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Estados Unidos está robando petróleo de Siria

Estados Unidos está robando petróleo sirio de la provincia de Deir Ezzor, según ha informado un miembro de las FDS a la agencia siria de noticias Arabi Today.

El miembro de las FDS aportó una grabación de video que muestra imágenes de los drones estadounidenses que vigilan los movimientos de un convoy de camiones cisterna desde el yacimiento petrolífero de Al-Omar, el mayor de Siria, situado en el nordeste del país.

Las imágenes muestran una treintena de estos camiones, pero el miembro de las FDS dice que había entre 250 y 300 vehículos en el convoy. “El petróleo crudo se transporta hacia el norte a través de la provincia de Alepo a zonas controladas por milicianos del Ejército Libre de Siria”, dijo.

El 23 de octubre del año pasado, la agencia oficial de noticias de Siria, Sana, publicó imágenes aéreas obtenidas por la inteligencia rusa en las que aparecía un convoy petrolero estadounidense que transportaba crudo extraído de la zona de Umm Adassat Al-Farate.

El miembro de las FDS asegura que los estadounidenses supervisan este tipo de transporte una vez cada diez días y cruzan el río Éufrates a través del puente cerca de la aldea de Karakuzac, para luego dirigirse al norte hacia la ciudad de Jarablus, fronteriza con Turquía.

La agencia Arabi Today no especifica si es Turquía quien compra el petróleo o se limita a permitir el contrabando a través de su territorio, como hizo en el pasado con el Califato islámico.

Antes de la guerra de Siria, el yacimiento petrolífero Al-Omar contribuía con aproximadamente una cuarta parte de la producción petrolífera siria. Fue conquistada por el Califato Islámico en octubre de 2013. En 2017, cuatro años después, fue ocupado por las FDS, sin oposición. En ese momento, se habló de un acuerdo con los estadounidenses para que les entregaran el petróleo.

Estados Unidos deja de alimentar a la fuerza a los inmigrantes en huelga de hambre

Las presiones en las calle obligaron el jueves al gobierno de Estados Unidos a desistir de alimentar por la fuerza a un grupo de inmigrantes que realizaban una huelga de hambre en un centro de detención situado cerca del aeropuerto de El Paso, en Texas.

Los detenidos en huelga, hindúes algunos de ellos, eran alimentados contra su voluntad mediante una sonda nasal.

La semana pasada la agencia de la ONU de derechos humanos dijo que la alimentación forzada de los huelguistas de hambre constituía una violación de la Convención de la ONU contra la Tortura.

El miércoles un juez federal dijo que el gobierno debía dejar de alimentar por la fuerza a dos de los inmigrantes detenidos, pero advirtió que podría ordenar la reanudación del procedimiento si su salud corría peligro.

“Es una victoria para nosotros”, dijo Louis López, abogado de dos de los detenidos Malkeet Singh y Jasvir Singh en el proceso de El Paso. Ambos veinteañeros son sijs del Punjab. “Tienen derecho a protestar bajo la Primera Enmienda” de la Constitución de Estados Unidos.

Desde hace años los inmigrantes detenidos vienen realizado huelgas de hambre en Estados Unidos para cambiar sus condiciones de detención, mientras aguardan la resolución de su solicitud de asilo político.

La alimentación forzada, ordenada por un tribunal a principios de este año, es algo novedoso, y los defensores dijeron no haber tenido conocimiento de que hubiera sucedido antes en Estados Unidos, mientras que en España se impuso durante la huelga de hambre de los presos políticos del PCE(r) y los GRAPO a finales de los años ochenta, sin que ninguna instancia judicial, interna o internacional, pusiera objeciones.

Estados Unidos intensifica la presión contra Venezuela con un despliegue militar en el Mar Caribe

La Marina Real británica se encuentra apostada en la isla de Curaçao, a 80 kilómetros de las costas de Venezuela.

Entre el 6 y el 10 de febrero Estados Unidos ha realizado vuelos de aviones de transporte militar hacia el Aeropuerto Rafael Miranda de Puerto Rico, la Base Aérea de San Isidro, en República Dominicana y hacia otras islas del Caribe estratégicamente ubicadas.

Las movilizaciones de tropas se iniciaron en instalaciones militares estadounidenses desde las cuales operan unidades de Fuerzas de Operaciones Especiales y de la Infantería de Marina que se utilizan para acciones encubiertas, incluso contra líderes de otros países.

Hace apenas unas semanas el almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur, visitó Colombia, Brasil y Curaçao, territorios fronterizos con Venezuela, donde se han instalado o se instalarán puestos de recepción de ayuda humanitaria.

Además, el diario Washington Examiner asegura que Trump desplegará tropas en aguas de Colombia antes del 23 de febrero, fecha prevista por la oposición venezolana para la entrada de la “ayuda humanitaria”(*).

Estados Unidos ha desplegado dos de sus portaaviones hacia puertos estratégicos desde donde podrían alcanzar las aguas caribeñas en una semana.

Los buques de la Armada de los Estados Unidos que operan actualmente desde su puerto de origen en San Diego, en el Pacífico oriental, se encuentran a 5 – 7 días de navegación de aguas colombianas ubicadas a poco más de 400 millas de la frontera con Venezuela, dentro del rango de fácil alcance de la artillería aérea, dice el periódico.

Entre los navíos preparados están el portaaviones USS Theodore Roosevelt y el navío de desembarco anfibio USS Boxer, que lleva a bordo la 11 Unidad Expedicionaria de Marines, una de las siete con las que cuenta el ejército de Estados Unidos. Esta unidad de marines tiene aproximadamente 2.000 hombres (un batallón de infantería) y cuenta, entre otros equipamientos, con un pelotón de tanques, helicópteros de ataque y transporte, y el apoyo de aviones de combate (Cazas Harrier y/o F-35).

“El propósito expreso de una MEU es ofrecer una rápida capacidad de despliegue militar… exactamente el tipo de unidad militar que encajaría en misiones de defensa de intereses colombianos y estadounidense a lo largo de la frontera con Venezuela”, afirma el periódico.

“Por si fuera poco, el portaaviones USS Abraham Lincoln está ‘casualmente’ en las costas de Florida ejecutando ejercicios militares de rutina, pero podría ser llamado en caso de necesidad y trasladarse al puerto de Cartagena en cuestión de días”, señala el artículo.

Ante el fracaso de la oposición por movilizar a las guarimbas en las calles, el imerialismo parece dispuesto a tomar las riendas de la desestabilización. Como en Siria, los segundones no son capaces de ir más allá y las figuras deben saltar al campo desde el banquillo.

(*) https://www.washingtonexaminer.com/opinion/american-military-power-is-quietly-massing-near-venezuela

El Pentágono incrementa su presencia militar en Polonia significativamente

El Pentágono desplegará cientos de tropas más en Polonia para impulsar su presencia militar en una región donde ya tiene miles de soldados realizando operaciones militares, dijo Georgette Mosbacher, la embajadora estadounidense en Varsovia.

El aumento de tropas será “significativo”, añadió.

Mosbacher no aclaró si la medida implica establecer una base militar permanente en el país, pero sugirió que los futuros despliegues serán de naturaleza rotatoria. El gobierno reaccionario de Varsovia presiona para conseguir una base permanente de Estados Unidos y más tropas terrestres, hasta el punto de ofrecer 2 mil millones de dólares para ayudar a financiar la estancia.

No obstante, el Pentágono quiere un dispositivo “más ágil, más rotativo, en lugar de tener hospitales y hogares físicos y traer a las familias”, dijo Mosbacher. “Pero en términos de una presencia que es innegable y un gran número de tropas estadounidenses aquí, eso es un hecho. Y creo que los polacos obtendrán la mayor parte de lo que quieren”.

Desde 2018 Estados Unidos comenzó el traslado de tropas de Bélgica hacia el este europeo en el marco de la operación Atlantic Resolve. El desplazamiento se considera como maniobras militares a gran escala que apuntan a desdoblar tropas en el territorio europeo, necesario para desencadenar una guerra en el Viejo Continente.

En total, se trasladarán 3.300 efectivos y 650 unidades de equipo militar, incluyendo 87 tanques M-1 Abrams y 18 obuses M-109 Paladin. El equipo se colocará en los países bálticos, así como en Polonia, Rumania, Bulgaria y Hungría para convertir a la frontera con Rusia en un polvorín.

Rusia alcanza un acuerdo de paz histórico para la República Centroafricana

El Presidente Touadera con Putin
Aza Boukhris

Por primera vez Rusia ha sido la columna vertebral del octavo acuerdo de paz entre la República Centroafricana y los grupos armados, negociado en Jartum y firmado en Bangui el 6 de febrero.

