La manifestación, que transcurrió entre la Glorieta de América y la plaza del Ayuntamiento, ha llenado las calles en dos kilómetros con miles de ciudadanos convocados por una plataforma ciudadana llamada “Todos a una por Linares”.
Muchos de los comercios han cerrado sus puertas para acudir a la manifestación y así lo han hecho saber con carteles en los escaparates o publicándolo en las redes sociales.
Entre los participantes algunos llevaban carteles con los nombres, la edad y el lugar a donde han tenido que emigrar sus hijos: Madrid, Londres o Granada.
La manifestación se ha desarrollado entre aplausos y gritos de “Linares en lucha”, “Susana alerta, Linares despierta”, o “Rajoy escucha, Linares en lucha” y ha concluido con la lectura de un manifiesto por parte Miguel Ángel Belinchón “Belin”, grafitero profesional, pintor y escultor nacido Linares, en el que se ha pedido que se cumplan los compromisos de reindustrialización.
Ni el sindicato CCOO ni IU apoyaron la manifestación, aunque algunos, como el diputado de Podemos Diego Cañamero, estuvieron presentes, pero sólo a título personal.
Linares, segunda ciudad más importante de Jaén por el número de habitantes (menos de 60.000), ha sido hasta hace unos años centro industrial de la provincia, y muy conocida en Europa en el siglo XIX por sus minas y en el siglo XX por Santana Motor (la que fuera mayor factoría automovilística de Andalucía), que cerró en 2011 con la firma del Plan Linares Futuro.
Aunque en este Plan se prometía la llegada de nuevas empresas, la recolocación y creación de puestos de trabajo, la realidad es que Linares encabeza la lista de las ciudades con más paro de España.