Además de actor típico de la escuela británica, Rickman era realizador de teatro y, entre otras piezas en 2005 trató de montar la obra “Mi nombre es Rachel Corrie”.
El guión homenajeaba a la militante asesinada por el Estado de Israel en 2003 cuando se opuso al derribo de las viviendas de los palestinos. Fue aplastada por una apisonadora del ejército israelí.
Según cuenta el periódico canadiense The Vancouver Sun, esta obra era un “poderoso golpe” contra el Estado de Israel que, como es lógico, logró censurar el estreno en los teatros de Nueva York.
En 1992 Rickman participó en la película “Ciudadano Bob Roberts”, la primera que dirigió Tim Robbins. Cuenta la historia de un fascista y cantante de folk que anuncia su candidatura al Senado de Estados Unidos por el Estado de Pennsylvania.
La campaña electoral resulta ser una trama de los servicios secretos con oscuros fines económicos, racistas y militares.

Anónimo dice:
Desconocía estos datos.Buen artículo.
16 de enero de 2016 — 11:35 am
Anónimo dice:
fuentes?
16 de enero de 2016 — 11:45 am
Anónimo dice:
No, Miguelez.
16 de enero de 2016 — 7:33 pm
Rafael Domínguez Losada dice:
¡Caramba; qué atrevido anti filo-sionistas! ¡Menos mal que estos tienen la censura para defenderse, sino… adónde iría a parar la libertad?
16 de enero de 2016 — 3:03 pm