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Las vacunas contra el ‘covid’ no salvaron la vida a nadie

La documentación científica está alertando cada vez más claramente sobre los graves efectos adversos de las vacunas experimentales de ARNm contra el “covid”. Recibieron una autorización provisional en diciembre de 2020, después de solo 20 semanas de pruebas abreviadas artificialmente.

El protocolo del ensayo clínico, altamente atípico, formó parte de una “declaración de emergencia de salud pública”, conforme a la Ley Prep (Ley de Preparación Pública y para Emergencias) aprobada por Estados Unidos en 2005.

La revista Journal of American Physicians and Surgeons admite que se produjeron eventos adversos graves, pero no reconocidos, de las vacunas contra el “covid” ya en los ensayos clínicos, tanto de Pfizer como Moderna (*).

Dicho de una manera bastante más clara: las empresas farmacéuticas falsificaron los ensayos clínicos de las vacunas y las instituciones reguladoras se lo consintieron. Los autores también destacan que la falsificación persiste hasta el dia de hoy, lo cual no es ninguna sorpresa, y desde aquí lo veninos denuciando desde el primer minuto.

Los autores del estudio científico, Jeyanthi Kunadhasan y Corrine A. Michels, forman parte del equipo que realizó una revisión forense de las 38 muertes ocurridas durante los primeros 6 meses del ensayo clínico de la vacuna de ARNm de Pfizer contra el “covid”.

Ambos afirman que hubo más muertes de personas vacunadas, de las que no informaron a los organismos reguladores. Una de ellas contaba -posiblemente- con un informe de autopsia de “muerte cardíaca súbita” que podría haberse publicado en el momento crítico antes de la aprobación.

Hubo otros retrasos en los informes, y de haberse presentado resultados precisos al Comité Asesor de la FDA, “habría quedado claro que la vacuna no salvó vidas”.

El estudio revela numerosas “discrepancias” en los datos, incluyendo “distorsiones” para ocultar un aumento de 3,7 veces en los eventos cardíacos en las personas que recibieron la vacuna de Pfizer en comparación con el placebo.

Para cuando la FDA y los CDC informaron que el riesgo de miocarditis y pericarditis estaba aumentando, y ordenaron cambios relevantes en las etiquetas de seguridad, miles de adolescentes habían sido vacunados innecesariamente. “Vergonzosamente, el peligro se minimizó al decirles a los padres que el daño cardíaco era temporal”, escriben los autores.

Los autores recomiendan la derogación de la Ley Prep. Creen que sería es la única manera de garantizar que ningún tratamiento, sin las pruebas adecuadas, se vuelva a imponer a una población desprevenida. Es una ingenuidad. La aprobación de una ley diferente obligaría a las farmacéuticas a falsificar los ensayos clínicos de una manera también diferente.

(*) https://jpands.org/vol30no4/kunadhasan.pdf

El gobierno británico encubre los datos sobre el exceso de mortalidad

El organismo de control de la salud pública de Reino Unidos ha sido acusado de encubrimiento tras negarse a publicar datos que podrían vincular a la vacuna contra el “covid” con el exceso de mortalidad. La Agencia de Seguridad Sanitaria de Reino Unido (UKHSA) argumentó que, si se destapara dicha relación, la divulgación de los datos provocaría angustia o ira en los familiares de las víctimas.

Los responsables de la salud pública también argumentan que la publicación de los datos podría perjudicar el bienestar y la salud mental de las familias y amigos de las personas fallecidas.

El año pasado varios partidos políticos expresaron su alarma ante la creciente preocupación pública y profesional por el exceso de mortalidad en Reino Unido desde 2020. En una carta dirigida a la UKHSA y al Departamento de Salud, los diputados y miembros de la Cámara de los Lores afirmaron que datos potencialmente cruciales —que relacionan la fecha de administración de la vacuna contra el “covid” con la fecha de fallecimiento— se habían entregado a las empresas farmacéuticas, pero no se habían hecho públicos.

Los datos debían publicarse “de la misma forma anónima en que se compartieron con las farmacéuticas, y no parece haber ninguna razón creíble para que esto no se haga de inmediato”.

UsForThem solicitó a la UKHSA que publicara los datos amparándose en la ley de libertad de información. Sin embargo, el instituto se negó, alegando diversos argumentos, entre ellos que la publicación de los datos “podría generar desinformación” que “tendría un impacto negativo en la vacunación” de la población.

La UKHSA también afirmó que existiría el riesgo de que se identificara a personas, a pesar de que la solicitud se realizó para obtener un conjunto de datos anónimo. Tras una batalla legal de dos años, el Comisionado de Información falló a favor de la UKHSA, respaldando su negativa a publicar los datos.

Reform UK se ha comprometido a realizar una investigación pública sobre el exceso de muertes y los supuestos daños de la vacuna contra el “covid”. Richard Tice, subdirector del partido, declaró: “Sabíamos que existía preocupación por el exceso de muertes, por eso solicitamos una investigación”. Pero el instituto está involucrado en el encubrimiento de cómo y por qué muere la gente, añadió Tice.

El director de UsForThem, Ben Kingsley, afirmó que la UKHSA se desespera para que los datos no salgan a la luz “bajo ninguna circunstancia”. Es paternalista. “Hagan lo que les decimos, no pregunten nada, nosotros sabemos lo que es lo mejor para ustedes”.

—https://www.telegraph.co.uk/politics/2025/11/15/government-withholding-data-covid-jab-link-excess-deaths

La Unión Europea dejará de financiar las vacunas de Bill Gates y su banda

La sanidad contemporánea ha llegado a ser un negocio cerrado en el que, como en otros sectores económicos, dominan los monopolios, especialmente los farmacéuticos. El mercado presenta otros rasgos característicos, que no aparecen en las demás industrias, como su presentación bajo los ropajes de la “ciencia”.

El último hito en esta mistificación es que han convertido a toda la población en clientes; los enfermos porque deben sanar gracias a los medicamentos y los sanos porque deben prevenir gracias a las vacunas.

Como es característico en una etapa de capitalismo monopolista de Estado, también es un sector económico fuertemente subvencionado por el dinero público, con el pretexto de que las empresas farmacéuticas velan por la salud pública. Los Estados subvencionan tanto las mercancías como los mercaderes.

Por lo tanto, algo debe fallar en ese modelo de negocio, cuando Unión Europea va a dejar de financiar las vacunas, siguiendo el ejemplo de Estados Unidos. En 2030 los recortes llegarán a varios pilares del mercado sanitario mundial, como Gavi y el Fondo Mundial para la Lucha contra el Sida, la tuberculosis y la malaria (*).

Desde los años cincuenta campañas, como la de la polio, han convertido la salud publica en un gigantesco mercado mundial, impulsado bajo la apariencia de la caridad, hasta el punto de que el colonialismo ha reparecido con el pretexto de la sanidad. En muchos países del mundo, las ONG internacionales se superponen a los Estados en los que operan.

Las ONG, la sanidad y las vacunas se han convertido en instrumentos de dominación, dentro de una pirámide que tiene a la OMS en la cúpula. Como “todos los hombres son iguales”, todos deben ser sanados de la misma manera, es decir, de la manera occidental.

La culminación de esta ideología fue la pandemia, con sus confinamientos, sus vacunas, sus pasaportes sanitarios y demás medidas de control impuestas para “prevenir los contagios”.

Hoy en la Unión Europea las prioridades han cambiado. Ya no hacen falta vacunas sino armas o, explicado de otra manera, la manera de influir sobre el mundo ya no es la medicina sino la guerra. El dinero de las ONG “humanitarias” debe destinarse a los ejércitos.

La reacción de Bill Gates y sus turiferarios será la esperada: gracias a las vacunas hemos salvado la vida a 90 millones de pobrecitos en el mundo, que ahora morirán irremediablemente a causa de las diversas plagas que azotan al mundo: varicela, paludismo, Ébola, sida, difteria, polio, tuberculosis…

Al retirarse de unos oscuros tinglados internacionales la Unión Europea le hace un enorme favor a la humanidad. Ya sólo queda esperar que el borrador de tratado de la OMS sobre pandemias acabe en el cubo de la basura.

(*) https://euractiv.fr/news/exclusif-lue-envisage-de-suivre-les-etats-unis-en-mettant-fin-au-financement-de-fonds-mondiaux-pour-la-sante

450.000 documentos de Pfizer destapan los efectos adversos de su vacuna contra el ‘covid’

El 3 de septiembre la diputada Christine Anderson presentó a Naomi Wolf al Parlamento Europeo para que informara sobre la documentación de Pfizer sobre la vacuna contra el “covid”. La empresa farmacéutica no publicó todos los análisis sobre efectos adversos de las vacunas de ARN mensajero. En 2022 una demanda ganada por el abogado Aaron Siri llevó a la revelación forzada de unos 450.000 documentos de Pfizer que estaban en poder de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA).

Esa enorme masa de datos fueron examinados por un equipo de unos 3.500 profesionales, entre ellos médicos y abogados, que han elaborado más de 100 informes hasta la fecha. Uno de los datos más llamativos es que en los primeros siete meses de vacunación hubo 20 veces más reacciones adversas graves y 23 veces más muertes que todas las otras vacunas combinadas desde su introducción en la década de los setenta, durante un período de 30 años.

Entre la documentación aparecen conversaciones con un hasta 15 dirigentes de la Casa Blanca, tanto políticos como profesionales de la sanidad. Todos decidieron encubrirlo.

De noviembre de 2020 a febrero de 2021 Pfizer acumuló más de 42.000 advertencias sobre los eventos adversos graves de su vacuna y tuvo que contratar a 2.400 trabajadores a tiempo completo para procesar los informes que estaban llegando.

El efecto secundario más frecuente que aparecía en los informes era la mialgia, que Wolf define como un dolor muscular. El segundo es un dolor articular.

