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Desde 1967 más de un millón de palestinos ha sido encarcelados por Israel

Israel efectuó más de 3.400 redadas militares y detuvo a más de 4.600 palestinos en Cisjordania ocupada, denunció el sábado pasado la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) en el Día del Prisionero Palestino.

La OLP condenó el procesamiento de civiles por tribunales militares israelíes en una marcada jornada que recuerda a los 4.500 presos palestinos que permanecen en cárceles israelíes, 168 menores y 440 de ellos encarcelados sin juicio ni acusación.

Desde 1979, los palestinos conmemoran cada 17 de abril esta efeméride en una población que indirecta o directamente se ha visto afectada por alguna detención. La OLP asegura que, desde el inicio de la ocupación en 1967, más de un millón de palestinos ha sido encarcelados por Israel.

La ONG palestina Addameer asegura que con el pretexto de la pandemia, los prisioneros palestinos han sido aislados y se les ha prohibido visitas de abogados y familiares.

Addameer puso el acento en las 41 mujeres que continúan encarceladas y en los menores que en un 85 por ciento denuncian abusos verbales y físicos.

“Israel es el único país del mundo que tiene tribunales militares de menores, exclusivamente para niños palestinos de más de 12 años. Detiene un promedio de 700 anualmente”, aseguró la organización.

Organizaciones sociales y políticas también denunciaron la “detención administrativa”, un sistema legal que permite a Israel detener sin presentar acusaciones, ni pruebas y que se puede renovar indefinidamente cada seis meses.

Un nuevo libro analiza las acciones de la guerrilla antifranquista en Betanzos

“La cuesta de la carretera que va de Mabegondo a San Pedro de Nos y la de Betanzos a Mesón do Vento, en el alto de Montouto, eran de los lugares preferidos para abandonar cadáveres de hombres pasados por la justicia vengativa de una sociedad que comenzaba a masticar unos duros y amargos años de la guerra civil”, asegura el libro “A loita guerrilleira contra o réxime de Franco en Abegondo e comarca de Betanzos”, del exalcalde abegondés Juan José Rocha Carro. El exregidor repasa el contexto sociopolítico y las acciones de la guerrilla antifranquista en la zona, entre las que destacan el asesinato del cura de Vións en noviembre de 1946 en su casa y el de dos guardias civiles en medio de una verbena en la fiestas de invierno de San Tirso, en diciembre de 1947, a manos de guerrilleiros.

Hay indicios, aunque nunca se llegaron a confirmar, de que el incendio provocado que sufrió la Casa do Concello la noche del 20 al 21 de julio de 1948 habría sido también una acción realizada en el marco de la lucha antifranquista, explica el libro, una reedición para su venta en Amazon de capítulos de un volumen que publicó en 1996 bajo el título Abegondo, un curruncho das Mariñas, tras ocho años de investigación en archivos, sobre todo el de la Diputación, y consultas a innumerables ejemplares del Boletín Oficial de la Provincia (BOP) “buscando la palabra Abegondo cuando aún no estaban digitalizados ni había buscador”, explica el autor.

El texto explica cómo, organizados en buena medida por el Partido Comunista, vecinos del entorno llegaron a realizar sonadas acciones en contra del régimen del dictador, pese a que el municipio estaba escasamente movilizado y politizado antes del golpe. “La organización política y sindical en Abegondo era prácticamente nula”, sostiene Rocha en al explicar la situación sociopolítica del municipio en 1936. Sí describe cómo Presedo fue una de las parroquias más activas en los primeros días del alzamiento militar, con acciones como intentar quemar la iglesia parroquial o realizar una importante requisa de armas.

Pequeños grupos de vecinos fueron los días 19 y 20 de julio a casas donde sabían que podían encontrar armas, como las de cazadores o “otras viviendas de vecinos considerados de derechas”, “Entre los visitados, invitándolos a que entregasen las armas, aparecen el marqués de Figueroa, Cupeiro de Abegondo y José Loureda, alcalde en la II República. Esta “improvisada resistencia” surgió en cuanto los vecinos confirmaron que se había producido el levantamiento, en un momento en que contadas casas tenían radio y prensa.

Pese a la escasa organización y sindicación previa, sí existían marcadas tendencias ideológicas. En Presedo había un grupo de “simpatizantes con tendencias de partidos de izquierdas, Partido Comunista especialmente, y algún sindicalista sin llegar a estar formalizados en ningún colectivo a nivel local”, detalla Rocha. También en Crendes había afines a la izquierda. En Mabegondo, había “dos bandos”: la sociedad de agricultores La Armonía y sus afines y los defensores de José Loureda Lago Concheiro, alcalde en la II República y el primero nombrado por el régimen, con enfrentamientos que llegaron a impedir algún pleno.

El Concello se situó provisionalmente en un edificio cedido por Pardo de Andrade en Villamarín. A propuesta de grupo de vecinos, se creó la Junta Local pro Reconstrucción de la Casa do Concello, que recaudó y entregó al Concello 33.091 pesetas y reconstruyó el depósito municipal.

