El martes Estados Unidos aseguró que había hundido 16 buques minadores iraníes cerca del Estrecho de Ormuz, un día después de que la inteligencia estadounidense detectara el inicio de operaciones de minado por las unidades navales de la Guardia Revolucionaria.
Los servicios de inteligencia estadounidenses detectaron indicios de colocación de minas en el estrecho de Ormuz por parte de Irán. Las pequeñas embarcaciones transportaban de dos a tres minas cada una, según la cadena CBS.
Hasta ese momento Teherán solo había desplegado una fracción de su arsenal, estimado en entre 5.000 y 6.000 dispositivos por la firma de análisis de riesgos marítimos Dryad Global, lo que representa entre el 80 por cien y el 90 por cien del arsenal aún disponible para futuros despliegues.
El tráfico marítimo ha estado prácticamente paralizado desde el 1 de marzo, cuando la Guardia Revolucionaria ordenó el cierre total del Estrecho.
El martes Trump publicó una amenaza: “Si por alguna razón se han colocado minas y no se retiran de inmediato, las consecuencias militares para Irán no tendrán precedentes”. Posteriormente, el Pentágono anunció que había eliminado 16 buques minadores iraníes cerca del Estrecho.
Teherán no ha respondido oficialmente a la acusación de minado. Un portavoz de la Guardia Revolucionaria sostuvo que las fuerzas iraníes “no permitirán la exportación de un solo litro de petróleo” a los países aliados de Estados Unidos e Israel, según la agencia de noticias Tasnim.
Una limpieza completa de minas tomaría “días, semanas o incluso meses”, según un informe del Congreso estadounidense citado por la cadena CBS. Un minado generalizado podría causar varios meses de interrupción del tráfico marítimo en el Estrecho.
No obstante, es dudoso que el desminado logre abrir el Estrecho a la navegación. Los huthíes cerraron el de Bab El Mandeb sin necesidad de colocar minas.