La mitad de los efectos adversos graves, que afectan al hígado y los accidentes cerebrovasculares, se produjeron en las 48 horas siguientes a la inyección, incluidas las muertes. Pfizer lo sabía.

Los daños cardíacos característicos de la vacuna fueron las miocarditis y pericarditis, junto problemas en la aorta y gran número de trastornos de la sangre: trombosis, trombocitopenia y coágulos de sangre en los pulmones y piernas.

Las nanopartículas lipídicas causan coagulaciones. Destruyen la vaina de mielina de los nervios, que es lo que permite la conducción de la electricidad durante un impulso. Se producen trastornos neurológicos graves, temblores, convulsiones, demencias, el síndrome de Guillain-Barré así como todo tipo de enfermedades autoinmunes, como el lupus, porque ahora esas sabido que estas inyecciones dañan el sistema inmunológico.

En abril de 2021 Pfizer supo que la vacuna había causado daños cardíacos a 35 niños, incluyendo miocarditis y pericarditis. También lo sabían la FDA y el CDC (Centro para el Control de Enfermedades).

Lo que más sorprende en los documentos es que si el “covid” es una infección respiratoria, uno esperaría encontrar mucha información sobre los pulmones, los niveles de oxígeno y las membranas mucosas. Perro apenas hay mención de problemas respiratorios. Wolf dijo que era extraño que no encontraran ninguna investigación significativa sobre los efectos pulmonares, que esperaban que Pfizer investigara dado que supuestamente era una enfermedad respiratoria.

Un ataque contra la fertilidad humana

En la documentación de Pfizer destaca la destrucción del esperma, trompas de Falopio y óvulos, daños en la placenta, daños a los fetos en el útero, daño al parto y daño a la lactancia materna. En tres meses de vacunación aparecieron 1.200 abortos. Según Wolf, fue un intento de arruinar la reproducción humana: “Sabían que las nanopartículas lipídicas, diseñadas para pasar a través de todas las membranas del cuerpo -la placenta es una membrana- estaban pasando de las mujeres a las que se les había aconsejado en mi país vacunarse durante su embarazo, violando así décadas de conocimiento sobre la protección de los bebés en el útero. Normalmente, no se le da nada a una mujer embarazada, excepto en caso de necesidad absoluta. Sin embargo, se les aconsejó vacunarse”.

Las nanopartículas causan calcificaciones, lo que impide que el bebé reciba nutrientes y oxígeno. “Las parteras de mi país me informaron que los bebés nacían prematuramente porque la placenta no se desarrolla normalmente; me envían fotos de placentas planas y anormales, con sangre y oxígeno insuficientes, y por eso los bebés deben nacer prematuramente”.

No es fácil dar a luz a una madre cuya placenta está dañada: la placenta se derrumba durante el parto, lo que conduce a la hemorragia durante el parto o la retención de parte de la placenta, que es extremadamente peligrosa. Así, la mortalidad materna y fetal entre las mujeres que han resuelto este problema en Occidente ha aumentado un 40 por cien desde las inyecciones.

Pfizer sabía que las nanopartículas pasarían por la membrana que rodeaba los testículos de los bebés machos en el útero y degradaría las células de Leydig y Sertoli de los niños nacidos de madres vacunadas. Incluso si los bebés no están vacunados, todavía lo reciben de su madre. Las células de Leydig y Sertoli son fábricas hormonales masculinas: activan las hormonas masculinas en la adolescencia, desencadenando así el desarrollo corporal típico del hombre: una voz baja, hombros anchos, un vello corporal y facial, y, en la edad adulta, la capacidad de procrear.

No sabemos si estos niños varones expuestos en el útero se convertirán en adultos normales y fértiles, incluso si nunca se vacunan con ARNm. Pfizer sabía que estaban dañando los testículos de los varones en el útero.

Wolf citó un informe de andrología que confirmaba la disminución del número de espermatozoides y la movilidad entre los hombres vacunados. Los documentos de Pfizers advierten a los sujetos masculinos del estudio de no tener relaciones sexuales con mujeres no vacunadas en edad fértil; y, si tienen alguna, que utilicen dos métodos anticonceptivos fiables. Pfizer define la exposición como incluyendo el contacto de la piel, la inhalación y los fluidos corporales como los espermatozoides.

Según algunas fuentes, añadió Wolf, las mujeres han padecido calambres y problemas horribles durante el sexo con maridos vacunados. No sabemos por qué Pfizer les aconsejó que no lo hicieran.

Los experimentos con bebés

En un estudio citado en el informe, se aconsejó a las mujeres vacunadas que no quedaran embarazadas, pero que ocurrió en 270 casos y los registros de 234 de estos embarazos se han perdido, a pesar de la obligación de seguimiento de Pfizer.

De las 36 mujeres que dieron a luz, más del 80 por cien perdieron a sus bebés. Una de las secciones más preocupantes de los documentos de Pfizer se titula “Informe sobre el embarazo y la lactancia materna”. Consta de ocho páginas preparadas específicamente para la Casa Blanca y entregadas en abril de 2021.

El informe incluye un gráfico que muestra daños menstruales en decenas de miles de mujeres: 15.000 mujeres con sangrado diario después de la vacunación; 10.000 mujeres con dos menstruaciones al mes; 7.500 mujeres sin menstruación.

También menciona a las niñas de 10 años que sangraron después de ser inyectadas; mujeres de 85 años que sangraron después de ser inyectadas; mujeres sangrando, que permitían coágulos arruinaron vidas y, ciertamente, arruinaron la fertilidad.

Hay un gráfico que muestra que llevaron a cabo experimentos con al menos tres bebés que murieron. Los bebés amamantados por madres vacunadas sufrían vómitos, edema (hinchazón de los tejidos), fiebre, falta de aumento de peso y estaban inconsolables. “No puedo sacar eso de mi cabeza. Un bebé tuvo convulsiones tras ser amamantado por su madre vacunada y fue llevado a la sala de emergencias donde murió por una falla multivisceral: su sistema se detuvo por completo”, relató Wolf.

Es lamentable que las mujeres en Europa no conozcan esta documentación, añadió.

Desde 2017 se sabía que las nanopartículas lipídicas eran perjudiciales para la fertilidad humana, pero se siguieron utilizando. A pesar de los beneficios de las nanopartículas, varias aplicaciones nanotecnológicas han expuesto a los seres humanos y animales a su potencial toxicidad.

En cuanto a la exposición humana a nanopartículas, pueden entrar al cuerpo por inhalación, ingestión, absorción de la piel, inyección o implantación.

El uso generalizado de nanomateriales ha suscitado preocupación por su impacto negativo sobre la salud humana, principalmente en los sistemas reproductivos masculinos y femeninos y la salud fetal, en particular dado su pequeño tamaño, su facilidad de penetración y biocompatibilidad, y su capacidad potencial para cruzar la placenta.

Wolf pidió a los eurodiputados que investigaran si la vacuna fue un arma biológica desplegada para reducir el volumen de población occidental.

Las muertes infantiles experimentan un aumento significativo en Misisipi

El jueves de la semana pasada Misisipi declaró el estado de emergencia de salud pública tras un nuevo aumento en la tasa de mortalidad infantil. El año pasado la tasa alcanzó las 9,7 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, un nivel no visto en más de una década. Ya en 2021 el estado registró 9,39 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, una de las tasas más altas de Estados Unidos, lo que pone de manifiesto la persistencia de una profunda crisis sanitaria.

Según el Departamento de Salud de Misisipi, las disparidades son particularmente pronunciadas entre las diferentes comunidades. El año pasado la tasa de mortalidad infantil de bebés negros no hispanos alcanzó las 17,3 muertes por cada 1.000 nacimientos, casi tres veces mayor que la de los bebés blancos no hispanos (6,5 por cada 1.000). Los bebés hispanos tuvieron una tasa de 7,9 por cada 1.000 nacidos vivos, mientras que otros grupos tuvieron una tasa de alrededor de 9,2.

Estas desigualdades reflejan el acceso limitado a la atención, la prevención y los recursos médicos para las poblaciones marginadas.

Ante estas preocupantes cifras, el Ministerio de Sanidad ha prometido desplegar más recursos médicos, comunitarios e institucionales para mejorar la atención neonatal. Las principales causas de mortalidad infantil identificadas siguen siendo las malformaciones congénitas, el parto prematuro, el bajo peso al nacer y el síndrome de muerte súbita del lactante.

La mortalidad materna también aumenta

La tasa de mortalidad materna en Estados Unidos también supera con creces la de otros países industrializados. Es otro indicador de la salud de la población estadounidense y el lamentable estado de atención sanitaria estadounidense, sujeta al lucro privado.

Los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos muestran un empeoramiento en los últimos años de la tasa mundial de mortalidad materna y una ampliación de la brecha entre Estados Unidos y otros grandes países occidentales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la mortalidad materna como la muerte de una mujer durante el embarazo o dentro de los 42 días posteriores al parto. En 2020, el último año con datos disponibles de los CDC, la tasa de mortalidad materna en Estados Unidos fue de 23,8 muertes por cada 100.000 nacidos vivos. Sin embargo, en Países Bajos, esta cifra fue de tan solo 1,2.

Para las mujeres negras, la mortalidad materna en 2020 fue aún más alarmante: 55,3 muertes por cada 100.000 nacidos vivos, lo que revela graves disparidades raciales en la atención médica materna en el país. Para las mujeres blancas, la tasa fue de 19,1, mientras que para las mujeres hispanas fue de 18,2, aún más del doble que la de Canadá.

Las mujeres indígenas americanas y nativas de Alaska tienen más del doble de probabilidades de sufrir una muerte materna que las mujeres blancas.

La mortalidad materna en Estados Unidos ha ido en aumento desde el cambio de siglo y se ha disparado en los últimos años. La tasa aumentó en seis de los nueve países estudiados con cifras disponibles en 2020: Canadá, Alemania, Corea, Noruega, Suecia y Estados Unidos. La mortalidad materna disminuyó en 2020 en Australia, Japón y Países Bajos.

En el escalafón mundial, Estados Unidos ocupa el puesto 55 en mortalidad materna, justo detrás de Rusia y por delante de Ucrania, según la OMS.

Una crisis de salud pública

En diciembre de 2020 el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos declaró las muertes maternas como una crisis de salud pública. En octubre de 2022 los CDC publicaron nuevos datos recopilados entre 2017 y 2019, que muestran un aumento del 27 por cien desde el informe anterior de la institución, que abarcaba los años 2008 a 2017.

Entre las muertes en 2020, el 22 por cien se produjo durante el embarazo, el 13 por cien durante el parto y el 65 por cien en el plazo de un año tras el parto, un período que difiere de los 42 días posteriores al parto que utiliza la OMS.

Los datos de los CDC muestran un aumento constante de las muertes maternas entre 2018 y 2021: 658 muertes en 2018, 754 muertes en 2019, 861 muertes en 2020 y 1.178 muertes en 2021.

Los CDC concluyeron que de las muertes relacionadas con el embarazo eran evitables.

La atención médica universal no existe en Estados Unidos

Las grandes cadenas privadas de atención médica, la industria farmacéutica y las aseguradoras dominan los servicios de salud en Estados Unidos. La prestación de atención médica no está organizada para satisfacer las necesidades de la población, sino para enriquecer a los directores de los hospitales y accionistas de las empresas privadas de sanidad.

Médicos, cuidadores y otros profesionales de la salud que han optado por una carrera dedicada a la atención y el tratamiento de mujeres embarazadas se ven obstaculizados por el control privado ejercido por el sector salud, lo que está provocando el cierre de hospitales y la eliminación de empleos y servicios.

Según las propias estimaciones de los CDC, en 2021 el 84 por cien fueron evitables: 990 de las 1.178 muertes maternas. Millones de mujeres embarazadas se ven privadas de atención prenatal y posparto debido a la pobreza y la falta de servicios en las regiones donde viven.

Estados Unidos es el único país industrializado que no ofrece atención médica universal, lo que deja a casi 8 millones de mujeres en edad reproductiva sin cobertura médica. Aunque la Ley de Cuidado de Salud Asequible (ACA) expandió Medicaid, el seguro médico para personas de bajos recursos, cientos de miles de mujeres viven en once estados que no expandieron Medicaid bajo la ACA.

Si bien Medicaid cubre aproximadamente cuatro de cada diez nacimientos, los beneficios de este programa solo cubren la atención hasta 60 días después del parto. Solo alrededor del 40 por cien de las nuevas madres asisten a sus consultas posparto. Una de cada cuatro mujeres indígenas estadounidenses y una de cada cinco mujeres negras no recibieron atención prenatal adecuada en 2020. La tasa para las mujeres blancas fue de una de cada diez.

Casi 7 millones de mujeres en edad reproductiva y 500.000 neonatos vivían en condados considerados desiertos de atención materna, es decir, aquellos sin hospitales obstétricos ni centros de maternidad ni proveedores de atención obstétrica. Más de 2.8 millones de mujeres en edad reproductiva y casi 160.000 bebés sufren un acceso limitado a la atención materna.

Estados Unidos dejará de financiar varias vacunas de ARNm

El martas de la semana pasada el secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Robert Kennedy, anunció el martes que el gobierno de Trump suspenderá la financiación de varios programas de investigación sobre vacunas de ARNm.

“Hemos revisado la ciencia, escuchado a los expertos y estamos tomando medidas”, declaró en un comunicado, anunciando el fin de 22 subvenciones por un total de aproximadamente 500 millones de dólares.

La financiación se centró en el desarrollo de tratamientos para la gripe aviar y porcina y se otorgó o está en proceso de otorgarse a varias empresas farmacéuticas, como Moderna, Pfizer y Sanofi.

“Los datos muestran que estas vacunas no protegen eficazmente contra infecciones de las vías respiratorias superiores como el covid-19 y la gripe”, afirmó el ministro, sin dar más detalles.

También cuestionó su seguridad y anunció que redirigiría los fondos hacia tecnologías más seguras.

Los fondos afectados se asignaron a Barda, el instituto estadounidense responsable de proporcionar al país los medios para afrontar las crisis sanitarias. La financiación de otras instituciones afiliadas al Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos no se vio afectada.

Kennedy ha iniciado una profunda reforma de la política de vacunación estadounidense desde que asumió el cargo. Aunque las grandes agencias mundiales de noticias siempre le ponen la etiqueta de “antivacunas”, Kennedy ha manifestado que sólo pone en cuestión la seguridad de las mismas.

Una base de datos japonesa muestra los efectos adversos mortales de las vacunas

El colectivo japonés Ciudadanos Unidos para Detener las Vacunas de ARNm (1) ha obtenido más de 21 millones de registros oficiales de vacunación mediante solicitudes dirigidas a las instituciones públicas, formando una de las bases de datos más grandes de su tipo.

La base de datos se puede consultar abiertamente en internet (2).

El gobierno japonés no proporciona abiertamente datos detallados sobre vacunaciones y fallecimientos individuales como consecuencia de la inyección de vacunas. Para destapar el secreto, 350 voluntarios de todo Japón presentaron solicitudes locales ante las oficinas municipales para obtener registros oficiales que vincularan los números de lote, las fechas de vacunación y los registros de defunción (mortalidad por cualquier causa).

El número total de documentos obtenidos hasta la fecha asciende a 25 millones.

Los campos incluyen: fecha de vacunación, marca de la vacuna, número de lote, grupo de edad y si la persona falleció (por cualquier causa).

La recopilación de datos continúa; algunos municipios siguen publicando los registros, mientras que otros se niegan a hacerlo.

El estudio ha sido dirigido por el profesor Yasufumi Murakami, de la Universidad de Ciencias de Tokio y revela un aumento masivo de muertes ocultas que se produce entre 90 y 120 días después de la inyección de vacunas de ARNm. Un mayor número de dosis se vincula a muertes más tempranas.

Hace unas semanas el equipo del profesor Murakami ofreció una conferencia de prensa para presentar los resultados, que se puede ver en Youtube (3). En la exposición una investigadora y periodista independiente japonesa, Masako Ganaha, miembro de Ciudadanos Unidos por Detener las Vacunas de ARNm, y los demás ponentes analizan los datos, así como el rechazo público a las vacunas de ARNm y la lucha para exponer los efectos nocivos de este tipo de inyecciones en Japón.

(1) https://stop-mrna.sakura.ne.jp/en/
(2) https://stop-mrna.sakura.ne.jp/db/lot-totalization.php
(3) https://www.youtube.com/watch?v=PGc8hENwlVo

Los miembros de la OMS imponen una dictadura mundial por decreto

La firma de este tratado supondrá la instauración de una tecnocracia que al servicio de una falsa bioseguridad eliminará totalmente la libertad de expresión y acabará con las democracias del mundo (1).

El 20 de mayo de este año 2025 se realizó la 78 Asamblea Mundial de la Salud, en la cual se aprobó el Acuerdo sobre pandemias.

Un Acuerdo que a pesar de los maquillajes y rocambolescos vocablos, podemos llegar a la conclusión que se avanza un paso más hacia una Dictadura Global aceptada por los miembros integrantes de la 78 Asamblea de la OMS. Nadie votó en contra, tan solo se abstuvieron los siguientes países: Eslovaquia, Italia, Rusia, Polonia, Israel, Turquía, Egipto, Irán, Georgia, Jordania, Argentina y Bolivia y la significativa ausencia de Estados Unidos.

La idea de un tratado internacional contra las pandemias fue propuesta por primera vez por el Presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, en el Foro de la Paz de París en noviembre de 2020. A principios de 2021, el anuncio de que algunos Estados miembros estaban deseando iniciar las negociaciones para un nuevo instrumento obligatorio para la salud mundial en la OMS fue toda una sorpresa. La mayoría de los acuerdos de política sanitaria se basan en normas no obligatorias, y la OMS solo ha utilizado su poder normativo constitucional adoptando acuerdos obligatorios en dos ocasiones en más de setenta años de historia (2).

En febrero de 2021 los dirigentes del G7 suscribieron una declaración reclamando un tratado internacional sobre pandemias.

El 30 de marzo de 2021 los gobernantes de turno de 25 países (entre ellos, España) se unieron al Presidente del Consejo Europeo y al Director General de la OMS para hacer un llamamiento mundial a los Estados para la puesta en marcha de un proceso mundial con el fin de redactar y negociar algún tipo de instrumento internacional (acuerdo, convenio o tratado) para fortalecer la prevención, preparación y respuesta frente a futuras pandemias. En el comunicado oficial se da por hecho que habrá otras pandemias y otras grandes emergencias sanitarias que afrontar (3).

El 1 de febrero de 2023 se aprobó el proyecto preliminar de CA+ de la OMS para su consideración por el Órgano de Negociación Intergubernamental (INB) en su cuarta reunión. Convenio, acuerdo u otro instrumento internacional de la OMS sobre prevención, preparación y respuesta frente a pandemias (CA+ de la OMS) (4).

El INB es un proyecto inventado, controlado y apoyado oficialmente por el gobierno de Joe Biden, Kamala Harris y el clan Obama – Hilaty Clinton.

La representante del capital financiero: Pamela Hamamoto

La negociadora de Estados Unidos para el Acuerdo sobre pandemias, Pamela Hamamoto, ocupó anteriormente altos cargos en las financieras Goldman, Sachs & Co. y luego en Merrill Lynch & Co, donde fue vicepresidenta de finanzas corporativas. Fue también organizadora de campaña y recaudadora de fondos para Obama durante las elecciones de 2012.

