mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 1315 de 1507)

El plan B de Kerry para Siria es el plan A

La víspera de las conversaciones de Munich sobre la guerra de Siria, Kerry concedió una entrevista a David Ignatius, un periodista del Washington Post, en la que vertía las típicas amenazas propias de todos los imperialistas, antes incluso se sentarse sobre la mesa para hablar.

“Lo que estamos haciendo es probar la seriedad” de las intenciones rusas e iraníes, dijo. “Y si no son serias, entonces habrá que considerar un plan B… No nos quedaremos de brazos cruzados”, añadió el secretario de Estado.

Nos quedamos con la mosca detrás de la oreja. ¿Estados Unidos tenía un plan B para Siria por si las negociaciones no iban bien?, ¿en qué consistía?

Como aquello coincidió con otras amenazas, esta vez procedentes de Turquía y Arabia saudí, pareció que el plan B era ese: escalar la guerra con una intervención directa de terceros países sobre el terreno.

Ahora The Guardian dice (*) que no era eso. El plan B es, en realidad, el plan A: la partición de Siria de la que tanto se ha hablado a lo largo de toda la guerra.

Estados Unidos hizo la guerra para dividir a Siria y si falla la paz hay una vuelta al punto de partida. Luego Estados Unidos sólo tiene planes para la guerra. Para ellos la paz sólo es una tregua entre dos batallas.

(*) http://www.theguardian.com/world/2016/feb/23/john-kerry-partition-syria-peace-talks

Podemos e Izquierda Unida apoyan la venta de armas a Arabia saudí

El alcalde de Cádiz, José Manuel González “Kichi”, elegido en las listas de Podemos (“Por Cádiz Sí Se Puede”), pasará a la historia como uno de los más fascistas y reaccionarios que se recuerdan en la Bahía. Ahora es partidario de que España venda material de guerra a la autocracia saudí.

A propuesta del PSOE, el 17 de febrero tanto Izquierda Unida como Podemos aprobaron la venta de corbetas de guerra a Arabia saudí, es decir, votaron lo mismo que PP, PSOE y Partido Andalucista. No hay ninguna diferencia entre ellos.

Pero la camarilla fascista de “Kichi” y los suyos dieron un paso más al pedir una manifestación explícita en contra el “terrorismo” cuando el único terrorismo es el suyo y consiste en vender armas a un régimen criminal como el saudí, que promueve el yihadismo en el mundo entero, ha invadido Yemen y pretende derrocar al gobierno de Damasco por la fuerza.

El fascismo de “Kichi” se quiso lavar la cara con demagogia de la barata, al pedir que el gobierno que, para garantizar el respeto a los Derechos Humanos en Arabia Saudí, promueva contratos no sólo con el sector militar sino también con el civil y así asegurar “carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

En la Diputación de Cádiz, Izquierda Unida también ha votado a favor de la venta de armas, aunque el hipócrita de Antonio Alba, de Izquierda Unida, dice que padece “problemas de conciencia” con este asunto. Se equivoca; no sabe lo que es la conciencia. Lo que le pasa es que no tiene ninguna clase de conciencia.

La falta de escrúpulos de esta gentuza se manifiesta a través de las palabras del alcalde de Puerto Real, Antonio Romero, también de Podemos, quien dijo que “lo importante es el empleo, venga de Arabia, Venezuela o Alemania”. Sólo le faltó añadir: aunque venga del III Reich.

Sí, eso se llama prostitución, y tampoco son muy imaginativos a lo hora de venderse, pues como decía Jesús Peralta en nombre de Comisiones Obreras, “si no lo hacemos nosotros [los barcos] lo hará cualquier otro país”.

Es una absoluta falta de escrúpulos. Lo realmente importante no es que en Yemen cientos de personas puedan morir por el armamento fabricado en España, sino una invocación contra el empleo que es más falsa que un billete de tres euros.

Si realmente el empleo les importa algo, pueden empezar a denunciar al capitalismo.