La Casa del Concello quedó “totalmente destruida, resistiendo al fuego solo las cuatro paredes del edificio”, en la noche del 20 al 21 de julio de 1948, por un incendio provocado. Aunque existen indicios de que el fuego pudo ser una acción de la guerrilla, ya que aparecieron en la zona folletos de El Guerrillero y se oyeron consignas republicanas, junto con tiros y dos bombas de mano, la “voz popular” de los vecinos acusaba al que ejercía de oficial interino del Concello, encargado de la Hermandad de Labregos, por su “marcha precipitada a Argentina en la misma noche” del incendio.

—https://www.laopinioncoruna.es/gran-coruna/2021/04/18/abegondo-guerrilleiro-vista-exalcalde-48445525.html

¡Fuera fascistas de nuestros barrios!

Buenas tardes: voy a contar lo que he vivido hoy 15 de abril en Leganés en el mitin de Vox.

Soy una persona con 21 años y estaba sentadx en una fuente dentro de la plaza. Cuando veo mucha más gente con banderas de España y a un señor con la bandera de la Falange española, decido irme porque me estaba produciendo mucha rabia. Me voy hacia donde estaba la gente de “la izquierda” o bueno no fascistas. Nos separa de la gente fascista un cordón policial de unos 20 policías o más, sólo apartándonos a nosotrxs.

No hacemos nada, ni una bandera republicana, ni un gesto, ni una palabra… en contra de Vox

A lo que veo al señor Abascal y me sale del alma decir “Fuera fascistas de nuestros barrios”. Lo he dicho yo y personas me han seguido.

En el momento que lo he dicho ha venido un policía hacia mí. Yo seguía diciendo eso. El policía ha dicho a otro policía, “Embolsa a estxs 4 y llévalxs allí”. Nos han llevado a unas escaleras de una iglesia y nos han dicho que les diéramos la documentación. Se la hemos dado y hemos estado esperando 2 horas y media hasta que acabará el mitin de Vox para que nos dejarán ir.

Mientras estábamos detenidxs ahí ha venido un hombre a preguntarme personalmente que porque estábamos ahí y qué había pasado. Le comentó que yo estaba ahí por decir “fuera fascistas de nuestros barrios” y el señor me responde si eso es lo que hay que decir. El señor se va, yo me quedo ahí, empieza a venir mucha más gente, la mitad de las personas menores de edad. Da la casualidad de que la mayoría eran de origen marroquí (creo). La policía se ha dirigido a ellos de muy malas formas, diciendo “Que os separéis coño, ¿cómo os lo tengo que decir?

Mientras estábamos ahí había una persona llorando diciendo que ellx no había echo nada y que no había derecho, otra persona ha intentado hablar con la policía y le ha dicho “Esto es la ley”. La persona ha dicho “No esto no es la ley” y el policía de muy malas formas ha dicho “Cuando vayas a tu casa te coges un libro y te informas”.

El señor que ha venido a preguntarme por qué estaba ahí aparece de nuevo y estaba hablando con un policía, en una actitud normal. El policía se ha puesto nervioso, la persona estaba fumando y dice “Fuera fascistas”, creo recordar, a lo que la policía ha respondido, “Vete”. La persona no se iba, han empezado a empujarse y la persona ha dicho “No me toques”. El policía seguía empujándole hacia atrás. Era esa persona sola contra 2 policías.

La persona al gritar más fuerte “No me toques”, la policía le ha cogido de la chaqueta y se le ha llevado detrás de las furgonetas. Con mis propios ojos he visto cómo le han tirado al suelo y le han puesto la rodilla el cuello entre 2 policías y le han dado un empujón contra el furgón policial.

Una persona que estaba detenida también ha dicho “Pero no le hagáis daño pobrecito, no hay derecho a esto”. Lo ha dicho llorando.

A lo que después le han puesto las esposas y se le han llevado detenido.

Después de 2 horas y media nos devuelven la documentación, pero nos siguen teniendo ahí. Las personas que estaban andando por la calle se han parado y un hombre ha dicho “Dejar a los chavales, que no han hecho nada, son chavales del barrio”, a lo que todas las personas detenidas o retenidas hemos aplaudido.

Después de terminar el mitin de Vox, las personas de Vox han pasado delante de nosotros con la mascarilla bajada, fumando y sin distancia de seguridad, a lo cual la policía no ha dicho nada. Las personas que han pasado por delante de nosotros con las banderas de España en la mascarilla nos han mirado y se han reído de nosotros, ¡y la policía sólo centrados en nosotros!

Pasadas 2 horas nos devuelven el DNI y nos dejar marchar.

Una vergüenza de policía que defiende el fascismo en un barrio obrero.

El exceso de mortalidad supera los 100.000 fallecimientos durante la pandemia en Francia

Esta semana Francia ha superado oficialmente la marca de las 100.000 víctimas del “covid” lo que, en términos relativos, supone un incremento del 16 por ciento respecto al año anterior, un porcentaje inferior al de España.

Como cualquier dato que procede de fuentes públicas, la cifra es falsa sin ningún género de dudas, aunque son aún más falsas las predicciones que se emitieron al inicio de la pandemia para justificar el confinamiento. Macron habló de 400.000 muertos.

No hay alarma sin exageración. Como los datos no cuadran, los medios que a lo largo de la pandemia han ido fabricando histeria, como Le Monde, aseguran que la cifra oficial es inferior a la real.

