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Ahora la Organización Mundial de la Salud se pronuncia contra el confinamiento

La pandemia cada día nos trae una sorpresa, por lo menos. Ahora la Organización Mundial de la Salud ha dado marcha atrás en su postura original sobre el confinamiento y ha pedido a los gobiernos del mundo que no cierren sus economías porque sólo provocan pobreza.

En una grabación de vídeo de Spectator TV que se publicó el viernes en Youtube (*), el doctor David Nabarro hizo un llamamiento a los dirigentes mundiales para que dejen de recurrir “al confinamiento como su principal método de control” de la pandemia.

Lo único que han conseguido los confinamientos es pobreza, sin que hayan salvado las vidas de nadie. “Los cierres sólo tienen una consecuencia que nunca jamás se debe menospreciar, y es conseguir que la gente pobre sea mucho más pobre”, dijo Nabarro.

Nabarro hace un llamamiento a los dirigentes del mundo diciéndoles que dejen de “usar los confinamientos como su principal método de control” de la pandemia.

“En la Organización Mundial de la Salud no abogamos por los cierres como medio principal de control de este virus”, dijo Nabarro a The Spectator.

El confinamiento sólo está justificado cuando se impone “para ganar tiempo para reorganizar, reagrupar, reequilibrar sus recursos, proteger a sus trabajadores de la salud que están agotados, pero en general, preferimos no hacerlo”.

La principal crítica de Nabarro al confinamiento se refiere al impacto mundial, ya que las economías más pobres han sido afectadas indirectamente. “Basta con mirar lo que ha sucedido con la industria del turismo en el Caribe, por ejemplo, o en el Pacífico, porque la gente no se ha ido de vacaciones”, dijo.

“Miren lo que le ha sucedido a los pequeños agricultores de todo el mundo […] Miren lo que está pasando con los niveles de pobreza. Parece que la pobreza mundial se va a duplicar el próximo año. Puede que tengamos al menos el doble de desnutrición infantil”.

La OMS piensa que los confinamientos en Australia, España o China fueron innecesarios en gran medida. En su lugar, Nabarro aboga por un nuevo planteamiento para contener el virus.

“Apelamos a todos los dirigentes mundiales para que dejen de recurrir al confinamiento como principal método de control. Desarrollen mejores sistemas para hacerlo. Trabajen juntos y aprendan unos de otros”.

A Nabarro le preguntaron por la Declaración de Great Barrington de miles de científicos del mundo y dijo que sólo tenía cosas buenas que decir sobre ella: “Un punto realmente importante del profesor Gupta”, dice.

(*) https://www.youtube.com/watch?v=x8oH7cBxgwE

Más información:
– La Organización Mundial de la Salud dice ahora que nunca ha aconsejado el confinamiento para frenar la pandemia
– La OMS ya no recomienda el confinamiento por sus efectos negativos sanitarios, sociales y económicos
– La OMS pone a Suecia como ejemplo de tratamiento modélico de la pandemia por no imponer el toque de queda

La ocultación de las responsabilidades políticas por las muertes habidas durante la pandemia

Una buena manipulación se compone de tres ingredientes: números, comparación entre distintos números y la firma de catedráticos “de prestigio” de alguna universidad igualmente “prestigiosa”. Sin eso no se puede llevar a un telediario.

El sábado el periódico belga Le Soir, el más leído del país, titulaba: “Coronavirus: el mayor exceso de mortalidad desde la Segunda Guerra Mundial” (*). El artículo se basaba en un estudio de un centro de investigación demográfica de la Universidad Católica de Lovaina.

“En Bélgica, como en muchos otros países del mundo, los meses de marzo, abril y mayo de 2020 resultaron ser excepcionalmente dramáticos en cuanto a la mortalidad. Esta constatación es particularmente cierta para el período comprendido entre mediados de marzo y finales de abril, que se caracteriza por una tasa de mortalidad excesiva hasta el doble en comparación con la tendencia media del período 2016-2019”, explican los académicos.

