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La guerra es un negocio pero la paz también puede ser una fuente de grandes beneficios

El plan de paz de Trump no solo busca poner fin a la guerra en Ucrania. También abre una batalla económica para la posguerra. Incluye un mecanismo que otorga a Estados Unidos un papel central en la reconstrucción del país, con un acuerdo de reparto de beneficios que se presenta muy favorable para Washington. Esta dimensión económica está atrayendo tanta atención como las cláusulas militares y territoriales del plan.

El texto menciona la creación de un fondo de inversión dedicado a la reconstrucción, financiado con una parte de los activos rusos embargados. La cantidad mencionada asciende a aproximadamente 100.000 millones de euros. El plan consiste en utilizar esos fondos como palanca inicial para atraer capital privado y lanzar proyectos de infraestructuras, vivienda y recuperación industrial.

La prioridad son las empresas estadounidenses. El plan prevé que capten hasta la mitad de los beneficios generados por los proyectos de reconstrucción. Esta fórmula de financiación establecería una relación económica duradera entre la Ucrania de la posguerra y Estados Unidos, que se extendería más allá de la ayuda militar actual.

El plan se asemeja a una clásica asociación de reconstrucción e inversión, pero con una diferencia clave: se basaría en los recursos rusos en el extranjero. El documento aún no especifica el marco legal completo ni las condiciones para supervisar estos flujos, lo que deja abierta la cuestión de su viabilidad práctica y los posibles desafíos internacionales.

En sus declaraciones previas sobre la guerra en Ucrania, Trump ya había planteado la idea de un plan de reconstrucción dirigido por Estados Unidos. Presentó ese componente como una forma de estabilizar el país tras un alto el fuego y garantizar el retorno de la inversión realizada. La propuesta sirvió de base para su programa de una solución rápida, que combinaría el cese de las hostilidades con la recuperación económica bajo la supervisión estadounidense.

El componente diplomático del plan se basaría en varios puntos. Varias disposiciones implican concesiones significativas por parte de Ucrania. El documento estipularía, en particular, que Kiev ceda territorio adicional a Rusia, incluyendo áreas que actualmente no están totalmente bajo control ruso.

Otro punto importante es que Ucrania no se va a unir a la OTAN. El plan estipularía el compromiso de la Alianza Atlántica de no integrar el país, lo que equivaldría a respaldar una neutralidad militar duradera.

El método de negociación también está generando controversia. El borrador fue elaborado por dirigentes estadounidenses y rusos, sin consulta formal previa con la Unión Europea ni Ucrania, a pesar de que se ven directamente afectadas por el acuerdo. Esta falta de consulta se presenta como una fuente de tensión con los socios de Washington.

El plan combina un componente de seguridad con consecuencias de gran alcance y una ambiciosa estrategia económica. Se apruebe o no, ya sitúa la reconstrucción de Ucrania en el centro de la dinámica. En futuras discusiones, la cuestión no solo será cómo detener la guerra, sino también quién financiará, quién decidirá y quién se sacará el mayor provecho de la paz.

Israel desplaza 300 metros la línea amarilla que divide Gaza

El miércoles Israel desplazó 300 metros la línea amarilla al este de Gaza, un movimiento que ha llevado a cabo el ejército discretamente y sin previo aviso.

Tanques israelíes entraron en la zona, atrapando a decenas de familias que viven en los barrios orientales de la ciudad de Gaza. Los vecinos afirman que los tanques bloquearon sus rutas de salida en las calles Al Shaaf, Al Nazzaz y Bagdad.

Luego, el ejército instaló las barreras amarillas de hormigón adentrándose en los barrios de Gaza. Esta maniobra amplió el área controlada por Israel según el plan de alto el fuego de Trump.

Se desconoce el paradero de muchas familias atrapadas. Intensos bombardeos azotaron la zona durante y después del desplazamiento. Según fuentes locales, la situación es cada vez más peligrosa.

La Oficina de prensa del gobierno palestino afirma que las tropas israelíes están envalentonadas. “El silencio de los mediadores y garantes alienta a Israel a continuar con estos crímenes y violaciones del alto el fuego”, dice.

Tras un ataque mortal perpetrado ayer en Gaza y Jan Yunis, que causó la muerte de 34 palestinos, entre ellos al menos 17 mujeres y niños, entre las víctimas se encontraban una familia (un padre y sus tres hijos) y varias parejas. Decenas de personas resultaron heridas, muchas de gravedad.

La oficina de prensa calificó esta última incursión como una “flagrante violación” del alto el fuego. Afirmó que Israel ha cometido casi 400 violaciones desde su inicio. Estos ataques han matado a más de 300 palestinos y herido a cientos más.

Las reiteradas violaciones están agravando la crisis humanitaria. Las zonas habitables restantes en Gaza continúan reduciéndose a medida que las fuerzas israelíes amplían sus zonas de control y realizan nuevos ataques aéreos. Mientras tanto, Estados Unidos continúa sus esfuerzos para desarmar a la resistencia palestina.

