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La primera línea de la revuelta social colombiana: Cali

No han sido semanas fáciles para Colombia, el Valle del Cauca y, mucho menos, para Cali. Los reclamos del Paro Nacional y las protestas de miles de jóvenes denominada la “Primera Línea” ante el hambre, la pobreza y el desempleo, sumado a una débil institucionalidad, abuso policial y poca capacidad de diálogo, han escalado la violencia. En Cali los bloqueos aparecen y desaparecen, en medio de la zozobra por el desabastecimiento y la latente posibilidad de una nueva crisis económica. Mientras unos y otros intentan explicar qué ocasionó el estallido social en Cali, un grupo de académicos recordó que se trata de una historia de vieja data, en la que el racismo, la lucha de clases y promesas incumplidas son una constante.

“Hay un contexto que viene de los procesos de formación de las ciudades desde la colonia, pasando por el siglo XIX y hasta el siglo XX. Esta es una región de antiguas haciendas esclavistas. Pero también de capitanías donde se controlaban a los indígenas de la región del Cauca. Participaba la iglesia y los terratenientes hacendados”, explica Fernando Urrea, profesor emérito titular de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas de la Universidad del Valle. A su voz se une la del director del Centro Investigaciones de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Icesi, Enrique Rodríguez Caporalli, quien indica que lo que hoy acontece no es nuevo porque siempre ha estado presente en la ciudad.

Además de las protestas y clamores del paro que piden a las autoridades, entre otras cosas, satisfacer las necesidades básicas de las comunidades marginadas, los académicos coinciden en que no son reclamos nuevos, pues la situación de fondo está marcada por el racismo contra comunidades migrantes que por años estuvieron invisibilizadas por las élites caleñas. “Cali es un cruce de caminos, es la conexión con el Pacífico y hacia el sur del país. Es una ciudad de migrantes. Para hablar sobre caleños raizales hay que hacerlo con precaución. Cali históricamente ha sido muy desigual e inequitativa, con una élite cerrada y una clase media pequeña a comparación con los sectores populares”, señala Enrique Rodríguez.

Para explicar el desarrollo y crecimiento de Cali como ciudad, las comunidades afrodescendientes e indígenas juegan un rol determinante. “Siempre estuvieron y han estado allí. A comienzos del siglo XX, el 70 por ciento de la población de Cali era negra. La ciudad se blanqueó con las migraciones paisas de la colonización cafetera. Los ricos blancos eran la élite hacendada y existían algunos sectores mulatos. Si bien había desaparecido la esclavitud, parte de la población negra eran hijos y nietos de esclavos de las haciendas del Norte del Cauca y del Sur del Valle”, manifiesta el profesor Urrea, quien agrega que varios de los que hoy reclaman y están en los bloqueos traen en su espalda ese pasado.

Para Urrea, la capital del Valle del Cauca es un espacio multirracial, en la que, si bien la mayoría de la población se reconoce como blanca o mestiza, hay una fuerte presencia afro e indígena, que se explica por la cercanía del Pacífico y las comunidades del Norte del Cauca. “Cali es un tejido multiétnico, multicultural y multirracial. Es una ciudad de todos los colores de piel, que a su vez explica la división de las clases sociales en Colombia. Las recientes investigaciones demuestran que en Cali siempre han existido negros e indígenas, que han sido desconocidos e invisibilizados por el mestizaje”, agrega. Por este fenómeno, la ciudad creció fragmentada y creó nichos culturales muy cerrados que no se mezclan, lo que ocasionó un proceso de marginalización.

“En Cali hay dos formas de racismo. Una contra los indígenas por su cercanía al departamento del Cauca y los históricos problemas por la tierra que han existido con las élites. Esto se ha extendido en la sociedad que, por ejemplo, insulta a otra persona diciéndole ‘indio’. La segunda forma de racismo es con la población negra, con la cual existe un pasado esclavista y de segregación”, manifiesta el profesor Enrique Rodríguez. El racismo se intensificó cuando las comunidades fueron más visibles y exigieron mejores condiciones. La profesora Inge Helena Valencia sostuvo que esto explica que las poblaciones fueran marginadas a los barrios de ladera y en el oriente de la ciudad, lo que se conoce como el distrito de Aguablanca, y que además se radicalizara la pobreza.

‘En Cali hay una disputa entre raza y clase’

“En Cali hay una disputa entre raza y clase. Es una ciudad dividida en dos. Los lugares empobrecidos tienen pertenencias raciales. Si se cruzan con los índices violencia y homicidios, son los mismos lugares. Lo que ha sucedido durante estos días exacerbó el racismo y la xenofobia de la ciudad”, expresa la profesora Inge Helena Valencia. “Pertenecer a la etnia afro o indígena está correlacionado a la pobreza y la falta de oportunidades”, añade Rodríguez. ¿Cómo se llegó a esta situación? Los académicos consideraron que la relación entre racismo y pobreza se dio por el no cumplimiento de la promesa de valor con la que llegaron miles de migrantes a Cali, vista en las últimas décadas del siglo XX como la de mayor proyección y crecimiento económico.

Cali tuvo una fuerte migración a mediados y finales del siglo XX, bajo la promesa de encontrar un mejor futuro. “Fue una migración multiestrato, porque la evidencia más clara es que hubo gente prominente de Antioquia y Cundinamarca que llegaron a Cali por ser una buena plaza para los negocios. Otros llegaron desde el Pacífico, por desplazamiento de la violencia o fenómenos naturales en la costa. Y finalmente otro grupo atraído por la burbuja del narcotráfico”, explica Enrique Rodríguez. El asesor de la Comisión Interétnica de la Verdad del Pacífico, Jesús Flórez, añadió que a eso se sumó la idea de que el empresariado caleño tenía una visión filantrópica de desarrollo. Sin embargo, Flórez sostuvo que esas oportunidades nunca llegaron.

Los sueños se acabaron en los años noventa

Así fue que Cali empezó a erigirse como la tercera ciudad de Colombia. Pero ante el auge del conflicto armado, los desplazamientos y la cooptación del narcotráfico la ciudad fue perdiendo impulso. Además, los académicos coinciden que la apertura comercial de los años 90, el cierre o venta de varias empresas caleñas y la salida de decenas de multinacionales de la región, sumieron a Cali en una crisis económica de la que no logró salir. Sumado a esto, la pérdida de institucionalidad producto de la corrupción y la captura de los capos del narcotráfico ahondaron la crisis que desencadenó una ola de violencia e inseguridad. Las cifras de desempleo llegaron a máximos históricos y la economía local nunca logró ajustarse al cambio.

Así se esfumó la promesa de que Cali era la capital para que los desplazados por el conflicto, las comunidades más vulnerables de la costa pacífica y quienes buscaban un mejor futuro pudieran salir adelante. “Hubo un momento en el en algún momento a todos los habitantes de Cali les iba a ir bien. Así a la persona llegara sin nada, existía la posibilidad de que su familia iba a lograrlo. Pero esa promesa se acabó en los 90 y no volvimos a tener alguna que le diera esa esperanza a la gente”, dijo el profesor Rodríguez. “El Pacífico ve a Cali como un lugar de esperanza y oportunidades. Pero no es una ciudad de tales características sino de mezquindad”, recalca Jesús Flórez.

La poca capacidad institucional se ha visto reflejada en la poca capacidad para buscar soluciones a lo que hoy sucede en varios puntos de la ciudad. No existen interlocutores válidos que entiendan las peticiones diferenciadas en cada uno de los sectores de Cali en los que hay bloqueos. “En la historia de Cali la inversión pública municipal ha sido muy baja. El PIB per cápita en gasto público es mediocre y en términos relativos es igual o más bajo que en ciudades como Pereira. Cualquier presupuesto de cualquier secretaría de Cali de las últimas décadas es mucho más bajo que los de las capitales como Medellín y Bogotá. Tiene que ver con una política de las élites de descuidar la inversión en la oferta de bienes y servicios”, concluye Urrea.