Cuando Hamamoto prestó juramento ante el vicepresidente estadounidense de Obama, Joe Biden en mayo de 2014, se convirtió en la decimoctava Representante Permanente de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra entre ellas la OMS. Renunció en enero de 2017, después de que el presidente Trump asumiera el cargo.

Pero en octubre de 2022 la misión estadounidense ante las Organizaciones Internacionales en Ginebra emitió una declaración conjunta escrita por el Secretario de Estado Antony Blinken y el Secretario de Salud y Servicios Humanos Xavier Becerra declarando a la embajadora Pamela Hamamoto como la negociadora de Estados Unidos para el Acuerdo sobre pandemias (5).

Las propuestas iniciales, elaboradas por los países defensores del gobierno único universal defendido por el G-7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Gran Bretaña, con el miembro “de facto” de la Unión Europea que tiene representación permanente) y el respaldo de la mafia químico-farmacéutica, cuyas intenciones ya estaban plasmadas en las modificaciones iniciales al Reglamento Sanitario Internacional (RSI) de 2005 aprobadas en junio del 2024 en la 77 Asamblea de la OMS realizada del 27 de mayo al 1 de junio de 2024, para entrar en vigor en octubre de 2025.

Un recordatorio: el Reglamento Sanitario Internacional

Algunas de las modificaciones al Reglamento Sanitario Internacional propuestas inicialmente quedaban reflejadas en su artículo 3 al eliminar del texto del 2005 lo siguiente: “La aplicación del presente Reglamento se hará con respeto pleno de la dignidad, los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas”. Aunque al final, por oposición de varios países se mantuvo, a pesar de las amenazas recibidas, entre ellas las del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Y se pretendía incorporar en el artículo 12 lo siguiente: 2. Si el Director General considera, sobre la base de una evaluación con arreglo al presente Reglamento, que se está produciendo una emergencia de salud pública potencial o real de interés internacional, lo notificará a todos los Estados Parte.

Que al final quedó con el siguiente redactado: 2. Si el Director General considera, sobre la base de la evaluación que se lleve a cabo en virtud del presente Reglamento, que se está produciendo una emergencia de salud pública de importancia internacional, mantendrá consultas con el Estado Parte o los Estados Parte en cuyo territorio o territorios se haya manifestado, y se esté produciendo. Si el Director General y el Estado Parte o los Estados Partes están de acuerdo sobre esta determinación, el Director General, de conformidad con el procedimiento previsto en el artículo 49, solicitará la opinión del comité que se establezca en aplicación del artículo 48 (en adelante el “Comité de Emergencias”) sobre las recomendaciones temporales apropiadas.

El problema subsiste ya que el citado Comité de Emergencia es otro de los subterfugios clandestinos para crear una nebulosa respecto a la toma de decisiones.

Y la creación de un nuevo artículo, el 13A, que podemos sin riesgo a equivocarnos, atribuir a la citada mafia químico-farmacéutica cuyo redactado era el siguiente: c) desarrollar lineamientos regulatorios apropiados para la aprobación rápida de productos de salud de calidad, incluido el desarrollo de protección correlativa de inmunogenicidad (ICP) para vacunas.

Al final quedó redactado de la forma siguiente:

d) proporcionará a un Estado Parte, cuando este lo solicite, el expediente del producto relacionado con un determinado producto de salud pertinente, tal y como el fabricante lo ha proporcionado a la OMS para su autorización y cuando el fabricante haya dado su consentimiento, en un plazo máximo de 30 días a partir de la recepción de la solicitud, con el fin de facilitar la evaluación reglamentaria y la autorización por el Estado Parte.

Podemos deducir que a pesar de las presiones de los Bill Gates & Company no lograron del todo el reconocimiento internacional de sus peligrosas compuestos de ARNm que se inocularon “manu militari” desde 2020.

En el Artículo 44 la propuesta inicial era la siguiente:

(e) Contrarrestar la difusión de información falsa y poco confiable sobre eventos de salud pública, medidas y actividades preventivas y antiepidémicas en los medios de comunicación, redes sociales y otras formas de difundir dicha información.
(d) la formulación de leyes y otras disposiciones legales y administrativas para la implementación de este Reglamento.

Quedando al final como sigue: d) la formulación de proyectos de ley y otras disposiciones legales y administrativas para la aplicación del presente Reglamento

Un matiz que no sirve para nada, ya que los Proyectos de Ley se transforman posteriormente en leyes.

Y en el Anexo 1 (Capacidades básicas) se proponía: A nivel mundial, la OMS fortalecerá las capacidades para:

d. Contrarrestar la desinformación.
f. Coordinar con agencias de la ONU, academia, actores no estatales y representantes de la sociedad civil.

Quedando al final maquillado con el siguiente redactado:

i) la comunicación de riesgos, en particular para hacer frente a la información errónea y la desinformación;

j) facilitar un enlace operativo directo con funcionarios superiores del sector de la salud y otros sectores para aprobar y aplicar rápidamente medidas de contención y control.

Hasta aquí un pequeño bosquejo de los dimes y diretes de la 77 Asamblea de la OMS y la aprobación del nuevo Reglamento Sanitario Internacional (RSI), cuyo lema era “Todos para la salud” “Salud para todos” (6).

El Acuerdo sobre pandemias

Pero quedó pendiente la redacción de un Acuerdo sobre Pandemias, como motor ejecutor de próximos atentados, bajo el subterfugio de sanitarios, a nivel mundial si la situación política o económica lo requiere. La interpretación de dicho Acuerdo debe realizarse tras el análisis del Golpe de Estado mundial de marzo del 2020, el papel de la OMS en el mismo, el poder de las grandes corporaciones internacionales y la intencionalidad de establecer un mecanismo de obligado cumplimiento para todas las naciones a nivel mundial con el maquillaje de “velar por nuestra salud”.

La primera característica de dicho Acuerdo debemos analizarla con el cambio de lema respecto a la 77ª Asamblea. De “Todos para la salud” se ha transformado en “Una Salud, One Health”.

La 78 Asamblea de la Salud, de mayo de 2025, examinó la propuesta del Órgano de Negociación Intergubernamental (INB) y tomó la decisión final sobre la adopción del Acuerdo sobre pandemias en virtud del Artículo 19 de la Constitución de la OMS (7).

Debemos empezar por un breve glosario de las abreviaturas aparecidas en el mismo: INB: Órgano Intergubernamental de Negociación (Intergovernmental Negotiating Body) para redactar y negociar un convenio, acuerdo u otro instrumento internacional de la OMS sobre prevención, preparación y respuesta frente a pandemias. PABS: Acceso a los patógenos y participación en los beneficios (Pathogen Access and Benefit Sharing). VTD: Vacunas, terapias y pruebas diagnósticas (vaccines, therapies and diagnostic tests. GISAID: Fundación público-privada, Iniciativa global para compartir los datos de los virus gripales (Global Initiative on Sharing All Influenza Data).

El texto completo del Acuerdo sobre pandemias (8) se puede leer en el siguiente enlace. En él se define “emergencia pandémica” como una emergencia de salud pública de importancia internacional que está causada por una enfermedad transmisible y que:

I) tiene, o entraña un alto riesgo de tener, una amplia propagación geográfica a varios Estados o dentro de ellos; y
II) excede, o entraña un alto riesgo de exceder, la capacidad de los sistemas de salud para responder en esos Estados; y
III) provoca, o entraña un alto riesgo de provocar, considerables perturbaciones sociales y/o económicas, incluidas perturbaciones en el tráfico y el comercio internacionales; y
IV) requiere una acción internacional coordinada rápida, equitativa y reforzada, con un enfoque que abarque a todas las instancias gubernamentales y a toda la sociedad.

Un auténtico cajón de sastre el cual las apreciaciones subjetivas se equiparan a las contrastables, con lo cual en cualquier circunstancia real o imaginaria se puede declarar una “emergencia pandémica”. El 24 de Septiembre de 2024 un artículo en LSE European Politics and Policy (EUROPP) firmado por Wenham, Clare, Eccleston-Turner, Mark, Upton, Harry (What the new «pandemic emergency» concept could mean for global health security) planteaba: “Creemos que la definición de emergencia pandémica plantea una serie de desafíos que aún no se han explorado en profundidad.

En primer lugar, limitar el alcance únicamente a las enfermedades transmisibles se aparta del “principio de responder a todos los riesgos”, por el cual cualquier emergencia de salud puede ser declarada como emergencia de salud pública de importancia internacional, independientemente de su origen. En este momento no hay más detalles sobre lo que podría significar determinar que hay una emergencia pandémica” (9).

En la introducción del Acuerdo leemos:

Reconociendo que la Organización Mundial de la Salud es la autoridad directiva y coordinadora de las actividades internacionales de salud, en particular en relación con la prevención, preparación y respuesta frente a pandemias.

Reconociendo la importancia de generar confianza y garantizar el intercambio oportuno de información para prevenir la información errónea, la desinformación y la estigmatización,

Artículo 2.2 Las disposiciones del Acuerdo de la OMS sobre Pandemias se aplican tanto durante las pandemias como en los periodos entre pandemias, salvo que se indique lo contrario.

Artículo 3. Para lograr el objetivo del Acuerdo de la OMS sobre Pandemias y aplicar sus disposiciones, las Partes se guiarán, entre otras cosas, por lo siguiente: 1. el derecho soberano de los Estados, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, a legislar y aplicar legislación dentro
de su jurisdicción.

Esta definición etérea, la OMS en fecha 27 de junio de 2025, en su página oficial, lo concreta para que no quepan dudas sobre la obligatoriedad del cumplimiento del citado Acuerdo: “Según un principio general del derecho internacional, cuando un instrumento de derecho internacional entra en vigor pasa a ser vinculante para las partes en dicho instrumento” (10).

