mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 1314 de 1506)

China envía 5.000 soldados a Siria

El parlamento chino ha autorizado el despliegue en Siria de una unidad de las fuerzas especiales, llamadas “Tigres de Siberia” o “Tigres de la Noche” compuesta por unos 5.000 soldados.

La autorización se produce después de que China aprobara su primera ley antiterrorista, que autoriza a los soldados del Ejército Popular de Liberación a participar en misiones de combate fuera de sus fronteras.

China juzga grave la amenaza que suponen para su seguridad nacional el Califato Islámico y el servicio de inteligencia turco.

La región de Xinjiang es fronteriza con ocho países -Mongolia, Rusia, Kazajstán, Kirguistán, Tayikistán, Afganistán, Pakistán e India- y, desde el punto de vista de China, sirve de lugar de paso al terrorismo internacional y a su introducción en China.

Muchos combatientes uigures en Siria son conocidos por ser miembros del Movimiento Islámico del Turkestán Oriental, una organización separatista que quiere instalar un estado independiente uigur en Xinjiang.

El hecho de que hayan sido ayudados por los servicios de inteligencia turcos a pasar de China a Siria atravesando Turquía ha provocado una enorme tensión entre los servicios de inteligencia chino y turco.

China está preocupada por el hecho de que el papel de Turquía en el apoyo a los combatientes uigures en Siria pueda en el futuro extenderse a su acción en el propio Xinjiang, que es otro objetivo de los proyectos expansionistas de Erdogan.

Fuente: http://www.almanar.com.lb/spanish/adetails.php?eid=120833&cid=26&fromval=1

La OTAN ha impuesto sus condiciones en el acuerdo PSOE-Ciudadanos

El acuerdo de investidura entre el PSOE y Ciudadanos muestra el servilismo de España hacia la OTAN. En el apartado dedicado a Defensa, Ciudadanos introdujo un punto por el cual España debía “garantizar la plena operatividad de las Fuerzas Armadas asegurando el cumplimiento de las horas de adiestramiento, maniobras, horas de mar y vuelo, imprescindibles para el mantenimiento de nuestras capacidades”.

Traducido a términos comprensibles para los seres humanos eso significa que en el futuro los recortes presupuestarios nunca afectarán a los ejércitos porque es como recortárselos a la OTAN.

Uno de los motivos por los cuales ha aumentado el gasto militar son las aventuras militares de las tropas españoles en el extranjero, que nada tienen que ver con la “defensa” y vienen impuestas por la OTAN.

Desde 2008 el gasto militar ha caído un 30 por ciento, un porcentaje muy reducido en comparación con el sufrido en otros capítulos. El acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos significa que los recortes que no se lleven a cabo en los gastos militares los harán en los gastos sociales, empeorando las condiciones de vida de los trabajadores.

Pero los presupuestos militares españoles se falsifican cada año. Los gastos reales son siempre muy superiores a los planeados inicialmente. En 2012 inicialmente se calcularon 6.316 millones que luego se convirtieron en 9.000.

Además, España debe enormes cantidades de dinero a la industria armamentista, del orden de los 35.000 millones. En 2010 el secretario de Estado para la Defensa dijo ante la Comisión correspondiente de Las Cortes: “No deberíamos haber adquirido sistemas [de armas] que no vamos a usar, para escenarios de confrontación que no existen y con un dinero que no teníamos entonces ni ahora”.

El caso Gbagbo pone en evidencia al Tribunal Penal Internacional

Se ha celebrado en La Haya, Holanda, la primera semana de juicio en el Tribunal Penal Internacional contra Laurent Gbagbo y su ministro para la Juventud Charles Blé Goudé que, como los grandes espectáculos deportivos, ha sido retransmitido en directo por el propio Tribunal, con un ligero diferido de 30 minutos por si salían a relucir los trapos sucios y había que cortar.