Este tipo de organizaciones que se llenan la boca hablando de paz, ¿a qué paz se refieren?

La crisis nos ha hecho descender de clase social

Los sondeos son una de las mejores herramientas para conocer la ideología dominante porque no exponen la situación real de las masas, sino la manera en que se ven a sí mismas. Pero no retratan sólo a los encuestados sino -sobre todo- a los encuestadores. Al más puro estilo americano, lo que preguntan no es por elementos cualitativos sino exclusivamente cuantitativos.

Por ejemplo, ninguna encuesta pregunta a las masas por su adscripción de clase, si se siente miembro del proletariado o de la burguesía, sino por su encaje dentro de una “pirámide social” que el propio encuestador tiene previamente en su cabeza.

La sociedad, pues, es como el ejército, tiene su escalafón, que se puede recorrer hacia arriba y hacia abajo. Naturalmente, que todos queremos “ascender” y si se cumplieran nuestras expectativas, todos estaríamos en lo más alto.

Recientemente MyWorld ha publicado la encuesta Mikroscopia correspondiente al año en curso. Ha entrevistado en línea a 8.500 personas sobre numerosos aspectos de su vida particular y sus sensaciones sobre la crisis capitalista.

De ella se desprende que más de la mitad de las personas cree que la bancarrota económica le ha hecho “descender de clase social”, lo cual las encuestas de pacotilla analizan desde el punto de vista del consumo porque para ellos somos eso exactamente: consumidores.

La directora de MyWorld, Belén Barreiro, afirma que la crisis nos ha transformado profundamente. Ahora nuestro patrón de comportamiento es el de “consumidores ahogados”: ahorramos en todo, tenemos nuevos valores post-crisis y somos exigentes con las empresas, pero ojo: no con las empresas que nos explotan sino con las que nos cobran las llamadas de móvil, la factura de la luz y los yogures caducados del supermercado.

Nuestros hábitos de vida y, sobre todo, de compra han cambiado, dice la encuesta. El 34 por ciento compramos marcas más baratas, de las que -cabe suponer- son peores que las más caras.

Quizá por eso la encuesta concluye que somos “menos materialistas” que antes de la crisis, más solidarios y más empáticos ante el sufrimiento ajeno. Un 66 por ciento creemos que la “desigualdad social” es uno de los problemas más graves de este país.

El 29 por ciento damos menos importancia a las cosas materiales, mientras que un 18 por ciento admite que ahora ayuda a los que lo necesitan y un 36 por ciento confiesa ponerse más en la piel de otras personas.

A final las conclusiones de la encuesta no pueden prescindir de los aspectos cualitativos de la sociedad post-crisis, que no es exactamente piramidal sino dual, ya que en ella convive una sociedad “acomodada, confiada y optimista” con otra “azotada, desconfiada y emocionalmente dañada”.

Si, vuelven las dos Españas de toda la vida: “Las marcas tienen por delante el reto de atender las demandas de dos Españas muy distintas”, ha añadido Barreiro. ¿Marcas?, ¿a qué marcas se refiere?

Las encuestas no dejan de sorprendernos. ¿No les parece maravillosa la sociología “made in USA” que hemos importado en nuestras universidades?

Una segunda agresión imperialista contra Libia es inminente

Una nueva intervención militar de las grandes potencias contra Libia es inminente. En cierta forma empezó con los bombardeos estadounidenses y se han detectado mercenarios franceses en la frontera este.

Ayer el gobierno libio con sede en Trípoli confirmó las informaciones del diario francés Le Monde sobre la existencia de un operativo secreto de comandos franceses en suelo libio.

Según la nota oficial del primer ministro, Khalifa Ghweil, los franceses dirigen los combates en Bengasi desde una base militar situada en Benina. Aunque operan con uniformes franceses, se trata de fuerzas de élite pertenecientes a la Dirección General de Seguridad Exterior.

En 2011 la excusa fue Gadafi y ahora es el Califato Islámico, que lo mismo sirve para un roto que para un descosido.

La intervención militar impedirá las actuales negociaciones para llegar a un acuerdo entre las distintas facciones que luchan en Libia y aumentará el caos en el que los imperialistas han sumido al país desde hace cinco años.

También se esperan nuevas oleadas de refugiados tras los intensos bombardeos de estos días, así como la expansión de los miembros Califato Islámico a los países vecinos.

En junio de 2014 se celebraron elecciones parlamentarias en medio de la guerra. La mayoría se posicionó a favor del general Jalifa Haftar y las brigadas de Zintan asociadas a él.

Sin embargo, los diputados anteriores, elegidos dos años antes islamistas en su mayoría, se autoproclamaron como el gobierno legítimo, el Congreso General de la Nación, al tiempo que se posicionaron a favor de las milicias islamistas de Misurata.

Las guerra alcanzó dimensiones internacionales cuando los Emiratos Árabes Unidos decidieron bombardear las posiciones islamistas de Trípoli, mientras Qatar eligió armar al bando contrario.

Huelga general en Marruecos

Ayer se celebró en Marruecos la huelga general  convocada por las principales centrales sindicales, Unión Marroquí del Trabajo, Confederación Democrática del Trabajo y Unión General de Trabajadores Marroquíes, afiliadas a la CSI, conjuntamente con la Federación Democrática del Trabajo y el sindicato de la enseñanza SNES.

Los sindicatos han recurrido a la huelga después de la negativa del gobierno a entablar ningún tipo de diálogo significativo sobre diversos asuntos, incluyendo los salarios, los impuestos, las pensiones y la legislación laboral.

De la convocatoria se desligó la Unión Nacional de Trabajadores Marroquíes, sindicato cercano al Partido por la Justicia y el Desarrollo, islamista, que preside el actual gobierno del primer ministro Abdelilah Benkiran.

Con la caída del nivel de vida de los trabajadores, el aumento de las violaciones de sus derechos y la imposición unilateral por parte del gobierno de medidas regresivas que les afectan, el apoyo a la huelga se ha generalizado en todo el país.

A primera hora de la tarde los sindicatos convocantes señalaron en un comunicado conjunto que el seguimiento ha sido del 84 por ciento, superando así todas las previsiones.

El comunicado señala que el seguimiento ha sido masivo en todas las regiones del país y en todos los sectores productivos, así como en la administración pública.

Un tesoro religioso bajo las zarpas del bolchevismo

Jossef Schneersohn fue un rabino ruso que creó una variedad del judaísmo. Acumuló una biblioteca fastuosa que, tras la revolución de 1917, fue expropiada y cuidada por el gobierno soviético, que la puso a disposición del público lector e investigador.

No obstante, los seguidores del rabino huyeron a Estados Unidos y, como todos los demás burgueses, siempre consideraron que la biblioteca no era algo público sino privado. Diríamos más: para los creyentes esos libros son tan sagrados que no pueden quedar en manos de “cualquiera”, y menos de un gobierno ateo que, si no los destruía, nunca sería capaz de hacer un buen uso de ellos.

Tras el colapso de la URSS en 1990 los judíos litigaron en un juzgado de Nueva York para apoderarse del fondo bibliográfico y documental. Como estaba previsto, el juez les dio la razón y sólo quedaba ir a Rusia para traerse los libros en un contenedor… si podían.

La respuesta del gobierno ruso al juez de Nueva York le informaba de lo más elemental: que la Biblioteca Schneersohn es una parte inalienable de la herencia cultural rusa que se había salvado gracias a la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial.

A partir de esa declaración, el enredo histórico y cultural se puede llenar de reflexiones, a cada cual más interesante, no sólo sobre la Biblioteca, sino sobre toda la historia de Rusia, pasando por los tiempos soviéticos.

No deja de ser curioso que un gobierno nacionalista, como el ruso, califique a un archivo judío como parte integrante de su cultura. España es un ejemplo de que no todos los países lo han declarado así porque los judíos siempre han sido considerados como un “cuerpo extraño” en cualquier sitio.

