El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, rechazó el lunes los llamamientos de varios políticos europeos para la creación de un ejército europeo independiente, a medida que el debate sobre la guerra se intensifica en Europa tras las tensiones relacionadas con Groenlandia y las renovadas dudas sobre el compromiso de Estados Unidos con la seguridad del continente.

Dirigiéndose a los partidarios de una fuerza europea independiente durante un discurso ante el Parlamento Europeo en Bruselas, Rutte dijo que un ejército europeo le encantaría a Putin, “porque complicaría la situación y acentuaría la fragmentación de la defensa”.

Los europeos solo deben hacer todo aquello que le disguste a Putin y precisamente por ese motivo.

Rutte señaló que “los países europeos deben seguir asumiendo una mayor responsabilidad en materia de seguridad, pero en el marco de la alianza transatlántica, no fuera de ella”. Insistió en que “Estados Unidos y Trump siguen profundamente comprometidos con la alianza a pesar de la ambigüedad creada por las demandas de Washington por Groenlandia”.

En las últimas semanas el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Álvarez, y el Comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubiliusla, hablaron de la posibilidad de crear una fuerza europea conjunta.

Rutte y su vieja alianza atlántica están acorralados. Cada vez se les abren más frentes. Por eso ppidió un revisión de la cuestión, porque crear una estructura separada complicaría la situación en lugar de reforzar la disuasión.