Las empresas de Minneapolis no están de acuerdo con las redadas policiales contra los trabajadores emigrantes y, además, las continuas protestas están paralizando la producción. Tras el asesinato el sábado de Alex Pretti han firmado una carta abierta para apaciguar los ánimos.
En Minneapolis, dos trabajadores de la empresa Target, ciudadanos estadounidenses, fueron detenidos brevemente por los policías del ICE dedicadas a la caza de emigrantes. Esto indignó a la plantilla y provocó huelgas.
Los pastores de las iglesias pidieron a la empresa que se pronunciara, algo que no ha hecho hasta el asesinato de Pretti, y prohibiera a los policías del ICE que aparcaran en el estacionamiento de los centros comerciales.
A principios de enero, el grupo hotelero Hilton desalojó un hotel de Minneapolis que se había negado a aceptar reservas de policías del ICE. Un mensaje del Departamento de Seguridad Nacional acusó a la cadena Hilton de “ponerse del lado de asesinos y violadores”.
Durante el día de la manifestación del viernes, todos los comercios cerraron. El tráfico de peatones ha disminuido. Los restaurantes y tiendas permanecen con las luces apagadas.
La falta de mano de obra se empieza a notar, tanto por las deportaciones como porque los trabajadores emigrantes se esconden en sus casas. “Nuestro ya ajustado mercado laboral se enfrenta a dificultades aún mayores”, ha dicho Matt Varilek, comisionado del Departamento de Empleo y Desarrollo Económico de Minnesota, en el diario local “Star Tribune”.
“Tras los trágicos acontecimientos de ayer, pedimos una reducción inmediata de las tensiones y pedimos a los funcionarios estatales, locales y federales que trabajen juntos para encontrar soluciones reales”, dice la Cámara de Comercio de Minnesota. Más de sesenta empresas han firmado el comunicado, entre ellas UnitedHealth (seguros médicos), Target (comercio), 3M (holding), Best Buy (electrónica de consumo), US Bancorp (banco), con sede en Minnesota.
“En las últimas semanas, representantes de la patronal de Minnesota han trabajado diariamente entre bastidores con funcionarios federales, estatales y locales para encontrar soluciones concretas”, asegura el comunicado, que menciona contactos con la Casa Blanca, el vicepresidente J.D. Vance y los alcaldes de las ciudades gemelas de St. Paul y Minneapolis.
Según The Atlantic, para calmar los ánimos anoche Trump dio marcha atrás y destituyó a Gregory Bovino, máximo responsable del ICE, aunque la subsecretaria del Departamento de Interior, Tricia McLaughlin, lo ha negado.
La ciudad ya se levantó en 2020 cuando George Floyd fue asesinado por otro policía.