mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 1295 de 1518)

El imperialismo estrecha el cerco sobre Hezbollah

La guerra de Siria no sólo tiene como objetivo el derrocamiento del gobierno de Damasco, sino el debilitamiento de su más fiel aliado, la poderosa milicia chiita libanesa de Hezbollah, el “Partido de Dios”. A pesar de que en número sus fuerzas no sean muy cuantiosas, proporcionalmente están pagando un precio exorbitante en bajas.

Este hecho indica que Hezbollah es una de las fuerzas de choque más importantes de la guerra de Siria y que está haciendo acto de presencia en primera línea de fuego.

Su determinación la puso de manifiesto Nasrallah, su máximo dirigente, cuando hace unas semanas los rusos anunciaron el repliegue de su fuerza aérea: ellos no están dispuestos a abandonar Siria bajo ninguna circunstancia, ni siquiera si Irán también abandona el campo de batalla.

El objetivo inmediato de Hezbollah es aplastar a lo que ellos califican como fuerzas “takfiríes”, esto es, tanto el Califato Islámico como Al-Qaeda / Frente Al-Nosra. El objetivo mediato es dotar a Hezbollah de un verdadero ejército capaz de hacer frente al imperialismo y al sionismo en Líbano, que es tanto como decir en la pieza maestra de Oriente Medio.

La guerra de Siria tiene, pues, ese aspecto estratégico de tal manera que, cualquiera que sea el desenlace de la misma, es un fenómeno irreversible que kurdos y chiítas saldrán de ella con sendos ejércitos experimentados y con una capacidad de combate demostrada.

Para hacer frente a Hezbollah, la Unión Europea la ha incluido en su listado de organizaciones terroristas, aunque de la manera estúpida en que se hacen las cosas en Bruselas: han inventado que Hezbollah tiene una rama política y otra militar, para ilegalizar sólo a esta última.

Lo mismo ha llevado a cabo este año, como un sarcasmo, Arabia saudí, seguida de los países del Golfo y de la Liga Árabe, por lo que Hezbollah podría correr la misma suerte que el Califato Islámico, padeciendo una campaña militar internacional encabezada por Israel.

Por su parte, en diciembre del pasado año Estados Unidos promulgó una ley para embargar los haberes de la organización en todo el mundo y para supervisar que sus leyes se cumplan en el mundo entero, el secretario del Tesoro Daniel Glaser viajará a Beirut a finales de este mes para entrevistarse con sus vasallos locales.

¿Quién dijo que Estados Unidos no lucha contra el terrorismo? Al más puro estilo gringo, disponen incluso de una política financiera, la OFAC (Oficina de Control de Haberes en el Extranjero), que el mes pasado dictó las órdenes oportunas sobre la manera en la que se debe llevar a cabo el embargo contra 99 personas y sociedades que en todo el mundo van a ser sancionadas por colaborar en la financiación de Hezbollah.

Dicho y hecho. El presidente del Banco de Líbano, Riad Salamé, se levantó de su sillón como un resorte para cumplir las órdenes que le llegan de Washington. El 3 de mayo aprobó una circular para hacer cumplir en Líbano el embargo ordenado por Estados Unidos, aunque matizó públicamente que los honorarios de los diputados de Hezbollah no están sometidos al embargo.

A pesar de ello, el bloque parlamentario “Fidelidad a la Resistencia” que encabeza Hezbollah ha pasado al ataque contra Salamé, e incluso ayer explotó un artefacto en una sucursal del Banco.

En Líbano los partidos políticos y la prensa se lamentan del atolladero en el que les ha metido Estados Unidos, pero a la hora de elegir un enemigo contra quien cargan es contra Hezbollah. El director del Banco se lamenta… No quiere embargar, pero “no tiene más remedio” porque tiene que proteger al sistema financiero libanés que “vive gracias a los intercambios con los bancos americanos”.

El yihadismo es necesario para el sistema capitalista en crisis

Richard Labévière
Al principio de los años 90, los estrategas del Pentágono inventaron el concepto de “caos constructivo”, aplicándolo a las zonas de crisis y especialmente a las del Próximo y Mediano Oriente.

Robert Satloff, director del Washington Institute for Near East Policy ha desarrollado ampliamente esta estrategia denominada de “caos” o de “inestabilidad constructiva”. Explica que la búsqueda de una estabilidad en los Estados árabes ha sido “históricamente” el rasgo dominante de una política medio-oriental de los Estados Unidos, que ha llevado a recurrentes callejones sin salida. Precisa que “George Bush ha sido el primer presidente en considerar que la estabilidad era en sí misma un obstáculo al avance de los intereses norteamericanos en Medio Oriente (…) Los Estados Unidos han empleado variadas medidas coercitivas, desde el uso de la fuerza militar para cambiar los regímenes en Afganistán y en Irak, pasando por la política de palo y zanahoria (…) para aislar a Yasser Arafat y apoyar una nueva dirigencia palestina pacífica, hasta los corteses ánimos a Egipto y Arabia saudí para que inicien una vía de reformas”.

Este cuestionamiento de una política exterior que privilegia la instauración de la “estabilidad” de los Estados del Próximo y Medio Oriente se impuso desde los inicios de la guerra de Irak en enero de 1991. Los expertos de los cuarteles neoconservadores como Paul Wolfowitz, que llegará a número dos del Pentágono, explicaban entonces que habría hecho falta “continuar la guerra de liberación de Kuwait hasta Bagdad, para desmantelar ese país, que continuará siendo una amenaza a nuestros intereses estratégicos y a la seguridad de Israel”. Los atentados contra el Pentágono y el World Trade Center aportaron un nuevo argumento a los partidarios de la “inestabilidad constructiva”, considerando que la amenaza terrorista está enraizada principalmente en ciertos Estados de la región, como Irak, Irán y Siria.

