mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 1334 de 1505)

El ruido de sables nunca se ha apagado

Durante la transición se llamó “ruido de sables” a la amenaza permanente con la que cada día se intimidaba, a través de los medios de comunicación, a las masas para paralizar sus luchas. Si no querían la farsa de democracia, el régimen volvería hacia atrás, a 1939, al golpe de Estado, a los paredones de fusilamiento…

Un régimen militarista, como el español, nunca ha abandonado la intimidación en cuanto las masas se lanzan a la calle. El teniente general Pedro Pitarch advirtió en 2012 de que el ruido de sables “parece seguir latiendo y aflora a la menor ocasión”.

Ocurrió en aquellos años en que el pueblo vasco estaba en la calle luchando por sus derechos y ahora ocurre lo mismo con Catalunya.

La destitución del general Ángel Luis Pontijas tras criticar la política de Artur Mas en la revista “Ejército” avivó el golpismo dentro del ejército, escribió Pitarch.

En su segundo libro de memorias, José Bono, ministro de Defensa con Zapatero, revela que España estuvo en “una situación pregolpista” durante la tramitación del Estatut de Catalunya en 2006.

Durante la Pascua Militar el general Mena abogó por que los militares impusieran el artículo octavo de la Constitución y en una reunión interna del Consejo Superior del Ejército llegó a afirmar: “Si el rey no actúa en el Estatut, tendrá que tomar las maletas e irse de España, y los militares actuaremos en consecuencia”.

Mena fue el primer general arrestado desde la guerra civil, pero el gobierno se puso muy nervioso. Bono reconoce que entonces tanto él como Zapatero, llegaron a estar “realmente intranquilos” porque en España los que siempre han estado muy tranquilos han sido los militares golpistas.


Años después, con motivo de la Diada de 2012 la Asociación de Militares Españoles volvió a amenazar al independentismo catalán. El comunicado calificaba de “alta traición” al sistema electoral porque fomenta el independentismo, sugería que el ejército podría verse “obligado” a intervenir en defensa de la integridad territorial de España y concluía diciendo que los independentistas tendrían que responder “ante la jurisdicción castrense”.

El general Pitarch calificó entonces de “imponente” la manifestación popular, así como de “peligrosa”, ya que vaticinaba de ella un “horrible resultado” que, según escribió, ni se atrevía a imaginar.

Lo mejor que podemos hacer es lo que recomendaban los cagones de la oposición domesticada durante la transición: no luchéis, conformaos con las migajas que os ofrezcan porque de lo contrario vienen los golpistas.

El capitalismo brasileño se enfrenta a la peor crisis de su historia

La economía de Brasil se dirige a su recesión más profunda en más de cien años a medida que la actividad económica se debilita y los precios de las materias primas continúan su desplome. La mayor economía de América Latina entró en recesión en 2015 […] Se contrajo casi un 4 por ciento anual y en 2016 se espera una caída de 3,5 por ciento que podría declinar al 1 por ciento en 2017 […] Será la recesión más larga para el gigante latinoamericano desde que existen estadísticas económicas, es decir, desde 1901.

Los principales impulsores de la crisis brasileña han sido la caída de los precios de las materias primas, la desaceleración de la demanda de China, el fortalecimiento del dólar en el mercado mundial, la devaluación del yuan y, por supuesto, la crisis política interna. Como resultado, la séptima economía del mundo se enfrenta a una inflación de dos dígitos, al aumento del desempleo y a una caída de la demanda interna que golpea todos los sectores. Como el consumo ha representado el 50 por ciento del PIB en los últimos 10 años, la inflación está erosionando el poder adquisitivo y amplificando el descenso de la actividad económica. Brasil enfrenta un panorama muy complejo dado que todas sus cartas de triunfo se han desplomado.

En sus casi 200 años de historia (se independizó de Portugal en 1822), Brasil ha sufrido profundos ciclos de auge y caída. Pero fue la transformación económica llevada a cabo en la década de 1940 con el proceso de industrialización la que marcó el despegue brasileño. En 1940 sólo el 30 por ciento de los 42 millones de habitantes vivía en ciudades. En 1992, casi el 80 por ciento de los 150 millones de habitantes vivía en las zonas urbanas. Asimismo, el sector primario que en 1945 representaba un tercio del PIB, pasó a representar el 10 por ciento a mediados de los años 90. En el mismo período (1945-1995), la contribución de la industria pasó del 17 por ciento al 42 por ciento. El sector industrial brasileño se consolidó como el más importante de América Latina, exportando maquinaria y bienes de capital. Su industria automotriz también se destacó como una de las más importantes de la zona, aunque nunca, por la pesada herencia colonial, logró destacar con modelos propios. En esto Brasil cedió terreno a la industria asiática de Corea, Malasia y Tailandia, sin contar India y China.