El acuerdo tiene el respaldo logístico y diplomático de la ONU y la Unión Africana y no habría existido sin las negociaciones preparatorias y los proyectos de compromiso, organizados por la diplomacia rusa.

Es cuestionable si con esta ruptura del statu quo que le convenía, el Presidente Faustin-Archange Touadera ha socavado gran parte de la confianza de sus partidarios, aumentando significativamente el número de sus oponentes políticos.

En poco más de un año Rusia ha impuesto su presencia en la República Centroafricana, asumiendo la mayor parte de las palancas de control para la aplicación de un acuerdo de paz entre las autoridades centroafricanas y los grupos armados, principalmente los que controlan la parte oriental del país que surgió de la antigua Seleka (**).

Al nombrar como asesor político de Touadera a Valery Zajarov, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, ha colocado un peón esencial en el tablero de ajedrez centroafricano. Este alegre diplomático era omnipresente y omnipotente ante el anémico gobierno del Presidente Touadera. Asumió un poder que ningún extranjero había obtenido desde el coronel francés Jean-Claude Mantion (1980-1993), apodado el “procónsul”.

Valery Zajarov se convirtió rápidamente en indispensable para el Presidente Touadera. Le proporcionó protección cercana con mercenarios rusos, permitió que las fuerzas armadas centroafricanas se beneficiaran de los conocimientos técnicos de unos 200 instructores rusos y garantizó el suministro, sin control, de miles de armas y municiones. Su gran éxito ha sido llevar a los principales grupos armados a la mesa de negociaciones.

Aunque varias empresas filiales, como Lobaye Invest, del grupo Wagner, perteneciente al oligarca Evegueni Prigozhin, están especialmente interesadas en los yacimientos de oro y piedras preciosas en el suroeste, Rusia está interesada principalmente en el este de la República Centroafricana. Abandonada por Bangui durante muchos años, la población, en particular los gula y los rounga, se ha ido desplazando gradualmente hacia Darfur, donde Rusia tiene una fuerte presencia. Durante el último año, las misiones militares y humanitarias rusas han salido de estos territorios sudaneses para atravesar el noreste de la República Centroafricana, incluyendo a los cuatro principales señores de la guerra, Nourredine Adam (FPRC), Abdoulaye Hissen (FPRC), Ali Darass (UPC) y Al-Khatim (MPC). Fueron estos cuatro señores de la guerra los que estuvieron en el centro de la estrategia rusa.

Con el acuerdo del Presidente Touadera, Valery Zajarov organizó una reunión decisiva en Jartum los días 27 y 28 de agosto de 2018 con los cuatro señores de la guerra mencionados anteriormente y un dirigente de una rama Antibalaka (*). Es cierto que, a diferencia de los principales movimientos rebeldes de la antigua Seleka (**), los Antibalaka (*) no están organizados en movimientos estructurados y se parecen más a las milicias de autodefensa de las aldeas.

Curiosamente, esos mismos días, los días 27 y 28 de agosto de 2018, la Unión Africana había programado una reunión con los movimientos rebeldes en Bouar, y estaba esperando a los dirigentes rebeldes que preferían ir a Jartum. Los facilitadores de la Unión Africana se encontraron con un segundo obstáculo y sin mandato de negociación. Las negociaciones de Rusia en Jartum han tenido prioridad sobre las de la Unión Africana. La Presidencia centroafricana también estuvo representada en Jartum y no en Bouar.

El Kremlin había enviado al “embajador de buena voluntad” Konstantin Shuvalov a Jartum para que dirigiera los debates y permitiera una plataforma para las demandas de los señores de la guerra y las propuestas de paz que controlaban gran parte de la parte oriental del país. Esto se hizo con la “Declaración de Entendimiento” de Jartum del 28 de agosto de 2018. Ni la ONU ni la Unión Africana participaron en esta reunión.

Este documento esencial sirvió de base para las negociaciones del Presidente Touadera y su Jefe de Gabinete, el Ministro de Estado, Firmin Ngrebada, para las futuras conversaciones de Jartum en enero de ste año. El Presidente Touadera envió una carta de agradecimiento a su “querido amigo Vladimir Putin” el 29 de agosto de 2018, en la que ponía todas sus esperanzas en la mediación rusa.

