La cacharrería aérea de Estados Unidos ha dado buena muestra su vulnerabilidad frente a las defensas iraníes. En sólo cinco semanas de guerra, el balance de pérdidas sufridas es de 39 aeronaves. Otras 10 resultaron dañadas en diversos grados. Sin embargo, no se ha producido nunguna batalla aérea al viejo estilo.
El recuento lo ha realizdo el medio The War Zone basándose en las fuentes disponibles (*). Lo más seguro es que el número de pérdidas sea bastante más grande.
En 39 días de guerra la fuerza aérea de Estados Unidos realizó más de 13.000 salidas, por lo que no se entiende la insistencia de los medios de intoxicación en recordar constantemente la “superioriad tecnológica” de los atacantes.
La “superioriad tecnológica” es de quienes derriban y no de quienes son derribados, una cuestión que adquiere todo su relieve cuando se tiene en cuenta que las mayores pérdidas son de la flota de drones: el 60 por cien de todas las pérdidas en combate.
Según la información más reciente de la cadena CBS, hasta 24 drones MQ-9 Reaper, aparatos de tecnolgía punta, fueron destruidos por las defensas iraníes.
Cinco cazas fueron derribados en vuelo: cuatro F-15E Strike Eagle y un A-10 Warthog. Un F-35A fue alcanzado sobre el espacio aéreo iraní, lo que supone el primer immpacto en combate conocido sufrido por un caza “de quinta generación” que presumía de ser “indetectable”.
A pesar de recurrir a las últimas tecnologías, el 20 por cien de las pérdidas se debieron a fuego amigo, incluyendo el derribo de tres F-15E sobre Kuwait, o a la destrucción deliberada de equipos para evitar su captura durante una misión de búsqueda y rescate en territorio iraní.
Algunas pérdidas serán más difíciles de asumir que otras, como la destrucción total del E-3G Sentry.
(*) https://www.twz.com/air/operation-epic-fury-u-s-aircraft-losses-visualized