Del sueño a la pesadilla

Brasil es el quinto país más grande del mundo por su masa de tierra y su población. Sus reservas de petróleo en alta mar incluyen los mayores descubrimientos desde 1976. Tiene las segundas mayores reservas de hierro del mundo; es el segundo productor de soja a nivel mundial y el tercer productor mundial de maíz. Sin embargo, la distribución de su riqueza sigue siendo una de las más desiguales del mundo. La bonanza económica de comienzos de siglo XXI y el gobierno de Luis Inázio Lula Da Silva generaron dinero para reforzar los programas de bienestar social. Si bien Brasil soportó con éxito los embates de la crisis mundial 2007/2008 por la demanda china y los altos precios de las materias primas, la desaceleración que desde 2014 viene sufriendo China y el desplome que esto ha significado para los precios de las mercancías, han convertido el sueño de Brasil en una auténtica pesadilla.

La imparable caída de los precios y el valor de las exportaciones ha provocado una depreciación del real del 60 por ciento. Esto obligó al banco central a elevar la tasa de interés hasta el 14,25 por ciento para controlar la inflación que llegó a los 2 dígitos a fines del año pasado. Como siempre, las altas tasas de interés han generado suculentas ganancias para el sector financiero pero ha mermado el ingreso de los brasileños por el altísimo costo de los créditos. Esta ha sido la principal causa de la disminución del consumo interno que acelera el proceso de contracción económica. Asimismo, si bien la deuda pública de Brasil llega al 66 por ciento del PIB y está comparativamente lejos de la deuda publica de Grecia (180 por ciento del PIB) o Japón (230 por ciento del PIB), son los altos intereses que paga Brasil los que lo sumergen en una depresión más sombría.

La trampa del círculo virtuoso

La bonanza del período de los altos precios de las materias primas produjeron en Brasil niveles récord de empleo que, como un círculo virtuoso, aumentaron la demanda y los salarios. En los últimos diez años los salarios crecieron más rápido que el PIB y esto permitió a los consumidores endeudarse más, lo que animó más el gasto y potenció el proceso virtuoso de mayor empleo > mayor consumo > mayor salario. Ahora el círculo virtuoso se ha convertido en círculo vicioso y los salarios y el empleo van en reversa mientras los intereses de las deudas no dejan de crecer. A medida que más se tensiona la situación aumenta la tasa de desempleo, la morosidad y los impagos. El círculo virtuoso encierra una trampa mortal que sólo se detecta cuando se inicia la cuenta regresiva.

Los círculos virtuosos tienen además una vida breve en comparación a la longevidad de los círculos viciosos. La economía de Brasil, que en las primeras décadas de este siglo crecía a tasas del 5 y 7 por ciento, comenzó su desaceleración en 2011 y ésta no se ha detenido. Al contrario, cada vez se ha profundizado más. El real ha perdido un 60 por ciento de su valor en los últimos cuatro años y los niveles de confianza empresarial y del consumidor están en los niveles más bajos de la historia. Petrobras ha perdido el 70 por ciento de su valor de mercado desde 2007.

La fuerte depreciación que ha sufrido el real respecto al dólar implicará más inflación por el encarecimiento de las importaciones. Este efecto se potencia con la devaluación del yuan, que resta valor a las exportaciones brasileñas y acrecienta el déficit de la balanza comercial. Las exportaciones eran el gran motor de crecimiento de Brasil y cinco países de disputaban casi la mitad del total de la producción brasileña: China, Estados Unidos, Argentina, Holanda y Alemania. La desaceleración de la demanda global y, sobre todo, la caída de los precios de la materias primas tiene hoy a Brasil sumergido en su peor crisis en 115 años.

La última vez que Brasil tuvo dos años de recesión continuada fue entre 1930 y 1931. Pero nunca ha tenido una crisis tan profunda como la que está sufriendo ahora […] Según los datos del Instituto Nacional de Investigación Económica IPEA, esta sería la crisis más larga desde 1901.

Fuente: http://www.elblogsalmon.com/economia/brasil-se-enfrenta-a-su-peor-y-mas-larga-recesion-en-115-anos

El fin del Pacto del Quincy

El 14 de febrero de 1945, a la vuelta de la cumbre de Yalta con Churchill y Stalin, Roosvelt se reunió con el jeque Abdulaziz Ben Abdel Rahman Al-Saud a bordo del acorazado “Quincy”, donde firmaron un acuerdo de 60 años de duración por el que el reino saudí garantizó el suministro petrolero y, a cambio, Washington le otorgó protección militar contra cualquier amenaza.

Digamos -de pasada- que, según cuentan las leyendas, en Yalta Stalin se había repartido el mundo con Churchill. Pues sólo unos pocos días días después este Pacto demostró todo lo contrario: no hubo tal reparto.

En el Quincy Roosvelt se entrevistó también con el rey Faruk de Egipto y con Haile Selasie de Etiopía, llamado El Negus, aunque su reunión más conocida fue con el jefe de la casa saud. No cabe ninguna duda: Estados Unidos, que en 1945 no tenía nada en Oriente Medio, lo quería todo para sí.

El Pacto del Quincy fue el típico acuerdo imperialista. La monarquía saudí concedió a las empresas americanas, dirigidas por la Aramco, el monopolio de la explotación de sus pozos de petróleo. A pesar de su nombre (Arabian American Oil Company) Aramco no era más que la Standard Oil (futura Exxon) del clan Rockefeller.

En 1947 Aramco abrió su capital a otras empresas, también americanas, como la Texaco o la Socony Vaccum (futura Mobil).

Los monopolios petroleros estadounidenses se apoderaron en exclusiva de la explotación de los pozos en una extensión de un millón y medio de kilómetros cuadrados de la Península Arábiga. En aquella época casi eran la mitad de las reservas de petróleo conocidas en todo el mundo.

Según el acuerdo, a los bolsillos de los sátrapas saudíes les correspondían entre 18 y 21 céntimos de dólar del precio de cada barril exportado, aunque con el paso del tiempo los árabes pretendieron una parte mayor del pastel, del capital de Aramco y de los réditos por barril.

A partir de 1972 los saudíes se quedaron con un 25 por ciento del capital de Aramco, para lo cual crearon la empresa Petromin.

En 1980 Aramco fue nacionalizada totalmente y cambió su nombre por el de Saudi Aramco. Los jeques tomaron el control total del petróleo, desde el pozo hasta el surtidor de la última gasolinera.

Para asegurar un precio bajo y estable al petróleo, en 1960 los jeques saudíes crearon la OPEP, la Organización de los Países Exportadores de Petróleo. Entonces el precio oscilaba entre 22 y 28 dólares y Aramco regulaba el mercado.

Durante décadas, el flujo en dólares fue espectacular. Arabia invertía en Estados Unidos y al revés.

El petróleo hizo más por Arabia que todas las prédicas de Mahoma pero, sobre todo, permitió a Estados Unidos desembarcar en Oriente Medio, ocupando el lugar que antes habían ocupado el Imperio Otomano y el Británico. Estados Unidos necesitaba a la autocracia saudí y ésta necesitaba a Estados Unidos.

El acuerdo firmado en Ginebra en 2013 con Irán para frenar la fabricación de armamento nuclear significa el fin del Pacto del Quincy porque a partir de ahora el pivot de Estados Unidos en Oriente Medio ya no es Arabia saudí.

Los fracasos en Afganistán, Irak y Libia han convencido a la Casa Blanca de que el dúo que forman Riad y Al-Qaeda no es fiable. Es posible que Oriente Medio, en su conjunto, ya no tenga la importancia que tuvo en otros tiempos para Estados Unidos.

La guerra de Yemen, la de Siria y la ruptura de relaciones con Irán, ponen a los jeques saudíes en una situación muy difícil y cada una de sus decisiones es un modelo de torpeza. El intercambio “petróleo por seguridad” se ha acabado para siempre.

2016 será el año de las negociaciones de paz sobre Siria

La resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Siria de 18 de diciembre marcará este año como el de las negociaciones internacionales para la paz en Siria. Sólo hay algo que puede impedirlo: la crisis entre Irán y Arabia saudí.

Por fin podremos ponerle cara a la famosa “oposición”, de la que habrá que empezar a hablar en plural, por lo que hemos podido comprobar el mes pasado, donde hubo unos reunidos en Kurdistán, otros en Riad, otros en el mismo Damasco y otros que no aparecieron por ninguna parte porque son los malos de esta película: los terroristas.

El acuerdo de la ONU no impidió que recibiéramos el año con una excelente noticia: la ejecución el viernes de Zahran Alushe, dirigente de la milicia yihadista Jaysh Al-Islam (Ejército del Islam). Con él se fueron al paraíso otros 12 dirigentes que estuvieron en la conferencia de Riad.

En las negociaciones de paz, como en la guerra, lo que está claro es que se trata de un problema internacional que concierne a todo Oriente Medio. Por lo tanto, es falso que en Siria haya habido nunca una “guerra civil” y que las famosas “oposiciones” no son más que los brazos de una injerencia exterior.

La conferencia reunida en Kurdistán ha sido su mejor ilustración. Turquía presionó a Arabia saudí para que no admitiera a ningún grupo kurdo en Riad, por lo que aquellos tuvieron que organizar sus propias negociaciones de paz en Derik (Al-Malikiyah), en las que participaron un centenar de personas.

La maniobra kurda ha sido simétrica a la de Ankara: para no aparentar la representación de una nación y ser excluidos como tales, han recurrido a la franquicia del FDS, del que forman parte algunos grupos árabes, e incluso han utilizado determinadas siglas para mantener buenas relaciones tanto con Estados Unidos y otras para lograr lo mismo con Rusia.

Pero el plato fuerte de todas las “oposiciones” fue la reunión que mantuvieron en Riad el 10 de diciembre un total de 116 variopintos grupos, incluidos los yihadistas que, con el aplauso de Estados Unidos, acordaron defender la naturaleza laica del Estado sirio y su descentralización, así como la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer y la condena del terrorismo.

El acuerdo adoptado en Riad chantajea al gobierno de Damasco, prometiendo un alto el fuego a cambio de un gobierno de transición para el mes de junio. Bashar Al-Assad y los suyos deberán dejar el poder al principio y no al final del proceso, lo que Irán y Rusia ya han dicho que no admiten. Ceder a esta exigencia supondría que la oposición negocia consigo misma.

Uno de los grupos yihadistas más importantes, Ahrar Al-Sham, criticó la presencia en Riad de lo que calificó como “grupos prorrusos” y junto con otros (Ejército Libre de Siria, Jaysh Al-Islam) quiso apoderarse de la mitad de los cargos del organismo que se encargará de negociar con el gobierno. ¿No han sido ellos quienes han incendiado realmente Siria, quienes han puesto los muertos en los frentes?

Al final sólo les han dejado la tercera parte y Ahrar Al-Sham se desmarcó del acuerdo, por lo que toda la reunión se fue el traste: uno de los objetivos de la convocatoria era el de sentarles en la mesa de las negociaciones, por lo que Riad ha fracasado.

No obstante, uno de los dirigentes políticos de Ahrar Al-Sham, el español Labib Nahhas, decidió seguir en la reunión y asistir a la ceremonia oficial de firmas con toda la parafernalia propia de estos asuntos… y firmar en nombre de su organización para que no quedara fuera, estigmatizada como terrorista.

Hablar de confusión es poco. Desde Turquía los demás dirigentes de Ahrar Al-Sham dijeron que mantenían la decisión contraria, apoyados por el Frente Al-Nosra, también partidario del boicot.

En Riad aprobaron la creación de un comité negociador compuesto por 34 miembros, de los que 9 deben salir de la Coalición Nacional, 5 de la Coordinadora Nacional, 9 son independientes y 11 pertenecen a milicias armadas, aunque su distribución aún no se ha aprobado.

Uno de los cargos se ha reservado para un representante kurdo del PDK de Irak, lo cual ha sido muy mal recibido por las organizaciones kurdas. La delegación será mayoritariamente árabe y dos serán turcomanos.

Una delegación así deberá ser aceptada por las demás partes y, además, no garantiza que sobre el terreno los yihadistas los admitan como portavoces suyos.

El gran negocio de las ONG

Hace años, hablando con una amiga, me preguntaba acerca de cuál era la forma ideal para montar su negocio con unas amigas (un gimnasio). Barajaba el constituir una SL, una sociedad civil/comunidad de bienes, una cooperativa, o bien simplemente como autónomas. Supongo que me tomaría a cachondeo cuando le señale que a mí me gustaban mucho las ONGs, que pensase en una Asociación sin ánimo de lucro, combinada con algún otro de los formatos indicados.

Por matizar, cuando hablo de ONGs hablo de cualquier organización que afirma no tener ánimo de lucro y que pertenece a la esfera privada. Son las conocidas como Tercer Sector, y en nuestro país se articulan básicamente alrededor de dos figuras jurídicas: las Asociaciones y las Fundaciones. Las primeras están centradas en el componente personal, en los socios y en su actividad. Las segundas son realmente un patrimonio adscrito a un fin. Hay ONGs que combinan ambas figuras, hasta constituir verdaderos holdings.

[…] No soy el único que cree que las ONGs son una buena alternativa para desarrollar un negocio. En el mismo periódico coinciden Luis Pineda de Ausbanc (ojo a su frase definitoria de “desde niño nunca me he bajado de un Mercedes”) y Eduardo Castellón de Intervida, ambos en el ojo del huracán. Son dos casos sonados, pero hay muchos más: la SGAE o su emporio empresarial, las distintas organizaciones de consumidores (por llamarlas de algún modo), el caso Anesvad, la mismísima ONCE, etc.

En mi opinión estas son algunas de las razones por las que algunos prefieren desarrollar su vena empresarial bajo el paraguas de las ONGs:

Algunas de estas organizaciones, especialmente las Asociaciones, son de más fácil y flexible constitución y vida que sus equivalentes mercantiles. Gozan de la misma personalidad jurídica, evitando así la responsabilidad personal de sus socios, pero su opacidad puede ser superior. Los controles (auditorias) son muchos menores, salvo quizás para el caso de Fundaciones (pero a la vista está que no suficientes). Para paliar esto han surgido algunas iniciativas como la Fundación Lealtad, aunque desconozco el alcance de su éxito.

Tiene un régimen fiscal más beneficioso que el de las sociedades mercantiles.

Les permiten captar fondos de simpatizantes, vía donaciones o similares. Fondos que muchas veces no están sujetos a un control fiscal tan fuerte como el de las ventas de una SL.

Acceden a fondos públicos vía subvenciones y adjudicaciones de contratos para organizaciones del Tercer Sector. Chirría esa definición de Organización No Gubernamental con el hecho de que muchas de ellas vivan esencialmente del presupuesto público. Tanto, que en ocasiones, se convierten en apéndices de los Partidos, en voceros suyos, como los sindicatos en su peor momento.

El hecho de constituirse como ONG no impide el que la cúpula dirigente constituya y desarrolle una galaxia de sociedades mercantiles que facturen a la ONG, y que este controlada, bien por ella, o casi mejor, por ellos.

Excelente imagen pública (al menos hasta ahora), fruto de la cual pueden acceder con mayor facilidad a los medios de comunicación y conseguir campañas de publicidad a bajo, e incluso nulo, coste. En ocasiones, las empresas crean ONGs que les sirven de pantalla a tales efectos. Veáse el caso Afinsa/Forum y el manejo que tenían de la patronal del sector.

Las que se dedican a cooperación internacional tienen una maravillosa patente de corso para justificar fuertes movimientos de dinero en el exterior. Y cuando el dinero da tantas vueltas, siempre se pueden ir recogiendo las migajas en cuentas en el extranjero. Además, tienen acceso directo a las autoridades públicas de muchos países del Tercer Mundo, aspecto fundamental para desarrollar negocios paralelos.

No creo que todas las ONGs sean empresas de nuevo cuño. Todo lo contrario, pero ya va siendo hora de que denuncien a los lobos que se esconden bajo el manto de su nombre. Con su silencio se hacen complices.

Fuente: http://www.elblogsalmon.com/entorno/las-ongs-como-negocio

Por qué la Tercera Guerra Mundial está en el horizonte

Paul Craig Roberts

El colapso de la Unión Soviética en 1991 dio a luz a una ideología americana peligrosa llamada neoconservadurismo. La Unión Soviética había ejercido como una limitación a la acción unilateral de Estados Unidos. Con la eliminación de esta restricción para Washington, los neoconservadores proclamaron su agenda de hegemonía mundial. EEUU era ahora la “única superpotencia”, el “Unipower”, que podría actuar sin restricciones en cualquier parte del mundo.

El periodista neoconservador del Washington Post, Charles Krauthammer resumió la “nueva realidad” de la siguiente manera:

“Hemos concentrado un abrumador poder global. Somos los custodios designados por la historia del sistema internacional. Cuando la Unión Soviética cayó, algo nuevo nació, algo completamente nuevo, un mundo unipolar dominado por una única superpotencia sin oposición de ningún rival y con un alcance decisivo en todos los rincones del globo. Este es un nuevo y asombroso desarrollo histórico, algo que no se veía desde la caída de Roma. Ni tan solo Roma puede compararse con lo que Estados Unidos es hoy en día”.

Este poder unipolar asombroso que la historia le ha otorgado a Washington tiene que ser protegido a toda costa. En 1992 el alto funcionario del Pentágono, el subsecretario Paul Wolfowitz, escribió la Doctrina Wolfowitz, que se convirtió en la base de la política exterior de Washington.

La Doctrina Wolfowitz afirma que el “primer objetivo” de la política exterior y militar estadounidense es “evitar el resurgimiento de un nuevo rival, ya sea en el territorio de la antigua Unión Soviética o en otro lugar, que represente una amenaza para el poder de acción unilateral de EEUU, como el que planteaba anteriormente la Unión Soviética”. Esta es una consideración dominante que subyace en la nueva estrategia de defensa regional y que requiere que EEUU se esfuerce para evitar que cualquier potencia hostil domine una región cuyos recursos, bajo un control consolidado, sean suficientes para generar un poder global. (Cabe destacar que un “poder hostil” para EEUU, es cualquier país lo suficientemente fuerte como para tener una política exterior independiente de Washington).

La afirmación unilateral del poder estadounidense comenzó durante el régimen de Clinton, con las intervenciones en Yugoslavia, Serbia, Kosovo, así como con la creación de la zona de exclusión aérea impuesta a Irak. En 1997 los neoconservadores escribieron su “Proyecto para un Nuevo Siglo Americano”. En 1998, tres años antes del 9/11, los neoconservadores enviaron una carta al presidente Clinton pidiendo un cambio de régimen en Irak y la eliminación de Saddam Hussein del poder. Los neoconservadores expusieron su programa para eliminar siete gobiernos en cinco años (Irak Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán).

Los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, son considerados por la gente informada como “el nuevo Pearl Harbor” que los neoconservadores dijeron que era necesario para comenzar sus guerras de conquista en Oriente Medio.

Paul O’Neil, primer Secretario del Tesoro del presidente George W. Bush, declaró públicamente que la agenda de la primera reunión del presidente Bush con su gabinete, fue la invasión de Irak. Esta invasión fue planeada antes del 9/11. Desde el 9/11, Washington ha destruido total o parcialmente ocho países y ahora se enfrenta a Rusia tanto en Siria como en Ucrania.

Rusia no puede permitir que un califato yihadista se establezca en una zona que comprende Siria e Irak, porque sería una base para la exportación de la desestabilización a las zonas musulmanas de la Federación Rusa. El propio Henry Kissinger ha declarado este hecho, y es algo suficientemente claro para cualquier persona con un mínimo de cerebro. Sin embargo, los neoconservadores fanáticos, que han controlado las administraciones Clinton, Bush, y Obama, están tan absortos en su propia arrogancia que empujaron a su títere de Turquía a derribar un avión ruso y derrocaron al gobierno elegido democráticamente en Ucrania que estaba en buenos relaciones con Rusia, sustituyéndolo por un gobierno títere de Estados Unidos.

Con estos antecedentes, podemos entender que la situación de peligro que enfrenta el mundo es el producto de la política arrogante de los neoconservadores norteamericanos y sus ansias de hegemonía mundial. Los errores de juicio y los peligros generados por los conflictos de Siria y Ucrania son a su vez las consecuencias de esta ideología neoconservadora.

Para perpetuar la hegemonía estadounidense, los neoconservadores traicionaron las garantías que dio Washington a Gorbachov de que la OTAN no se movería una pulgada hacia el Este. Los neoconservadores sacaron a los EE.UU. fuera del Tratado ABM, que especificaba que ni los EEUU ni Rusia desarrollaría ni desplegaría misiles antibalísticos. Los neoconservadores de Estados Unidos re-escribieron la doctrina de guerra y elevaron el rol de las armas nucleares, pasando de ejercer de fuerza de represalia ante un posible ataque, a ejercer de primera fuerza de ataque preventivo. Los neoconservadores comenzaron a situar las bases de Misiles Anti Balísticos ABM en las mismísimas fronteras de Rusia, alegando que las bases tenían el propósito de proteger a Europa de los inexistentes misiles balísticos intercontinentales nucleares iraníes.

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, y la propia Rusia, han sido demonizados por los neoconservadores y por sus títeres en el gobierno estadounidense y en los medios de comunicación. Por ejemplo, Hillary Clinton, candidata a la nominación demócrata a la presidencia, declaró que Putin era “el nuevo Hitler”.

Un ex funcionario de la CIA pidió el asesinato de Putin. Los candidatos presidenciales de ambos partidos compiten para ver quién se muestra más agresivo hacia Rusia y más insultante hacia el presidente Putin.

El efecto que ha causado todo esto, ha sido la destrucción de la confianza entre las potencias nucleares. El gobierno ruso ha aprendido que Washington no respeta las propias leyes de Washington, y mucho menos el derecho internacional, y que no se puede confiar en que Washington mantenga ningún tipo de acuerdo.

Esta falta de confianza, junto con la agresión hacia Rusia vomitada desde Washington y desde los medios de comunicación prostituidos a su servicio y haciéndose eco en las capitales europeas más idiotas, ha establecido las bases para una guerra nuclear.

Puesto que la OTAN (esencialmente los EEUU) no tiene ninguna posibilidad de derrotar a Rusia en una guerra convencional, y mucho menos derrotar a una alianza de Rusia y China, la guerra será nuclear.

Para evitar la guerra, Putin trata de comportarse de forma poco provocativa y discreta en sus respuestas a las provocaciones occidentales. El comportamiento responsable de Putin, sin embargo, es mal interpretado por los neoconservadores, que lo ven como un signo de debilidad y miedo. Los neoconservadores dicen que el presidente Obama debe mantener la presión sobre Rusia, y que así, Rusia cederá. Sin embargo, Putin ha dejado claro que Rusia no va a ceder.

Putin ha enviado este mensaje en muchas ocasiones. Por ejemplo, el 28 de septiembre de 2015, en el 70 aniversario de las Naciones Unidas, Putin dijo que Rusia ya no puede tolerar el estado de cosas en el mundo. Dos días más tarde, Putin tomó el mando de la guerra contra el ISIS en Siria.

Los gobiernos europeos, especialmente Alemania y el Reino Unido, son cómplices en el movimiento hacia la guerra nuclear. Estos dos estados vasallos americanos permiten la agresión temeraria de Washington hacia Rusia repitiendo la propaganda de Washington y apoyando las sanciones e intervenciones de Washington en contra de otros países. Mientras Europa siga siendo solo una mera extensión de Washington, la perspectiva de un cataclismo seguirá aumentando.

En estos momentos actuales, la guerra nuclear sólo puede evitarse de dos maneras. Una vía es que Rusia y China se rindan y acepten la hegemonía de Washington. La otra opción es que un líder independiente en Alemania, el Reino Unido o Francia esté a la altura de las circunstancias y saque a su país de la OTAN.

Eso significaría el comienzo de una estampida para salir de la OTAN, que es la herramienta primordial que tiene Washington para generar conflicto con Rusia y, por lo tanto, es la fuerza más peligrosa en la tierra para todos los países europeos y pare el mundo entero.

Si la OTAN continúa existiendo, la OTAN, junto con la ideología neoconservadora obsesionada con la hegemonía estadounidense, harán que una guerra nuclear sea inevitable.

Fuente: http://www.paulcraigroberts.org/2015/12/28/why-wwiii-is-on-the-horizon-paul-craig-roberts/

Bergoglio, Boff, Esquivel…

Bianchi

Seguimos con Bergoglio y sus andanzas y nos vamos a sus primeros pasos como Papa que, a tenor de lo que se nos contaba, fascinaron al mundo cristiano, o sea, todo el mundo civilizado «urbi et orbi» (y no urbi et «orbe»): de la ciudad (de Roma) al mundo entero.

Vino este jesuita -quien escribe estas líneas estudió con ellos en la Universidad- desde -son palabras suyas- el «confín del mundo» y cayó de pie, como los gatos. Recién nombrado, no más abrir el crisóstomo, el pico, semejaba oráculo pasmando con sus perícopas al canal entre emisor y receptor vulgo los «mass media» obsecuentes que fingen, o sea, mienten, «non plus ultra» y no es sino «rien de rien»,  ¿Qué dijo hoy Su Santidad? ¿Enarcó la ceja como acento circunflejo? ¿Besó pies de atorrantes? ¿Defendió el dativo grecolatino? ¿Habló en esdrújulo? ¿Descubrió la pólvora este revolucionario que habla de los pobres? Bárbaro, qué hombre, qué digo, qué Papa.

Nombrar Papa nuevo es vender burra vieja: un oxímoron. Ah, pero San Bergoglio hizo visaje, mueca con esguince, lavó pinrel, pagó fonda de su peculio, se bajó del jeepmóvil y besó garra, improvisó, un fenómeno, ¿quién lo duda? Ah, bueno, ¿es eso? No lo vio así el teólogo de la liberación, en 2005, Leonardo Boff, cuando Jorge Mario Bergoglio disputaba el «Papado League» y lo despintó como como legitimador de nada menos que «la monarquía absolutista espiritual». Luego acusan a uno de inclinado al ditirambo barroco manierista…

El exfraile franciscano (dejó los hábitos en 1992) se declaró esperanzado por la designación de Jorge Bergoglio como nuevo papa y consideró que la elección del nombre de «Francisco» indica que trabajará por los pobres. Jodó, menos mal que mi papá (ahora con acento en la segunda «a») no me crismó como Judas en la pila bautismal, menudo trauma de por vida. O Vladimiro y hubiera tenido que ir al Café Voltaire de Zurich a jugar partidas de ajedrez con Tristan Tzara, el fundador del genial dadaísmo, predecesor del surrealismo. Hay nombres que marcan, como fierro en res, oiga.

También rechazó (Boff) las acusaciones de que hubiera (Bergoglio cuando era el jefe-general de los jesuitas en Buenos Aires) tenido vínculos con la dictadura militar argentina apoyándose en Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz en 1980, argentino también (Boff es brasileño), que, luego de entrevistarse con Bergoglio, ya papa, declaró que no tuvo que ver con los milicos. En 2005, recién finado y occiso Juan Pablo II (ahora ya santo este feroz anticomunista), Esquivel declaró en el periódico porteño Página 12: «Bergoglio cree que todos aquellos que trabajan socialmente con los sectores más pobres, más necesitados, eran comunistas, subversivos, terroristas». Boff cree que con el nuevo papa «no habrá olor a altares, sino olor a pueblo». Siempre la metáfora neotestamentaria y paulinotarsiota (el misógino san Pablo) del pastor y el rebaño, qué puta manía con lo mal que debe oler el pueblo, mire usted.

Pero, ah, en 2005 decía de Bergoglio que «hay una mancha en su biografía» refiriéndose al turbio comportamiento que tuvo con dos correligionarios jesuitas raptados por el gorilato. Hoy, agua pasada… No acabo de entender, salvo que me apuren o aspen, cómo personas de izquierda mudan de opinión en tan corto lapso de tiempo (no es que nos asombre ni hagamos aspaviento, entiéndasenos: estamos curados de espanto). ¿Lo explica el hecho de que sea ya Papa y, además, compatriota argentino? ¿Quién cambió? ¿Bergoglio o quienes hoy  lo ungen y ayer lo imputaran? ¿Qué lavado de cara es este? ¿A qué obedece? ¿Será que la competencia evangelista, protestante, le come la tostada y el terreno a la hegemonía católica en Latinoamérica? ¿Será por esto que se llenan la boca con la palabra «pobre»? ¿Sentaremos a un pobre de solemnidad a nuestra mesa?

Buenos días.

Ni Podemos ni Izquierda Unida son organizaciones laicas

Para hacerse con la alcaldía, Podemos (Por Cádiz Sí Se Puede) e Izquierda Unida (Ganar Cádiz) firmaron un acuerdo en el que se incluía la separación entre la religión y la institución política. Pero donde dije digo… Ahora el alcalde de Podemos, José María González Santos, alias Kachi, ha anunciado todo lo contrario: que el equipo de gobierno estará representado en todas las procesiones. Otro acuerdo electoral que va a la basura. Sólo les falta dar vivas a Cristo Rey…

Ya había precedentes: el alcalde fue a recoger su medalla del Nazareno y dejó aquella frase famosa “los votantes de Podemos llevan tatuado al Greñúo”. Luego el concejal Adrián Martínez de Pinillos renovó el voto de la ciudad a la Patrona (después de que dieran de baja a Lolo Bouza por no ir correctamente vestido).

Todo esto ocurre sin que el socio minoritario de la coalición de gobierno abra el pico. Se ve que el puesto de trabajo es mucho más importante que las convicciones. Siempre pensé que Martín Vila obraba más por su interés personal que por algún tipo de compromiso o convicción. Fue asesor de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía en el gobierno de coalición PSOE-IU sin el menor conocimiento en la materia, lo que no le impidió renegar tiempo después del PSOE y de la coalición.

Tras salir elegido concejal como integrante de la candidatura de Izquierda Unida (Ganar Cádiz) firmó un acuerdo de gobierno con la franquicia gaditana de Podemos que incluía la laicidad de la institución.

Ahora observamos perplejos que el alcalde se ha manifestado como un capillita acérrimo hasta el punto de que va a pedir el ingreso en la tertulia Último Tramo y como hermano en la Vera Cruz, que es así de integrador, en todos los sectores de la Semana Santa. Se ha comprado un chaqué para salir en el Nazareno y para asistir al pregón de la Semana Santa. Total, pasamos de la camisa mao de la toma de posesión al traje de Eutimio y de ahí a la chaqueta gris omnipresente. Nada nuevo bajo el sol.

El caso es que a este fervor capillil del alcalde no se le contrapone la convicción laica de Izquierda Unida (Ganar Cádiz) sino el silencio. Los dos concejales de Izquierda Unida están más preocupados por mantener su estatus y su salario porque la alternativa es ir a la oposición y perder la nómina, asunto de una gravedad extraordinaria porque como ponía en el despacho de un conocido director de periódico “peor es trabajar”. Así que si es preciso hacerse capilla, se hace uno capilla. Si hay que comulgar con ruedas de molino, se comulga. Marchemos todos juntos, y yo el primero, por la senda del cirio y el incienso.

Es más de los mismo: Inquisición y franquismo puro y duro. Amén.

Fuente: http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/2188677/cadiz/bien/vale/una/misa.html

La Tierra se encamina hacia una nueva época de enfriamiento general

Un equipo de investigadores de la Universidad de Northumbria considera que, entre las décadas de 2030 y 2040, el mundo se enfrentará a una nueva Pequeña Edad de Hielo como la que se dio a mediados del siglo XVII y principios del XVIII. Este equipo presentó sus conclusiones en julio del año pasado durante el Encuentro Nacional de Astronomía de Llandudno, en Gales, y sus predicciones contrastan con las habituales que transmiten los medios de comunicación.

Según los estudios que han llevado a cabo estos investigadores el enfriamiento generalizado se produce de forma cíclica y está directamente relacionado con los cambios que sufre el campo magnético del Sol y con las manchas solares que se pueden apreciar en su superficie.

Las manchas varían cíclicamente y tienen una gran influencia en el ambiente terrestre, quedando reflejados gracias a isótopos como el Carbono 14 o el Berilio 10.

Los investigadores de Northumbria han dedicado buena parte de su trabajo a analizar las variaciones que se producen en las ondas emitidas por el Sol y, según los resultados, concluyeron en que este cambia su polaridad en ciclos de 11 años, hecho que influye en la cantidad de manchas solares que se pueden apreciar sobre la superficie del astro. De esta manera, pudieron confirmar que la variación en las ondas hace que haya más o menos manchas y, también, que estas son un buen indicador de la actividad solar.

Siguiendo los datos proporcionados por sus estudios de campo, este equipo investigador ha afirmado que entre 2030 y 2040 habrá un número extremadamente bajo de manchas solares y que, por tanto, la actividad del Sol alcanzará mínimos muy parecidos a los que se dieron durante la Pequeña Edad del Hielo.

Si esto sucede, las temperaturas de la Tierra bajarán y se producirá un enfriamiento generalizado del planeta: el ozono es lo que mantiene calientes las corrientes de aire, y se forma gracias a los rayos ultravioletas que emite el Sol; cuando la actividad solar es intensa, se produce mucho más ozono gracias a las llamaradas solares y, por tanto, si esta actividad disminuye también lo hará la cantidad de ozono atmosférico, motivo por el cual será más difícil mantener calientes las capas bajas de aire de la atmósfera.

Estas previsiones científicas contrastan con las de la cumbre climática celebrada el mes pasado en París, según las cuales el planeta está experimentando un aumento de las temperaturas como consecuencia del incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

La prensa acompañó aquella predicción afirmando -falsamente- que el año pasado ha sido el más cálido desde que se tienen registros de temperaturas. Sin embargo, en Polonia han muerto 39 personas desde comienzos de noviembre a causa del intenso frío, con temperaturas que alcanzado los 20 grados centígrados bajo cero.

El año pasado por estas mismas fechas la Agencia Española de Meteorología publicó una gráfica con las temperaturas de los meses de diciembre en la Comunidad Valenciana desde 1950 hasta 2014, es decir, más de medio siglo. En ella se aprecia que el invierno más caliente fue el de 1955. Por lo demás, la tendencia al aumento de las temperaturas de la que hablan los medios de comunicación con tanta insistencia no aparece en absoluto:

Bosh ayudó a Volkswagen a trucar sus motores

Volkswagen logró que sus vehículos superaran las pruebas de emisiones de gases mediante un programa que manipulaba los datos, pero no ha sido la única multinacional que ha cometido la falsificación.

El gobierno alemán investiga la posibilidad de que Volkswagen tuviera un cómplice para llevar a cabo la trampa. Se trata de otra gran multinacional alemana, Bosch, que además de fabricar electrodomésticos, también suministra componentes a la industria automovilística.

Bosch tiene 30.000 obreros en todo el mundo y unos ingresos de más de 45.000 millones de euros al año. Si se prueba que Bosch colaboró en la manipulación de los motores de Volkswagen suministrando las componentes para realizar el amaño, la industria alemana se hundirá en una crisis sin fondo.

Al fraude de la marca de coches se suma también el sector financiero, que parece que no es tan boyante como nos venden. Mientras la banca española era rescatada, se puso a la germana como ejemplo de solvencia, pero las necesidades de recapitalización del capital financiero alemán asciende a 13.100 millones de euros.

Deutsche Bank registró pérdidas de 6.000 millones en el tercer trimestre del año pasado y va a acometer un plan de ajuste que se traducirá en 15.000 despidos y un reajuste de la disciplina bancaria.

De 1998 a 2010 los salarios reales de los trabajadores alemanes ha caído un 1 por ciento, por lo que el porcentaje de trabajadores calificados oficialmente como “pobres” ha saltado del 8 al 10 por ciento.

La reducción de los salarios se está produciendo al tiempo que el país carece de fuerza de trabajo, lo que explica la baja tasa de paro y la necesidad de mano de obra inmigrante y barata.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies