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Categoría: Salud (página 56 de 88)

El gobierno del PSOE y Podemos teme que lleguen a España las protestas contra el confinamiento

Hasta ahora España era un oasis de tranquilidad. Desde la transición los colectivos de la izquierda domesticada nunca dieron pruebas más evidentes de su mansedumbre, a pesar de que las medidas represivas han ido en aumento. Pero cuando las barbas de tu vecino veas pelar…

El gobierno del PSOE y Podemos teme que lleguen a España los disturbios contra el confinamiento de Europa, dice El Confidencial (*). El Viejo Continente bulle en protestas contra las medidas represivas, con disturbios que cada vez son más agresivos con la policía y a los domesticados se les ha acabado la tontería de que eran “la ultraderecha”, el monigote con el que meten miedo para mantener sometida a la población.

Las protestas ciudadanas, que se han dado desde los primeros meses de pandemia, han entrado en una nueva fase en 2021, con enfrentamientos abiertos con la policía que a menudo terminan con varios heridos y detenidos.

Ya no son reuniones espontáneas de personas que están descontentas con la situación, sino que han comenzado a segmentarse por grupos de interés que, en ocasiones, coinciden en distintos puntos del país. En Holanda están empezando a organizarse para plantar cara a la policía de manera coordinada. En los incidentes del pasado domingo fueron detenidos más de 100 ciudadanos y fueron quemados múltiples elementos del mobiliario urbano. Algo semejante, aunque a menor escala, sucedió este fin de semana en Dinamarca y Grecia.

El gobierno del PSOE y Podemos está siguiendo la evolución del continente con el temor de que España también acabe contagiándose del descontento callejero. Por el momento, aquí las manifestaciones se han limitado a grupos pequeños.

Fuentes de Moncloa consideran que el hartazgo después de tantos meses de malas noticias está haciendo mella en la sociedad, que necesita pasar página y olvidarse de esta época oscura. Además, estiman que, con la llegada de las vacunas, ha habido una relajación en las precauciones de la población, por lo que un nuevo confinamiento, aunque fuera menos estricto que el de marzo, no sería recibido con la misma empatía que el año pasado.

Así, tanto en Moncloa como en los gobiernos autonómicos, se trata de atajar el virus con una nueva variable. Si antes solo se valoraban la salud y la economía a la hora de tomar medias, ahora los políticos incluyen una tercera variable al mismo nivel que las otras: el cansancio de los ciudadanos.

(*) https://blogs.elconfidencial.com/amp/espana/el-confidente/2021-01-27/disturbios-confinamiento-covid-espana-europa_2922023/

Alemania recomienda no aplicar la vacuna de AstraZeneca a los mayores de 65 años

Alemania recomienda no usar la vacuna de AstraZeneca a personas mayores de 65 años. Un comunicado del Comité de Vacunas del Instituto Robert Koch, el principal órgano germano de sanidad, ha asegurado que no cuentan con suficientes datos que indiquen que la vacuna, también desarrollada por la Universidad de Oxford, sea efectiva en ese segmento de la población, por lo que aconsejan que solo se suministre a menores de esa edad.

El ministro de Sanidad, Jens Spahn, matizó, tras divulgarse esa opinión, que la recomendación de la comisión sobre AstraZeneca no es definitiva, sino solo una propuesta provisional. Agregó que la decisión final se tomará solamente una vez que la Agencia Europea de Medicamentos se pronuncie positivamente sobre la vacuna y que la Comisión Europea la autorice.

Mañana dicha Agencia publicará sus conclusiones de la evaluación de la vacuna del coronavirus desarrollada por AstraZeneca y la Universidad de Oxford, y subrayó que solo le dará luz verde si los datos presentados por la farmacéutica son “lo suficientemente sólidos y completos”.

La Agencia Europea subrayó que, si el paquete de datos se lo permite y la empresa “presenta rápidamente cualquier información adicional necesaria para completar la evaluación” en las próximas 24 horas, el comité de medicamentos humanos (CHMP) “podría emitir” una recomendación a la Comisión Europea sobre una posible autorización de esta vacuna este mismo viernes.

Los detalles de su análisis científico se harán públicos en torno al mediodía, con una rueda de prensa virtual en la que su directora, Emer Cooke, y otros jefes de departamentos como el de Vacunas y el de Seguridad, explicarán la evaluación de los datos de laboratorio y los ensayos clínicos hechos con este fármaco.

https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2021-01-28/alemania-astrazeneca-vacuna-uso-65-anos_2926595/

Las pruebas anales de coronavirus (los degenerados no van a parar de humillar al mundo entero)

Ya no es suficiente que te metan un palo por la nariz y China ha comenzado a realizar pruebas anales para detectar el coronavirus, según la emisora pública CCTV. Los hisopos anales ya se utilizaron el año pasado, incluso en Shanghai, pero hasta ahora el método estaba reservado para las personas que residían en puntos críticos de la pandemia.

Algunos artículos médicos publicados desde el inicio de la epidemia sugieren que los hisopos anales son la forma más precisa de realizar pruebas de coronavirus, pero sus méritos aún no han sido ampliamente aceptados por los “expertos”.

A más de un millón de residentes en Pekín que se someten a pruebas de coronavirus les han administrado hisopos anales. Los caciques sanitarios de la capital china tienen como objetivo examinar a más de dos millones de personas en 48 horas. Entre ellos, alrededor de 1,6 millones de habitantes de Daxing que debían someterse a las pruebas de anticuerpos, así como a frotis de ácido nucléico de garganta, nasal y rectal.

“Lo que hemos encontrado es que en algunos pacientes infectados, el coronavirus sobrebvive durante un período de tiempo más largo en su tracto digestivo o excremento que en el tracto respiratorio”, aseguró Li Tongzeng, del Hospital Youan de Pekín.

Li explicó que los hisopos rectales aumentan la tasa de detectabilidad y reduce las posibilidades de un diagnóstico erróneo. “Por supuesto los hisopos anales no son tan convenientes como los hisopos de garganta, por lo que solo se usan en personas en áreas clave de cuarentena. Esto reducirá el retorno de falsos positivos”, agregó.

De acuerdo con las pautas publicadas por la Comisión Nacional de Salud de China, los hisopos anales deben administrarse de 3 a 5 centímetros (1.2 a 2 pulgadas) dentro del recto. El hisopo debe girarse y retirarse antes de colocarlo de forma segura dentro de un recipiente de muestra.

Una residente de Tangshan en la provincia de Hebei, a unas 120 millas al este de Beijing, le dijo a CCTV que le dieron dos muestras rectales como parte de las pruebas de la ciudad en su área. Cada hisopo tardó menos de 10 segundos.

https://www.24-horas.mx/2021/01/26/pruebas-anales-de-covid-19-podrian-ser-mas-efectivas-asegura-experto/

La pandemia en España: ¿cuántos han muerto y a cuántos han dejado morir?

A mediados de junio el Ministerio de Sanidad aprobó un protocolo titulado “Manejo en domicilio de pacientes al final de la vida que requieran sedación paliativa en el contexto de la pandemia por Covid-19” (1). En la misma exponía abiertamente que, en muchos casos, la sedación paliativa era la única estrategia eficaz para mitigar el sufrimiento de los pacientes con coronavirus en fase terminal.

El protocolo fue redactado “por profesionales de las diferentes sociedades científicas” (2) y aprobado tras una consulta con la Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y Atención Primaria (Faecap) y otras organizaciones sanitarias, que lo divulgaron (3).

Este tipo de protocolos sanitarios expresan con mucha claridad, mejor que cualquier discurso oficial de cara a la galería, la mayor parte de las contradicciones de la pandemia y de las medidas aprobadas con el pretexto de “contenerla”.