La realidad es que la cifra es falsa porque los números se han inflado y así lo han admitido algunas instituciones públicas. Se han imputado al fantasma “covid” muertos que no tenían ni la más remota relación con ningún virus. Así lo han asegurado varias familias, cuyos allegados sufrían patologías previas muy graves.

Lo mismo que en España, la contabilidad se apoya sobre los certificados extendidos por los médicos, cuya fiabilidad es cero. Incluso ha bastado la más insignificante alusión al “covid” para ponerla en primer plano, por encima de cualquier otra patología.

La edad media de los fallecidos “por covid” en Francia es de 85 años y las comorbilidades sólo se mencionan en el 65 por ciento de los informes, según datos del 6 de abril de este año, lo cual es una auténtica vergüenza (y no sólo para los médicos franceses).

En Italia las cifras oficiales son aún más contundentes: no ha existido ningún exceso de mortalidad en la población por debajo de los 50 años, sino todo lo contrario; la mortalidad es inferior a la de años anteriores (1).

Según las cifras del Insee, el instituto francés de estadística, el año pasado el exceso de mortalidad con respecto al anterior es de 55.000, aunque la reserva es idéntica: aún suponiendo que dicha cifra sea real, de ninguna manera se puede aseverar que las muertes se puedan atribuir al “covid”.

Si se analiza el exceso de mortalidad por tramos de edad, la conclusión para Francia es la misma que en Italia: no se ha producido ningún exceso de mortalidad entre la población con menos de 65 años.

“La epidemia que afectó a Francia en 2020, muestra un exceso de mortalidad nulo para los menores de 65 años (es decir, el 80 por ciento de la población) y un exceso muy bajo para los mayores de 65 años (máximo del 3,34 por ciento para este grupo de edad). Este resultado está muy lejos de la hecatombe anunciada y para la que se han aplicado medidas sanitarias desproporcionadas”, según un estudio científico dirigido por Laurent Toubiana (2).

Por lo tanto, cuando aparece un exceso de mortalidad sólo entre los ancianos, las causas no hay que buscarlas en el “covid” sino en otros lugares, como las restricciones sanitarias, el aplazamiento de operaciones urgentes, el aislamiento de los ancianos, el aumento del número de suicidios o el mayor consumo de antidepresivos, como el rivotril.

Me gustaría llamar la atención sobre este último punto, que también es parecido al caso español. El 28 de marzo del año pasado un decreto del gobierno francés autorizó el uso de ese fármaco en caso de “infección por coronavirus” (3).

El rivotril es la marca comercial del clonazepam, un ansiolítico de la familia de las benzodiacepinas que comercializa la multinacional Roche. Los médicos prescriben su uso en casos de epilepsia, depresión y otros. Además, se suele recetar en los asilos para que los ancianos tengan una “muerte dulce”. La prensa francesa asegura que durante la pandemia los médicos han recetado rivotril a los ancianos como una forma de eutanasia (4).

No les falta razón; basta leer las contraindicaciones en letra pequeña: no se puede recetar rivotril a quienes padecen una insuficiencia respiratoria severa (5), que es el síntoma más característico de eso que llaman “covid”. Por lo tanto, ¿cómo es posible que el gobierno francés haya autorizado un medicamento contraindicado en casos de dificultad respiratoria?

Blanco y en botella: lo mismo que en España, el exceso de mortalidad sólo aparece en Francia entre la población de edad avanzada, la cual no ha fallecido por ningún “covid” fantasmal, sino por abandono e ingesta de tranquilizantes. No han muerto; los han matado.

(1) https://www.istat.it/it/files//2021/03/Report_ISS_Istat_2020_5_marzo.pdf
(2) https://recherche.irsan.fr/fr/documentation/index/voir/154-
(3) https://www.legifrance.gouv.fr/affichTexte.do?cidTexte=JORFTEXT000041763328&categorieLien=id
(4) https://www.theprairie.fr/rivotril-la-france-facilite-t-elle-leuthanasie-dans-les-ehpad/
(5) https://base-donnees-publique.medicaments.gouv.fr/affichageDoc.php?specid=68429141&typedoc=N

Más información:
— La pandemia en España: ¿cuántos han muerto y a cuántos han dejado morir
— El exceso de mortalidad en España durante la pandemia
— El exceso de mortalidad en España tampoco ha sido consecuencia de la pandemia exclusivamente

La oferta de vacunas supera rápidamente a la demanda en Estados Unidos

La oferta de vacunas está empezando a superar rápidamente la demanda en Estados Unidos. Las cobayas no acuden a las citas y los gobiernos están implementando diversas formas de incentivarlas.

Hasta el viernes, el 49 por ciento de los adultos estadounidenses había recibido al menos una dosis de la vacuna.

Una encuesta reciente reveló que sólo el 61 por ciento de los adultos dice haber recibido la vacuna o quiere hacerlo cuanto antes, un 13 por ciento dice que “definitivamente” no se vacunará y el 7 por ciento dijo que sólo se vacunaría si fuera necesario.

Las autoridades sanitarias afirman que el país necesita alcanzar una tasa de vacunación de entre el 70 por ciento y el 90 por ciento para lograr eso que los “expertos” llaman “inmunidad de rebaño”.

