A medida que la crisis interna de la OTAN explota, salen a la luz los reproches de unos contra otros. El último de ellos ha surgido de Polonia, ejerciendo de altavoz de Estados Unidos para exigir públicamente que España, Francia e Italia aumenten sus presupuestos militares para cumplir los compromisos adquiridos en la última cumbre de la OTAN en La Haya.

En declaraciones públicas, el ministro de Defensa polaco, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, criticó concretamente a los tres socios que, según él, están rezagados en el gasto militar. “Necesitamos hacer más, más rápido y con más fuerza”, declaró.

Alemania se ha unido al coro de críticas. El ministro de Asuntos Exteriores alemán, Johann Wadephul, calificó los esfuerzos franceses de insuficientes.

La ministra de Defensa francesa, Catherine Vautrin, respondió de a su colega polaco: “Francia ha duplicado su presupuesto de defensa en los últimos diez años y seguiremos haciéndolo. Estados Unidos, nuestro aliado, nos ha invitado a encargarnos de nuestra defensa […] y creo que todo esto nos anima a seguir aumentando los presupuestos de defensa de cada uno de nuestros países”.

Polonia se ha convertido en el alumno aventajado de la OTAN. Destina actualmente el 4,48 por cien de su PIB a defensa, mientras España, Francia e Italia consumen un 2 por cien aproximadamente. No obstante, en la cumbre de La Haya, los 32 miembros de la OTAN acordaron un objetivo común del 5 por cien del PIB para 2035.

En varias ocasiones Trump ha insistido en la misma crítica a los países europeos, amenazando con no defender a los que considera como “malos pagadores”. En febrero de 2024, en un mitin en Carolina del Sur, cruzó la línea: en caso de un ataque ruso, los miembros de la OTAN que no hayan cumplido con el objetivo del 5 por cien no podrán contar con el apoyo de Washington.

Apenas llegado a la Casa Blanca en 2017, Trump declaró: “Los miembros de la OTAN deben finalmente contribuir de manera justa y cumplir con sus obligaciones económicas”. Sin embargo, la bancarrota económica impide a 23 de los 28 países miembros de la OTAN llegar a los niveles exigidos de gasto militar.

Las próximas reuniones de ministros de defensa de la OTAN serán una prueba inicial para evaluar si los reproches están teniendo un impacto tangible en el gasto presupuestario.