Por ejemplo, la vigencia del protocolo coincide en el tiempo con el debate legislativo sobre la ley de eutanasia, presentada como una gran novedad, como si la eutanasia no se estuviera practicando en los hospitales y asilos en ese mismo momento. Es otro ejercicio de cinismo a gran escala. Parecía que la eutanasia estaba prohibida hasta la aprobación de la ley, pero el protocolo demuestra que no es así.

Un protocolo aprobado por un Ministerio de Sanidad es una decisión política y su naturaleza no cambia por el hecho de que los “expertos” la avalen. No existe separación entre la política y la técnica, salvo a efectos propagandísticos: el gobierno esconde su política sanitaria tras una cortina de “expertos” y, al mismo tiempo, dichos “expertos” comparten la responsabilidad de las políticas aprobadas y las llevan a la práctica, es decir, son los ejecutores materiales de una guía que ha conducido a la muerte a muchos enfermos durante la pandemia o, por lo menos, la ha acelerado.

La política sanitaria determina tanto el hacer como el no hacer del médico. Es ciencia (o no) y a la vez política. El hecho de enviar a un enfermo a casa y dejar que se muera plácidamente inyectándole morfina no es sólo una decisión de un médico, acertada o no. El gobierno la ha convertido en una parte de su política.

Los sanitarios apoyan al gobierno y éste les respalda. Es la política de Poncio Pilatos y de lavarse las manos: no puede haber responsabilidad criminal o profesional de los médicos porque obedecen órdenes, por más que la ejecución de las mismas conduzca a la muerte del enfermo o la acelere.

La política sanitaria del Ministerio de Sanidad y de los “expertos” determina, pues, si está cercano el momento de la muerte de alguien: “Un porcentaje de pacientes con Covid-19 sufre un deterioro importante de su estado de salud que va a llevar a muchos de ellos a la muerte”, decía el Ministerio.

Es un aspecto interesante del documento, porque el abandono de los ancianos en los asilos al no trasladarlos a los hospitales ha sido un clamor a lo largo de la pandemia. Lo que muchos no advierten es que no los trasladaron a los hospitales porque allá tampoco iban a hacer nada por ellos.

El caso de los hospitales no es, pues, diferente al de los asilos: durante la pandemia todos los ancianos han sido abandonados, tanto en un sitio como en otro.

¿Por qué abandonaron a los ancianos? Porque eran enfermos terminales. El Ministerio de Sanidad reconoce que un número elevado de los pacientes de coronavirus “son personas de edad avanzada en situación de fragilidad avanzada y comorbilidad, en los que es posible establecer un mal pronóstico a corto plazo, lo que no les hace susceptibles de beneficiarse clínicamente ni de mejorar su pronóstico de vida a través de la atención en medio hospitalario, siendo, por tanto, candidatos a incluirse en un programa de cuidados paliativos a domicilio que asegure un adecuado control de síntomas”.

La ventaja de los ancianos en los hospitales ha sido que a algunos de ellos los enviaron a casa a morir, a diferencia de los internados en los asilos, a quienes dejaron morir en soledad: “La sociedad, la ciencia, los profesionales sanitarios y, por supuesto, las administraciones y los poderes públicos han de dar respuesta a la necesidades de estos pacientes, incluida la atención en el domicilio, garantizando la dignidad al final de sus vidas”.

De ahí mismo se desprende otro aspecto fundamental del documento ministerial: el reconocimiento de la comorbilidad en los ancianos, es decir, que si en España el 90 por ciento de los fallecidos que se imputan al coronavirus son personas mayores de 70 años, tales muertos no lo fueron sólo por coronavirus. El abandono de los ancianos no fue por el hecho de tener coronavirus sino por el hecho de estar enfermos. Sin embargo, a efectos de contabilidad la causa de la muerte es única: coronavirus. La comorbilidad no cuenta y el abandono tampoco.