Una declaración de ese alcance era más lógica en la época soviética, cuando las decisiones se tomaban por otro tipo de motivos, que no eran predominantemente de tipo nacional. Sin embargo, Putin le buscó tres pies al gato. Trató de dar una explicación singular a algo que era más lógico en la extinta URSS que en la Rusia actual.

El hecho es que desde el primer minuto el gobierno soviético asumió la plena responsabilidad sobre la Biblioteca como sobre cualquier otro legado cultural, cualquiera que fuera su naturaleza, y Putin se vio en la necesidad de explicar eso de una manera rocambolesca, de tal manera que cuadrara con sus propias necesidades argumentativas.

Los gobiernos soviéticos de Lenin no sólo eran ateos, dijo Putin, sino que, además, reprimieron todas las religiones, tanto el cristianismo, como el islamismo, como el judaísmo a causa de lo que calificó como “anteojeras” y “falsas convicciones ideológicas” por parte de los bolcheviques.

Como es corriente en la mayor parte de las personas, en lugar de atenerse a los hechos, a la historia, Putin se enredó en una nebulosa, viendo una “ideología” en aquel primer gobierno soviético que, un siglo después, sólo estaba en su propia cabeza.

Si los bolcheviques reprimieron las religiones, con la Biblioteca Schneersohn tuvieron una oportunidad de prenderle fuego, cerrarla, silenciarla o meter los libros en un desván para que nadie los leyera nunca. ¿No es esa acaso la mejor manera de promover el ateísmo?

Es el cuento infantil que los cretinos repiten sobre la URSS una y otra vez: como era un gobierno materialista, censuraron los libros idealistas; como no les gustaba el arte abstracto, lo prohibieron; como el marxismo se opone a la genética, encarcelaron a los científicos… La cabeza de los cretinos no da para más.

¿Por qué los bolcheviques no acabaron con la Bibioteca Schneersohn? La explicación de Putin es fantástica: porque entre un 80 y un 85 por ciento de los miembros del primer gobierno bolchevique eran judíos.

Lo de “ser” judío es como la maldición del pecado original, una mancha que no se limpia nunca. Nadie deja de “ser” judío, ni siquiera aunque sea ateo. Spinoza nunca dejará de “ser” judío y Marx tampoco. Del mismo modo, el gobierno de Lenin no era en realidad tan ateo como parecía, sino judío, al menos en buena parte. Así los cretinos pueden manejarse a su gusto. Cuando les interesa pueden decir que los bolcheviques eran ateos; en caso contrario, siempre se puede decir que eran judíos.

En la explicación de Putin la impostura refuerza la falsedad de la tesis de partida que, sin embargo, es necesaria para nutrir a los cretinos en su universo de censuras, prohibiciones y persecuciones, siempre motivadas por el mismo punto de partida: por razones ideológicas, porque los bolcheviques no aceptaban la religión ni ninguna otra clase de ideas que no fueran las suyas.

Las explicaciones ideológicas de la historia son siempre así. Hablan de las ideas de unos y otros, de lo que pensaban o dejaban de pensar, de lo que creían o no creían, de lo que suponían, de lo que soñaban, de lo que se imaginaban…
Los idealistas no quieren que nadie les saque de su universo de ideas y de explicaciones ideológicas, creencias y convicciones de todo tipo. Para ellos la realidad es siempre lo menos importante.

El actor Jude Law visita a los refugiados acampados en Calais

El actor británico Jude Law ha visitado a los refugiados que malviven en el improvisado campamento de Calais, llamado “La Jungla”, al otro lado del Canal de la Mancha.

Junto al actor visitaron el lugar Tom Odell, Tom Stoppard y otros conocidos artistas, que leyeron en público, ante los refugiados del campamento, previa su traducción al árabe, kurdo, pashtún y farsí, una carta dirigida al primer ministro británico Cameron.

La carta está firmada por otros 150 artistas conocidos, como Gillian Anderson, Idris Elba, Helena Bonham Carter, Benedict Cumberbatch, Kristin Scott Thomas o Colin Firth. En ella piden que Reino Unido acoja al menos a los menores del campamento que tengan familia viviendo en las Islas.

Los artistas invocan el reglamento Dublín III para que los niños puedan residir con sus familias. Los tribunales británicos ya han autorizado a tres adolescentes y un adulto minusválido sirio a cruzar la frontera, aunque han destacado que se trata de casos excepcionales.

La petición de los artistas exige que los minores que no puedan viajar al Reino Unido sean protegidos y sostenidos en Francia.


El gobierno francés tiene el propósito deliberado de arrasar el
campamento literalmente, en el malviven 3.000 refugiados, de los que 443
son niños, que quieren alcanzar el Reino Unido.

Alemania instala virus informáticos para espiar a sus ciudadanos

A finales del pasado año el gobierno de Alemania aprobó el uso de virus informáticos para vigilar a ciudadanos que considere oportuno, según ha anunciado un portavoz del Ministerio del Interior germano.

Hasta ahora el argumento presentado por el gobierno es que «básicamente, ahora tenemos estas destrezas en un área en donde antes no las teníamos».

A pesar de la protesta de los Verdes, cuyos dirigentes han señalado que «el fin no justifica los medios», el Ejecutivo alemán aprobó este programa a finales de 2015, según ha asegurado el portavoz del Ministerio.

Los virus tienen distintas denominaciones en la jerga informática inglesa: rootkits, troyanos, virus,
malware, keylogers, exploits, sniffers, spyware, backdoors, gusanos,
criptolockers, ransomware y otros. Se trata de programas usados para recolectar de forma fraudulenta información de dispositivos electrónicos y enviarla a terceros. Piratas informáticos y ladrones emplean este tipo de programas tener acceso a datos confidenciales de usuarios a través de internet.

Pueden llegar al ordenador de muchas maneras, por ejemplo, como archivos adjuntos en correos electrónicos. Una vez instalados en un sistema operativo, tienen capacidad para espiar, recopilar y enviar datos o controlar de forma remoto de un ordenador desde otro dispositivo.

Fuente: http://www.telesurtv.net/news/Alemania-usara-virus-informatico-para-espiar-a-sus-ciudadanos-20160224-0004.html

Anatomía íntima de la ‘oposición’ siria

Hollande con Ahmad Al-Assi Al-Jarba
En agosto de 2013 cayeron sobre Al-Ghoutta, cerca de Damasco, dos misiles cargados con gases tóxicos que causaron unos 800 muertos, niños muchos de ellos.

El mundo conoció entonces una de las mayores campañas de intoxicación de la guerra de Siria. Si la carnaza de Irak había sido las armas de destrucción masiva, la de Siria fue la utilización de armamento químico contra una “población civil indefensa”, como pregonaron los medios.

Era todo mentira, como cabía suponer teniendo en cuenta la procedencia de las “informaciones”. Pero no sólo mintió la prensa, sino también la “oposición siria” que exhibieron al mundo entero las fotos de los niños asesinados, con la piel hecha jirones.

Todo se vino abajo cuando Rusia entregó a la ONU imágenes tomadas por sus satélites del lugar desde el que fueron lanzados los misiles: la región de Douma, entonces controlada por la “oposición siria”.

Las fotos, que coincidieron con las tomadas desde satélites estadounidenses, desmintieron la obsesiva campaña de calumnias desatada entonces contra el gobierno de Damasco.

Tras examinar las fotos, el Consejo de Seguridad de la ONU emitió un tibio informe, al que muchos querrán ver guardado en el cajón de los objetos perdidos.

La ONU puso nombre a los criminales, sobre todo el de uno de ellos. Se trataba de “Awinnen Jarba” (Ahmad Al-Assi Al-Jarba), que dirigía la Coalición Nacional Siria, una de las agrupaciones de la “oposición” orquestadas desde Arabia saudí.