Artículo 11. Transferencia de tecnología y cooperación

d) alentará (no obligará a diferencia del resto de artículos) a los titulares de las patentes o las licencias pertinentes para la producción de productos de salud relacionados con las pandemias a que renuncien al cobro de regalías o en su defecto cobren unas regalías razonables.

A este respecto, en el 2024, PLOS Global Public Health en 2024 publicaba un artículo con el título de “Technology transfer, intellectual property, and the fight for the soul of WHO”. Algunas consideraciones del mismo: “Los debates sobre el alcance, los términos y la gobernanza de la transferencia de tecnología (el intercambio de información técnica esencial, conocimientos técnicos y materiales necesarios para fabricar un producto sanitario) son prominentes y controvertidos en la diplomacia sanitaria internacional. Estos debates se han convertido en puntos focales en las recientes y polémicas negociaciones para modificar el Reglamento Sanitario Internacional (RSI) y redactar un Acuerdo Global contra las Pandemias. Mientras algunos países abogan por mecanismos automáticos u obligatorios para facilitar el acceso a las tecnologías sanitarias, especialmente en tiempos de crisis, otros se oponen a los marcos legales que exigen la participación no voluntaria de la industria farmacéutica […] El mito de la OMS como un sistema basado en el consenso oscurece el hecho de que, si bien el comercio y la salud pública no son estrictamente un juego de suma cero, existen, no obstante, ganadores y perdedores. La hegemonía ideológica que las alianzas público-privadas han disfrutado en las últimas décadas como la solución a todos los problemas de desarrollo ha dificultado que los actores de la salud pública defiendan las alianzas público-públicas” (11).

Artículo 16. Comunicación y concienciación del público

  1. Cada Parte, según proceda, adoptará medidas para mejorar los conocimientos de la población sobre ciencia, salud pública y pandemias, así como el acceso a información transparente, oportuna, precisa y basada en datos científicos y en la evidencia acerca de las pandemias y sus causas, sus efectos y los factores que las impulsan y acerca de la eficacia y la inocuidad de los productos de salud relacionados con las pandemias.

Artículo 22. 2. Nada de lo dispuesto en el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias se interpretará en el sentido de que confiere a la Secretaría de la Organización Mundial de la Salud, incluido el Director General de la Organización Mundial de la Salud, autoridad alguna para dirigir, ordenar, alterar o prescribir de otro modo la legislación nacional y/o interna, según proceda, o las políticas de alguna de las Partes, o para ordenar o imponer de otro modo cualquier obligación de que las Partes adopten medidas específicas, tales como rechazar o aceptar viajeros, imponer mandatos sobre vacunación o medidas terapéuticas o diagnósticas o implementar confinamientos.

Si bien se dejan de lado las atribuciones que inicialmente eran potestad exclusiva y discrecional del Director General, ahora lo decidirá el recién nombrado “Comité de expertos” cuyos nombres están todavía ocultos, aunque podemos suponer a las órdenes de quién están.

Artículo 25. Podrán formularse reservas al Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, salvo que sean incompatibles con el objeto y el propósito de dicho Acuerdo.

Artículo 26. Declaraciones y manifestaciones

  1. Lo dispuesto en el artículo 25 no impedirá que, al firmar, ratificar, aprobar o aceptar el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, o al adherirse a él, un Estado o una organización de integración económica regional formulen declaraciones o manifestaciones, cualesquiera que sean su redacción y título, con miras, entre otras cosas, a la armonización de sus leyes y reglamentaciones con las disposiciones de dicho Acuerdo, a condición de que esas declaraciones o manifestaciones no tengan por objeto excluir o modificar los efectos jurídicos de las disposiciones del Acuerdo de la OMS sobre Pandemias en lo que respecta a su aplicación en ese Estado u organización de integración económica regional.

Una auténtica paradoja en la que se puede decir no, pero al mismo tiempo acatar el sí del total contenido del Acuerdo. ¿Alguien lo entiende?

Hasta aquí una pequeña muestra del citado Acuerdo, el resto se puede consultar en la web indicada anteriormente.

Los dimes y diretes de las negociaciones

El 6 de diciembre del 2024 Third World Network Information Service (12) publicaba unas informaciones en torno al desarrollo de las negociaciones en el seno de la OMS sobre el Acuerdo: WHO: INB Bureau Pressures Global South to align with G7’s One Health and Prevention Agenda. (OMS: La Oficina del INB presiona al Sur Global para que se alinee con la Agenda de Salud y Prevención del G7):

“La oficina del Órgano Intergubernamental de Negociación se ha alineado con las demandas de los países desarrollados, ejerciendo presión sobre los países en vías de desarrollo para que se comprometan a cumplir con la exigencia de la UE de abordar el enfoque de “Una sola salud” para la prevención de pandemias. La UE ha estado insistiendo en que para implementar el Articulo 4 se incluya un Anexo jurídicamente vinculante al Acuerdo sobre Pandemias de la OMS en donde se describan las medidas específicas para la prevención de pandemias según la perspectiva de la vigilancia multisectorial (Una Salud, One Health).

Los países en desarrollo están muy preocupados porque el Acuerdo sobre Pandemias, que se supone que debe producir resultados que aborden las desigualdades que se han experimentado durante las emergencias sanitarias, esté siendo utilizado para imponer vigilancia y otras obligaciones bajo la pretensión de prevenir pandemias. Los países en desarrollo temen que estas obligaciones tengan consecuencias significativas en el comercio, la economía, la seguridad y la seguridad nacional, e incluso afecten a la soberanía nacional… Los países en desarrollo, incluyendo el Grupo Africano, explicaron que no había claridad sobre el contenido del Anexo jurídicamente vinculante propuesto, subrayando que no se puede esperar que entreguen un “cheque en blanco” para que los países del G7 impongan obligaciones jurídicas, especialmente en lo que respecta a las medidas de vigilancia.

Un negociador de un país en desarrollo comentó con franqueza: “quieren que sigamos compartiendo patógenos y secuencias sin supervisión ni trazabilidad. No sabremos si alguien los desvía para un doble uso, por ejemplo para desarrollar armas biológicas”.

Como conclusión

El 2 de junio de 2024 Peter Koenig, analista geopolítico y ex economista sénior del Banco Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS) donde trabajó durante más de 30 años, publicaba en GlobalResearch un largo análisis en relación el Acuerdo sobre Pandemias:

“Está claro que durante los últimos meses muchos gobiernos de todo el mundo, especialmente en el Sur Global, pero no exclusivamente, se sintieron más que incómodos al aceptar lo que muchos llamaron una dictadura sanitaria de la OMS, en la forma de una “Salud Mundial” (OWH, por sus siglas en inglés), en «uno sirve para todos», similar al Gobierno Mundial Único, o Orden Mundial Único (OWG / OWO) que los globalistas quieren imponer a los 8,1 mil millones de personas del mundo” (13).

Para no ser menos en el entramado totalitario, la ministra de Más Madrid en el gobierno del PSOE, Mónica García Gómez, se ha incorporado oficialmente como nuevo miembro del Consejo en la Asamblea Mundial de la Salud, el órgano decisorio supremo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) (14).

¿Seremos capaces de articular en nuestro país una resistencia ante estas perspectivas dictatoriales? ¿Seremos capaces de impedir que el Gobierno firme y ratifique dicho Acuerdo y que modifique la legislación para renunciar a lo poco que queda de soberanía y nos convierta en conejillos de indias de la mafia químico farmacéutica? ¿Seremos capaces de reconquistar la dignidad y la autonomía en la toma de decisiones? ¿Seremos…?

(1) https://www.naiz.eus/es/iritzia/articulos/razones-para-decir-no-al-tratado-internacional-de-pandemias
(2) https://g2h2.org/wp-content/uploads/2021/11/The-Politics-of-a-WHO-Pandemic-Treaty-final-ES.pdf
(3) https://accesojustomedicamento.org/luces-y-sombras-del-tratado-mundial-de-la-oms-contra-las-pandemias/
(4) https://apps.who.int/gb/inb/pdf_files/inb4/A_INB4_3-sp.pdf
(5) https://healthpolicy-watch.news/us-eager-to-move-ahead-with-pandemic-accord-that-promotes-equity-but-not-transactional-linkage-between-data-and-benefit-sharing/
(6) https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA77/A77_ACONF14-sp.pdf
(7) https://www.who.int/es/news/item/16-04-2025-who-member-states-conclude-negotiations-and-make-significant-progress-on-draft-pandemic-agreement
(8) https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA78/A78_10-sp.pdf
(9) https://journals.plos.org/globalpublichealth/article?id=10.1371/journal.pgph.0003940
(10) https://eprints.lse.ac.uk/125732/
(11) https://www.who.int/es/news-room/questions-and-answers/item/pandemic-prevention–preparedness-and-response-accord
(12) https://wp.twnnews.net/sendpress/email/?sid=Njc2NDc&eid=ODEyNQ
(13) https://www.globalresearch.ca/who-pandemic-treaty-dead-now/5858152
(14) https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/sanidad14/paginas/2025/230525-garcia-consejo-ejecutivo-oms.aspx

Acuerdo sobre pandemias, beneficios sólo para las farmacéuticas

Según el pronóstico de Precedence Research, se prevé que el mercado mundial de vacunas aumente de 91.970 millones de dólares en 2025 a 161.400 millones de dólares en 2034 (1).

Mientras se proyecta invertir miles de millones en especulaciones contra anunciadas futuras pandemias, acordados en la Asamblea de la OMS de mayo pasado, las mayores amenazas de enfermedades son la tuberculosis, la malaria y la desnutrición. Estas enfermedades “de la pobreza” matan a más de dos millones de personas anualmente.

La OMS publicó el 29 de octubre de 2024, un informe sobre la tuberculosis que revela que en 2023 aproximadamente 8,2 millones de personas fueron diagnosticadas de tuberculosis por primera vez, la cifra más alta registrada desde que la OMS iniciara el seguimiento mundial de la tuberculosis en 1995. Ello representa un aumento considerable frente a los 7,5 millones notificados en 2022, lo que sitúa a la tuberculosis nuevamente como la principal causa de muerte por enfermedad infecciosa en 2023, por encima de la covid-19. A pesar de ello, la financiación mundial para la prevención y atención de la tuberculosis siguió disminuyendo en 2023 (2).

A nivel mundial, el número de muertes por malaria en 2022, fue de 619.000, siendo superior a las 568.000 muertes en 2019 (3).

David Bell cuenta con más de 20 años de experiencia en biotecnología, fue Jefe del Programa de Malaria y Enfermedades Febriles Agudas en FIND en Ginebra y coordinó la estrategia de diagnóstico de malaria con la OMS. Actualmente, es consultor en biotecnología y salud pública internacional, y es investigador principal del Instituto Brownstone. Sus declaraciones son estas: “Es mucho más probable morir de tuberculosis, malaria o diarrea si se padece malnutrición y se tienen deficiencias de micronutrientes”, Bell explicó que la nutrición solía ser anteriormente una de las principales prioridades de la OMS, pero que la financiación se ha reducido” (4).

El 20 de mayo de 2025 un comunicado de prensa de la OMS hacía público el presupuesto por programas aprobado para 2026-2027 por un total de 4.200 millones de dólares (5).
La distribución de dicho presupuesto para el ejercicio financiero 2026-2027 es el siguiente:

1) Promover la salud, 399,9 millones de dólares
2) Procurar salud, 1.787,8 millones de dólares
3) Proteger la salud, 918,5 millones de dólares
4) Potenciar la agenda mundial de salud, 577,2 millones de dólares
5) Perfeccionar el desempeño de la OMS, 583,7 millones de dólares (6).

Como podemos apreciar, la financiación para el concepto de promoción de la salud (que debe incluir la alimentación, las condiciones de vida, la vivienda, los ingresos adecuados, la contaminación industrial, los agroquímicos, etc.) es la partida más pequeña de dicho presupuesto. Esto en lo que respecta a las decisiones que puede tomar la OMS en función de los ingresos que controla.

Pero en el año 2024 el total de contribuciones voluntarias para fines específicos (fines que determinan los donantes, no la OMS) fue de 1.026.573.958 dólares. En el mismo año 2024 la contribución para fines específicos (vacunas) de Gavi Alianza para las Vacunas (Global Alliance for Vaccines and Immunisation) fue de 223.932.370 dólares, dinero que fue a engrosar las arcas del complejo químico-farmacéutico. Y el programa especial de investigadores sobre reproducción humana (edición de criaturas a demanda) fue de 36.212.116 dólares.

En el mismo año 2024, el total del Fondo mundial contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria ascendió solamente a 15.690.888 de dólares (7).

Cada año, un millón de niños y niñas mueren directamente por desnutrición severa, lo que la convierte en una de las principales causas de muerte infantil en el mundo. Y aún cuando logran sobrevivir, la desnutrición deja secuelas físicas y psicológicas en los niños que les marcarán toda su vida.

En la edición de 2022 del informe de la ONU “El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo” (The State of Food Security and Nutrition in the World) el número de personas que padecen hambre en el mundo aumentó hasta alcanzar los 828 millones de personas, lo que supone un aumento de unos 46 millones desde 2020 (8).

El informe de 2024 del Programa Mundial de Alimentos (World Food Programme) toma nota de las previsiones que 582 millones de personas sufrirán desnutrición crónica al final de la década, más de la mitad de ellas en África. Los flujos filantrópicos hacia la seguridad alimentaria y la nutrición no son cuantiosos; las remesas transfronterizas son mucho mayores, pero apoyan la seguridad alimentaria y la nutrición principalmente a través del consumo de alimentos, en lugar de inversiones en sistemas agroalimentarios. Cuando existe acceso a estas fuentes de financiación privada, su contribución a la seguridad alimentaria y la nutrición no puede darse por sentada, ya que muchas de las inversiones financiadas, en particular las de las grandes empresas internacionales de alimentos y bebidas, no siempre contribuyen a reducir el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición. Se espera que los llamados a la acción de este informe orienten los debates de la Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de 2025 (9).

Y esta Cuarta Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de 2025 se realizó en Sevilla del 30 de junio al 3 de julio de 2025. Veremos algunas recomendaciones que aparecen en dicha Conferencia para “luchar contra el hambre” (10).

“Nos comprometemos a apoyar una financiación suficiente para garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad para todos. Tomaremos medidas para aprovechar los efectos positivos de la digitalización en la educación y reafirmamos nuestro compromiso de fomentar la innovación, la alfabetización financiera y la creación de capacidades digitales.

“Nos comprometemos a aumentar el apoyo a los países en desarrollo… y uso de la inteligencia artificial.

“Reconocemos que la inversión privada puede contribuir a potenciar las economías rurales a partir de la mejora de las infraestructuras, la logística y el intercambio de conocimientos.

“Resolvemos redoblar nuestros esfuerzos para reducir el costo de las remesas de los migrantes a menos del 3 % de las cantidades transferidas de aquí a 2030” (11).

Sobran comentarios.

Mientras la CEPI (Coalition for Epidemic Preparedness Innovations) la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias, una «coalición público-privada tiene como objetivo financiar proyectos de investigación para desarrollar vacunas contra supuestas enfermedades infecciosas emergentes. Para esta gente el hambre no importa, lo importante es vacunarse.

La CEPI se constituyó en 2017 en el Foro Económico Mundial en Davos. Fue cofundada y cofinanciada con 460 millones de dólares de la Fundación Bill & Melinda Gates, la farmacéutica Wellcome Trust y un consorcio de naciones. El objetivo prioritario de CEPI es lograr un avance en las plataformas de vacunas en respuesta a una Enfermedad X (12).

Elisabeth Paul, experta en sistemas de salud mundial que lleva décadas trabajando sobre el terreno en países en desarrollo, afirma que se trata de una divergencia significativa con respecto a la misión fundamental de la OMS. Paul destaca que los factores socioeconómicos y políticos son la causa fundamental de la carga de morbilidad y mortalidad. “La OMS, en lugar de ser una especie de organismo normativo que supervisa y ayuda a los países a mejorar el rendimiento de sus sistemas de salud, ahora se convierte en un simple organismo de ejecución de las prioridades de los donantes”. Y, por supuesto, existen conflictos de intereses debido a la influencia de las empresas, en particular de la industria farmacéutica. Las vacunas tienden a considerarse como la única solución” (13).

Pero la forma de medir el éxito vacunatorio proclamado por la OMS también puede ser engañosa. “Por ejemplo, un análisis de coste-beneficio muestra que si se invierten, digamos, 1.000 dólares, se puede salvar una vida con una vacuna u otra intervención. Así que si tomamos a un niño que recibe 10 vacunas, se contará 10 veces: se le ha salvado 10 veces porque ha recibido las 10 vacunas. Pero podría morir al día siguiente por desnutrición” (14), como está ocurriendo en Gaza.

El Dr. Mohamed Lamine Dramé, experto en sistemas y políticas de salud pública que ha trabajado para la OMS en toda África durante décadas, describe un escenario similar en programas del Banco Mundial, la OMS, la Unión Europea y otros organismos: “Los proyectos no siempre se construyen de forma conjunta. Por lo general, vienen con una solución única para todos, nos dicen: en dos años tenemos que alcanzar ciertos indicadores de vacunación. Es posible alcanzar el objetivo de vacunar al 90 por ciento de los niños. Pero mientras tanto, no hay servicios para tratar la malaria, la diarrea o las enfermedades respiratorias. Y morirán de malaria. Creo que hay que replantearse la estructura de la OMS, no puede seguir funcionando como hasta ahora” (15).

El Dr. David Bell respecto al Acuerdo sobre Pandemias, afirmó: “La OMS, con el respaldo del Banco Mundial, nos indica que países miembros deben suscribir amplios poderes de emergencia, tal como se establece en las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional y en el Acuerdo. Alegan que es la única manera de prepararse para futuras pandemias, cuya frecuencia aumentará y se agravarán”.

La Declaración de Bali del G20 de 2022 presentó estudios que pretenden demostrar todo esto, con un coste de 31.000 millones de dólares anuales. “Oímos hablar mucho de brotes de enfermedades con una carga muy baja en comparación con, por ejemplo, la tuberculosis, y sin embargo, aquí estamos, ante la posibilidad de ratificar estas medidas de preparación para pandemias universales que tendrán un gran impacto en nuestras libertades, nuestro bienestar y la atención médica que recibimos, independientemente de la parte del mundo en que vivamos”.

La idea de la OMS de que habrá un aumento exponencial de epidemias y muertes se basa en cifras que no reflejan la realidad completa. La invención de las pruebas PCR, por ejemplo, ha tenido un impacto enorme en la tasa de detección de estos brotes.

Esta especulación sobre enfermedades se está utilizando para justificar un gasto considerable. Sumas de dinero público con la premisa de que justificarán ahorros aún mayores, pero la evidencia parece presentar importantes deficiencias. A juzgar por los últimos tres años de la pandemia de covid-19, lo cierto es lo contrario: el resultado es que un pequeño número de personas ya muy ricas se enriquece aún más, mientras que las sociedades y economías de todo el mundo sufren daños evitables, un aumento de la mortalidad y un empeoramiento de la salud pública.