La elección de Jartum para las conversaciones de paz no fue apreciada por la ONU y la Unión Africana, que habrían preferido Brazzaville. El Presidente Touadera estuvo firme para mantener ese lugar, que era el favorito de Rusia porque “jugaba en casa”.

El hombre fuerte del acercamiento a Rusia fue Firmin Ngrebada, quien dirigió las discusiones con los firmantes de la “Declaración de Entendimiento” del 28 de julio de 2018. Por parte de la Unión Africana, tras la retirada del facilitador mauritano Hacen Ould Lebatt, cercano al Presidente de la Comisión, el chadiano Moussa Faki Mahamat, fue el argelino Smail Chergui, Comisario de Paz y Seguridad, quien dirigió los debates. Este antiguo embajador argelino en Moscú, rusófilo y rusófono, era el hombre adecuado para Rusia.

La publicación de los Acuerdos de Jartum llevó mucho tiempo. El Presidente Touadera sabía que estaba provocando reacciones hostiles, en particular por parte de su Primer Ministro, que tuvo que sacrificar a sus asesores históricos, entre ellos Fidele Gouandjika, parte de la población y los antibalaka. Dos de sus dirigentes, Patrice-Edouard Ngaissona y Alfred Yelatom, ¿no están encarcelados por el Tribunal Penal Internacional en La Haya?

En la República Centroafricana muchas personas se preguntan si el acuerdo de paz no es más bien una capitulación del Presidente Touadera. El término “amnistía” se evita cuidadosamente, pero la impunidad es un elemento clave. Los consejos y comités de supervisión, justicia y reconciliación estarán a la altura de los movimientos rebeldes.

¿Cómo podemos imaginar un enjuiciamiento de los crímenes de guerra y de lesa humanidad?, ¿cuál es el propósito del Tribunal Penal Especial, cuando los funcionarios de la antigua Seleka y Antibalaka estarán en el gobierno? La restauración del Estado en los territorios bajo el control de los movimientos de la antigua Seleka, ¿se hará con prefectos salidos de sus filas? Los signatarios de los Acuerdos de Jartum, ¿tendrán suficiente autoridad para hacer cumplir las obligaciones del acuerdo de paz? Los Acuerdos de Jartum no benefician a la oposición ni a la sociedad civil, pero Rusia puede contar con el reconocimiento de los cuatro señores de la guerra ya presentes en Jartum en agosto de 2018. La influencia de Rusia en la zona oriental está bien establecida.

Por otro lado, el Presidente Touadera ya no es esencial para el Kremlin. En cuanto se firmaron los Acuerdos de Jartum, Valery Zajarov fue llamado a Moscú. El embajador Seguei Lobanov, que ocupa el cargo desde junio de 2011, también abandonó Bangui el 9 de febrero de 2019.  Sus misiones habían terminado. Ahora el Presidente Touadera y Firmin Ngrebada estan solos.

https://mondafrique.com/les-accords-de-khartoum-un-nouveau-succes-de-poutine-en-centrafrique/

(*) Antibalaka: milicias campesinas mayoritariamente cristianas que aparecieron en 2009 para defender las aldeas de los saqueos, especialmente en el noroeste del país.
(**) Seleka: movimiento minoritario surgido en 2012 de la fusión de otros dos mayoritariamente musulmanes, a que se sumaron mercenarios libios y chadianos. En 2013 con Michel Djotodia conquistaron el poder con el apoyo de los colonialistas franceses

Atentado con bomba contra el cuartel general del espionaje francés en el norte de Siria

El martes se produjo un atentado con bomba contra el cuartel general de la inteligencia militar francesa y una oficina de la DGSE (Dirección General de Seguridad Exterior) en Raqqa. Un miembro de la dirección política de los kurdos en el norte de Siria atribuye la autoría al Califato Islámico.

Las fuentes locales sugieren que una moto bomba perteneciente a un cartero explotó cerca de un depósito de armas y municiones.

Los testigos presenciales aseguran que la explosión causó docenas de muertos y heridos, particularmente entre los guardias kurdos que custodiaban el cuartel francés.

La detonación, que se oyó a kilómetros a la redonda y llegó hasta los puestos avanzados de Estados Unidos, destruyó todo el edificio ocupado por el espionaje francés. Las FDS kurdas tuvieron que acudir al lugar para rescatar a los heridos. Las tropas estadounidenses aseguraron el perímetro del ataque y bloquearon el acceso a los restos del complejo.

