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El proyecto euroasiático de Hungría

Sabemos cómo luchan. Utilizarán cualquier medio necesario, prometiendo trabajos, becas, reconocimiento, fama, poder y dinero. Amenazan, si es necesario, con dinero, multas, sanciones financieras y la retirada del derecho al voto.” Quien pronuncia estas palabras no es ningún revolucionario. Es Viktor Orbán -presidente de Hungría- en un discurso hablando sobre la Unión Europea.

Existe un dicho en el refranero español que dice que “cuando el barco se hunde, las ratas son las primeras en abandonarlo”. El barco es la Unión Europea y Occidente y, desde que comenzó la Operación Militar Especial (OME) en Ucrania, todos los europeos han podido ver cómo los precios de la cesta de la compra, de la gasolina que alimenta sus coches o del gas que calienta sus casas ha aumentado considerablemente. La Unión Europea se pegó un tiro en el pie y decidió aplicar sanciones al gas y petróleo rusos para comprarlo a los EEUU, incrementando enormemente el coste de su compra.

Mientras en la Europa Occidental siguen a pies juntillas los dictados de Washington, hay países que comienzan a discutir las decisiones norteamericanas y de la Unión Europea. En el caso húngaro no hay que confundirse. No se trata de una revolución, es una cuestión económica. Las cuentas no salen y la burguesía húngara está buscando salidas al hundimiento, más que predecible, del barco europeo.

El interés húngaro por mirar hacia Asia no ha sido algo inmediato, hay que buscarlo más atrás. Tiene casi 150 años. A finales del siglo XIX y comienzos del XX, surgió una teoría llamada turanismo (en referencia a Turán, un territorio al norte de Irán denominado así en la Edad Media). No olvidemos que el húngaro es una lengua procedente de Asia que no tiene relación con ninguna lengua europea: su origen es ugrofinés (al igual que el turco, el finés o el vasco). Esta teoría surge en un momento en que comienza a surgir el concepto de “identidad”, cuando comienzan a forjarse los nacionalismos y el concepto de estado- nación.

Esta teoría tuvo cierto eco en las élites húngaras del imperio Austro-húngaro, aunque la derrota en la I Guerra Mundial la relegó a un segundo plano. Sin embargo, durante el período de entreguerras, los círculos donde se extendió fueron los mismos que combatieron el avance del Partido Comunista Húngaro. Fueron los mismos que apoyaron el golpe del almirante Horthy (que contó con el apoyo de Gran Bretaña, Francia, EEUU y los grandes capitales alemanes) contra el joven gobierno de la República Socialista Búlgara de Béla Kun, en 1921. Los mismos que se mantuvieron hasta 1944, momento en que el Ejército Rojo liberó Hungría del yugo nazi-fascista.

Sin embargo, los tiempos que corren actualmente son diferentes. Ésto no quiere decir que Viktor Orbán sea un líder revolucionario que busque la soberanía y la independencia de su país. Nada más lejos de la realidad. Es, como decíamos más arriba, una cuestión económica.

Hungría, al igual que Turquía, aspira a ser un intermediario entre Europa y Asia. Aspira a ser, como lo han sido tradicionalmente los turcos, el mercader con el que negociar. Es, por este motivo, que juega un doble rol. Participa de la Unión Europea y la OTAN por un lado (sin abandonar semejantes estructuras), mientras intenta mantener relaciones cordiales con Rusia, mira hacia Asia y apuesta por la entrada de capitales chinos en Europa.

A raíz de sus posturas ambiguas respecto a Ucrania, la Unión Europea ha sancionado a Hungría con 200 millones de euros y retirado parte de la financiación. Ésto se produce, según la UE, por su política migratoria, la falta de derechos y la libertad de expresión… En cambio, Italia ha aplicado las mismas políticas y no ha sido sancionada de esta forma. Es un castigo por su posición ambivalente. Estos castigos han promovido que el gobierno de Budapest mire hacia Asia y, en concreto, hacia China.

En diciembre de 2023, la empresa china de vehículos eléctricos BYD (Build Your Dreams), anunció la instalación en el sur del país de la mayor fábrica de vehículos de esta marca en Europa y que se convertirá en su centro de operaciones en el continente. En mayo de 2024, se firmaba entre Pekín y Budapest un acuerdo de asociación estratégica tras la visita de Xi- Jinping al país magiar.

Por otro lado, Budapest sigue apostando por tener una relación cordial con Rusia, sigue mirando hacia Oriente como resultado de la decadencia de Occidente. Por ejemplo, en 2024, el ministro de Asuntos Exteriores húngaro Peter Szijjártó estuvo presente el Foro del Gas que se celebró en San Petersburgo confirmando “que Budapest pretende seguir una línea de soberanía energética a través del diálogo directo con Moscú.”.

Aparte, parece tener agenda propia. En 2019, Hungría se convertía en miembro observador del Consejo Turco y a la Asamblea Parlamentaria de los Países de Habla Turca. Durante el conflicto de Nagorno- Karabaj, Hungría apoyó abiertamente a Azerbaiyán y se comprometió en financiar la reconstrucción de las zonas ocupadas por los azeríes.

