Estados Unidos e Israel discrepan sobre la siguiente fase de la guerra de agresión contra Irán. Mientras Washington está dispuesto a declarar que ha alcanzado sus objetivos y a suavizar sus exigencias al gobierno de Teherán, Israel insiste en continuar los ataques hasta debilitarle suficientamente.
Irán ha resistido la brutal presión militar y ha conservado una parte significativa de su capacidad de defensa, lo que está obligando gradualmente a los dirigentes estadounidenses e israelíes a revisar sus expectativas. Surgen indicios de una posible reanudación del diálogo directo entre Washington y Teherán. Sin embargo, las posiciones de ambas partes siguen siendo muy divergentes.
Según Ivan Loshkarev, profesor del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, Estados Unidos exige la capitulación de los dirigentes iraníes, ya sea manteniéndose en el poder al estilo venezolano o mediante un cambio de personal que sea más sumiso al dictado de Washington.
Sin embargo, ninguno de esos escenarios es concebible en la actualidad. El gobierno iraní no da ninguna muestra de su disposiión a hacer concesiones. Ante la presión militar y la amenaza de eliminación física, no tienen nada que perder, por lo que no cabe esperar que renuncien voluntariamente al poder, ni que acepten las imposiciones estadounidenses, afirma Loshkarev.
“Parece más probable un escenario en el que Estados Unidos tome la iniciativa para reducir la tensión. El aumento del precio del combustible, el escepticismo de un sector importante de la sociedad, incluidos los republicanos, y la próxima campaña para las elecciones de mitad de mandato podrían presionar a Washington”, añade. “Si el conflicto se prolonga durante otro mes y medio, corre el riesgo de convertirse en una carga política para el gobierno [estadounidense], lo que les obligará a suavizar su postura”, destaca.
El problema es que irán resiste cuando otros han claudicado
A pesar de las decapitaciones y los considerables daños a su infraestructura, Irán conserva una importante capacidad de defensa, asegura también Grigory Lukyanov, vicedecano de la Facultad de Estudios Orientales de la universidad rusa. Incluso después de los ataques contra instalaciones militares, infraestructura y organismos de mando, Irán aún posee un arsenal considerable para continuar las hostilidades. “Teherán todavía cuenta con sistemas de misiles, así como con drones aéreos y navales capaces de atacar al enemigo y demostrar su capacidad de escalada. Esto le ha permitido a Irán desafiar las afirmaciones estadounidenses e israelíes de victoria total e influir en la agenda política y económica mundial”, afirma.
Roman Yanushevsky, director del Canal 9 israelí, cree que Trump necesita mostrar resultados rápidamente; de lo contrario, un final prematuro de los ataques permitiría a Irán proclamar la victoria, lo que podría causar estragos en la Casa Blanca. Por lo tanto, Washington debe continuar la guerra.
Mientras tanto, Israel espera debilitar a su adversario lo máximo posible y crear las condiciones para imponer cambios políticos en Irán. Según el embajador de Israel en Rusia, Oded Yosef, la operación militar continuará el tiempo que sea necesario hasta que surja una dirección política diferente en Teherán.
El Estrecho de Ormuz tardará en volver a ser el mismo
El Estrecho de Ormuz, bloqueado por el ejército iraní, ya no funcionará como antes de la agresión, advierte el presidente del Parlamento iraní, Bagher Ghalibaf, según la cadena de televisión SNN.
La ruta marítima permanecerá cerrada a los buques civiles debido a la inseguridad que impera en la región, explicó.
El día anterior, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, declaró que los buques con pabellón de países neutrales podían transitar por el Estrecho, pero solo con la autorización del mando militar iraní.
El asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hasset, afirmó que los intentos de Irán de obstaculizar las exportaciones de petróleo de los países del Golfo no habían perjudicado a la economía estadounidense. Pero si eso es cierto, ¿por que Estados Unidos es el más empeñado en abrir Ormuz al tráfico marítimo?
Ha terminado la era de las reglas de juego claras
Vladimir Sazhin, investigador principal del Centro de Estudios de Oriente Medio del Instituto de Estudios Orientales de la Academia de Ciencias de Rusia, cree que una invasión estadounidense a gran escala de Irán es imposible. “Se necesitaría un ejército masivo para invadir un país de 90 millones de habitantes con una fuerza numerosa y experimentada en combate. Una invasión de ese tipo resultaría en grandes pérdidas, y Estados Unidos es plenamente consciente de ello. Mientras tanto, es muy probable que se lleve a cabo una operación local para tomar, por ejemplo, la isla de Kharg, donde se encuentra una terminal petrolera iraní”.
El cierre del Estrecho de Ormuz ha sido una de las palancas de presión más eficaces que Irán ha ejercido sobre la economía mundial, afirmó Stanislav Lazovsky, investigador del Centro de Estudios de Oriente Medio del Instituto de Economía Mundial. “Ha terminado la era de las reglas de juego claras y estables. Irán nunca volverá a ser el mismo, y las relaciones económicas entre los actores regionales nunca volverán a ser las mismas”, asegura Lazovsky.
La continuación de las hostilidades en Oriente Medio también tendrá importantes repercusiones para el transporte marítimo comercial, siendo las economías asiáticas y europeas, principales consumidoras de energía, las más afectadas. “Los precios de las materias primas suben de forma constante. Ante el bombardeo de los depósitos y plataformas petrolíferas pertenecientes a las monarquías árabes, sus empresas han suspendido sus operaciones e invocado la cláusula de fuerza mayor, lo que reduce la oferta en los mercados energéticos mundiales y alimenta la inflación mundial”, concluyó.