Desestabilizando estos tres Estados, la nueva política norteamericana pretendía la disminución o la erradicación de la amenaza terrorista y sus redes internacionales. Esto ha producido el fenómeno inverso: según numerosos informes de la administración norteamericana, la amenaza terrorista se ha visto multiplicada por seis desde el principio de la intervención anglo-norteamericana en Irak. Pero para bastantes analistas del Pentágono y del Departamento de Estado, estos reveses están lejos de ser una derrota. Por el contrario, se inscriben perfectamente en la puesta en marcha de la “inestabilidad constructiva”. Al decidir que la prioridad es la “guerra contra el terror” y la captura de Osama Ben Laden y sus cómplices, “los mandatarios norteamericanos dispondrán de la mejor coartada histórica a su disposición desde el final de la Guerra fría”, explicaba un agregado militar europeo destinado en Washington: “en nombre de la lucha antiterrorista se ha emprendido el despliegue militar norteamericano mas considerable desde el fin de la Segunda Guerra mundial”.

Incluyendo sus dimensiones militares y estratégicas, esta política constituye también una formidable oportunidad económica para el complejo militar-industrial norteamericano y las subcontratas que tendrán sus pedidos más importantes desde la guerra de Corea. Este inesperado relanzamiento de los gastos militares afecta a millones de empleos no solo en el sector militar, sino también la seguridad privada, la inteligencia económica y la comunicación. Como las “revoluciones de colores” en Serbia, Georgia y Ucrania, la “revolución de los cedros” en el Líbano fue apoyada por oenegés y fundaciones norteamericanas, ilustrando un modo inédito de ingerencia internacional que Gilles Dorronsoro calicó de “estrategia de desestabilización democrática”. Se trata “de apoyarse en sectores de la sociedad civil que reclaman cambios, impulsar sus acciones movilizando a su favor los medios locales e internacionales, inventarse un héroe que federe la protesta y reforzar la presión internacional sobre los poderes contra los que se protesta. En el Líbano, la puesta en marcha de esta estrategia, sin embargo, ha agravado el sentimiento de división entre comunidades, enfrentando entre sí a unas y otras”.

Para Robert Satloff, lo sucedido en el Líbano constituye “un auténtico caso de estudio, en el que habrá que inspirarse si se quiere provocar el cambio en otros países”. Según él, se pueden deducir tres enseñanzas del laboratorio libanés, como “pasos previos a todas las revoluciones futuras”: la primera consiste en llevar a las fuerzas de oposición a imponer mediante movilizaciones de calle masivas elecciones extraordinarias, destinadas a romper con el antiguo orden; la segunda consiste en preparar cuidadosamente el escrutinio en una primera fase mediante diversas acciones de marketing, como la adopción de un color, de un emblema, de un diario, y hacer que los observadores internacionales sean sus avalistas; la tercera es la continuidad de las presiones internacionales, a fin de erradicar los últimos apoyos al antiguo orden, tales como partidos políticos, grupos armados o servicios paralelos de seguridad y de investigación.

Como sigue indicando Robert Satloff, “los Estados Unidos no tienen interés en la supervivencia del régimen de Assad, régimen minoritario cuyos frágiles cimientos son el miedo y la intimidación. Los crujidos en el edifico del régimen pueden transformarse rápidamente en grietas, y luego en temblores de tierra”. Para concluir afirma que los Estados Unidos debieran concentrarse en tres prioridades:

– recoger el máximo de informaciones sobre las dinámicas políticas, económicas, sociales y étnicas internas de Siria

– una campaña en torno a temas como la democracia, los derechos de la persona y el Estado de Derecho

– no ofrecer ninguna salida de emergencia, salvo si el presidente Al-Assad se presta a rendirse en Israel en el marco de una iniciativa de paz, o si expulsa del territorio sirio a todas las organizaciones antiisraelíes y renuncia públicamente a la violencia, “lucha armada o resistencia nacional, para usar la jerga local”.

Estos diferentes puntos ilustran a la perfección que la mundialización económica genera un conjunto de guerras asimétricas intrínsecamente necesarias para sus “progresos” y despliegues sucesivos. A la inestabilidad constructiva corresponde un estado de guerra generalizada, en donde el terrorismo y la lucha antiterrorista constituyen justificaciones de efectos multiplicativos: la promoción de nuevos productos relacionados con la “uberización” de la seguridad. Desde enero de 2015, los atentados de Charlie y del Hyper-Casher habían incitado a las grandes compañías a proteger sus sedes e infraestructuras multiplicando de un día para otro el número de agentes de vigilancia. El filtrado y la video-vigilancia de los depósitos, en especial portuarios y aéreos, se han hecho mas densos.