Mientras las autoridades locales y nacionales intentan abrir espacios de discusión y diálogos, los líderes de los bloqueos insisten en que sus reclamos no están siendo escuchados y la respuesta ha sido militarización y el abuso policial. Gritos de un lado a otro y posiciones radicales, han provocado que se paren varias personas de las mesas de negociación. Para los académicos, lo que hoy sucede es que en Cali chocan muchas gobernanzas, tanto legales como ilegales, que han exacerbado la violencia y, hasta cierto punto, promovido la paraestatalidad. La solución que plantean es, por un lado, calmar el hambre que dejó la crisis económica, y por el otro, retomar los programas de intervención en los barrios populares.

“Hay una necesidad de agendas de intervención locales y diferencias a partir de las peticiones de quienes están tras los bloqueos, porque sus reclamos y entornos son distintos. Llamó la atención de que la alcaldía de Ospina acabara con el programa TIOS (Territorios de Inclusión y Oportunidades), el cual debe volver a retomarse”, indicó Inge Valencia. A su vez, Fernando Urrea propuso la creación de ollas comunitarias y abrir verdaderos espacios de diálogo. Propacífico, que reúne a los empresarios para formular planes de desarrollo, propuso un programa de educación que beneficie a los jóvenes de estas poblaciones para formar perfiles específicos que permitan ubicarlos laboralmente y reactivar la economía de la región.

Lejos de encontrar una pronta salida, el llamado a las autoridades es a desescalar el conflicto, para evitar episodios como el ataque con armas de civiles a la Minga Indígena en el sur de Cali y ante la mirada de las autoridades. “Hay que desescalar el conflicto y que el gobierno entienda que es peor militarizar la ciudad y enfrentar a la población. Es un hecho que hubo actos vandálicos, que repruebo, pero que se han dado en muchos países. Hoy en día los fenómenos de movilización vienen con esos componentes desagradables. No podemos permitir que se haga la lectura de que esto es un tema terrorista, porque si se cae en ese tipo de discurso paranoico, no hay posibilidades de entender lo que sucede en Cali, donde se mezcla el hambre y la pobreza con temas raciales y étnicos”, sintetiza el profesor Fernando Urrea.

La bomba social creada por la pandemia ha estallado

Si bien en la última década se buscó la forma de repuntar y salir adelante, la pandemia creó una bomba social que estalló con el anuncio de la reforma tributaria. Fue el detonante para que hoy miles de jóvenes salieran a las calles. La ciudad pasó de tener 558.360 personas a 934.350 en pobreza monetaria, es decir, el 36,6 por ciento de los caleños, la tercera parte de la ciudad. En Cali la informalidad es la tendencia, por lo que el confinamiento aumentó el hambre y el desempleo. Además, la clase media se redujo en un 22 por ciento (256.000 personas) y la clase alta bajó en 16 por ciento (11.000 personas). “Por eso los bloqueos se dieron en las zonas más pobres que tienen las necesidades básicas insatisfechas”, agregó la profesora Valencia.

Los datos sobre el impacto de la pandemia por hogares vulnerables en Cali, se comprobó que las cifras más altas de contagio se dieron en los barrios de alta concentración de población afro e indígena. Reproduce de manera dramática esta relación entre muertos por la pandemia y pobreza. Hay una relación estrecha entre las áreas marginales y los efectos del confinamiento.

En la capital del Valle ya se ven los efectos del desabastecimiento de combustible, con largas filas de carros en las estaciones de servicio, y de comida. Algunos precios han subido y los supermercados no dan abasto.

—https://www.msn.com/es-co/noticias/Colombia/racismo-pobreza-y-hambre-la-bomba-social-de-cali-en-el-paro-nacional/ar-BB1gLZOW

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Castilla-La Mancha impone un régimen penitenciario en los centros de mayores, avalado por los tribunales

Castilla-La Mancha ha impuesto, tras el Estado de Alarma, un régimen de visitas y estancia en residencias de la tercera edad que impone a sus residentes un régimen análogo al de las prisiones españolas y que ha sido avalado por el Tribunal Superior de Justicia.

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El sesenta por ciento de los policías y militares franceses apoyan a Le Pen

El 60 por ciento de la policía y el ejército dicen que apoyarán a la fascista Marine Le Pen en las elecciones presidenciales francesas del próximo año, y el número será aún mayor entre la policía en servicio activo, ya que Le Pen es proclive a la mano dura en los barrios pobres de Francia.