En Francia el silencio es total, lo mismo que durante los ataques mortales contra sus fuerzas en Sevaré y Tombuctú, en el centro y norte de Malí, el año pasado.

El ataque se produce en medio de una ofensiva de las FDS, apoyadas por los imperialistas, contra lo que los medios de comunicación de todo el mundo llaman “la última concentración de fuerzas del Califato Islámico en el noreste de Siria”.

En Irak las unidades francesas de artillería están desplegadas cerca de Al Qaim, en la frontera con Siria, desde donde bombardean las posiciones que las fuerzas kurdas quieren tomar al asalto. Además de la artillería, los Mirages 2000D franceses estacionados en el norte de Jordania y probablemente en Irak, están llevando a cabo ataques aéreos en el valle del Éufrates y en el desierto de Deir Ezzor.

Por lo tanto, hay algunos indicios de que los franceses pretenden sustituir a los estadounidenses en Rojava. Si es así, la respuesta yihadista hay que interpretarla como una advertencia frente al apoyo militar francés a los kurdos.

Si no puedes con el mensaje, mata al mensajero (por ejemplo a Julian Assange)

El domingo, durante la “Super Bowl”, el espectáculo de más audiencia en Estados Unidos, el Washington Post difundió un anuncio, narrado por el actor Tom Hanks, en el que hablaba de los valores del periodismo honesto y rendía homenaje a los reporteros que han perdido la vida en los últimos años, entre ellos el saudí Jamal Khashoggi, el periodista de Al-Qaeda y del Washington Post asesinado en Estambul.

Khashoggi es un héroe, mientras que Julian Assange se quedó sin ninguna mención.

El periodista australiano es la vergüenza del periodismo moderno. Lleva ya más seis años confinado en la embajada ecuatoriana de Londres, precisamente por los patrones del Washington Post y gentuza de la misma calaña, política y periodística.

La mistificación periodística de Caso Assange se encuentra en titulares como éste: “Assange vive en la embajada de Ecuador en Londres”. Parece que el australiano hubiera decidido cambiar de domicilio. La CNN recurre a otro eufemismo y dice que Assange está “asilado” en la embajada. Nadie aclara lo más elemental: Assange se pudre confinado sin haber sido juzgado por ningún tribunal, sin que nadie levante la voz, a pesar de ser el atentado más grave al derecho a la información que se ha producido en Europa desde 1945.

Suecia archivó la pantomima contra él por violación. La ONU ha reconocido que su situación es arbitraria. Pero, ¿a quién le importa la arbitrariedad de un proscrito. Da lo mismo. Si no es por un asunto es por otro, como espionaje. Alguno tiene que colar o, al menos justificar una situación inaudita en plena Europa del siglo XXI.

La libertad de información no tiene cabida en Europa, con el agravante de que absolutamente ninguno de los documentos publicados por él ha sido cuestionado. A falta de argumentos contra la información, la intoxicación mediática se ha vuelto contra el informador. No falla: si no puedes con el mensaje, acaba con el mensajero.

Así es como la información de WikiLeaks ha pasado au segundo plano, mientras convertían a Assange en un muñeco de feria: guarro, violador, espía, agente del Kremlin… No han escamoteado ningún adjetivo en su contra.

Es la típica maniobra de distracción que aleja al lector de asuntos tales como las atrocidades cometidas por Estados Unidos y sus acólitos -entre ellos España- en Irak, el campo de concentración de Guantánamo, el fraude electoral en Estados Unidos, el espionaje de dirigentes políticos de todo el mundo, la injererencia de Estados Unidos en los asuntos internos de países soberanos…

Antes de su calvario, a Assange le concedieron importantes premios por sus denuncias. En 2009 fue el ganador de los Premios Amnistía Internacional de los Medios Británicos por la exposición de los asesinatos extrajudiciales en Kenia.

Pero aquello era Kenia. Ahora la cosa es muy diferente. “Con la iglesia hemos topado”. A Assange ya nadie le recuerda, no le han vuelto a conceder ningún premio, las ONG “humanitarias” no le reconocen como preso de conciencia, ni siquiera como represaliado político. ¿Será porque esas ONG cobran de los represores?, ¿no las convierte el silencio en cómplices de la represión?

Tienen buenos motivos: Hillary Clinton propuso asesinar a Assange con un dron. ¿Qué más hace falta para levantar la voz?

