En Al-Anbar los peshmergas obligaron a los ciudadanos a votar, según informa la cadena Al-Waght (*).
El Primer Ministro de Irak, Haidar Al-Abadi, declaró ayer que Bagdad no reconocerá el resultado de este referéndum y no debatirá al respecto. Además aseguró que el gobierno central adoptará severas medidas contra los responsables de esta votación, la cual ha sido celebrada sin aprobación global ni supervisión internacional.
Al-Abadi subrayó que el control de las zonas en disputa debe volver al Gobierno de Bagdad, ya que en estas zonas milicias kurdas están perpetrando todo tipo de crímenes contra los civiles.
Tras este referéndum, el ejército irakí inició grandes ejercicios militares con militares turcos a lo largo de la frontera común, cerca de la región del Kurdistán irakí.
Este referéndum, impulsado principalmente por el presidente del Kurdistán de Irak, Masud Barzani, se celebró pese a que el gobierno irakí lo considera inconstitucional y la comunidad internacional también lo rechaza.
Los residentes están comprando alimentos y combustible por temor al cierre de los pasos fronterizos. En la provincia de Al-Sulaimaniya se formaron largas colas en gasolineras, centros comerciales y supermercados, algo que provocó retenciones en las calles que llegan a estos centros.
Irán y Turquía han expresado su preocupación por este referéndum, argumentando que podría crear más inestabilidad en Oriente Medio. La Cancillería de Turquía ha advertido de que si el referéndum provoca amenazas a la seguridad nacional de Turquía, el gobierno de Ankara adoptará “todas las medidas” posibles contra el Kurdistán irakí.
Turquía también ha cerrado de manera unilateral la puerta fronteriza de Habur y ha empezado a permitir solo los pasos a Irak del norte desde Turquía.
(*) http://alwaght.com/es/news/111191