Entre principios de los años 80 y 2015, el sector de la vigilancia humana en Francia ha pasado de 60.000 a más de 170.000 empleados en cerca de 4.000 empresas. En los cinco próximos años podría superar la suma de empleos de policías y gendarmes, es decir, más de 250.000 personas casi tantos como el sector de la industria automovilística. A caballo de la amenaza antiterrorista, la Unión de Empresas de Seguridad Privada estima que tendrá que contratar a unos 30.000 asalariados anuales…

Estas peripecias de la inestabilidad constructiva llevaban a declarar a L’Orient-Le-Jour, el 23 de junio de 2015, que “si el Daesh no existiera, habría que inventarlo”, porque “el terrorismo se inscribe en la lógica de la mundialización económica, porque la lucha contra el terrorismo genera millones de empleos en la industria de armamento, de seguridad y de comunicación. El terrorismo es necesario para la evolución del sistema capitalista en crisis, que reconfigura su permanencia generando nuevas crisis. Esta idea de gestión sin resolución es consustancial al infinito desarrollo del capital […] El terrorismo constituye esta parte de consumación, relacionada de forma orgánica con la evolución del capitalismo mundializado contemporáneo”.

Si el yihadismo no existiera, habría que inventarlo. Porque una amenaza de ese tipo permite mantener un crecimiento continuo de los gastos militares, mantener los millones de empleos del complejo militar-industrial norteamericano, sin enumerar los efectos de la contratación y la multiplicación de las empresas de seguridad privada, de inteligencia económica y de comunicación. La seguridad y sus nuevos mercenarios constituyen ahora un completo sector económico. Es la gestión de la inestabilidad constructiva. Hoy, grandes sociedades como Google, por ejemplo, sustituyen al Estado norteamericano y a las grandes empresas en términos de medios financieros para la investigación y las inversiones en el sector militar, financiando proyectos de robots y drones marítimos y aéreos. Todo ello transforma el complejo militar-industrial clásico y proporciona mucho, mucho dinero. Para justificar y acompañar estas transformaciones, el terrorismo es una necesidad absoluta. Inicialmente, el Califato Islámico no fue erradicado sino mantenido, porque servía a los intereses tanto de las grandes potencias como de las potencias regionales.

Esta afirmación corroborada por los mejores economistas, no surge de la obsesión por un gran complot ni de imaginaciones conspiracionistas, y puede fácilmente ser cuantificado, confirmado e identificado. El ejercicio supera nuestro propósito y nos traslada oportunamente a la polémica que opuso al islamólogo Gilles Kepel y al ensayista Olivier Roy, a continuación de los atentados del 13 de noviembre de 2015. El primero insistía en un Islam de Francia que durante los quince primeros años se ha radicalizado mediante la multiplicación de mezquitas salafistas, algo que difícilmente se puede discutir, y permite destacar la cuestión central de la responsabilidad de Arabia saudí y otras monarquías del Golfo en la financiación de esa evolución. El segundo respondía que el Islam y Arabia Saudita no tenían nada que ver con un fenómeno que se explica mejor por una “radicalización” inherente a la crisis de nuestras sociedades, que utiliza el Islam únicamente como pretexto y tapadera de un desconcierto mucho mas profundo.

Lejos de buscar en absoluto la conciliación de estas dos posturas contradictorias, hay que destacar, a favor de la segunda, que forma parte de la comprobación de la existencia de un terrorismo “estadio supremo de la mundialización”, y que, en último término, las dos posturas no estaban hablando de la misma cosa. La pertinencia de Gilles Kepel se sitúa en un nivel de análisis específico: el de la cartografía espacio-temporal de la crisis del Próximo y Medio Oriente, de sus interconexiones con las sociedades occidentales, principalmente las europeas y francesas. La propuesta de Olivier Roy, más abstracta, se sitúa en las consecuencias de la crisis global y permanente del mundializado capitalismo contemporáneo. Y en esta perspectiva tiene su lógica poner en relación las expresiones de “violencias extremas” del terrorismo actual con la desestructuración y la destrucción de los marcos económicos, políticos y culturales del mundo anterior a la mundialización.

Ciertamente, no todos los excluidos se hacen terroristas, pero ante la brutalidad salvaje de las lógicas económicas actuales no es sorprendente que una minoría de entre ellos bascule hacia los actos más violentos.

Fuente: http://prochetmoyen-orient.ch/lenvers-des-cartes-du-9-mai-2016/

Primer coloquio del Centro Internacional de Geopolítica y de Prospectiva Analítica, dedicado a un balance de las Primaveras Árabes, Universidad de la Sorbona, París, 7 de mayo.
Richard Labévière es experto en yihadismo. Fue redactor jefe de la televisión suiza y de Radio France International, de donde le despidieron en 2008 por presiones políticas.

El sueño de un cubano convertido en pesadilla española

Lennier Ramírez: desahuciado
¿Se imaginan que en Cuba un ciudadano español falleciera tras ser detenido por la policía? ¿Cuánto tardaría en derramarse la catarata mediática?

¿Cuántos ataques contra el Gobierno cubano escucharíamos en tertulias televisivas y radiales, cuántos editoriales en la gran prensa española? ¿Cuántas presiones diplomáticas habría, cuántas declaraciones de condena desde instituciones europeas?

¿Se lo imaginan? Pues ha ocurrido… al revés. Pero no ha habido ni campañas mediáticas, ni condenas internacionales.

Lennier Ramírez, un emigrado cubano de 28 años, moría hace unos días en la ciudad asturiana de Oviedo, tras resistirse a abandonar la vivienda que habitaba. La Policía Nacional lo desalojó por la fuerza, cumpliendo la orden judicial de desahucio por impago del alquiler. Posteriormente, fallecía en el Hospital Universitario Central de Asturias.

Ni en la prensa española, ni en las webs de la mediática “disidencia” cubana, hemos leído un solo artículo de opinión condenando esta muerte. Tampoco reportajes o editoriales que analicen cómo el drama de los desahucios, 448.000 en territorio español, desde 2008, afecta también a quienes un día emigraron desde Cuba –y desde otros países del Sur- buscando un futuro económico mejor.

Lennier Ramírez, cantante y bailarín, se había hecho famoso por su participación en tres concursos televisivos: «Adán y Eva», «Cámbiame» y «Got talent España». En uno de ellos, curiosamente, declaró que había dejado “todo en Cuba para intentar soñar mejor». Un sueño convertido, finalmente, en una terrible y triste paradoja.

Fuente: http://www.cubainformacion.tv/index.php/objetivo-falsimedia/68797-la-terrible-paradoja-de-un-emigrado-cubano-fallecido-en-un-desahucio-en-asturias

El acusado que murió dos veces (otro caso de guerra sicológica)

El viernes las agencias prensa anunciaron la muerte de Mustafá Badreddin, jefe militar de Hezbollah en la guerra de Siria. El libanés murió durante un brutal bombardeo del aeropuerto de Damasco.

Es la segunda vez que muere Badreddin porque el año pasado ya lo anunció el New York Times, que tiene la mala suerte de equivocarse casi siempre.

Ambas muertes se produjeron mientras en La Haya el Tribunal Internacional para Líbano le juzgaba por ser uno de los asesinos de Rafic Hariri diez años antes en Beirut.

El referido Tribunal creado por la ONU para investigar el asesinato de Hariri, como todos los demás tinglados de su especie, es una cortina de humo para ocultar a los verdaderos autores del crimen.

Inmediatamente después del asesinato de Hariri se puso en marcha la maquinaria propagandística en el mundo entero para culpar a Bashar Al-Assad (1), lo cual demuestra que la guerra contra Siria se preparó bastante antes de la Primavera Árabe y que nada se dejó a la improvisación.

Junto con Bashar Al-Assad, la propaganda no ha dejado de referirse a Irán y a Hezbollah que, como siempre en este tipo de asuntos, van en el mismo equipaje.

En una entrada anterior ya tuvimos ocasión de presentar a la familia Hariri (2), conocido caballo de Troya de Arabia saudí en Líbano y opositora al gobierno de Siria que en el momento del atentado ocupaba Líbano y que a raíz del mismo anuncia inmediatamente su retirada.

La investigación sobre el asesinato, iniciada por el fiscal alemán Detlev Mehlis, ha quedado en ridículo en múltiples ocasiones, consecuencia inevitable de seguir una pista amañada para imputar el crimen al gobierno de Damasco, a Irán y a Hezbollah.

El fiscal del Líbano Said Mirza mantuvo en la cárcel durante más de tres años a varias personas acusadas de participar en el atentado, para dejarlas finalmente en libertad sin ninguna clase de cargos inculpatorios.

Si se examinan los puestos que los detenidos ocupaban en el Estado, es claro que la represión sirvió para depurar los aparatos de seguridad, poniendo al frente de los mismos a sujetos leales al imperialismo, a Estados Unidos y a Arabia saudí.

Para incriminar a Siria el primer informe del fiscal del Tribunal de la ONU se apoya sobre chapuzas, como la que cometió al entrevistarse con el general Jamil Al-Sayyed, jefe de la Seguridad General libanesa, pocos meses después del atentado: “Hariri ha sido asesinado por los sirios. O Usted encuentra una víctima, o la víctima será Usted mismo”, le amenazó.

El fiscal alemán estaba ligado a los servicios secretos alemanes y estadounidenses y su nombramiento tenía por objeto ocultar a los verdaderos autores del crimen. Se creía muy listo, pero el general libanés le ganó por la mano grabando la entrevista y llevándola a la prensa.

Los testigos eran anónimos. Uno de ellos, Hussam Taher Hussam, reconoció que había declarado en falso a cambio de una cantidad de dinero que le entregó el hijo de Hariri.

A otro testigo, Mohamed Zuheir Siddiq, el fiscal alemán le presenta como una pieza clave del servicio secreto sirio en Líbano, hasta que se demostró que era el chófer de un general sirio y que estaba perseguido por malversación de fondos.

Al chófer le detienen en Francia en 2005, pero para evitar que el montaje se venga abajo, no conceden su extradición a Líbano.

En 2008 el ministro francés de Asuntos Exteriores Bernard Kouchner riza el rizo del vodevil y dice que han “perdido” al testigo (3).

En 2010 Nasrallah, máximo dirigente de Hezbollah, acusa a Israel del atentado contra Hariri y afirma su desconfianza hacia la investigación de la ONU.

Por su parte, la revista rusa Odnako implica a Alemania en el atentado (4). El fiscal nombrado por la ONU hubiera debido investigar en su propio país tanto como en Líbano.

Al mismo tiempo el periodista francés Thierry Meyssan anuncia que la explosión que mató a Hariri procedió de un pequeño misil cargado con uranio empobrecido lanzado desde un dron fabricado por Alemania (5).

En 2011 el ministro libanés de Interior Marwan Charbel da los nombres de los cuatro militantes de Hezbollah a los que acusa de cometer el asesinato, entre ellos el de Badreddin.

El 16 de enero de 2014 comienza el juicio en rebeldía contra los cuatro en la ciudad holandesa de La Haya.

La farsa aún no ha terminado. En febrero de este año el testigo número 45, Ghaleb Al-Chamaa, amigo de Hariri revela que el fallecido le pagaba 67.000 dólares mensuales a Rostom Ghazaleh, jefe de la inteligencia siria en Líbano en el momento del atentado.

¿Mató a la mano que le estaba dando de comer?

(1) La ONU es juez y parte de la guerra imperialista contra Siria: https://movimientopoliticoderesistencia.blogspot.com.es/2016/02/la-onu-es-juez-y-parte-de-la-guerra.html
(2) La caída de la Casa Hariri: https://movimientopoliticoderesistencia.blogspot.com.es/2016/02/la-caida-de-la-casa-hariri.html
(3) http://www.marianne.net/ASSASSINAT-D-HARIRI-LA-FRANCE-A-PERDU-UN-TEMOIN_a87241.html
(4) http://www.almanar.com.lb/NewsSite/NewsDetails.aspx
(5) http://www.voltairenet.org/article167550.html

Una realidad penitenciaria a golpe de telediario

[…] En 1975 había 8.440 personas presas en España mientras que en 2015 hay 61.614 y proporcionalmente hemos pasado de 23 a 133 personas presas por cada 100.000 habitantes, según la Red de Organizaciones Sociales del Entorno Penitenciario (ROSEP).

El 76 por ciento de los delitos que se cometen son contra el patrimonio. Es decir, 3 de cada 4. Los delitos violentos representan una parte muy inferior del total, la mitad de la tasa europea.

El incremento de la población penitenciaria en España desde 1987 no se basa en el incremento de la criminalidad. Este activismo regulador demuestra que el Código Penal se ha modificado «en caliente», desde criterios sensacionalistas y necesidades electorales. En sus 20 años de historia el Código Penal ha sufrido más de 30 reformas, la mayoría de ellas han aumentado la duración de las penas, han extendido las conductas sancionables y han dificultado la aplicación de medidas alternativas reinsertadoras.

Siendo uno de los países de Europa occidental (UE-15) donde se comenten menos delitos, somos el tercer país con mayor proporción de población penitenciaria. El análisis de los tiempos de condena nos apunta en el mismo sentido ya que nos sitúa muy por encima de la media europea: un 154 por ciento por encima del promedio europeo.

Para que el hurto sea condenado con pena de prisión de hasta 18 meses el valor de lo sustraído ha de ser superior a 400 euros, en cambio, para que defraudar a Hacienda sea considerado delito hace falta defraudar más de 120.000 euros […]

Hemos pasado de un 25 por ciento de libertades condicionales en 1996 a un 16 por ciento en el año 2014, cuando está demostrado que las personas que pasan el último periodo de su condena en régimen abierto y en libertad condicional tienden a reincidir menos que aquellas personas que son directamente excarceladas. Las concesiones de tercer son la respuesta más adecuada para determinados tipos de delitos que no suponen un riesgo para la sociedad. Además, las personas que acaban su condena en esta modalidad reinciden mucho menos.

Además, la justicia no parece ser igual para todos: un 60  por ciento de las personas encarceladas en España lo están por delitos de mediana gravedad, hurtos, robos y venta de drogas que reciben penas privativas de libertad más elevadas que antes del Código Penal de 1995. En estos días por desgracia son noticia los delitos por evasión fiscal, corrupción de políticos, de empresarios, delincuencia de bánksters que muestran las diversas varas de medir.

Para que el hurto sea condenado con pena de prisión de hasta 18 meses el valor de lo sustraído ha de ser superior a 400 euros, en cambio, para que defraudar a Hacienda sea considerado delito hace falta defraudar más de 120.000 euros, y además si se paga la deuda, se retiran los cargos, algo que no sucede si el que roba un pantalón de una tienda lo devuelve […]

Fuente: http://www.revistafusion.com/201604283394/Firmas/J.-C.-Garcia-Fajardo/una-realidad-penitenciaria-a-golpe-de-telediario.htm

El universo y la biodiversidad

Darío Herchhoren

Continuando con lo expuesto sobre la biodiversidad, considero de especial necesidad explicar las leyes de la física y la química que rigen el funcionamiento del universo.

Para ello es necesario entender lo que significa el infinito. Todos aquellos que recibieron educación religiosa judeo cristiana fueron enseñados que el universo y la tierra que habitamos fue un acto de creación de un dios que nunca vieron ni verán. En la antigua mitología griega, no existe un creador, sino que hay diversos dioses, y por lo tanto no existen problemas para captar la idea de infinito.

En cambio en las religiones judeo cristianas, todo ha tenido un principio desde la nada, y todo es obra de un creador. Por lo tanto, lo que se introduce es la idea de finitud. Los antiguos pitagóricos y el propio Pitágoras, que son los creadores de la aritmética moderna, ya introducen la idea de infinito, y lo simbolizan con un ocho acostado.

Toda esta introducción nos sirve para explicar que el universo ha existido siempre, no tiene un principio ni un fin, y está en continua transformación y expansión. La mejora de los medios de investigación y los modernos telescopios que permiten explorar las distintas galaxias hasta las que están a años luz de la tierra corroboran esta afirmación.

Ahora bien; para explicar el por qué del universo es necesario hacer un símil, con un gigantesco juego de imanes, donde los distintos cuerpos celestes se atraen y se rechazan a la vez, manteniendo por ello un equilibrio que permite que el universo sea un todo armónico y que aplicando el axioma de Louis Lavoissier, hace que todo se transforme y nada se pierda.

En el universo sólo existen energía y materia, y ambas están en constante transformación y cambio. Si observamos el cielo en un noche oscura y sin nubes, veremos millones de estrellas, que son millones de soles, que pueden ser el centro de un sistema parecido al solar y con planetas parecidos a los de este sistema. Por ello, sería una necedad considerar que la tierra, es el único planeta habitado del universo. Aceptar eso significaría aceptar la teoría religiosa de la creación del género humano.

Pues bien; esto mismo pasa con lo que llamamos biodiversidad. El reino animal, no permanece quieto y también está en permanente cambio. Los grandes saurios han desaparecido, y ello ha dado lugar a la aparición de otros animales tanto sobre la tierra como en el agua. La fauna marina y terrestre se han ido transformando, y junto con la desaparición de algunas especies han aparecido otras.

Decía Marx, que la naturaleza odia el vacío. Y por ello cuando una especie desaparece aparece otra en su lugar. Veamos la evolución de las especies tanto animales como vegetales, y lo que tendremos ante nuestros ojos será algo sorprendente. Por ejemplo el caballo evolucionó desde un animal pequeño del tamaño de un perro hasta los hipariones que son los caballos primitivos hasta los caballos actuales que son animales de gran talla.

Para entender tanto el universo como la biodiversidad debemos echar mano de la dialéctica y sobre todo del materialismo dialéctico. Todo está en transformación y cambio, y todo es un proceso permanente de extinción y aparición.

Al-Qaeda quiere llevar la ‘Primavera Árabe’ hasta el final en Siria

Con ocasión del quinto aniversario de la muerte -supuesta- de Bin Laden, su sucesor Ayman Al-Zawahiri ha difundido un mensaje a través de internet.

El discurso no es tan largo como en otras ocasiones, apenas 10 minutos, para tratar casi exclusivamente sobre Siria, donde Al-Qaeda tiene como filial al Frente Al-Nosra, aliado a otros grupos yihadistas.

Al sur de Alepo Al-Nosra está llevando a cabo con gran éxito una ofensiva y en los últimos días se ha apoderado de Jan Tuman, causando importantes pérdidas a las fuerzas iraníes que combaten junto al ejército regular.

El objetivo del Frente Al-Nosra es imponer un califato islámico en Siria. Para Al-Zawahiri el “Levante” es la esperanza actual de la comunidad de los creyentes porque es “la única revolución popular de las Primaveras Árabes”. Es la que ha seguido el “buen camino”, de la prédica y la yihad para imponer “la sharia”.

En su discurso el sucesor de Bin Laden califica a los miembros del Califato Islámico de renegados y extremistas.

Al mismo tiempo llama a la unidad de los muyahidines del Cham (Levante, Siria), imprescindible para liberar a Siria de los rusos y los cruzados occidentales.

Este llamamiento podría indicar posibles divergencias en la dirección de Al-Qaeda en Siria, una parte de la cual sería partidaria de declarar inmediatamente el califato islámico en las regiones liberadas. Por el contrario, otra parte quiere esperar a la caída del gobierno de Bashar Al-Assad.

Hamza, el hijo de Bin Laden, también difundió un comunicado por internet llamando a la unidad: “La nación islámica se debe concentrar en la yigad en Siria y en la unificación allá de las filas muyahidines”.

Para el hijo de Bin Laden, Siria también es un objetivo prioritario porque es el campo de batalla para lograr la liberación de Jerusalén. “La vía para liberar Palestina es hoy más corta gracias a la revolución en Siria”, dice en su mensaje de audio.

La policía griega le hace un escrache a Syriza

El jueves de la semana pasada los sindicatos mayoritarios de Grecia convocaron una huelga general de 48 horas contra los recortes del gobierno de Tsipras.

Durante la misma un piquete de policías, guardacostas y bomberos griegos irrumpieron en la sede de Syriza en Atenas y ocuparon durante varias horas la entrada en protesta contra la reforma de pensiones y fiscal que se votaba en el Parlamento al día siguiente.

Tras dos horas salieron de la sede del partido y siguieron su protesta frente al edificio. “La reforma que se debate en el Parlamento elimina las pensiones para las viudas de policías que cayeron en acto de servicio”, dijo uno de ellos a un medio local.

Los representantes de los policías de las fuerzas de orden se pusieron en contacto con el ministro de Trabajo, Yorgos Katrúgalos, y con el ministro de Protección ciudadana, Nikos Toskas, quienes les ofrecieron garantías sobre la conservación de las pensiones de viudedad.

La portavoz de Syriza, Rania Svigu, dijo algo que no tiene desperdicio: “Los sindicalistas irrumpieron en la sede del partido y se quedaron durante dos horas. Se trata de un acto inadmisible. La presencia de fuerzas de policía en la sede de un partido de izquierdas recuerda periodos que nuestra democracia ha dejado atrás”.

A pesar de las protestas populares y las huelgas el gobierno de Syriza sigue haciendo lo que le mandaron los bancos europeos en el tercer rescate griego firmado a mediados del pasado año. Ha reducido las pensiones y ha aumentado los impuestos para rebajar el déficit en otros 5.400 millones de euros anuales.

En Grecia los policías, los guardacostas y los bomberos tienen derecho a afiliarse a un sindicato e incluso a manifestarse de uniforme, pero no tienen derecho hacer huelga.

La Tierra está reverdeciendo gracias al CO2

Una investigación publicada por la revista “Nature Climate Change” titulada “Greening the Earth and its drivers” (El reverdecimiento de la Tierra y sus motores) supone un golpe para la tesis de la progresiva desertificación del planeta. Según sus autores, lo que se está produciendo es el fenómeno contrario: un aumento de la superficie de follaje, al menos en el 25 y el 50 por ciento de las áreas vegetales de la Tierra.

El estudio añade otro golpe adicional a otra teoría muy en boga: en un 70 por ciento el reverdecimiento es debido a la fertilización con el CO2 atmosférico.

Un equipo internacional de 32 científicos pertenecientes a 24 instituciones pertenecientes a ocho países diferentes ha llevado a cabo esta investigación, que utiliza los datos proporcionados desde hace 33 años por los instrumentos Modis y AVHRR instalados en los satélites de Estados Unidos que orbitan la Tierra.

Uno de los dirigentes de la investigación, Zaichun Zhu, de la Universidad de Pekín, asegura que el reverdecimiento puede cambiar el ciclo del agua y el carbono del sistema climático.

Aunque en palabras de Ranga Myeni, de la Universidad de Boston, el reverdecimiento está frenando el cambio climático, se siente en la necesidad de explayarse ampliamente en que sus conclusiones no afectan a las tópicos convencionales sobre el calentamiento, la subida de los niveles oceánicos, el derretimiento de los los hielos, la acidificación, la pérdida de hielo del Ártico, ni las prediciones sobre el aumento de violentas tormentas tropicales.

Lo mismo ha tenido que decir Philippe Ciais, miembro del IPCC y del Laboratorio del clima y ciencias ambientales de Gif-sur-Yvette: el aumento del CO2 “no es beneficioso”.

A pesar de esas rocambolescas explicaciones, que nadie les ha pedido, las conclusiones del estudio no dejan lugar a dudas. Hace años que la FAO viene constatando que el ritmo de desforestación se ha frenado en todos los países del mundo, excepto Brasil e Indonesia, y el reverdecimiento es más importante de lo que creían los científicos.

La relación directa entre temperatura y CO2 fue descubierta en 1896 por el gran científico sueco Svante Arrhenius. Sin embargo, no es el CO2 el principal gas de efecto invernadero, sino el vapor de agua, responsable del 60 por ciento del referido efecto.

En España la NASA, a través del GISS, el Instituto Goddard de Estudios Espaciales, toma las temperaturas de 20 estaciones meteorológicas, de las que únicamente cuatro están en el medio rural. De ellas sólo la de Navacerrada cuenta con un registro histórico suficientemente amplio, que no muestra ningún aumento de la temperatura a lo largo de casi un siglo:

(*) http://www.nature.com/nclimate/journal/vaop/ncurrent/full/nclimate3004.html,
http://www.researchgate.net/publication/301598223_Greening_of_the_Earth_and_its_drivers

El dinero en la época del imperialismo

La “financiarización” es el último grito; está en la boca de todos los comentaristas del mundo. Las noticias relacionadas con el dólar, el oro y las finanzas ocupan un lugar cada vez más importante, poniendo de manifiesto -ineludiblemente- que sus redactores no saben lo que es el dinero, ni tampoco -desde luego- el papel que juega en la época imperialista.

Si -como decía Marx- las mercancías son un fetiche, el dinero lo es por partida doble, una especie de reliquia venerada dentro de un santuario a la que todos quieren ver y nadie ha tenido nunca entre sus manos.

La mayor parte de los economistas burgueses, incluidos los “marxistas”, sostienen que la teoría monetaria de Marx está desfasada, entre otros motivos porque se sostiene sobre una moneda convertible, que ha desaparecido de todo el mundo hace más de un siglo.

Sin embargo, la no convertibilidad de las monedas ya existía a mediados del siglo XIX y Marx se refirió a esa situación en varias ocasiones (1) porque ya era bastante frecuente entonces. No le prestó demasiada importancia porque, además, no cambia sustancialmente su teoría del dinero.

Pero lo más importante es que las noticias confusas que ahora empezamos a leer confirman las previsiones de Marx, demostrando que lejos que quedarse anticuadas, son de plena actualidad.

La actual “fibre del oro” lo que demuestra es que la moneda no es sólo un medio de intercambio sino, además, un medio de atesoramiento. Los Estados, los bancos centrales y los grandes capitalistas no forman sus reservas de valor en rupias, ni en dinares, ni en ningún tipo de papeles, sino en oro, fundamentalmente.

Ese es el motivo de que la cotización del oro se haya multiplicado exponencialmente desde que en 1971 Estados Unidos declaró la inconvertibilidad del dólar, pasando de 35 dólares la onza a los 2.000 dólares que va a alcanzar dentro de muy poco tiempo.

Cada uno de los Estados del mundo puede promulgar todas las leyes que le quepan en su boletín oficial declarando la inconvertibilidad de su moneda. Las verdaderas leyes son las del capitalismo y éstas dicen lo contrario de las otras: que el dinero tira hacia el oro como la cabra tira hacia el monte.

Los economistas también pueden largar lo que les venga en gana sobre el dinero de plástico, los bitcoin y la posibilidad de emitir papel moneda en cantidades ilimitadas con una fotocopiadora. Es absolutamente falso. La burguesía monopolista lo sabe bien y por eso no llena sus cajas fuertes con papeles, ni con pagarés, ni con rupias.

Cuando llenan sus cofres con dinero “de verdad”, los burgueses ponen de manifiesto que no es cierto que sólo sea un “intermediario” o medio de circulación, sino que se convierte en un fin en sí mismo, como escribió Marx, un símbolo de la codicia capitalista porque “todo se puede comprar con dinero”.

Ante la evidencia, cuando no les queda otro remedio, los economistas reconocen algo que no está en sus teorías más en boga: que el oro es un “valor de refugio”. Sin embargo, no estoy seguro de que -ni siquiera entonces- sean conscientes de lo que dicen, a saber, que el dinero tiene un valor intrínseco y que por eso los capitalistas se refugian en él.

Ahora mismo todos los capitalistas -y las potencias capitalistas- corren hacia ese refugio y no hacia los papeles, el plástico o los bitcoin. Se ha desatado una nueva “fiebre del oro”. Pero los economistas deberían explicar dos cosas que no son obvias:

a) por qué motivo se ha desatado este fenómeno, es decir, el vínculo entre la crisis capitalista y la “fibre del oro”, que en lo sucesivo seguirá creciendo

b) por qué la huida es hacia el oro precisamente, cuya cotización se seguirá multiplicando

Los hechos demuestran que todas y cada una de las teorías que suelen impartir los economistas sobre el dinero son erróneas. Entre ellas cabe destacar, sin embargo, un olvido importante: el de que el dinero sólo funciona “en toda su plenitud” como dinero mundial.

Con el tiempo, la llegada del imperialismo ha reforzado la importancia del dinero mundial, que no depende de ningún país, ni siquiera de Estados Unidos, ni de instituciones como el Fondo Monetario Internacional. Como cualquier otro país, Estados Unidos no impone las leyes monetarias sino que las leyes monetarias se imponen a todos los países capitalistas, incluido Estados Unidos.

En el dinero mundial convergen todas las fantasías de los economistas, especialmente la de la inconvertibilidad de las monedas locales, que asocia el dinero con alguna ley o reglamento dictado por un Estado y no con otros factores, como la balanza de pagos, la deuda exterior o las exportaciones de capital, entre otros.

En el comercio internacional el dinero se tiene que convertir, más temprano que tarde, en su forma originaria de dinero “metálico”, que es lo que está ocurriendo ahora mismo.

El dinero mundial es indisociable, tanto del oro como del imperialismo, que desde 1945 es tanto como decir de Estados Unidos, Bretton Woods, el Fondo Monetario Internacional y el dólar, muestras obvias del alcance de su hegemonía internacional, de la que sólo se libraron los países del antiguo bloque socialista.

No es de extrañar que desde 1945 los incautos economistas escriban que el oro es “un bien escaso”. Es escaso el que circula porque es gigantesco el que se atesora, un fenómeno parecido al de la concentración de capital, de la que también habló Marx. A medida que Estados Unidos acaparó casi todo el oro del mundo capitalista, puso al dólar en su lugar y, a través del Fondo Monetario Internacional, expandió el crédito internacional.

Los economistas creyeron que Bretton Woods era tan eterno como el mismo capitalismo y Estados Unidos inundó el mundo de dólares y el Fondo de créditos, creando una burbuja sobre otra, inflación, deuda y despilfarro público. Pero si en 1945 el dólar aún era convertible, en 1971 dejó de serlo, lo cual fue una declaración de quiebra por parte de Estados Unidos, es decir, por la potencia hegemónica del capitalismo.

En el imperialismo la deuda no sólo es un problema serio para el Tercer Mundo sino, sobre todo, para las grandes potencias hegemónicas, como Estados Unidos, que son países en quiebra, con gigantescas deudas que nunca van a poder pagar, por lo que el mundo está dirigido por quienes están en bancarrota.

Los economistas son los primeros que se creen sus propias fantasías. En el dinero no ven otra cosa que papeles, deudas o plástico, y tras ellas a quienes lo emiten. Pero finalmente las deudas, incluidos los dólares, hay que pagarlas, porque se contraen con ese fin, y eso hay que hacerlo “en metálico”, si se puede, por lo que el dinero vuelve a su punto de partida. Deja de ser sólo un signo y quiere adquirir su significado.

En la actualidad el análisis del dinero no es más que otra manera de analizar el imperialismo, el papel hegemónico que Estados Unidos ostenta en su seno y el intento de otras potencias, como China y Rusia, de escapar a la misma, para lo cual están recurriendo al oro, que es una manera de huir del dólar y de la quiebra del sistema financiero del imperialismo.

La actuación de Rusia y China hoy es parecida a la que trató de imponer Francia a comienzos de los años sesenta. En aquellos tiempos las Facultades de Economía aún no estaban abducidas por completo por la bazofia teórica procedente de Estados Unidos. Aún había referencias de otros economistas, como el francés Jacques Rueff, inspirador de la política económica de De Gaulle.

Al calor de la declaración de quiebra de 1971, Rueff escribió un libro titulado “El pecado monetario de occidente” del que ya nadie se acuerda (2). Como si quisiera reivindicar a Marx, en su obra reclamaba la vuelta a la convertibilidad de la moneda, es decir, hacer lo mismo que están haciendo ahora Rusia y China.

Para Rueff el capitalismo debía dar marcha atrás, volver a sus mejores tiempos. Para Rusia y China se trata sólo de huir de sus más perniciosos efectos. No es de extrañar que Rueff acabara su libro con una cita de… Lenin.

(1) Carlos Marx, El capital. Crítica de la economía política, tomo I, México, 1973, pgs.83 y stes.
(2) Jacques Rueff, El pecado montetario de occidente, Barcelona, 1971

—http://www.marcha.org.ar/dinero-la-epoca-del-imperialismo/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies