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De la guerrra de los Balcanes a los atentados de París

El fascista francés Claude Hermant
Sabemos que una parte de las armas utilizadas en los atentados de París procede de la CIA, pero ¿de dónde de proceden las demás? Para buscar la respuesta hay que ir hasta los Balcanes y hasta la guerra que allí provocó el imperialismo en los años noventa…

El lunes el diario croata Slobodna Dalmacija publicó un artículo del periodista Marijo Kavain demostrando que otro de los alijos de armas que se utilizaron en los atentados del año pasado en París, tanto los de enero contra la revista satírica Charlie Hebdo como los del 13 de noviembre, fueron vendidas por un antiguo mercenario croata.

Las armas proceden de un fabricante serbio y fueron vendidas por el fascista y traficante francés Claude Hermant, quien se ha acogido al secreto de la defensa para no tener que dar explicaciones al juez de instrucción.

El fusil de asalto ‘kalachnikov’ y las cuatro pistolas ‘tokarev’ que la policía le ocupó en enero del año pasado a Amedy Coulibaly, el autor de la masacre en la tienda de comestibles Hyper Cacher, procedía de un arsenal de la antigua Yugoeslavia.

Por su parte, las armas utilizadas en los atentados del 13 de noviembre fueron fabricadas en la fábrica Crvena Zastava, en Kragujevac, actual Serbia.

El traficante francés que las revendió, Claude Hermant, es un conocido fascista que combatió voluntario en la guerra de los Balcanes en las filas de los “independentistas” croatas.

A través de internet y de una empresa registrada a nombre de su mujer, funcionaria de aduanas, compró a una empresa eslovaca una gran cantidad de armamento deteriorado que reparó en su taller y luego revendió.

En la operación comercial participó un kurdo que en Bruselas tenía relación con los yihadistas.

Antes de los atentados contra Charlie Hebdo del año pasado, el juez ya envió a prisión a Hermant por tráfico ilegal de armas y ahora ha vuelto a ser interrogado.

En mayo el diario francés “La Voix du Nord” afirmó que Hermant trabajaba para la gendarmería y la aduana francesa. Además es un conocido militante de grupos fascistas, como “Vlaams Huis” (Casa Flamenca).

Veterano de 52 años de edad, Hermant es muy conocido de Lille, en la frontera de Francia con Bélgica. En los años noventa trabajó como matón para el DPS, el equipo de guardaespaldas del Frente Nacional francés. Según una investigación de la Asamblea francesa, uno de los entretenimientos del DPS consistía en entrar a saco en los barrios para aporrear a los emigrantes y antifascistas.

Está claro: los fascistas se lamentan de que los emigrantes son unos terroristas, pero son ellos los que les dan las armas.

A comienzos de 2012 Serbia y Croacia vendieron importantes cargamentos de armas. El Ministerio croata de Interior ha reconocido la distribución 15.000 tipos diferentes de ellas, muchas procedentes de confiscaciones policiales. Por su parte, Serbia calcula en 60.000 el número de armas vendidas.

En Europa este tráfico de armas es más corriente de lo que se cree. Tras los atentados de París la Comisión Europea anunció un control más estricto de la venta de armas de segunda mano o deterioradas, pero se trata de otra declaración para la galería, porque el Ministerio croata del Interior ha reconocido que a ellos no les ha llegado ningún requerimiento europeo.

Hermant también fue boxeador y paracaidista de la Legión Extranjera hasta 1982. Además de Yugoeslavia, luchó en el Congo y en Angola. Como todos los asiduos de estas alcantarillas, Hermant ha reconocido públicamente que colaboraba con el espionaje francés.

Su biografía de mercenario se cruza y casi se confunde con la de James Cappiau, un belga con pasaporte croata, también miembro de la Legión Extranjera francesa, que llevó a cabo varios asesinatos selectivos durante la guerra de los Balcanes, entre ellos el de Vjeko Sliska, un mafioso local, una acción digna de un guión de Hollywood.

Cappiau se vendía al mejor postor. Tenía una empresa de pistoleros llamada Joy Slovakia y a comienzos de 2000 reclutaba mercenarios con experiencia para entrenar a las fuerzas armadas del Congo.

El traficante Jacques Monsieur

La empresa de Cappiau fue contratada por otro militar belga, Jacques Monsieur, uno de los mayores traficantes de armas del mundo. Ante los jueces Monsieur reconoció haber vendido armas a Croacia durante la guerra de los Balcanes por cuenta del espionaje francés.

Monsieur fue detenido en Estados Unidos en 2009 cuando la avaricia le condujo a vender motores de avión a Irán, entonces sometido a un embargo internacional, algo que los imperialistas no le podían consentir bajo ningún concepto. Es mejor vender armas que motores.

Para Monsieur el tráfico de armas no era -según sus palabras- más que una cobertura de sus actividades como agente de la SGR, la inteligencia militar belga, en la que empezó a trabajar desde joven. El tráfico ilegal de armas financia las actividades ilegales del espionaje.

Monsieur ha confesado que informaba puntualmente de sus actividades a la DST, el contraespionaje francés, por lo se pone de manifiesto que entre los yihadistas y sus armas está el propio Estado, sus policías, sus militares, sus espías, sus confidentes y sus provocadores.

Más información:


Trafic d’armes : l’ombre du deuxième homme plane sur l’affaire Claude Hermant


Attentats de Paris, trafic d’armes: le point sur l’affaire Claude Hermant


Las armas utilizadas en los atentados de París proceden de la CIA

Irán pone de rodillas a los marines de Estados Unidos

El martes se produjo un grave incidente internacional cuando un buque de la Armada de Estados Unidos penetró ilegalmente en aguas jurisdiccionales iraníes.

Los 10 tripulantes de la embarcación fueron capturados. “Después de determinar que su ingreso en aguas territoriales de Irán no fue intencional y recibir sus disculpas, los marines estadounidenses detenidos fueron liberados en aguas internacionales”, dijo la Guardia Revolucionaria iraní en un comunicado publicado en internet.

Sin embargo, el vicepresidente Joe Biden, en declaraciones al programa de televisión “CBS This Morning”, negó que los estadounidenses tuvieran que disculparse por nada.

“No hay motivo para disculparse”, dijo Biden. “Cuando uno tiene un problema con el bote, ¿ofrece disculpas porque el bote tuvo problemas? No, y nadie exigió disculpas. Se aplicaron las normas náuticas habituales”.

La única norma náutica habitual que conoce Estados Unidos es la soberbia.

La prensa internacional ha publicado muchas fotos del incidente, pero ninguna en la que aparezcan los marines como se merecen: de rodillas. Disfrútenla.

Los peones del servicio secreto franquista en Euskal Herria

Xabier Makazaga
Es obvio que el ex-subcomisario José Amedo guarda numerosos secretos sobre la guerra sucia ejecutada en Iparralde usando las siglas GAL, a partir de 1983. Y es muy probable que también sepa mucho sobre los atentados cometidos años antes usando otras siglas; sobre todo, la del Batallón Vasco-Español, BVE.

Poca duda cabe de que Amedo empezó a “trabajar” en Iparralde (1) en pleno franquismo, y sería conveniente indagar sobre su relación con personajes como Ramón Lillo (2), al cual define como “viejo conocido”. Lillo dirigió en 1976 un comando mercenario que atentó en Iparralde contra varios refugiados utilizando unas metralletas Marietta compradas por la Policía española en los EEUU, y no sería nada de extrañar que Amedo tuviera que ver con aquellos atentados.

Lillo y Amedo eran entonces inspectores de policía. El primero, agente del Servicio Secreto franquista, el SECED. El segundo, según Wikipedia, ejecutó en la década de los 70 “labores de espionaje relacionadas con el entorno de la organización terrorista ETA”. Y fue precisamente en 1976 cuando otros dos inspectores con los que Amedo compartía piso desaparecieron en Iparralde. Un año después, hallaron sus cadáveres, hecho que lo marcó profundamente.

Fue asimismo en 1976 cuando otro viejo conocido de Amedo empezó a trabajar para el SECED. Se trataba de Jesús Diego de Somonte que en 1983 era ya comandante y jefe de los Servicios Secretos en Euskal Herria. Ambos tenían por costumbre reunirse en la Jefatura Superior de Policía de Bilbo.

Cuando estaba promocionando su libro “Cal viva”, a Amedo se le escapó que también conocía al capitán Alberto Martín Barrios que los octavos de ETA pm (3) secuestraron, y dos semanas después mataron, en octubre de 1983. Según la versión oficial, fue la muerte del capitán la que desencadenó la guerra sucia de los GAL, pero tengo fundadas sospechas de que no fue dicho fatal desenlace el que precipitó los acontecimientos, sino el secuestro mismo.

Los secuestradores de Martín Barrios afirmaron en un comunicado que lo estaban sometiendo a un “concienzudo interrogatorio” sobre “la tarea real” que desempeñaba, porque habían detectado que el capitán realizaba “extraños movimientos” que ligaban a “una actividad reservada de tipo especial”.

Entonces, la Policía pretendió que, quizás, sus secuestradores lo habían confundido con el comandante Diego de Somonte, que acabo de mencionar. Un bulo que sospecho lanzaron para esconder la verdad: que el capitán Martín Barrios era también de los Servicios Secretos.

Me sobran los motivos para sospechar que ésa era su verdadera labor. Entre otros, el que lo sucedido tras su secuestro sea mucho más comprensible si su ocupación oficial, en la farmacia del Gobierno Militar de Bilbo, no era sino una tapadera para otras inconfesables actividades.

De ser la verdadera labor de Martín Barrios la que sospecho, se entiende a la perfección que su secuestro hiciera saltar todas las alarmas en el corazón del Estado. No era para menos. Si el capitán estaba al corriente de lo que Amedo y compañía estaban tramando en Iparralde, las autoridades españolas se tuvieron que poner muy, pero que muy nerviosas.

En esas circunstancias, no es nada de extrañar que dieran la orden de secuestrar, a toda costa y con suma urgencia, a Joxe Mari Larretxea, dirigente del grupo que se responsabilizó del secuestro del capitán. Y tampoco extraña tanto que mantuvieran la orden después de que la Policía francesa pillara a los compinches de Amedo intentando secuestrarlo. Lo volvieron a intentar y los volvieron a pillar in fraganti, con el subsiguiente escándalo.

En todo caso, habría que preguntarle a Amedo de qué conocía al capitán Martín Barrios, y también podría aclarar, de paso, algunas cuestiones relativas a su estrecha relación con el ya fallecido comandante Diego de Somonte. Por ejemplo, si es cierto, como afirma su viuda, que ambos viajaban a menudo juntos a Iparralde y que su marido también tenía previsto hacerlo el 23 de septiembre de 1983, en aquel viaje en el que, a la vuelta, Amedo tuvo un accidente de auto en la autopista.

Según el ex-subcomisario, la Ertzaintza le incautó entonces un maletín que contenía datos muy comprometedores sobre diversos mercenarios que pocas semanas después empezarían a cometer los atentados reivindicados usando las siglas GAL. Se trataría de números de teléfono de dichos mercenarios, y pisos de contacto que iban a usar. Unos datos que la Ertzaintza jamás puso a disposición de juez alguno.

Amedo también sabe muchísimo sobre no pocos agentes policiales franceses que participaron en la guerra sucia a cambio de fuertes sumas de dinero procedente de los fondos reservados. Entre ellos, “Jean-Louis”, uno de los protagonistas de su libro “Cal viva”, del que afirma conocer la identidad y cargo que ocupa en la actualidad en la Policía.

Conoce también la identidad de bastantes otros, pero tan sólo cita por su nombre a quienes quedaron al descubierto: Jacques Castets y Guy Metge. Y denuncia que ese último falleció en un accidente de tráfico que provocaron “los servicios galos de Información” a los que dirige un claro mensaje, al igual que a los hispanos. Les advierte de lo muchísimo que sabe, y guarda a buen recaudo, como guardó aquel famoso comunicado de los GAL manuscrito por Sancristóbal y Damborenea (4).

Según la viuda de Diego de Somonte, su marido le solía decir que cualquier día iban a hacer desaparecer a Amedo, y el propio Amedo también ha dejado bien claro su temor al respecto. Afirma que le ofrecieron fugarse de la cárcel, para que rehiciera su vida en Sudamérica con otra identidad, y que se negó en redondo por temor a que se deshicieran de él, como se deshicieron de Guy Metge.

Por eso guarda Amedo a buen recaudo sus comprometedores secretos, como seguro de vida, y por eso habla tan descaradamente de esos secretos en sus libros y entrevistas, con absoluto desprecio no sólo a las víctimas de la guerra sucia, sino también a la propia Justicia.

¿Y qué dice la Justicia española al respecto? Nada de nada. Y hacer, aún menos, por supuesto.

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2015/04/24/acerca-del-terrorismo-de-estado-en-el-estado-espanol-los-secretos-de-amedo/

Aclaraciones al texto:

(1) Iparralde es la parte de Euskal Herria que está enclavada en Francia
(2) El policía Ramón Lillo, conocido actor de cine de películas infames, fue comisario jefe de la Audiencia Nacional.
(3) Los octavos de ETA pm fueron una escisión de ETA político-militar que se negó a abandonar la lucha armada.
(4) Julián Sancristóbal y Ricardo García Damborenea eran terroristas miembros a la vez del PSOE y de los GAL.

El capital financiero internacional lo ve todo negro

En un informe a sus clientes, el Royal Bank of Scotland, el número 20 del mundo, califica este año como “cataclísmico” y les recomienda que vendan todas sus pertenencias (1).

La nota del banco escocés extiende el pánico. Los síntomas son parecidos a los que había poco antes del hundimiento en 2008 del banco Lehman Brothers: deflación, caída del precio de petróleo, volatilidad de las bolsas chinas, recesión del comercio mundial, crecimiento de la deuda…

Las advertencias no proceden sólo del Royal Bank of Scotland. También el mayor banco de Estados Unidos, el JP Morgan, es de la misma opinión y aconseja exactamente lo mismo a sus clientes: que vendan todas las acciones que tengan (2).

Es la primera vez en siete años que JP Morgan emite una advertencia tan desastrosa, basada en que todos y cada uno de los indicadores económicos son negativos, dentro y fuera de Estados Unidos.

En los últimos seis meses del pasado año, la desaparición de lo que Marx calificaba como “capital ficticio” asciende a miles de millones de dólares y la tendencia de este año es la misma.

Desde comienzos de este año, la capitalización del conjunto de empresas cotizadas en el índice S&P 500 ha caído en un billón de dólares (3).

El domingo el Financial Times informaba de que los bancos más grandes de Estados Unidos (JP Morgan, Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America y Citigroup) van a anunciar grandes pérdidas para el cuarto trimestre de 2015.

El capitalismo no tiene más que una única perspectiva, que se resume en superproducción y recesión, lo que está haciendo que los precios del petróleo estén por debajo de 30 dólares el barril.

El Presidente del Banco de la Reserva Federal de Dallas, Texas, Robert Kaplan, ha dicho que la caída del precio del petróleo no es coyuntural y que en el futuro seguirá en un nivel parecido, amenazando con acabar con todas y cada una de las multinacionales de la energía que hay en el mundo.

A la bancarrota financiera se le suma, pues, la de otro sector no menos gigantesco: el de las multinacionales de la energía, que ya han perdido casi 30.000 millones de dólares en los pocos días que llevamos de año.

En los medios petroleros de Texas sólo se habla de reestructuraciones, fusiones y quiebras.

El transporte marítimo mundial está en sus cifras más bajas desde hace muchos años, al transporte ferroviario en Estados Unidos le ocurre lo mismo… El capitalismo no tiene ninguna salida. Absolutamente ninguna (salvo la guerra).

(1) http://theeconomiccollapseblog.com/archives/20th-largest-bank-in-the-world-2016-will-be-a-cataclysmic-year-and-investors-should-be-afraid
(2) http://www.marketwatch.com/story/bearish-jp-morgan-says-sell-stocks-on-any-bounce-2016-01-11
(3) http://money.cnn.com/2016/01/12/investing/stocks-lose-1-trillion-2016/index.html

El atentado de Estambul trata de impedir que Alemania se aleje de Estados Unidos

Pedro Canales
El atentado de Estambul en el que han muerto 10 turistas alemanes tiene como objetivo obligar a Berlín a renunciar a su política de distanciamiento de Washington y sus reticencias a integrarse en las coaliciones militares lideradas por Estados Unidos en Iraq, Siria, Afganistán y ahora Libia.

El Bundestag aprobó el pasado diciembre una resolución autorizando el envío de una fuerza militar a Siria para combatir al Estado Islámico. Esta decisión no ha gustado ni en los círculos del poder germanos, ni en los medios financieros, ni en el seno de las fuerzas armadas y de seguridad.

Alemania ha defendido desde el final de la Segunda Guerra Mundial una política de neutralidad, fijando sus prioridades en la unión y desarrollo de Europa, las relaciones estratégicas con Rusia y con el mundo árabe en todos los terrenos.

El atentado de Estambul, llevado a cabo por un suicida en las inmediaciones de la Mezquita Azul el 12 de enero, planificado para asesinar al mayor número de turistas alemanes, pretende tensar las relaciones entre Berlín y Ankara, así como enfrentar a la opinión pública alemana con la comunidad de inmigrantes turcos, estimada en unos cinco millones.

Hasta ahora Berlín ha evitado intervenir militarmente en países árabes en guerra, prefiriendo la vía diplomática de apoyo a la ONU y a la Unión Europea para superar las crisis.

Alemania rechazó primero la propuesta de Washington de unirse a la coalición anglo-norteamericana contra Saddam Hussein en Iraq, después la iniciativa franco-estadounidense de bombardear Libia para derrocar a Muamar Gadafi, y en un principio la invitación a unirse a la coalición internacional liderada por Estados unidos para derrocar al régimen de Bashar al-Asad.

Pero no solo eso, el Gobierno de Angela Merkel, siguiendo la línea trazada por los anteriores cancilleres respecto a Rusia, ha hecho todo lo posible para que la Unión Europea no se lanzase a una nueva guerra en defensa de  la Ucrania agredida por Rusia. Berlín ha calmado en los dos últimos años los ardores bélicos de París y Washington contra la Rusia de Vladimir Putin.

La campaña mediática occidental no es ajena a las intenciones que esconde el atentado terrorista de Estambul, cuando se insiste en que la Policía turca ha detenido a tres ciudadanos rusos sospechosos de vínculos con el Estado Islámico.
                                                                                            
Las noticias obvian que se trata de chechenos y daguestanos, integrantes de la columna internacional de yihadistas que combaten en las filas de Abu Bakr al-Baghdadi, estimada en unos 300 terroristas que, por otra parte, han entrado en Siria por la frontera con Turquía.
                                                                                            
El régimen del islamista turco Tayyip Erdogan tendrá que dar algo más que someras explicaciones a Angela Merkel sobre su calculada permisividad y complicidad con los terroristas que combaten al régimen de Damasco.

Fuente: http://www.mil21.es/noticia/401/3-GUERRA-MUNDIAL/El-atentado-de-Estambul-trata-de-impedir-que-Alemania-se-aleje-de-Estados-Unidos.html

Postureo

Bianchi

Palabra esta -postureo- de moda que sustituye a lo que antes se llamaba “hacer teatro: “está haciendo teatro”, está fingiendo, como de un futbolista que simula una lesión se decía que “hacía teatro”, o quien provoca un penalti que no lo fue se dice que ha sido un “piscinazo”. La verdad es que el idioma y vocabulario castellano es riquísimo, aunque lo destrocen con “barbarismos” y “anglicismos”.

Viene esto a cuento, hablando de anglicismos,  del “trending-topic” -o “tontin-topic”-, o sea, lo que es la noticia del día, la “rabiosa actualidad”, que decía el viejo periodismo, de la diputada por “Podemos” Carolina Bescansa con su hijo de seis meses en brazos sentada en su escaño del hemiciclo  y la consiguiente polémica que ha hecho temblar los cimientos de la II Restauración borbónica. ¿Hizo bien esta señora o no hizo bien? ¿No sabía acaso que hay una estupenda guardería en el Congreso, que cuesta, por cierto, un millón y pico de euros cada legislatura a los españolitos? ¿Qué dicen las feministas? ¿Y los “feministos”? ¿No es un agravio comparativo lo que ha hecho esta señora, o señorita (es madre soltera), con respecto a otras recién madres que no disfrutan de baja por maternidad y, cuando van al tajo, no pueden llevar a su criatura con ella? ¿Será este gesto de Bescansa -una “niña bien”, por otra parte, de familia compostelana farmacéutica con posibles- un signo revolucionario de lo que hay que hacer en el futuro? ¿Virgen santa, qué opinaría Aleksandra Kollontai? ¿No será maltratar -oí esto- a un niño someterlo a una sesión parlamentaria interminable? ¿Tendrá que intervenir el Defensor del Menor? ¿Podrá concentrarse la diputada podemita en su “trabajo” parlamentario o cualquier comisión que se forme con el niño en brazos, es decir, será eficaz en su “trabajo” que, al fin y a la postre, oiga, es por el bien de los españoles todos y todas?

Como no pienso contestar a ninguna cuestión de las aquí planteadas -para eso están los tertulistos-, me detengo en la última pregunta formulada, la relativa al “trabajo” de la señora diputada. Y me detengo, fíjense, tenga o no tenga la podemita el niño en brazos,  o no, repito,  y me pregunto algo en lo que casi nadie ha reparado, pero para eso estamos aquí los “rompepelotas profesionales”, a saber: ¿verdaderamente alguien se puede creer que asistir al Parlamento español, al Congreso, a las Cortes, al templo de la soberanía española, es -o supone- un “trabajo”? No nos agarraremos a lo fácil, no es nuestro estilo, y diremos que la mayor parte de las veces los escaños están desoladoramente vacíos, y así es, pero, aún suponiendo que estos parásitos ocuparan sus mullidas sillas siempre que les toca, y no sólo cuando les llaman a imaginaria y toque de corneta para votar cualquier ley, la pregunta que hice sigue siendo, a mi juicio, válida: ¿eso es un “trabajo”? ¿Ir allí es “trabajar”? ¿Son las Cortes una “fábrica”? ¿O una casa de lenocinio?

Buenas tardes.

Los yihadistas atacan una mezquita en Camerún

La noticia del ataque suicida de ayer contra una mezquita en el norte de Camerún, atribuido a Boko Haram, es harto significativa del concepto que los yihadistas tienen de su religión. Incluso mataron al imán mientras se dirigía a sus creyentes.
A partir de ahora habrá que poner la palabra “yihadismo” entre comillas y desvincular al islam por completo de ese tipo de organizaciones, salvo para poner de manifiesto su papel de víctimas.
Al menos 12 personas murieron en el atentado suicida que, aunque no ha sido reinvindicado, parece obra de Boko Haram.
La explosión tuvo lugar en Kouyape, en el distrito de Kolofata, próximo a Nigeria. Los musulmanes se agruparon en la mezquita para rezar cuando uno de ellos accionó su carga explosiva.
En la noche del martes otras dos personas fueron asesinadas en la misma localidad tras un ataque atribuido también a Boko Haram, una organización que se ha unido al Califato Islámico.
Camerún ha reforzado la presencia militar en la frontera común con Nigeria, donde ambos ejércitos actúan de forma coordinada con con Níger, Chad y Benin.
Desde noviembre del año pasado el unidades del ejército camerunés rastrean la región y han logrado impedir los movimientos de los yihadistas a gran escala, que se ven constreñidos a la realización de atentados suicidas con carácter esporádico.

Prejuicios sobre la lengua vasca

Bianchi

Así titula el madrileño Juan Carlos Moreno Cabrera, catedrático de Lingüística General, un opúsculo del que resumiré sus ideas centrales.

Hay juicios y prejuicios. Los primeros se figuran sentencias firmes. Los segundos son peores: son sentencias verdaderas, consuetudinarias. Ambas letales y fulminantes, socialmente hablando, que no jurídicamente. También hay prejuicios lingüísticos de muy difícil erradicación. Tanto que determinan y condicionan actitudes y modos de comportamiento, v.gr: casticismos y «boronismos» (típico tópico costumbrista de vasco rural duro de mollera) de patulea variopinta.

Señala Moreno Cabrera al menos cinco prejuicios sobre el euskera o lengua vasca que, en el fondo, quieren desprestigiar la lengua madre de la nación vasca sin Estado. El primero dice que el euskara es una lengua muy antigua y arcaica. Es cierto que es antigua… como lo son todas. La lástima, para quienes la odian (en realidad se odia más a quien la habla que a la lengua misma), es que es una lengua que se habla, luego es una lengua contemporánea aunque sea preindoeuropea o ugrofinesa o caucásica o bereber (y no nos estamos choteando). Las lenguas romances, por ejemplo, como el castellano, surgieron del latín vulgar y no de la nada. No existe ni hay lengua nueva. Ni el papiamento. El esperanto o el volapuk son otra cosa, otra historia.

El segundo prejuicio expresa la idea de que el euskera es una lengua aislada perteneciente a una sola familia lingüística. Una especie de fósil sobreviviente, que diría Miguel de Unamuno, bilbaíno él y «euskaldunberri» (que aprendió el idioma vasco), para quien, antropomorfizando la lengua -rasgos típicos del positivismo finisecular de la época-, pedía honor y sincero embalsamamiento (sic) y exequias nobles (resic).

Dice el tercer prejuicio que todas las lenguas habladas se manifiestan en multitud de dialectos. Es cierto. Nos parece que el idioma inglés, pongamos por caso, es único (en la escuela) y, sin embargo, está fragmentado en centenares de variedades que incluyen no sólo los dialectos de Gran Bretaña, sino los que existen en África, América, Asia y Oceanía, o sea, lo que fue parte de su Imperio que, como dijera el malhadado, pero humanista, Nebrija, es acompañado por la lengua. Estaba tan en lo cierto que el dominio actual del inglés -como lengua de trabajo, ya que el chino lo habla más gente, pero dentro de la nación china, básicamente- lo prueba de forma irrefutable.

Unido estrechamente a este tercer prejuicio va el cuarto que, con mala baba y con balín, mantiene que el euskara estándar o euskara «batua» (euskera unificado por encima del euskera dialectal) es una lengua artificial (y quienes la hablan, deduzco, robots). También esto es cierto, en parte. Igual que no lo es menos (de cierto) que todas las lenguas actuales son estándares. ¿O qué fue, si no, la Real Academia Española de la Lengua, fundada en 1713 por Felipe V a imitación, como Borbón que era, de la francesa, sino el propósito de dictar -y «fijar, limpiar y dar esplendor»– normas reguladoras? Ni el español o castellano moderno estándar nació entonces ni el euskera en 1968 (año en que se verificó la unificación de la lengua vasca por «Euskaltzaindia» o Academia de la Lengua Vasca).

Y, por último, el quinto prejuicio que proclama que el euskera -siempre oímos esto- es difícil de aprender. No más que el alemán que uno estudiara con sus declinaciones de mozuelo. No -no es difícil- para niños que ni saben de declinaciones, pues ya mamaron la lengua en sus madrigueras vernáculas antes de ir a la escuela. Lo que me lleva a la coda contra el etnismo lingüístico que ni sabe lo que dice. Para mí tiene más mérito quien aprende algo, una lengua, verbigracia, que quien, sin esfuerzo, la mamó «ab initio» y «ab ovo». Y esto en todos los órdenes.

Destitución fulminante de un almirante de la Armada de Estados Unidos

Enrique Montánchez

El contraalmirante norteamericano Richard Williams ha sido cesado como jefe del Grupo Naval de Ataque 15, con sede en San Diego, por revelar en un email que el presidente Barack Obama ha comprado una lujosa mansión en Dubai. La Marina justificó el cese del condecorado militar con el argumento de que había hecho una mala utilización de equipos informáticos del Gobierno, en referencia a presuntas visitas a páginas pornográficas. Su fulminante destitución es la punta del iceberg de la guerra sorda que libran altos mandos estadounidenses contra la Administración Obama por su política de apoyo encubierto al Estado Islámico.

El condecorado contraalmirante Richard Williams aseguró en un correo electrónico, que el presidente Obama había adquirido una mansión junto al mar en la lujosa urbanización de Palm Jumeirah de Dubai, Emiratos Árabes Unidos, cuyo precio de venta es de 4,9 millones de dólares.

La mansión habría sido pagada en los primeros días de enero por el Grupo Podesta, compañía especializada en relaciones públicas y labores de lobby con sede en Washington.

El contraalmirante fue cesado de forma fulminante el sábado 9 de enero por su superior, la vicealmirante Nora Tyson, sólo seis meses de haber sido nombrado jefe del Grupo Naval de Ataque 15, con sede en San Diego (California), debido a una “pérdida de confianza en su capacidad de mando”, basada en los resultados iniciales de una investigación en curso sobre la supuesta “mala utilización de los equipos informáticos del Gobierno”, señala el comunicado.

Para dar verosimilitud a la pérdida de confianza, se filtró que el contraalmirante Richard Williams había visitado páginas pornográficas desde su ordenador oficial. Enseguida fue patente que la Marina trataba de manchar la reputación del mando militar, condecorado con una docena de medallas al mérito, dado que por medidas de seguridad las intranet militares registran los sitios web visitados por cada usuario y el acceso a la red requiere una contraseña personal para evitar usurpaciones de identidad.

Ningún militar, y menos de alto rango, pone en peligro su carrera visitando sitios web comprometidos desde las intranet oficiales, cuando puede hacerlo desde un ordenador personal sin correr riesgos.

El cese fulminante se habría producido por orden directa de la Casa Blanca. La lujosa mansión habría sido pagada por el Grupo Podesta, dirigido por Tony Podesta, amigo personal del presidente, lo que coloca en una delicada situación a Obama. Esta empresa de relaciones públicas y labores de lobby tiene a Arabia Saudí entre sus principales clientes.

Cuesta creer que el alto mando de la Marina hiciera una acusación tan fuerte referida al presidente de Estados Unidos sin prueba alguna. La información manejada por el contraalmirante Williams habría sido obtenida por el servicio de inteligencia de la US Navy, que habría desplegado un equipo en Dubai en una misión relacionada, presuntamente, con la citada mansión.

El cese de Williams es la punta del iceberg de la  guerra sorda que libran un número creciente de mandos militares contra la Administración Obama por apoyar al Estado Islámico e involucrar a las fuerzas armadas estadounidenses en nuevas guerras como las de Siria, Irak y Libia.

El primer indicio relevante del enfrentamiento entre una parte del Pentágono y la Casa Blanca tuvo lugar el pasado verano cuando medio centenar de analistas de inteligencia del Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos acusaron a sus generales de obligarles a manipular los informes para presentar como un éxito los bombardeos de la coalición internacional contra el Estado Islámico en Siria e Irak.

El New York Times publicó entonces que se cambiaron las conclusiones de los informes de inteligencia sobre el verdadero grado de preparación de las fuerzas de seguridad iraquíes y se presentaron escenarios optimistas de las campañas aéreas en Siria e Irak.

La lucha contra el terrorista Estado Islámico o Daesh dio un giro inesperado a partir del 30 de septiembre con la intervención rusa en Siria. Los bombardeos aéreos rusos cambiaron el signo de la guerra y en los dos primeros meses de campaña aérea consiguieron que los yihadistas se replegasen y se mantengan a la defensiva. Algo que la coalición internacional liderada por Estados unidos no logró en año y medio al centrar sus operaciones aéreas contra el Ejército de Bashar al-Asad en vez de atacar a los islamistas.

Desde el pasado verano mandos militares estadounidenses intercambian información con sus homólogos rusos, al margen de la Casa Blanca, para tratar de acabar con el Estado Islámico, según revelan web especializadas norteamericanas que califican a los militares que se oponen a la política de Obama de verdaderos patriotas.

Fuente: http://www.mil21.es/noticia/397/CLAVES/Cesado-un-almirante-norteamericano-por-revelar-en-un-email-que-Obama-ha-comprado-una-lujosa-mansion-en-Duba

La ‘desputinización’ conduce a la polítiquería moderna

Juan Manuel Olarieta

El domingo el Presidente del Parlamento Europeo, el alemán Martin Shulz, acusó al gobierno de Polonia de “putinizar” la política europea. Se refería a que, tras las elecciones de octubre del pasado año, el partido vencedor estaba subordinando el Estado a su programa político.

Me parece toda una declaración de largo alcance por parte de Schulz. Le faltó añadir: como en los viejos tiempos, en la época socialista de Polonia, en donde lo criticable no es que hubiera un “partido único” (porque había varios) sino que hubiera partidos políticos de verdad.

Según Schulz lo que debe prevalecer en un Estado moderno (capitalismo monopolista de Estado) es lo contrario: la inexistencia de partidos de verdad y la subordinación de los que se llaman como tales al Estado. El Presidente del Parlamento Europeo quiere Estados apolíticos.

En su declaración Schulz propone vaciar las elecciones de significado, porque la mera pretensión de que un partido recién llegado al gobierno cumpla con su programa electoral se considera como una aberración, que en Bruselas llaman “putinismo” en referencia al ogro del Kremlin.

Se pone así de manifiesto un viraje cardinal de la modernidad fascista, que es la conversión de los partidos políticos, que antes formaban parte de la sociedad civil, en parte del mismo aparato del Estado. Dicho con otras palabras: cuando los partidos políticos se subordinan al Estado, y no al revés, es la sociedad entera la que queda sometida a lo que Marx y Engels califican como “el consejo de administración de los negocios comunes de la burguesía”. La sumisión de los partidos al Estado es la sumisión a la burguesía y, en la época moderna, a la burguesía monopolista.

Lo hemos escuchado mil veces cuando un candidato sale elegido: aunque procede de las listas de un partido político, promete gobernar “para todos”, sin incurrir en “partidismos”, que es como un gran vicio repudiable.

Pero es mentira. Todos esos que hablan de “la ciudadanía”, “la gente”, “los contribuyentes” y cosas parecidas son un hatajo de farsantes. Es imposible gobernar al gusto de “todos”, de los acreedores y los deudores, los propietarios y los inquilinos, los presos y los carceleros y, naturalmente, la burguesía y el proletariado.

Hay asuntos que la modernidad fascista ha puesto por encima de los partidos políticos, asuntos intocables, eso que aquí suelen llamar “cuestiones de Estado”, esas de las que no se habla nunca, por más noticiarios y tertulias que uno escuche cada día en los medios de comunicación.

Un partido que quiera “hacer política” no sólo no puede tocar ninguno de esos pilares sino que no puede hablar de ellos, porque eso supone convertirlos en lo que son exactamente, algo discutible. La política real, la de verdad, es la que versa sobre eso de lo que nadie quiere ni hablar y que acaba cayendo en las cloacas de los “secretos de Estado”, de los fondos reservados y de los manejos turbios.

Cuando en un Estado algo es indiscutible hay que empezar a hacerse muchas preguntas, la primera de las cuales es quién las está imponiendo como tales y por qué todos los demás no se atreven a discutirlas.

Luego hay otro tipo de dudas, como en dónde queda el famoso “pluralismo político” y cómo su cada vez más reducido ámbito de actuación no es otra cosa que el monopolismo trasladado al ámbito de las luchas políticas. El monopolismo moderno también acaba con la competencia en el ámbito político. La falta de pluralismo es la superestructura política del monopolismo contemporáneo.

Si se analiza en concreto, con un mínimo detalle, hasta dónde alcanza el radio de acción del pluralismo en cada país, como España sin ir más lejos, se observará que las “cuestiones de Estado” no sólo lo forman un puñado de pilares básicos (propiedad privada, integración en la Unión Europea, integración en la OTAN, unidad de España, monarquía) sino otro tipo de cuestiones, tales como el reconocimiento de la República saharahui, por poner un ejemplo del que nadie habla y que nadie pondrá en cuestión, ni siquiera si tiene la oportunidad de tomar las riendas del gobierno alguna vez.

En España incluso algo tan elemental como eso, el reconocimiento de la República saharaui, no es un asunto que se pueda resolver por la vía electoral sino que deberá esperar a un cambio revolucionario, por lo que los independentistas deberían empezar a preguntarse: si la España actual no es capaz de reconocer la independencia del Sáhara, ¿cómo vamos a esperar a que reconozca la de Galicia, Euskadi o Catalunya?

Una vez eliminado el pluralismo, la política se ha convertido en politiquería, en algo despreciable, una colección de banalidades, esa morralla que escuchamos cada día en las noticias, que aburre porque son siempre los mismos asuntos repetidos hasta la saciedad, una y otra vez, para ofrecer una falsa sensación de lo que no hay: de pluralismo.

Aún peor que la inexistencia de pluralismo es la criminalización de quienes hacen gala de él, de quienes expresan opiniones diferentes y dan con sus huesos en la cárcel, otro asunto del que nadie habla y del que nadie quiere que se hable. Nadie quiere ni oír hablar de derogar leyes fascistas, como la ley de partidos, o de disolver tribunales fascistas, como la Audiencia Nacional.

Un país, como España, en el que progresivamente se van dejando al margen cada vez más “cuestiones de Estado”, acerca la mecha al polvorín de la revolución. Está abocado a una revolución violenta porque hasta los asuntos más insignificantes se convierten en revolucionarios, es decir, que necesitan de una revolución para solucionarlos.

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