Jarba es el prototipo del “opositor” sirio. Estuvo preso entre 1996 y 1998. Las informaciones oficiales dicen que por luchar contra el gobierno de Damasco, entonces dirigido por Hafez el-Assad, padre de Bashar. Otros, como el periodista libanés Nasser Charara, aseguran que era un traficante de drogas, un delincuente de cuello blanco que lavaba el dinero procedente de la venta de los alijos de heroína que llegaban desde Afganistán.

En el diario Al-Akhbar Charara le describió (*) como un delincuente perseguido no sólo en Siria sino en otros países. Era un mercenario, un asesino a sueldo. Tras el golpe de Estado organizado por el emir de Qatar contra su padre, un ministro del depuesto gobierno se refugió en Siria. Entonces el hijo golpista se puso en contacto con Jarba y le entregó una cantidad de dinero para que le asesinara.

El mercenario aceptó el dinero, no ejecutó el encargo y se chivó a su víctima, naturalmente a cambio de otra cantidad interesante de dinero. Se trataba de un fraude cometido en Siria que obligó a intervenir a la policía, que le detuvieron y le encerraron cinco meses en la cárcel.

Su imagen de “opositor” fue una creación diseñada por los altavoces del imperialismo, lo que le permitió ser recibido en el Elíseo por el Presidente francés, con quien estuvo en una rueda de prensa conjunta. Incluso John Kerry se lo presentó a los senadores de Estados Unidos como “el único en el que se podía confiar en Siria”.

En 2011 le volvieron a detener la víspera de la Primera Árabe y la guerra civil siria. Salió de las cárcel al año siguiente y huyó a Líbano y posteriormente a Arabia saudí, donde trabó relaciones muy estrechas con los jeques del Golfo y, en particular, con sus servicios secretos, de los que se convirtió en un apéndice.

En Riad creó el Consejo Nacional Sirio y luego la Coalición Nacional de Fuerzas de la Oposición y la Revolución, siendo encargado de aprovisionar de armas de los yihadistas, incluidas las armas químicas, naturalmente.

Otra de sus funciones consistió en “fabricar fábulas” que luego la CIA reelaboraba para consumo de los medios de comunicación de todo el mundo, siempre procedentes de “fuentes fiables”.

(*) http://english.al-akhbar.com/node/16463

El CNI espía la vida de todos

Juan Manuel Olarieta

En mayo de 2012 se destapó una red de espionaje, el caso Pitiusa, que manejaba un ingente volumen de información sobre los ciudadanos de este país. Policía, Guardia Civil, Ejército, Servicios Secretos y empresas privadas aparecen confabulados en una trama, la mayor conocida hasta la fecha, que no va dirigida contra ningún país extranjero, ni tiene tampoco objetivos militares.

La conexión del CNI con este entramado es obvia. El imputado clave de la trama es Matías Bevilacqua-Brechbuhler, que trabaja para el CNI, según ha confirmado a la policía el propio servicio de espionaje. De origen argentino, Bevilacqua empezó su carrera como pirata informático y en Barcelona organizó la empresa CF Labs por cuenta del CNI. Fue director técnico de la plataforma esCERT, encargada de coordinar el Proyecto Europeo EISPP, financiado con fondos comunitarios.

CF Labs participa en el Laboratorio de Protección Cibernética de Infraestructuras Críticas, una de las empresas adjudicatarias del Centro Nacional de Excelencia de Ciberseguridad. No es más que una subcontrata del Ministerio del Interior. La Comisión Europea adjudicó el proyecto a dicho Ministerio, al Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad (ICFS) y a varias empresas privadas asociadas al mismo.