A Amnistía Internacional ha manifestado su preocupación porque las filtraciones de WikiLeaks pongan en peligro a los afganos que colaboran con la ocupación militar estadounidense. Si no hemos entendido mal eso significa que las violaciones de los derechos humanos de los que ocupan Afganistán están al mismo nivel que las violaciones de derechos humanos que cometan contra ellos o, en otras palabras, la legítima defensa contra el ocupante y sus vasallos. El agresor y su víctima son iguales, como ya sabíamos.

“La democracia muere en la oscuridad”, dice la cabecera del Washington Post, y es cierto. Durante la Super Bowl tuvieron una oportunidad para aplicarse el cuento y recordar a Assange, siquiera de pasada.

Huawei: los viejos capitalistas han perdido la partida tecnológica frente a los nuevos

El imperialismo ha desencadenado una furiosa campaña contra la multinacional china de telecomunicaciones Huawei. La hija del fundador de la empresa, Meng Wanzhou, fue detenida en Canadá por dos razones: violar las sanciones contra Irán y participar en actividades clandestinas de espionaje.

Además, un dirigente de la empresa también fue acusado de espionaje en Polonia (1) y el director financiero de la empresa fue detenido en Canadá a petición de Washington.

No hace falta ser un genio para deducir que tanto Canadá como Polonia actúan de marionetas cuyo hilos mueve Estados Unidos y que la diana no es la empresa sino China. Por eso los titulares de la propaganda dicen que la empresa -o su fundador- son cercanos al gobierno de Pekín. De ahí también las acusaciones de espionaje, que no sólo van contra los dirigentes de la empresa sino contra las propias mercancías que vende.

Huawei estaba a punto de comerse el mercado estadounidense de un bocado. Primero lo intentó con una alianza monopolista con ATT y luego en solitario, en medio de toda clase de zancadillas por los partidarios del “libre mercado”.

¿Hay pruebas de que Huawei espía? Naturalmente que tienen pruebas; lo que ocurre es que no nos las pueden mostrar porque son secretas. Pero haberlas haylas.

Lo que nos quieren hacer creer es que, a diferencia de otras marcas comerciales, como Samsung, por ejemplo, los móviles de Huawei espían a los usuarios. Dicho de otra forma: las grandes empresas de telecomunicaciones no son capaces de competir abiertamente con las chinas y tienen que recurrir a la guerra sucia, a los trucos y artimañas que fabrican en Washington y reproducen sus altavoces a lo largo y ancho de todo el mundo, desde la CNN hasta InfoLibre, que convierte las sospechas en certezas: “Huawei nos espía”, asegura (2).

Al imperialismo y sus medios de comunicación les preocupa nuestra intimidad, que no vigilen nuestros movimientos en internet, nuestras cuentas corrientes o nuestros “selfies”. Por eso lo más importante es seguir este buen consejo: “El FBI, la CIA y la NSA recomiendan no utilizar teléfonos Huawei por miedo al espionaje chino”, decía El Mundo el año pasado (3).

Cuando vayamos a comprar un móvil nunca debemos elegir Huawei. Cualquier otra marca preserva nuestra intimidad personal.

Nosotros siempre hacemos caso a las recomendaciones del FBI, la CIA y la NSA porque -puestos a elegir- preferimos a los de casa. Nos gusta que nos espíen los nuestros, los autóctonos, empezando por la policía municipal.

El viejo capitalismo occidental no puede alardear de nada; ha perdido la batalla. La alta tecnología ya es china. Huawei ya vende más teléfonos que Apple y, lo que es más importante, la empresa está avanzando en el desarrollo de la próxima generación de la red 5G, internet de las cosas, coches eléctricos sin conductor, pagos en el supermercado, descarga acelerada de películas guarras y todas las demás cosas que nos entusiasman a los consumidores compulsivos.

El capitalismo es así: tenemos unos teléfonos tan inteligentes que sirven para todo, excepto para hablar por teléfono.

(1) https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-46853250
(2) https://www.infolibre.es/noticias/opinion/blogs/foro_milicia_democracia/2019/02/01/el_espionaje_huawei_91378_1861.html
(3) https://www.elmundo.es/tecnologia/2018/02/15/5a84880aca4741d6378b45af.html

Con la ‘invasión soviética’ los afganos también vivían mejor

Una de las leyendas políticas e históricas más persistentes de finales del pasado siglo concierne a Afganistán, empezando por la intervención de la URSS, la derrota militar a manos de los talibanes y la posterior caída del gobierno afgano e incluso de la URSS a causa de ello. Como en la Guerra de Troya, la leyenda siguió posteriormente con el mito de los talibanes, de Al-Qaeda, el derribo de las Torres Gemelas en 2001 y la intervención militar estadounidense.

Prácticamente todo lo que creemos conocer de Afganistán es tan falso como la propia URSS, o los talibanes, o Al-Qaeda. Realmente lo que deberíamos preguntarnos es si sabemos lo que es una guerra, o si creemos que la de Afganistán fue algo parecido a la Guerra Civil española o a la Segunda Guerra Mundial, a la que conocemos más que nada a través del cine o de canales de televisión infames.

El ejército soviético no fue a Afganistán a una guerra, tal y como nosotros creemos entenderla. Quizá sería mejor explicar que a Afganistán la URSS no sólo envió a un ejército, lo mismo que hoy a Siria. Si no sólo envías tropas porque no vas exclusivamente a una guerra, tampoco puedes ganar ni perder.

El ejército soviético no entró en Afganistán en 1979 para cambiar un gobierno; dicho gobierno tampoco cayó porque los soviéticos se marcharan del país diez años después.

El general que dirigió el 40 cuerpo del ejército soviético, Boris Gromov, sostiene que nunca esperó ninguna victoria. A lo largo de la campaña sus fuerzas controlaron la mayor parte de Afganistán y los muyahidines nunca lograron ocupar ningún puesto militar, a pesar del creciente apoyo del imperialismo.

“En el punto álgido del conflicto, el 40 ejército contaba con 108.800 soldados, lo que demuestra que nadie quería una victoria clásica en Afganistán”, dice Gromov, subrayando que el objetivo era sólo el control efectivo del país. Estados Unidos tuvo cinco veces más tropas en Vietnam en un territorio cinco veces más pequeño, y sin embargo se vieron obligados a abandonar el país.

A mediados de los años ochenta, los muyahidines se vieron muy cerca de ser aplastados. En 1997 Morton Abramowitz, director de la Oficina de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado en aquella época, dijo: “En 1985, existía un temor real de que los [muyahidines] perdieran, de que se debilitaran y descompusieran de alguna manera. Las pérdidas fueron altas y su impacto en los soviéticos no fue muy grande”.

La leyenda también dice que el suministro de misiles stinger a los muyahidines por parte de Estados Unidos inclinó la balanza a favor de las fuerzas antisoviéticas. La Fuerza Aérea Soviética perdió más helicópteros y personal debido a ello, lo cual es cierto, si bien nunca fue un factor decisivo en el resultado de las operaciones.

Como no podía ser de otra forma, la prensa imperialista señala que la URSS logró mantenerse en Afganistán gracias a la crueldad de sus métodos. Esta leyenda tan fértil la crearon los talibanes inicialmente para su consumo interno, para reclutar “héroes”, revalorizar su propio papel y, de esa manera, reclamar más apoyo por parte de los imperialistas.

Lo mismo que hoy hace Rusia en Siria, en Afganistán la URSS llevó a cabo muchos programas civiles, económicos y políticos destinados a mejorar la vida de la población. Por ejemplo, sólo en 1982, recuerda Gromov, el 40 ejército soviico llevó a cabo 127 operaciones civiles que incluyeron la reparación de casas, la construcción de carreteras, la distribución de alimentos y medicinas e incluso la organización de ciertos eventos culturales.

En una entrevista dedicada a la publicación de su libro “Afgantsy”, aparecido en 2011, Rodric Braithwaite, un antiguo diplomático británico, admite que la URSS creó hospitales y escuelas para mejorar el nivel de vida, e intentó reducir la represión que ejercía el gobierno afgano contra la población.

El diplomático se sorprendió mucho cuando vió los vínculos entre los soviéticos y la población local. “Los soldados [soviéticos] estaban en estrecho contacto con la población local: campesinos, comerciantes, mulás. Fui a Afganistán y le pregunté a la gente cuándo vivían mejor: ¿ahora o cuando los rusos estaban allí? Es interesante observar que todos los afganos consideraban que la cuestión en sí era estúpida. Cada uno de ellos dijo: por supuesto, era mejor bajo los rusos”.