El viernes el gobernador de Pensilvania, Tom Wolf, hizo un llamamiento para que los residentes se vacunen, ya que las clínicas de todo el estado informaron de que cada día cientos, si no miles, de citas estaban quedando disponibles.

Casi la mitad de los trabajadores de los asilos de Pensilvania han rechazado la vacuna, una prueba más de “lo difícil que será superar la reticencia a vacunarse en un futuro próximo”.

En algunos Estados las tasas de vacunación son tan bajas que sus dirigentes están estudiando diversas formas de incentivarlas.

Luisiana ha recurrido a las bandas de música tocando en los puestos de vacunación que funcionan las 24 horas diarias y con dosis entregadas a los pescadores comerciales a pocos minutos de los muelles.

El Departamento de Salud de Alaska está estudiando la posibilidad de crear clínicas de vacunación en los aeropuertos.

El instituto sanitario de Ohio ha pedido a los proveedores de vacunas que establezcan lugares cerca de las paradas de autobús y que consideren la posibilidad de ofrecer servicios de vacunación móviles.

En Connecticut, el departamento de salud ha puesto en marcha una iniciativa para llamar directamente a los residentes para concertar citas.

Mississippi trabaja con organizaciones locales para llevar las vacunas directamente a las viviendas de los ancianos.

La agencia sanitaria de Alabama ha estudiado la reticencia a las vacunas para elaborar mensajes que acaben con las dudas sobre las mismas.

—https://www.dailymail.co.uk/news/article-9482291/America-hits-vaccine-wall-Thousands-appointments-unfilled.html

La CIA intentó asesinar a Raúl Castro en 1960

El primer intento de la CIA para asesinar a un dirigente de la revolución cubana se remonta a 1960, cuando un espía estadounidense ofreció 10.000 dólares al piloto que llevaba a Raúl Castro de vuelta a La Habana para que organizara un “accidente”, según documentos desclasificados publicados ayer por el Archivo de Seguridad Nacional.

La CIA reclutó al piloto del avión, José Raúl Martínez, para que simulara un “accidente”. A cambio el piloto pidió que, si moría en el “accidente”, Estados Unidos pagara la educación universitaria de sus dos hijos. La CIA se lo concedió, según los documentos desclasificados.

Cuando Martínez despegó hacia Praga, la oficina de la CIA en La Habana recibió la orden de abortar la misión y no pudo contactar con el piloto. A su regreso, éste había indicado que “no había tenido la oportunidad de organizar un accidente como se había discutido”.

La información aparece en un momento en el que Raúl Castro, hermano de Fidel, ha dimitido a sus 89 años y abandona la dirección del Partido Comunista de Cuba.

“Estos documentos nos recuerdan un capítulo oscuro y siniestro de las operaciones de Estados Unidos contra la revolución cubana”, dijo Peter Kornbluh, un analista de los archivos estadounidenses.

“Ahora que la era de los Castro llega oficialmente a su fin, los políticos estadounidenses tienen la oportunidad de dejar atrás este lastre y participar en el futuro de Cuba después de Castro”, añadió.

Fidel Castro, que asumió el poder en 1959, desafió a 11 presidentes estadounidenses y sobrevivió a 638 complots para asesinarle, motivo por el cual figura en el Libro Guinness de los Récords, sin contar con el intento de desembarco de mercenarios en Bahía de Cochinos en abril de 1961.

El infierno de los republicanos españoles exiliados en el norte de África

Marzo de 1939. Hace más de un mes que Cataluña cayó en manos de las fuerzas franquistas. Cerca de medio millón de refugiados republicanos españoles huyen por el norte, en lo que aún hoy sigue siendo la migración más importante de la historia en una frontera francesa. Pero la retirada no es el último capítulo de la guerra civil española: en el sudeste de la península ibérica, los últimos bastiones republicanos caen uno tras otro. Las hostilidades culminan en el “cuelo de botella de Alicante”. Sin poder huir por Valencia ni por el sur de España, que ya estaba en manos de los franquistas, los milicianos y civiles republicanos se ven obligados a tomar el mar.

Desde Alicante, varios miles de personas embarcan de emergencia rumbo al puerto más cercano, Orán. La flota republicana proveniente de Cartagena llega a puerto en Argel, antes de ser desviada, con 4.000 personas a bordo, hacia Bizerta, en Túnez. En total, en pocos días probablemente hayan llegado a las costas de África del Norte entre 10.000 y 12.000 españoles, tal vez más, según algunos testimonios.

Si bien un puñado de republicanos son recibidos por sus allegados en Orán, que posee una fuerte comunidad hispánica, a partir del 10 de marzo de 1939 el gobierno de la Tercera República Francesa que administra África del Norte le pone un freno a su llegada. Desde hace un año, los decretos-leyes Daladier regulan la entrada de refugiados: clasifican entre “la parte sana y dedicada al trabajo, y los indeseables de la población extranjera”, imponen arrestos domiciliarios y reclusiones en centros de internamiento. El mismo esquema será retomado en Argelia, Marruecos y Túnez.

