El 20 de marzo de 2000 el periódico The Independent informaba de que la nieve desaparecería de nuestras vidas. La noticia no se la habían inventado los redactores sino David Viner, un seudocientífico de la Universidad de East Anglia (1), el oráculo de la climatología moderna.
Este invierno ha vuelto desmentir ese tipo de profecías en el hemisferio norte. Una ola de frío extremo azota gran parte de Estados Unidos. Las bajas temperaturas ya se han cobrado 31 vidas. Un hombre fue encontrado en medio de la nieve inconsciente, con una pala en la mano (2).
Las gélidas temperaturas, combinadas con la nieve y el hielo, han hecho que los viajes sean peligrosos y han aumentado el riesgo de accidentes. Se cree que las muertes reportadas están relacionadas, según la información disponible, con diversas situaciones que van desde la hipotermia hasta incidentes en carreteras que se han vuelto intransitables.
El frío extremo está afectando zonas densamente pobladas, exponiendo a una gran parte de la población a riesgos inmediatos, especialmente a los más vulnerables. Los servicios de emergencia se han movilizado para ayudar a los residentes, especialmente en zonas donde el acceso a la atención médica y la calefacción se ha vuelto más difíciles.
El impacto en las infraestructuras es considerable. Anoche casi 600.000 hogares seguían sin electricidad anoche, consecuencia directa del mal tiempo. Las líneas eléctricas dañadas por las heladas, la nieve o la caída de árboles provocaron cortes generalizados, dejando a muchos hogares en el frío y la oscuridad.
Los cortes de electricidad complican aún más la vida cotidiana de las personas que ya se enfrentan a temperaturas muy bajas. Sin calefacción ni iluminación, algunos hogares se encuentran en situaciones precarias, lo que aumenta los riesgos para la salud y la seguridad. Los equipos técnicos están trabajando para restablecer el suministro eléctrico, pero las condiciones meteorológicas están haciendo que las intervenciones sean largas y, en ocasiones, peligrosas.
Gran parte de la mitad norte de Estados Unidos verá temperaturas que están “continuamente bajo cero hasta el 1 de febrero”. Ayer el termómetro alcanzó registros mínimos récord en todo el sur, acompañados durante el fin de semana de tormentas invernales y muchas viviendas sin electricidad.
(1) https://www.worldoil.com/company-news/2022/3/14/cgg-appoints-david-viner-as-head-of-environmental-science/
(2) https://www.straitstimes.com/world/united-states/extreme-cold-grips-millions-as-us-digs-out-of-deadly-snowstorm