Por lo tanto, lo mismo que en España, también en Bélgica ha existido un importante exceso de mortalidad, que como bien, dicen es “particularmente cierta” para el pico de la pandemia, es decir los meses de marzo y abril de este año.

El truco consiste en hablar, por un lado, de sólo un par de meses que, por el otro, se mezclan con promedios anuales de un periodo de cuatro años anteriores.

Dicho truco va acompañado de otro: si ha habido un exceso de mortalidad, ¿cuál es la causa de la misma? En este punto los académicos se tambalean bastante: “Aunque no es directamente atribuible como tal a la Covid-19, el fenómeno está, sin embargo, en gran medida vinculado a esta pandemia”.

Ya ven que no es tan claro como parece: el exceso de mortalidad “no es directamente atribuible” al virus, pero está “vinculado en gran medida” a la pandemia. Por supuesto, el confinamiento queda totalmente fuera del cuadro. ¿No ha muerto nadie a causa del confinamiento?, ¿no está el confinamiento ligado “en cierta medida” con el exceso de mortalidad?

Como los lectores se llevan mal con los números, el tercer truco de la manipulación consiste en hacer comparaciones, en el caso de Bélgica con una guerra, una ocupación militar y una posguerra que aún tienen enormes resonancias en su historia reciente.

Los manipuladores lo podían haber comparado con algo mejor, como la gripe asiática de 1957 o con la gripe de Hong Kong de 1968, pero en tal caso la pandemia hubiera pasado mucho más desapercibida, casi como un vulgar resfriado, o como se decía en España durante el franquismo, como una “pulmonía”.

Cuando decimos que el exceso de mortalidad ha estado causado, al menos en parte, por el confinamiento y otras medidas políticas conexas, como la dedicación exclusiva del sistema sanitario al virus, tenemos que buscar responsables políticos.

Por el contrario, cuando achacamos las muertes única y exclusivamente a la pandemia, ocultamos dichas responsabilidades como si se tratara de una maldición del destino.

(*) https://plus.lesoir.be/330682/article/2020-10-09/coronavirus-la-plus-forte-surmortalite-depuis-la-seconde-guerre-mondiale

Alto el fuego y violación del alto el fuego en la guerra de Alto Karabaj

Ayer Rusia consiguió la firma de un alto el fuego en la guerra entre Armenia y Azerbaián y esta madrugada ambas partes ya se acusaban mutuamente de haberlo violado.

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, anunció un alto el fuego humanitario en Alto Karabaj con efectos inmediatos para intercambiar prisioneros y cadáveres.

“Se ha anunciado un alto el fuego, a partir de las 12:00 del mediodía del 10 de octubre de 2020, con fines humanitarios para el intercambio de prisioneros de guerra y otros detenidos, así como los cadáveres de los fallecidos, que se intercambiarán de acuerdo con los criterios del Comité Internacional de la Cruz Roja”, decía la declaración de Moscú.

Según el comunicado, Bakú y Ereván acordaron iniciar conversaciones sobre la guerra de Karabaj. “La República de Azerbaiyán, la República de Armenia, con la mediación de los Copresidentes del Grupo de Minsk de la OSCE, sobre la base de los principios básicos del arreglo, está iniciando negociaciones sustantivas con miras a llegar a un arreglo pacífico lo antes posible”, dijo Lavrov.

Pero esta madrugada los beligerantes ya se acusaban mutuamente de violar la tregua.

Las fuerzas armenias acusan a las azeríes de violar la tregua. “Desafiando la tregua humanitaria anunciada a las 12:00 del 10 de octubre, las unidades azerbaiyanas lanzaron un ataque a la región de Karahambeyli a las 12:05”, hora local, denunció el ejército de la autoproclamada “República de Artsaj”.

Por su parte, el Ministro de Asuntos Exteriores de Azerbaián, Jeyhun Bayramov, acusó a lo que llamó “las fuerzas de ocupación de Armenia” de continuar sus actividades militares, refiriéndose a un ataque contra las posiciones de Azerbaián en la tarde de ayer, violando el acuerdo de Moscú.

Desde el 27 de septiembre, los armenios de la autoproclamada “República de Artsaj”, apoyados por Armenia, y las fuerzas azeríes han entablado combates por el enclave que ambos países reclaman.

El número oficial de muertos asciende a más de 400, incluidos 22 armenios y 31 civiles azeríes, una cifra que podría ser mucho más alta, ya que cada parte afirma haber eliminado a miles de soldados enemigos.

Situado en el sur del Cáucaso, Alto Karabaj es un territorio de población mayoritariamente armenia, aunque formalmente pertenece a Azerbaián desde la formación de la URSS en 1924.

En 1988 los armenios convocaron un referéndum no oficial para salir de Azerbaián. El Soviet local pidió a Moscú su retorno a Armenia. Se produjeron altercados y graves matanzas entre ambas partes.

Con la liquidación de la URSS, en diciembre de 1991 se convocó otro referéndum y la población aprobó formar un Estado independiente, al que llamó “República de Artsaj”. Bakú reaccionó con un ataque militar y el ejército armenio invadió la región para defender a la población, desatándose una guerra que duró dos años.

En 1993 cuatro resoluciones de la ONU pedían al ejército armenio que saliera de Alto Karabaj. Desde entonces la situación no ha cambiado y las tropas armenias siguen ocupando la zona.

La diferencia es que ahora la influencia del imperialismo se ha reducido notablemente, lo mismo que en toda la región del Mediterráneo oriental y Oriente Medio (Libia, Siria). El protagonismo corresponde a Rusia y, en menor medida, a Turquía e Irán. Las distintas “revoluciones de colores” que el imperialismo ha intentado en Georgia (2003) y Azerbaián (2005) no han cambiado la correlación de fuerzas.

La presencia del imperialismo se pone en la balanza con el cuarto protagonista que periódicamente asoma la nariz por la zona, Israel, que mantiene una cooperación militar muy estrecha con Azerbaián, lo cual le permite amenazar la frontera norte de Irán. Al mismo tiempo, también mantiene buenas relaciones con el gobierno de Ereván.

Pandemia: los imperialistas tratan de crear una economía de guerra total

El confinamiento y cierre de fronteras forman parte de los ataques sucesivos del imperialismo contra China, lo mismo que Hong Kong, Huawei, Tik Tok o Xinjiang, por poner algunos ejemplos.

La economía de China depende de las exportaciones. Su mayor comprador es Estados Unidos, que desde 2018 ha elevado los aranceles entre un 10 y un 25 por ciento.

El 17 por ciento de la producción china se vende a países que ya no pueden pagarlas o cuyo poder adquisitivo ha quedado mermado por meses de confinamiento. China está obligada a bajar los precios.

Las sanciones de Estados Unidos contra Irán, Venezuela y otros países tienen por objeto reducir las exportaciones de petróleo a China.

El proyecto de Nueva Ruta de la Seda está al borde del colapso. Las exportaciones chinas de capital para construir infraestructuras (ferrocarriles, vías fluviales, presas, puertos, centrales de energía) suman 3 billones de dólares que los 138 países del Teercer Mundo no van a poder devolver.

Para acabar con la competencia, Estados Unidos y Gran Bretaña se han lanzado contra las empresas chinas de alta tecnología. La directora financiera de Huawei está encarcelada. Los científicos y estudiantes chinos están siendo expulsados.

La presión sobre las industrias chinas de exportación amenaza con hundir el sistema bancario chino.

Si el confinamiento falla, Estados Unidos tratará de imponer un bloqueo marítimo de China. Los imperialistas han aumentado sus gastos militares, en particular en armas avanzadas y nucleares. Estados Unidos ha enviado una flota con dos portaaviones a las aguas costeras de China. Australia está construyendo una base en una isla avanzada frente a China, los ejércitos japonés y coreano han sido reforzados y Japón va permitir la instalación de armas nucleares en su territorio.