Mientras el alcalde de Orán celebra con gran pompa la victoria franquista, una parte de los republicanos son mantenidos por la fuerza en embarcaciones convertidas en barcos-prisiones. Quienes logran desembarcar permanecen en carpas, sobre todo en el muelle distante de Barranco Blanco. Eliane Ortega Bernabeu, cuyo abuelo estaba a bordo de uno de esos barcos, el Ronwyn, relata:

“Estaban totalmente aislados, apartados de los habitantes. Sin embargo, algunos oraneses venían a ayudarlos, les traían comida, que subían a bordo de los navíos utilizando cuerdas. En cambio, otra parte de la población no quería recibir a esos españoles, porque les preocupaba la enorme cantidad que eran. El alcalde de la ciudad, el padre Lambert, era amigo de Franco. Contribuyó enormemente a crear un clima de temor en la población”.

En el puerto de Orán, la situación se eterniza: miles de republicanos permanecerán allí más de un mes, en condiciones de insalubridad y subalimentación total.

En Túnez, los marinos y los civiles de la flota republicana también son apartados de la población. Rápidamente son enviados en tren hacia el centro del país y a campos de internamiento, sobre todo el de Meheri Zebbeus. En Argelia, luego de desembarcar, los refugiados también son llevados a campos de internamiento: “Había civiles, obreros, sindicalistas encerrados detrás de alambre de púa, y bajo la amenaza constante de las bayonetas”, señala Eliane Ortega Bernabeu.

En los numerosos campos, la mayoría de los cuales se encuentra en territorio argelino, se aplica la misma legislación que en la metrópoli. Peter Gaida, historiador alemán y autor de varias obras sobre los campos de trabajos forzados y los republicanos, explica:

“Los exiliados son considerados como peligrosos para la defensa nacional, están obligados a ofrecer prestaciones a cambio del asilo: una parte de ellos va a los campos de internamiento, la otra a las Compañías Trabajadores Extranjeros (o CTE)”.

Se trataba de prestaciones legales, ya que Francia estaba en guerra y los franceses también eran requisados.

En Argelia, las mujeres, los niños y también los inválidos fueron enviados a varios campos: Carnot (Orleansville) o Molière eran los más conocidos. Los combatientes iban a Boghar y Boghari, donde eran alistados para satisfacer las necesidades de mano de obra de la potencia ocupante. Su fuerza de trabajo fue utilizada principalmente para renovar caminos en la región de Constantina y para explotar las minas de carbón y de manganeso en el sur de Orán.

Los dirigentes de la Tercera República Francesa deciden entonces conectar las minas de Kenadsa, situadas al sur de Orán, con los ferrocarriles marroquíes. Dos mil republicanos españoles y miembros de las Brigadas Internacionales integran la Compañía General Transahariana para construir las vías en el desierto. En su libro “Camps de travail sous Vichy” (“Campos de trabajo bajo el gobierno de Vichy”, editorial Les Indes Savantes, que se publicará en francés en junio de 2021), Peter Gaida publica el testimonio de uno de ellos, internado en el campo de Colomb-Béchard, en Argelia:

“Nos enviaron a cuatro kilómetros del oasis para quitar la arena de una enorme duna petrificada de más de 2.000 metros de largo. La temperatura era asfixiante, más de 40º a la sombra, el agua era escasa y estaba caliente. Así comenzaron las disenterías, las crisis de paludismo, los vómitos y los fuertes dolores de cabeza”.

Luego del armisticio del 22 de junio de 1940, el gobierno de Vichy en el poder pone en marcha un viejo sueño colonial: la edificación de un ferrocarril estratégico, el transahariano, también llamado “Mediterráneo-Níger”. La idea es conectar las colonias de África del Norte con las de África occidental, o más bien, las capitales de ambos imperios coloniales, Argel y Dakar. Vichy emprende entonces la construcción de un enlace ferroviario de 3.000 kilómetros en pleno desierto. Pero los objetivos son múltiples: la cuestión también es transportar tropas militares, materiales y carbón explotado en Marruecos. Además, existe un proyecto en África Occidental para irrigar el río Níger y crear un cultivo de algodón gigantesco, para que Francia pudiera independizarse de los británicos. Para ello se necesitaba un ferrocarril que llegara hasta Argel.

Se trataba de una obra colosal, y estaba dividida en tres fases: la construcción de un eje Orán-Gao, bordeando el Níger; un segundo eje de Gao a Bamako, y un tercero que llevaría la línea ferroviaria hasta Dakar.

La mano de obra es ideal: las Agrupaciones de Trabajadores Extranjeros (Groupements de Travailleurs Étrangers, GTE, sucesores de los CTE) disponen de un marco legislativo represivo, una sutil alianza entre el colonialismo y el fascismo. En Marruecos, Túnez y Argelia se crean campos de internamiento. Pero los republicanos españoles no son los únicos que serán enviados a las diferentes construcciones: “Desde los campos franceses, como el de Vernet, serán deportados a los de África del Norte, en barco, anarquistas y comunistas franceses, miembros de las Brigadas Internacionales y personas con perfiles muy diversos. Para Vichy ‘se trata de bocas inútiles y de brazos necesarios’”, explica Peter Gaida.

Además, varios miles de judíos son excluidos del ejército francés y asignados a las Agrupaciones de Trabajadores Israelitas (Groupements de travailleurs israélites, GTI). “En los campos también hay norafricanos, principalmente líderes de movimientos nacionalistas en Túnez y en Argelia. Así que hay una población bastante mixta, e incluso hay rastros de judíos alemanes y de yugoslavos”, comenta Gaida.

En la región de Orán, los detenidos políticos considerados como peligrosos son internados en los campos de Djelfa, Djeniene Bourezg o Hadjerat M’Guil. “En total hay seis campos dedicados a la represión”, comenta Eliane Ortega Bernabeu. “Son campos de la muerte, como los llamaban los republicanos internados. Entre 1940 y 1942, en Berrouaghia, todos los indicadores que hemos podido registrar demuestran que fallecieron al menos 750 personas de hambre, de frío o de las sevicias”.

Los reclusos sufren castigos, vejámenes y torturas. “El campo de Meridja [en Argelia] cerró después de que los republicanos hicieran una huelga de hambre para protestar contra los actos de tortura. En realidad, fue reabierto por Vichy un poco más al norte, con el nombre de Ain el-Ourak”, continúa Eliane Ortega Bernabeu. La construcción del transahariano, por su parte, se interrumpe: solo se construirán 62 kilómetros de vías.

En Túnez, las condiciones en los campos parecen apenas más clementes que en Argelia o en Marruecos. La mitad de las 4.000 personas que llegaron en 1939 volvieron a España, luego de una promesa de amnistía formulada por Franco. Victoria Fernández, hija de un republicano español exiliado en Túnez, relata:

“Según mis investigaciones, luego de su vuelta a España, fusilaron por lo menos a 25, y los otros vivieron en condiciones extremadamente difíciles. De los 2.000 que permanecieron en Túnez, una parte importante fue enviada a campos en la región de Kasserine, donde trabajaron en plantaciones hortícolas y de árboles frutales, o para diversas empresas”.

En numerosas ocasiones se han reportado maltratos, sobre todo en la región de Gabès. “Además, enviaron a 300 marinos republicanos al desierto, al sur del país. Politizados y refractarios, eran aún más indeseables que los otros”, continúa Victoria Fernández. Paralelamente, unos 5.000 hombres tunecinos de confesión judía serán asignados a trabajos forzados, en distintos campos, cerca de las primeras líneas.

El desembarco de los aliados en África del Norte en noviembre de 1942, conocido con el nombre de “Operación Torch”, reconfigura la situación: la incertidumbre se instala en el gobierno francés, y los generales Henri Giraud y Charles de Gaulle se disputan el control de Argelia y de Marruecos. En Túnez ingresa la Wehrmacht, que permanecerá seis meses: “Durante ese período de ocupación alemana, una parte de los republicanos españoles huyeron hacia Argelia, los otros intentaron disimular su identidad. Los que fueron atrapados fueron enviados a los GTE, en la región de Kasserine”, explica Victoria Fernández.

Otros republicanos hacen el camino inverso desde Argelia y Marruecos. Peter Gaida escribe: “Les proponen firmar un contrato de trabajo, volver, o tomar las armas. Así que muchos se alistan en las fuerzas vinculadas a la Francia Libre, y atacan a las fuerzas alemanas en Túnez. Luego de la partida de la Wehrmacht del país, algunos desembarcan en Sicilia, y volvemos a encontrar rastros suyos en las fuerzas de la Francia Libre en Provenza. De modo que, luego de ser refugiados de la Guerra Civil Española, de haber sido internados por la Tercera República y de haber sido trabajadores forzados bajo el gobierno de Vichy, terminan combatiendo por la liberación de Francia. Un destino pocas veces valorado, del que son víctimas y a la vez héroes”.

En 1943, una parte de los republicanos españoles partió hacia Casablanca, antes de embarcar para México o América del Sur. “Otros se quedaron, como mi familia. En realidad, pensaban que Franco terminaría siendo depuesto, dormían con la valija debajo del colchón”, recuerda Eliane Ortega Bernabeu. Su nacimiento en Orán en 1954 coincide con el comienzo de la guerra de liberación nacional en Argelia:

“No soy una pied-noir, en primer lugar porque es un término colonial, pero también porque no soy francesa. Soy una española de Orán. Los republicanos llevaban consigo los valores democráticos, así que se oponían firmemente al colonialismo. Para ellos, la explotación de un pueblo por otro era un horror. Mucho más tarde, me di cuenta de que mi padre pagaba su cuota en el Frente Nacional de Liberación. Él y los otros veían la pobreza de los indígenas, la explotación, la tortura. Automáticamente se adhirieron a su combate”.

Los españoles que quedaron en Túnez terminaron yéndose, principalmente debido a problemas económicos. La última ola dejará el país tras la muerte de Franco, cuando España reconoció su servicio en la marina.

—Laurent Perpigna Iban, https://orientxxi.info/magazine/el-infierno-de-los-republicanos-espanoles-exiliados-en-africa-del-norte,4683

1 de mayo de 1946 en Argel. Los republicanos españoles desfilan junto a los obreros argelinos contra la explotación capitalista y por la liberación colonial

El ministro británico de Sanidad es accionista de una empresa suministradora de la sanidad pública

Los políticos, los empresarios y la sanidad forman un entramado muy estrecho de intereses comunes, sin los cuales no es posible entender las decisiones aprobadas durante la pandemia, especialmente en un momento de privatización de los sistemas públicos de salud. Algunos los consideran como “corrupción”, pero algo totalmente institucionalizado.