El comunicado critica duramente a los mediadores y garantes del alto el fuego, afirmando que su silencio permite a Israel intensificar sus acciones. La Oficina exige medidas más contundentes a todas las partes del acuerdo. Insta a Trump a “cumplir con su deber” y obligar a Israel a cumplir con el alto el fuego y el protocolo humanitario.

Las consecuencias humanitarias empeorarán si los mediadores no intervienen de inmediato.

El Senado francés aprueba un aumento de la jornada laboral

Ayer el Senado francés aprobó una iniciativa para aumentar la jornada laboral anual de los trabajadores en 12 horas, lo que ha provocado una fuerte oposición, incluso por parte del mismo gobierno, en un contexto de déficit de la seguridad social y un debate sobre la productividad, o sea, sobre la explotación.

La enmienda pretende aumentar la jornada laboral anual de los trabajadores en 12 horas. La propuesta prevé un aumento de 1.607 a 1.619 horas anuales. El texto fue aprobado por 199 votos a favor y 135 en contra, en el marco del debate sobre el presupuesto de la seguridad social para el año que viene.

La iniciativa reaviva un debate que el gobierno francés ha evitado durante años, a pesar del déficit, que sigue aumentando. “No podemos salir de esta situación si no creamos más riqueza”, viene a ser la consigna, aunque nadie explica quién se va a aprovechar esa “riqueza”.

“Para generar más riqueza, necesitamos invertir más, pero sobre todo, necesitamos aumentar la jornada laboral”, declaró el promotor de la iniciativa, Olivier Henno, que intentó minimizar el impacto de la medida, enfatizando que representa “solo una hora al mes y 15 minutos a la semana”.

El senador acudió al cuento de la lechera: la extensión de la jornada laboral generará un ahorro de más de 10.000 millones de euros al año.

Sería un fuerte retroceso para el movimiento obrero y las reacciones no se han hecho esperar. “¿Cómo pueden hablar de esfuerzos imperceptibles cuando se trata de aumentar la jornada laboral de conciudadanos que realizan trabajos arduos?”, exclamó el senador Simon Uzenat, que calificando la iniciativa como “una auténtica provocación”.

En la cuerda floja, el gobierno de Macron no se ha atrevido a tomar postura, aunque el ministro de Trabajo, Jean Pierre Farandou, reaccionó diciendo que “es grave”. Si bien comparte los objetivos declarados por los autores de la iniciativa, consideró que el horno no está para bollos.

La tensión entre Japón y China sigue subiendo de tono

La tensión entre Japón y China ha subido significativamente desde el 21 de octubre, cuando la Primera Ministra Sanae Takaichi llegó al cargo y mantuvo una breve reunión con Xi Jinping al margen de la cumbre de APEC en Corea del Sur el 31 de octubre.

El 7 de noviembre, durante una sesión parlamentaria, un diputado de la oposición instó a Takaichi a definir qué acontecimientos en el Estrecho de Taiwán constituirían una amenaza para la supervivencia de Japón, el umbral que autoriza la activación del ejército nipón.

“Si hay acorazados y se usa la fuerza, no importa cómo, podría ser una situación que ponga en peligro la supervivencia”, dijo. Sus comentarios fueron ampliamente interpretados como una señal de una postura de seguridad más firme y una voluntad de responder decisivamente a una posible crisis en el Estrecho de Taiwán.

La respuesta de Pekín fue rápida y firme. Un comentario publicado el 16 de noviembre por el Diario del Ejército Popular de Liberación subió aún más el tono, advirtiendo que Japón sufriría graves consecuencias si interviniera militarmente en el Estrecho. El artículo enumeraba tres riesgos.

En primer lugar, Japón enfrentaría un entorno de seguridad más hostil y cualquier perspectiva de relaciones estables con China se erosionaría rápidamente.

En segundo lugar, todo el país podría estar expuesto a conflictos. Japón ya ha transformado decenas de aeropuertos y puertos, desde Hokkaido en el norte hasta Okinawa en el sur, en instalaciones de doble uso. En ejercicios a gran escala realizados en octubre, el ejército utilizó 39 aeropuertos y puertos para operaciones de combate y transporte militar.

En tercer lugar, Japón corre el riesgo de renovar las críticas internacionales, ya que sus provocativos comentarios sobre Taiwán reavivan las preocupaciones sobre un retorno al militarismo y ponen en duda los fundamentos del orden de posguerra.

Lo realmente sorprendente de la posición japonesa, sin duda exigida por Estados Unidos, es su inconsistencia: el gobierno de Tokio no tiene absolutamente nada que decir en Taiwan, que es una provincia china.

El martes, Masaaki Kanai, jefe de la Oficina de Asuntos de Asia y Oceanía del Ministerio de Asuntos Exteriores japonés se reunió con su homólogo chino, Liu Jinsong, en Pekín con el objetivo de estabilizar los lazos. Pero las discusiones han avanzado poco.

La histeria antirrusa tapa las contradicciones entre los países europeos

Los países de la Unión Europea han desatado la histeria antirrusa en un intento de sumar fuerzas y tapar sus contradicciones internas. Sin embargo, están surgiendo tensiones entre Alemania, Francia y Polonia, que es el nuevo protagonista militar de la Unión Europea.

Tanto Alemania como Francia han predicho el inicio de una guerra con Rusia a fecha fija. El ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, ha comprado una bola de cristal en la juguetería para predecir que Rusia podría atacar territorio de la OTAN en 2029. El año pasado mencionó “un posible ataque en cinco a ocho años”.

Ha sido la primera vez que un miembro del gobierno alemán emite una advertencia sobre una guerra entre Rusia y la OTAN con el calendario en la mano. Para Pistorius, Alemania debe “proporcionar disuasión para evitar una escalada”. Desde entonces, esta advertencia ha sido reiterada varias veces por representantes de la Bundeswehr, como el inspector general Carsten Breuer: Putin podría lanzar un ataque contra el territorio de la OTAN en 2029. “Los que quieran matar deben poder morir”, títuló el periódico Die Zeit.

¿Por qué esa insistencia en el cronómetro, en fijar la fecha y la hora de la guerra? Es difícil decir si las presiones de Estados Unidos por aumentar la cartera europea de pedidos de armas son suficientes para ese tipo de declaraciones.

Pero es una consigna general entre los países europeos. Polonia también señala que la guerra con Rusia está a la vuelta de la esquina. “Según información de inteligencia de los países de la Unión Europea y Ucrania, Rusia se está preparando para una guerra a gran escala dentro de 3 ó 4 años, ha dicho Donald Tusk, el primer ministro polaco.

Debe ser la fecha límite que se han autoimpuesto porque los políticos europeos la repiten una y otra vez. Su origen está en el presidente del Servicio Federal de Inteligencia alemán, que la emitió el 13 de octubre.

Los demás parecen comparsas el espionaje alemán. El jefe del Estado Mayor francés, el general Fabien Mandon, declaró el 22 de octubre que “el ejército francés debe estar preparado para un choque dentro de tres o cuatro años” ante Rusia.

Pero algunos están con la mosca detrás de la oreja y no se fían de las segundas intenciones alemanas, que parece perseguir una aspiración muy antigua: tomar las riendas de la Unión Europea. Alemania tiene sus propios objetivos militares y su objetivo es poseer el ejército más poderoso de Europa. “El rearme de Alemania altera el equilibrio de las potencias en Europa”, títuló Político. “Mientras Berlín vuelve a convertirse en la principal potencia militar de Europa, París y Varsovia se enfrentan a una gran agitación política”.

Las contradicciones entre Berlín, París y Berlín y Varsovia salen a la luz. El motor franco-alemán es un mito. La prensa alemana nunca utilizó esa metáfora. Varsovia ha reclamado daños a Alemania por valor de 1.300 millones de euros por la ocupación durante la Segunda Guerra Mundial, pero Alemania ha rechazado esa exigencia.

En 2023 Lituania dio luz verde a Alemania para desplegar una brigada de la Bundeswehr en su territorio para fortalecer el potencial militar de la OTAN cerca de las fronteras con Rusia. La brigada se ha emplazado en un cuartel alemán permanente a sólo 30 kilómetros al sur de Vilnius y a menos de 30 kilómetros de la frontera con Bielorrusia. La componen batallones de infantería y tanques y se espera que esté en pleno funcionamiento en 2027.

Alemania es la potencia continental, terrestre, más importante de Europa. Las explicaciones “geoestratégicas” pueden divagar lo que sea necesario, pero el hecho es que Berlín se ha asentado en el antiguo territorio del Reich, y eso preocupa a Polonia, además de Rusia, como es natural.

Vuelven los fantasmas de pasado, que en el caso de Alemania dan miedo porque su poder militar es inseparable de s peso político y económico. Europa tiene que adaptarse a una Alemania dominante. Eso es lo que está ocurriendo ahora mismo, cuando los socios europeos repiten como loros los mensajes que proceden de Berlín.

Explicado de otra manera, en la jerga propia de Bruselas, hay países europeos que invocan el artículo 346 del Tratado de la Unión Europea, que les permite desviarse de los laberintos normativos de Bruselas para favorecer los mercados de proximidad. El localismo huye del centralismo.

Las contradicciones entre la Unión Europea y Estados Unidos y el Plan de Paz de Trump para Ucrania

A las 24 horas de hacerse público el Plan de Paz de Trump para Ucrania, Zelenski dirige un mensaje a su pueblo en el que prácticamente anuncia que Estados Unidos. le ha dado un ultimátum: “o la pérdida de dignidad o el riesgo de perder un socio clave; 28 puntos complicados o un invierno extremadamente duro” (1). Del conjunto del mensaje se deduce que “por duro que sea”, peor sería no aceptarlo.

En este sentido la difusión de las informaciones, precisamente ahora, sobre la corrupción de la cúpula de poder en Ucrania, Zelenski incluido, cuando es un hecho bien conocido desde hace años, ha servido de chantaje político para volcar las voluntades de la cúpula de Kiev hacia el acuerdo.

Acerca de la posición de Rusia no hay ningún misterio. Sus líneas rojas son las que planteó en Estambul en 2022 y que viene repitiendo desde entonces como objetivos innegociables de la Operación Militar Especial: protección de la población del Donbass y demás comunidades de lengua y cultura rusa, y desmilitarización, neutralidad y desnacificación de Ucrania. Todo ello en el marco de garantizar la seguridad de Rusia cercada militarmente de forma progresiva por la OTAN desde la desaparición de la URSS en 1991.

A pesar del silencio cauteloso del Kremlin ante la propuesta, o precisamente por eso, es evidente que el plan responde a lo acordado entre Putin y Trump en Alaska en su reunión del pasado mes de agosto.

Tanto entonces como ahora, ni Ucrania ni la Unión Europea han participado en la negociación; se les ha colocado ante hechos consumados.

El acuerdo pone a la Unión Europea en una situación especialmente complicada por cuanto el eje central de su política gira en torno a la prolongación de la guerra en Ucrania “hasta el último ucraniano”, al tiempo que se arma hasta los dientes para una guerra de la OTAN contra Rusia en plazo de pocos años. En realidad, uno de los ejes de esa estrategia es inyectar cantidades descomunales de dinero público a la industria armamentística, intentando así paliar la desindustrialización que asola a la Unión Europea. El otro es la militarización y la intensificación de la represión de unos pueblos que empiezan a rebelarse ante el paro creciente y el deterioro de sus vidas, y a apuntar con huelgas generales contra la economía de guerra.

Para justificar semejante desatino se ha puesto en marcha una asfixiante propaganda de guerra basada en la demonización de Rusia. Ayer mismo, Andrius Kubilius, Comisario de Defensa de la Unión Europea, afirmaba que en “dos años o tres Rusia podría atacar aeropuertos españoles y afectar gravemente al turismo” (2); y hace dos días el Jefe de Estado Mayor de Francia declaraba que la población debía prepararse para ver morir a sus hijos en la guerra contra Rusia (3).

No cabe duda de que el Plan de Paz en Ucrania es un poderoso torpedo en la línea de flotación de la Unión Europea. El hundimiento de la cotización en bolsa de las empresas de armamento refleja la gravedad del asunto. La Comisión Europea y sus gobiernos se quedan sin el argumento central de que “Rusia nos va atacar a todos” con lo que justificaban la prioridad absoluta de la “seguridad” por encima de las pensiones, los servicios públicos, el trabajo o incluso la vida de los jóvenes.

Pero, ¿qué razones hay para que Estados Unidos haya presionado decisivamente a Ucrania para la implementación de un Plan de Paz que, en líneas generales, acepta los objetivos fundamentales de Rusia?

Desde luego nada tienen que ver con el supuesto pacifismo de un Trump dispuesto a ganarse el año próximo el premio Nobel de la Paz. Las razones son las siguientes:

La primera es la constatación de la victoria clamorosa de Rusia en el frente de batalla a pesar de las ingentes cantidades de armamento, instructores militares y tropas especiales suministradas por la OTAN. Contra esta evidencia, el régimen de Kiev y la Unión Europea han estado inventando “victorias”, repetidas como loros por los medios de comunicación. Necesitaban esas mentiras, los de Zelenski para seguir recibiendo dinero, y la Unión Europea, para justificar esas mismas transfusiones de armas y de fondos públicos.

La segunda es que Estados Unidos, inmerso en una gravísima crisis económica, no puede seguir manteniendo a costa del presupuesto público el apoyo militar y económico a una guerra que no sólo no le conviene sino que, como veremos más adelante, contraviene sus intereses. Por otro lado, el negocio de su complejo militar-industrial está bien asegurado con una Unión Europea que ya se ha comprometido con Trump a comprar masivamente armas a la industria militar norteamericana. Si las usan o no, no es su problema.

La tercera es la que probablemente ha presionado más directamente para acabar con el conflicto a la mayor brevedad posible. Trump, como los gobiernos de la Unión Europea, es la terminal política de los intereses de las grandes multinacionales. La diferencia es que Estados Unidos tiene la capacidad de someter a la Unión Europea e imponer sus objetivos.

Una vez garantizados los beneficios de las grandes armamentísticas norteamericanas con los presupuestos europeos, los grandes fondos de inversión se aprestan a lanzarse sobre Ucrania. Unos, como Blackrock, para “reconstruirla”. ¿Recuerdan Iraq? Otros son propietarios de grandes extensiones de tierras en Ucrania cuya explotación no se compagina bien con la guerra. En este informe (4), “se identifica a muchos inversores destacados, entre ellos Vanguard Group, Kopernik Global Investors, BNP Asset Management Holding, NN Investment Partners Holdings, propiedad de Goldman Sachs, y Norges Bank Investment Management, que gestiona el fondo soberano de Noruega. Varios grandes fondos de pensiones, fundaciones y dotaciones universitarias estadounidenses también han invertido en tierras ucranianas a través de NCH Capital, un fondo de capital privado con sede en Estados Unidos”.

Grandes multinacionales como Bayer-Monsanto, Cargill o Dupont tienen grandes intereses en la producción de semillas, pesticidas y fertilizantes.

Finalmente, Estados Unidos y Ucrania firmaron en julio pasado un acuerdo para la explotación de minerales estratégicos por parte de empresas de Estados Unidos. Con esa finalidad se creó un Fondo Común de Inversiones, con dotaciones económicas de ambos países, destinado a favorecer inversiones de empresas norteamericanas. Este acuerdo sobre “tierras raras”, clave para Estados Unidos, serviría como “reembolso” de los miles de millones de dólares transferidos por Washington a Ucrania.

Los datos anteriores explican con claridad que la fracción dominante de la oligarquía imperialista considera que, hoy por hoy, es un negocio más interesante vampirizar los recursos ucranianos, para lo cual necesitan que los misiles rusos dejen de caer sobre las infraestructuras ucranianas, que continuar la guerra. Su representante político, la administración republicana, ha jugado así también el papel de quitarse posibles competidores europeos, como Polonia, interesados en un supuesto reparto de Ucrania.

(1) Mensaje de Zelenski al pueblo: Este es uno de los momentos más difíciles en la historia de Ucrania.
(2) https://as.com/actualidad/politica/la-advertencia-del-comisario-de-defensa-de-la-ue-rusia-puede-lanzar-drones-sobre-los-aeropuertos-espanoles-f202511-n/
(3) https://www.france24.com/es/francia/20251120-frente-a-los-alcaldes-de-francia-el-jefe-del-estado-mayor-prepara-a-la-poblaci%C3%B3n-para-la-guerra
(4) https://www.oaklandinstitute.org/sites/default/files/files-archive/takeover-ukraine-agricultural-land.pdf

Borrador del plan estadounidense de paz para Ucrania

  1. Soberanía de Ucrania.

  2. Acuerdo de no agresión pleno e integral entre Rusia, Ucrania y Europa. Se consideran resueltas todas las ambigüedades de los últimos 30 años.

  3. Rusia no invadirá a los países vecinos y la OTAN no se expandirá.

  4. Se abrirá una negociación entre Rusia y la OTAN, mediada por Estados Unidos, para resolver las cuestiones de seguridad y crear las condiciones para la desescalada, con el fin de garantizar la seguridad mundial y aumentar las oportunidades de cooperación y el desarrollo económico futuro.

  5. Ucrania recibirá garantías de seguridad fiables.

  6. El número de efectivos del ejército ucraniano se limitará a 600.000.

  7. Ucrania acepta consagrar en su constitución que no se unirá a la OTAN, y la OTAN acepta incluir en sus estatutos una disposición que establezca que Ucrania no será admitida en el futuro como miembro.

  8. La OTAN acepta no estacionar tropas en Ucrania.

  9. Aviones de combate europeos se estacionarán en Polonia.

  10. Garantías de Estados Unidos:

— Recibirá una compensación económica por la garantía.

— Si Ucrania invade Rusia, perderá la garantía.

— Si Rusia invade Ucrania, además de una respuesta militar decisiva y coordinada, se restablecerán las sanciones internacionales, se revocará el reconocimiento del nuevo territorio y todos los demás beneficios de este acuerdo.

— Si Ucrania lanza un misil contra Moscú o San Petersburgo sin causa justificada, la garantía de seguridad se considerará nula.

  1. Ucrania cumple los requisitos para ser miembro de la Unión Europea y recibirá acceso preferencial a corto plazo al mercado europeo mientras se estudia el asunto.

  2. Se aprueba un paquete internacional de medidas económicas para la reconstrucción de Ucrania, que incluye, entre otras:

a) Creación de un Fondo de Desarrollo de Ucrania para invertir en industrias de alto crecimiento, como tecnología, centros de datos e inteligencia artificial.

b) Estados Unidos cooperará con Ucrania para restaurar, desarrollar, modernizar y operar conjuntamente la infraestructura de gas de Ucrania, incluidos los gasoductos y las instalaciones de almacenamiento.

c) Reconstrucción de las zonas devastadas por la guerra, con el fin de restaurar y modernizar ciudades y zonas residenciales.

d) Desarrollo de las infraestructuras.

e) Minería y extracción de recursos naturales.

f) El Banco Mundial aprobará un paquete de financiación especial para acelerar estos esfuerzos.

  1. Rusia se reintegrará a la economía mundial:

a) El levantamiento de las sanciones se discutirá y acordará de forma gradual, caso por caso.

b) Estados Unidos concluirá un acuerdo de cooperación económica a largo plazo para promover el desarrollo mutuo en energía, recursos naturales, infraestructuras, inteligencia artificial, centros de datos, proyectos de minería de metales de tierras raras en el Ártico y otras oportunidades empresariales mutuamente beneficiosas.

c) Se invitará a Rusia a reincorporarse al G8.

  1. Los fondos embargados a Rusia se utilizarán de la siguiente manera:

— Se invertirán 100.000 millones de dólares de activos rusos embargados en los esfuerzos de reconstrucción e inversión encabezados por Estados Unidos en Ucrania.

— Estados Unidos recibirá la mitad de las ganancias de este esfuerzo.

— Europa contribuirá con 100.000 millones de dólares para aumentar el volumen de inversión disponible para la reconstrucción de Ucrania.

— Se desbloquearán los fondos europeos embargados.

— Los fondos rusos restantes se invertirán en un instrumento de inversión conjunto entre Estados Unidos y Rusia, que implementará proyectos conjuntos en áreas específicas. Este fondo tendrá como objetivo fortalecer las relaciones y ampliar los intereses comunes para crear un fuerte incentivo para no volver a la guerra.

  1. Se establecerá un grupo de trabajo conjunto de seguridad entre Estados Unidos y Rusia para facilitar y garantizar la implementación de todas las disposiciones de este acuerdo.

  2. Rusia consagrará en una ley interna su política de no agresión hacia Europa y Ucrania.

  3. Estados Unidos y Rusia acordarán prorrogar los tratados de no proliferación nuclear y control de armamentos, incluido el Tratado de limitación de armas nucleares Start I.

  4. Ucrania se compromete a ser un Estado no nuclear de conformidad con el Tratado de No Proliferación Nuclear.

  5. La central nuclear de Zaporiya se pondrá en marcha bajo la supervisión de la OIEA, y la electricidad generada se compartirá entre Rusia y Ucrania por mitades.

  6. Rusia y Ucrania se comprometen a implementar programas educativos en las escuelas y la sociedad destinados a promover la comprensión y la tolerancia de las diferentes culturas y la eliminación del racismo y los prejuicios:

a) Ucrania aceptará las normas de la Unión Europea sobre tolerancia religiosa y protección de las minorías lingüísticas.

b) Rusia y Ucrania acuerdan abolir todas las medidas discriminatorias y garantizar los derechos de los medios de comunicación y la educación ucranianos y rusos.

c) Rusia y Ucrania rechazan y prohiben toda ideología y actividad nazi.

  1. Sobre los territorios:

a) Crimea, Lugansk y Donetsk serán reconocidos de facto como territorios rusos, incluso por Estados Unidos.

b) Jerson y Zaporiya quedarán congelados a lo largo de la línea de contacto, lo que constituirá un reconocimiento de facto a lo largo de dicha línea.

c) Rusia renunciará a otros territorios acordados [probablemente se refiera a las partes de las provincias de Jarkov, Sumy y Dnipropetrovsk ocupadas por Rusia] que controla fuera de las cinco regiones.

d) El ejército ucraniano se retirará de la parte de la provincia de Donetsk que controla actualmente, y esa zona de retirada se considerará una zona de amortiguación neutral y desmilitarizada, reconocida internacionalmente como territorio perteneciente a Rusia. Las tropas rusas no entrarán en esa zona desmilitarizada.

  1. Tras acordar futuros acuerdos territoriales, Rusia y Ucrania se comprometen a no modificarlos por la fuerza. No se aplicará ninguna garantía de seguridad si se incumple este compromiso.

  2. Rusia no impedirá el uso del río Dnieper por parte de Ucrania para actividades comerciales, y se alcanzarán acuerdos sobre el libre transporte de grano a través del Mar Negro.

  3. Se establecerá un comité humanitario para resolver los asuntos pendientes:

a) Todos los prisioneros y cadáveres restantes serán intercambiados sobre la base de «todos por todos».

b) Todos los detenidos y rehenes civiles serán devueltos, incluidos los niños.

c) Se implementará un programa de reunificación familiar.

d) Se tomarán medidas para aliviar el sufrimiento de las víctimas de la guerra.

  1. Ucrania celebrará elecciones dentro de cien días.

  2. Todas las partes involucradas en la guerra recibirán una amnistía total por sus acciones durante la misma y se comprometen a no presentar ni considerar nuevas reclamaciones.

  3. Este acuerdo será jurídicamente vinculante. Su implementación será supervisada y garantizada por un Consejo de Paz presidido por Trump. Las violaciones estarán sujetas a sanciones.

  4. Una vez que todas las partes firmen este memorando, el alto el fuego entrará en vigor inmediatamente después de que ambas partes se retiren a los puntos acordados para comenzar a implementar el acuerdo.

La caza de brujas digital vuelve a la Unión Europea

La primera jugada salió mal, pero la Unión Europea vuelve a la carga para colar ChatControl por la puerta de atrás. El borrador legislativo recibe luz verde a puerta cerrada en la sesión ordinaria del grupo de trabajo.

Se espera que los debates comiencen en enero del año que viene y finalicen en marzo.

Tras fuertes protestas públicas, varios estados miembros, incluidos Alemania, Países Bajos, Polonia y Austria, se opusieron, pero ahora la vigilancia regresa, disfrazada.

Oficialmente, se han eliminado las obligaciones explícitas de registro. Pero una laguna en el artículo 4 del nuevo borrador obliga a los proveedores de servicios de correo electrónico, chat y mensajería a tomar todas las medidas apropiadas de “mitigación de riesgos”. Eso significa que les pueden obligar a registrar todos los mensajes privados, incluidos los servicios cifrados de extremo a extremo.

Ahora pueden utilizar algoritmos e inteligencia artificial para realizar un registro masivo de textos de chat privado y metadatos de todos los ciudadanos para palabras clave y señales sospechosas.

La consecuencia es una avalancha de “falsos positivos”, que colocarán a los usuarios bajo sospecha y expondrán masas de conversaciones y fotografías privadas, incluso íntimas, a extraños. La policía alemana ya ha advertido que alrededor de la mitad de todos los informes son criminalmente irrelevantes, lo que equivale a decenas de miles de chats legales filtrados por año.

Como consecuencia de la nueva legislación, cada ciudadano tendría que identificarse o registrar su rostro para abrir una cuenta de correo electrónico o mensajería. Los adolescentes menores de 16 años enfrentan una prohibición general de participar en las redes sociales, juegos en línea y muchas otras aplicaciones con funciones de chat, supuestamente “por su propio bien”.

La aternativa palestina: charlar sin conexión a internet

Los palestinos charlan de forma segura sin conectarse a internet, mediante Bitchat, una nueva aplicación de mensajería. Se puede descargar en el móvil para comunicarse de manera reservada.

Los palestinos dependen de Israel para su acceso a la electricidad, las telecomunicaciones y el enrutamiento de internet. En Gaza los ocupantes instrumentalizan esa dependencia, provocando apagones deliberados que han dejado a los palestinos incomunicados entre sí y con el mundo exterior. La incesante campaña de bombardeos también ha destruido o inutilizado gravemente la infraestructura de comunicaciones.

Incluso cuando los palestinos utilizan métodos de comunicación habituales, sus conversaciones y mensajes pueden ser registrados y grabados, lo que los expone a la vigilancia y a posibles represalias, como en Líbano.

Bitchat permite a los palestinos seguir enviando mensajes incluso cuando no hay conexión. Eso les permite conocer la situación de sus familiares, organizarse y coordinarse dentro de sus colectivos, así como compartir noticias y novedades.

Los móviles no se conectan a un repetidor o a un servidor; se conectan unos a otros directamente mediante bluetooth, y cada terminal ayuda a reenviar los mensajes, lo que permite que la comunicación se extienda mucho más allá del entorno inmediato.

La conexión a internet se puede perder por tres razones. La primera es como consecuencia de un corte o un apagón, que puede ser deliberado o no. Bitchat ha experimentado un aumento significativo en las descargas precisamente en aquellos países donde los gobiernos cortan la conexión a internet, como en Israel, Costa de Marfil o Madagascar.

La segunda es consecuencia de la falta de cobertura en zonas inhabitadas o rurales, a donde los repetidores no alcanzan.

La tercera es por saturación de las redes, cuando el usuario se encuentre en medio un evento muy poblado o con gran concentración de usuarios, como una manifestación. En tales casos es posible enviar un mensaje con Bitchat, siempre que alguien cercano tenga la aplicación y el bluetooth activados.

Bitchat no almacena los datos porque no depende de un servidor central. No hace falta crear una cuenta, compartir el número de teléfono o el correo electrónico, ni siquiera tener una tarjeta SIM para usarlo. Basta elegir un apodo como remite, que se puede modificar.

Además, los mensajes circulan crifrados para que las conversaciones permanezcan en la intimidad. Incluso hay un “botón del pánico” que borra al instante el historial de conversaciones.

La aplicación también cuenta con canales “geohash” que permiten a los usuarios unirse a chats basados ​​en la ubicación.

Por ahora la aplicación solo admite mensajes de texto e imágenes; aún no se pueden enviar audios ni vídeos.

La sangre no importa; lo malo es que hay testigos

En el mundo posmoderno los políticos, como Obama, ni siquiera son capaces de pronunciar discursos en público con sus propias palabras. Para ello cuentan con escribanos a sueldo, como Sara Hurwitz, que cumplen esa tarea: escribir lo que otros se limitan a leer.

Hurwitz es una conocida sionista que el domingo cambió de papel: habló con voz propia en la Asamblea de Federaciones Judías de América del Norte, expresando frustración porque los jóvenes judíos rechazan el sionismo y las espantosas matanzas israelíes en Gaza.

La ideología dominante ya no domina con tanta claridad o, dicho en términos posmodernos, ya no controlan el relato en la misma medida que antes. “Anteriormente, la información que recibimos en Estados Unidos eran medios estadounidenses, y era más bien generalizada. Ya sabes, generalmente no expresaban puntos de vista antiisraelíes extremos. Había que ir a una librería bastante extraña para encontrar medios internacionales y medios marginales. Pero hoy tenemos las redes sociales, que son los medios internacionales; sus algoritmos están moldeados por miles de millones de personas en todo el mundo a quienes realmente no les gustan los judíos. Entonces, en la década de 1990, un joven probablemente no iba a encontrar a Al Jazira ni a nadie más, como Nick Fuentes, hoy estos medios los encuentran; los encuentran en sus teléfonos”, dijo Hurwitz.

Sara Hurwitz

“Estos medios son cada vez más analfabetos: cada vez menos texto, cada vez más vídeos”, añadió. “Así que está TikTok, que rompe los cerebros de nuestros jóvenes durante todo el día con vídeos de la matanza en Gaza. Y es por eso que muchos de nosotros no podemos tener una conversación saludable con jóvenes judíos, porque todo lo que intentamos decirles lo escuchan a través de la ventana de las matanzas. Les quiero dar datos, información, hechos y argumentos, y en sus mentes sólo ven matanzas. Y parece obsceno”, sostuvo la sionista.

La educación sobre el “holocausto“ ha comenzado a resultar contraproducente porque da a los jóvenes la falsa impresión de que los genocidios siguen siendo malos. “Creo que desafortunadamente la apuesta muy inteligente que hemos hecho sobre la educación sobre el holocausto para que sirva como educación sobre el antisemitismo en este nuevo entorno mediático, creo que está empezando a colapsar un poco porque, ya sabes, la educación sobre el holocausto es absolutamente esencial, pero creo que puede confundir a algunos de nuestros jóvenes sobre el antisemitismo”, añadió.

“Porque descubren que los nazis grandes y fuertes dañan a los judíos débiles y demacrados, y piensan que el antisemitismo es como el racismo contra los negros, ¿verdad? Blancos poderosos versus negros impotentes. Entonces, cuando en TikTok todo el día ven a israelíes poderosos lastimando a palestinos débiles y flacos, no sorprende que piensen: Oh, sé que la lección del holocausto es que luchas contra Israel. Luchas contra los grandes poderosos que lastiman a los débiles”.

Este tipo de lamentos se escuchan con una enorme alegría. Los intoxicadores como Hurwitz han caído en su propia trampa. Ya no engañan a nadie, ni siquiera a los más cercanos. Todas las leyendas sobre Israel cultivadas con esmero durante décadas, se han esfumado en muy poco tiempo. Los que durante años se educaron en la denuncia del “holocausto”, han aplicado esas mismas lecciones a lo que está ocurriendo en Gaza. No es historia; lo están viendo con sus propios ojos, en vivo y en directo.

En este tipo de masacres el problema siempre es el mismo: la sangre no importa; lo malo es que hay testigos que llaman a las cosas por su nombre. No se dejan confundir. Hay cosas que son evidentes por sí mismas; ni siquiera una intoxicadora profesional como Hurwitz es capaz de encontrar argumentos para justificar el brutal genocidio de Gaza.

Los torpes intentos de Hurwitz por dar alguna clase de explicaciones a la matanza fueron de mal en peor: “No somos sólo una religión. Somos una nación. Una civilización. Una tribu. Un pueblo. Pero sobre todo somos una familia. Entonces, si eres un joven criado en Estados Unidos que piensa que el judaísmo es una religión de estilo protestante, entonces los siete millones de judíos de Israel son sólo tus correligionarios. Entonces, mis correligionarios, si los miro y no practican mi religión de justicia social y ciertos valores proféticos, ¿qué tengo que ver con ellos?”

El fraude no lo ha inventado Hurwitz; lo mismo que las demás religiones monoteístas, tiene dos mil años de historia, es decir, es un retorno al feudalismo. Pretende lograr que los practicantes de una religión sean, además, defensores de un Estado. “Los siete millones de habitantes de Israel no son mis correligionarios, son mis hermanos y hermanas. Pero creo que si se los considera meros correligionarios, es fácil deslizarse hacia el antisionismo. No necesariamente tienes esa conexión con ellos”.

La población israelí se compone de emigrantes llegados de muchos países del mundo. Difícilmente se entienden entre ellos mismos.. No hay un pueblo judío en la misma medida en que no lo hay católico. Tampoco hay un pueblo musulmán. Los chiítas no deben ningún tipo de lealtad a la República Islámica de Irán por su confesión religiosa.

Movilización, militarización y rearme de la Unión Europea

Pronto la Comisión Europea presentará oficialmente el paquete de movilidad militar. Es el último de una serie de planes publicados desde principios de año y destinados a fortalecer la economía de guerra antes de finales de esta década.

Dentro del rearme europeo, el objetivo a largo plazo es crear una zona europea armonizada, una especie de “espacio Schengen militar”, para facilitar un movimiento más rápido y sencillo de las armas y las tropas por el continente.

Los 27 miembros de la Unión Europea sólo tendrán tres días en tiempos de paz y seis horas en caso de emergencia para permitir que sus fronteras sean cruzadas por tropas y equipo militar europeos, dice el Financial Times (*).

Hoy en día, trasladar equipo y tropas militares, por ejemplo de oeste a este, lleva meses, dice Apostolos Tzitzikostas, Comisario de Transporte Sostenible y Turismo de la Unión Europea. “Nuestro objetivo es reducir este retraso a unos pocos días”.

«No puedes defender un continente si no puedes cruzarlo”, añadió en rueda de prensa. «Es muy claro. Por eso estamos creando este Schengen militar».

Como ya explicamos, las carreteras de la Unión Europea no son aptas para el transporte de tropas y Apostolos Tzitzikostas emitió una severa advertencia sobre la preparación del continente para la guerra, diciendo que las carreteras, ferrocarriles y puentes europeos tendrían dificultades para apoyar el despliegue militar a gran escala en caso de conflicto con Rusia.

(*) https://www.ft.com/content/0a07238e-3657-4d1b-8460-35cfc6f8cd66

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