La guerrilla submarina de Irán

Los portaaviones estadounidenses se mantienen alejados del Estrecho de Ormuz, entre otras razones, porque Irán ha colocado 20 submarinos de la clase Ghadir a lo largo del fondo marino.

Permanecen con sus motores apagados, invisibles para el sónar y ocultos de la vigilancia por satélite.

Los submarinos Ghadir están basados en los norcoreanos de la clase Yono. Son furtivos, ágiles y están diseñados para la guerra costera porque pueden desplazarse por aguas muy poco profundas.

Con apenas 29 metros, son pequeños y su tripulación es de sólo siete marinos. A pesar de su pequeño tamaño, el Ghadir cuenta con un armamento mortífero. En 2019 la Marina iraní probó con éxito un misil de crucero tierra-tierra Nasr-1 desde un submarino de este tipo durante un ejercicio naval.

Tiene dos tubos lanzatorpedos de 533 milímetros. Uno solo de ellos que alcance el casco de un portaaviones estadounidense sería catastrófico.

También puede disparar misiles de crucero Jask-2. Con un alcance de hasta 300 kilómetros, por lo que son capaces de alcanzar hasta el Golfo de Omán.

Cada Ghadir puede desplegar de cuatro a ocho minas navales directamente en las rutas de navegación.

Podrían atacar a los barcos estadounidenses, incluidos los portaaviones, y desaparecer sin dejar rastro. Los primeros Ghadir se entregaron a la Marina iraní en 2007.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies