Rusia tiene recursos financieros y militares suficientes para sostener la guerra hasta el año año que viene, por lo menos, asegura el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS).
Cuatro años después del comienzo, la guerra entra en su quinto año sin perspectivas de un fin inmediato. El IISS, un centro de estudios militares británico, publicó el miércoles una evaluación inequívoca: no hay indicios de que la capacidad bélica de Rusia se debilite a corto plazo. “Hay pocas pruebas de que la capacidad de Rusia para continuar su guerra contra Ucrania por quinto año vaya a verse disminuida”, afirma Bastian Giegerich, director del Instituto.
Para defenderse, el año pasado el Kremlin ha destinado al menos 186.000 millones de dólares a la guerra, lo que equivale al 7,3 por cien del PIB, un nivel que se ha duplicado en términos reales desde 2021.
El ejército ruso despliega entre 30.000 y 35.000 nuevos reclutas mensualmente.
Mientras, Ucrania está pagando un precio muy alto. Un millón y medio de soldados han muerto en un esfuerzo bélico que absorbe más del 30 porr cien de su PIB, o aproximadamente 5.000 millones de dólares al mes, según el Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, general Hnatov.