De esa manera el Ministerio se encarga de responder a la pregunta -tan habitual- sobre los motivos por los cuales han muerto tantas personas durante la pandemia: no murieron por un único motivo. Ni siquiera se puede decir que murieron, sino que los dejaron morir.

Por lo tanto, tienen razón tanto los negacionistas como la revista médica The Lancet: no ha habido una pandemia sino una “sindemia” (4) que no se puede reducir al habitual discurso simplista de los “expertos” de pacotilla. Es algo que comparte esta pandemia con las anteriores, porque no se puede dar una explicación unilateral de un fenómeno tan complejo, extendido por diferentes países del mundo, con sistemas sanitarios diferentes.

Como consecuencia de la eutanasia protocolaria, durante la pandemia el único “medicamento” que suministraron a los asilos fue morfina y el alcance de la “muerte dulce” llegó a tal punto que a finales de marzo del año pasado ya se habían agotado las provisiones, no sólo en las residencias sino también en los hospitales. “La demanda ha sido brutal en muy poco tiempo”, titulaba El País (5).

La muerte no es sólo “ley de vida”, sino “ley” a secas, o sea, una decisión política. Según interese en cada caso se contempla desde uno u otro lado, pero a muchos les tranquiliza escuchar que alguien ha muerto porque le ha llegado la hora, sobre todo si es anciano y está muy enfermo. A eso se aferra el discurso oficial: en España la esperanza de vida está en los 73 años, por lo que la inmensa mayoría de quienes han muerto durante la pandemia ha sido de forma “natural”, no por política. Es una fatalidad. Nadie tiene “la culpa”. No hay responsabilidades, ni políticas, ni criminales, ni profesionales.

Pero veamos la cara oculta de la Luna: la política sanitaria, de la que forman parte medidas drásticas como el confinamiento, no se puede justificar de esa manera. A ciertos efectos, no pueden decir oficialmente que la inmensa mayoría de los fallecidos han muerto durante la pandemia de muerte “natural”, porque en tal caso no podrían hablar de pandemia. Ni siquiera pueden reconocer que han muerto por varias causas diferentes y previas a la pandemia, porque la política les obliga a poner al virus en el primer plano.

Pero, por encima de todo, no pueden admitir que durante la pandemia han dejado morir a los enfermos, porque el axioma es que todas las medidas políticas y sanitarias implementadas se han puesto en funcionamiento para salvar vidas. Lo contrario sería un escándalo y por eso los defensores de la oficialidad callan y asienten como los perros mejor domesticados.

(1) https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/documentos/18_06MANEJOENDOMICILIODEPACIENTESREQUIERENSEDACION.pdf
(2) https://www.faecap.com/noticias/show/manejo-en-domicilio-de-pacientes-al-final-de-la-vida-que-requieran-sedacion-paliativa-en-el-contexto-de-la-pandemia-por-covid-19lt-o-p-lt-o-p
(3) https://semap.org/wp-content/uploads/2020/07/Manejo-en-domicilio-de-pacientes-que-requieren-sedaci%C3%B3n.pdf
(4) https://mpr21.info/covid-19-no-es-una-pandemia-admite-por-fin-la-revista-medica-the-lancet/
(5) https://elpais.com/sociedad/2020-03-31/las-uci-recurren-a-farmacos-en-desuso-ante-la-escasez-de-sedantes.html

Mueren cuatro sanitarios después de recibir la vacuna en India

Una serie de muertes en plantillas de trabajadores sanitarios de primera línea que han sido vacunados ha elevado las tensiones en el estado de Telugu, en India. En cuatro días, Telangana y Andhra registraron conjuntamente cuatro muertes que se han convertido en la principal preocupación de los trabajadores sanitarios de ambos estados.

Mientras que un trabajador sanitario de 42 años de Nirmal que había recibido una inyección murió a las pocas horas de ser vacunado, el número de muertes sospechosas llegó a cuatro el domingo, cuando murieron una trabajadora en Andhra Pradesh y otra en Telangana, ambas vacunadas contra el coronavirus hace unos días.

La trabajadora de la Asha, identificada como Vijaya Lakshmi, de 42 años, fue ingresada en el Hospital Gubernamental de Guntur (GGH) el 21 de enero tras sufrir un desmayo. Al día siguiente, los médicos la declararon muerta y enviaron su cuerpo para que se le practicara una autopsia para averiguar el motivo del fallecimiento, mientras que los familiares afirmaban que había fallecido tras recibir la vacuna contra el coronavirus.

En otro caso similar, una trabajadora sanitaria de 45 años que fue vacunada el 19 de enero en el distrito urbano de Warangal, en Telangana, murió el domingo. Al parecer, la fallecida se quejaba de fuertes dolores en el pecho y dormía en su casa de Shayampeta, un suburbio de Warangal.

La muerte de los trabajadores sanitarios a los que se les administró la vacuna ha creado nuevas tensiones entre los que aún no han sido vacunados. Los fuertes dolores de cabeza y de pecho son síntomas comunes en los trabajadores que han muerto hasta ahora.

Como es habitual, el gobierno y los responsables sanitarios insisten en que las vacunas no tienen nada que ver con los cuatro fallecimientos, a pesar de que aún no se conocen los resultados de las autopsias.

https://tolivelugu.com/three-corona-vaccination-deaths-in-four-days-tensions-in-telugu-states/

El aumento de suicidios obliga a reabrir las escuelas de Las Vegas

El distrito escolar del condado de Clark, que abarca Las Vegas y sus alrededores, ha registrado ya 19 suicidios de escolares jóvenes desde el cierre de las escuelas. De ahí que el condado quiera acelerar la reapertura de las escuelas, que llevan cerradas desde el pasado mes de marzo, es decir, casi un año.

En todo el mundo el confinamiento ha conducido a un aumento de los suicidios y, muy especialmente, de los estudiantes. Los 19 suicidios de Clark suponen el doble de los nueve casos registrados en todo el curso escolar anterior.

El distrito escolar de Clarck es el quinto más grande de Estados Unidos, con unos 320.000 alumnos y los estudios demuestran que el confinamiento ha aumentado los trastornos psicológicos de los alumnos en edad escolar.

“Cuando empezamos a ver un repunte en el número de niños que se quitan la vida, supimos que no debíamos seguir centrándonos únicamente en las cifras de Covid”, dijo al New York Times el funcionario del distrito Jesús Jara, que lleva varios meses haciendo campaña por la reapertura de las instalaciones. “Tenemos que encontrar la manera de acercarnos a nuestros hijos, de verlos, de observarlos. Necesitan ver que las cosas empiezan a moverse, que hay esperanza”, añadió.

En Las Vegas, el distrito escolar puso en marcha el verano pasado un programa de alerta para tratar de identificar a los alumnos de riesgo, entre otras cosas, cribando los textos introducidos en las estanterías que se facilitan a los estudiantes en busca de palabras clave relacionadas con el suicidio o el malestar. El sistema emitió más de 3.100 alertas entre junio y octubre, hasta el punto de que hubo que añadir un servicio de vigilancia de 24 horas.

Todavía no se ha fijado formalmente una fecha para la reapertura de las escuelas en Las Vegas, pero el distrito ha dado luz verde a una reapertura parcial y los primeros alumnos, los más pequeños, podrían volver a sus pupitres en pocas semanas.

¿Se acabó el racismo? Gran Bretaña quiere que las minorías raciales sean los primeros en vacunarse

En los países multirraciales, como Gran Bretaña, hace ya muchos años que las minorías escarmentaron y es donde la oposición a las vacunas es mayor. Además, las minorías llevan a cabo una propaganda activa en contra. Es evidente que, para invertir la situación, necesitan su propio lavado de cerebro y sus propias recompensas económicas.

En una encuesta encargada por el grupo de “expertos” que asesora al gobierno, las dudas sobre la vacuna eran mayores entre los británicos negros y los de origen pakistaní, bangladeshí y otros orígenes étnicos. En Birmingham, por ejemplo, un funcionario de sanidad dijo que aproximadamente la mitad de las personas pertenecientes a grupos minoritarios a las que se invitaba a recibir las vacunas las rechazaban.

Maureen Pryce, una ex cuidadora de 58 años de origen caribeño, dijo que había dejado de vacunarse después de que una de sus hijas sufriera una mala reacción a una hace años. Incluso con miembros de su familia enfermos por el virus y el aumento de las muertes en su vecindario, su decisión estaba tomada, dijo. “No lo voy a tolerar. Me niego”, dijo. “¿Cómo podemos confiar en ustedes?”, dijo de las autoridades. “Tienen un historial de mentiras”.

“Soy consciente de que algunos londinenses dudan en recibir la vacuna Covid porque pertenecen a comunidades que, en el pasado, han sido defraudadas por las instituciones”, dijo el alcalde de Londres, Sadiq Khan. “Pero estas vacunas son seguras y eficaces, e insto a todos los que sean invitados a recibir una a que lo hagan”.

El gobierno de Boris Johnson va a iniciar una campaña especial para animar a las minorías a vacunarse. Aunque, como es bien sabido, las vacunas son seguras, por si acaso empezarán a vacunarles a ellos. Sí, no se lo pierdan: los blancos ya no serán los primeros en ser inoculados; empezarán por los negros, los pakistaníes, los árabes…

El gobierno entregará 23 millones de libras a los ayuntamientos y otras instituciones para “combatir la desinformación” y fomentar la confianza en las vacunas y las autoridades establecidas.

https://www.nytimes.com/2021/01/25/world/europe/covid-vaccine-minorities-uk.html

Muere una persona en California a las pocas horas de recibir la vacuna

Un residente californiano vacunado contra el coronavirus murió el 21 de enero, unas horas después de recibir la inyección.

En un mensaje de Facebook, la oficina del sheriff del condado de Placer anunció la muerte del vacunado, así como la apertura de una investigación.

El mensaje no aparta más detalles del fallecimiento. El condado, que se encuentra en el área metropolitana de Sacramento, quedo informado “recientemente” de la muerte, dijo la policía.

La persona vacunada había dado positivo en las pruebas del coronavirus en diciembre y se había vacunado unas horas antes de su muerte.

La información ni siquiera indica la marca de la vacuna que recibió el fallecido, ni tampoco su nombre o su edad.

“Hay varias instituciones locales, estatales y federales investigando activamente el caso, y cualquier informe sobre la causa de la muerte es prematuro, a la espera del resultado de la investigación. Nuestros pensamientos están con la familia del fallecido”, escribió la oficina del sheriff.

Hoy estaba prevista la realización de la autopsia, dijo la oficina del sheriff a la delegación de la cadena CBS en Sacramento.

https://www.facebook.com/199535516767620/posts/3598822590172212/
https://sacramento.cbslocal.com/2021/01/23/placer-covid-vaccine-person-dies/

Las enfermedades que no se etiquetan como ‘covid’ son una sentencia de muerte

Padecer una enfermedad diferente a Covid-19 ha sido para muchos mexicanos una sentencia de muerte debido a la falta de atención médica luego de que buena parte de los hospitales tuvieran como prioridad atender el coronavirus, dejándolos a la deriva.

Mientras que las autoridades sanitarias están tratando de recopilar datos sobre cuántas personas dan positivo y cuantas mueren a causa del coronavirus, la pandemia ha dejado un número incalculable de muertes en las sombras.

«La gente que ya tenía otras enfermedades antes de la Covid-19 no está siendo atendida igual y, al menos en el caso de mi madre, creemos que eso influyó en su muerte», dice Jorge, quien perdió a su mamá el 1 de enero de este año.

Jorge cuenta que, si bien su mamá ya rebasaba los 80 años y padecía hipertensión y principios de alzhéimer, hasta antes de la pandemia «todavía se veía bien».

Señala que cuando empezó todo, a finales de febrero de 2020, su madre empezaba a ir al neurólogo. «Fue a dos o tres consultas, pero a la siguiente ya no pudo ir», lamenta. Si bien tenía a su médico particular, debido a la pandemia, este solo la atendía a distancia. «Y no es lo mismo», apunta.

Afirma que la señora también sufría de los nervios y dejó de recibir los medicamentos que la ayudaban a sortear esa situación debido a la crisis del coronavirus.

Se estima que entre marzo y octubre de 2020 cerca de 3 millones de personas con alguna enfermedad distinta a Covid-19 no pudieron ser recibidas en urgencias o ser hospitalizadas para tener algún tratamiento o cirugía en los hospitales públicos.

Aunado a ello, también hubo una baja en la detección y diagnóstico de nuevos casos de cánceres, diabetes, enfermedades del corazón, alzhéimer, desnutriciones severas o depresión, las cuales se redujeron entre un 20 por ciento y un 60 por ciento en 2020, según denunció recientemente la Asociación Juntos contra el Cáncer.

En México, en las primeras 50 semanas de 2020, se registró un exceso de mortalidad de 274.486, un 40 por ciento más del esperado. Aunque solo se confirmaron en esas fechas 108.873 muertes a causa de la Covid-19, por lo que el resto podría estar relacionado o no con el coronavirus.

Existen casos, como el de Yazmín, una mujer de 36 años que padecía obesidad e hipertensión y, aunque tomaba medicamentos, el seguimiento a su tratamiento se frenó debido a la pandemia.

Además, cerraron el centro de actividades donde se ejercitaba dos veces a la semana, mientras que sus visitas a la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) donde se controlaba, fueron cada vez más esporádicas.

Eso derivó a que el 17 de enero tuviera un infarto al miocardio en casa que le arrebató la vida. «Nos dimos cuenta que empezó a tener dificultades para hablar y luego se desvaneció», rememora Graciela, suegra de Yazmín. Y aunque llamaron a una ambulancia, esta nunca llegó.

La situación de la pandemia ha llevado a las familias a vivir momentos angustiantes en el momento de mayor gravedad de sus pacientes, pero también previo y posterior a sus muertes.

Graciela cuenta que, aunque su nuera no padecía covid, ningún médico quiso acudir a su domicilio para auxiliarla. Solo tuvieron una guía a través del teléfono con la que intentaron reanimarla, pero no fue posible.

Lo peor, cuentan tanto Jorge como Graciela, es que tuvieron que mantener los cuerpos de sus familiares en casa entre 12 y 18 horas, porque las funerarias están rebasadas de trabajo. «No tenían espacio, había que esperar», revive Jorge.

Otro de los problemas que enfrentan las familias es el miedo que tienen a internar a sus seres queridos en los hospitales por miedo a contagiarse.

Claudia Figueroa, directora de la Asociación de Pacientes de Cáncer de Tiroides en México (Amecat), asegura que los enfermos padecen ansiedad y miedo de acudir a los hospitales, pues muchos han sido reconvertidos para la atención de la covid.

Diana Morales tenía a su madre con un problema gastrointestinal que empezó a complicarse y derivó en una úlcera. Aunque previo a la pandemia tenía una consulta clínica cada mes, cuando empezó a crecer el número de contagios se espaciaron las consultas y decidieron que lo mejor era esperar a que se regularizaran.

«Era mayor de 60 años, hipertensa, con obesidad, y hace un año la habíamos hospitalizado en el hospital de La Raza por un problema similar y se infectó de una bacteria. Temíamos que ahora se infectara de coronavirus», afirma.

La ansiedad que le provocaba a su madre el encierro la llevó a tener desórdenes en su alimentación y elevó a niveles críticos la úlcera, hasta que un día en noviembre esta se reventó. Aunque intentaron actuar con rapidez, la ambulancia llegó 3 horas después, cuando la señora ya había muerto.

Reprocha que no exista sensibilidad de las autoridades de salud con este tipo de pacientes. «Nadie debería tener que pasar por esto. Deberían las autoridades prestar más atención a las otra enfermedades que están matando a las personas, además de la covid. Es muy triste», señala.

https://www.ntrguadalajara.com/post.php?id_nota=161315

Primer informe oficial de Suiza sobre las vacunas: 5 ancianos muertos

SwissMedic ha presentado su primer informe sobre las vacunas realizadas contra el coronavirus. De las 170.000 inoculaciones realizadas hasta el 21 de enero, se produjeron 16 reacciones adversas graves y 5 muertes en ancianos. Las muertes se produjeron en las horas o días siguientes a la inyección, pero no se sabe si est se deben a las vacunas o a causas relacionadas con ellas.

Suiza comenzó a vacunar desde el 23 de diciembre en algunos cantones y oficialmente el 11 de enero. Hasta el 21 de enero, SwissMedic contabiliza 170.000 personas vacunadas. Hay 42 informes de reacciones adversas, de las cuales 26 son reacciones leves, ya identificadas en ensayos de vacunas, y 16 fueron eventos adversos graves, incluyendo 5 muertes.

Las cinco muertes se refieren a personas de entre 84 y 92 años que fallecieron por “afecciones comunes en este grupo de edad”. Para el instituto médico regulador, no hay motivo de preocupación y la favorable relación riesgo-beneficio de las vacunas se mantiene. La explicación es la misma que en Noruega: los ancianos se tienen que morir, tarde o temprano, con vacunas o sin ellas. Cada mes mueren en Suiza 2.300 personas mayores de 85 años.

“A pesar de la gran proximidad en el tiempo entre la inyección de la vacuna y la muerte, en ninguno de estos casos se puede sospechar que la vacunación sea la causa de la muerte”, dice el instituto médico regulador suizo.

En Suiza mueren 2.300 personas mayores de 85 años al mes. Las vacunas se han administrado a personas mayores y enfermas para las que la probabilidad de muerte es alta de por sí. “Por razones puramente estadísticas, cabe esperar que la vacunación de este grupo de personas de riesgo en general en un corto período de tiempo esté necesariamente relacionada con un número de muertes con una relación temporal con la inyección de la vacuna Covid-19”, dice SwissMedic.

Las vacunas pueden causar la muerte en una persona en un estado muy frágil, a través de una fiebre severa o un shock alérgico (alrededor de 1 de cada 100.000 casos según los CDC de Estados Unidos). Pero la historia de la vacunación muestra que los eventos fatales son extremadamente raros.

Es la tesis oficial de los “expertos”: el cálculo de probabilidades. El epidemiólogo Blaise Genton, director médico de la campaña de vacunación en el cantón de Vaud, dice: “La probabilidad de que una mujer de 90 años muera en una semana es del 2,5 por mil. Si se vacuna a 1.000 personas, se producirán entre 2 y 3 muertes por casualidad […] Vamos a tener muertes después de la vacuna, por pura coincidencia”.

Pero como ocurre siempre, los datos son egañosos. SwissMedic estima que sólo el 20 por ciento de las reacciones adversas notificables se notifican realmente. Lo mismo que en Estados Unidos existe el Vers para denunciar los efectos secundarios de las vacunas, en Suiza existe Elvis porque los médicos tienen la obligación de informar de dichas secuelas, pero en la práctica, no lo hacen.

https://www.swissmedic.ch/swissmedic/fr/home/news/coronavirus-covid-19/verdachtsmeldungen-impfstoff-covid19.html

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