La Dra. Margaret McCartney con sede en Glasgow, comenta: “Cuando se compromete el criterio profesional, ya sea en lo que respecta a la seguridad del paciente o a la validez de la investigación, se trata de un gran problema. El impacto es de gran alcance y hemos visto sus terribles consecuencias una y otra vez. Lo que hemos conseguido es un servicio sanitario dominado por la industria farmacéutica. Creo que es evidente que necesitamos otra investigación”.

Los Grupos Parlamentarios Multipartidistas (APPG) de Reino Unido son grupos informales multipartidistas sin personalidad jurídica propia dentro del Parlamento. En la presentación y debate sobre el Acuerdo de Pandemias, el vicepresidente de APPG planteaba: “Estas presentaciones han puesto de relieve los enormes problemas de transparencia y los conflictos de intereses en la salud pública, la medicina y la investigación médica y científica en general. Es evidente la necesidad de dar un paso atrás y comprender plenamente lo que implica el tratado sobre pandemias de la OMS y las enmiendas a la normativa sanitaria. Me temo que nos estamos precipitando hacia una situación peligrosa basada en datos y pruebas erróneas que debe reevaluarse” (16).

Las instituciones sanitarias internacionales están enfatizando la urgencia de priorizar la prevención y la respuesta a las pandemias. El riesgo de pandemia se caracteriza como una “amenaza existencial para la humanidad” y se utiliza para justificar las enmiendas propuestas al Reglamento Sanitario Internacional y un nuevo Acuerdo sobre Pandemias, jurídicamente vinculante. Esta agenda está respaldada por solicitudes financieras anuales sin precedentes.

En el año 2024 el Instiruto Brownstone publicaba un extenso análisis sobre el riesgo de pandemias (Pandemic Risk Policy Brief). Es interesante extraer algunos de los datos que revela el citado documento:

“Nuestro análisis reveló que los datos y la evidencia respaldan deficientemente las suposiciones actuales sobre el riesgo de pandemias. En 2022 el G20 convocó al HLIP (Panel Independiente de Alto Nivel) para revisar el riesgo de pandemia y el presupuesto necesario para abordarlo. El informe del HLIP se basa en dos fuentes principales para sus afirmaciones sobre los riesgos exponenciales de brotes: un análisis de Metabiota, una corporación privada con sede en Estados Unidos, y una tabla no citada de brotes del año 2000 al 2020. Ninguno de estos datos respalda las afirmaciones del HLIP”.

Una pincelada sobre Metabiota

Google invirtió un millón de dólares en la empresa y al mismo tiempo planeó actuar como socio para brindar experiencia en análisis de datos. Se informó que Rosemont Seneca Technology Partners de Hunter Biden tenía una participación del 13,4 por cien en la empresa en 2014. Esta inversión y el trabajo de Metabiota con Black & Veatch (B&V) en laboratorios de Ucrania llevaron a que la empresa fuera señalada en las afirmaciones sobre armas biológicas que Rusia localizó en Ucrania en 2022 (17).

Metabiota recibió fondos por separado de la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa del Pentágono para trabajos subcontratados. “Dicho trabajo consistió en ayudar a capacitar y apoyar a los científicos en dichas instalaciones” (18).

Metabiota recaudó millones a través de empresas como Goldman Sachs, según correos electrónicos encontrados en la computadora de Hunter Biden que fue abandonada en un taller de reparación de Wilmington en abril de 2019. Rosemont Seneca es una firma de inversión fundada en 2009 por Hunter Biden, Christopher Heinz y Devon Archer. Heinz es hijastro del exsecretario de Estado y senador estadounidense, y actual zar del cambio climático, John Kerry.

Estados Unidos otorgó 23,9 millones de dólares a Metabiota a finales de 2014, de los cuales 307.091 dólares se destinaron a “proyectos de investigación ucranianos”, según los registros de gasto público. “¿Qué tipo de colaboración busca Metabiota en Ucrania?” (19).

Tal vez esta pequeña pincelada a Metabiota sirva para comprender las afirmaciones que realiza en defensa de las futuras pandemias.

Sobre la tabla de brotes

La afirmación paralela de Metabiota sobre el aumento de los brotes de gripe de casi uno al año en 1995 a 10 al año en 2020 no se correlaciona con ninguna trayectoria conocida de la gripe, y su base metodológica no está clara. En este contexto, la covid-19 parece un caso atípico en lugar de reflejar una tendencia.

El informe de 2022 del Banco Mundial, “Dejando atrás las pandemias”, solicita entre 10.300 y 11.500 millones de dólares anuales adicionales para apoyar las iniciativas “Una sola salud”. El informe del Banco Mundial cita además un estudio de Marani y otros (20) para respaldar la afirmación de que los grandes brotes podrían hasta triplicarse en las próximas décadas. Marani evaluó la frecuencia de los brotes en los últimos 400 años para predecir su frecuencia futura. Concluyen, basándose en los datos más recientes sobre brotes, que un evento similar a la gripe española podría repetirse cada 292 u 877 años, mientras que un evento similar a la covid-19 puede ocurrir cada 129 años. Esto contradice la principal afirmación del Banco Mundial sobre la urgencia debido a la aceleración del riesgo, indicando en cambio que tales eventos, si son de origen natural, son casos atípicos relativamente raros y es improbable que se repitan en un corto período.

Instituciones internacionales han citado evidencia de una carga anual de brotes de más de 3 millones de muertes al año. Estas afirmaciones se basan frecuentemente en el análisis de un estudio ampliamente citado de Bernstein y otros (21), que afirma que un costo global de una pandemia de 20.000 millones de dólares al año podría aliviarse en un 50 por cien con un gasto de 10.000 millones de dólares, salvando 1,6 millones de vidas con una rentabilidad financiera de 20×1.

Los autores no explican por qué se eligió la cifra de 20.000 millones de dólares como representativa. Las estimaciones del estudio de Bernstein se basan principalmente en la inclusión del brote de gripe española de 1918-19, previo a la introducción de antibióticos, en el que se considera que la mayoría de las muertes se debieron a infecciones bacterianas secundarias.

Los brotes ocurren y es prudente contar con una respuesta política apropiada y proporcionada. Otras enfermedades, como la tuberculosis y la malaria, siguen dominando la carga de enfermedades infecciosas anualmente. Ambas cargas de enfermedades están empeorando actualmente. A nivel mundial, el cáncer y las enfermedades cardiovasculares presentan una mortalidad aún mayor. Por lo tanto, una reducción en la financiación para abordar estas enfermedades, mediante el desvío de recursos hacia brotes, tendría importantes impactos negativos en la salud.

Recomendaciones

Existe una clara necesidad de solicitar mejor evidencia para determinar con precisión la magnitud y la urgencia del riesgo de pandemia. Dada la escasa evidencia que sustenta la evaluación de riesgos, es prudente no apresurarse en nuevas iniciativas contra pandemias, como los instrumentos propuestos por la OMS, hasta que las hipótesis subyacentes se evalúen adecuadamente con base en evidencia sólida, una necesidad reconocida y un beneficio general.

“Los Estados miembros de la OMS deben apoyar esfuerzos proporcionales de preparación para pandemias basados en evidencia fundamentada, una deliberación cuidadosa y una reflexión racional” (22).

Tras este breve repaso a las necesidades de salud de la población mundial, a los intereses “científicos” pagados por las multinacionales en su propio beneficio, a las falsedades incorporadas en los estudios falsamente “independientes”, a la presión geopolítica de los defensores de la tiranía de un gobierno global, podemos llegar a la conclusión que es más urgente que nunca defender la salud del proletariado, de forma organizada, científicamente correcta, alejada tanto de las imposiciones de la tiranía global como de los cantos de sirena de la izquierda woke. Recuperando nuestra autoestima, y, con ello levantar un nuevo edificio pleno de cultura proletaria que ponga constantemente en tela de juicio los grandes enunciados catastróficos mediante los cuales las clases dominantes pretenden mantener el estado de sumisión de la mayoría de la humanidad.

En esto estamos: Proletarios del mundo ¡Uníos!

(1) https://www.precedenceresearch.com/vaccines-market#:~:text=Vaccines%20Market%20Size%2C%20Share%2C%20and,2024%20as%20the%20base%20year
(2) https://www.who.int/es/news/item/29-10-2024-tuberculosis-resurges-as-top-infectious-disease-killer
(3) https://www.who.int/es/teams/global-malaria-programme/reports/world-malaria-report-2022/questions-and-answers
(4) https://www.elepoch.com/notas/detras-salida-ee-uu-oms-batalla-rumbo-salud-publica-mundial-22078
(5) https://www.who.int/es/news/item/20-05-2025-in-historic-move–who-member-states-approve-20–funding-increase-and-2026-27-budget
(6) https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA78/A78_6Add1-sp.pdf
(7) https://apps.who.int/gb/ebwha/pdf_files/WHA78/A78_INF3-sp.pdf
(8) https://openknowledge.fao.org/items/4ce36548-c11a-4df9-ab7e-66065a8c12ad
(9) https://docs.wfp.org/api/documents/WFP-0000160501/download/
(10) https://financing.desa.un.org/es/ffd4
(11) https://docs.un.org/es/A/CONF.227/2025/L.1
(12) https://static.cepi.net/downloads/2024-03/Innovations-to-Prepare-for-Future-Epidemics-and-Pandemics_FA1_CfP-Oct2023-ES_0.pdf
(13) https://www.be-causehealth.be/en/event-bio/elisabeth-paul/
(14) https://www.elepoch.com/notas/detras-salida-ee-uu-oms-batalla-rumbo-salud-publica-mundial-22078
(15) https://ltdn.org/nous-devons-faire-de-la-sante-un-investissement-de-developpement-et-non-une-charge/
(16)https://www.oceanappg.org/officers-and-members
(17) https://www.wsj.com/articles/BL-VCDB-17792
(18) https://www.politifact.com/article/2022/apr/01/facts-behind-russian-right-wing-narratives-claimin/
(19) https://global.chinadaily.com.cn/a/202203/29/WS62426127a310fd2b29e53d95.html
(20) https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34426498/
(21) https://www.science.org/doi/full/10.1126/sciadv.abl4183
(22) https://brownstone.org/wp-content/uploads/2024/02/Pandemic-Risk-Policy-Brief-digital.pdf

Trump ha arruinado su corazón con un consumo excesivo de coca y anfetas

En una sala de prensa de la Casa Blanca la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, leyó un informe del doctor Sean Barbabella en el que se afirmaba que Trump, de 79 años de edad, padece una insuficiencia venosa crónica (IVC), una afección benigna, común en los ancianos. No hay nada de qué preocuparse. Basta con unas medias de compresión para las piernas hinchadas, ejercicio físico y quizás elevarlas para bajar la inflamación.

La IVC, dicen, ocurre cuando las venas de las piernas ya no pueden bombear sangre al corazón, las válvulas laten inútilmente, permitiendo que la sangre se acumule. Hinchazón, dolor, varices, posiblemente úlceras. Mayores de 50 años, obesidad, tabaquismo, estar mucho tiempo sentado…

La hinchazón de piernas y los moretones en las manos de Trump —visibles en fotos de la final del Mundial de Clubes del 13 de julio— son simplemente una IVC, sin signos de trombosis venosa profunda ni problemas cardíacos. Un ecocardiograma, dicen los médicos, mostró una función cardíaca normal.

Pero la verdad es que Trump se muere de insuficiencia cardíaca, una sentencia de muerte forjada por décadas de drogadicción, obesidad grotesca, sobrealimentación y una serie de cirugías estéticas fallidas. El corazón de Trump está fallando y está a punto de derrumbarse.

Un estudio de 2023 publicado en el European Heart Journal vincula la insuficiencia cardíaca crónica con la insuficiencia cardíaca, siendo la hinchazón de piernas a menudo una señal de alerta de un corazón sobrecargado.

Los pacientes con insuficiencia cardíaca e insuficiencia cardíaca crónica tienen una mayor tasa de mortalidad, según el estudio de Gutenberg Health. Sin embargo, se aferran a las medias de compresión, ignorando el corazón que se ahoga con líquido, cada latido una cuenta regresiva hacia el colapso. No lo están salvando, están salvando las apariencias.

Un aficionado a la comida basura

La caída de Trump comenzó hace décadas, en la niebla de los años ochenta y noventa, cuando el consumo de cocaína y anfetaminas acompañaban sus fiestas. Los rumores persistentes en los círculos neoyorquinos describen a un hombre que buscaba intoxicarse y se desgarró las venas. La vasoconstricción de la cocaína y los picos cardíacos de las anfetaminas dañan el corazón, dejándolo débil y rígido, como señala un estudio de 2021 publicado en el Journal of Clinical Cardiology.

A sus 70 años el peso de Trump se ha disparado. Su chequeo médico de abril lo sitúa en 104 kilos, pero fotos y fuentes internas sugieren un peso cercano a los 136 kilo, con una obesidad en aumento, como corresponde a un aficionado a la comida basura que acumula sal y grasa. Un estudio de 2023 en Circulation relaciona la obesidad y las dietas altas en sodio con la insuficiencia cardíaca, ya que la retención de líquidos estrangula el corazón. La dieta de Trump no solo era indulgente, sino abusiva, y cada bocado era un paso hacia la ruina.

Luego vinieron las cirugías: liposucción para abrirle los intestinos, estiramientos faciales y estiramientos de piel para rejuvenecer. Cada procedimiento era una apuesta arriesgada, ya que la anestesia estresaba un corazón ya maltratado por los fármacos y el exceso de peso. La liposucción, como señala un estudio de 2021 en el Journal of Vascular Surgery, puede alterar la circulación linfática y venosa, empeorando la hinchazón de las piernas; no solo la IVC, sino también un corazón demasiado débil para expulsar líquidos. Las cirugías estéticas se acumularon, dejando cicatrices e infecciones, cada una llevando su sistema al borde del colapso. Un estudio de 2025 en el International Journal of Molecular Sciences vincula la inflamación relacionada con la obesidad con la disfunción endotelial, destruyendo tanto las venas como el corazón.

El cuerpo de Trump es una zona de guerra: medicamentos, peso, cirugías… todo conspira para matarlo.

La insuficiencia cardíaca no es sutil. Cuando el corazón no bombea lo suficiente, el líquido inunda los pulmones, las piernas y los intestinos. Los síntomas de Trump (hinchazón de tobillos, probable dificultad para respirar, fatiga) no solo están relacionados con la IVC. Son el sello distintivo de la insuficiencia cardíaca. Sus piernas, hinchadas durante ese partido de fútbol, son un signo de sobrecarga cardíaca, no solo un problema venoso. Un estudio del año pasado publicado en Heart Failure Reviews señala que la IVC y la insuficiencia cardíaca se retroalimentan: el edema en las piernas a menudo enmascara un corazón demasiado débil para afrontar la situación.

Su historial de consumo de drogas podría haber dañado su músculo cardíaco, reduciendo su fracción de eyección a niveles peligrosamente bajos. Según Circulation, la presión de la obesidad obliga al corazón a trabajar de más, mientras que su dieta rica en sal retiene líquidos, haciendo que cada paso sea doloroso. La aspirina que toma, según Leavitt, sugiere un claro riesgo cardiovascular, pero afirman que no hay insuficiencia cardíaca. Tonterías. Su ecocardiograma puede ser normal por ahora, pero normal no significa sano en un cuerpo tan destrozado.

Las cirugías sellan su destino. El trauma de la liposucción, la anestesia repetida y las infecciones: cada una es un golpe al corazón. Un estudio de 2021 publicado en Annals of Plastic Surgery advierte que la obesidad mórbida aumenta los riesgos quirúrgicos, especialmente en pacientes cardíacos. El corazón de Trump, maltratado por décadas de abusos, late con fuerza. El líquido se acumula, los pulmones crepitan, las piernas se ahogan. La insuficiencia cardíaca crónica es un detalle.

El negacionismo de la Casa Blanca

La Casa Blanca nos cuenta un cuento de hadas: excelente salud de Trump, solo un problema venoso benigno. Citan análisis de sangre normales, un ecocardiograma limpio y ausencia de trombosis venosa profunda. Pero las pruebas normales no borran toda una vida de daños. Un reciente estudio publicado en el Journal of Vascular Surgery advierte que la IVC puede enmascarar la insuficiencia cardíaca, especialmente en pacientes obesos con antecedentes de enfermedad cardiovascular. El uso de aspirina por parte de Trump, supuestamente para prevenir infartos, irónicamente resalta el riesgo que niegan. Los moretones en sus manos —atribuidos a los frecuentes apretones de manos y a la aspirina— sugieren vasos sanguíneos frágiles, señal de estrés sistémico. No engañan a nadie al analizarlo más de cerca. La hinchazón, la fatiga, el peso de su cuerpo: es insuficiencia cardíaca, es clarísimo.

Admitir una insuficiencia cardíaca es admitir debilidad, y el imperio de Trump prospera gracias a su invencibilidad. La Casa Blanca no puede permitirse un presidente moribundo, no delante de sus bases. Así que promueven la insuficiencia cardíaca crónica como una condición manejable, sugiriendo calcetines y entrenamiento de fuerza, ignorando el corazón enfermo. Médicos como Prakash Krishnan y Aaron Aday, citados en el New York Times y la NBC, describen la insuficiencia cardíaca crónica como común, no mortal, pero pasan por alto el panorama general. La insuficiencia cardíaca no solo es posible, sino probable.

Trump se está muriendo

Trump se está muriendo. No mañana, quizá no el mes que viene, pero su corazón está fallando. Las drogas —cocaína y anfetaminas en su juventud— le han cicatrizado las arterias, le han subido la presión arterial y le han debilitado el músculo cardíaco. La obesidad, con más de 136 kilos, ha destrozado su sistema, obligando a su corazón a bombear contra un muro de grasa. Su dieta —comida basura, refrescos, sal— ha retenido líquidos, ahogando sus pulmones y piernas. Las cirugías —liposucción, estiramientos faciales y otras— han añadido traumas, infecciones y estrés, cada una un clavo en el ataúd. Un estudio de 2023 publicado en el American Journal of Cardiology señala que la insuficiencia cardíaca en pacientes obesos con antecedentes de abuso de drogas a menudo no se diagnostica hasta que es demasiado tarde.

Sus piernas seguirán hinchándose, su respiración se acelerará, su corazón se acelerará hasta detenerse. La Casa Blanca seguirá dando vueltas, pero la verdad está en su cuerpo. Cada paso es una lucha, cada apretón de manos un moretón. Es un cadáver andante, y ningún médico lo salvará.

La moral del naufragio

Vive como Trump —buscando la euforia, atiborrándote de comida basura, moldeando tu cuerpo por vanidad— y firmarás tu propia sentencia de muerte. A la insuficiencia cardíaca no le importan el poder, el dinero ni los títulos. Ataca a los imprudentes, a los complacientes, a los que se creen invencibles. La negación de los médicos, escudándose en una infección viral crónica, revela la podredumbre del sistema: demasiado asustados para llamar al pan, pan cuando el paciente es el rey. Pero la biología no se doblega. El corazón de Trump está fallando, y ninguna manipulación puede detenerlo.

Se está muriendo, y es horrible. Piernas hinchadas, manos magulladas, respiración dificultosa… No es solo una infección viral. Es el resultado de toda una vida de romper todas las normas de salud. La Casa Blanca puede mentir, los médicos pueden evadir, pero la verdad está en el espejo. Trump está cayendo, y es una muerte que él mismo ha provocado.

—https://www.theinteldrop.org/2025/07/17/the-hidden-heart-failure-killing-trump/

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