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El ejército sueco se desplaza a Letonia para presionar a Rusia en la frontera oriental de la OTAN

El ejército sueco ha enviado 550 soldados a Letonia como parte de las fuerzas terrestres avanzadas de la OTAN en la base militar de Camp Valdemar, informa Sweden Herald.

Es la primera vez que Suecia participa en una misión militar como miembro de la OTAN de pleno derecho.

Las tropas desembarcaron en Riga en dos columnas: una con la bandera sueca y otra con la bandera de la OTAN.

“El ejército sueco se alternará con los daneses cada seis meses para complementar parte de las fuerzas de la OTAN en Letonia, que se encuentran en el campamento Waldemar en la ciudad de Adaji, al noreste de Riga”, dice el periódico.

La OTAN está desplegando activamente fuerzas y equipos a lo largo de la frontera oriental con Rusia, desde los países bálticos hasta Bulgaria. Esas fuerzas militares fronterizas también se están reforzando en Finlandia.

El 16 de enero el embajador ruso en Dinamarca, Vladimir Barbin, dijo que los países de la OTAN están tratando de convertir el Mar Báltico en un mar interno de la Alianza para bloquear los movimientos de los mercantes rusos.

La ‘guerra contra el terrorismo’ creó una vasta trama mundial de organizaciones criminales

En 2002 Bush encargó a la CIA la “guerra contra el terrorismo”. Entonces la central elaboró el Proyecto Omega y creó los Equipos de Lucha Antiterrorista. De ellos formaban parte miembros del Centro de Actividades Especiales (SAC), oficiales de inteligencia y sicarios locales.

En más de sesenta países la central de espionaje creó una vasta red de unidades paramilitares y policiales, que financió, entrenó y supervisó, tejiendo una verdadera “telaraña mundial” de subcontratistas locales que llevaron a cabo los planes de Estados Unidos. Les dieron carta blanca. Los mercenarios de la CIA se involucraron en numerosos atentados terroristas y ejecuciones sumarias.

Un buen ejemplo de ello es Kenia. Michael Ranneberger, embajador de Estados Unidos en Kenia de 2006 a 2011, reconoció que el país era un escenario clave para Washington en África Oriental. Kenia tiene la embajada de Estados Unidos más grande de África y una de las más grandes del mundo porque una gran parte de las operaciones regionales se dirigen desde desde allí.

Henry Crumpton, el número dos del Centro de Lucha Contra el Terrorismo (CTC), dijo que era imperativo que Estados Unidos adoptara una postura más agresiva en África oriental.

Las actividades de la CIA en Kenia se ampliaron con el pretexto la lucha contra Al Shabaab, uno de los muchos movimientos a los que asociaron el fantasma Al Qaeda, la otra cara de la “telaraña mundial” del espionaje estadounidense.

En 2004 la CIA creó y entrenó un Equipo de Respuesta Rápida (RRT) con licencia para matar. Como siempre lo asociaron a los sicarios locales de la inteligencia keniana. Cuando se creó, el RRT –también conocido como el Equipo de Operaciones de Entrega Extrajudicial– contaba con sólo 18 miembros de la Unidad de Servicios Generales (GSU), la rama paramilitar de la policía keniana, creada en 1953.

Desde entonces su número fue aumentando hasta contar con unos sesenta comandos. Tiene su base en un centro secreto en la ciudad de Ruiru, a unos 50 kilómetros al este de Nairobi. Todos sus miembros están entrenados por subcontratistas de la CIA, miembros de las fuerzas especiales y de los equipos SWAT de la policía estadounidense, en operaciones tácticas, asalto a edificios, combate cuerpo a cuerpo, manejo de armas, reconocimiento, vigilancia y recopilación de inteligencia.

La CIA proporciona al RRT apoyo financiero regular, otorgando incluso a sus pistoleros asignaciones operativas y bonificaciones por misiones exitosas. La ayuda pretende complementar los bajos salarios de los policías kenianos, que ganan tan sólo 115 dólares al mes. Los policías heridos reciben prestaciones en efectivo y tratamiento en el Hospital privado Aga Khan de Nairobi.

‘No sólo les damos el dinero una vez al mes’

La CIA tiene su base en la embajada de Estados Unidos en Nairobi y está encabezada por un oficial del Centro de Actividades Especiales (SAC). Está directamente involucrada en la planificación y dirección de las operaciones del RRT. En estrecha colaboración con sus homólogos de la división antiterrorista del Servicio de Inteligencia Nacional de Kenia (NIS), la CIA recopila inteligencia, identifica objetivos y prepara expedientes. Luego decide la operación: detener o matar.

“Cuando apoyamos a este tipo de unidades, realmente estamos sobre el terreno. Nos ensuciamos las manos. No sólo les damos el dinero una vez al mes”, dijo un agente de la CIA. Los espías de la central participaban directamente en las operaciones: “Es necesario si realmente queremos lograr resultados”. Por eso acompañaron a los comandos kenianos sobre el terreno, vigilando la casa de un objetivo y localizando sus movimientos utilizando rastreadores telefónicos portátiles. Un alto oficial del RRT confesó que ese apoyo era esencial para el éxito de las operaciones.

Los kenianos no pueden actuar sin el consentimiento de la antena local de la CIA, excepto en caso de represalias antes un ataque y para la protección de diplomáticos extranjeros.

Uno de los mayores éxitos del RRT se produjo en agosto de 2009, cuando los servicios de inteligencia kenianos y occidentales detectaron un plan para organizar ataques simultáneos a tres hoteles de Nairobi, uno de los cuales iba a ser visitado por la secretaria de Estado, Hillary Clinton. Una operación de la CIA y el NIS localizó y capturó a los sospechosos.

Los agentes de la CIA en Nairobi también trabajan en estrecha colaboración con sus homólogos del servicio de inteligencia (SIS o MI6), la inteligencia exterior británica, para infiltrarse en círculos militantes y proporcionar información al RRT. Los británicos se muestraban especialmente vigilantes y activos en el país porque desde 2010 permitieron a muchos de sus ciudadanos viajar a Somalia para unirse a los yihadistas.

El SIS jugó un papel clave en la identificación, seguimiento y localización de objetivos, pero no tenía un vínculo directo con el RRT y pasaba su información a través de sus homólogos en la CIA y el NIS.

El disfraz de trabajadores humanitarios

Los miembros del RRT se disfrazaban de trabajadores humanitarios durante las operaciones en los campamentos de refugiados, como Dadaab, en el este, o Kakuma, en el noroeste. El pretexto era que en ellos se infiltraban miembros de Al-Shabaab, que había contrabando de armas o preparación de atentados.

En Dadaab los agentes del RRT utilizaron vehículos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU y llevaban camisetas del mismo organismo para hacerse pasar por distribuidores de ayuda, cuando en realidad buscaban identificar a los sospechosos de colaborar con los yihadistas.

A lo largo de 20 años, durante sus operaciones los miembros del RRT utilizaron vehículos sin distintivos, alquilados a empresas privadas, cuyas matrículas cambiaban periódicamente para evitar ser identificados. Un solo vehículo RRT normalmente llevaba al menos tres placas de matrícula que se intercambiaban al menos una vez.

Al igual que en el caso de la Guerra de Afganistán, también les acusan de asesinatos y ejecuciones sumarias de la población civil. Según uno de los oficiales del RRT, “cuando nos formaron nos enseñaron que los derechos humanos vienen después”. Si no era posible detener e interrogar a un sospechoso, había que asesinarlo y las investigaciones han revelado que en numerosos casos los muertos nada tenían que ver con los yihadistas.

En respuesta a las preguntas planteadas en 2015 por el senador estadounidense Ron Wyden sobre el apoyo de la CIA a las fuerzas de seguridad extranjeras, el director de la central, John Brennan, admitió que conocía los “abusos”, que él imputaba a sus “socios”, es decir, a los apoyos locales de la CIA. “En algunos casos hemos decidido continuar estas relaciones [con los locales], a pesar de su comportamiento inaceptable, debido a la inteligencia crítica que esos servicios proporcionan, incluida información que nos ayuda a desbaratar complots terroristas contra Estados Unidos”, dojo Brenan.

Sin embargo, los miembros del RRT aseguran que los estadounidenses hicieron hecho poco para exigirles cuentas. Los asesinatos selectivos y las detenciones extrajudiciales prohibidas por la ley keniana se convertieron en algo habitual para las unidades, cuyo ritmo operativo se aceleró drásticamente después de la intervención militar de Kenia en Somalia en 2011 que, a su vez, provocó una ola de ataques yihadistas.

‘Las ejecuciones extrajudiciales llevan a la población a la clandestinidad’

“Las tácticas de mano dura parecen haberse vuelto más pronunciadas en respuesta a la amenaza terrorista desde el atentado contra el Westgate”, dijo el embajador de Estados Unidos Michael Ranneberger. En 2013 murieron 67 personas en aquel centro comercial de Nairobi. Los métodos expeditivos, los asesinatos y la impunidad de la que gozaba el RRT contribuyeron a la radicalización de una parte de la población, reconoció en embajador. “Las ejecuciones extrajudiciales llevan a la población a la clandestinidad”.

Nada radicaliza más que eliminar a alguien de cualquier manera, reconoció el vicepresidente keniano Kalonzo Musyoka. Los matones del RRT y sus padrinos estadounidenses enfatizaron que la unidad no era un escuadrón de la muerte. No es responsable de la mayoría de los presuntos asesinatos extrajudiciales en Kenia. Un estudio de la Unidad Médico-Legal Independiente, una organización sin fines de lucro que monitorea los crimenes de la policía, encontró 1.873 muertes por armas de fuego en seis áreas urbanas en todo el país entre 2009 y 2014.

La policía keniana estaba implicada en casi dos tercios de los casos, incluido un gran número de ejecuciones sumarias.

En Estados Unidos existen leyes que regulan las relaciones con los servicios de seguridad extranjeros, entre ellas la Ley Leahy, que exige la supervisión de derechos humanos de las unidades destinadas a recibir ayuda, entrenamiento o equipamiento. Pero esa ley se aplica sólo al ejército estadounidense, al Departamento de Estado y a las policías federales, no a los servicios de inteligencia.

Si la CIA hubiera tenido que cumplir con la Ley Leahy, se habría enfrentado a preguntas comprometedoras sobre sus actividades en Kenia. Un cable diplomático estadounidense filtrado de 2009 afirmaba que el GSU “está involucrado en graves violaciones de los derechos humanos, incluidas ejecuciones extrajudiciales”.

La policía ucraniana quiere desmantelar las redes que permiten huir a los desertores

Esta mañana la policía ucraniana ha anunciado la realización de más de 200 búsquedas de las redes que permiten a los desertores huir al extranjero. Ha comenzado a realizar registros en 19 regiones en los domicilios de las personas implicadas.

El gobierno de Zelensky es incapaz de movilizar a nadie y su ejército padece más pérdidas que nunca. La semana pasada la policía ya anunció que estaba realizando más de 600 registros. Era la primera etapa de una operación especial destinada a desmantelar las redes que ayudan a quienes se niegan a unirse al ejército a cruzar la frontera ilegalmente.

Los hombres ucranianos de entre 18 y 60 años tienen prohibido salir de su país, con algunas excepciones. Aquellos que quieren escapar de una posible movilización cruzan la frontera ilegalmente.

Según algunas estimaciones, el número de ucranianos que logran salir ilegalmente puede llegar a ser de decenas de miles gracias a las redes, los documentos falsos y los sobornos pagados a guardias fronterizos. Decenas de ellos han perdido la vida intentando cruzar a nado los ríos.

El sistema de movilización militar, plagado de escándalos, es ampliamente criticado en Ucrania por ser ineficaz, corrupto e injusto, lo que llevó a Zelensky a despedir a todos los funcionarios de movilización regional en 2023.

El Financial Times calcula que el número de desertores en las filas ucranianas en los diez primeros meses de año pasado aumentó casi el doble, en comparación con las estadísticas totales de 2022-2023.

La fiscalía ha abierto miles de procesos penales contra los desertores. Según un general ucraniano, el mayor nivel de deserciones se observa en las brigadas de infantería y asalto.

El desastre absoluto de la 155 Brigada del ejército ucraniano

El periódico The Economist vuelve sobre el desastre absoluto que ha supuesto la formación de la 155 Brigada del ejército ucraniano, que fue preparada y entrenada en Francia. “Sufrió un colapso total después del despliegue”, dice el periódico (*).

Es media verdad. La unidad sufrió un colapso, pero fue desde que los soldados ucranianos llegaron a Francia, desertando masivamente. Nunca llegó hasta las trincheras y se esfumó en el aire.

El periódico dice también que fue Francia quien corrió con los gastos, lo cual también es falso: los franceses facturaron entre 7.000 y 10.000 euros por cada uno de los soldados que entrenaron.

El truco muestra que nunca ha habido ninguna “ayuda” a Ucrania. Los gobiernos europeos han robado el dinero a Rusia y lo han utilizado para pagarse a sí mismos esa “ayuda”, es decir, que el dinero ruso ha acabado en los bolsillos de los benefactores.

Francia presentó la Brigada, a la que llamó “Ana de Kiev”, como una muestra del apoyo a la OTAN, la primera de un serie de 14 que Zelensky esperaba que fueran financiadas por los aliados occidentales con el dinero ruso.

El escándalo que rodeó el colapso de la unidad ha expuesto el verdadero funcionamiento del mando ucraniano. El columnista militar David Ex escribió en Forbes que después del fracaso, la OTAN ha decidido no formar más brigadas nuevas.

(*) https://www.economist.com/europe/2025/01/16/a-french-sponsored-ukrainian-army-brigade-has-been-badly-botched

Irán traslada la capital lejos del alcance de los misiles israelíes

El plan de trasladar la capital iraní de Teherán a Makran ha provocado un amplio debate, tanto a nivel local como internacional. Algunos consideran que la decisión es imposible, mientras que otros la cuestionan sin comprender los objetivos estratégicos a largo plazo de Irán y sus ambiciones regionales. Cuando se estudia esta cuestión desde la perspectiva de las realidades estratégicas, económicas y demográficas del país, tal cambio parece lógico.

Makran se encuentra en el sureste de Irán y se extiende a lo largo del Golfo de Omán. Además de su importancia geográfica, también tiene valor estratégico. Esta zona cae dentro de las provincias de Sistán y Baluchistán y comparte frontera con Pakistán. Representa un corredor marítimo esencial para Irán, dándole acceso al Océano Índico. Makran es también una de las regiones menos desarrolladas del país, lo que ofrece perspectivas reales de crecimiento económico e inversiones útiles.

Gracias a su ubicación estratégica, Makran puede ayudar a Irán a limitar su dependencia del Golfo Pérsico y ampliar su acceso a las redes comerciales internacionales. Trasladar la capital allí también podría reducir las desigualdades demográficas y permitir a Irán controlar mejor sus zonas más sensibles.

Teherán, que tiene una población de casi 9 millones de habitantes (y 15 millones si incluimos la periferia), está bajo una fuerte presión, tanto demográfica como de infraestructura. Además, la ciudad está ubicada en una zona de alto riesgo sísmico, lo que la hace vulnerable como capital. Esta sobrecarga, combinada con el peligro sísmico, ha llevado al gobierno iraní a considerar trasladar la capital a una región más viable y menos expuesta a los desastres naturales.

Además, Irán sufre un claro desequilibrio demográfico. Teherán es el centro económico y político indiscutible del país, mientras que regiones orientales como Makran y Baluchistán están descuidadas. Un traslado de esta magnitud a la capital podría contribuir a corregir este desequilibrio y apoyar el desarrollo regional.

Makran, que limita con Pakistán, está influenciada por los movimientos separatistas de Baluchistán. Por ello algunos creen que es una decisión arriesgada instalar allí la nueva capital. Sin embargo, es precisamente debido a esas dificultades que la medida puede resultar acertada. Al fortalecer su presencia en esta zona mediante inversiones económicas y de infraestructura, Irán puede limitar la influencia de los grupos independentistas y controlar mejor sus fronteras orientales.

Las regiones orientales de Irán, en particular Baluchistán y Makran, han sido desatendidas durante mucho tiempo tanto desde el punto de vista demográfico como de la infraestructura, lo que ha dado lugar a importantes brechas económicas y sociales entre el centro del país y su periferia. Ubicar la capital en Makran le daría a Irán la oportunidad de superar estas desigualdades y fortalecer su control sobre sectores más frágiles, que son cruciales para su estrategia.

La ubicación de Makran en la costa del Golfo de Omán, cerca de Pakistán, ofrece ventajas logísticas, especialmente para el comercio y la planificación militar. Una capital costera puede diversificar las conexiones económicas de Irán y reducir su dependencia del Golfo Pérsico. Makran ofrece la oportunidad de diseñar una capital más segura, más moderna y con una ubicación más favorable. Con acceso directo al mar y próxima a la Ruta de la Seda, Makran también puede convertirse en un centro económico que fortalezca la influencia de Irán en la región.

En caso de guerra, una capital tan poblada como Teherán es extremadamente vulnerable. Un ataque a una megaciudad de más de diez millones de habitantes causaría enormes bajas civiles y una grave destrucción. Un escenario así pondría en peligro la infraestructura civil. La historia demuestra que las pérdidas masivas en zonas densamente pobladas pueden debilitar la capacidad de resistencia de un país.

Al trasladar su capital a Makran, una región menos poblada, Irán reduciría el riesgo de destrucción masiva. Se podría pensar en Makran como una capital estratégica centrada en la seguridad y la defensa, que al mismo tiempo ilustra un nuevo comienzo para el país. La elección de Makran no consiste únicamente en resolver la superpoblación y saturación de infraestructuras en Teherán.

Es una medida estratégica para preservar la integridad territorial y la seguridad nacional de Irán porque sería más fácil controlar la frontera con Pakistán, una zona tradicionalmente expuesta al contrabando y a los movimientos independentistas. Es una apuesta por el futuro, tanto económico como demográfico y militar. Esta decisión demuestra la capacidad de Irán de aprovechar su geografía para abordar de manera integral los desafíos que surgen, tanto a escala local como internacional.

Kazajistán también trasladó su capital

La experiencia muestra que trasladar una capital de manera inteligente puede fortalecer a un país. En 1997 Kazajistán decidió trasladar su capital de Almaty a Astaná, con el fin de ejercer un mayor control sobre sus regiones del norte, donde residía una gran población rusa y ucraniana. Esta medida tenía como objetivo evitar un posible conflicto similar a los de Donetsk y Lugansk en Ucrania.

La decisión kazaja no fue un simple traslado geográfico, sino un acto estratégico. El objetivo era consolidar la identidad nacional frente a las provincias del norte, una medida considerada como una forma sólida y duradera de preservar la integridad del país.

Hay otros ejemplos. En Indonesia ya están en marcha los trabajos para trasladar la capital desde Yakarta, que se hunde poco a poco en el mar, a Nusantara. En Nigeria, la capital se trasladó de Lagos a Abuja en 1991, una ciudad construida especialmente y elegida por su ubicación central.

En 1960 Brasil se trasladó de Río de Janeiro a Brasilia, con el fin de estimular el desarrollo en el interior y limitar la superpoblación en las costas. En 1963 Pakistán trasladó su capital de Karachi a Islamabad para protegerse de posibles ataques de la India, debido a la proximidad de Karachi a la frontera.

De manera similar, durante la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética trasladó gran parte de su industria al este de los Urales para protegerla de las ofensivas alemanas. De la misma manera, Irán, con su vasto territorio, podría beneficiarse de un cambio de capital a una ubicación más ventajosa.

Teherán es un blanco fácil

Como gran metrópoli, Teherán puede convertirse fácilmente en blanco de ataques enemigos, en particular de misiles de precisión procedentes de Israel. Acontecimientos como el asesinato de Ismail Haniyeh en el corazón de Teherán han puesto de manifiesto las fallas en la seguridad urbana. Además, Irán tiene recursos limitados para contrarrestar los ataques aéreos, lo que hace que la elección de la ubicación de su capital sea aún más crucial.

Al trasladar su capital a Makran, Irán puede aprovechar la amplitud de su territorio para aumentar su profundidad estratégica y limitar el riesgo de ataques directos. Makran también podría ser concebida como una capital administrativa y militar moderna, con mejores garantías de seguridad y equipamiento adecuado.

Para construir una nueva capital frente a la base estadounidense de Diego García en el Océano Índico, Irán necesitaría adquirir sistemas antiaéreos rusos SS-400.

Irán se enfrenta a una compleja gama de amenazas internas y externas. Trasladar la capital de Teherán a Makran reduciría el riesgo de que hubiera muchas víctimas civiles en caso de guerra y consolidaría la posición estratégica y económica del país.

Precedentes históricos, como el de Beirut, donde la población civil sufrió mucho por la guerra y la destrucción, subrayan la importancia de preservar los centros administrativos y militares de un Estado frente a la agresión. Para Irán, que está dentro del alcance de los misiles israelíes, no es una elección sencilla, sino una necesidad.

Yüksel Hoş https://www.revueconflits.com/de-teheran-a-makran-le-deplacement-de-la-capitale-iranienne/

Rusia busca a 850 mercenarios de 55 países diferentes por crímenes de guerra

Los investigadores rusos están buscando a unos 850 mercenarios extranjeros que han participado en la Guerra de Ucrania en las filas del ejército de Kiev.

Han formalizado imputaciones criminales contra 31 mercenarios de 14 países, incluidos Estados Unidos, Alemania, Suecia, Irlanda, Croacia, Francia, Grecia, Italia, Argentina y otros países.

“Un total de 845 extranjeros de 55 países están involucrados en casos penales y 589 mercenarios han sido declarados en busca internacional”, señala un comunicado del Comité ruso de Investigación.

En total han llevado a juicio 86 causas penales y han dictado 49 condenas.

Al mismo tiempo, desde 2014 se han iniciado 6.500 causas penales por crímenes de las unidades militares ucranianas. Unas 500 personas fueron condenadas, 61 de las cuales recibieron penas de cadena perpetua.

El 10 de enero se anunció la apertura de un proceso penal contra un mercenario paraguayo, Christian Rodrigo Carvallo, quien cometió crímenes contra la población civil en la región de Kursk.

—https://t.me/sledcom_press/18431

Las negociaciones de Doha finalizan con un acuerdo de alto el fuego para Gaza

El martes el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar anunció que las negociaciones de Doha para un acuerdo de alto el fuego e intercambio de prisioneros habían concluido exitosamente.

El alto el fuego entrará en vigor el domingo y supone un fracaso para Israel, después de 15 meses de guerra atroz.

Una versión final del acuerdo fue presentada por Qatar tanto a Israel como a Hamas a la medianoche del lunes, después de unas negociaciones en las que participaron enviados de Biden y Trump. En las negociaciones tambien participaron los directores del espionaje israelí y el primer ministro de Qatar.

Hamas ha publicado un comunicado revelando que consultó con los dirigentes de otras organizaciones palestinas y les informó sobre el progreso de las negociaciones en Doha.

El movimiento palestino afirmó que continuará las consultas hasta alcanzar el acuerdo de alto el fuego e intercambio de prisioneros, mientras se encuentre en su etapa de cumplimiento.

Si el acuerdo se lleva a cabo, el alto el fuego podría marcar el fin de más de un año de negociaciones esporádicas y conducir a la mayor liberación de prisioneros israelíes desde el comienzo de la guerra, cuando Hamas liberó a aproximadamente la mitad de sus prisioneros a cambio de 240 presos palestinos.

Las negociaciones para la liberación de 33 de los 98 prisioneros israelíes restantes están en una etapa avanzada, lo que constituiría la primera fase del acuerdo. A cambio, Israel liberaría a mil presos palestinos, según una fuente palestina cercana a las negociaciones, que añadió que la primera fase debería durar 60 días.

Los combatientes de Hamas supuestamente implicados en la operación “Inundación de Al Aqsa” no van a ser liberados.

La primera fase del acuerdo implicaría la liberación de 33 rehenes, incluidos “niños, mujeres, mujeres soldados, hombres mayores de 50 años, heridos y enfermos”, así como una retirada gradual y parcial de las tropas israelíes.

De las 33 mujeres soldados israelíes, cinco serían liberadas a cambio de 50 prisioneras palestinas, incluidas 30 presas políticas condenadas a cadena perpetua.

Se implementarán medidas de seguridad a lo largo del corredor fronterizo de Filadelfia con Egipto, ubicado en el extremo sur de la Franja de Gaza, y se espera que Israel se retire de partes del área en los primeros días del acuerdo.

