Cada día el caso Epstein muestra alguna sorpresa, a pesar de que la capacidad de sorprender es cada vez menor. En realidad, no hay ninguna sorpresa: el morbo no puede ocultar que los listados de famosos que aparecen en la isla o en los vuelos privados exponen a los cuatro vientos la degeneración de las oligrquíasa occidentales, esas mismas que siempre se llenan la boca con las mejores palabras, como si fueran de su propiedad.
Especialmente los medios británicos, acostumbrados a este tipo de basura, se hacen los sorprendidos para seguir vendiendo “noticias” y haciendo caja. Además, de la Casa Real y la Cámara de los Lores, en los listados aparece la casta de caciques que gestiona los asuntos publicos.
La podredumbre es difícil de disimular, por lo que han tenido que tender la típica cortina de humo para distraer la atención con una sorpresa capaz de ponerse por encima de todas las sorpresas: los vínculos entre Epstein y Putin.
También es característico. Cuando los Papeles de Panamá también metieron a Putin en el asunto con calzador. No era exactamente Putin sino esa cohorte infinita de hombres “cercanos” al presidente ruso, o al Kremlin. Si eres ruso o vives en Rusia, lo más propbable es que seas “cercano” a Putin en alguna medida.
Es más, si Epstein era el chulo de las camarillas políticas y económicas de Occidente, también lo era de Oriente. El nombre de Putin aparece más de mil veces en una montaña de casi tres millones y medio de páginas. Es más que suficiente para concluir que “todos son iguales”.
Los últimos registros que han encontrado demuestran que Epstein tenía mucho interés en reunirse con Putin. Este objetivo se hace evidente en varios correos electrónicos en los que solicita intermediarios que, en su opinión, podrían facilitar la conexión. En lugar de contactar directamente con las autoridades rusas, el financiero optó por canales indirectos, recurriendo a figuras del ámbito diplomático e institucional europeo.
Entre estos contactos se encontraba Thorbjorn Jagland, antiguo primer ministro de Noruega y secretario general del Consejo de Europa, según la cadena Sky (*). Epstein supuestamente le pidió que explorara la posibilidad de contactar, a veces mencionando una cena privada, a veces conversaciones sobre cuestiones económicas o geopolíticas. Los mensajes revelan una clara persistencia, con seguimientos espaciados en el tiempo, pero siempre orientados al mismo objetivo: acceder a las altas esferas del Estado ruso.
Estos intentos reflejan menos una relación existente que un claro deseo de forjarla. No hay respuesta positiva ni confirmación de interés por parte de Rusia en los documentos consultados. No hay rastro alguno de un intercambio. Las menciones son referencias hechas por el propio Epstein o por terceros en intercambios internos. No hay ninguna prueba de contacto directo entre Epstein y Putin, ni una reunión, ni siquiera de un mensaje transmitido oficialmente.
El presidente ruso nunca es remitente ni destinatario de ninguna correspondencia, y no se documenta ninguna reacción suya. Los archivos tampoco muestran la participación del Kremlin en las iniciativas del financiero estadounidense.
Los intentos de contacto de Epstein con Putin fueron infructuosos, pero incluso el mero interés del proxeneta puede resultar llamativo y es más que suficiente para poner ambos nombres en el mismo titular.
Para los intoxicadores, como Político, Epstein era poco menor que un soplón del Kremlin sobre Trump (2), posiblemente porque los servicios de inteligencia rusos no sabían o no tenían nocios correctas sobre el presidente estadounidense.
Según el New York Post, “miles de mensajes crípticos vinculan a Jeffrey Epstein con Vladimir Putin […] lo que plantea una nueva teoría sobre para quién trabajaba realmente” (3).
La riada de basura ha desatado la euforia de algunos medios, como Bussines Times, que no se corta un pelo: Epstein tenía “acceso directo al Kremlin” y hay datos de las “reuniones“ y “contactos” con Putin (4).
Los cazadores de bulos, como Newtral, Maldita y demás, estarán ya al acecho para evitar que nos sigan engañando con fraudes y mentiras de este calado.
(1) https://news.sky.com/story/i-still-would-like-to-meet-putin-epsteins-unrequited-love-for-russian-leader-13502862
(2) https://www.politico.com/news/2025/11/12/jeffrey-epstein-donald-trump-russia-emails-00648919
(3) https://www.msn.com/en-us/news/world/emails-reveal-new-theory-about-whom-jeffrey-epstein-was-really-working-for/ar-AA1VuMD6
(4) https://www.btimesonline.com/articles/176583/20260202/new-epstein-records-surface-emails-citing-putin-meetings-and-russian-access.htm