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A propósito de un texto de Sacristán contra Stalin

Durante la transición Manuel Sacristán pronunció una conferencia que luego se ha reproducido en internet con el título “Sobre el estalinismo”, en lugar de titularla “Contra el estalinismo”, que es más apropiado.Se trata de un claro ejemplo de la manipulaciones de Sacristán, cuyos textos ya habían sido publicados en papel varias veces en los medios oportunistas así como en la web de la Fundación Andreu Nin. No es casualidad que vuelvan ahora a la carga cuando el reforzamiento del movimiento comunista internacional pasa por Stalin, como es fácilmente comprobable. El interés por Stalin se acrecienta.

Por el contrario, Sacristán está justamente olvidado. Que sus nostálgicos epígonos traten de rescatar el cúmulo de despropósitos de aquel a quien, haciendo gala de culto a la personalidad, califican como el profeta Sacristán, sólo demuesta la plena vigencia de la vida, el pensamiento y –lo que es más imprtante- la obra de Stalin.

En este proceso nosotros no tenemos ningún interés especial en defender a Stalin; lo único que tratamos de hacer es impedir que bajo la excusa de la crítica a Stalin siga infiltrándose la podrida ideología burguesa, el revisionismo y el trotskismo, que vienen a ser lo mismo. Ni Stalin, ni Lenin, ni Marx, ni nadie están por encima de la crítica, de manera que todas las que puedan dirigirnos no hacen más que fortalecer el comunismo. Tenemos que dar la bienvenida a todas las críticas porque, en efecto, Stalin o, mejor dicho, la época de Stalin, la III Internacional, la construcción del socialismo en la URSS siguen siendo las claves sobre las que debemos proseguir el reforzamiento de nuestro trabajo ideológico. Pero necesitamos buenas críticas, fundadas, solventes, no las asquerosas papillas cocinadas por la CIA, por los catedráticos de historietas o por el informe secreto de Jruschov.

De esas estamos hartos y Sacristán forma parte de esa hartura. Dejad descansar en paz a quien pasó del falangismo al ultrarevisionismo sin solución de continuidad. A quien insultó a los estalinistas llamándoles “peleles”, para que luego digan que son los demás los que padecen incontinencia verbal….

Ultrarrevisionismo

Sacristán cuenta la historia al revés. Dice que después de la crisis de Budapest en 1956 y la crisis del canal de Suez del año siguiente hubo un refuerzo innegable de los duros, por así decirlo, de los estalinistas de corte más ortodoxo. Por tanto, según él, en la URSS no sólo no hubo desestalinización sino estalinización.

Las tesis ultrarrevisionistas de Sacristán quieren decir que Jruschov, Breznev y compañía (a diferencia de Gorbachov) no fueron suficientemente revisionistas y debieron abrir las puertas al capitalismo ya en 1956. Como Carrillo se debió afiliar al PSOE aquel mismo año y no esperar tanto tiempo. Por eso Sacristán y los eurocomunistas defendieron a Dubcek y la Primavera de Praga, e incluso la intentona de la CIA y el Vaticano en Budapest en 1956. ¿Acaso es casualidad que Sacristán impartiera sus magistrales lecciones en el convento de los Capuchinos de Sarriá y que confesara divertirse estando con teólogos?

En cualquier caso, en Dubcek como en Sacristán, es la típica postura del revisionismo, más o menos acendrado: alinearse con el imperialismo. Lo que está feo es hacerle frente porque eso es terrorismo, gulag, purgas, represión, etc. Por eso, el “camarada” Solé Barberá, diputado del PCE-PSUC en las Cortes españolas durante la transición, defendía la Audiencia Nacional, la ley antiterrorista, el estado de excepción y los antidisturbios. ¿O es que ya nadie se acuerda de los discursos oficiales de la bazofia eurocomunista de la época? Estaban contra los métodos del KGB pero la Guardia Civil era lo más democrático del mundo.

Y ¡cómo no! en todo esto siempre tienen que salir a flote los sesenta millones de rusos asesinados en el gulag, según los datos más modestos que Sacristán expone como el arma arrojadiza más típica y tópica, para que no falte de nada.

Revisionistas y trotskistas

Pero el caso estrella de la represión es el del pobrecillo Nin, ejemplo de la intrínseca perversidad estalinista. Como sabe casi todo el mundo, en la guerra civil de 1936 a 1939 no murieron cientos de miles de republicanos defendiendo a la democracia contra el fascismo; parece que sólo murió el tal Andrés Nin, o por lo menos este muerto ocupa más páginas en los libros de historia que todos los demás juntos. ¿Por qué será que este muerto es tan sumamente importante?

No sólo hay colusión de los revisionistas con los imperialistas, sino también con las nauseabundas camarillas trotskistas que no se pierden ni una oportunidad de salir en los papeles, ni así se trate de la prensa rosa. Por ejemplo, ¡faltaría más!, en la tertulia de Sacristán aparece el inefable Solano, capo de las extintas juventudes del POUM, aunque los escribanos de Sacristán ni siquiera son capaces de poner bien su nombre. Allí se juntaron Sacristán y Solano como antes lo hicieran Trotski y Jruschov para destripar a Stalin.

Y aunque Sacristán reconoce que no es historiador, no le hace ascos a sostener que el verdadero legatario de Lenin no es otro que Bujarin (pero en ningún caso Stalin). Por eso, el presentador del opúsculo habla de la URSS como del país de Lenin, Gorki y Bujarin. Efectivamente, los eurocomunistas nos confirman que no son historiadores y, por tanto, ni saben nada acerca de Lenin, ni tampoco de Gorki, ni tampoco de Bujarin. Nada sucede por casualidad y que los mismos que liquidaron definitivamente el socialismo en la URSS rehabilitaran finalmente a Bujarin lo dice todo acerca de sus fuentes inspiradoras y de los mágicos hilos conductores de la historia. Lo que le sucedió a Bujarin, como a otros muchos impacientes, es que se anticipó y trató de llevar a cabo en 1929 lo que debió esperar a 1953. Pero lo de Bujarin lo dejamos para otra ocasión.

Socialfascismo

Quizá ya nadie recuerde que hacia mediados de los años setenta del pasado siglo, los eurocomunistas como Sacristán eran los más enérgicos valedores de la unidad de la izquierda, que entonces significaba unidad de los partidos socialistas y revisionistas para salvar al capitalismo de la crisis en Europa occidental. De ahí que uno de los más fervientes ataques contra Stalin vaya dirigido al concepto de socialfascismo. Ahí Sacristán cree que puede cebarse y, sin embargo, deja al descubierto que para nada es un historiador.

Nosotros pensamos que, con justificación plena, la III Internacional calificó a la socialdemocracia como socialfascistas por muchas razones, entre otras porque fueron ellos los que dejaron expedito el camino a los fascistas para que se hicieran con el poder. Que luego los fascistas y los nazis no se compadecieran de ellos (de los militantes de base) y los pasaran a cuchillo, es algo posterior: Roma no paga a traidores.

Pero Sacristán no debió llegar a la página de 1933 de la historia y podía haberse quedado en 1919: quien asesinó a los espartaquistas (Luxemburgo, Jogiches, Liebknecht) no fue la derecha, los conservadores, los reaccionarios: fue la socialdemocracia alemana.

Avanzando en el tiempo sobre la historia de la Alemania contemporánea, hay una pregunta que quizá los historiadores de verdad nos puedan responder: durante el denominado gobierno Kiesinger-Brandt, sabemos quién era Willy Brandt, pero ¿quién era Kiesinger? ¿nos pueden contar sin sonrojarse su biografía durante la época hitleriana?

Otro dato: cuando asesinaron a los militantes de la Fracción del Ejército Rojo en las cárceles, precisamente en las fechas en las que Sacristán impartía sus monsergas, quien dio las órdenes desde el gobierno federal alemán no fue otro que el canciller Helmut Schmidt, el hijo bastardo de Willy Brandt. Esas sangrías sólo las llevan a cabo los socialfascistas.

Pero Sacristán no tenía por qué irse hasta Alemania; los hispánicos cien años de honradez del PSOE son igual de evidentes:

— el PSOE colaboró activamente al más alto nivel con la dictadura de Primo de Rivera
— el PSOE colaboró activamente con Casado para dar un golpe de Estado en Madrid en 1939 que abrió el camino a las hordas franquistas
— el PSOE conspiró en el golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 para hacerse con el poder al año siguiente
— aquel año el PSOE asesinó a Martín Luna y luego creó los GAL como brazo armado que cometió más de 30 asesinatos (sin contar los asesinatos legales) para acabar con la resistencia antifascista
— …

Casi estamos tentados de continuar con Francia y la procelosa historia de Mitterrand, primer presidente socialista de la República, funcionario vichysta, íntimo de los pistoleros de la ultraderecha, defensor ante los jueces de los criminales de guerra…

Cuando en 1981 el vichysta Mitterrand accede al poder, su gobierno es la unidad de la izquierda, los socialfascistas con los revisionistas, que se pusieron a la faena entregando a la guardia civil a los refugiados políticos vascos y deteniendo en París a los militantes del PCE(r). La liquidación del derecho de asilo político y la colaboracion con los GAL fueron una conquista especialmente suya.

Pero ¿para qué seguir? Lo dejaremos también para otra ocasión.

Los marxistas asiáticos

Como cualquier otro vulgarizador ramplón, Sacristán no podía dejar de recurrir al tópico de Rusia como país atrasado, campesino, y casi se le escapa el adjetivo racista de asiático, es decir, bárbaro, inculto, salvaje, brutal, etc. ¿Qué se podía esperar de un país así? Pues marxistas asiáticos, es decir, bárbaros, incultos, salvajes y brutales. En países feudales como Rusia, que no estudian filosofía del arte ni lógica simbólica, no se puede construir el socialismo: eso es lo que nos quieren decir todos esos exquisitos académicos de pacotilla. Damos por supuesto que cualquier semejanza de esas ideuchas con el marxismo sólo puede aparecer en un mal guión de Hollywood.

Quizá Lenin se pueda salvar, pero para eso hay que practicar la cirugía y escindirle del malévolo Stalin. A partir de ahí ya sabemos; luego vienen otros que dicen: Lenin tampoco, los que valen son Marx y Engels, que eran centroeuropeos y urbanos, mientras que Lenin era un aldeano que prostituyó el marxismo pulido y limpio de los alemanes. Detrás llegan los que separan a Engels de Marx: éste sí era un pensador profundo y original, mientras Engels era un positivista, un evolucionista vulgar que ridiculizó la dialéctica. Finalmente nos quedamos sólo con Marx, pero hay que diferenciar: hay un joven Marx, humanista, y un Marx viejo, encallecido, dogmático…

Hay tonterías de esas para todos los gustos: nos presentan el marxismo como un hipermercado donde cada cual puede elegir aquel producto made in Marx que le tranquiliza mejor su conciencia. Por eso todos los oportunistas nos dicen al unísono: no hay un solo marxismo, vosotros (por nosotros) sois unos dogmáticos alucinados, dice Sacristán, o iluminados, dicen hoy. Pues la verdad es que tenemos que reconocer que sí: unos somos unos iluminados y a otros se les han fundido los plomos. Es la lucha de clases de toda la vida, de las luces contra el oscurantismo, que diría Voltaire.

Ingeniería socialista

Como no le faltaba valor para meter la cuchara en todos los pucheros, Sacristán también se lanza a opinar sobre economía, aún reconociendo que tampoco es un economista competente. Y así lo demuestra cabalmente cuando habla sin ninguna información acerca de la acumulación originaria socialista, una tesis de Prebrajenski que Stalin nunca aceptó. A pesar de ello afirma que lo que allí se construyó no fue el socialismo sino esa acumulación originaria de Preobrajenski, una tarea puramente ingenieril, de obras públicas. También pedimos explicaciones en este punto porque nosotros, los peleles estalinistas, no comprendemos cómo un tirano omnímodo como Stalin consintió una acumulación originaria a la que se oponía…

Aficionadillo a los lugares comunes, Sacristán dice también que en la Unión Soviética no podía haber dictadura del proletariado porque no había proletariado mayoritario. Esta es una cuestión que ya fue discutida, aclarada y resuelta en la propia URSS por Lenin, de manera que si aún hay quien aún no ha sido capaz de asimilarlo es su problema. En la URSS podía haber y hubo dictadura del proletariado bajo la forma de una alianza obrero-campesina dirigida por la clase obrera y en donde los campesinos eran la fuerza mayoritaria en la que se apoyó el proletariado. Que una clase sea minoritaria no significa que no esté en condiciones de dirigir una revolución, cualquiera que ésta sea. La única condición para el éxito es que se apoye en una mayoría oprimida, y no otra es la experiencia de la URSS, de China y de tantos otros países que lo han probado con creces. Parece hasta mentira tener que insistir en ello, pero ni Sacristán ni nadie nos hizo entonces ni nos hará ahora comulgar con ruedas de molino.

¿Quién ‘inventó’ la lucha de clases?

Siguiendo el recorrido por el colmo de la frivolidad ideológica, Sacristán sostiene también que la doctrina de la lucha de clases de Marx le vino de un policía reaccionario prusiano llamado Von Stein. Pues es falso. Quizá Sacristán se refería a Lorenz Von Stein (1815-1890) y lo confundió con Karl Von Stein (1757-1831), pero esa tesis es siempre falsa en cualquiera de los dos casos. Ninguno de ellos era policía y tampoco encajan en la categoría de reaccionarios. Lorenz Von Stein estuvo en París por la misma época en que estuvo Marx, posiblemente se conocieron porque se movieron en un círculo similar de conocidos y la obra de L.Von Stein “Historia de los movimientos sociales en Francia desde 1789 hasta nuestros días” es paralela al “Manifiesto Comunista”. De ningún modo fue la obra de la que Marx tomó el concepto de lucha de clases.

Marx jamás dijo haber sido el primero en hablar de la lucha de clases, porque bien sabía que muchos otros antes que él lo habían estudiado. Además, la doctrina de la lucha de clases no sólo no tiene un origen reaccionario sino que se apoya en las concepciones más evolucionadas de la burguesía revolucionaria, especialmente de Montesquieu. Lo más probable es que la primera noción le llegara a través del mismo Hegel, un fiel seguidor de Montesquieu en este aspecto.

Unilateralidad y panfilismo

Bianchi

No queremos amargar el turrón o el roscón a nadie -bueno, hay a quien sí nos gustaría-, y menos a las buenas gentes que levitan de tanta bonhomía como, por ejemplo, la Izquierda Abertzale de un tiempo a esta parte. Algunos líderes de ella repiten el mantra de que mediante las «vías pacíficas y democráticas» van a obligar a los Estados a moverse en lo que concierne al llamado «conflicto vasco»: es la famosa «vía vasca»… a no sabemos dónde, quizá a la nada, a ninguna parte. Y conste que si va a buen puerto, me la envaino, que aquí no forzamos la realidad para que encaje y no nos estropee el titular.

Desde luego, por lo que se ve, ni el Estado español, mucho menos el francés, están interesados en ningún proceso «democrático» al margen de la que hace perdurar su statu quo territorial.  No tienen la menor necesidad de «moverse» y no hay comunidad internacional que les inste a ello que, a todo esto, no se va a mover por las piadosas razones de ciertos mediadores internacionales de supuesto prestigio tipo Brian Currin u otros, que, por cierto, no saben cómo se las gasta el Estado español y mejor harían en denunciar internacionalmente el inmovilismo de un Estado que ellos no llamarán «fascista», pero yo sí. Como fascista es quien hace suyo aquello de (España) «antes roja que rota» (pensando ahora en Cataluña), y eso es lo que vienen a decir los Rajoy, Sánchez, Susana Díaz, Albert Rivera y/o P. Iglesias ahora embozado.

Las «vías pacíficas y democráticas», que ojalá fueran viables, son útiles allá donde ambos contendientes buscan una paz justa y verdadera, incluso un armisticio, pero ocurre que el Estado español no busca ninguna paz sino pura y simple «pacificación a la romana»: por derrota y sumisión. A esto conduce el «unilateralismo», a la entrega incondicional de armas (en sentido literal) y bagajes con el agravante de que se persiste en vender esta mercancía averiada por la fuerza de los hechos como «éxitos y progresos» sin que haga falta, siquiera, que nos vayamos al bajonazo electoral habido por el abertzalismo en las últimas elecciones generales del 20-D.

A la burguesía no se la convence «por vías pacíficas y democráticas». Al contrario, lo que se ha conseguido con la celérica deriva reformista y agachando la cerviz es que se ponga gallita y bravucona pues, ciertamente, se lo están poniendo como las carambolas a Fernando VII, o sea, «a güevo».

Dos no se arreglan -ni se dan de tortas- si uno no quiere y ese es el caso del Estado español, un imperio venido a menos que acostumbra a llevar estas cuestiones de esta manera hasta que le echan a patadas de los foros, algo que no va a suceder -más bien lo contrario, se le apuntala- con estas políticas a lo Gandhi (este, por lo menos, hablaba de «resistencia pasiva» como no pagar impuestos a los ingleses) que yo llamo «panfilismo» o, según el diccionario, «benignidad extremada» que algunos, bienintencionados, confunden con «ingenuidad», pero que, a medida que pasa el tiempo, huele muchísimo a chamusquina y a espurios intereses inconfesables…

Have a nice day
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El pánico se apodera del capitalismo

Los mercados están convulsionados ante el juego geopolítico de Oriente Medio y la debilidad de la economía mundial. Mientras el precio del petróleo sigue en descenso y las relaciones entre Arabia Saudí e Irán llegan a un punto de ebullición, Corea del norte lanza una nueva bomba nuclear que instala al planeta en un punto de eclosión. Al parecer, no ha bastado con una larga crisis de siete años que ha dejado a millones en el desempleo sino que se busca más: terminar y arrasar con todo el planeta.

Los mercados siguen en caída libre dando cuenta que toda la fanfarria de los bancos centrales fue una simple farsa para enmascarar el colapso inminente. El mundo no puede seguir como está y necesita un cambio. Sin embargo, cada cambio administrado por la cúpula financiera resulta para peor y así lo muestran los resultados: el desempleo global aumenta y el estancamiento se generaliza. Aunque el Banco Mundial diga que la economía crecerá un 2,7 por ciento en 2016, parece un amargo chiste cuando la desaceleración global está a las puertas.

La crisis de Arabia Saudita e Irán han sido el nuevo condimento para los especuladores. Ahora la premisa clave es cuando estallará la tercera guerra mundial, pese a que ésta está en plena marcha con la mortífera guerra de divisas donde todos los países, desde China a Estados Unidos, buscan devaluar sus monedas para no perder cuota de mercado. El petróleo continúa a la baja y ya se ha instalado en los 30 dólares el barril pulverizando al cártel petrolero de la OPEP.

Está claro que las caídas no son sostenibles dado que un petróleo a 30 dólares implica la quiebra de los países productores. Pero los casinos financieros apuestan por un valor aún más bajo aunque esta tensión puede revertirse dramáticamente al extremo de asfixiar a la economía global. El punto de quiebre puede hacer sucumbir a países enteros y castigarlos con el drama de la deuda, lo único que ha crecido y se ha consolidado desde la crisis iniciada en 2008.

Tarde se han dado cuenta los bancos centrales que el prolongado período de bajas tasas de interés solo ha incubado el endeudamiento de los más pobres. A medida que esta tendencia se afianza tendremos un futuro esclavizado a la deuda […]

Si hasta el momento habíamos considerado a China como el epicentro de la próxima crisis financiera, la guerra de poder en Oriente Medio amenaza con ser el nuevo foco de una crisis que se profundiza día a día y no se detiene. La recesión global resulta inevitable con China, Japón, Europa y Estados Unidos en abierto deterioro y los países emergentes en retroceso, como es el caso de Brasil. Las caídas bursátiles de hoy, ayer y mañana nos anuncian que una nueva recesión está en marcha.

Fuente: http://www.elblogsalmon.com/economia/mercados-en-modo-panico-aceleran-turbulencias-financieras-ante-estancamiento-global

El escritor Kipling fue un poeta del imperialismo

Rudyard Kipling
El 30 de diciembre se cumplieron 150 años del nacimiento del escritor Rudyard Kipling en la ciudad india de Bombay, que entonces era la “joya de la Corona”, una parte integrante del Imperio Británico.

A pesar de que en 1907 recibió el Premio Nobel de Literatura, la India no ha olvidado que a nadie mejor que a Kipling le cuadra aquello que dijera Marx acerca del papel que desempeñan los representantes literarios de una clase social.

Al escritor le han calificado como “el poeta del imperialismo” porque utilizó su influencia como escritor para extender el vasallaje de las grandes potencias por los dominios coloniales, desde la India hasta Sudáfrica pasando por Canadá y Australia.

A finales del siglo XIX Kipling se convirtió en uno de los autores favoritos de los lectores de la Inglaterra victoriana. El sanguinario colonizador británico Cecil John Rhodes, también defensor entusiasta de un imperialismo de claro sesgo racista, mantuvo en sus últimos años de existencia una sólida amistad con el escritor, a quien regaló una casa en Sudáfrica en la que el escritor pasó largas temporadas invernales.

Una vez establecido en Estados Unidos, se hizo amigo y cómplice de algunos políticos reaccionarios, como el futuro presidente Theodore Roosevet, quien admiraba su vehemente defensa del imperialismo occidental, plasmada por aquellos años en poemas de declarada inspiración político-ideológica.

Escribió panfletos como “La carga del hombre blanco”, en 1899, un año después de la guerra de Estados Unidos contra España, para animar a Roosevelt a colonizar las Filipinas porque los colonizados son criaturas “mitad demonios, mitad niños”, que no son capaces de gobernarse a sí mismos. Sin embargo, con la ayuda del hombre blanco, pueden alcanzar la civilización.

El imperialismo, concluye Kipling, es una “carga” para el hombre blanco, un deber que tiene que cumplir, en beneficio de los pobres colonizados.

En obras infantiles como “El libro de la selva” el Premio Nóbel loa el racismo, la superioridad del europeo y la necesidad de imponer su civilización al resto del mundo, que es esencialmente salvaje y bárbaro.

Un detenido confirma la intervención Turquía en el contrabando de petróleo

Un mercenario del Califato Islámico capturado admitió a Sputnik que Turquía está involucrada en el negocio ilegal de contrabando de petróleo con el grupo terrorista.

Mahmud Ghazi, de 24 años de edad, dice que se unió al grupo en la ciudad turca de Adiyaman. Junto con otros reclutas, fue llevado a la frontera con Siria, donde recibió entrenamiento terrorista.

Después de haber tomado parte en la agresión imperialista contra Siria, fue capturado por las fuerzas kurdas en junio pasado y ahora está preso.

Durante una entrevista con la agencia Sputnik el mercenario del Califato Islámico revela detalles sobre los supuestos vínculos del contrabando de petróleo entre Turquía y el grupo terrorista.

“En el campo de entrenamiento de mayo 2015, nuestro comandante nos dijo que el grupo vende combustible a Turquía. Que los ingresos cubre los costos del Califato Islámico. Los camiones petroleros que cruzan a Turquía cada día transportan petróleo crudo, así como gasolina”, dijo Ghazi.

Según Ghazi, el petróleo se vende a través de varios empresarios y comerciantes, aunque sus nombres no fueron revelados. “El Califato Islámico también recibe una gran cantidad de suministros procedentes de Turquía y los países árabes”, dijo el mercenario capturado.

El petróleo crudo extraído por Califato Islámico en Siria se vende por tan solo 25 dólares el barril para los contrabandistas, comerciantes sirios e iraquíes independientes que transportan petróleo utilizando sus propios camiones.

El petróleo también podría ser vendido a las refinerías cercanas que producen la gasolina y el fuel oil, o directamente al mercado del petróleo local. Sin embargo, la capacidad de los compradores locales es limitada, por lo que el contrabando de petróleo a Turquía y otros países es más rentable.

Más de la mitad del dinero de Califato Islámico procede de la venta de petróleo. Las estimaciones oscilan entre 40 y 50 millones de dólares al mes por la venta de crudo.