Por ejemplo, el ministro británico de Sanidad, Matt Hancock, posee acciones en una empresa suministradora del NHS, el sistema público de salud.

En marzo, dijo que había adquirido más del 15 por ciento de Topwood, que en 2019 obtuvo autorización de suministros.

La empresa, especializada en el almacenamiento seguro, codificación y escaneado de documentos, también ha conseguido este año 300.000 libras esterlinas en contratos con el NHS de Gales.

En marzo del año pasado, Hancock declaró en el registro de intereses de los diputados que había adquirido más del 15 por ciento de las acciones de Topwood, dentro de un “acuerdo de gestión delegada”.

Los registros de contratos públicos muestran que en 2019 el NHS en Inglaterra otorgó un lugar a la empresa en su marco de servicios empresariales compartidos como un proveedor potencial para los fideicomisos locales, al año siguiente de que Hancock se convirtiera en ministro.

El registro de diputados no menciona que su hermana Emily Gilruth -involucrada en la empresa desde su fundación en 2002- posee una participación mayor y es directora, ni que Topwood tiene vínculos con el NHS.

El secretario de Sanidad de los laboristas, Jonathan Ashworth, dijo que era chocante que una empresa vinculada a la familia de Hancock se hubiera asegurado un puesto en el NHS como proveedor. “Lamentablemente, no creo que a nadie le sorprenda el amiguismo de este Gobierno”, añadió.

La vicepresidenta del Partido Nacional Escocés, Kirsten Oswald, dijo que el “amiguismo tory” estaba “muy extendido en Westminster”.

En 2017, cuando era secretario de Estado de Digital, Cultura, Medios de Comunicación y Deporte, Hancock declaró que su hermano era director de una empresa de crowdfunding de inversiones llamada Crowd2Fund.

—https://www.bbc.com/news/uk-politics-56768601

Imperialismo y vacunas

Lo mismo que la declaración de pandemia, las vacunas expresan las contradicciones entre las grandes potencias y cada país sigue la política que le imponen dichas potencias, sin que tengan margen para añadir o quitar.

Al mismo tiempo, las opiniones que se difunden son consecuencia de lo mismo y, en el caso de España, siguen a la Unión Europea, que también carece de margen de maniobra porque ni siquiera ha sido capaz de fabricar una vacuna propia.

Un pequeño grupo de potencias marca la pauta: “El principal asesor de la Casa Blanca para el Hemisferio Occidental en materia de seguridad, Juan González, alertó en Buenos Aires sobre la estrategia que mantienen Rusia y China respecto de la venta y distribución de vacunas al mundo y advirtió que sólo Estados Unidos cuenta con un plan global de recuperación pospandemia” (1).

La traducción al román paladino es la siguiente: las vacunas no son un instrumento de salud pública sino de hegemonía. Sólo las multinacionales ligadas al imperialismo pueden distribuirlas, y si alguien no obedece, no tendrá dinero para salir de la pandemia, o sea, de la bancarrota económica.

El seguidismo es la otra cara de la hegemonía. La mayoría de los países se limitan a seguir la corriente de las grandes potencias y no tienen que plantearse grandes interrogantes, que les llegan resueltos de fábrica. No obstante, al salir del rebufo, las cosas se ven de una manera muy distinta y, desde luego, mucho más diversa y, por lo tanto, compleja.

La perspectiva empieza a desconcertar desde el momento en el que se empiezan a conocer determinadas claves, como que la vacuna rusa Sputnik fue la primera que se elaboró en el mundo y que los primeros ensayos de vacunas comenzaron en agosto del año pasado, solo cinco meses después de que se declarase la pandemia a escala mundial (2).

Ahora bien, como los asuntos sanitarios no son políticos por sí mismos, alguien los “politiza” y, ese naturalmente, sólo puede ser el Kremlin: “Moscú reclamó victoria en la carrera por la vacuna, como hizo décadas atrás en la carrera espacial al lanzar el satélite Sputnik […] Su despliegue politizado solo sirvió para profundizar el escepticismo en torno a ella”, sentenció el New York Times (3). El 3 de febrero The Lancet había santificado a la vacuna rusa, pero una revista médica no puede cambiar un dogma ideológico que —como todo lo demás— también viene de fábrica.

Sputnik es la segunda vacuna más utilizada en el mundo. Hay 60 países con una población total de más de 3.000 millones de personas que se están vacunando con ella.

Algunos países la combinan con alguna de las vacunas chinas, que se utilizan en 45 países con una población de otros 3.000 millones de personas.

La vacuna rusa está siendo utilizada en los grandes países asiáticos (India, Pakistán, Irán, Filipinas) y en el norte de África (Argelia, Túnez, Marruecos, Libia, Egipto). Es un interesante indicador de su confianza en Rusia.

La penetración de las vacunas rusas también es muy elevada en los países más grandes y poblados de América Latina, como Brasil y Argentina. En México la naturaleza política de las vacuna conduce a titulares periodísticos de tipo “México fue una potencia en vacunas”, pero ahora espera la del coronavirus “mirando al exterior” (4).

Como tantas otras mercancías, las vacunas son un vector de influencia mundial, es decir, que una potencia puede medir su radio de acción en función de los países que distribuyen su vacuna. Por lo tanto, no puede extrañar que Estados Unidos ponga reparos a la aprobación de la vacuna rusa por razones que —obviamente— no son sanitarias.

Para muchos países las vacunas son “la solución” a la pandemia sólo si no son rusas, ni chinas, ni cubanas, de manera que antes dejarían morir a su población que vacunarla con ellas y, en consecuencia, reconocer que han tenido que recurrir a esos países para que les solucionen sus problemas sanitarios, tanto si son reales como si son ficticios.

En varios países los movimientos contra las vacunas no proliferan por sus secuelas adversas sobre la salud sino por motivos claramente políticos, que tienen su origen en la procedencia de la vacuna de países, como China, por ejemplo.

Hay periódicos que sólo hablan de los efectos adversos de las vacunas en países donde la vacuna procede de Rusia o China. Entonces menudean titulares como “Argentina reporta 317 casos adversos tras suministrar la vacuna rusa”, a pesar de que sólo llevaban dos días poniendo inyecciones (5).

Los organismos reguladores, como la FDA en Estados Unidos o la EMA en Europa, no pueden aprobar ese tipo de vacunas porque en la medida en que las vacunas rusas (o chinas, o cubanas) se difunden, el mercado se estrecha para las grandes multinacionales farmacéuticas. Por ejemplo, si la EMA aprobara la Sputnik, Rusia quedaría como el baluarte más importante de la sanidad mundial, lo cual no puede ocurrir bajo ninguna circunstancia. De ahí que la EMA haga lo que le dicten las multinacionales farmacéuticas (por motivos económicos) y los Estados europeos más fuertes (por motivos estratégicos).

Lo estamos comprobando dentro de la Unión Europea, donde tres países miembros, como Hungría, han prescindido de la Unión Europea y están distribuyendo vacunas rusas, chinas e incluso la india (6). También Eslovaquia comenzó a distribuir la vacuna rusa, sin tener en cuenta los criterios de la Unión Europea.

(1) http://www.surysur.net/estados-unidos-advierte-a-la-argentina-sobre-sus-relaciones-con-rusia-y-china/
(2) https://www.abc.es/sociedad/abci-vacuna-sputnik-v-que-paises-la-tienen-nsv-202104151047_noticia.html
(3) https://www.nytimes.com/es/2021/02/03/espanol/vacuna-sputnik.html
(4) https://elpais.com/sociedad/2020-06-10/mexico-fue-una-potencia-en-vacunas-ahora-espera-la-de-la-covid-19-mirando-al-exterior.html
(5) https://www.vozpopuli.com/internacional/argentina-vacuna-rusa-sputnik-efectos-adversos_0_1424857743.html
(6) https://www.elperiodico.com/es/internacional/20210322/hungria-aprueba-nuevas-vacunas-combatir-11599175

Sigue la corrupción en la OMS, cuyos informes seudocientíficos aparecen y desaparecen a la medida

Hace un año, cuando la primera oleada de la pandemia llegó a Italia, el gobierno presionó a la OMS para desestimar un informe crítico sobre la gestión política de la misma. Posteriormente, para limpiar su imagen, la OMS presionó al epidemiólogo encargado del informe para que silenciara el asunto.

El personaje de la foto de portada, Ranieri Guerra, subdirector de la OMS, presionó con amenazas, algunas de ellas de tipo econnómico, para encubrir la responsabilidad del gobierno italiano en la primera ola de la pandemia y, por lo tanto, de él mismo como responsable de los planes de prevención de epidemias.

Los hechos se remontan al 13 mayo del año pasado. La OMS publicó un informe crítico hacia el gobierno italiano titulado “Un desafío sin precedentes, la primera respuesta de Italia al Covid-19” y lo borró veinticuatro horas después. Tiempo atrás, Italia había hecho una contribución económica de 10 millones de dólares a la OMS.

Los tribunales italianos investigan si Guerra amenazó con retirar la subvención a la OMS para que olvidara el informe crítico, aprovechando su doble condición: tenía un pie en la OMS y el otro en el Ministerio de Sanidad italiano.

Guerra era juez y parte y estaba directamente implicado en el informe. La OMS se ha apartado de Guerra y afirma que el documento no se convalidó antes de su publicación. Pero, como cualquier organismo corrupto, la OMS miente más que habla: los fiscales de Bérgamo han descubierto que el informe sí había sido convalidado por la OMS.

Es más, el máximo responsable de la OMS intentó convencer al epidemiólogo Francesco Zambon de que falsificara el informe. Zambon era el encargado de dirigirlo y dimitió el 11 de abril, en cuanto todo empezó a oler a podrido. Le empezaron a llover citaciones, tanto de la OMS como de los tribunales italianos.

La OMS le ordenó a Zambon no declarar, para lo cual debía invocar su inmunidad diplomática.

Es otro ejemplo de que la OMS no es nada distinto de sus Estados miembros y, en consecuencia, sus resoluciones no tienen nada que ver con la ciencia. Sus informes aparecen y desaparecen como por ensalmo.

En diciembre del año pasado, el periódico The Guardian habló abiertamente de “conspiración entre la OMS y el gobierno italiano para eliminar de la web el informe”.

—https://www.ilgazzettino.it/nordest/venezia/ranieri_guerra_oms_indagato_denuncia_francesco_zambon-5889728.html

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