El gobierno estadounidense ha obligado a los proveedores de imágenes satelitales a suspender la transmisión de sus señales sobre el Golfo Pérsico e Irán, limitando el acceso de los medios de comunicación y los analistas a la información de las zonas de conflicto y permitiendo que Rusia y China llenen este vacío.
Se ha impuesto la censura. Las imágenes satelitales, analizadas minuciosamente por usuarios de internet, observadores, cadenas de televisión e incluso las fuerzas armadas involucradas en el conflicto, ya no estarán disponibles para el público.
El sábado la empresa estadounidense Planet Labs anunció a sus clientes que acataría la solicitud del gobierno estadounidense de suspender, indefinidamente, la publicación de sus fotografías de alta resolución relacionadas con la guerra en Oriente Medio. Vantor (antes Maxar), otro importante proveedor de imágenes satelitales, ya había anunciado restricciones similares hace unas semanas.
Desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, Planet Labs ya había implementado retrasos en la publicación de sus imágenes. El 6 de marzo suspendió temporalmente la publicación de sus imágenes de los países del Golfo durante 96 horas, un período que rápidamente se extendió a 14 días.
El gobierno estadounidense solicitó a todos los proveedores de imágenes satelitales que suspendieran indefinidamente la publicación de imágenes. Planet Labs destacó que la solicitud estaba motivada “por razones de seguridad operativa”. La empresa añadió que implementaría una publicación “controlada” de imágenes.
Las imágenes satelitales son una de las pocas herramientas disponibles para los medios de comunicación para verificar ataques, evaluar daños y seguir la actividad militar en zonas de difícil acceso. Varios medios advirtieron que estas limitaciones podrían dificultar el trabajo de periodistas, investigadores y analistas independientes que documentan la guerra.
En las últimas semanas, otros proveedores de imágenes satelitales también han impuesto restricciones y demoras en el acceso a los datos de la región.
Las imágenes satelitales son uno de los medios para documentar los ataques de ambos bandos, ya que el acceso a la información sobre zonas de guerra sigue siendo limitado.
El 29 de marzo una cuenta de Facebook mostró el avión AWACS E-3 Sentry completamente destruido, con su radar arrasado, tras ser alcanzado por un dron iraní. La aeronave fue atacada cuando cuando estaba estacionada en la base aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudí, a unos 600 kilómetros de la costa iraní.
Estados Unidos no quiere mostrar las consecuencias de la respuesta iraní a sus ataques y prefiere aparentar que son “accidentes técnicos”.
Desde la imposición de la censura, la verificación de ataques a las instalaciones militares en el Golfo se ha complicado. Para realizar análisis independientes del curso de la guerra hay que acudir a las imágenes de los satélites rusos y chinos.
Las empresas chinas como MizarVision y Jingan Technology utilizan inteligencia artificial y datos abiertos para rastrear los movimientos militares en Oriente Medio, recopilando imágenes satelitales, datos de vuelo y datos de navegación.