Frente a tales amenazas, China tiene que aumentar su gasto militar en unos 300.000 millones de dólares adicionales auales. Supone una sangría económica en el momento más inoportuno. China está adoptando una automatización en gran escala que requiere grandes inversiones de capital.

El proyecto de los imperialistas se orienta a crear una economía de guerra total, un intento de subyugar a China. En el terreno interior supone una drástica reducción de los salarios y del nivel de vida, unido al recurso sistemático a la represión y al estado de guerra para evitar cualquier protesta.

La “nueva normalidad” es la vieja política de “apretarse el cinturón”, de recortes, de acabar con todos y cada uno de los derechos sociales, con las pensiones, con la educación gratuita, con las viviendas sociales… absolutamente con todo.

Como se está comprobando en España, los más fanáticos defensores de esa “nueva normalidad” son los de la izquierdita raquítica, cada vez más domesticada, partidarios de vaciar las calles para siempre. Del trabajo a casa y de casa al trabajo.

Las mascarillas causan enfermedades neurodegenerativas que no tienen cura

La doctora Margarite Griesz-Brisson es una especialista alemana en neurofisiología y neurotoxicología. Ha grabado un vídeo sobre los efectos de las mascarillas en el cerebro que traducimos y extractamos:

La reinhalación del aire que respiramos conduce indudablemente a una deficiencia de oxígeno y a la saturación de dióxido de carbono. Sabemos que el cerebro humano es muy sensible a la falta de oxígeno. Hay células nerviosas, por ejemplo en el hipocampo, que no pueden estar sin oxígeno durante más de 3 minutos [porque] no sobreviven.

Los síntomas de alerta agudos son dolores de cabeza, somnolencia, mareos, problemas de concentración y tiempo de reacción retardado, que son reacciones del sistema cognitivo.

Sin embargo, cuando se sufre una privación crónica de oxígeno, todos estos síntomas desaparecen a medida que uno se acostumbra. Pero su funcionamiento sigue siendo deficiente y la falta de oxígeno del cerebro continúa progresando.

Sabemos que las enfermedades neurodegenerativas tardan años, incluso décadas, en desarrollarse. Si Usted olvida su número de teléfono hoy, indica que el proceso de degradación en su cerebro comenzó hace 20 ó 30 años.

Puede que piense que se ha acostumbrado a llevar una máscara y a respirar el aire que acaba de exhalar, pero el hecho es que los procesos degenerativos de su cerebro se amplifican a medida que su privación de oxígeno continúa.

El segundo problema es que las células nerviosas del cerebro son incapaces de dividirse normalmente. Por lo tanto, si nuestros gobiernos son lo suficientemente generosos como para permitirnos quitarnos las mascarillas y respirar oxígeno libremente de nuevo en unos pocos meses, las células nerviosas perdidas no se regenerarán. Lo que está perdido está perdido.

No llevo mascarilla, necesito que mi cerebro piense. Quiero pensar con claridad cuando cuido a mis pacientes, y no ser anestesiada con dióxido de carbono.

No hay ninguna excepción médica para la [imposición] de mascarillas porque la falta de oxígeno es peligrosa para todos los cerebros. Todo ser humano debe poder decidir libremente si quiere llevar una mascarilla absolutamente ineficaz para protegerse de un virus.

Para los niños y adolescentes, las mascarillas son una prohibición absoluta. Los niños y adolescentes tienen un sistema inmunológico extremadamente activo y adaptable y necesitan una interacción constante con el microbioma de la tierra. Sus cerebros también son increíblemente activos porque tienen mucho que aprender. El cerebro del niño, o del adolescente, está sediento de oxígeno. Cuanto más activo metabólicamente sea el órgano, más oxígeno necesita. En los niños y adolescentes, cada órgano es metabólicamente activo.

Privar al cerebro de un niño o adolescente de oxígeno, o restringirlo de cualquier manera, no sólo es peligroso para su salud, sino que es absolutamente criminal. La falta de oxígeno inhibe el desarrollo del cerebro y el daño resultante no puede ser reparado.

El niño necesita el cerebro para aprender, y el cerebro necesita oxígeno para funcionar. No necesitamos un estudio clínico para saber eso. Es un hecho fisiológico simple e incontrovertible. La falta de oxígeno inducida consciente y deliberadamente es un peligro absoluto para la salud y una contraindicación médica absoluta.

En medicina una contraindicación absoluta significa que ese medicamento, terapia, método o medida no debe utilizarse, y no se permite su uso. Para obligar a toda una población a utilizar una contraindicación médica absoluta, deben existir razones precisas y serias para hacerlo, y estas razones deben presentarse a los organismos interdisciplinarios e independientes competentes para su verificación y autorización.

Cuando dentro de diez años la demencia aumente exponencialmente y las generaciones más jóvenes no puedan alcanzar su potencial innato, no servirá de nada decir que “no necesitábamos las mascarillas”.

https://www.youtube.com/watch?v=pd22FGeuyog

Trump: gracias al covid suben las encuestas y suben las acciones

Trump está sano y siempre lo estuvo, pero en medio de una pandemia el mejor agente de publicidad del mundo debía pasar por el trance porque estamos en campaña electoral y las farmacéuticas cotizan al alza en bolsa gracias a las vacunas.

El coronavirus da votos y dinero; suben las encuestas electorales y sube la bolsa porque el Presidente de Estados Unidos siempre está en la primera plana.

Los noticiarios aseguran que Trump recibió su dosis de un medicamento llamado “regeneron” e inmediatamente las acciones de la empresa farmacéutica que lo tiene patentado subieron bruscamente un 7 por ciento. Este año las ganancias anuales superan ya el 60 por ciento y la cotización bursátil llegó a su punto máximo el mismo día que Trump abandonó el hospital.

El cabecilla de Regeneron, Leonard Schleifer, no sólo es un capitalista sino un médico amigo de Trump. Ambos son miembros del club de golf que Trump tiene en Westchester, Nueva York. Naturalmente su empresa participa en el festín Velocidad Punta (Warp Speed) de la que tanto hemos hablado aquí.

En julio Regeneron recibió 450 millones de dólares de dinero público para correr en la carrera de la vacuna contra el coronavirus.

Trump fue accionista de Regeneron, así como de Gilead, fabricante del “remdesivir”, que también toma para su propia “lucha contra el coronavirus”. Figura en su declaración de haberes de 2017, aunque no en la de este año.

Regeneron es una de las muchas empresas biotecnológicas y farmacéuticas cuya cotización se ha disparado en bolsa gracias a la ola de histeria y al flujo de dinero público. Comenzó las pruebas en cobayas humanas para su cóctel de anticuerpos en junio y comenzó una prueba de fase 3 sólo un mes después.

Sin embargo, el fármaco aún no ha sido aprobado por la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos), por lo que uno de los médicos de Trump ha hecho una solicitud para poder suministrárselo a Trump con carácter experimental.

Hasta el momento de publicitarse su “enfermedad”, Trump iba hasta 14 puntos por debajo de Biden; ahora puede empezar a darle la vuelta a la situación porque habla de la pandemia en primera persona. A sus 74 años, forma parte del “grupo de riesgo”.

El confinamiento tiene un impacto psicológico a largo plazo, especialmente si se prolonga, según la Cruz Roja

El confinamiento tiene un impacto psicológico a largo plazo, especialmente si la situación se prolonga. Muchas personas corren el riesgo de morir en soledad y desesperación, aflicciones que matan “en silencio”, dijo en marzo Jagan Chapagain, secretario general de la Federación Internacional de la Cruz Roja (*).

Es una cuestión importante que “afecta a millones y millones de personas” y, a causa de ello, la demanda de apoyo psicosocial ha «aumentado dramáticamente», dijo Chapagain.

El Presidente de la FICR, Francesco Rocca añadió durante una conferencia de prensa en Italia que “el riesgo de suicidio aumenta cuando las personas están aisladas”. Se pide a millones de personas que se queden en casa para tratar de frenar la pandemia, lo que aumenta los niveles de depresión, ansiedad y otros problemas de salud mental, según los dirigentes de la Cruz Roja.

