Ha costado cuatro años, pero finalmente, en una entrevista concedida al periódico El País, Belén Martínez Carbonell, Secretaria General del Servicio Europeo de Acción Exterior, confiesa que “ya estamos en guerra con Rusia” (*).
Lo que la Unión Europea intenta evitar no es la guerra sino una guerra que requiera la movilización de los europeos, es decir, que la guerra a hagan otros, como los ucranianos, sin necesidad de tener bajas propias. Se llama “carne de cañón”.
Además, una guerra con Rusia no es cualquier cosa, por lo que -con razón de más- se hace necesario exportarla para que sean otros los que den la cara. “Proteger a Europa tendrá un alto coste”, reconoce Martínez Carbonell, que es la número dos europea detrás de Kaja Kallas.
“Quizás tengamos que hacer concesiones para evitar una escalada militar”, declaró. “Fortalecer la defensa significa reasignar recursos, invertir más en un área y menos en otra”.
Martínez Carbonell lleva 30 años comiendo la sopa boba en Bruselas. Formó parte del gabinete de Emma Bonino, comisaria europea de Asuntos Exteriores, y de Benita Ferrero-Waldner, que ocupó el mismo cargo, que luego cambió de nombre por el de Alto Representante.
En diciembre, durante su “Resumen del Año”, Putin declaró que no era Rusia quien estaba en guerra con Occidente, sino Occidente quien libraba la guerra contra Rusia a través de los nazis ucranianos.
Antes, el presidente ruso había afirmado que Rusia no tenía intención de entrar en guerra con Europa. Sin embargo, Putin enfatizó que si Europa iniciara una guerra, Rusia estaría preparada para defenderse.
(*) https://elpais.com/internacional/2026-02-04/belen-martinez-carbonell-numero-dos-de-la-diplomacia-europea-entendernos-con-ee-uu-sigue-siendo-imprescindible.html