Del mismo que en Siria los altavoces imperialistas pintaron a guerra como un “conflicto interior” entre el gobierno ya la oposición, en Afganistán la pintaron como un “conflicto exterior” entre la URSS y Afganistán. Por eso hablan de “invasión”, un termino que utilizan de manera muy selectiva, pero que siempre va por delante: lo que crea el movimiento talibán es “la invasión” soviética.

Lo mismo que en Siria, en Afganistán “la oposición” tenía el apoyo de fuerzas externas, como Pakistán y Arabia saudí, además de los imperialistas, lo cual no es una “invasión” sino un apoyo contra la invasión previa. La propaganda imperialista critica la “invasión soviética” y jutifica una invasión con otra.

Son las cosas que tienen las leyendas modernas, a diferencia de las antiguas.

Huelga general en Sudáfrica contra el paro y la privatización de empresas públicas

La mayor federación sindical de Sudáfrica, Cosatu (afín al partido gobernante), ha convocado hoy una huelga general en protesta por el elevado desempleo, un 27,1 por ciento según cifras oficiales, y contra los planes del presidente, Cyril Ramaphosa, de dividir la empresa eléctrica pública Eskom en tres entidades para solventar su grave crisis.

En ciudades como Johannesburgo, Durban (este) o Port Elizabeth (sureste), miles de afiliados de Cosatu (Congreso de Sindicatos Sudafricanos) están protagonizando marchas, cortes de tráfico y concentraciones desde primera hora de la mañana.

Por el momento, no hay cifras totales de seguimiento, pero la convocatoria ha afectado a sectores como el minero, el energético o el sector público (tradicionalmente más sindicalizados), sin llegar a paralizar el país.

En Johannesburgo, centenares de afiliados se manifestaron en el centro de la ciudad vestidos con los colores del sindicato y con pancartas en las que se podían leer consignas como “A una empresa no se le debería permitir recortar puesto de trabajo solo para obtener beneficios”.

Cosatu, que cuenta con un millón y medio de afiliados, es uno de los aliados tradicionales del Congreso Nacional Africano (CNA), gobernante en Sudáfrica desde la victoria de Nelson Mandela en los primeros comicios democráticos del país, en 1994.

Sus dirigentes aclaran que esta convocatoria no significa una retirada de apoyo de cara a las elecciones generales del próximo mayo, pero advirtieron también de que esa postura podría revisarse.

La central sindical considera que el gobierno necesita una llamada de atención ante los recortes de empleo en numerosos sectores, como el de la minería, pero también frente a las posibles privatizaciones de empresas públicas.

Cosatu cree que las medidas puestas en marcha por el gobierno de Ramaphosa contra el paro -estancado desde hace años por encima del 25 por ciento y convertido en uno de los principales problemas económicos y sociales del país- no están siendo efectivas.

Los últimos datos, publicados ayer por el instituto oficial de estadísticas del país, revelan que Sudáfrica cerró 2018 con una tasa de desempleo del 27,1 por ciento.

Si bien la huelga estaba convocada de antes, el descontento sindical se acrecentó cuando la semana pasada Ramaphosa anunció un plan para solventar la grave crisis que atraviesa la eléctrica pública Eskom, consistente en dividirla en tres entidades.

Eskom, que tiene casi un siglo de trayectoria y es una de las empresas eléctricas más grandes del mundo, se encarga de la producción y distribución eléctrica para casi toda la población de Sudáfrica.

Escándalos de corrupción, masivos cortes de luz programados por a la incapacidad de dar abasto a la demanda y una deuda de 30.000 millones de dólares han convertido a esta empresa en uno de los mayores lastres para la debilitada economía sudafricana, lo que llevó al presidente a proponer el plan de división.

Los sindicatos, sin embargo, recibieron la noticia como un primer paso hacia su privatización.

“Estamos aquí para apoyar a los trabajadores contra la privatización de las empresas públicas”, dijo hoy Solly Mapaila, dirigente del Partido Comunista Sudafricano (SACP, también aliado histórico del CNA), en declaraciones a la televisión pública SABC desde la cabecera de la marcha en Johannesburgo.

Ramaphosa, por su parte, ha avanzado que la lucha contra el desempleo será central en su campaña para las elecciones de mayo y ha prometido que Sudáfrica creará 275.000 empleos al año.

http://www.finanzas.com/noticias/empleo/20190213/huelga-general-sudafrica-elevado-3993755_age.html

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