El sábado exaltación de los nazis en Majadahonda

El próximo sábado, coincidiendo con la celebración del acto que por la mañana realizan distintas organizaciones neonazis cada año en Majadahonda, cerca de Madrid, a dos miembros de la Guardia de Hierro caídos en combate en 1937, el Hotel Majadahonda en el salón Jazmin dará acogida a una conferencia a las 17 horas de exaltación del nazismo y homenaje a dos miembros de la genocida Guardia de Hierro.

En la plataforma change.org se ha abierto un formulario para recoger firmas de condena de este acto, al que han acompañado el siguiente manifiesto:

“La Guardia de Hierro fue un partido fascista que cuando llegó al poder en Rumanía colaboró con los nazis alemanes en el exterminio de los pueblos judío y gitano y la represión de homosexuales, personas de izquierdas y cualquiera que no simpatizara con ellos. Es una vergüenza que desde 1970, Majadahonda sea la sede de un encuentro de estas características, que recuerda y glorifica a quienes fueron responsables de semejante crimen, al mismo tiempo que fomenta el odio racial y la intolerancia. Y que este año, además, el Hotel Majadahonda acoja una conferencia que reivindica la figura de estos asesinos y genocidas. El Hotel Majadahonda colabora en la humillación a las victimas del Holocausto nazi”.

El manifiesto de firmas solicita la cancelación del acto por la dignidad de los millones de antifascistas asesinados.

Corea del norte ensaya su primera bomba termonuclear

Ayer Corea del norte anunció por la televisión su primera prueba con una bomba de hidrógeno, que logró explotar con éxito. De esta manera del gobierno norcoreano pone de manifiesto su voluntad de continuar con el programa nuclear.

Los especialistas, como el australiano Crispin Rovere o Bruce Bennett, de la Rand Corporation, se han mostrado escépticos ante la noticia, ya que consideran que la detonación ha sido excesivamente débil para una bomba de hidrógeno. A los expertos nadie les ha contado que la información oficial hablaba de un bomba “miniaturizada”.

Quizá precisamente por eso las críticas contra Pyongyang se desataron inmediatamente con la contundencia que acostumbran a lanzar contra todas y cada una de las medidas de autodefensa que adopta el país asiático: Corea del sur, Japón, Estados Unidos, Unión Europea, Rusia…

Dos pesos, dos medidas. Las cínicas lamentaciones y protestas contra Corea del norte silencian que desde 1980 Israel también dispone del mismo arma, sin que ningún país haya alzado la más leve queja.

La televisión coreana mostró a los espectadores la orden escrita del presidente Kim Jong-Un para la explosión termonuclear, que tenía fecha de 15 de diciembre.

El Consejo de Seguridad de la ONU se ha reunido con carácter de urgencia e incuso China ha expresado su “oposición firme” al ensayo, ha convocado al embajador de Pyongyang y ha evacuado a la población más próxima a la frontera entre ambos países.

Corea del norte ya había explotado bombas nucleares de uranio y plutonio en 2006, 2009 y 2013, lo que le ha costado un fuerte bloqueo internacional. Pero esta vez ha dado un salto cualitativo.

Los sismólogos han detectado una explosión de magnitud 5,1 al norte de la península de Corea, donde habitualmente se realizan estos ensayos y el Ministerio de Defensa de Corea del sur habla de una explosión de 6 a 9 kilotones, similar a la detectada tras la última explosión de 2013.

En 1952 el primer ensayo estadounidense con una bomba de hidrógeno liberó una energía equivalente a 10 kilotones.

Si se trata de la explosión de una bomba de hidrógeno miniaturizada, Corea del norte habrá obtenido un éxito tecnológico y militar gigantesco, ya que podría montar el explosivo en las ogivas de los misiles. El éxito es tanto mayor habida cuenta de el férreo bloqueo internacional que pesa sobre un país al que Obama calificó en 2014 de “paria”.

Ahora las miradas están puestas sobre… China, uno de los pocos aliados con que cuenta el gobierno de Pyongyang. Pero el vecino continental teme a una Corea unificada que, al estilo alemán tras la caída del muro, no sea otra cosa que la ampliación de la actual Corea del sur y, por consiguiente, poco más que un portaviones de Estados Unidos y Japón al otro lado de sus fronteras.

Segundo cierre de las bolsas chinas en la misma semana

La historia se repite en las bolsas chinas, pero esta vez mucho más rápido: esta misma mañana han tenido que volver a cerrar a los 30 minutos a abrir, después de que las acciones cayeran más del 7 por ciento y se activase automáticamente el mecanismo de cierre.

Se trata del tiempo de transacciones más corto en la historia del mercado de capitales de China, que no levanta cabeza. El lunes, precisamente durante la primera jornada en vigor de la nueva normativa, una caída similar provocó otro cierre.

El mecanismo de cierre sigue al índice Hushen 300, que refleja la marcha de los grandes valores cotizados en Shanghai y Shenzhen. Cuando sube o cae un cinco por ciento, el interruptor suspende 15 minutos las transacciones. Si baja más del siete por ciento, las cotizaciones se dan por terminadas esa jornada.

A las 9:42 horas, hora local china, se interrumpieron las compraventas durante 15 minutos, después de que el Hushen 300 bajase más de un cinco por ciento.

El índice cayó más de un 2 por ciento sólo dos minutos tras reabrirse a las 9:57 horas, y las transacciones fueron suspendidas. Al final, el índice Hushen 300 se desplomó un 7,21 por ciento, hasta los 3.284,74 puntos.

Para evitar otro desplome, la Comisión Reguladora de Valores de China ha informado esta mañana de las nuevas normas que limitan la venta de títulos a los grandes accionistas. El regulador bursátil chino pidió a los grandes accionistas, que posean más del 5 por ciento de los títulos de una compañía, que no reduzcan en más del 1 por ciento de las acciones de la firma dentro de tres meses.

En China ya no saben qué inventar para seguir manteniendo a las bolsas en funcionamiento, aunque sea con respiración asistida. El capitalismo no tiene remedio.

El ruido de sables nunca se ha apagado

Durante la transición se llamó “ruido de sables” a la amenaza permanente con la que cada día se intimidaba, a través de los medios de comunicación, a las masas para paralizar sus luchas. Si no querían la farsa de democracia, el régimen volvería hacia atrás, a 1939, al golpe de Estado, a los paredones de fusilamiento…

Un régimen militarista, como el español, nunca ha abandonado la intimidación en cuanto las masas se lanzan a la calle. El teniente general Pedro Pitarch advirtió en 2012 de que el ruido de sables “parece seguir latiendo y aflora a la menor ocasión”.

Ocurrió en aquellos años en que el pueblo vasco estaba en la calle luchando por sus derechos y ahora ocurre lo mismo con Catalunya.

La destitución del general Ángel Luis Pontijas tras criticar la política de Artur Mas en la revista “Ejército” avivó el golpismo dentro del ejército, escribió Pitarch.

En su segundo libro de memorias, José Bono, ministro de Defensa con Zapatero, revela que España estuvo en “una situación pregolpista” durante la tramitación del Estatut de Catalunya en 2006.

Durante la Pascua Militar el general Mena abogó por que los militares impusieran el artículo octavo de la Constitución y en una reunión interna del Consejo Superior del Ejército llegó a afirmar: “Si el rey no actúa en el Estatut, tendrá que tomar las maletas e irse de España, y los militares actuaremos en consecuencia”.

Mena fue el primer general arrestado desde la guerra civil, pero el gobierno se puso muy nervioso. Bono reconoce que entonces tanto él como Zapatero, llegaron a estar “realmente intranquilos” porque en España los que siempre han estado muy tranquilos han sido los militares golpistas.


Años después, con motivo de la Diada de 2012 la Asociación de Militares Españoles volvió a amenazar al independentismo catalán. El comunicado calificaba de “alta traición” al sistema electoral porque fomenta el independentismo, sugería que el ejército podría verse “obligado” a intervenir en defensa de la integridad territorial de España y concluía diciendo que los independentistas tendrían que responder “ante la jurisdicción castrense”.

El general Pitarch calificó entonces de “imponente” la manifestación popular, así como de “peligrosa”, ya que vaticinaba de ella un “horrible resultado” que, según escribió, ni se atrevía a imaginar.

Lo mejor que podemos hacer es lo que recomendaban los cagones de la oposición domesticada durante la transición: no luchéis, conformaos con las migajas que os ofrezcan porque de lo contrario vienen los golpistas.

El capitalismo brasileño se enfrenta a la peor crisis de su historia

La economía de Brasil se dirige a su recesión más profunda en más de cien años a medida que la actividad económica se debilita y los precios de las materias primas continúan su desplome. La mayor economía de América Latina entró en recesión en 2015 […] Se contrajo casi un 4 por ciento anual y en 2016 se espera una caída de 3,5 por ciento que podría declinar al 1 por ciento en 2017 […] Será la recesión más larga para el gigante latinoamericano desde que existen estadísticas económicas, es decir, desde 1901.

Los principales impulsores de la crisis brasileña han sido la caída de los precios de las materias primas, la desaceleración de la demanda de China, el fortalecimiento del dólar en el mercado mundial, la devaluación del yuan y, por supuesto, la crisis política interna. Como resultado, la séptima economía del mundo se enfrenta a una inflación de dos dígitos, al aumento del desempleo y a una caída de la demanda interna que golpea todos los sectores. Como el consumo ha representado el 50 por ciento del PIB en los últimos 10 años, la inflación está erosionando el poder adquisitivo y amplificando el descenso de la actividad económica. Brasil enfrenta un panorama muy complejo dado que todas sus cartas de triunfo se han desplomado.

