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La red Gülen: un Estado paralelo de la CIA en el interior del Estado turco

Las conclusiones sobre el fallido golpe del 15 de julio en Turquía no cambian ni un ápice si de lo “exterior” pasamos a lo “interior” e incluso a lo “más interior”, que no puede ser otra cosa que eso que Erdogan y los suyos han llamado el “Estado paralelo” y que, como todo lo que dice Erdogan, es mentira, otro montaje y otra excusa para reprimir más y mejor. Antes del golpe Erdogan tenía un serio problema para reprimir, ya que carecía de excusas y se las ha tenido que inventar. ¿Cómo se las ha apañado hasta ahora para matar, detener y torturar?, ¿qué excusas necesitó antes y qué excusas necesita ahora?

El “Estado paralelo” es otro asunto que es imprescindible guardar en la recámara porque es el caballo de Troya que tenían los imperialistas en Turquía y porque es tan islamista, por lo menos, como el propio Erdogan, es decir, que llegamos a la conclusión de que por todas partes aparecen islamistas e islamistas, incluso enfrentados, por lo que de nuevo los esquemas se nos caen al suelo:

a) el golpe no es sólo un choque de los laicos kemalistas con los islamistas haciendo bloque en torno al AKP
b) el golpe no tiene que ver con ninguna ideología, ni siquiera con el islamismo

En Turquía no hay uno sino varios “Estados paralelos”, uno de los cuales es Hizmet, el movimiento islamista de Fetullah Gülen que durante un tiempo fue aliado de Erdogan. La gota que colmó el vaso de Gülen fue el asalto de Erdogan contra el diario Zaman, uno de los más influyentes del país, dirigido por las huestes de Gülen (“hermanos” se llaman entre ellos), que los portavoces mediáticos del imperialismo presentaron como una de las típicas afrentas de Erdogan a la libertad de expresión, a sus enemigos políticos, como consecuencia de su personalidad dictatorial, etc.

No fue ese el motivo. El ataque contra Zaman no fue consecuencia de sus ataques a Erdogan, a su gobierno o a su política. Los periódicos más importantes de Turquía (Milliyet, Hurriyet) han mostrado su oposición al gobierno y no han sido atacados. El asalto a Zaman fue consecuencia de una denuncia sobre la corrupción financiera de la red Gülen. ¿O acaso es Erdogan el único corrupto que hay en Turquía?, ¿los demás están limpios?

Si en occidente la prensa imperialista presentó las cosas de otra manera es porque ya había hecho su apuesta por Gülen en contra de Erdogan. Éste es un personaje “autoritario”, un político, mientras que el otro es un intelectual, un pensador autor de varios libros filosóficos, pedagogo e islamista “moderado”, del mismo calibre que los “moderados” que en Siria combaten con las armas en la mano.

Gülen es un multimillonario cuya red desborda las fronteras de Turquía, extendiéndose a regiones tan golosas para el imperialismo, como Kazajistán y otras de Asia central que tienen fronteras con China y Rusia. La prensa es sólo es uno de los instrumentos de la red que, además, cuenta con editoriales y escuelas: 4.000 en Turquía y 500 en otros países.

A este “Estado paralelo” inexistente se le ha llamado de muchas maneras y se han puesto varios ejemplos para explicar su funcionamiento. Hay quien lo califica de secta, otros lo comparan con la Cienciología, otros con la masonería y otros con el Opus Dei para explicar la sumisión de sus fieles a la organización.

Oficialmente es apolítico, tan apolítico como el propio Opus Dei por lo menos, aunque sus tentáculos están en todos los aparatos del Estado, en los partidos políticos, en la prensa y en numerosas asociaciones de todo tipo. Especialmente están presentes en la policía, en el aparato judicial y en la administración civil, un respaldo que inicialmente el AKP aprovechó para asentarse en el gobierno y hacer frente al poderoso ejército kemalista.

Conocedores del importante papel que ejercía, la red Gülen quiso aprovechar la privilegiada situación para medrar, imponiendo condiciones cada vez más exigentes para seguir sosteniendo al AKP. De ahí la acusación de ser un “Estado paralelo” que les lanzaron sus enemigos políticos, cuyo propósito era el contrario: reducir la dependencia de Hizmet y cortarles las alas.

Al tiempo que Erdogan privilegiaba la educación privada, presentó una ley en el Parlamento para cerrar las de la red Gülen, un contrasentido al que Hizmet respondió con una labor de zapa, difundiendo grabaciones telefónicas de dirigentes del AKP registradas ilegalmente gracias a sus tentáculos dentro de la policía. Algunas de ellas eran aún más serias, ya que interceptaban conversaciones militares sujetas a la ley de secretos del Estado.

La suerte de la red estaba echada. Se abrió una investigación judicial y se produjeron detenciones entre las altas esferas políticas. Desde entonces, las sucesivas investigaciones no han hecho más que detapar el alcance de la red, los tentáculos e influencias en los aparatos del Estado, con revelaciones procedentes de antiguos miembros y arrepentidos, convenientemente aireadas por la prensa turca.

En 2006 un antiguo dirigente de la policía, Adil Serdar Sacan, dijo que Hizmet había llegdo a acaparar el 80 por ciento de los cargos de dirección de las fuerzas represivas. Si a alguien eso le parece una exageración no tiene más que leer uno de los cables enviados a Washington en 2009 por el embajador en Ankara, James Jeffrey (1).

Lo que en principio fue para Erdogan un apoyo a finales de 2013 se convirtió en su contrario, en una carga, en la dependencia de una red que se escapaba a su control y que, por momentos, se volvía en su contra. Es lo que ocurrió con las fugas de información que empezaron a aparecer en los medios y la apertura por la policía y los jueces de juicios por corrupción que pusieron al gobierno del AKP contra las cuerdas.

Pero en Turquía no sólo Erdogan era un corrupto, por lo que los unos empezaron a airear los trapos sucios de los otros, de los gülenistas y eso ya no les hizo ninguna gracia, por lo que quienes clamaban por la libertad de expresión empezaron a perseguir a los periodistas que denunciaban los chanchullos financieros de la red Gülen.