En los dos primeros días de sesiones, las acusaciones mostraron un “power point” inventado sobre Costa de Marfil, un país de cuya historia no tenían ni idea, en medio de una cadena de fallos ridículos de todo tipo, como el sonido o la traducción simultánea. ¿A donde habrán ido a parar los 1.000 millones de euros que ha costado poner en marcha este ridículo Tribunal.

Como comprenderán, en el Tribunal Penal Internacional los fallos técnicos son lo de menos; sólo son una muestra más de todos los “fallos” políticos en los que está envuelto el famoso principio de la “justicia universal”, que tanto gusta a las ONG y reformistas de todos los pelajes para seguir martirizando a África.

Durante una de las sesiones, los magistrados se retiraron a deliberar a puerta cerrada sobre la manera en que debían declarar los 138 testigos previstos en condiciones anónimas y de seguridad. Pero detrás de aquella puerta alguien dejó el micrófono encendido y todo el mundo -literalmente- tuvo que sujetarse la barriga de la risa que provocaron los estúpidos debates de los magistrados.

Entre otras cosas, ya sabemos el nombre de cinco de los testigos “anónimos” de la acusación. Se trata de personalidades políticas muy cercanas a Gbagbo en el momento de los hechos. Entre ellas están el general Philippe Mangou, jefe de Estado Mayor, y el general Tiapé Kassaraté, jefe de la gendarmería.

Dada la naturaleza de los hechos, que conciernen a la represión política contra las masas, es evidente que ambos no son testigos sino partícipes directos de los hechos, a pesar de lo cual no están acusados por la fiscal, ni lo estarán nunca.

“El que paga manda” y los magistrados del Tribunal cobran del dinero que les envían Alemania, Japón, Canadá y Francia para ratificar las políticas que estos países sostienen sobre Costa de Marfil y sobre África, en general.

Lo del pucherazo para elegir a la fiscal Fatou Bensouda, ministra de Justicia de Gambia, merecería todo un capítulo aparte (*) para sacar a la luz la basura que hay bajo el felpudo de este tipo de instituciones, especialmente los cambalaches que tuvieron que hacer las ONG “humanitarias” que se mueven como nadie en medio de estos turbios asuntos.

La preocupación fundamental de la fiscal es defender la política de Choi Young-jin, quien fue representante especial de Ban-Ki Moon en Costa de Marfil y, por consiguiente, de la propia ONU. Todas las tesis de la fiscal son falsas de cabo a rabo, empezando por el número de víctimas, evaluado en 3.000, y acabando por lo que no aparece ni aparecerá jamás a lo largo del juicio: que en 2011 el Africom, es decir, el Pentágono en África, Francia y la ONU pusieron en marcha una operación militar llamada “Restaurar la Paz y la Democracia”, al estilo de las Primaveras Árabes y simultáneamente con ellas.

Cuando el operativo militar se puso en marcha, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Alain Juppé, se desmarcó diciendo el 6 de abril de 2011 ante la Asamblea: “Las fuerzas francesas no participan en la operación militar porque se desarrolla fuera del marco legal de la resolución de la ONU”.

A pesar de que a Gbagbo le acusan de cometer “crímenes contra la humanidad”, la fiscal no ha construido su acusación ni sobre hechos, ni sobre autopsias de los muertos, ni sobre análisis balísticos, ni sobre testigos presenciales, ni sobre documentos, sino sobre los informes de repugnantes ONG, como Human Rights Watch y otras, vídeos de YouTube, extractos de la Wikipedia, fotografías… una acusación virtual.

(*) http://www.legrigriinternational.com/article-fatou-la-honte-de-l-afrique-par-calixthe-beyala-113153438.html

Rusia nunca negociará el plan B de Kerry sobre Siria

Mijail Bogdanov
Rusia le sigue comiendo el terreno a Estados Unidos, tanto en la guerra como en la paz, si es que algún día llega. El viceministro ruso de Asuntos Exteriores, Mijail Bogdanov, ha anunciado públicamente que Moscú no conoce el plan B de Kerry para el caso de que fracasen las conversaciones de paz en Siria y que, no obstante, jamás negociará un plan alternativo al actual.