En 2024, el país magiar (junto con Azerbaiyán, Georgia, Bulgaria y Rumanía) creó una empresa para la construcción de una línea de transmisión eléctrica desde el Mar Caspio a través de Georgia, que suministrase electricidad a Rumanía y Hungría. Ese mismo año, la empresa húngara MOL (tercer mayor accionista de Azeri-Chirag-Deepwater Gunashli (ACG)) firmó un acuerdo de exploración y explotación en el campo de petróleo y gas de Shamakhi-Gobustán (Azerbaiyán).

Budapest tiene aspiraciones de querer negociar, de igual a igual, con la OTAN y la Unión Europea. No faltan ejemplos en la Historia reciente de gobiernos que han querido ponerse a la misma altura que las grandes élites occidentales y cuyo resultado ha sido funesto. Las élites húngaras no parecen -o no quieren- entender que Occidente no entiende de relaciones entre iguales: cosa que Oriente sí. 

 

Fuentes:

El eurasianismo ruso y sus homólogos de Europa del Este hace 100 años y en la actualidad

Eurasianismo de izquierda y teoría poscolonial – Revista #97

Hungría pierde fondos de la UE en medio de una profunda crisis económica | Diario Socialista

La renacimiento geopolítico de Hungría: una nueva realidad – EU Reporter

Detalle de áreas de cooperación | Türk Devletleri Teşkilatı

Discurso del primer ministro Viktor Orbán en una conferencia organizada para evaluar la presidencia húngara de la UE – Sitio web oficial del primer ministro Viktor Orbán.

El fabricante de automóviles chino BYD planea una nueva planta de vehículos eléctricos en Hungría como parte de su rápida expansión global | Noticias AP

Baku Energy Week to strengthen Azerbaijan-Hungary energy co-op

El gas presentado en San Petersburgo, Italia, al margen: crónica de un rendimiento energético – International Reporters

 

Las tropas estadounidenses se despliegan en Israel para supervisar el alto el fuego

Trump quiere desarmar a Hamas mediante el despliegue de tropas de los países árabes y Turquía. Desplegará hasta 200 tropas en Israel como parte de una fuerza multinacional para supervisar el alto el fuego con Hamas.

Las tropas, dirigidas por el almirante Brad Cooper del Comando Central (Centcom), dirigirán un centro de coordinación militar, que incluirá a soldados de Egipto, Qatar, Turquía y Emiratos Árabes Unidos.

Las fuerzas estadounidenses no entrarán en Gaza, sino que operarán un centro de control conjunto para integrar la fuerza multinacional, que informará a Israel y Hamas (a través de Egipto y Qatar) sobre la situación en Gaza y cualquier posible violación de la tregua.

El plan de alto el fuego de Trump incluye la creación de una Fuerza Internacional de Estabilización (FSI) temporal desplegada en Gaza para desarmar a Hamas, una exigencia clave que Israel no ha podido lograr por la fuerza.

Además, Israel exige la destrucción de la infraestructura de la resistencia paletina, especialmente la red de túneles. Otro aspecto del plan es la creación de una policía local, pero sin autorización para establecer una fuerza militar.

En la primavera del año pasado, Estados Unidos desplegó mil soldados, supuestamente para construir un puerto frente a la costa de Gaza para entregar ayuda humanitaria. Al menos 62 soldados estadounidenses resultaron heridos durante la construcción del pontón, que solo estuvo operativo durante unos 20 días y costó aproximadamente 230 millones de dólares.

El ejército israelí utilizó el embarcadero en secreto como parte de una incursión para rescatar a rehenes israelíes retenidos por Hamas en el campamento de Nuseirat en Gaza.

La incursión resultó en intensos bombardeos israelíes contra el campamento desde aire, mar y tierra para distraer la atención de los movimientos de los infiltrados israelíes. Murieron 226 palestinos e hirieron a más de 400. Los médicos de Nuseirat describieron las escenas dentro del Hospital Al Aqsa al día siguiente del ataque como un auténtico baño de sangre.

El papel de Turquía en el alto el fuego en Gaza

El avión de Trump acaba de aterrizar en Tel Aviv, por después de que Hamas haya liberado esta mañana en dos tandas a los 20 rehenes israelíes vivos que tenía retenidos. A cambio, Israel liberará a aproximadamente 250 prisioneros palestinos secuestrados en ls cárceles israelíes.

En el alto el fuego un actor poco visible ha desempeñado un papel fundamental: Turquía. Ferviente defensor -de boquilla- de la causa palestina y, sobre todo, de Hamas, Erdogan ha sido decisivo para que Hamas acepte el plan de Trump.

Turquía ha creado un frente unido con Qatar, que también es cercano a Hamas, lo que ha sido uno de los motivos para el reciente bombardeo israelí que intentó asesinar a los negociadores de la organización palestina.

Desde el acuerdo sobre Gilad Shalit en 2011, tras el cual Israel liberó a casi mil prisioneros palestinos, varias decenas de miembros de Hamas se han refugiado a Estambul. Casi cuarenta permanecen allí y han obtenido la ciudadanía turca. Otros poseen bienes inmuebles y activos financieros allí.

La capital turca ha servido durante mucho tiempo como base de retaguardia para la resistencia palestina. Albergó a Salah Al Aruri, fundador de las Brigadas Izz Al Din Al Qassam, el brazo militar del movimiento, entre 2012 y 2022.

En 2020 el diario británico The Times reveló que Hamas estaba llevando a cabo ciberataques y operaciones de contrainteligencia desde Estambul. Turquía se considera un refugio relativamente seguro, lo que permite a los dirigentes de Hamas mantener relaciones diplomáticas y viajar allí desde Qatar. Alberga regularmente a altos dirigentes de la organización.

Esta proximidad fue aprovechada por Erdogan durante las negociaciones para demostrar a Estados Unidos que son un puntal en Oriente Medio. Ankara quiere que Trump levante el embargo a las exportaciones de armas y que le venda aviones F-35 y adquirir aviones de combate F-16 para reabastecer su flota. Pero también desea adquirir motores turbofán fabricados por la empresa estadounidense GE Aerospace para desarrollar su avión de combate Kaan de quinta generación y el Hürjet, sus aviones ligeros de entrenamiento de combate.

Turquía también busca consolidar su influencia en Oriente Medio y su posición como mediador. Esto, sin duda, refuerza la imagen de Erdogan, tanto en la opinión pública turca como en el escenario internacional. Incluso su principal oponente, el alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, encarcelado desde marzo, destacó el sábado el “papel constructivo de Turquía en este valioso proceso de paz”.

El gobierno de Erdogan quiere posicionarse en el contexto de la reconstrucción posbélica de la Franja de Gaza para beneficiar a sus empresas constructoras. Sin embargo, es improbable que Turquía participe en el despliegue, bajo la égida de Estados Unidos, de la “fuerza internacional de estabilización” prometida por Trump. El ejército turco están bien entrenado, pero Israel no se fía.

En Siria ambos países siguen con las espadas en alto.

Bélgica estudia la posibilidad de desplegar militares en las calles de Bruselas

No sólo es Estados Unidos. Bélgica también sopesa la posibilidad de desplegar militares en las calles de Bruselas, con el pretexto de aumentar la seguridad en la capital, afirmó el ministro de Defensa, Theo Francken, en una entrevista con Le Soir (*).

En sus declaraciones el ministro admitió que “la situación se ha vuelto crítica, tanto en términos de seguridad como a nivel político y social” y se mostró preocupado por el “deterioro” de Bruselas. “¿Es posible desplegar a los soldados en las calles antes de que acabe el año? No dije que sí, pero tampoco que no, al contrario de lo que pudo haber dicho la prensa. Mi prioridad es que mis soldados estén legalmente protegidos y que realicen tareas útiles”, apuntó.

Aunque las cuestiones relacionadas con la seguridad en las calles son competencia de la Policía, y no del Ejército, el ministro del Interior del país ya le había consultado sobre este asunto.

El rearme está vinculado a la militarización de las sociedades europeas. Francken reiteró que Bélgica planea invertir 34.000 millones de euros en preparar al país para una eventual guerra, si bien el gobierno aún no sabe de dónde puede obtener el dinero. Preguntado sobre si Bélgica es capaz de gastar dicha suma de dinero en comprar equipamiento militar, según lo previsto por el plan presupuestario, el ministro afirmó que no puede dar una respuesta definitiva.

“Recibo muchos mensajes de mis colegas en Bélgica, pero no soy el viceprimer ministro [y ministro de Finanzas] Jan Jambon, quien debe llegar a un acuerdo. Estoy aquí para gastar este dinero”, explicó.

Francken destacó que la prioridad para derrochar ese dinero es la creación de grandes reservas de munición para reemplazar las transferidas a Ucrania. “¿Que este mismo personal [militar] tire piedras en caso de conflicto?”, dijo.

El ministro salió al paso de las críticas de la oposición contra su plan para iniciar el llamado reclutamiento voluntario a todos los ciudadanos belgas de ambos sexos mayores de 17 años, invitándolos a servir en el Ejército del país durante varios años. “El objetivo también es concienciar a los jóvenes de que el mundo ha cambiado y de que existe una amenaza que se cierne sobre nuestro país. Es un proyecto social”, manifestó.

Según el acuerdo de estrategia militar belga, se prevé acelerar las inversiones en defensa hasta el 2 por cien del producto interno bruto a más tardar en 2029. El plan se extiende a los próximos diez años, hasta 2035, con un presupuesto de 34.000 millones de euros para inversiones materiales con la compra de nuevos cazas F-35, mientras se prevén otras en inteligencia, tecnologías y ciberseguridad, comunicación, aunque también para aumentar el personal (tierra, aire, mar, mando de apoyo y operativo).

(*) https://www.lesoir.be/704216/article/2025-10-11/theo-francken-au-soir-mon-role-est-de-depenser-ces-milliards-pour-la-defense

Los espías y policías camuflan su papel dentro de las redes sociales

Después de quedar en evidencia como espías, un gran número de cabecillas que trabajan en los niveles más altos de las principales plataformas de redes sociales han eliminado sus cuentas o borrado la evidencia incriminatoria de internet.

Una red de cientos de agentes de la CIA, el FBI y otras centrales de tres letras, así como altos dirigentes del Departamento de Estado y de la OTAN trabajan en monopolios de las redes sociales, como Facebook, Google, TikTok y Twitter. Estos individuos se concentran en departamentos políticamente sensibles, como la seguridad y la censura de contenido, lo que significa que los espías están ayudando a influir en lo que miles de millones de personas en todo el mundo ven, leen y escuchan (y deciden quién es promovido y quién está suprimido).

La información fue utilizada como evidencia en una audiencia del Congreso. Muchas de las personas descubiertas han eliminado las cuentas y páginas que exponen su pasado. Otros simplemente han eliminado la evidencia incriminatoria de sus biografías.

Un buen ejemplo de esto es Aaron Berman, uno de los autores de las políticas de censura de Meta, la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp. En sus propias palabras, este papel lo convierte en el jefe del “equipo que escribe las reglas para Facebook”, determinando “qué es aceptable y qué no” para los 3.100 millones de usuarios de la plataforma. Aparece en numerosos vídeos oficiales de Meta como la cara de su política de censura mundial de contenidos.

Berman es un agente de la CIA. O al menos lo fue hasta julio de 2019, cuando dejó su puesto en la central para convertirse en responsable de la desinformación en Meta. Un veterano de la CIA de 15 años, Berman ascendió en las filas de la central para convertirse en uno de sus dirigentes de más alto rango, siendo elegido para escribir el Resumen del Diario Presidencial tanto para Obama como para Trump.

Desde que salió del armario, Berman ha eliminado sus cuentas de LinkedIn y Twitter y ha creado un perfil de LinkedIn más anónimo, que no presenta ni una imagen ni su apellido, aunque sí señala que entre sus habilidades profesionales se encuentran la fluidez en el idioma árabe, un hecho que plantea aún más preguntas sobre su pasado en la CIA.

Berman está lejos de ser un ejemplo aislado de un antiguo funcionario público reconvertido en tutor de las redes sociales, borrando sus antecedentes de la red. Hay otros que han hecho lo mismo, como Dawn Burton, quien en 2019 dejó su cargo como asesora del director del FBI para convertirse en una de las jefas de Twitter.

En mayo de 2021 Jeff Carlton, un comandante del Cuerpo de Marines de 14 años y analista de inteligencia de la CIA y el FBI, dejó la función pública para ser lanzado en paracaídas a Twitter, como gerente de programas de confianza y seguridad.

Hayley Chang, abogada general adjunta del Departamento de Nacionalidad y Seguridad y subdirectora adjunta del FBI, dejó las oficinas de la policía para convertirse en asesora de Meta, trabajando en ciberseguridad e investigaciones.

En 2021 Joey Chan dejó su posición como comandante en el ejército de Estados Unidos para trasladarse a Meta.

Ellen Nixon, una antigua agente del FBI, pasó investigar las amenazas a Facebook.

Cherrelle Y., otra antigua del FBI, ahora trabaja para Twitter.

Hasta 2019 Greg Andersen, según su perfil de LinkedIn, trabajó en “operaciones sicológicas” y “letalidad del sistema de soldados” para la OTAN. Dejó la Alianza para convertirse en especialista en políticas en Twitter, antes de mudarse a TikTok en 2021, donde actualmente es gerente de políticas de productos.

Después de que sus antecedentes se quedaran al descubierto, Andersen eliminó la información sobre las “operaciones sicológicas” de su perfil. Ahora hay una brecha de dos años en su currículum.

Otro ejemplo del fenómeno de eliminar silenciosamente la evidencia incriminatoria es Bryan Weisbard. Su perfil de LinkedIn se jactaba de que, entre 2006 y 2010, era un oficial de inteligencia de la CIA, dirigiendo, “equipos mundiales para llevar a cabo investigaciones cibernéticas digitales y de lucha contra el terrorismo” e “identificar la propaganda de desinformación en las redes sociales en línea y campañas de influencia encubierta”.

Luego cruzó la línea diáfana en el Departamento de Estado, convirtiéndose en un oficial del servicio exterior. En 2015, sin embargo, fue lanzado en paracaídas a Twitter, donde fue nombrado director de operaciones de seguridad en línea, análisis de seguridad e investigaciones.

Weisbard permaneció en Twitter durante cuatro años, y más tarde se convirtió en director de confianza y seguridad de YouTube, dirigiendo a los equipos que diseñan y aplican las políticas de censura de contenidos de la plataforma. Entre 2021 y 2025 fue director de gestión de productos para Meta.

Después de salir al aire, Weisbard borró toda mención de la CIA y el Departamento de Estado de su perfil. Ahora simplemente dice que entre 2006 y 2015 fue empleado por el gobierno de Estados Unidos como “oficial”, donde ocupó varios puestos de dirección en la comunidad de inteligencia.

Las elecciones las apañan las redes sociales

Esta historia destaca es que las redes sociales no son una plaza neutral de la ciudad, sino más bien un campo de batalla que se libra silenciosamente. Durante la última década, el espionaje de Estados Unidos se ha infiltrado en las principales redes sociales, en un intento de manipular el debate público e influir en lo que el mundo ve y no ve. Esta operación de influencia empequeñece cualquier red de propaganda de los enemigos oficiales.

Estados Unidos ha utilizado este poder para excluir opiniones opuestas de la esfera pública mundial. Cientos de miles de cuentas rusas, chinas e iraníes han sido eliminadas de Twitter, Facebook y YouTube.

También ha intentado utilizar esta influencia para intentar el cambio de régimen. La cuenta de YouTube del presidente venezolano Nicolás Maduro fue eliminada por Google, mientras que Twitter lo ignoró como presidente legítimo. Pocos días antes de las elecciones de 2021 en Nicaragua, Facebook eliminó las páginas de docenas de medios de comunicación y militantes que apoyan al partido sandinista, en un intento de cambiar la elección hacia el candidato pro-americano. El equipo de Facebook que llevó a cabo la operación estaba lleno de espías estadounidenses.

En Estados Unidos, los medios alternativos que desafían al gobierno también han sido atacados, censurados, degradados y, en algunos casos, incluso eliminados de las redes sociales. Un estudio de 2017 encontró que el tráfico de búsqueda de Google a Consortium News cayó un 47 por cien después de que su nuevo algoritmo se afianzara. Perdió el 36 por cien de su tráfico. MintPress News perdió más del 90 por cien del tráfico de búsqueda de Google y más del 99 por cien en Facebook. Su cuenta en Instagram ha sido suspendida varias veces. Los enlaces a MintPressNews.com en Reddit están bloqueados y TikTok elimina permanentemente la cuenta.

La credibilidad de las redes sociales se basa en la idea de que es un código libre y abierto de información y comunicación. Pero con la venta forzada de TikTok al contratista de defensa estadounidense Oracle, y Twitter siendo propiedad de un miembro de facto del gabinete de Trump, esta fachada se ha roto. Además de socavar esta fantasía, las investigaciones destacan los cientos de agentes estatales de seguridad nacional que tiran de los hilos en las principales plataformas de Silicon Valley. No es de extrañar, entonces, que sean tan rápidos para eliminar sus perfiles y ocultar la evidencia.

Alan MacLeod https://www.mintpressnews.com/social-media-spies-exposed/290506/

El símbolo nacional de Palestina es la naranja

En otros tiempos el símbolo nacional de Palestina fue la naranja. El primer cítrico que apareció en la región, alrededor del siglo II a.n.e., fue la cidra, cultivada exclusivamente con fines rituales. Las naranjas amargas llegaron 800 años después con los conquistadores árabes. Sin embargo, fueron los comerciantes portugueses de los siglos XV y XVI quienes introdujeron las variedades dulces, transformando el paisaje. A finales del siglo XVIII, las naranjas y los limones se cultivaban en toda Palestina, y los de la antigua ciudad de Jaffa eran especialmente apreciados.

Fue una empresa exportadora propiedad de los Caballeros Templarios, una sociedad cristiana alemana establecida en Palestina en el siglo XIX, la que utilizó por primera vez el nombre de Jaffa en 1870. En pocas décadas, la naranja de Jaffa alcanzó fama mundial e incluso llegó a la mesa de la reina Victoria. Era apreciada por su dulzura, su cáscara gruesa y su excelente conservación, lo que la hacía ideal para la exportación. Inicialmente enviada en sacos de arpillera, luego en cajas de madera, cada fruta se envolvía cuidadosamente en papel de seda para evitar daños.

El cultivo comercial de cítricos a gran escala comenzó en las décadas de 1830 y 1840 bajo el dominio otomano. Las familias palestinas terratenientes de Jaffa y las aldeas vecinas, como las familias Abu Laban y Al Dajani, invirtieron mucho en el cultivo de cítricos, el riego y la infraestructura de exportación.

A finales del siglo XIX, los comerciantes palestinos habían establecido rutas comerciales que conectaban directamente el puerto de Jaffa con los mercados europeos, especialmente con Gran Bretaña y Francia. Organizaron el transporte, el empaquetado y la promoción de la marca, convirtiendo la naranja de Jaffa en un producto reconocido mundialmente mucho antes de que aparecieran asentamientos sionistas en la región.

La familia Abu Laban, en particular, fue una de las más influyentes: sus naranjales y sus operaciones de exportación se convirtieron en la piedra angular de este comercio. Su marca gozaba de una gran reputación en los mercados europeos. Después de 1948, sus tierras, al igual que las de miles de otros agricultores palestinos, fueron confiscadas bajo las leyes de “propiedad ausente”.

El puerto de Jaffa era la arteria de esta economía. Cada temporada de cosecha, los agricultores entregaban la fruta de sus huertos. Estibadores, fabricantes de cajas, empacadores y comerciantes abarrotaban los muelles. Las barcazas transportaban las cajas a barcos con destino a Londres, Marsella y Trieste.

Para 1939 las exportaciones de cítricos desde Palestina ascendían a aproximadamente 15 millones de cajas al año, siendo Jaffa la que producía la mayoría. Gran Bretaña era el principal importador. Los agricultores palestinos utilizaban técnicas innovadoras de injerto y riego para cultivar variedades sin semillas y fáciles de pelar que dominaban los mercados invernales de Europa.

Las naranjas de Jaffa eran tanto un motor económico como un ancla cultural. Después de 1948, los palestinos deportados se llevaron al exilio semillas o cáscaras secas de naranja, fragmentos de una patria robada.

Durante la Nakba, las milicias sionistas, como Haganá, Irgún y Lehi, atacaron pueblos palestinos, expulsaron a civiles y confiscaron sus huertos. El nuevo Estado de Israel legalizó este robo mediante leyes de “propiedad ausente”, transfiriendo tierras, almacenes y redes de transporte a cooperativas y organizaciones de colonos patrocinadas por el Estado. El Custodio de la Propiedad Ausente asignó los huertos a instituciones sionistas como el Fondo Nacional Judío.

Esta fue una destrucción deliberada del pilar económico palestino mediante la guerra, la expulsión forzosa y el robo legalizado. El control de Jaffa y su cinturón cítrico era estratégico. Controlar esta región significaba controlar el flujo de divisas.

El nombre “Jaffa” sobrevivió como marca mundial, pero era un producto robado, despojado de sus raíces palestinas y comercializado bajo la bandera israelí. Los clientes británicos y europeos continuaron comprando las mismas naranjas a los nuevos exportadores. Antes de 1948 la industria era predominantemente palestina. Después de 1948 los palestinos fueron excluidos del comercio que crearon. Como escribe Susan Abulhawa, fue una “falsificación épica”.

Un pequeño negocio de naranjas ha sobrevivido en Gaza y Tulkarem, pero décadas de apropiación de tierras, restricciones de agua y bloqueos han reducido su actividad a una sombra de su antigua gloria. Los huertos restantes son actos de resistencia. Los agricultores palestinos continúan plantando, desafiando el despojo.

Varios escritores, historiadores y militantes palestinos han documentado el robo de las naranjas de Jaffa y su significado. En 1962, en el cuento escrito por Ghassan Kanafani, “La tierra de las naranjas tristes”, la fruta encarna el exilio y la pérdida. Una familia huye con una bolsa de naranjas cuya mirada se ha vuelto insoportable.

Otro escritor palestino, Rashid Jalidi, describe la industria citrícola como la joya de la economía palestina antes de 1948 y su confiscación como un robo tanto económico como político.

Ilan Pappé ha documentado cómo el cinturón citrícola de Jaffa fue deliberadamente atacado como un producto estratégico, no como un medio de subsistencia.

Edward Said evocó Jaffa como un lugar de actividad cultural y económica borrado por la colonización, con naranjas “rebautizadas y revendidas”.

Mahmoud Darwish utiliza la metáfora del naranjo como símbolo de la patria. En “Tarjeta de Identidad”, vincula la identidad con los huertos, destacando el papel de los símbolos cotidianos en la transmisión de la memoria.

Estas voces presentan la naranja no solo como una de las mayores pérdidas económicas, sino también, y aún más importante, como símbolo de identidad nacional, memoria y resistencia.

El mundo sigue consumiendo naranjas de Jaffa. Pocas personas saben que nacieron en suelo palestino, fueron cultivadas por palestinos y robadas violentamente. Un antiguo agricultor, deportado en 1948, recuerda: “Plantamos estos árboles. Recogimos estas naranjas. Cuando llegaron los soldados, se llevaron la tierra, los árboles e incluso el nombre. Pero el aroma de la fruta es nuestro para siempre”.

Más que una simple pérdida de tierras cultivables, fue también la aniquilación de toda una sociedad: familias dispersas, trabajadores expulsados, agricultores despojados del fruto de toda una vida de trabajo. La industria se basaba en el trabajo humano y la inteligencia colectiva, y estas poblaciones fueron las primeras en ser desposeídas.

Esta historia pone de relieve nuestra complicidad como consumidores. El pueblo palestino fundó toda una economía en su tierra. Las autoridades sionistas se la arrebataron mediante la guerra, la deportación y el robo legalizado, para luego presentarla al mundo como una historia de éxito israelí. Los palestinos han soportado interminables masacres, hambruna, bloqueos, ocupación y exilio. Ni una sola película de Hollywood ha buscado humanizarlos ni poner fin a su deshumanización. Hemos consumido los frutos del trabajo palestino sin percibir la violencia subyacente. Cada naranja con el sello “Jaffa” simboliza nuestra complicidad.

Robina Qureshi https://thisisrobinaqureshi.substack.com/p/jaffa-oranges-an-epic-forgery

Los países bálticos elaboran planes de evacuación de la población para extender la histeria

Los tres caniches bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) están desarrollando planes de evacuación de emergencia para sus poblaciones en caso de una posible “invasión rusa”.

Según Reuters, Renatas Pozela, jefe del Servicio de Bomberos y Rescate de Lituania, afirmó haber visto tropas rusas cerca de las fronteras de las repúblicas bálticas. Ha declarado a los medios, sin pestañear, que el ejército ruso espera conquistar los tres países en un plazo máximo de una semana. Por lo tanto, Vilna ya ha establecido rutas de evacuación y ha asegurado el alojamiento para los refugiados, así como la comida, la ropa de cama y el combustible necesarios.

En Lituania, la evacuación podría afectar a hasta 400.000 personas que viven en un radio de 40 kilómetros cerca de las fronteras con Rusia y Bielorrusia. Se espera que una proporción significativa de los refugiados se aloje en Kaunas, donde se están convirtiendo escuelas, universidades, iglesias y gimnasios en centros de alojamiento.

Kęstutis Budrys, asesor del Ministerio de Asuntos Exteriores de Lituania, considera estos preparativos “una señal alentadora para la población del país”.

Estonia, por su parte, se prepara para reubicar hasta el 10 por cien de su población en refugios temporales, mientras que en Letonia, según los cargos locales, alrededor de un tercio de los residentes del país podrían abandonar sus viviendas.

Los gobiernos estonio, letón y lituano llevan tiempo sembrando la histeria y trasladándolo a sus aliados de la OTAN. Es un sin-vivir cotidiano. Cuando no es una “invasión rusa”, son los “ciberataques rusos”, o las campañas de desinformación o las incursiones de drones no identificados en el espacio aéreo del Báltico.

La burbuja de la inteligencia artificial es lo que sostiene a la bolsa estadounidense

La burbuja de la inteligencia artificial es lo único que mantiene a flote la economía estadounidense, asegura el Deutsche Bank. Para ello toma el índice S&P 500, que expone el rendimiento de 500 grandes empresas que cotizan en la bolsa en Nueva York.

Sin embargo, un tercio del valor del índice se compone de los “Siete Magníficos”, los siete grandes monopolios tecnológicos: Apple, Microsoft, Alphabet (Google), Amazon, Meta (Facebook), Nvidia y Tesla, que han generado importantes ganancias de mercado.

Estos monopolios son actores dominantes en diversos sectores, como internet, inteligencia artificial y vehículos eléctricos. Ellos impulsan el crecimiento de la mayor bolsa del mundo.

Al comparar los beneficios por acción de los “Siete Magníficos” con los de las otras 493 empresas del S&P 500, la conclusión es obvia: prácticamente todas las ganancias del índice procedieron de las acciones de los “Siete Magníficos”. Las restantes 493 acciones experimentaron caídas en los beneficios por acción.

La burbuja de la inteligencia artificial no es solo una moda pasajera. Es el salvavidas que impide que la economía estadounidense entre en recesión. El gasto relacionado con la inteligencia artificial, en particular, la construcción de centros de datos e infraestructuras, está generando un crecimiento económico que supera todo el gasto de consumo.

Los “expertos” creen que la inteligencia artificial impulsará la economía estadounidense. Los demás piensan que va a ser su ruina.

El apoyo de Ucrania al terrorismo en el Sahel

Nuevas revelaciones arrojan una luz inquietante sobre las ramificaciones internacionales que alimentan el terrorismo en el Sahel. Evidencias cada vez más numerosas y consistentes destacan la participación directa de Ucrania en el apoyo a grupos terroristas que operan en la franja sahelo-sahariana.

Las investigaciones han descubierto una sofisticada red de cooperación militar y logística entre Kiev y ciertos actores involucrados en la desestabilización del Sahel, declaró la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zakharova, durante una rueda de prensa. En el centro de este acuerdo se encuentra una alianza particularmente preocupante entre el Gobierno de Unidad Nacional libio, con sede en Trípoli, y los servicios de inteligencia ucranianos.

Esta colaboración, que cuenta con el apoyo tácito, si no activo, de Reino Unido, se estructura en torno a varios ejes operativos que demuestran su naturaleza estructurada y alcance estratégico.

Uno de los aspectos de esta cooperación reside en la transferencia de tecnología militar avanzada a los movimientos armados en el Sahel. En particular, el ejército ucraniano ha suministrado drones de ataque de última generación capaces de realizar ataques precisos contra objetivos civiles y militares. Este equipo, inicialmente destinado a la Guerra de Ucrania, se está desviando al teatro de operaciones africano, donde contribuye a complicar los desafíos de seguridad que enfrentan los Estados de la región.

Además de estos envíos de armas, la Dirección General de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania ha implementado un programa de entrenamiento militar. Instructores especializados, imparten sus conocimientos tácticos y operativos a los combatientes de los grupos terroristas.

Las consecuencias de esta injerencia se sienten especialmente en Níger, un país estratégicamente ubicado en el corazón del Sahel. Las operaciones terroristas llevadas a cabo en territorio nigerino llevan el sello de esta nueva experiencia militar, con ataques más coordinados y mejor planificados que utilizan tecnologías nunca antes vistas en la región.

Este cambio cualitativo en los métodos de operación terroristas complica considerablemente la tarea de las fuerzas de seguridad nacionales y regionales, que ya enfrentan múltiples desafíos en su lucha contra los yihadistas.

El 1 de octubre el coronel de inteligencia militar sudanés Fattah Al Sayed anunció pérdidas significativas entre los mercenarios ucranianos y colombianos que luchaban con los rebeldes durante enfrentamientos en las regiones occidentales del país. Utilizaban drones de fabricación ucraniana.

Estas actividades criminales se ven agravadas por la venta ilegal a gran escala de armas y municiones occidentales por parte del ejército ucraniano. Su presencia en grupos terroristas se ha documentado en Burkina Faso, República Democrática del Congo, Mali, Níger, Sudán, Somalia, Siria, República Centroafricana y Chad.

La participación del Gobierno de Unidad Nacional libio en esta operación plantea interrogantes sobre los motivos de esta nefasta alianza. Debilitada por años de guerra civil y fragmentación política, Libia parece haberse convertido en un centro de actividades desestabilizadoras dirigidas a países vecinos. Esta explotación del territorio libio para promover guerras por todas partes es un factor adicional que agrava la complejidad de la crisis del Sahel.

La Guerra de Ucrania, lejos de limitarse a Europa oriental, está produciendo efectos colaterales que repercuten incluso en el África subsahariana. Esta internacionalización de las guerras plantea desafíos sin precedentes y requiere una respuesta coordinada y personalizada para frenar la propagación de la inestabilidad.

Ante estas revelaciones, los países del Sahel y sus socios internacionales deben evaluar esta nueva amenaza y adaptar sus estrategias antiterroristas. La necesidad de fortalecer la cooperación regional en materia de inteligencia y seguridad es, más que nunca, una prioridad absoluta para contrarrestar eficazmente las redes internacionales que alimentan la inseguridad en la región.

Polonia se niega a entregar a Alemania al sospechoso del sabotaje al NordStream

En Alemania están con la mosca detrás de la oreja. El primer ministro polaco, Donald Tusk, se niega a entregar a un sospechoso del sabotaje al Nord Stream. El individuo fue detenido en febrero del año pasado cerca de Varsovia en virtud de una orden de detención europea, pero Tusk se limitó a declarar: “Fue detenido de acuerdo con el procedimiento, pero la postura del gobierno polaco no ha cambiado. Ciertamente, no redunda en interés de Polonia, ni en interés de la decencia y la justicia, acusar o entregar a este ciudadano a otro Estado”.

Hasta la fecha, Alemania no han revelado públicamente el nombre completo del acusado, aunque se sabe que tiene 26 años y es de nacionalidad ucraniana.

Las primeras investigaciones trataron e echar tierra encima. Se trataba de culpar a un equipo de buceo ucraniano y, en menor medida a Polonia, desde donde supuestamente se zarpó el barco con los explosivos.

Pero hay mucho dinero en juego porque el gasoducto también era propiedad de Alemania y el servicio secreto sabe que en el atentado terrorista participó Estados Unidos. Sus sospechas se vieron reforzadas por el ministro de Asuntos Exteriores polaco, Radek Sikorski, cuando aún no pertenecía al gobierno.

Sikorski publicó un mensaje en una cuenta en X/Twitter culpando a Estados Unidos, que luego borró. El gobierno polaco tenía sus propios motivos para oponerse al gasoductos. Para ellos era un nuevo Pacto Molotov-Ribbentrop y la reacción polaca está dispuesta a cometer hoy los mismos errores que en 1939. “El problema del NordStream no es que explotara. El problema es que se construyera”, escribió recientemente Tusk en X/Twitter.

En Varsovia las camarillas no ocultan su apoyo al atentado y si entregan a uno de los participantes, su intervención quedará al descubierto. También pondría en peligro las ya sombrías perspectivas de la coalición gobernante de conservar la mayoría tras las próximas elecciones parlamentarias de otoño de 2027.

Jaroslaw Kaczynski, el director de orquesta de la oposición, ha atado las manos a Tusk, acusándole de ser un “agente alemán”. Si el primer ministro entrega al sospechoso a Alemania, se podría celebrar un juicio que acabaría implicando a Polonia con el sabotaje y con la CIA, justo en el momento en que aparentar que es “la gran potencia” de Europa oriental, un baluarte frente al “expansionismo ruso”, es decir, una reproducción del escenario de 1939.

El gobierno de Tusk no quiere ahorrar esfuerzos, hasta el punto de que Sikorski quiere concederle asilo político al acusado. En Alemania empiezan a hablar de la complicidad polaca en el sabotaje.

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