El Centro Nacional de CiberSeguridad es el primer centro de espionaje informático español creado tras el Programa de Infraestructuras Críticas (PEPIC) aprobado por la Unión Europea con el objetivo de “proteger la seguridad nacional del ciberterrorismo y el espionaje industrial”, una necesidad creciente como consecuencia de la rivalidad entre las grandes potencias imperialistas y entre las grandes multinacionales. Tiene su sede en el campus de la Universidad Autónoma de Madrid donde reside el ICFS y está dotado con una subvención de más de 700.000 euros concedidos por la Comisión Europea.

Durante su detención a Bevilacqua le fueron intervenidos 140.000 euros en metálico, que justificó a la policía diciendo que era el pago de unos trabajos realizados para el CNI, si bien la policía maquilló su declaración, reemplazando las siglas del espionaje por “Defensa”. Su caso es parecido al de Hellín, otro asesor de los aparatos represivos del Estado.

Impartía numerosos cursos de formación a jueces, fiscales y miembros de la policía y la guardia civil. Bevilacqua fue quien capturó los correos electrónicos de Urdangarin, que fueron luego difundidos por Diego Torres, su antiguo socio en Noos. El abogado de Urdangarin pagó 7.000 euros a CF Labs para recuperar los correos electrónicos del disco duro de la agencia que llevaba las cuentas del Instituto Noos.

El pirata era omnipresente. También trabajaba para dos de los detectives implicados en la trama Pitiusa, Sara Dionisio y Juan Manuel Olivera. Este último era propietario de Vertex, la empresa que espió a Ignacio López del Hierro, marido de María Dolores de Cospedal. Ambos habían coincidido en la empresa Cybex con Bevilacqua antes de que éste fundara CF Labs.

El administrador de Cybex es el detective Juan de la Torre, de la agencia Intelligence Bureau y en ella trabajaba también Sergio Córcoles, policía local de Santa María de Palautordera, que era propietario de un apartamento en un complejo de cala Portinatx, en la costa ibicenca. Nadie se preocupó nunca por la fuente de ingresos de aquel modesto policía municipal que disfrutaba de tan lujoso chalet.

Tradicionalmente Baleares ha sido el núcleo de operaciones de espionaje. En este caso el jefe del CNI en las islas ha tenido que prestar declaración en la causa. El CNI puso a Bevilacqua a trabajar para el gobierno de Chávez en materia de seguridad informática, aunque la prensa escribió la noticia al revés: “El imputado Matías Bevilacqua ha asesorado en materia de seguridad informática al Gobierno de Hugo Chávez”, titulaba el ABC el 31 de julio del pasado año.

Las multinacionales son una de los nichos de información y de negocio del espionaje moderno. Yolanda Menal, directora de recursos humanos de la multinacional Unilever en España, ordenó a Bevilacqua espiar tanto a proveedores como a empresas de la competencia. Pero además controló el correo electrónico de sus propios subordinados sin que se enterasen para afianzar su propio poder y utilizaba los datos para despedir a los trabajadores. En otras ocasiones Unilever los utilizaba para el chantaje. A través de las conversaciones telefónicas intervenidas se demuestra que ofrecían a los trabajadores permisos retribuidos como salida menos mala y, ante notario, le revisan su ordenador para dar así cobertura legal a las informaciones que habían extraído previamente del ordenador de forma ilegal.

Con el mismo fin de represión laboral, la multinacional Du Pont también intervino los ordenadores de tres trabajadores a los que quería despedir. Quien encargó las investigaciones en esta ocasión fue el director del gabinete jurídico, José Luis Badia, que tiene su despacho en Ginebra. El volumen de datos incautados en los discos duros de los correos alcanza los 13 gigas de documentación. Los informes que obran en el sumario son contundentes: los pinchazos de los correos electrónicos de los empleados se realizan para “motivar los despidos” ante los tribunales.

Bevilacqua también pinchó el ordenador del consejero delegado de Minas de Río Tinto, Carlos Estévez, por encargo de la competencia: “Pinchamos en Outlook, lo conectamos vía Imap, hacemos una réplica en local, podemos probar a descargarlo desde el despacho y, si funciona, ya no tenemos que hacer nada más”.