En sus casi 200 años de historia (se independizó de Portugal en 1822), Brasil ha sufrido profundos ciclos de auge y caída. Pero fue la transformación económica llevada a cabo en la década de 1940 con el proceso de industrialización la que marcó el despegue brasileño. En 1940 sólo el 30 por ciento de los 42 millones de habitantes vivía en ciudades. En 1992, casi el 80 por ciento de los 150 millones de habitantes vivía en las zonas urbanas. Asimismo, el sector primario que en 1945 representaba un tercio del PIB, pasó a representar el 10 por ciento a mediados de los años 90. En el mismo período (1945-1995), la contribución de la industria pasó del 17 por ciento al 42 por ciento. El sector industrial brasileño se consolidó como el más importante de América Latina, exportando maquinaria y bienes de capital. Su industria automotriz también se destacó como una de las más importantes de la zona, aunque nunca, por la pesada herencia colonial, logró destacar con modelos propios. En esto Brasil cedió terreno a la industria asiática de Corea, Malasia y Tailandia, sin contar India y China.

Del sueño a la pesadilla

Brasil es el quinto país más grande del mundo por su masa de tierra y su población. Sus reservas de petróleo en alta mar incluyen los mayores descubrimientos desde 1976. Tiene las segundas mayores reservas de hierro del mundo; es el segundo productor de soja a nivel mundial y el tercer productor mundial de maíz. Sin embargo, la distribución de su riqueza sigue siendo una de las más desiguales del mundo. La bonanza económica de comienzos de siglo XXI y el gobierno de Luis Inázio Lula Da Silva generaron dinero para reforzar los programas de bienestar social. Si bien Brasil soportó con éxito los embates de la crisis mundial 2007/2008 por la demanda china y los altos precios de las materias primas, la desaceleración que desde 2014 viene sufriendo China y el desplome que esto ha significado para los precios de las mercancías, han convertido el sueño de Brasil en una auténtica pesadilla.

La imparable caída de los precios y el valor de las exportaciones ha provocado una depreciación del real del 60 por ciento. Esto obligó al banco central a elevar la tasa de interés hasta el 14,25 por ciento para controlar la inflación que llegó a los 2 dígitos a fines del año pasado. Como siempre, las altas tasas de interés han generado suculentas ganancias para el sector financiero pero ha mermado el ingreso de los brasileños por el altísimo costo de los créditos. Esta ha sido la principal causa de la disminución del consumo interno que acelera el proceso de contracción económica. Asimismo, si bien la deuda pública de Brasil llega al 66 por ciento del PIB y está comparativamente lejos de la deuda publica de Grecia (180 por ciento del PIB) o Japón (230 por ciento del PIB), son los altos intereses que paga Brasil los que lo sumergen en una depresión más sombría.

La trampa del círculo virtuoso

La bonanza del período de los altos precios de las materias primas produjeron en Brasil niveles récord de empleo que, como un círculo virtuoso, aumentaron la demanda y los salarios. En los últimos diez años los salarios crecieron más rápido que el PIB y esto permitió a los consumidores endeudarse más, lo que animó más el gasto y potenció el proceso virtuoso de mayor empleo > mayor consumo > mayor salario. Ahora el círculo virtuoso se ha convertido en círculo vicioso y los salarios y el empleo van en reversa mientras los intereses de las deudas no dejan de crecer. A medida que más se tensiona la situación aumenta la tasa de desempleo, la morosidad y los impagos. El círculo virtuoso encierra una trampa mortal que sólo se detecta cuando se inicia la cuenta regresiva.

Los círculos virtuosos tienen además una vida breve en comparación a la longevidad de los círculos viciosos. La economía de Brasil, que en las primeras décadas de este siglo crecía a tasas del 5 y 7 por ciento, comenzó su desaceleración en 2011 y ésta no se ha detenido. Al contrario, cada vez se ha profundizado más. El real ha perdido un 60 por ciento de su valor en los últimos cuatro años y los niveles de confianza empresarial y del consumidor están en los niveles más bajos de la historia. Petrobras ha perdido el 70 por ciento de su valor de mercado desde 2007.

La fuerte depreciación que ha sufrido el real respecto al dólar implicará más inflación por el encarecimiento de las importaciones. Este efecto se potencia con la devaluación del yuan, que resta valor a las exportaciones brasileñas y acrecienta el déficit de la balanza comercial. Las exportaciones eran el gran motor de crecimiento de Brasil y cinco países de disputaban casi la mitad del total de la producción brasileña: China, Estados Unidos, Argentina, Holanda y Alemania. La desaceleración de la demanda global y, sobre todo, la caída de los precios de la materias primas tiene hoy a Brasil sumergido en su peor crisis en 115 años.

La última vez que Brasil tuvo dos años de recesión continuada fue entre 1930 y 1931. Pero nunca ha tenido una crisis tan profunda como la que está sufriendo ahora […] Según los datos del Instituto Nacional de Investigación Económica IPEA, esta sería la crisis más larga desde 1901.

Fuente: http://www.elblogsalmon.com/economia/brasil-se-enfrenta-a-su-peor-y-mas-larga-recesion-en-115-anos

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