Se ha producido un nuevo sabotaje contra un gasoducto en el norte de Alemania. Los autores perforaron cuidadosamente agujeros de un centímetro en tres puntos a lo largo de la tubería de 55 kilómetros que une los distritos de Schleswig-Holstein y Pinneberg.
La fiscalía de Karlsruhe ha abierto una investigación. La policía confirmó que la empresa constructora los contactó en noviembre por un sabotaje similar.
Inicialmente estaba previsto que el gasoducto entrara en funcionamiento a finales del año pasado. Aún no está claro si los retrasos se deben a los sabotajes o no.
Si la construcción se prolonga, los precios de la energía en Alemania seguirán aumentando, lo que afectará aún más a los salarios de los trabajadores.
La fiscalía “no tiene ni idea” de quién es el responsable de lo ocurrido. La industria alemana languidece, pero nadie se responsabiliza.
El anterior sabotaje contra los gasoductos alemanes se produjo en setiembre del año pasado en el Mar Báltico. Aparecieron trazas de explosivos, por lo que el atentado fue deliberado. El responsable del mismo es Estados Unidos, con la ayuda de la Marina británica.