También fue citado a la comisaría de policía Eduardo Garriga, el antiguo director gerente de la compañía de seguros Mutua Universal. En una de las conversaciones telefónicas grabadas por la policía al detective Aitor Gómez y a un tal Tino, un guardia civil le dice al detective: “Si vienen los del centro [CNI] es para dar cobertura al informante, no para organizar ellos nada […] Es simplemente de protección, porque no se fían de la Guardia Civil, que es lo que me dijiste”.

Lo bueno de montar estos tinglados, además de financiar el CNI, es que cuando se destapa presentan el asunto como si algún desaprensivo estuviera comerciando con datos privados para su provecho particular. Así es como presentaron el año pasado a la trama Método3 que espiaba a los futbolistas del Barcelona. En el caso Pitiusa son nada menos que 80 las agencias de detectives implicadas.

Ningún particular ni red privada es capaz de organizar algo así. El caso Pitiusa es la trama de criminal más importante organizada en Europa desde los tiempos de los GAL. Sólo Gladio es comparable. Han sido capaces de infiltrarse en el Inem, Hacienda, juzgados o policía y han accedido a todo tipo de información sobre cualquier persona que vive este país. Contaban con tan buenos informantes que incluso algún soplón les alertó en diciembre de 2011 de que la policía estaba tras sus pasos.

Además del CNI formaban parte de su trama de colaboradores una red de funcionarios que se extendía por Hacienda, la Policía Nacional, la Guardia Civil, el INEM, el catastro, la Seguridad Social, Sanidad, Hacienda vasca, Tráfico, Registro de la Propiedad, juzgados, entidades bancarias, compañías eléctricas, empresas de alquiler de coches, agencias de viaje, compañías aéreas, Movistar, Orange, e incluso estaban a punto de conseguir un infiltrado en Visa y otros monopolios similares.

Para entender este tipo de entramados hay que entender que en su nuevo estatuto de personal el CNI está captando a sus espías entre directivos de multinacionales españolas y extranjeras. Para financiarse el CNI, vendía luego los datos a los bancos, preocupados por la solvencia de sus clientes, devoradores de un listado de nombres, teléfonos e historias laborales que crecía mes a mes.

Aunque el sumario tiene ya 60 tomos, no hay ningún cálculo sobre el volumen de datos e informes con los que ha traficado esta red a lo largo de los años que llevaba operando. Tampoco constan las personas que han sido espiadas. No se ha cuantificado la magnitud del delito, ni en dinero, ni los datos robados, ni las personas afectadas. La desconfianza hace pensar en la capacidad de la red para poder robar datos médicos y vendérselos a empresas aseguradoras, o a los mismos bancos en cuyas hipotecas incluyen seguros de vida.

Desde sus inicios el número de imputados ha pasado de los 70 iniciales a los 183 actuales (2012). La progresión geométrica con la que aumenta indica que se trata solo la punta del iceberg.


En la oficina del Inem de Badalona los funcionarios no solo atendían a los trabajadores que buscaban empleo, sino que también horneaban galletas, preparaban empanadillas, fabricaban camisetas y hacían fotocopias. Con esas palabras en clave se entendían los funcionarios de la oficina y Francisco García Pérez, “Paco El Conseguidor”, funcionario jubilado que había trabajado en ella y seguía ejerciendo como intermediario de la red. En el sumario consta que una pareja de informadores, Ana Xicola y Eduard Ferrer Torres, pasaban cada mes “hasta 2.500 y 3.000 consultas” a Paco.

En la trama se han visto implicados todos los cuerpos del Estado (agentes judiciales, policía nacional, guardia civil, militares), todos ellos encabezados por los únicos que tienen patente de corso: los chicos del CNI. Las ramificaciones del caso salpican a ministerios como los de Trabajo e Interior, al CNI y un sin fin de jueces, militares y policías. Ninguno de los 183 implicados está en prisión.

Fuente: http://www.elotropais.com/index.php?option=com_content&task=view&id=447&Itemid=29

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies