mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 714 de 1514)

La Unión Europea otorga inmunidad a la farmacéutica AstraZeneca por los efectos secundarios de su vacuna contra el coronavirus

La farmacéutica AstraZeneca ha firmado con la Unión Europea un acuerdo de bajo coste que implica que la empresa británica solamente se hará cargo de una parte del valor de las reclamaciones que pudiera tener por los potenciales efectos secundarios provocados por su vacuna contra el coronavirus.

Por encima del valor que afronte la empresa tendrán que responder los gobiernos de Europa, aunque las cantidaddes no se han revelado, ni la manera en que serán compartidos.

Además del blindaje por gastos legales e indemnizaciones, el contrato, firmado en agosto, pero cuyos detalles sobre costos no habían trascendido, los países de la Unión Europea acordaron el pago de 2,5 euros (2,91 dólares) por cada dosis que produzca AstraZeneca.

La Unión Europea ya ha realizado un pago inicial de carácter no reembolsable de 336 millones de euros (unos 390 millones de dólares) para la asegurarse 400 millones de dosis. “Si una empresa pide un precio más alto no damos las mismas condiciones”, expresó un funcionario de Bruselas.

Un portavoz de la Comisión Europea explicó que estos convenios de compra anticipada “prevén que los Estados miembro indemnicen al fabricante por determinadas responsabilidades incurridas en condiciones específicas y estrictas”. Sin embargo, “la responsabilidad sigue siendo de las empresas”, lo que significa que son ellas quienes deben responder ante los tribunales.

Este no es el único acuerdo firmado la Unión Europea con farmacéuticas que trabajan en el desarrollo de vacunas contra el coronavirus. También lo hizo con la francesa Sanofi, que no incluye una exención de responsabilidad, aunque fijó un precio más alto que AstraZeneca.

Por cada dosis de Sanofi negoció un valor de 10 euros (11,63 dólares) y un pago de 324 millones de euros (unos 377 millones de dólares) a cambio de 300 millones de dosis.

https://actualidad.rt.com/actualidad/367741-union-europea-blindar-astrazeneca-demandas-efectos-secundarios-vacuna-coronavirus

No hay campesinos desplazados por la guerra, hay una guerra para desplazar a los campesinos de sus tierras

Hace cuatro años, el 26 de septiembre de 2016, se firmó un acuerdo llamado “de paz” entre el gobierno de Colombia y las FARC que es “letra muerta” porque el terrorismo de Estado ni ha acabado, ni acabará.

Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, a finales del año pasado en Siria había poco más de seis millones de personas desplazadas a causa de la guerra que asola al país desde 2011. En Colombia la cifra es de ocho millones de refugiados internos. El país sudamericano sigue teniendo el mayor número de desplazados internos del mundo.

Desde principios de 2020, más de 16.000 personas han sido desplazadas. Pero si ahora hay “paz”, ¿cuáles son las causas de que continúen los desplazamientos? Porque no hay campesinos desplazadas a causa de una guerra, hay una guerra para desplazar a los campesinos de las tierras que cultivan.

La cuestión, pues, es y siempre ha sido la propiedad de la tierra, no la lucha armada. Una parte del acuerdo “de paz” habla de otro brindis al sol: la reforma agraria integral que, tras cuatro años después de la firma de los acuerdos es letra muerta: de los 6,5 millones de hectáreas despojadas en las décadas anteriores, han sido devueltas a los campesinos menos del 6 por ciento.

En Colombia hay un problema de clase camuflado bajo las vestimentas de los derechos humanos. Por ejemplo, desde 2017 el número de asesinatos de sindicalistas ha vuelto a aumentar.

En casi la mitad de los casos los autores de los asesinatos de sindicalistas no han sido identificados. De los que han sido identificados, la mayoría son paramilitares.

En 2019 fueron asesinados 66 miembros del pueblo nasa, una minoría étnica colombiana.

En 2019 la Fundación para la Libertad de Prensa registró 113 amenazas y 360 agresiones contra periodistas. En 2018 fueron asesinados 34 sindicalistas. Otros 14 murieron entre 2019 y principios de este año.

Colombia es el país donde la vida de un ecologista no vale nada. 212 personas fueron asesinadas en todo el mundo por defender su tierra o por oponerse a la destrucción de la naturaleza en 2019. De ellos, 64 eran colombianos.

El 26 de febrero de 2020 la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos presentó su Informe Anual sobre la situación en Colombia el año anterior, que describe un panorama sombrío. 36 ataques, que resultaron en la muerte de 133 personas – el número más alto desde 2014 – se registraron ese año. Además, 108 defensores de los derechos humanos fueron asesinados. La organización colombiana Indepaz, el 21 de agosto de 2020, contabilizó el milésimo dirigente social o defensor de los derechos humanos asesinado desde la firma del acuerdo “de paz” en 2016.

La “paz” ya ha llevado al cementerio a mil personas. A ese precio es preferible la guerra.

Cuba suspende la práctica de pruebas de coronavirus por su ‘poca eficacia’

El Ministerio cubano de Salud Pública (Minsap) ha ordenado la suspensión de la práctica de pruebas rápidas para detectar el coronavirus debido a la “poca eficacia” que tienen.

La doctora Yanelis Calviño Vega, jefa del Puesto de Dirección de Salud Pública de Holguín, aclaró que a partir de ahora se considerarán los criterios clínicos y epidemiológicos a la hora de buscar e identificar posibles “casos positivos”.

La médico de Holguín no especificó qué clase de pruebas rápidas eran las que el gobierno cubano estaba aplicando.

La decisión no ha sido anunciada de manera oficial por el Minsap pero explicaría lo observado por los médicos respecto a la detección de varios “casos positivos” sin vínculo alguno con casos detectados anteriormente.

Se desconoce cómo pueda afectar esta decisión a la situación epidemiológica del país en un futuro inmediato, pues hasta ahora el Minsap ha confiado en las pruebas rápidas para detectar casos sospechosos y aplicarles pruebas PCR en caso de dar positivo.

Pero algunas de las pruebas rápidas han llegado a tener un margen de error del 80 por ciento y el costo de los falsos positivos ha sido un factor importante que ha obligado al gobierno cubano a cambiar de criterio.

Los falsos positivos de las pruebas rápidas han multiplicado innecesariamente la realización de pruebas PCR, cuyo costo es de alrededor de 50 dólares.

Tras la detección de los primeros casos, a Cuba llegaron una gran cantidad de equipos médicos procedentes de varios países, así como de la Organización Mundial de la Salud y el Fondo de Población de la ONU.

En marzo el país caribeño cerró sus fronteras, permitiendo la entrada de residentes y la salida de los turistas que se encontraban en la isla.

El número de fallecimientos atribuidos al coronavirus en la isla ha ascendido a 108 desde el mes de marzo, una cifra absolutamente insignificante que no justifica las medidas políticas aprobadas por el gobierno de cara a la galería.

La segunda ola se ha trucado con pruebas de coronavirus que arrojan muchos falsos positivos, dice un científico

Las pruebas de coronavirus que, son muy poco fiables, se están utilizando para fabricar una segunda ola de la pandemia basada en nuevos “casos”, según el doctor Mike Yeadon, antiguo director científico de la multinacional farmacéutica Pfizer.

La mitad, por no decir “casi todas” las pruebas de coronavirus son falsos positivos, según Yeadon, quien fue vicepresidente de la multinacional durante 16 años. La unidad que dirigía era la que investigaba el asma y las enfermedades respiratorias. Tras dejar la farmacéutica fundó una empresa de biotecnología que fue adquirida por Novartis, otro gigante de la industria.

En una entrevista que concedió la semana pasada le preguntaron: “¿Estamos basando una política gubernamental, una política económica, una política de libertades civiles, en términos de limitar la gente a seis personas en una reunión… todo basado en, lo que podrían ser, datos completamente falsos sobre el coronavirus?”

Yeadon respondió afirmativamente con un simple “sí” (1).

“Sin los datos de las pruebas que se obtienen todo el tiempo en la televisión, se concluiría con razón que la pandemia ha terminado porque no ha sucedido nada importante. Por supuesto, la gente va al hospital a medida que se acerca la temporada de gripe de otoño… pero no hay evidencia científica de que sea probable una segunda ola”, añade Yeadon en la entrevista.

En un artículo publicado este mes, del que es coautor junto a dos de sus colegas, afirma que los datos correspondientes a Reino Unido, Suecia, Estados Unidos y el mundo en general muestran en todos los casos que las muertes aumentaron de marzo a mediados y finales de abril, para luego comenzar a disminuir gradualmente en una suave pendiente que se aplanó hacia finales de junio y continúa hasta el día de hoy. Sin embargo, los “casos” están aumentando y fluctuando hacia arriba y hacia abajo (2).

Se trata, pues, de una “epidemia de sanos” provocada por la proliferación de tests de muy escasa fiabilidad. “Es probable que más de la mitad de los positivos sean falsos, potencialmente todos ellos”, escribe Yeadon en su artículo.

La PCR se limita a detectar “simplemente la presencia de secuencias parciales de ARN presentes en el virus intacto”, que podría ser un trozo de virus muerto que no puede enfermar al sujeto, no se puede transmitir y no puede enfermar a nadie más.

“Un positivo verdadero no indica necesariamente la presencia de un virus viable. En los limitados estudios realizados hasta la fecha, muchos investigadores han demostrado que algunos sujetos siguen siendo positivos en la PCR mucho después de que haya desaparecido la capacidad de cultivar el virus a partir de las muestras. Lo llamamos ‘positivo en frío’ (para distinguirlo de un ‘positivo en caliente’, que es el que arroja una persona infectada con un virus intacto). El punto principal de los ‘positivos en frío’ es que no están enfermos, no tienen síntomas, no van a tener síntomas y, además, son incapaces de infectar a otras personas”.

El mes pasado otro artículo científico publicado en el BMJ volvía a recordar que las pruebas PCR son “muy poco fiables”, lo que altera las estadísticas epiodemiológicas, “entre ellas la proporción de asintomáticos, la prevalencia y las tasas de hospitalización y de mortalidad” (3).

Si siguen hablando de pandemia en base a los resultados de las pruebas PCR, no se acabará “nunca”, dice el profesor Carl Heneghan de la Universidad de Oxford, Director del Centro de Medicina Basada en la Evidencia de Oxford (4).

(1) https://www.youtube.com/watch?v=Ch7wze46md0
(2) https://lockdownsceptics.org/addressing-the-cv19-second-wave/
(3) https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.04.26.20080911v3
(4) https://www.spectator.co.uk/article/how-many-covid-diagnoses-are-false-positives-

La manipulación de las redes sociales al servicio de la CIA con financiación de Estados Unidos

“Tengo las manos manchadas de sangre”. Con esas palabras decidieron titular los principales portales de noticias, a raíz de que hicieran pública las confesiones de Sophie Zhang, una excientífica de datos que trabajó para Facebook.

Las denuncias de Zhang se pueden resumir de la siguiente forma: Facebook conocía que se estaba usando la plataforma para manipular elecciones o intervenir en la dinámica interna de diversos países del mundo y simplemente optó por ignorar dichos datos.

Las declaraciones de Zhang llegaron poco tiempo después de que Facebook, con la misma lentitud con que lo hizo The New York Times y otros medios de difusión, declarara que se habían usado las plataformas digitales para manipular la opinión pública boliviana para favorecer los factores políticos que dieron un golpe de Estado a Evo Morales.

La empresa fundada por Mark Zuckerberg, develó en un informe que la empresa CLS Strategies, de claras y públicas vinculaciones con la USAID y la OEA, a través de sus fundadores y directivos, entre ellos Mark Feierstein y Roger Noriega, estaba detrás de 46 cuentas de esa red social emitiendo información falsa.

Entre los objetivos más recientes de CLS Strategies estaría limpiar la imagen del Gobierno de Jeanine Áñez en Bolivia, tras haber promovido el derrocamiento de Evo Morales.

Sin embargo, la iniciativa no se quedaba solo en el altiplano. La empresa, también servía para promover en Venezuela a los cabecillas golpistas, como Juan Guaidó y Henrique Capriles.

El activista Julián Macías, creador de Pandemia Digital, destapó el escándalo. En especial, las conexiones de CLS Strategies con otras organizaciones como Atlantic Council y Atlas Network, operadoras también de la USAID y la OEA, en Latinoamérica y que poseen estrechos vínculos con empresas como Exxon.

El derrocamiento de Fernando Lugo en Paraguay y Manuel Zelaya en Honduras, en 2008 y 2009, el apoyo a la figura de Enrique Peña Nieto tras unas elecciones fraudulentas en 2012 y la posterior campaña contra Pemex, el golpe de Estado a Evo Morales en Bolivia en 2019 y las campañas sistemáticas de desprestigio contra el Gobierno de Nicolás Maduro, son algunas de sus operaciones encubiertas tras la fachada de relaciones públicas de CLS Strategies.

“Lo más curioso de esta empresa, es que muchos de sus miembros han participado en organismos de cierta relevancia en la política exterior de Estados Unidos, algunos son organismos públicos como la USAID en la cual estuvo el propio director de la USAID en la etapa de Obama, Mark Feierstein, que también estuvo trabajando de vicesecretario de Estado para América Latina y también fue con Clinton funcionario de la OEA […] Y no es el único, también está Roger Noriega que también trabajó para CLS y los mismos cargos que ocupó Mark Feierstein con los demócratas, él los ocupó con el Gobierno republicano, también estuvo en la USAID, en la OEA. Y luego, aparte, incluso su fundador Peter Schechter en la actualidad es director del organismo para América Latina del Atlantic Council […] Hay un lobby geopolítico que trabaja sinérgicamente con esta empresa”, detalla Macías.

Para Macías, el entramado con el cual opera CLS Strategies se desarrolla en cuatro dimensiones. Una de ellas, dirigida a reclutar y comprar la voluntad de medios de difusión y periodistas. La segunda arista, implica la gestión de redes sociales usando cuentas falsas, que utilizan para difundir bulos, rumores y mensajes de odio.

“Un tercer vértice es el cabildeo, es decir, gestionar reuniones con organizaciones que están apoyadas por financiación de Estados Unidos a través de la NED o del NDI […] Por ejemplo se sabe que una de las cosas que hizo el contrato de esa empresa con el Gobierno de Áñez fue concertar reuniones con directivos de la OEA, senadores de Estados Unidos, diferentes organismos públicos por un lado y por otra parte también desde USAID, financiar fundaciones asociaciones medios de comunicación”, puntualiza.

Las elecciones legislativas en Venezuela, serían un nuevo escenario de confrontación política dentro y fuera del país, y por lo tanto, desde este andamiaje de control mediático, acciones de desinformación tendrán lugar para tomar el control de la opinión pública en la nación bolivariana.

Para la analista venezolana y experta en redes sociales digitales, Larissa Costas, es necesario “esperar cualquier cosa”, conforme nos acerquemos a la cita electoral.

“En primer lugar porque estas empresas no actúan bajo parámetros éticos y actúan como mercenarios de la información. Están disponibles para el mejor postor. Hay un informe de TrendMicro titulado Fake News Machine: cómo los propagandistas abusan de internet y manipulan al público, en el que identifican tres elementos esenciales de la noticia falsa y las operaciones de desinformación. En primer lugar, que el propagandista conoce que está mintiendo, en un acto consciente. En segundo lugar, el uso de las herramientas para amplificar el mensaje y, por último, las redes sociales. Venezuela tiene por adversario al imperio más sofisticado desde el punto de vista tecnológico, que está tremendamente motivado ante la posibilidad de hacerse con los recursos de la nación. Por último, las redes sociales cobrarán seguramente un mayor protagonismo por el contexto de las elecciones en tiempos de pandemia”, señala.

Para Costas en lo que respecta al ataque contra Venezuela, la magnitud e importancia de las operaciones de manipulación de información en redes sociales que se ponen en marcha, son teledirigidas desde el propio Departamento de Estado.

“La campaña de desinformación, manipulación y fake news desplegadas contra Venezuela parece presentar diferentes fases o niveles para el despliegue de los datos. Por ejemplo, un nivel estaría representado por las acciones de propaganda de CLS en Facebook. Pero en el año 2019, con la marca de la política exterior estadounidense (Departamento de Estado), se desplegó la campaña #EstamosUnidosVE que cumplía con los parámetros establecidos por Facebook como descriptores de una campaña de Fake News”, apunta.

Larissa Costas hace un recuento que vale la pena destacar porque ilumina a través de los datos, el esfuerzo impreso en modificar la opinión pública en la nación venezolana, a partir de que Juan Guaidó se autoproclamara como presidente interino del país.

En 2019, en Facebook, el Departamento de Estado distribuyó publicidad para impactar a venezolanos y venezolanas entre 18 y 45 años, en la que se hacía acusaciones contra el Gobierno de Venezuela alusivas a corrupción, robo, asociación para delinquir e incluso se acompañaban con imágenes muy escandalosas en las que se maldecía al presidente venezolano.

Esta campaña también se ejecutó en Twitter: del 1 de enero al 9 de abril del año pasado recabamos 757 tuits y retuits de la cuenta oficial del Departamento de Estado en español.

En el mes de enero del 2019, casi el 75 por ciento de los tuits emitidos desde esa cuenta, en concreto 88 tuits fueron hostiles contra Venezuela, mientras que apenas el 25,4 por ciento hablaba de la relación con otros Estados (30 tuits). En febrero, la conversación sobre relaciones con otros Estados, se incrementó ligeramente en casi un 10 por ciento, y en marzo establecieron una conversación del 50 por ciento, es decir, la mitad de la voz del Departamento de Estado, gritaba contra Venezuela.

A juicio de Costas, este entramado de manipulación está comenzando a ser un verdadero problema de alcance global. “Se trata del desarrollo de herramientas prácticamente imperceptibles pero muy persuasivas para manipular la opinión y el pensamiento de las personas. Vamos rumbo a convertirnos en una realidad distópica, si es que no lo somos ya”, señala.

https://kontrainfo.com/revelan-los-nexos-de-facebook-con-cls-strategies-manipulacion-de-redes-al-servicio-de-la-cia-con-financiacion-de-usaid-y-ned/

Más información:
– Es la OTAN quien indica a Facebook las cuentas que debe censurar
– Facebook: uno de los mecanismos de propaganda del imperialismo y el sionismo
– Facebook ha creado un grupo de expertos en manipular elecciones
– Facebook reconoce que difunde propaganda política falsa procedente de los gobiernos

El confinamiento ha reducido los ingresos de los trabajadores en 3,5 billones de dólares

Las medidas políticas implementadas con el pretexto de la pandemia han destruido 500 millones de puestos de trabajo durante los tres primeros trimestres de este año y han reducido en 3,5 billones de dólares los ingresos de los trabajadores, según el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

La principal afectada ha sido la economía sumergida, informal y precaria, que permite sobrevivir a los trabajadores más explotados del mundo.

El nuevo informe sobre los efectos del confinamiento en el mercado laboral mundial es el sexto que elabora la organización con sede en Ginebra y empeora las cifras del anterior estudio de junio.

Los 500 millones de puestos de trabajo perdidos equivalen a una caída del 17,3 por ciento de las horas de trabajo.

La pérdida de horas de empleo en España ha rondado el 6 por ciento, pero en países como Perú, uno de los que tiene más empleo informal, la pérdida interanual de horas de trabajo superó el 50 por ciento entre abril y junio.

La reducción de horas de trabajo y de salarios se ha debido a las medidas políticas adoptadas por los gobiernos con la excusa de la pandemia que, especialmente durante los confinamientos masivos, supusieron el cierre de muchas actividades laborales, algo que según la OIT aún afecta a la mayor parte del planeta.

La OIT subraya que el 94 por ciento de los trabajadores reside en países en los que se siguen aplicando confinamientos y restricciones de movilidad que afectan a aquellos para los cuales su actividad laboral es sinónimo de supervivencia.

Uno de cada tres trabajadores, añade el informe, reside en países donde la mayoría todos los lugares de trabajo siguen cerrados.

https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/documents/briefingnote/wcms_755930.pdf

La censura elimina de internet los artículos científicos contra las mascarillas

La revista especializada “Oral Health Group” ha retirado de su sitio web un artículo de investigación de 2016 que concluía que las mascarillas no sirven para detener la propagación de enfermedades.

La excusa que ofrece la revista es que el artículo “ya no es relevante en el clima actual” (1).

El artículo era una síntesis de los estudios de investigación realizados sobre la eficacia de las mascarillas como herramientas de prevención de enfermedades. En general, la revisión encontró pruebas de que las mascarillas tienen poco o ningún valor como herramienta de control de infecciones.

El autor era John Hardie, un dentista especializado con 30 años de experiencia en el control de infecciones. El artículo incluía más de 30 referencias y fuentes de revistas académicas y estudios debidamente revisados.

La reconstrucción telemática del artículo censurado (2) muestra que permanecía intacto el 25 de junio y desapareció entre el 2 al 9 de julio, siendo reemplazado el 10 de julio por la declaración oficial de la revista.

La censura de la revista no dice que el estudio fuera erróneo y que se hubieran apercibido de ello cuatro años después de publicarlo. Lo que ha cambiado es la situación o, como dicen ellos mismos, “el clima actual”.

No puede extrañar que luego algunos digan que no hay pruebas de tal o cual tesis, o que los gregarios sostengan que quien se opone a las mascarillas es eso que llaman “la ultraderecha”.

Los domesticados juegan con ventaja. No es la primera vez ni será la última en la que las pruebas desaparecen por intereses espurios.

El doctor Denis Rancourt llevó a cabo una revisión de las publicaciones científicas existentes sobre las mascarillas que apareció en ResearchGate el 3 de junio, luego desapareció y también se ha podido recuperar para internet (3).

Los problemas de todo tipo que las mascarillas causan a la salud son conocidas desde siempre y en mayo ya lo denunció una farmacéutica en Tele5 que, si el lector no se da prisa en descargar, puede desaparecer de internet en cualquier momento (4).

Al principio de la pandemia el gobierno no exigió mascarillas y luego pasó a exigirlas, no por una cuestión científica sino porque ya las había en el mercado.

En algunos países es obligatoria y en otros no porque la ciencia cambia en cuanto cruzas las fronteras.

Sin embargo, no hay que perder de vista que la cuestión no es la mascarilla, ni la ciencia, ni la salud sino la censura y la histeria que han introducido en buena parte del mundo, con la plena complicidad de quienes dicen hablar en nombre de una “izquierda” que a cada paso da síntomas de servilismo y postración, convocando reuniones y concentraciones donde las mascarillas son imprescindibles para participar.

De verdadera vergüenza. Como en la Edad Media, oscilamos entre la censura y el linchamiento mediático.

(1) https://www.oralhealthgroup.com/features/face-masks-dont-work-revealing-review/
(2) https://web.archive.org/web/20200625094522/https://www.oralhealthgroup.com/features/face-masks-dont-work-revealing-review/
(3) https://archive.org/details/covid-censorship-at-research-gate-2/mode/2up
(4) https://www.telecinco.es/informativos/salud/alertan-hongos-rozaduras-dermatitis-uso-mascarillas-coronavirus_18_2944995275.html

La guerra electrónica entre Gran Bretaña y Rusia ha alcanzado su máximo apogeo

La guerra electrónica ha alcanzado su máximo apogeo. Gran Bretaña ha estado tratando de interferir los sistemas rusos de defensa antiaérea y la respuesta que va a recibir a la provocación puede cambiar las relaciones diplomáticas entre ambos países para siempre.

Rusia ha amenazado con una desestabilización completa de las defensas británicas. No sólo está dispuesta a enviar regularmente sus cazas y bombarderos estratégicos a las fronteras de las islas, sino también a hacer frente a la destrucción del sistema de defensa aérea y de misiles de Gran Bretaña colocando allá sus medios más poderosos de guerra electrónica.

Rusia lleva mucha ventaja en este terreno. En comparación con Gran Bretaña, tiene una fuente casi inagotable de influencia militar. En particular, los bombarderos estratégicos de las fuerzas aeroespaciales rusas están listos para volar regularmente cerca de las fronteras británicas y, si es necesario, las naves de guerra rusas equipadas con modernos sistemas de guerra electrónica de largo alcance pueden bloquear durante horas, días, semanas e incluso meses todas las comunicaciones británicas.

“Si Londres quiere medir su fuerza, Albion puede estar preparado para cortar toda comunicación con el mundo exterior. Las comunicaciones por satélite, el acceso a Internet, el funcionamiento de los sistemas de defensa aérea y de radar, instalaciones de posicionamiento global… Rusia puede desactivar fácilmente todo esto, cubriendo el Reino Unido con una banda continua de influencia electrónica. De hecho, Rusia ni siquiera violará nada, pero podemos decir con confianza que dentro de unos días comenzará el verdadero caos en Londres”, ha señalado un experto en Avia Pro, la revista oficiosa de la aviación militar rusa.

El exceso de mortalidad en España tampoco ha sido consecuencia de la pandemia exclusivamente

Todos los gobiernos del mundo han falsificado las cifras de fallecidos que atribuyen al coronavirus. A falta de datos fiables, se hace necesario recurrir a un índice indirecto, que es el exceso de mortalidad, es decir, el número de muertes habidas por todos los conceptos.

Pero el exceso de mortalidad, cualquiera que sea el dato exacto, tampoco es atribuible al virus, al menos de forma exclusiva, como insisten en hacernos creer. Al menos una parte de los fallecidos son consecuencia directa del confinamiento y otros de la dedicación de los recursos sanitarios a una única enfermedad, con olvido de todas las demás.

Una encuesta de la OMS ha revelado que el 94 por ciento de un total de 155 países ha reasignado parcial o totalmente a los trabajadores sanitarios dedicados a las enfermedades no transmisibles para responder a la pandemia. De ahí que en los hospitales los pediatras hayan atendido a pacientes con enfermedades respiratorias atribuidas al virus.

Lo mismo ha ocurrido en España, donde los muertos por infarto han aumentado un 88 por ciento durante la llamada “primera ola”.

El año pasado la Sociedad Española de Cardiología elaboró un estudio para comparar la forma en que se trataban los infartos en las diferentes comunidades autónomas o en los diferentes hospitales de las autonomías.

“Cuando comenzó la pandemia del Covid, aprovechando que ya existían estos datos, decidimos comparar si había cambiado la forma en que se trata a estos pacientes como consecuencia del virus”, explica Javier Martín Moreiras, cardiólogo del Hospital de Salamanca, que participa en el estudio.

En la comparación de ambos periodos de 2019 y 2020 se apreciaron notables diferencias, tanto en la mortalidad por infarto como en el número de casos tratados y los retrasos en recepcionar a los enfermos.

“Inicialmente observamos una reducción del 40 por ciento que, posteriormente y con datos que se ampliaron a más semanas de pandemia, se situó en un 28 por ciento menos de pacientes con síntomas compatibles con infarto que no fueron asistidos”, indica el cardiólogo Oriol Rodríguez Leor, primer firmante del estudio.

La segunda estadística alarmante es la referente a la mortalidad, que durante el mismo periodo de tiempo creció en un 88 por ciento. ¿Las causas? El miedo mata y el pánico mucho más. Tanto en la atención primaria como en los hospitales se redujo el número de consultas por miedo a acudir a un centro de salud.

Otro motivo es el colapso del transporte sanitario. “No solo es que los pacientes tuvieran miedo a ir al Hospital. También afecta que los retrasos en la atención fueron mayores, porque si el infarto coincide en una época en la que las ambulancias están atendiendo a un montón de pacientes con Covid, o tienen que prepararse los epis… Lo que quedó claro es que los traslados de los pacientes fueron más tardíos y eso influye”, señala Javier Martín.

El tiempo de atención al infarto pasó de una media de 200 minutos a 233 minutos, media hora más de tardanza desde que el paciente alerta de un posible infarto hasta que recibe tratamiento de los especialistas.

Una parte de los infartados se murieron de miedo y otra parte esperando la llegada de la ambulancia.

https://www.lagacetadesalamanca.es/salamanca/las-consecuencias-indirectas-del-covid-la-mortalidad-por-infarto-crecio-un-88-MF4700871

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies