Un tribunal de Manhattan ha condenado a tres hermanos, Tal, Oren y Alon Alexander, por delitos de pedofilia y violación. Decenas víctimas fueron drogadas y transportadas a través de las fronteras antes de ser inmovilizadas físicamente y agredidas sexualmente.
Los condenados, conocidos como “closers”, eran intermediarios en las compraventas de bienes raíces que ya aparecían en los archivos de Epstein. Financiaban las organizaciones sionistas estadounidenses y tienen vínculos directos con Jared Kushner, yerno de Trump y uno de sus principales asesores.
Tanto los hermanos como sus padres, Orly y Shlomi Alexander, han realizado contribuciones generosas a causas que apoyan a Israel y a grupos como los Amigos del ejército israelí en Estados Unidos, United Hatzalah y la Federación Judía.
En los archivos de Epstein se constata que Oren y Alon Alexander “atrajeron” a una adolescente de 16 años a una de las fiestas de Epstein en Nueva York. “Un tercer hermano, Tal, violó a una niña de 14 años llamada Katie”, se lee también en el documento.
Las conexiones de los Alexander con los Trump no son ni personales ni casuales. Se forjaron a través de importantes transacciones comerciales con inmuebles, que es el negocio de cabecera de la familia Trump.
Uno de los hermanos condenados, Oren Alexander, participó en la compra de la mansión de Indian Creek que Kushner e Ivanka Trump adquirieron en Florida tras abandonar Washington. En el mundo de los inmuebles de lujo, la intermediación es la puerta de entrada a las redes sociales de los magnates.
La relación no se limitaba a los negocios. A finales de 2020 Oren y Tal Alexander fueron invitados a una celebración judía organizada por Trump en la Casa Blanca. Las imágenes de la reunión circularon públicamente. Es importante porque las fiestas de la Casa Blanca no son meras ceremonias. Identifican a quienes formaban parte del un círculo selecto de beneficiarios del favoritismo político y el reconocimiento de clase.
Es el según vínculo de Trump con las redes criminales de la pedofilia, además de Epstein. Varias mujeres testificaron haber sido seducidas con lujos, viajes, alcohol y acceso a un estilo de vida opulento, para luego ser sometidas a coacción, agresión y trata de personas. El veredicto ha supuesto el derrumbe más espectacular para los oligarcas que alguna vez fueron aclamados como símbolos del éxito en el mercado inmobiliario.
Por ahora no hay pruebas de que Kushner estuviera implicado en los crímenes sexuales de los Alexander. Pero eso no es lo más importante. Lo que ha vuelto a aparecer son los vínculos políticos y económicos. El juicio a los hermanos Alexander no es solo un proceso criminal sino “un mapa de la élite estadounidense”, comenta Dark Box (1).
El caso también se entrelaza con una controversia más amplia sobre la manipulación de los archivos de Epstein, donde sigue imperando la censura y la impunidad por los crímenes más abyectos. Los archivos sólo se han abierto parcialmente y eso siembra el desconcierto sobre el funcionamiento real de los poderes públicos en los países occidentales, donde las fiestas, las orgías y los burdeles de lujo son tan importantes -por lo menos- como las reuniones en los despachos.
Sin embargo, hay muchos a los que no les gusta leer cotilleos, como uno del New Yor Times de 2022 que se titulaba “Cómo pasan los domingos dos agentes inmobiliarios de lujo” (2). Al año siguiente la revista Vogue se hacía eco de la boda de uno de los hermanos, Oren, con una modelo brasileña (3), como muestra la imagen que nos sirve de portada.
Kushner es un cortesano del mundo moderno que ejerce de enviado especial y negociador en representación personal y política de Trump con terceros países. Como en los tiempos del feudalismo, en su persona confluyen la influencia familiar, la riqueza inmobiliaria, el servicio a la Casa Blanca y la relevancia política internacional.
En 2019 los gemelos Alon y Oren Alexander celebraron su 30 cumpleaños en un restaurante de lujo de Tel Aviv, con una lista de invitados que incluía a la multimillonaria israelí Shari Arison, el antiguo asesor de Trump, Aaron Jordan, y otros magnates prominentes.
La velada contó con un vídeo del cineasta Alan Fiana, que documenta sus vidas desde que nacieron. Invitados de Estados Unidos, Londres y Rusia fueron alojados en hoteles de lujo de Tel Aviv, y las celebraciones de varios días incluyeron una actuación de la cantante israelí Einat Sarouf, un viaje en avión Hércules con el millonario Benny Shabtai, reuniones con altos ejecutivos y viajes en jet privado a la isla griega de Mykonos para seguir la fiesta.
El proceso contra los Alexander comenzó en 2024 con una denuncia de una de las mujeres violadas, Kate Whiteman, que no pudo comparecer en el juicio como testigo porque apareció muerta un mes antes del comienzo, naturalmente por “causas naturales”.
(1) https://the-darkbox.com/inside-the-elite-circle-dark-box-investigation-examines-jared-kushners-links-to-the-alexander-brothers/
(2) https://www.nytimes.com/2022/11/12/nyregion/tal-oren-alexander-official.html
(3) https://www.vogue.com/slideshow/kamila-hansen-and-oren-alexander-wedding