El estrés “también tiene un impacto en la salud, en las relaciones sociales», dijo Chapagain, señalando el riesgo de aumento de los casos de violencia doméstica. Los dos miembros de la Cruz Roja dijeron que así se desprende de sus conversaciones con los trabajadores de sanidad.

Para “las personas frágiles, el aislamiento tiene muchas consecuencias”, dijo, a informó de que una enfermera italiana se había suicidado unos días después de dar positivo porque temía haber transmitido la enfermedad a otros.

“Echamos de menos los abrazos”, dijo, contando cómo él mismo no había podido abrazar a una voluntaria de la Cruz Roja que lloraba porque acababa de perder a su madre.

“Incluso en zonas de conflicto, podemos abrazarnos cuando tenemos miedo. Lo terrible de esta [pandemia] es la falta de contacto físico entre los humanos”, concluyó.

(*) https://www.bfmtv.com/international/coronavirus-pres-de-la-moitie-du-monde-en-confinement_AN-202003280002.html

Reestructuración demográfica y reorganización del capital: lo que no logró el Club de Roma lo ha logrado el confinamiento y la ‘alarma sanitaria’

Las elucubraciones sobre el destino de la sociedad capitalista, tienen reducido impacto en la vida diaria y el análisis que la izquierda está haciendo. La psicología hu­mana está siendo programada para ser tan cortoplacista que difícilmente podemos concentramos por mu­cho tiempo en problemas que superan un horizonte temporal relativamente corto, hasta que es demasiado tarde. Leer más

El confinamiento está produciendo efectos devastadores en la salud publica a corto y largo plazo

Más de 16.000 científicos y profesionales sanitarios ya han firmado la Declaración de Great Barrington, que aboga por una política sanitaria alternativa para tratar la pandemia de coronavirus, ya que el confinamiento está produciendo “efectos devastadores en la salud publica a corto y largo plazo”.

A la Declaración se han unido más de 150.000 personas particulares.

El nombre de la Declaración procede de la localidad estadounidense en la que fue redactada y se publicó el 4 de octubre en internet (*) y que está accesible en castellano. Entre los promotores figuran tres epidemiólogos y expertos en salud pública de las universidades de Harvard, Oxford y Stanford.

Se trata de Martin Kulldorff, profesor de Medicina en Harvard; Sunetra Gupta, profesor de epidemiología teórica en Oxford; y Jay Bhattacharya, profesor de Economía y Medicina de Stanford.

La declaración sostiene que la política sanitaria implementada hasta ahora conducirá en los próximos años a un mayor exceso de mortalidad, “siendo la clase trabajadora y los miembros más jóvenes de la sociedad sobre quienes recae el peso más grande de estas medidas. Mantener a los niños fuera de las escuelas es una grave injusticia”.

El aumento de la desnutrición en el mundo ha sido otra de las consecuencias del confinamiento. Los cierres de fronteras, las cuarentenas y las restricciones de viajes han interrumpido las cadenas de suministros de alimentos. Esto se refleja en un riesgo de 12.000 muertes por hambre diarias, superiores a los 10.000 muertos por coronavirus que se registraron en todo el mundo el 2 de abril.

Los firmantes defienden el principio de lo que llaman como Protección Focalizada. Dado que una persona en la tercera edad tiene una posibilidad 1.000 veces mayor de morir por coronavirus que un joven, dice la Declaración, una aproximación «estratificada por edades» podría permitir un reparto más adecuado de los recursos para centrarse en los pacientes de alto riesgo y ancianos, permitiendo a las personas sanas mantener abiertos los comercios y a niños y adolescentes seguir asistiendo a escuelas e institutos.

La Protección Focalizada reduciría los “daños colaterales” de los confinamientos, incluyendo las muertes por suicidio, una reducción de la inmunidad en la infancia, y los incrementos en la violencia machista y los abusos familiares.

También permitiría a la población de bajo riesgo mantener su actividad laboral, lo que ayudaría a alcanzar una inmunidad colectiva más rápidamente, reduciendo la duración y la intensidad de los confinamientos.

(*) https://gbdeclaration.org/la-declaracion-de-great-barrington-sp/

El Ministerio de Salud ordenó a los epidemiólogos chilenos que falsificaran los datos de la pandemia

“Recuerdo con mucha claridad un día que nos piden que cambiemos la información. El ministro informaba con un sistema desconocido para nosotros, paralelo, que primero eran llamados telefónicos, luego un código de acceso que ponían los totales. Informaba estas cifras en la mañana, previo a que publicaremos los informes. El 24 de abril, porque previamente el valor absoluto reportado desde Epidemiología era siempre inferior a lo reportado por el ministro, ese día pasó que la información que estaba en Epivigila sobrepasó lo informado por [el ministro de Salud] Mañalich. Así que cuando ya había recibido la base de datos, mi jefatura directa, Rodrigo Fuentes, me indica que por pedido del ministro hay que borrar los últimos registros para hacerlo calzar, porque si bien podía haber diferencias, la información de Epivigila no podía exceder lo informado por el ministro. Nosotros no lo hicimos”.

Esta es parte de la declaración de la exjefa de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud (Minsal), Andrea Albagli Iruretagoyena, entregada el 30 de septiembre al Ministerio Público.

Su testimonio -de 21 carillas- lo dio en el marco de una investigación por presunta diseminación imprudente de gérmenes patógenos en medio de la pandemia, en la que están querellados el Presidente Sebastián Piñera, el exministro de Salud Jaime Mañalich, además de otras autoridades de la cartera de Estado, entre ellas, la subsecretaría Paula Daza.

Albagli dijo que renunció a la entidad porque empezó a hacer un doctorado y debido a que “me sentía éticamente muy incómoda con la forma en que se manejaba la pandemia”.

En relación al día que -según dijo- les pidieron calzar las cifras, señaló que “esta solicitud la realiza mi jefatura directa, pero a nombre del gabinete. Ese día el Gap eran 30 casos, era pequeño. Eran 30 casos de contagio no más. Me piden del gabinete del ministro que vuelva a hacerlo para que se ajuste, entre comillas, el valor sin superar a lo informado por el ministro”.

Y siguió: “Para mí fue muy evidente que eso era impropio, que no lo podíamos hacer. Esta indicación la recibimos a las 11.30 o a las 12.00. El informe (epidemiológoco) lo teníamos listo y lo estábamos terminando, antes de su publicación en la tarde, ahí fue cuando nos pidieron que modificáramos el informe y la base de datos a lo que el ministro había dicho. Fue verbal pero hay más testigos. Estaban todos los de la oficina, Pía Álvarez, Silvina Alvarado, Patricia Cerda, Rocío Martínez, Fabio Paredes, Mario Soto. Todos compartíamos el mismo espacio, excepto dos que estaban ahí circunstancialmente. Estábamos en dependencias del ministerio”.

Dijo que “con la base de datos me refiero a lo que se extrae de Epivigila, lo que se descarga. Lo que ocurrió fue que rechacé la solicitud, porque manipular la base de datos es una irregularidad. Se mantuvo la orden del ministro, que no era admisible, por lo que se pidió que cambiaran el punto de corte de la base, que si era descargada a las 22.00, por ejemplo, se descargaba antes, no recuerdo bien pero el corte se corrió para las 18.00. Adelantaron el punto de corte hasta que hubiera un valor igual o inferior a lo informado por el ministro”.

Consultada por los fiscales respecto a cómo fue la reacción el 24 de abril ante esto, la sicóloga dijo que “sé que había acuerdo entre mis pares, pero solo yo lo verbalicé. Rodrigo Fuentes me responde que era correcto, que era una irregularidad y luego volvió con una segunda propuesta”.

Después le preguntaron si hubo alguna preocupación por las diferencias, a lo que Albagli respondió que “solo en una ocasión, verbalmente, Johanna Acevedo manifestó que estaba preocupada y buscando que esto fuera reparado por el ministro (…) Enviaré los correos que tengo al respecto y una imagen del sistema paralelo creado por el ministro (…) Me llegó y lo guardé para tener registro. Ninguno de los dos eran un sistema avalado por el Departamento de Epidemiología”.

De improviso, Albagli quiso agregar un punto por si después lo olvidaba. Indicó que “si bien es distante a nuestro procedimiento, en conversaciones diversos profesionales nos comunicaron que también informaban directamente al ministro las lesiones del estallido social de manera paralela. Esto lo supe porque participaron en una mesa de riesgo y gestión de información. En un momento hicimos una propuesta de hacer seguimiento a las lesiones del estallido social, formalmente por correo, pero nos respondieron que no debiésemos hacerlo nosotros porque lo hacía el gabinete del ministro directamente”.

En otra parte del interrogatorio, la profesional dijo que “hicimos un análisis sobre el riesgo de morir por Covid en diferentes personas, se dio que los adscritos a Fonasa tenían mayor probabilidad de morir que aquellos que estaban en Isapre. Me pareció información relevante y lo informo a las jefaturas. Hace unos días el ministro Paris dice que hay información que descarta la relación entre letalidad y pobreza, eso falta a la verdad, ya que si bien son modelos complejos sujetos a mejora, al menos hay información relevante que lo sugiere, así que cuando está descartada, no existe información que pueda descartar esta información. Ese correo lo envié el 22 de junio”.

También indicó que cuando se empezó a hablar de meseta, nueva normalidad y retorno seguro, estas fueron recomendaciones que vinieron del “gabiente del ministro o subsecretaría, nunca vinieron de Epidemiología, es más, mi jefatura, Johanna Acevedo, nunca estuvo de acuerdo, no estábamos en una meseta, no se podía hablar de meseta”.

Añadió que “la primera cifra de recuperados tampoco pasó por Epidemiología, fue de gabinete. Nos pidieron publicarlas pero yo señalé que no era ético responder a solicitudes del ministro siendo que lo único que se hacía era publicar el mismo número de personas contagiadas hace dos semanas, pero a nivel internacional no había ningún instrumento que dijera que eso era correcto”.

Después volvió a retomar lo ocurrido el 24 de abril y dijo que renunció, en parte, por ese episodio. “Cuando nos piden manipular la base de datos, que aunque no se haya hecho, se tomó una decisión que si bien no es falta administrativa, sigue siendo reprochable por una decisión de no informar todo lo que se podía informar”, declaró.

“La definición de ‘casos activos’ se construye desde la definición de ‘recuperados’ que se ha adoptado en este ministerio. Dicha definición no se apega a ninguna indicación de organismos internacionales y sus implicancias no son inocuas: estamos comunicando erróneamente que todas las personas que han sido diagnosticadas hace dos semanas ya no son contagiantes y por ende no son ‘casos activos’ y, al no ser precisa esta definición, contribuimos a la propagación del virus en aquellas personas que siguen contagiando luego del período de 14 días”, escribió Albagli en el e-mail.

Y agregó: “Creo firmemente que no podemos publicar cifras irreflexivamente, por lo cual comunico también que si la incidencia actual o ‘casos activos’ (que se construye en base a un supuesto de recuperación que sabemos es equivocado) será desde ahora en adelante obligatorio para incluir en el informe, este es el último informe en el que participaré en su redacción. Haré el traspaso de esta tarea el lunes a quien Uds. consideren del equipo como responsable de darle seguimiento”.

Ante esto, la exfuncionaria indicó que “lo que decía es que la decisión del ministro no tenía sustento, se insistió y por eso escribí ese correo manifestando mi desacuerdo”.

https://www.latercera.com/nacional/noticia/la-declaracion-de-la-exfuncionaria-de-epidemiologia-del-minsal-nos-pidieron-manipular-la-base-de-datos/M7RGV7ZKRBAHTGJ5PPPX2AWSCU/

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