Por nuestra parte, matizando las declaraciones de Bogdanov cabe decir que, aunque Rusia no conozca el plan B de Kerry al detalle, lo sospecha, igual que lo sospechamos nosotros.

Es cierto que Rusia no negociará un plan alternativo al que está en marcha, porque no puede hacerlo. No hay nada que negociar. La alternativa a las negociaciones es la guerra a una escala mucho mayor, absolutamente impredecible, y eso no es negociable en absoluto.

Por eso, en su comparecencia Bogdanov se manifestó “preocupado” por dicho plan B, y tiene buenos motivos para estarlo por los motivos que algún diplomático ruso ha dicho en voz baja: Rusia está dispuesta a abrir las puertas del infierno, es decir, a ir a la guerra a por todas, como ya anunció el primer ministro Medvedev.

También en la paz Rusia está ganando la partida porque demuestra que en Siria no hay alternativa, que se ha llegado al punto límite que las grandes potencias se pueden permitir en este momento antes de desencadenar una guerra mundial a gran escala.

Además Rusia tiene la ventaja de que, cada vez más claramente, se ha ganado a buena parte de eso que llaman “opinión pública” y que para revertir la situación los altavoces del imperialismo necesitan un golpe de efecto, para lo cual esperan que Putin de un paso en falso.

Otro factor que juega en su contra es el desbarajuste que Washington muestra cada día, lo menos indicado para meterse en ninguna clase de conflicto con Rusia, y menos en una guerra. Lo reconoció el miércoles el Wall Street Journal. La CIA, el Pentágono y el Departamento de Estado no se ponen de acuerdo sobre la salida a la guerra de Siria.

La CIA considera que Rusia ha desbaratado a su tropa sobre el terreno y lo que es mucho peor: sus planes para derrocar a Bashar Al-Assad. Lo mismo que sus fieles del Frente Al-Nosra, tampoco admite las negociaciones de paz y va más allá: si los yihadistas no son capaces de derrotar al ejército regular, a la aviación rusa y a las fuerzas iraníes, intervendrán los ejércitos turco y saudí.

Lo que propone la CIA es un paso en falso: armar a los yihadistas con misiles tierra-aire para que sean capaces de derribar a los bombarderos rusos, es decir, más de lo mismo, una escalada de la guerra hacia la guerra mundial.

Haftar, el señor de la guerra en Libia

El general Jalifa Haftar
El general libio Jalifa Haftar capitanea uno de los múltiples bandos que entraron en guerra tras el derrocamiento de Gadafi por los imperialistas en 2011.

Durante muchos años fue un militar muy cercano a Gadafi, a quien ayudó a derrocar al rey Idris en 1969. Fue adiestrado en las academias militares soviéticas. Entonces era lo que se llamaba un “naserista”, un nacionalista árabe y un laico que llegó a ser jefe de Estado Mayor en su país de origen.

Para derrocar a Gadafi en 1978 los imperialistas estadounidenses y franceses desencadenaron una larga guerra desde Chad, entonces bajo el control de uno de sus perros más fieles: Issen Habré.

Haftar dirigía las tropas libias. Con el apoyo del imperialismo, Chad prolongó la guerra durante diez años, que acabó ganando en 1987. Numerosas fuerzas fuerzas libias fueron capturadas por el imperialismo, entre ellas el propio Haftar.

Al imperialismo no le interesaba la derrota de Gadafi en la guerra; lo que interesaba era la misma guerra, que no acabara nunca. La CIA trató de reconvertirla en una guerra civil interna, de unos libios contra otros, para lo cual con los prisioneros de guerra creó un Frente Nacional de Salvación.

A cambio de su liberación, logró que el propio Haftar renegara y se pusiera a la cabeza de aquel Frente fantasmagórico para derrocar a Gadafi por la fuerza, al frente de 720 soldados que se prestaron a ello a cambio de su libertad (*).

Haftar y los suyos fueron llevados a una base militar de la CIA cercana a Yamena, la capital de Chad, y de allí a la antigua base militar francesa de Am Sinené, donde recibieron adiestramiento guerrillero de 20 miembros de las fuerzas especiales estadounidenses.

Para ocultar que la CIA movía los hilos, les entregaron el armamento soviético comprado en Irak. El dinero para el Frente procedía de Arabia saudí y Egipto.

Tras el inicio de los primeros combates por la “liberación” los planes del imperialismo se torcieron por el derrocamiento del pelele Habré a manos de Idriss Deby, que impidió la utilización de Chad como retaguardia para atacar a Gadafi.

La CIA tuvo que sacar precipitadamente de Chad a los renegados libios de Haftar en un avión que salió con escala en Nigeria, luego en Zaire y finalmente a Estados Unidos.

Por los servicios prestados, a Haftar le concedieron la ciudadanía de Estados Unidos y quedó en la nevera como recambio de Gadafi para mejor ocasión. Fijó su residencia muy cerca de Langley, Virginia, justo enfrente de la sede central de la CIA.

El momento oportuno llegó 20 años después, con la Primavera Árabe. En plena guerra Haftar cruzó la frontera de Egipto dentro de un blindado de la OTAN. Era el hombre de la CIA, el perro fiel de Estados Unidos en el instante preciso… tanto que no resultaba de confianza ni siquiera para las fuerzas que habían derrocado a Gadafi.

Tuvo que volver a su casa cerca de Langley, a esperar a que la guerra de Libia siguiera madurando y metiendo al país en el caos más absoluto.

Volvió cuando el general Abdul Fatah Yunes, comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, fue asesinado y su papel protagonista fue creciendo en medio de la guerra de todos contra todos, especialmente desde 2014.

Ahora el general Haftar es uno de los señores de la guerra. Se presenta ante el mundo como el bastión de la lucha contra el terrorismo yihadista en Libia y la ONU le avala. A finales de 2014 Bernardino León, el anterior enviado especial, declaró que dirige las fuerzas armadas del “único órgano legítimo” del país.

Cuenta con el apoyo de Egipto, de Arabia saudí y los Emiratos Árabes Unidos. Tiene en contra a Turquía y Qatar. Pero ni siquiera los imperialistas saben si él es la solución o el problema.

(*) http://www.nytimes.com/1991/05/17/world/350-libyans-trained-to-oust-qaddafi-are-to-come-to-us.html

Estados Unidos no tiene una estrategia para la paz en Siria

El martes Kerry, el secretario de Estado del gobierno de Obama, compareció en la Comisión de Asuntos Exteriores del Senado, poniendo de manifiesto que Estados Unidos no tiene una estrategia para las negociaciones de paz en Siria porque su única apuesta siempre fue la guerra contra Bashar Al-Asad.

La senadora Barbara Boxer le dijo que el acuerdo con los rusos podría no ser más que un “mercado de engaños” y el pressidente de la Comisión, Bob Corker, advirtió de que Rusia continuaría matando a los que calificó como “nuestros amigos y aliados”, es decir, a los yihadistas. En Estados Unidos consideran, pues, que las conversaciones de paz en un bando tienen a los amigos y en el otro a los enemigos, que no han cambiado desde 2011.

Tanto las preguntas de lo senadores como las respuestas de Kerry ponen de manifiesto, además, que la paz es un asunto espinoso para la Casa Blanca porque la intervención rusa les ha sorprendido profundamente divididos. No es exacto que no tengan un plan para la paz en Siria, sino que tienen varios y aún no han optado por ninguno y posiblemente tengan que esperar al candidato que salga de las próximas elecciones presidenciales.