Al periodista Nedim Sener le detuvieron por denunciar las conexiones de Gülen y los suyos y en 2011 también detuvieron a otro periodista, Ahmet Sik, cuando estaba a punto de publicar un libro, titulado “El ejército del imán” sobre el asalto de la red Gulen a la dirección de la policía turca, un caso que no tuvo tanto eco mediático como otros. Aún está en la cárcel y lo más significativo es el empeño de la fiscalía por apoderarse de todos los ejemplares de la obra que el autor hubiera puesto en circulación, para que no quede ni rastro.

Hay un aspecto importante en ese libro que concierne al Caso Ergenekon que envenena la vida política turca desde hace varios años, otra demostración de las contradicciones internas que corroen los aparatos del Estado. Se pueden poner cuantos ejemplos sean necesarios, como la famosa intercepción en enero de 2014 de un camión del servicio secreto (MIT) en la frontera con Siria transportando armamento para los yihadistas. El incidente fue provocado por magistrados y policías de la red Gülen, quienes los grabaron en vídeo para difundir por todo el mundo la implicación de Turquía en la guerra de Siria.

Fue otra prueba de la capacidad del “Estado paralelo” para poner en jaque al gobierno turco ante el mundo entero, e incluso para desbaratar una operación secreta de la inteligencia militar.

La intervención de Gülen en el reciente golpe de Estado no es la primera, ya que también estuvo presente en los de 1980 y 1997, tramados contra gobiernos que no eran islamistas precisamente pero en los que concurre siempre la misma circunstancia: la de trabajar por encargo de la CIA, la bisagra que de lo “interno” nos vuelve a llevar a lo “externo”.

Tampoco es algo exclusivo de Turquía: en Asia central las escuelas de Hizmet se han utilizado en 130 ocasiones -nada menos- para llevar a cabo operaciones encubiertas de la CIA, especialmente en Kirguistán y Uzbekistán (2).

Menos mal que el “Estado paralelo” de Gülen no existe. Nos sentimos aliviados.

(1) http://www.turquieeuropeenne.eu/5319-le-monde-obscur-du-mouvement-islamiste-de-fethullah-gulen-2nde-partie.html
(2) http://www.opendemocracy.net/osman-softic/what-is-fethullah-gülen’s-real-mission

Atentado de Niza: ¿radicalización exprés o todo por la pasta?

El matarife de Niza, Mohamed Bouhlel Lahouaiej, era un humilde camionero que en los últimos días de su vida nadaba en la abundancia según ha revelado su hermano pequeño, Jaber Bouhlel, en declaraciones al diario británico Daily Mail (1). Antes de morir envió 240.000 dinares a su familia en Túnez, el equivalente a 100.000 euros.

Sin embargo, el presidente Hollande y su valido Valls prefirieron repetir el mantra que tienen preparado de antemano para estos casos: el islam, radicalización que, en este caso, resultó ser muy rápida. ¿Por qué? Ya nadie pregunta esas cosas, ni por qué, ni cómo, ni cuándo. Cuando se trata de matanzas el islam es más rentable que el dinero, que nunca ha radicalizado a nadie.

Ahora la pregunta es quién puso el dinero. La prensa francesa dice que en sus cuentas el saldo no llegaba a los 200 euros y que había vendido su coche.

La familia manifiesta su perplejidad: no se había puesto en contacto con ellos desde hacía cuatro años y, de repente, les envía una fortuna, alquila un camión de 19 toneladas, compra un arma… Para alquilar un camión hay que depositar una fianza que no está al alcance de cualquier y se paga con tarjeta de crédito.

El contrato de alquiler se extiende a nombre del fiador y se paga de la misma manera, mediante tarjeta de crédito. Cada día, el alquiler de un camión cuesta uos 200 euros. Para ello hay que tener un certificado de empadronamiento… Hay toda una tratamitación que ocupa bastante más tiempo que la radicalización exprés.

Cuando alguien se radicaliza, todo lo demás no importa, incluidos los demás, las otras personas, los familiares, las futuras víctimas… todo se lleva a cabo en el nombre de dios, que es lo importante, dice la periodista Estelle Nken en la cadena de televisión MamaAfrica (2), añadiendo que por contar este tipo de cosas a Allain Jules le han censurado su perfil de Facebook.

Afortunadamente en las redes sociales también hay grandes monopolios que velan para que nadie nos engañe. Debemos estarles agradecidos.

(1) http://www.dailymail.co.uk/news/article-3693227/Brother-reveals-violent-drug-crazed-ISIS-soldier-Mohamed-Lahouaiej-Bouhlel-smuggled-84-000-family-Tunisia-DAYS-murdering-84-Nice.html

(2) http://www.mamafrika.tv/blog/exclusif-attentat-de-nice-le-terroriste-ne-sest-pas-radicalise-il-a-ete-paye-pou

El cementerio de los traidores

No puede haber nada peor que ningún cementerio quiera dar sepultura a un difunto. Es lo que está ocurriendo en Ankara, según una noticia que publica el diario turco Hurriyet: nadie quiere que sus difuntos reposen junto a los golpistas fallecidos y, por lo tanto, ningún cementerio quiere acoger los cadáveres.

De ahí que el alcalde de Estambul, Kadir Topbaş, esté buscando un terreno para construir un nuevo cementerio, que ya tiene nombre: el cementerio de los traidores, que albergará a quienes murieron en el golpe de Estado y, en su caso, a aquellos a los que se les aplique la pena capital.

No habrá descanso, ni eterno ni temporal, para tales restos que ni siquiera han podido disfrutar de un funeral religioso.

Por cierto, ya que hablamos de traiciones… Wikileaks acaba de publicar la primera parte de una serie de 300.000 correos electrónicos internos del AKP, el partido islamista que dirige Erdogan, que están fechados de 2010 hasta una semana antes del golpe.

En un comunicado Wikileaks dice que la fuente de dichos mensajes no está conectada, de ninguna manera, a quienes están detrás de la tentativa de golpe de Estado en Turquía, o a un partido rival o al Estado.

Wikileaks calcula que antes de terminar el año podrá publicar los documentos, aunque cambiará la fecha de la difusión en función de la represión del gobierno sobre quienes están acusados de participar en el golpe.

Los correos que se han publicado versan sobre asuntos de interés público, dejando al margen aspectos organizativos internos, según dice Wikileaks en su comunicado.

Antes de la publicación Wikileaks sufrió un ciberataque, posiblemente para tratar de impedirlo, aunque afirman que no conocen el origen del mismo. No obstante, apuntan hacia “una facción del poder del Estado turco o sus aliados. Venceremos y publicaremos”, concluyen.

Allá donde las masacres se cometen cada día

El sábado explotó una bomba en Kabul, la capital de Afganistán, muriendo 80 personas y dejando a otras 231 heridas. A pesar de que el atentado ha sido reivindicado por el Califato Islámico, no ha habido comunicados de protesta, minutos de silencio, ni siquiera noticias, ni fotos, ni primeras planas… Nada.

De ninguna de las maneras la acción se puede calificar de indiscriminada. Lo mismo que el atentado de Bagdad unos días antes, en Kabul el objetivo fueron los chiítas, llamados “hazara” en Afganistán.

Desde que en 2009 empezaron los recuentos de crímenes en Afganistán, el primer semestre de este año ha batido un récord con 5.166 víctimas civiles, según cifras oficiales de la Unama, la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán. ¿Qué hubiera ocurrido si ese número de víctimas se hubieran producido en Francia?

La estadística es más dramática si tenemos en cuenta detalles, como que un tercio de los muertos eran niños. ¿Qué hubiera ocurrido si hubiéramos visto en las noticias de la televisión a los niños franceses destrozados por las bombas?

Este año el número de víctimas ha subido un 4 por ciento con respecto al semestre anterior. Desde 2009 se han producido 64.000 víctimas civiles, una cifra que deja al margen a los muertos y heridos como consecuencia de la guerra, si es que para la ONU existe alguna diferencia entre una guerra y el reguero cotidiano de atentados, que no es más que otra guerra.

La ONU acusa a los talibanes y al Califato Islámico del 60 por ciento de los atentados, pero falta una buena parte de atentados, que imputa a las “fuerzas gubernamentales”, cuyos crímenes han aumentado un 47 por ciento con respecto al año anterior.

Hay que retener el dato: con la excusa de la guerra contra el terrorismo, en 2001 Estados Unidos invadió y destruyó Afganistán para poner en el gobierno a una banda de terroristas. Lo mismo que en Irak, en Libia y en todos los lugares a los que llegan los imperialistas, lo que siembran es terror y nada más que terror.

¿Que podemos esperar del imperialismo? Una especie muy concreta de terrorismo: el terrorismo de Estado. Si Ustedes quieren acabar con el terrorismo, ¿qué creen que deben hacer?

La noche de los cuchillos largos de Erdogan

Juan Manuel Olarieta

Como cualquier otra ciencia, el materialismo histórico dispone de un elenco de conceptos que expresan la realidad que tratan de explicar, uno de los cuales es el de “contradicción principal” que, como la vida misma, afirma que en todo proceso, por complejo que sea, hay determinados aspectos, y a veces uno solo, que explican todos los demás. Son como el meollo de la cuestión, el tronco de la merluza, que dicen los cocineros.

A su vez, en toda contradicción hay dos partes, como en la lucha de clases están la burguesía y el proletariado, de las que una de ellas tiene un peso superior a la otra, es decir, que es dominante y, por lo tanto, tiene una mayor capacidad para influir sobre los acontecimientos que la otra.

Si en un análisis cualquiera los aspectos más importantes del fenómeno ni se mencionan siquiera, como en el golpe de Estado de Turquía, estamos ante una chapuza. Es lo que está ocurriendo con esas exposiciones que se lamentan de la represión que a partir de ahora va a desencadenar el gobierno de Erdogan, que lleva la preocupación hacia un problema interior en el que el protagonismo descansa sobre los kurdos y, secundariamente, sobre los revolucionarios turcos.

Este tipo de planteamientos están desenfocados, por lo que no pueden resolver la marea que, en efecto, se les viene encima pero que en nada es diferente de la que ya tenían con anterioridad. Los revolucionarios turcos han sido masacrados desde la misma fundación del Estado kemalista hace 100 años, una de cuyas primeras matanzas fue la de los dirigentes del Partido Comunista de Turquía, que fueron exterminados implacablemente en el Mar Negro cuando regresaban de la URSS.

Ante una situación así los revolucionarios turcos se pueden seguir lamentando indefinidamente o pueden esforzarse por entender lo que está ocurriendo en su país y aprovechar la nueva situación para avanzar. Desde luego que jamás podrán hacerlo si su línea política no asimila el cambio en la correlación de fuerzas, por lo que su capacidad para hacer frente a esta “noche de los cuchillos largos” que se les viene encina será irrelevante.

Es absolutamente inaudito que en casi ninguno de los comentarios que se están difundiendo acerca del golpe de Estado del pasado 15 de julio se mencione lo más obvio, a saber, aspectos tales como los cinco años de guerra de Siria, como si Turquía hubiera sido ajena a la misma.

Es igualmente insólito que, en plena guerra en Oriente Medio, muy pocos de ellos aludan a las bases de la OTAN en Turquía, por lo que no sólo se rebaja su importancia estratégica sino que están encubriendo de una manera sistemática los verdaderos acontecimientos, algo en lo que no sólo participan los propios medios de propaganda de la OTAN sino esos otros que se consideran como “alternativos” y que en nada se diferencian de los anteriores, con el agravante de que, además, alardean de “internacionalismo”.

La memoria es tan corta que esos analistas que no analizan nada ya no se acuerdan de que hace sólo un mes se produjo un atentado en el aeropuerto de Estambul en el que murieron más de 40 personas, que fue atribuido al Estado Islámico. Pero si Turquía estaba apadrinando a dicha organización, ¿por qué la criatura se vuelve contra su creador?, ¿también aquello fue un autoatentado?, ¿otro montaje de Erdogan?

Hay determinadas explicaciones que no quieren explicar nada. Algo está pasando en Turquía que, por lo demás, no es propio sólo de aquel país sino de todo Oriente Medio. Los autores del atentado contra el aeropuerto de Estambul fueron tres yihadistas de nacionalidad rusa que trabajaban para la CIA. Fue el primero de los avisos dirigidos por el imperialismo contra Erdogan; el intento de golpe ha sido el segundo y habrá más en lo sucesivo.

Como se ve, las circunstancias “exteriores” a un país son también “interiores” y, desde luego, son uno de los factores explicativos fundamentales de una situación que está cambiado tan rápidamente que -si tenemos los ojos abiertos- podemos leer cosas tan impensables hace sólo unas pocas horas, como un tweet de Mohamad Yavad Zarif, el ministro iraní de Asuntos Exteriores en el que expresa su apoyo a la “valiente defensa de la democracia” en Turquía contra los golpistas, justamente cuando la corriente dominante, que es imperialista, no habla de otra cosa que de la falta de democracia en Turquía.

En Oriente Medio se están formando dos bloques y, en el último minuto, Turquía ha cambiado de bando. El más fuerte de ellos es el que encabeza Estados Unidos y aliados regionales suyos, como los del Golfo. En una situación así la ocultación de los hechos en los medios “alternativos” no es fruto de un error de perspectiva sino un intento de poner a los colectivos y grupos políticos bajo el ala del bloque más fuerte, es decir, de los imperialistas.

En lo sucesivo, en la medida en que la “noche de los cuchillos largos” se va a recrudecer, especialmente en Kurdistán, la campaña también va a continuar y lo que nunca ha importado a casi nadie, las matanzas de revolucionarios turcos y kurdos, se va a poner en primer plano como muestra del carácter fascista de Erdogan y de su gobierno.

Pero si se trata de cambiar esa situación, si se trata de luchar contra el fascismo, hay que luchar también contra el imperialismo, no ponerse bajo su sombra. Se me ocurre que si la OTAN está comprometida en el golpe de Estado, hoy es el mejor momento para que los revolucionarios turcos y kurdos exijan la salida de su país de dicha alianza militar y el cierre de las bases existentes sobre su territorio. Es sólo un ejemplo.

Fuente: http://www.marcha.org.ar/la-noche-de-los-cuchillos-largos-de-erdogan/

Asesinato en Moscú: la oscura muerte de un monopolista del petróleo

Refresquemos la memoria. En octubre de 2014 un avión Falcon 50 ocupado por el máximo dirigente de la petrolera francesa Total, Christophe de Margerie, se estrella, el magnate fallece junto con la tripulación de la aeronave y parece que se ha producido otro de los muchos “accidentes aéreos” y misteriosas “desapariciones” de aviones que tanto proliferan en los últimos tiempos.

Hace unos días la fiscalía de Mocú ha reabierto el caso (1), que apesta a un atentado, otro más, cometido por la CIA contra los intereses petroleros franceses que iniciaban entonces un acercamiento hacia el gobierno de Putin, algo que es intolerable a los ojos de Washington, sobre todo si se trata de petróleo.

El Caso Margerie ilustra también, de rebote, los intereses estratégicos de Rusia. El representante de Total tomaba el avión inmediatamente después de una discreta entrevista con Putin. Ambos se conocían y Margerie no ocultaba su oposición al bloqueo que Estados Unidos trataba de imponer contra Rusia, como consecuencia de la anexión de Crimea, ni tampoco al papel del dólar en el comercio internacional del petróleo.

Para completar el cuadro hay que añadir que el Estado francés forma parte del accionariado de Total, uno de los mayores monopolios del país galo y una empresa estratégica. Además, Margerie tenía lazos familiares con Jean-Pierre Jouyet, secretario general del Presidente de la República francesa, y acceso directo con Hollande.

Entra dentro de la cábalas posibles que Margerie ejerciera de intermediario entre Hollande y Putin, una manera discreta de relacionarse, fuera de los focos, de los micrófonos y de las ruedas de prensa embarazosas.

En el momento de la entrevista entre Margerie y Putin, el Caso Mistral estaba en su apogeo. El Mistral es un portahelicópteros ruso cuya construcción estaba a punto de encomendarse a unos astilleros navales franceses, lo que tampoco era del agrado de la Casa Blanca que, en plena ofensiva para imponer el bloqueo económico sobre Rusia, intentó por todos los medios boicotear el acuerdo.

Pocas semanas más tarde, el 6 de diciembre de 2014, cuando Estados Unidos logra sacar adelante el bloqueo y forzar a sus “aliados” para que se sumaran al mismo, Hollande regresaba de Kazajistán, donde Francia, Total y GDF/Suez (hoy Engine) tienen importantes intereses petrolíferos y antes de aterrizar en París hace una escala en Moscú, donde se entrevista con Putin en el mismo aeropuerto de la capital rusa, en medio del estupor general porque el Presidente francés, por esta vez, no se escondió.

Como bien asegura el canadiense Richard Le Hir (2), en contraposición a los mantras más repetidos, los acontecimientos ponen de manifiesto que, también en Europa, la capacidad de influencia de Estados Unidos está decreciendo de manera ostensible y se ve obligado a una actuación subterránea y draconiana para tratar de impedir el acercamiento de los países europeos con Rusia.

Por su parte, añade Le Hir, Rusia intenta por todos los medios mantener sus lazos con los países europeos, aunque se encuentra situada en una posición defensiva que podría resultar dramática, una vez más, como en la Segunda Guerra Mundial, en el caso de resultar atacada de nuevo.

En este contexto, la reapertura del proceso judicial sobre la muerte de Margerie sirve a la diplomacia rusa para poner de manifiesto las medidas extremas que está adoptando Estados Unidos para tener sometidos a los países europeos y que la opción no puede ser otra que romper los vínculos de dependencia hacia Estados Unidos y mejorar las relaciones con Rusia.

Cabe esperar que se produzcan revelaciones absolutamente inesperadas, aunque la periodista francesa Muriel Boselli acaba de publicar un libro (El enigma Margerie) sobre este oscuro suceso que aclara muy pocas dudas (3). La posición de Le Hier es mucho más contundente y califica el accidente como atentado, un mensaje de Estados Unidos a Francia al más puro estilo mafioso (4).

Le Hir establece un paralelismo revelador entre el atentado contra Margerie y el atentado contra Enrico Mattei (5), el dirigente del ENI, la gran petrolera italiana nacionalizada, que también fue asesinado por los imperialistas en 1962.

(1) http://www.france24.com/fr/20160714-margerie-deces-enquete-mort-petrole-total-russie-france
(2) http://www.comite-valmy.org/spip.php?article7403
(3) Véase una avance en http://leplus.nouvelobs.com/contribution/1507292-accident-ou-attentat-j-ai-enquete-sur-la-vie-et-la-mort-de-christophe-de-margerie.html
(4) http://vigile.quebec/Un-message-des-Etats-Unis-a-la
(5) http://vigile.quebec/Un-accident-bizarre-qui-en

Turquía acusa a la Unión Europea de ‘amistad’ con los golpistas

Federica Mogherini
Una serie de países, incluyendo los europeos, abandonaron a Turquía y la dejaron sola frente al golpe de estado de la noche del 15 al 16 de Julio, afirmó el vicepresidente del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), Aktay Yasin. En una entrevista a Sputnik dijo que el partido en el poder en Turquía estaba “profundamente decepcionado” por la falta de apoyo de los países occidentales frente al golpe lanzado en el país.

“Cuando la Unión Europea se preocupa de los derechos de los golpistas, comenzamos a preguntarnos si no son ellos los que se ocultan detrás de esta historia. Turquía fue abandonada. Los enemigos del estado turco se han convertido en los amigos de Europa”, afirmó.

“Nosotros estamos decepcionados porque la primera cuestión que se nos planea es la de saber cómo vamos a tratar a los golpistas que acabamos de detener. Eso es injurioso. Eso está dirigido contra la lucha que lleva a cabo Turquía. No se trata de una agresión insignificante. Podría haber puesto a Turquía de rodillas. Y en plena guerra se nos pregunta qué vamos a hacer con el enemigo”, indicó Yasin.

Yasin afirmó que el 98 por ciento de los turcos quieren que la pena de muerte sea restablecida en el país y que el 90 por ciento de los turcos exigen la pena más severa para los golpistas. “Ellos la piden en todas las concentraciones y es la presión del pueblo la que determina nuestra decisión”.

Acusa a Europa de mostrar dos varas de medir. “En Egipto 50.000 personas están encarceladas tras el último golpe y llevan así desde hace tres años, pero su suerte no preocupa a Europa”.

Como represalia, en septiembre el Parlamento Europeo no aprobará la exención de visados a Turquía.

La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, ha manifestado que “la reacción de las autoridades turcas a la intentona golpista en el país es inaceptable, debido a que socava las libertades fundamentales democráticas”, sobre todo “en el ámbito de las universidades, medios y del sistema judicial”.

Mogherini también comentó el plan de Turquía de introducir la pena de muerte. “Dimos a entender claramente que todos los intentos de recuperar la pena de muerte harán que el ingreso de Turquía en la Unión Europea sea imposible”, afirmó.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=133846&cid=23&fromval=1

Hezbollah: del movimiento de liberación a la alianza estratégica con Irán

Matthieu Saab
Hezbollah (“Partido de Dios”) se creó en junio de 1982 con el apoyo financiero y militar de Irán, y su objetivo principal fue oponerse al ejército israelí que había invadido Líbano ese mismo año. Hezbollah era considerado en la época un movimiento islamo-nacionalista, con el comportamiento de cualquier ejército de liberación nacional. La orientación de Hezbollah tras la retirada israelí en 2000 tiene muchas inflexiones. Se implica en la vida política y económica de Líbano (algo que ya había comenzado a hacer desde el fin de la guerra civil en 1990), en la vida constitucional (desde 2008 Hezbollah se ha beneficiado a menudo de un derecho de veto efectivo en el seno del gobierno libanés) y en la defensa nacional libanesa (es el único movimiento militar libanés aparte del ejército nacional). Con el principio de la guerra civil en Siria se produce un cambio, que permite al Partido de Dios convertirse en un poder regional que interviene militarmente en Siria, en Yemen y en Irak, con el apoyo de su aliado iraní.

La legitimidad de Hezbollah en Líbano se apoya en la lucha contra el ejército israelí, presente en el sur del país desde el 15 de marzo de 1978. Tras más de dos décadas de ocupación, el ejército israelí se retira sin condiciones del Líbano en mayo de 2000.

Esta primera victoria de una potencia militar árabe frente el Estado hebreo desde 1948 reposa sobre la particular ideología de Hezbollah, lo que se llama entre los musulmanes chiítas la yihad defensiva, y que refleja todas las formas de resistencia aplicadas por los musulmanes contra una opresión, exterior o interior. La idea del martirio es inseparable de la concepción de la yihad defensiva. El islam chiíta eleva al mártir al rango de intermediario entre el héroe y el santo, en lo cual se asemeja al martirio cristiano. Esta idea de trueque de la vida terrenal por la del más allá, evocada en el Corán, ha servido de fundamento a la legitimación teológica de las operaciones kamikazes de Hezbollah contra la presencia israelí, que llevaron a la retirada incondicional del Estado de Israel del Líbano.

La legitimidad conseguida por Hezbollah le permitió conservar el armamento tras la retirada israelí, en tanto que todas las milicias que operaron en el Líbano entre 1975 y 1990 fueron disueltas. Hay que insistir en el hecho de que es Hezbollah, y no el ejército libanés, el que venció al ejército israelí.

En el aspecto político, y desde el fin de la guerra civil en 1990, Hezbollah ha debido tener en cuenta la estrategia del primer ministro sunita Rafic Hariri, cuya ambición era reconstruir el Líbano en lo económico, transformando sus estructuras para hacer un Estado moderno. Hariri también deseaba cuestionar la presencia siria en Líbano, continua desde 1976.

El ejército sirio es un aliado estratégico de Hezbollah, lo que provoca un conflicto entre el Partido de Dios y el primer ministro libanés, conflicto que alcanzó su máximo con el asesinato de Hariri en febrero de 2005. Se puso en marcha un Tribunal Especial para el Líbano por parte de la ONU, a fin de efectuar una investigación sobre el crimen y, en el marco de esa encuesta, algunos miembros de Hezbollah resultaron inculpados. Hezbollah rechazó colaborar con el Tribunal.

El 12 de julio de 2006, Hezbollah provocó al Estado hebreo, secuestrando a dos soldados israelíes en la frontera. Siguió un conflicto armado, durante el cual Hezbollah plantó cara al Tsahal, el ejército israelí, durante más de un mes. La legitimidad de Hezbollah quedó reforzada en el Líbano y en los países árabes, y su popularidad le permitió escapar a las acusaciones planteadas por el Tribunal Especial, quitando a este último toda legitimidad. En este contexto, el 11 de noviembre de 2006 Hezbollah pidió a sus ministros (chiítas) poner fin a su participación en el gobierno libanés de Fuad Siniora, que se disponía a poner en marcha un dispositivo marcando las prerrogativas del Tribunal Especial.

Esas medidas se efectúan pese a la oposición de Hezbollah. En signo de protesta, el Partido de Dios organiza una ocupación que paraliza el centro de Beirut, y pide la formación de un nuevo gobierno de Unión Nacional a fin de oponerse a las decisiones del Tribunal Especial. Esta inestabilidad institucional desemboca en un conflicto entre las fuerzas del 14 de marzo, que reclaman la continuación de la investigación del Tribunal Especial y que representan el eje estadounidense-saudi en el Líbano, y las fuerzas del 8 de marzo, que reúnen a los partidarios de Hezbollah. En mayo de 2008, ese conflicto lleva a la decisión de los miembros del gobierno aliados a las fuerzas del 14 de marzo, de desmantelar la red telefónica privada de Hezbollah que funciona de forma paralela a la red pública.

Estimando que se ha franqueado una línea roja con esta decisión ministerial, Hezbollah ocupa militarmente Beirut-oeste, feudo de las fuerzas del 14 de marzo, representadas principalmente por el Movimiento del Futuro, dirigido por el hijo del difunto Rafic Hariri, Saad. La ocupación de Beirut-oeste impide a las fuerzas del 14 de marzo (principalmente sunitas y cristianos) proceder al desmantelamiento de la red telefónica privada del partido chiíta.

Estos sucesos tienen una importancia crucial en la evolución del Líbano ya que, por primera vez, el partido chiíta se opone de forma militar a otras fuerzas libanesas mientras que hasta entonces siempre había insistido en el hecho de que su combate estaba dirigido únicamente contra Israel. El conflicto entre las fuerzas del 14 de marzo y las del 8 encuentra una salida gracias a la mediación qatarí que permite la formación de un nuevo gobierno de Unión Nacional el 11 de julio de 2008, en el que Hezbollah tiene derecho de veto sobre todas las decisiones que tome el gobierno. El temor del Partido de Dios de ver su infraestructura militar en el Líbano desmantelada se disipa.

El gobierno de Unión Nacional se ve debilitado debido a este derecho de veto. Continúa dirigiendo el país sin tomar decisiones importantes, a las que se opondría Hezbollah. En estas condiciones, en enero de 2011 Hezbollah pide a sus ministros abandonar el gobierno, convirtiendo de golpe el gabinete ministerial en inconstitucional, porque la representación chiíta no está asegurada. Esa situación conduce a la parálisis del gobierno que deseaba implantar una nueva ley electoral (para las elecciones legislativas), y elegir un nuevo jefe del Estado. Es el fin del gobierno de Unión Nacional.

Se constituyó un nuevo gobierno, a fin de resolver los asuntos corrientes, haciendo imposible la instauración de la nueva ley electoral, llevando al Parlamento a auto prorrogar su mandato. En estas condiciones, la elección de un nuevo jefe del Estado se hizo igualmente imposible. Además, las fuerzas del 14 de marzo se vieron debilitadas a causa de una serie de atentados contra sus dirigentes, llevando a la parálisis de ese movimiento hasta 2013. Esa parálisis es también debida a la falta de unidad de las fuerzas del 14 de marzo y a su alineamiento sistemático con las posturas de Arabia Saudita y los Estados Unidos, alineamiento que influye sobre todo en su oposición respecto a Hezbollah e Irán.

Diez años después de la muerte de Rafic Hariri, Hezbollah ha conseguido bloquear las instituciones libanesas y debilitar notablemente a sus rivales políticos.

La intervención de Hezbollah en Siria

En 2013 Hezbollah decide participar en la guerra civil siria a fin de proteger al régimen alauita (una emanación del chiísmo), socio privilegiado de Irán, principal apoyo financiero y militar de Hezbollah. El Partido de Dios niega a sus adversarios políticos el derecho de cuestionar su legitimidad, incluyendo su intervención en Siria. Tanto más cuanto que este partido sigue siendo percibido en Líbano como el protector de la comunidad chiíta, temerosa de la expansión del Estado Islámico en Siria y en Irak […] Tres años más tarde, en abril de 2016, Hezbollah, Al-Qaeda y el Estado Islámico controlan gran parte del territorio sirio e intervienen militarmente a gran escala. Es más, Hezbollah se refuerza en Siria sin perder el control de la situación en el Líbano. Estratégica y regionalmente, esto lleva a pensar que la situación está evolucionando a favor de Irán.

La intervención de Hezbollah permite a Bashar al Assad recuperar la ciudad Al Qusair el 8 de junio de 2013, tras ocupar la ciudad de Homs y asegurar en el sur el control de Damasco después de ocupar Alepo en 2015. Las ganancias territoriales de Hezbollah en Siria le permiten tener acceso y control de aquellas zonas de las que depende su aprovisionamiento militar. Tácticamente, Hezbollah refuerza su presencia en Siria y adquiere experiencia en un campo de batalla extranjero y en guerra contra una insurrección militar.

Además de Siria, controlando la situación en el Líbano, el partido chiíta libanés está presente en dos campos de batalla regionales: en Irak y en Yemen, países en los que desea implantarse a largo plazo. Desde setiembre de 2015, Hezbollah cuenta con el apoyo de Rusia. La cobertura aérea asegurada por Rusia ha sido crucial en la batalla de Palmira (marzo de 2016) y en los combates alrededor de Alepo, dos campos de operaciones que han necesitado la intervención terrestre de Hezbollah. En un principio, el Partido de Dios se había comprometido en Siria en la protección del presidente Assad. Actualmente, las tropas de Hezbollah reemplazan a las tropas de Assad en algunas zonas en donde son débiles, aumentan su influencia, se hacen más autónomas e intervienen tranquilamente en Siria.

La intervención militar de Hezbollah en la guerra de Siria ha provocado un desplazamiento de su doctrina. En su origen, Hezbollah se presentaba como un movimiento islamista (y no chiíta), cuya vocación era combatir a Occidente y más concretamente el Estado judío. Interviniendo en Siria, Hezbollah acentúa su orientación chiíta a expensas de su imagen islamista y se convierte en un actor confesional, algo que siempre había rechazado en el pasado.

En el Líbano, esta situación no conviene a los sunitas, que critican abiertamente el régimen de Bashar al Assad, que masacra a los sunitas opuestos al régimen baasista. Los sunitas libaneses (y una parte de los cristianos) rechazan a Hezbollah una vez admirado por su combate contra Israel, por la protección social proporcionada a los libaneses y la (relativa) ausencia de corrupción en su funcionamiento. Al final, los sunitas (y algunos cristianos) rechazan violentamente tanto al Estado Islámico como a Hezbollah. Miembros de esa misma comunidad sunita en el Líbano son yihadistas ligados al Estado Islámico, al Frente Al-Nusra y a Al-Qaeda en Siria. En noviembre de 2015, los partidarios del Estado Islámico cometieron atentados suicidas en una región controlada por Hezbollah, provocando la muerte de más de cuatro personas, de los cuales tres eran ciudadanos líbano-estadounidenses.

Acuerdos nucleares entre las grandes potencias e Irán

En julio de 2015 se concluyó un acuerdo entre Irán y las grandes potencias a fin de limitar las capacidades nucleares iraníes. Tras ese acuerdo una cuestión se hace esencial: saber cómo van a evolucionar las relaciones entre los chiítas iraníes y los libaneses. Todos los indicios llevan a creer que esta alianza se va a reforzar. Si los dirigentes iraníes y libaneses han concretado muchas veces que el acuerdo firmado no trata más que sobre el tema nuclear, según un portavoz de Hezbollah la relación entre las dos partes es similar a que existe “entre un padre y un hijo”. “Todo éxito iraní se traduce en una alianza reforzada con Hezbollah y en una consolidación de la estrategia política y religiosa iraní, fundamentada en la ‘velayat e-faqih’ [el gobierno de los juristas]”

Según Hussam Mattar, analista libanés cercano a Hezbollah, “en Irán el Estado está al servicio de la revolución, y Hezbollah está en el corazón de la revolución”. Mattar insiste en el hecho de que la alianza entre las dos partes es una “combinación de la resistencia ideológica antiisraelí con la ideología religiosa chiíta”, mientras que “en la relación entre Irán y Siria, la resistencia ideológica antiisraelí juega el papel esencial”.

En estas condiciones es probable que el levantamiento de las sanciones tomadas contra el aliado iraní permita a este último aumentar su ayuda a Hezbollah. Es una ventana estratégica y económica para Irán. Tanto más cuanto que, tras el declive de la relación entre Irán y Hamas y el hundimiento del Estado sirio, Hezbollah constituye una de las bazas maestras de Irán en el mundo árabe. Irán continúa ayudando al régimen del presidente Assad en Siria, mantiene una amplia representación clandestina en Irak y establece sólidas relaciones con los hutíes de Yemen.

Hezbollah encuentra en su aliado iraní un apoyo seguro. El Partido de  Dios consulta de forma regular al guía supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, para consejos ideológicos y estratégicos. Desde un punto de vista militar los oficiales iraníes y principalmente los Guardianes de la Revolución apoyan a Hezbollah y toman parte en operaciones militares conjuntas con el Partido de Dios, principalmente en Siria.

Más allá de orientaciones estratégicas, Hezbollah ha recibido de Irán misiles tierra-aire que podría emplear en caso de conflicto en el sur de Líbano. La asistencia financiera de Irán varía, según las circunstancias y los objetivos, entre los 60 y los 200 millones de dólares anuales. Hezbollah utiliza estos fondos para pagar a sus combatientes y desarrollar un sistema de seguridad social de gran calidad en el Líbano. Millares de combatientes chiítas libaneses se entrenan regularmente en Irán. En términos de inteligencia, las redes de Hezbollah y de Irán están imbricadas y hay operaciones conjuntas entre oficiales libaneses e iraníes.

Fuente: http://www.lesclesdumoyenorient.com/Le-Hezbollah-en-pleine-mutation-d-un-mouvement-de-liberation-nationale-a-une.html

Novísimo periodismo (drama en un acto)

Bianchi

(Estamos en una redacción de un canal de televisión cualquiera, total, son casi todos igual a la hora de “informar”. O desinformar…)

– ¿Ha habido algún atentado últimamente? (es el Director quién pregunta a los tribuletes). Estamos a punto de cerrar la edición y no tenemos qué llevarnos a la boca.

– Pues de momento no hay nada (habla un plumilla, quizá becario con pretensiones), pero con estos yihadistas ya se sabe, lo mismo ahora se han autoinmolado algunos matando tropecientas víctimas, sin contar los heridos.

– Inmolado, se dice “inmolado”, ignorante, decir “autoinmolarse” es como decir que uno se suicida dos veces, que no sabéis ni escribir, ¿es que no leéis nuestro Libro de Estilo?

– ¿Lo tenemos?

– Bueno, ¡qué más da! El que paga, manda, ese es el Libro de Estilo, pero, ostia, mira, mira (está viendo la pantalla), imágenes de un atentado, presunto, hablemos con rigor, que somos el “mundo libre”, y nosotros sus portavoces y portacoces, amplia la imagen, Morales, a ver si se ve sangre, sudor y lágrimas, y muertos, y ambulancias, y sirenas, y ruido y desorden, caos, caos, caos…

– ¿Informaremos de quién ha sido o quién reivindica?

-¡Qué más da! Pareces nuevo, así no harás carrera, chaval. En principio, yihadistas que luego se suicidan, o un zumbao como el (pen)último en Munich, eso dicen, ahora “patologizan” al majara de turno, lo que importa ahora son las imágenes, ¿las tenemos?

– Sí, alguna, pero no sabemos quién las provee y menos con qué intención.

– ¡Qué cojones importa! Todos sabemos que han sido moromierdas. ¿Se ve gente despavorida y aterrorizada corriendo como pollo sin cabeza? ¿Sí? Pues pásalas. Que parezca como un hormiguero que das una patada y salen las hormigas -los humanos- como locos al sálvese quién pueda. Y lo siguiente es dar imágenes de policías que velan por nuestra seguridad ciudadana, porque somos ciudadanos, y a su Jefe-Comisario dando instrucciones a la población de que no salga de sus casas ni para tirar la bolsa de basura y esperen a que les digamos cuándo pueden ya salir a comprar el periódico que les informará de todo lo sabido y no sabido pero nunca por saber.

– Estamos en ello.

– Bien, joven, a continuación, necesitamos algún testigo en el lugar del crimen, o sea, de los hechos, y, a poder ser, que hable español, eso que nos ahorramos traduciendo, y si es español, mejor, ¿dónde no hay un español por esos mundos de diós? Y que ponga cara -y voz- angustiada, y si es mujer, que dé grititos histéricos, ellas son así…

– (el becario se subleva): ¡fascista, cabrón!

– Sí, hombre, sí, lo que quieras, ¡pero haz lo que te ordeno! Esto es como los veranos ayunos de noticias. Antes los rellenábamos con la aparición de un OVNI en tomar por culo, y, agotado este filón, pues se ponen imágenes de los típicos incendios veraniegos en algún monte o bosque de California -que amenace viviendas de ricachones- o inundaciones en China o en el sudeste asiático, tifones, simunes, esas cosas… Good news, no news, ¿Y cuántos muertos dices que ha habido? ¿Doce? Pocos, son muy pocos, más, tiene que haber más, eso impresiona, y mete miedo al personal, y ahora haz una encuesta (que parezca natural, improvisada, lo mismo puedes ser tú el encuestado) donde se quejen de la falta de seguridad, que el Gobierno tome medidas, que saque al Ejército a la calle como los franceses, pero, por dios, ¡qué hagan algo, por la gloria de mis hijos! Bien, bien, así, así, ponlo también en el Telediario de las nueve de la noche. Miedo, inseguridad, canguelo, acojono, hay que transmitir eso hasta que inventemos otra pandemia como el Ébola del que ya nadie se acuerda, la chusma es muy olvidadiza y hay que recordarles quién les protege y… ¡ay, yamadao, ostia, las pastillas, a ver, tú, chaval, esas que están encima de la mesa, sí, esas, cagondiós, a ver si la espicho y me pierdo esta exclusiva, perdón, scoop.

El papel de Arabia saudí y Emiratos Árabes Unidos en el golpe de Estado turco

El antiguo emir de Qatar (1995-2013), Hamad bin Jalifa al Zani, ha criticado a Arabia Saudí y ha acusado al ministro de Exteriores saudí, Adel Yubeir, de estar implicado en el golpe de Estado en Turquía.

Según el sitio Middle East Panorama, el antiguo emir de Qatar declaró su solidaridad con Ankara y condenó a los golpistas. También expresó su apoyo al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.

Según el antiguo emir, Estados Unidos y otro país occidental, que no nombró, estuvieron detrás del golpe de Estado en Turquía. Hamad bin Jalifa al Zanni condenó a continuación al ministro saudí de Exteriores por lo que considera como colaboración con estos países para organizar el golpe en Turquía. También criticó a los medios saudíes y emiratíes por haber apoyado a los golpistas.

Por su parte, el tuitero Muytahid, del que se cree que es miembro de la familia real o alguien con buenas conexiones con ella, ha afirmado que en Arabia saudí altos responsables fueron informados por dirigentes de Emiratos Árabes Unidos del golpe de Turquía bastante tiempo antes de que éste tuviera lugar.

Muytahid dijo en su página de Twitter que los dirigentes de Emiratos Árabes Unidos habían jugado un papel en el golpe y que las agencias de inteligencia turcas eran conscientes de esta implicación. Añadió que los dirigentes de Emiratos Árabes Unidos habían alertado a los saudíes sobre el golpe que iba a tener lugar.

“El segundo príncipe heredero saudí y ministro de Defensa, Mohammad bin Salman, fue informado del golpe militar en en Turquía”, dijo Muytahid. “Debido a la estrecha amistad entre Bin Salman y el príncipe heredero de Abu Dhabi y vicecomandante de las Fuerzas Armadas de Emiratos Árabes Unidos, Mohammad bin Zayed bin Sultan al Nahyan, el primero fue informado de la inminencia del golpe”.

Bin Salman ha estado intentando convencer a los turcos de que no hagan público el papel de Emiratos Árabes Unidos en el golpe y les ha ofrecido dinero a cambio.

Emiratos Árabes Unidos pasan por ser uno de los principales detractores del movimiento de los Hermanos Musulmanes, al que Erdogan se adhiere.

Por otro lado, Haizam al Maleb, presidente del Comité Legal de la Coalición Nacional Siria (un grupo opositor), subrayó que algunos estados árabes estuvieron implicados en el golpe. “El golpe fue el resultado de los intentos de algunos países árabes de golpear al Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Turquía, que tiene tendencias islamistas”, dijo Maleh al sitio Al Nashrah.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/adetails.php?eid=133549&cid=23&fromval=1

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