Se permitirá el regreso de “civiles desarmados” del norte de Gaza, pero se implementarán medidas para impedir el “contrabando de armas”. También se espera que las tropas israelíes se retiren del eje Netzarim en el centro de Gaza.

El puesto de control de Rafah, entre Egipto y Gaza, reanudará gradualmente sus operaciones para facilitar la salida de personas enfermas y en situaciones de emergencia humanitaria de la Franja de Gaza para recibir tratamiento médico.

Además, la Franja de Gaza se beneficiará de un aumento sustancial de la ayuda humanitaria, ya que organizaciones internacionales, incluidas la ONU, han advertido sobre un empeoramiento del hambre y la sanidad.

Si bien Israel ha acordado permitir el ingreso de ayuda a Gaza, persisten los desacuerdos sobre el volumen de esa ayuda.

¿Quién va a controlar la Franja de Gaza?

Una de las principales incertidumbres en las negociaciones en curso se refiere a la cuestión del control de la Franja de Gaza después de la guerra. La actual ronda de negociaciones parece haber pasado por alto este punto, dada su complejidad y las posibles dificultades que implica alcanzar un acuerdo parcial.

Israel ha dejado claro que no pondrá fin a la guerra mientras Hamas siga en el poder y también rechaza que la Autoridad Palestina tome el control. Desde el comienzo de su genocidio, Israel ha sostenido que mantendrá el control de la seguridad en Gaza una vez que cesen los combates.

Gaza sólo puede ser gobernada por los propios palestinos, aunque ha habido discusiones entre Estados Unidos, Israel y Emiratos Árabes Unidos sobre la creación de una “administración temporal para supervisar Gaza hasta que una Autoridad Palestina reestructurada pueda tomar el control”.

La guerra de Gaza se resuelve en la Casa Blanca

El periódico israelí Maariv admite que Israel ha tenido que firmar el acuerdo con Hamas por la amenaza que supone la llegada de Trump a la Casa Blanca. El artículo afirma que “Trump despierta más miedo que Ben-Gvir y Smotrich”, los socios de gobierno de Netanyahu.

El calendario para la liberación de los cautivos, que se supone que Israel y Hamas deben ultimar, está determinado en gran medida por las amenazas explícitas de Trump, concluye Maariv.

El periódico también señala que Smotrich cuenta con el apoyo de Trump para la ocupación de Cisjordania en 2025. El periódico sugirió que “Gaza puede ser sacrificada” para lograr ese objetivo.

El editorial critica la decisión de Netanyahu de negociar un acuerdo de alto el fuego, calificándolo de impulsada por “motivaciones inapropiadas”. Dice que si bien el acuerdo puede tener beneficios a corto plazo, los costos reales, incluida la pérdida de tiempo y de vidas humanas, son muy altos.

A pesar del acuerdo, la Franja de Gaza sigue sufriendo incesantes bombardeos israelíes. En las últimas 24 horas han asesinado a más de 80 palestinos. Uno de los ataques alcanzó el lugar donde se encontraba una de las rehenes incluida en la lista para el intercambio, afirmó el portavoz del brazo militar del movimiento radical palestino Hamas, Abu Ubaida.

La crisis humanitaria es ya catastrófica. El genocidio israelí ha matado a 50.000 palestinos, en su mayoría mujeres y niños, mientras que más de 110.000 han resultado heridos. Gaza yace en ruinas mientras la carnicería infligida por Israel devasta implacablemente el enclave.

Por su parte, los huthíes han anunciado un cese de las hostilidades contra Israel debido al acuerdo de tregua en la Franja de Gaza.

Las nuevas armas de largo alcance replantean la superioridad aérea

La superioridad aérea es el núcleo de las estrategias militares de las potencias imperialistas y la precisión de los nuevos misiles antiaéreos de largo alcance han acabado con ella, al menos tal y como se definió originalmente en las academias de guerra. Estados Unidos se tiene que replantear la guerra en el aire si quiere hacer frente a adversarios técnicamente sofisticados.

En octubre del año pasado el informe de Finabel reconoció que la superioridad aérea se ha quedado obsoleta para la guerra moderna a medida que los sistemas avanzados de defensa antiaérea, los drones y la guerra electrónica remodelan los campos de batalla (1).

La supremacía aérea tradicional, caracterizada por el control indiscutible de los cielos, es cada vez más inalcanzable en los conflictos que involucran adversarios tecnológicamente avanzados.

La aparición de una “capa aérea”, un áltura disputada desde el suelo hasta los 300 metros, ha intensificado el desafío, con los drones y la guerra electrónica, comprimiendo el espacio aéreo en un subdominio muy competido.

Esta capa subraya la necesidad de integrar las operaciones aéreas y terrestres a través de estructuras de mando centralizadas y operaciones conjuntas, particularmente en las campañas de supresión y destrucción de las defensas antiaéreas enemigas (SEAD/DEAD). El futuro del poder aéreo consiste en lograr una superioridad aérea limitada y situacional, en lugar de un dominio absoluto.

La OTAN está obligada a contrarrestar las estrategias A2/AD (*) y suprimir las defensas antiaéreas de los adversarios (2). Para ello debería desarrollar nuevas prestaciones, como drones, satélites, fuego de precisión de largo alcance y guerra electrónica, en lugar de buscar la superioridad aérea tradicional.

El nuevo misil chino tierra-aire

En marzo del año pasado, un equipo científico chino diseñó un misil tierra-aire (SAM) con un alcance de más de 2.000 kilómetros (3). Puede apuntar a aviones de alerta temprana y bombarderos, lo que podría cambiar la dinámica de las guerras regionales. Mide ocho metros de largo y pesa 2,5 toneladas, utiliza un motor de cohete de combustible sólido para el lanzamiento vertical y un estatorreactor para la propulsión en la atmósfera superior.

Los datos en tiempo real de los satélites de reconocimiento guiarán el misil y pasarán a sus sensores para su orientación final. Señala que el desarrollo es parte de la estrategia más amplia A2/AD (*) de China, destinada a contrarrestar la fuerza militar estadounidense en puntos calientes del Océano Pacífico, como el Estrecho de Taiwán y el Mar de China Meridional.

El diseño del misil enfatiza el bajo coste de producción. Este desarrollo, junto con otras tecnologías nuevas y emergentes, desafía estrategias largamente sostenidas de superioridad aérea.

En un informe de diciembre del año pasado presentado al Congreso de Estados Unidos, la Fuerza Aérea reconoció que algunos adversarios están preparados para desplegar armas antiaéreas guiadas por sensores basados ​​en el espacio con un alcance superior a los 1.600 kilómetros, impidiendo así las operaciones aéreas tradicionales (4).

Las inversiones de China en armas de precisión de largo alcance, incluidos vehículos hipersónicos intercontinentales y un arsenal diverso de misiles lanzados desde tierra, mar y aire, respaldados por sistemas de puntería avanzados basados ​​en el espacio, plantean riesgos para objetivos militares clave, como los petroleros.

El informe afirma que para 2050 las bases aéreas avanzadas y los emplazamientos fijos serán cada vez más vulnerables a ataques de precisión sostenidos, lo que requerirá cambios significativos en la estrategia de la Fuerza Aérea. Las amenazas antiaéreas impedirán el mantenimiento de refugios a cualquier distancia, lo que requerirá confiar en la superioridad aérea episódica y en capacidades distribuidas.

También destaca la necesidad de integrar sistemas de vigilancia y selección de objetivos basados ​​en el espacio, al tiempo que se aborda el desafío de las armas espaciales del adversario, incluidos posibles vehículos de planeamiento hipersónico (HGV) o sistemas con capacidad nuclear.

La Fuerza Aérea tiene que modernizar sus planteamientos, tecnologías y estructuras para seguir siendo efectiva y contrarrestar esos avances, que dependen en gran medida del dominio del espacio.

La vulnerabilidad de los aeródromos estadounidenses en el Pacífico

Los aeródromos estadounidenses en el Pacífico son extremadamente vulnerables a la aviación y los misiles de largo alcance de China, con el riesgo de sufrir pérdidas devastadoras incluso antes de que comience la guerra.

El ejército chino ha superado los esfuerzos de Estados Unidos para fortalecer la infraestructura de los aeródromos, duplicando el número de refugios reforzados a más de 3.000 y añadiendo grandes pistas, mientras que Estados Unidos ha añadido sólo dos desde 2010. Por el contrario, las bases aéreas estadounidenses han quedado expuestas a ataques de precisión con misiles. En caso, de guerra, la mayoría de las pérdidas de aviones ocurrirían en tierra.

Estados Unidos sigue anclado en las estrategias de la Guerra Fría y su Fuerza Aérea aún debe adaptarse al desafío estratégico de mantener el fuego continuo mientras mantiene la capacidad operativa (5).

Por el contrario, el ejército chino tiene ahora una capacidad reconocimiento de largo alcance y puede ejecutar ataques de precisión destinados a paralizar a la fuerza aérea estadounidense, inutilizando infraestructuras críticas, pistas y aviones en tierra, lo que requiere un cambio en la defensa de las bases aéreas. Los esfuerzos de fortificación de China están diseñados para permitir operaciones aéreas sostenidas en caso de un ataque, lo cual es una ventaja estratégica.

(1) https://www.academia.edu/124507599/Rethinking_the_Concept_of_Air_Superiority_From_Sine_Qua_Non_Towards_Interoperability
(2) https://warontherocks.com/2024/09/windows-not-walls-conceptualizing-air-superiority-for-future-wars/
(3) https://www.scmp.com/news/china/science/article/3256914/chinese-scientists-plan-surface-air-missile-2000km-range
(4) https://www.govexec.com/media/general/2025/1/department_of_the_air_force_2050.pdf
(5) https://mitchellaerospacepower.org/wp-content/uploads/2024/07/Fighting-the-Air-Base-Final2.pdf

(*) A2/AD es un acrónimo que significa “Prohibición de Accesso / Negación de Área”. Trata de impedir que las fuerzas adversarias accedan a ciertas áreas geográficas o que operen dentro de ellas. Esta estrategia se ha vuelto especialmente relevante en el contexto de los conflictos modernos y las guerras asimétricas.
La “Prohibición de Accesso” evita que un adversario pueda entrar en un área determinada. Puede incluir el uso de misiles de largo alcance, sistemas de defensa aérea, submarinos y otras plataformas que pueden atacar a fuerzas enemigas antes de que lleguen a la zona protegida.
Si el adversario logra entrar, la “Negación de Área” la convierte en peligrosa o ineficaz para la fuerza adversaria. Eso puede incluir el uso de minas, sistemas de defensa antiaérea y otras tácticas que limitan la libertad de movimientos del enemigo.
La OTAN impuso un A2/AD durante su agresión contra Libia de 2011 y es un concepto clave en la táctica militar de países como China y Rusia, que buscan proteger áreas de interés estratégico, como el Mar Negro y el Mar de China Meridional, de la intervención de fuerzas militares de la OTAN.

Una empresa de seguridad china protegerá el oleoducto de Níger

El ejército nigerino y la empresa china Wapco (West African Gas Pipeline Company) han firmado un acuerdo para proteger el petróleo que circula por el oleoducto hacia Benin. Durante más de una década, la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) ha desempeñado un papel central en el desarrollo del sector petrolero nigeriano. La empresa explota los yacimientos de Agadem, situados en el noreste del país, y contribuyó a la construcción del oleoducto que une Níger con Benin.

Esta infraestructura estratégica de casi 2.000 kilómetros permite a Níger exportar su petróleo crudo a los mercados internacionales a través del puerto beninés de Seme-Kpodji.

Los recientes ataques al oleoducto han llevado al ejército a intensificar la seguridad en sus instalaciones petroleras. El más reciente, ocurrido en Mounsteka, en la región de Tahoua, ilustra la vulnerabilidad de esta infraestructura, vital para la economía del país.

En Benin la situación no es más tranquilizadora: tres militares encargados de vigilar el oleoducto perdieron la vida durante un ataque en Malanville en diciembre del año pasado.

Ante las amenazas, China propone una solución tecnológica innovadora con el uso de drones para monitorear todo el recorrido del oleoducto, una iniciativa que indica el compromiso de China de proteger sus inversiones en la región, particularmente después de la suspensión temporal de los proyectos de construcción de CNPC en Agadem.

No obstante, el acuerdo de seguridad se firma en medio de importantes tensiones diplomáticas entre Níger y Benin. Desde el Golpe de Estado de 2023, las relaciones entre ambos países se han deteriorado. Níger mantiene su frontera cerrada con su vecino, al que acusa de estar al servicio de los colonialistas franceses y servir de retaguardia para los grupos terroristas.

La tensión no ha impedido, sin embargo, que las exportaciones de petróleo continuen. El Ministerio de Defensa nigerino afirma haber conseguido vender su crudo a través de Benín el año pasado.

Pero la colaboración con Wapco podría contribuir a estabilizar las operaciones petroleras, a pesar de los problemas diplomáticos y de seguridad. Las autoridades nigerinas buscan mantener la producción y las exportaciones de petróleo, una fuente crucial de ingresos para el país.

Francia planea atentados terroristas con Boko Haram

Según la cadena pública RTN, miembros de Boko Haram y representantes de Francia, Benin, Nigeria y otra potencia occidental, que no mencionaron, se reunieron el 8 de enero cerca del lago Chad, en la orilla nigeriano.

Discutieron una serie de acciones para debilitar a Níger y restaurar a Mohamed Bazoum, el anterior Presidente, derrocado en julio de 2023. Entre las medidas mencionadas, Francia apuntó el sabotaje del oleoducto, que provocaría “un aumento de los precios de los alimentos”.

La desestabilización económica se planeó para el mes del Ramadán, con el objetivo de aumentar las tensiones sociales y políticas en todo el país.

El canal añadió que Francia podría utilizar terroristas suicidas para organizar “tomas de rehenes en internados nigerinos”. El objetivo de esos ataques sería obligar al gobierno actual a ceder y restaurar a Bazoum en su anterior cargo.

Los terroristas suicidas destinados a estas operaciones ya han sido seleccionados y entrenados, aseguró RTN, que también denunció lo que llamó “excesos neocolonialistas” de Francia y pidió a las organizaciones internacionales que intervengan rápidamente para poner fin definitivamente a estas maniobras.

Rusia se posiciona a favor de la autodeterminación del Sáhara

La posición de Rusia sobre la cuestión del Sáhara Occidental fue reafirmada recientemente por el ministro de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, en una conferencia de prensa sobre el balance diplomático del año pasado. Destacó la necesidad de una solución basada en el principio de autodeterminación y la voluntad del pueblo saharaui.

Esta posición se basa en las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas relativas a este territorio, clasificado como no autónomo por la ONU desde 1963. Las declaraciones de Lavrov subrayan la importancia de respetar las decisiones de la ONU en la solución de este conflicto.

La posición rusa contrasta con la de España, que ha traicionado por segunda vez al pueblo saharaui y promueve activamente la soberanía de Marruecos a través de canales diplomáticos, lo mismo que Francia, Alemania y Hungría.

La posición de Rusia sobre esta cuestión refleja una estrategia más amplia dirigida a fortalecer sus vinculos con los países africanos. Al apoyar el principio de autodeterminación, Moscú se distancia de las posiciones occidentales sobre una de las últimas colonias africanas.

A comienzos de año, un país africano, como Ghana, tambien traicionó al pueblo saharaui al romper sus relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) a través de un documento oficial dirigido al Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos.

Desde 1979 Ghana reconocía a la RASD.

Desde el cambio de siglo, las traiciones al pueblo saharahui se multiplican. 46 países, 13 de ellos africanos, han roto o suspendido sus relaciones con la RASD.

Marruecos: el siguiente paso es el control del espacio aéreo

A pesar de las numerosas concesiones, Marruecos sigue apretando las clavijas a la Unión Europea y, en particular, a España. El gobierno del PSOE y Sumar se comprometió a entregarles el control sobre espacio aéreo del Sáhara occidental y Rabat considera que Pedro Sánchez no ha agachado la cabeza suficientemente.

El año pasado España y Marruecos llegaron a un acuerdo sobre el espacio aéreo saharaoui, pero al otro lado del Estrecho consideran que es no es suficiente. Rabat quiere una cesión “inmediata y oficial”.

La cesión del espacio aéreo sahariano se discutió inicialmente durante las reuniones bilaterales de 2022. Actualmente, es el centro de control aéreo español en Canarias el que supervisa la zona, de acuerdo con la normativa de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

Para Marruecos, el control de ese espacio aéreo es una cuestión estratégica de gran importancia, a causa de las disputas relativas a las aguas territoriales cercanas a las islas Canarias, una zona conocida por su riqueza en recursos naturales, en particular hidrocarburos, y que es una fuente de tensiones, en particular con España.

Rabat ha empezado a presionar. El primer paso ha sido bloquear los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla a la entrada de camiones españoles, a pesar de la reciente reapertura de las aduanas. Los controles impuestos a los vehículos pueden durar hasta 11 horas, dificultando notablemente el tráfico comercial previsto en el acuerdo inicial.

No hay nada extraño porque Marruecos hace lo que mejor sabe con España y la Unión Europea: chantajear y presionar. Así es como está logrando sus objetivos en el Sáhara, uno por uno.

Qatar tiene a su mejor propagandista a sueldo en el New York Times

En otras entradas hemos hablado del caso de Almudena Ariza como portavoz de los yihadistas sirios de Al Qaeda en TVE y de Raffi Berg con funciones equivalentes en la CIA y el Mosad en la BBC.

No son casos aislados; cada vez hay más mercenarios así en los medios. Hace años ya informamos de otro intoxicador profesional, como Mikel Ayestarán, al que se le vio mucho el plumero durante la Guerra de Siria, aunque ninguno alcanza la talla de Clarissa Ward, de la cadena CNN.

Toca hablar ahora de Declan Walsh, actual corresponsal del New York Times en África, que desde hace años es un propagandista a sueldo de Qatar, otro tipo de periodista que no escribe gratis. Lo mismo que el New York Times, son la voz de su amo. El que paga manda.

Toca hablar ahora de Declan Walsh, actual corresponsal del New York Times en África, que desde hace años es un propagandista a sueldo de Qatar.

Es obvio que este tipo de periodistas no escribe gratis. Lo mismo que el New York Times, son la voz de su amo. El que paga manda.

Walsh se hizo un nombre como corresponsal del New York Times desde 2012, primero en Pakistán, de donde fue expulsado, que es casi un galardón en el mundillo del periodismo. También escapó por poco de ser detenido en El Cairo en 2017, librándose gracias a la intervención de Irlanda, su país natal.

Su carrera ha estado marcada por prestigiosas condecoraciones, como el Premio de Periodismo Robert F. Kennedy (2019) por sus reportajes en Yemen y el Premio Cornelius Ryan (2021) por su libro “Las nueve vidas de Pakistán”, publicado el año anterior.

Entre 2015 y 2020 fue corresponsal del New York Times en Oriente Medio y desde entonces está destinado en África.

Las primeras señales de su papel propagandista en favor de Qatar se remontan a 2017, cuando cinco países árabes, encabezados por Arabia saudí y Emiratos Árabes Unidos, bloquearon el país. Desde entonces, Qatar son los buenos y los demás sátrapas del Golfo son los malos.

A partir de entonces el papel de un periodista como Walsh es triple: cantar alabanzas a los éxitos, ocultar la porquería bajo la alfombra y recordar lo malvados que son los vecinos del Golfo Pérsico.

A lo largo de varios meses, Walsh publicó una serie de artículos en el New York Times en los que retrataba a Qatar como la víctima de una persecución, “el hermano pequeño maltratado de los Estados del Golfo”. Era capaz de resistir heroicamente frente a sus vecinos.

Cuando en julio de 2018 el Tribunal Internacional de Justicia “asesta un golpe simbólico al embargo comercial y diplomático impuesto por Emiratos Árabes Unidos y sus aliados –Arabia saudí, Egipto y Bahrein– en un intento de aislar a esta pequeña pero fabulosamente rica nación”, Walsh insiste en la importancia de la decisión, presentándola como una victoria sobre la arbitrariedad.

¿Qatar financia el yihadismo? Silencio…

Walsh dibuja el papel de Qatar como un refugio de tolerancia, que también contrasta con otros países del Golfo. Esta “actitud acogedora es precisamente lo que ha enfurecido recientemente a los vecinos mucho más grandes de Qatar y ha hundido a Oriente Medio en una de sus confrontaciones diplomáticas más dramáticas” (16 de julio de 2017).

Las acusaciones recurrentes de financiación del yihadismo desaparecen de las crónicas del corresponsal, a pesar de que son ampliamente conocidas. En 2013 el Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que las donaciones privadas de los países del Golfo eran “una fuente importante de financiación para los grupos terroristas sunitas, particularmente en Siria”.

Estas acusaciones son recurrentes y Washington ha señalado a Qatar como un actor importante en el apoyo al yihadismo, enfatizando su “entorno permisivo” para la recaudación de fondos en favor de los terroristas.

Organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han denunciado la explotación de trabajadores emigrantes. Los trabajadores procedentes del sur de Asia están sometidos a condiciones de trabajo esclavistas, salarios impagados y severas restricciones a su libertad de movimientos, pero no hay ninguna crónica de Walsh al respecto.

Los informes han puesto de relieve la interferencia política de Qatar en los asuntos de otros países, e incluso de la Unión Europea. Por ejemplo, el escándalo Qatargate expone la participación de sus dirigentes en el soborno de miembros del Parlamento Europeo.

Sin embargo, a diferencia de la mayoría de los corresponsales de la región, Walsh solo menciona el Mundial de Fútbol de Qatar de 2022 en un artículo, publicado tres años antes de su celebración. La competición, escribió, demuestra la ambición de Qatar de proyectarse en el escenario mundial (19 de diciembre de 2019). Tampoco mencionó nunca a los 6.500 trabajadores emigrantes que murieron en la construccion de los estadios de fútbol.

En 2018, durante los Diálogos Mediterráneos de Roma, Walsh entrevistó al ministro de Asuntos Exteriores de Qatar, Mohamed Al Thani, donde los temas delicados desaparecen. La entrevista fue promocionada por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar en su sitio web. Era la mejor propaganda del régimen qatarí.

Un ‘Estado canalla’: Emiratos Árabes Unidos

Además del New York Times, Walsh también hace propaganda de Qatar en su cuenta X/Twitter (@declanwalsh). Las 50 entradas publicadas entre 2013 y 2024 reflejan el lavado de cara del país del Golfo y la demonización de los vecinos.

Por ejemplo, Emiratos es un “Estado canalla” (21 de septiembre del año pasado), dispuesto a manipular el orden internacional en su beneficio. Acusa a sus dirigentes de financiar y armar a facciones en guerra, especialmente en Libia, Etiopía y Sudán, donde dice que sus intervenciones prolongan las guerras para obtener ganancias económicas y políticas.

Desde 2023 Walsh se centra en la participación de Emiratos Árabes Unidos en Sudán. De sus últimas 109 publicaciones, 67 tratan de la guerra en Sudán, mencionando especialmente el papel de Emiratos, que está llevando a cabo una campaña encubierta “bajo una máscara humanitaria”. Emiratos Árabes Unidos apoya a las Fuerzas de Apoyo Rápido, suministrando armas y drones, tratando a los combatientes heridos y evacuando a los más graves a sus hospitales militares” (29 de septiembre de 2023).

En Libia, Walsh señala la ironía de una situación en la que, mientras se celebraba una conferencia de paz en Berlín, “cuatro aviones de carga cargados con equipo militar para Libia, enviados por Emiratos Árabes Unidos, volaban sobre el norte de África”. Mientras tanto, el príncipe heredero Mohammed Bin Zayed, dirigente de Emiratos, “sonrió mientras almorzaba con la Sra. Merkel en una sala luminosa justo antes de la conferencia” (3 de septiembre de 2020). Esta escena ilustra, según Walsh, el sorprendente contraste entre los compromisos diplomáticos desplegados por Emiratos y sus acciones sobre el terreno, en flagrante violación del embargo internacional.

Respecto al bloqueo, Walsh retrata a Emiratos Árabes Unidos como un instigador de crisis regionales, a menudo en alianza con Arabia saudí. Describe una campaña coordinada para aislar a Qatar, con demandas inalcanzables como cortar lazos con Teherán. Si bien “pocos analistas creen que el emir qatarí enfrenta una amenaza seria” (24 de agosto de 2017), Walsh señala que algunos qataríes percibieron estas acciones como una provocación directa y un intento orquestado de desestabilización.

Una vez más, su cuenta X/Twitter, ilustra su cruzada contra Emiratos: de las 70 publicaciones entre 2011 y 2024, ninguna es positiva.

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