Eso es lo que significan los planes A y B de Kerry, en los que el imperialismo da por sentado que sus peones sobre el terreno (“nuestros amigos y alilados”), tanto países enteros (Arabia saudí, Turquía) como milicias yihadistas (Frente Al-Nosra, Califato Islámico), seguirán siempre fieles a lo que ellos resuelvan.

A sus “amigos y alilados” los quieren meter en la misma jaula de grillos. A todos ellos y los interesados no siempre se muestran dispuestos. La piedra de toque del imperialismo en Oriente Medio sigue siendo Al-Qaeda, ahora lo mismo en los ochenta en Afganistán.

Cuando los comentaristas comparan la experiencia de Rusia en Siria con la de Afganistán, se olvidan de la de Estados Unidos al respecto. Aunque de momento en Washington dejan fuera de la mesa de negociaciones a ambos grupos (Frente Al-Nosra, Califato Islámico), hay quien quiere introducirlos en ella, especialmente al Frente Al-Nosra, que parecen esa “oposición moderada” que buscan los imperialistas y aún no han encontrado.

Ankara y Riad ya han dicho que no pueden permitir que el Frente Al-Nosra, en el que han invertido tantos esfuerzos, sea aplastado.

Además, Brett McGurk, el enviado especial de Obama dentro de la “coalición internacional”, dejó claro el martes en Washington en una rueda de prensa que la “oposición moderada” está entremezclada con los terroristas de Al-Qaeda.

Al-Qaeda enseñó a Estados Unidos en Afganistán que no podía utilizarles como carne de cañón, aprovechándose de ellos durante la guerra y olvidándose del terrorismo durante la paz. Como poco, Al-Qaeda no quiere pagar los platos rotos de la guerra de Siria, es decir, que la paz se construya a costa suya. No va a permitir que sus fuerzas sean aplastadas. Turquía y Arabia saudí tampoco.

Por eso el viernes en un comunicado oficial el Frente Al-Nosra rechazó el acuerdo de alto el fuego, poniendo a Estados Unidos en una situación muy difícil y legitimando y favoreciendo los planes del gobierno de Damasco y de Rusia cada día que pasa.

El Frente Al-Nosra ha puesto al descubierto la farsa de la “guerra contra el terrorismo” por parte de las grandes potencias: en Siria no ha habido nada parecido, sino un intento del imperialismo de derrocar a un gobierno por la fuerza “desde fuera”. Desde los tiempos de la Operación Ciclón, el apoyo al terrorismo nunca ha sido más decidido que en Siria.

Quien ha puesto al descubierto ese apoyo ha sido Rusia. Bastaron unas pocas semanas de colaboración aérea con el ejército regular de Damasco para demostrar lo que se puede lograr en una “guerra contra el terrorismo” de verdad. Pocas veces se ha logrado tanto con tan poco.

El plan B de Kerry para Siria es el plan A

La víspera de las conversaciones de Munich sobre la guerra de Siria, Kerry concedió una entrevista a David Ignatius, un periodista del Washington Post, en la que vertía las típicas amenazas propias de todos los imperialistas, antes incluso se sentarse sobre la mesa para hablar.

“Lo que estamos haciendo es probar la seriedad” de las intenciones rusas e iraníes, dijo. “Y si no son serias, entonces habrá que considerar un plan B… No nos quedaremos de brazos cruzados”, añadió el secretario de Estado.

Nos quedamos con la mosca detrás de la oreja. ¿Estados Unidos tenía un plan B para Siria por si las negociaciones no iban bien?, ¿en qué consistía?

Como aquello coincidió con otras amenazas, esta vez procedentes de Turquía y Arabia saudí, pareció que el plan B era ese: escalar la guerra con una intervención directa de terceros países sobre el terreno.

Ahora The Guardian dice (*) que no era eso. El plan B es, en realidad, el plan A: la partición de Siria de la que tanto se ha hablado a lo largo de toda la guerra.

Estados Unidos hizo la guerra para dividir a Siria y si falla la paz hay una vuelta al punto de partida. Luego Estados Unidos sólo tiene planes para la guerra. Para ellos la paz sólo es una tregua entre dos batallas.

(*) http://www.theguardian.com/world/2016/feb/23/john-kerry-partition-syria-peace-talks

Podemos e Izquierda Unida apoyan la venta de armas a Arabia saudí

El alcalde de Cádiz, José Manuel González “Kichi”, elegido en las listas de Podemos (“Por Cádiz Sí Se Puede”), pasará a la historia como uno de los más fascistas y reaccionarios que se recuerdan en la Bahía. Ahora es partidario de que España venda material de guerra a la autocracia saudí.

A propuesta del PSOE, el 17 de febrero tanto Izquierda Unida como Podemos aprobaron la venta de corbetas de guerra a Arabia saudí, es decir, votaron lo mismo que PP, PSOE y Partido Andalucista. No hay ninguna diferencia entre ellos.

Pero la camarilla fascista de “Kichi” y los suyos dieron un paso más al pedir una manifestación explícita en contra el “terrorismo” cuando el único terrorismo es el suyo y consiste en vender armas a un régimen criminal como el saudí, que promueve el yihadismo en el mundo entero, ha invadido Yemen y pretende derrocar al gobierno de Damasco por la fuerza.

El fascismo de “Kichi” se quiso lavar la cara con demagogia de la barata, al pedir que el gobierno que, para garantizar el respeto a los Derechos Humanos en Arabia Saudí, promueva contratos no sólo con el sector militar sino también con el civil y así asegurar “carga de trabajo sostenible para los astilleros de la Bahía de Cádiz”.

En la Diputación de Cádiz, Izquierda Unida también ha votado a favor de la venta de armas, aunque el hipócrita de Antonio Alba, de Izquierda Unida, dice que padece “problemas de conciencia” con este asunto. Se equivoca; no sabe lo que es la conciencia. Lo que le pasa es que no tiene ninguna clase de conciencia.

La falta de escrúpulos de esta gentuza se manifiesta a través de las palabras del alcalde de Puerto Real, Antonio Romero, también de Podemos, quien dijo que “lo importante es el empleo, venga de Arabia, Venezuela o Alemania”. Sólo le faltó añadir: aunque venga del III Reich.

Sí, eso se llama prostitución, y tampoco son muy imaginativos a lo hora de venderse, pues como decía Jesús Peralta en nombre de Comisiones Obreras, “si no lo hacemos nosotros [los barcos] lo hará cualquier otro país”.

Es una absoluta falta de escrúpulos. Lo realmente importante no es que en Yemen cientos de personas puedan morir por el armamento fabricado en España, sino una invocación contra el empleo que es más falsa que un billete de tres euros.

Si realmente el empleo les importa algo, pueden empezar a denunciar al capitalismo.

Este tipo de organizaciones que se llenan la boca hablando de paz, ¿a qué paz se refieren?

La crisis nos ha hecho descender de clase social

Los sondeos son una de las mejores herramientas para conocer la ideología dominante porque no exponen la situación real de las masas, sino la manera en que se ven a sí mismas. Pero no retratan sólo a los encuestados sino -sobre todo- a los encuestadores. Al más puro estilo americano, lo que preguntan no es por elementos cualitativos sino exclusivamente cuantitativos.

Por ejemplo, ninguna encuesta pregunta a las masas por su adscripción de clase, si se siente miembro del proletariado o de la burguesía, sino por su encaje dentro de una “pirámide social” que el propio encuestador tiene previamente en su cabeza.

La sociedad, pues, es como el ejército, tiene su escalafón, que se puede recorrer hacia arriba y hacia abajo. Naturalmente, que todos queremos “ascender” y si se cumplieran nuestras expectativas, todos estaríamos en lo más alto.

Recientemente MyWorld ha publicado la encuesta Mikroscopia correspondiente al año en curso. Ha entrevistado en línea a 8.500 personas sobre numerosos aspectos de su vida particular y sus sensaciones sobre la crisis capitalista.

De ella se desprende que más de la mitad de las personas cree que la bancarrota económica le ha hecho “descender de clase social”, lo cual las encuestas de pacotilla analizan desde el punto de vista del consumo porque para ellos somos eso exactamente: consumidores.

La directora de MyWorld, Belén Barreiro, afirma que la crisis nos ha transformado profundamente. Ahora nuestro patrón de comportamiento es el de “consumidores ahogados”: ahorramos en todo, tenemos nuevos valores post-crisis y somos exigentes con las empresas, pero ojo: no con las empresas que nos explotan sino con las que nos cobran las llamadas de móvil, la factura de la luz y los yogures caducados del supermercado.

Nuestros hábitos de vida y, sobre todo, de compra han cambiado, dice la encuesta. El 34 por ciento compramos marcas más baratas, de las que -cabe suponer- son peores que las más caras.

Quizá por eso la encuesta concluye que somos “menos materialistas” que antes de la crisis, más solidarios y más empáticos ante el sufrimiento ajeno. Un 66 por ciento creemos que la “desigualdad social” es uno de los problemas más graves de este país.

El 29 por ciento damos menos importancia a las cosas materiales, mientras que un 18 por ciento admite que ahora ayuda a los que lo necesitan y un 36 por ciento confiesa ponerse más en la piel de otras personas.

A final las conclusiones de la encuesta no pueden prescindir de los aspectos cualitativos de la sociedad post-crisis, que no es exactamente piramidal sino dual, ya que en ella convive una sociedad “acomodada, confiada y optimista” con otra “azotada, desconfiada y emocionalmente dañada”.

Si, vuelven las dos Españas de toda la vida: “Las marcas tienen por delante el reto de atender las demandas de dos Españas muy distintas”, ha añadido Barreiro. ¿Marcas?, ¿a qué marcas se refiere?

Las encuestas no dejan de sorprendernos. ¿No les parece maravillosa la sociología “made in USA” que hemos importado en nuestras universidades?

Una segunda agresión imperialista contra Libia es inminente

Una nueva intervención militar de las grandes potencias contra Libia es inminente. En cierta forma empezó con los bombardeos estadounidenses y se han detectado mercenarios franceses en la frontera este.

Ayer el gobierno libio con sede en Trípoli confirmó las informaciones del diario francés Le Monde sobre la existencia de un operativo secreto de comandos franceses en suelo libio.

Según la nota oficial del primer ministro, Khalifa Ghweil, los franceses dirigen los combates en Bengasi desde una base militar situada en Benina. Aunque operan con uniformes franceses, se trata de fuerzas de élite pertenecientes a la Dirección General de Seguridad Exterior.

En 2011 la excusa fue Gadafi y ahora es el Califato Islámico, que lo mismo sirve para un roto que para un descosido.

La intervención militar impedirá las actuales negociaciones para llegar a un acuerdo entre las distintas facciones que luchan en Libia y aumentará el caos en el que los imperialistas han sumido al país desde hace cinco años.

También se esperan nuevas oleadas de refugiados tras los intensos bombardeos de estos días, así como la expansión de los miembros Califato Islámico a los países vecinos.

En junio de 2014 se celebraron elecciones parlamentarias en medio de la guerra. La mayoría se posicionó a favor del general Jalifa Haftar y las brigadas de Zintan asociadas a él.

Sin embargo, los diputados anteriores, elegidos dos años antes islamistas en su mayoría, se autoproclamaron como el gobierno legítimo, el Congreso General de la Nación, al tiempo que se posicionaron a favor de las milicias islamistas de Misurata.

Las guerra alcanzó dimensiones internacionales cuando los Emiratos Árabes Unidos decidieron bombardear las posiciones islamistas de Trípoli, mientras Qatar eligió armar al bando contrario.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies