La política de no alineamiento de India ha llegado a su final

En 2023 India, Estados Unidos, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Francia, Alemania, Italia y la Unión Europea firmaron un memorando para crear un corredor entre Medio Oriente e India, un plan paraelo al de la Nueva Ruta de la Seda, con ferrocarriles, rutas marítimas y cables digitales.

El proyecto entraba en los Acuerdos de Abraham para consolidar la subsistencia de Israel, un país con el que India mantiene muy uenas relaciones. El enlace ferroviario IMEC atravesaría Haifa y el desierto del Negev, en Israel. Ahora el corredor es un fantasma. Las navieras han suspendido las escalas en los puertos israelíes.

El gobierno de Nueva Delhi, fundador del Movimiento de los No Alineados, miembro de la Organización de Cooperación de Shanghai y pilar de los Brics, ha quedado atrapado en la ratonera.

Ahora ha quedado claro que los estrechos marítimos, los corredores y los cables submarinos no sólo tienen un componente económico “neutral”. Con el respaldo estadounidense, el IMEC pasaba por Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Jordania e Israel. Por el contrario, el Corredor Internacional de Transporte Norte‑Sur (INSTC) atravesaba Irán y Asia Central, uniendo Mumbai con San Petersburgo a través del puerto de Bandar Abbas.

Durante años, India había apostado por esta ruta, invirtiendo 85 millones de dólares en el puerto iraní de Chabahar, la puerta de entrada oceánica al INSTC.

Cuando se anunció el IMEC, India cambió de criterio porque creyó que los Acuerdos de Abraham eran el futuro… hasta que a las pocas semanas estalló la Guerra de Gaza. El año pasado la Guerra de los 12 Días dio un golpe de gracia al proyecto.

Siempre a la sombra de las sanciones y los aranceles

Bajo la amenaza de los aranceles estadounidenses del 25 por cien sobre cualquier negocio con Irán, el año pasado India se retiró del proyecto portuario en Chabahar. Los directores dimitieron, el sitio web se apagó y se liquidaron los fondos. Obligados a elegir entre Irán y Estados Unidos, India optó por este último.

Con el petróleo ruso ocurrió lo mismo. En 2023 India se convirtió en el mayor comprador de crudo ruso del mundo, aprovechando grandes descuentos, a veces 40 dólares por debajo del precio de mercado. Las presiones de Estados Unidos acabaron con esas compras y las refinerías indias han perdido un gran negocio. Han comenzado a pagar los precios de mercado.

Luego llegó el petróleo iraní. En marzo las refinerías indias compraron 5 millones de barriles de crudo iraní… después de obtener una exención temporal de sanciones estadounidenses de 30 días y con una prima de 7 dólares por cada barril.

Los tiempos han cambiado. Ha llegado el fin de la política de no alineamiento de India. En 1956, durante la crisis del Canal de Suez, India se puso del lado de Egipto contra las potencias imperialistas. Cuando en marzo comenzó la guerra en Oriente Medio, la OCS aprobó un comunicado condenando la agresión, pero India se abstuvo en la votación. Lo mismo ocurrió en una reunión de los Brics.

La participación de India en el crudo ruso cayó del 40 a menos del 15 por cien a principios de este año. Las obras del puerto iraní de Chabahar se van a reanudar con la ayuda de China. Del IMEC ya nadie se acuerda.

Zakir Kibria https://open.substack.com/pub/ddgeopolitics/p/the-price-of-silence-how-indias-grand

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