Se ha cumplido el principio de que Trump siempre recula y esta noche se ha visto obligado a aceptar las propuestas iraníes. No lanzará bombas nucleares ni invadirá Iran por tierra. El Consejo Supremo de Seguridad de Irán ha anunciado un alto el fuego de dos semanas con Estados Unidos. Washington acepta la apertura de negociaciones sobre las 10 condiciones planteadas por Teherán.
“Hemos recibido una propuesta de 10 puntos de Irán, y creemos que constituye una base viable para las negociaciones. Casi todos los puntos de desacuerdo pasados se han resuelto entre Estados Unidos e Irán”, ha anunciado Trump.
Los 10 puntos incluyen un compromiso de no agresión, la eliminación de todas las sanciones directas e indirectas, el mantenimiento del control iraní sobre el Estrecho de Ormuz, la aceptación del enriquecimiento de uranio, una indemnización a Irán, la rescisión de todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y del Consejo de Gobernadores de la Organización Internacional de la Energía Atómica, la retirada de las fuerzas estadounidenses de la región y el cese de la guerra en todos los frentes, incluido el de la resistencia libanesa.
Irán se ha comprometido a abrir el Estrecho de Ormuz a largo plazo. Por su parte, Estados Unidos reconoce el derecho de Irán a imponer un peaje de dos millones de dólares por cada barco.
Las negociaciones comenzarán el viernes en Islamabad, la capital de Pakistán. El fracaso en el intento de capturar el uranio este fin de semana fue la gota que colmó el vaso. Trump no puede presentar ningún triunfo que justifique una claudicación en toda línea.
Como dice el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, es una derrota “humillante” para Estados Unidos. Teherán podría recaudar hasta 100.000 millones de dólares en un año, en forma de reparaciones de guerra, para reconstruir los sitios destruidos por la agresión estadounidense e israelí.
Los iraníes también advierten que desconfían “totalmente” de que Estados Unidos se siente a negociar de buena fe y emiten una alerta, diciendo que permanecen “con el dedo en el gatillo”.
En definitiva, Estados Unidos desató la guerra por sorpresa antes de levantarsea de la mesa de negociaciones.
Para mejorar la confianza, China va a ejercer como garante de Irán en las negociaciones con los Estados Unidos. Pekín defenderá ante Washington las condiciones que se firmen en un futuro acuerdo.
Qatar acaba de anunciar la salida de las tropas estadounidenses de su territorio con carácter inmediato, así como el desmantelamiento de las bases militares extranjeras. El gobierno declara que en el futuro su país no servirá como plataforma para atacar a terceros.
El reino albergaba la base aérea de Al Udeid, que había sido completamente arrasada por los misiles iraníes.
La oficina del Primer Ministro israelí dice que el compromiso no alcanza a Israel y los ataques en Líbano han continuado después de anunciarse el alto del fuego. Sin embargo, la Casa Blanca y Pakistán afirman lo contrario. Pakistán ha ejercido de mediador en el alto el fuego alcanzado esta noche.
Esta madrugada en todas las ciudades la población iraní ha recibido con júbilo la noticia del alto el fuego. En Teherán se han lanzado fuegos artificiales. “Si la capitulación del enemigo en el campo de batalla se traduce en un logro político definitivo en la mesa de negociaciones, celebraremos juntos esta victoria histórica monumental”, dice el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán.
Muchos iraníes se habían alineado como “escudos humanos” para salvar las instalaciones energéticas de los ataques y bombardeos. Tras el anuncio de alto el fuego, las concentraciones se transformaron en una fiesta, con cánticos y gritos de alegría.
La noticia ha impulsado al alza las bolsas asiáticas. El Nikkei y el Koski suben más del 5 por cien, mientras que el precio del barril de petróleo cayó por debajo de los 100 dólares.