolana/



En mayo de 2017 el joven de 21 años Orlando Figuera fue quemado vivo por la oposición venezolana porque creyeron que era chavista

Ha muerto la última esclava sexual de los colonialistas japoneses

Kim Bok-dong, una esclava sexual
El “feminismo” burgués, que se ha colado entre algunos movimientos como una plaga contagiosa, descubre su naturaleza de clase al poner en un primer plano a “la mujer” frente al “hombre” como una abstracción metafísica, una película de buenos y malos que atraviesa cualquier situación histórica y que siempre es igual a sí misma.

El feminismo saca a la “mujer” fuera de las clases y de las luchas de clases para ocultar lo fundamental: el contexto histórico y social en el que se producen determinados fenómenos, como las agresiones sexuales, por ejemplo, que están caracterizados por la dominación, que queda así encubierta.

Ocurre hoy en las empresas, entre los capitalistas y los trabajadores, y ha ocurrido siempre entre colonos y colonizados.

Las clases sociales, la lucha entre ellas y la historia que resulta de su evolución muestran un aspecto muy diferente de “la mujer” que tiene poco que ver con la caricatura del “feminismo” burgués y que silencia fenómenos como la esclavitud sexual de las mujeres coreanas bajo la dominación colonial japonesa.

No veremos a ninguna “feminista” de pacotilla recordar a Kim Bok-dong, que falleció ayer a los 93 años de edad y fue homenajeada por numerosos surcoreanos (hombres y mujeres) que desfilaron junto a su féretro hasta la embajada de Japón en Seúl.

Kim Bok-dong fue una de aquellas mujeres esclavizadas en los burdeles militares, no por “el hombre” sino por el colonialista japonés. Su servidumbre no empezó al nacer mujer sino al nacer el colonialismo en su país y, naturalmente, murió con él en 1945 gracias a una guerra que ganaron la URSS y los antifascistas de todo el mundo.

En sus lemas los manifestantes, que portaban mariposas amarillas, no gritaban contra “el hombre” sino contra el colonialismo: “Japón debe disculparse”, gritaban. “Japón debe indemnizar”, era otra de las consignas.

En 1945, después de la liberación, Kim Bok-dong dedicó todo el resto de su vida a la denuncia de lo ocurrido en su país entre 1910 y 1945. Es un ejemplo de mujer y un ejemplo de lucha feminista de verdad, que ninguno de esos “progres” recordará porque están volcados en preparar otra fiesta de las suyas para el próximo 8 de marzo.

Las continuas provocaciones de los aviones de la OTAN en el espacio aéreo ruso van a acabar muy mal

Avión espía P-8A Poseidón
Un avión de combate F-15 de la OTAN se acercó provocativamente a una aeronave del escuadrón aéreo especial ruso que transporta a los altos mandatarios rusos.

Un avión de combate ruso Sujoi Su-27 tuvo que intervinir rápidamente para obligarle a distanciarse del escuadrón.

Otra aeronave estadounidense, el avión espía P-8A Poseidón, llevó a cabo una misión de patrulla en una “peligrosa cercanía” de la frontera rusa.

Además de las funciones de reconocimiento, el P-8A Poseidón podría haber sido armado y haber alcanzado a buques o submarinos, dijo el Senador Viktor Bondarev, Presidente de la Comisión de Defensa y Seguridad de la Cámara Alta de Rusia.

El senador ruso asegura que el avión fue interceptado por un avión de combate Su-27, sin que ningún miembro de la tripulación resultara herido.

“Ciertamente, si el avión estadounidense hubiera violado el espacio aéreo ruso, el incidente podría haber tenido cualquier resultado y, en ese caso, el uso de armas habría estado plenamente justificado por la situación”, dijo el senador.

El Ministerio de Defensa ruso había anunciado previamente que un Su-27 había interceptado un Poseidón P-8A sobre el Mar Báltico, sin especificar la fecha del incidente. El 29 de enero publicó las imágenes en un video.

El miércoles, el sitio web PlaneRadar que rastrea los vuelos de los aviones militares anunció que tres aviones espía estadounidenses, un Boeing RC-135V, un Boeing P-8A Poseidon y un Lockheed ЕР-3Е Orion (Aries II), habían realizado misiones cerca de las frontera rusa en el Mar Negro.

Bondarev añadió que, además, en el Pentágono se jactan de las provocaciones que llevan a cabo, “tanto en el aire como en el mar”.

La enfermedad holandesa de Venezuela sólo se remedia con el socialismo

En Economía Política se llama “enfermedad holandesa”, “mal holandés” o “síndrome holandés” a lo que normalmente entendemos por  “morirse de éxito”, que no es otra cosa que lo que la dialéctica conoce como transformación de la cantidad en calidad.

Es lo contrario de lo que muchos suponen: los problemas de un país se multiplican cuando encuentra tesoros escondidos tales como minas o yacimientos de alguna materia prima. Los países no salen de la pobreza con la gallina de los huevos de oro. Muchos países del Tercer Mundo (pero no sólo del Tercero) han aprendido que sus riquezas obstaculizan el desarrollo económico.

Si las personas quieren dinero, los países quieren divisas, que se obtienen de un saldo favorable de la balanza de pagos, es decir, de exportar más de lo que se importa.

Un país que exporta una materia prima, como el petróleo, experimenta un gran aumento de sus reservas de divisas, lo que a su vez aumenta la cotización de la suya, algo que no es tan beneficioso como se cree normalmente. A lo largo de la historia muchos países lo han comprobado.

En la década de los sesenta Holanda descubrió grandes yacimientos de gas natural, que exportó al extranjero, lo que aumentó considerablemente su reserva de divisas. El florín, la moneda local, se apreció.

Como consecuencia de ello, el capital extranjero entró a gran escala. Paradógicamente, el pais se endeudó y la inflación llegó a ser galopante.

Las importaciones son baratas y las exportaciones muy caras. Sale más rentable comprar en el exterior. Disminuye la demanda de productos locales, se cierran empresas y aumenta el paro.

En el siglo XVI llegó a España una gran cantidad de metales preciosos procedentes del expolio de Latinoamérica y se produjo ese fenómeno. Lo mismo ocurrió en Australia a mediados del siglo XIX cuando se descubrieron minas de oro. Es lo que está ocurriendo ahora mismo en Venezuela con el petróleo.

La enfermedad holandesa provoca un desajuste interno entre las empresas exportadoras, como PDVSA en Venezuela, y las demás. Las primeras son mucho más rentables que las otras: emplean una parte ínfima de la fuerza de trabajo, pero aportan la mayor parte de la producción local y de las divisas.

El monocultivo es el becerro de oro, la gran tentación. Se le presta una atención que ningún otro sector económico tiene. Toda la economía de un país llega a girar en torno a una sóla mercancía, como el petróleo, e incluso a una sola empresa, como PDVSA en el caso de Venezuela.

A los venezolanos le resulta mucho más barato viajar a Colombia para comprar. Llenan los camiones y vuelven cargados con mercancías que inundan el mercado negro local.

Para frenar la especulación, el gobierno bolivariano impone precios regulados por debajo del mercado y los especuladores vacían los supermercados para dale la vuelta al flujo: venden las mercancías en Colombia. Se llama “bachaqueo” porque se ha convertido en un modo de vida para muchos venezolanos.

Es una espiral que conduce a todas las lacras características: contrabando, mercado negro, especulación, carestía… Un problema económico se tranforma en un problema político.

El precio del petróleo y, por lo tanto, los ingresos
derivados de su venta, dependen del mercado internacional, que es
fluctuante, lo que genera más efectos viciosos.

PDVSA es una empresa pública, gestionada políticamente, con todo lo que la palabra “política” significa en Latinoamérica y en Venezuela, lo cual reconduce otra vez el análisis económico al político, lo que requiere explicar el bolivarismo tanto como la corrupción que viene salpicando a PDVSA desde siempre, incluida la etapa bolivariana (y que no se ha superado).

Un Estado en el que la corrupción alcanza a empresas públicas tan significativas como PDVSA, está condenado a fallecer de muerte “natural” si antes los imperialistas y los vecinos no lo destruyen por la fuerza.

Un Estado de clase, socialista, revolucionario, es absolutamente limpio y no puede dejar de cortar cabezas hasta que la limpieza se impone. Caiga quien caiga. Una república popular no puede exigir nada a nadie, a la población, que antes no se haya impuesto a sí misma. Se llama responsabilidad política, aunque tiene también nombres más feos, como purgas, depuraciones y destituciones que son la quintaesencia de la democracia.

Ni en Venezuela ni en España la corrupción es lo que muchos suponen, sino algo peor cuando “la política” falla estrepitosamente, como ocurre. La corrupción no es economía, ni pura ni impura, es decir, no es consecuencia -para nada- de la injerencia de “la política” en un “libre mercado” que no existe.

Los países que padecen la enfermedad holandesa, como Venezuela, carecen de planes o los planes son tan malos como “la política” de donde derivan. Acaban concibiendo el petróleo como un maná. Todos sus planes son a corto plazo. En el mejor de los casos se preocupan por la distribución del botín y construyen más de un millón de viviendas para entregárselas a quienes nadie nunca les dio nada.

Con montañas de dinero en el bolsillo, los gobiernos contagiados por el mal holandés, gastan pero no invierten. Derrochan el dinero, emprenden proyectos faraónicos y el capítulo de gastos de los presupuestos públicos se dispara.

La masa de dinero fiduciario en circulación también se multiplica; aumenta la demanda pero no hay una contrapartida en la oferta. La inflación llega a ser incontrolable. Venezuela tiene uno de los índices de inflación mayores del mundo. El año pasado fue superior al 1.000 por cien.

La inflación conduce al acaparamiento y la especulación. La población vacía las tiendas y almacena mercancías en su casa, en ocasiones sólo para revenderlas luego a un precio más elevado en el mercado negro.

Sigan sumando a ello el bloqueo impuesto por el imperialismo, las sanciones económicas, el robo de las reservas de oro por el Banco de Inglaterra, la entrega de los haberes venezolanos en Estados Unidos a los golpistas… Verán que Venezuela no tiene otra salida que no sea la revolución socialista. No con la martingala del “socialismo del siglo XXI” sino con el único socialismo que existe.

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