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Los padres perderán la custodia de los niños que no se hagan pruebas de coronavirus en las escuelas de Austria

Las escuelas austriacas reanudarán sus actividades el próximo lunes, aunque los alumnos deberán someterse a un test de coronavirus tres veces por semana para poder asistir a clase. Si los alumnos no quieren hacerse la prueba, el gobierno amenaza a los padres con retirar la custodia sobre sus hijos.

Ayer el concejal de Educación de Viena, Christoph Wiederkehr, anunció en una rueda de prensa conjunta con el ministro de Educación, Heinz Fassmann, que aparece en la foto, si “los alumnos no se dejan examinar a petición de sus padres”, intervendrá la policía de protección de menores, lo que significa que los niños podrán ser separados de sus padres.

La caza de los críticos que se oponen a las medidas sanitarias no se detiene ni siquiera con los niños. En Tirol, por ejemplo, ya se han puesto en marcha medidas de este tipo en caso de que los padres lleven a sus hijos a manifestaciones críticas con la política sanitaria del gobierno.

El concejal de sanidad de Viena, Peter Hacker, afirmó que en la capital austriaca hay un número especialmente elevado de personas que se niegan a realizar la prueba de coronavirus, lo cual está plenamente justificado. Aparte de que los niños no tienen nada que ver con esta pandemia, tras el cierre de una escuela descubrieron que un total de 62 pruebas eran falsos positivos.

Hacker advirtió que el siguiente paso en este delirio es la vacunación de los adolescentes de 12 a 16 años. También anunció que las pruebas de coronavirus requeridas para la asistencia a la escuela continuarán hasta que se apruebe una vacuna para ese grupo de edad.

Las pruebas se realizarán los lunes, miércoles y viernes, dijo Faßmann. Los resultados de las pruebas serán válidas durante 48 horas y se documentarán después poniendo pegatinas a los niños, como si fueran cromos. “No queríamos un lío de papeles, pero nos decidimos por algo lúdico”, dijo el cretino de Faßmann.

El Ministro de Educación explicó que sin pruebas, realizar actividades de ocio, como ir a la piscina o jugar en un campo de deportes estará prohibido en el futuro. Las visitas a los restaurantes o a la peluquería también dependerán de las pruebas de coronavirus, afirmó Faßmann.

—https://www.wochenblick.at/uebel-verweigern-schueler-den-corona-test-droht-eltern-der-kindesentzug/

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Amenazas a los médicos candienses que expongan opiniones contrarias a la política sanitaria del gobierno

El jueves pasado, la FNHA (una de las máximas autoridades sanitarias de Canadá), y el Colegio de Médicos y Cirujanos, emitieron una declaración conjunta amenazando a los médicos canadienses, en particular a los de la Columbia Británica, con ser sancionados si publican artículos sobre la pandemia y las vacunas que contradigan los mensajes del gobierno.

“Las declaraciones públicas de los médicos que contradicen las órdenes y directrices de la sanidad pública son confusas y potencialmente perjudiciales para los pacientes”, dijo en el comunicado la doctora Heidi Oetter, secretaria del Colegio de Médicos y Cirujanos (*).

“Aquellos que pongan en peligro al público con información errónea podrán ser investigados y, si se justifica, sometidos a una acción reguladora”.

La declaración no menciona a ningún médico por su nombre. Sin embargo, algunos médicos de la Columbia Británica han aparecido recientemente en los titulares por su oposición a las mascarillas y otras medidas sanitarias, así como a la administración de vacunas a los niños.

El doctor Stephen Malthouse ha participado en numerosas concentraciones contra las mascarillas y también ha sido objeto de peticiones de censura, al aparecer en un vídeo con otro médico, el doctor Bill Code, que afirmaba haber tratado con éxito el coronavirus con hidroxicloroquina y vitaminas.

“Realmente necesitamos un debate científico sobre estas cosas en lugar de tener normas y reglamentos e intentar que los médicos se limiten a seguir la política”, dijo el doctor Malthouse. “Si los médicos tienen preguntas al respecto, creo que el colegio debería poder discutirlo con ellos”.

No está claro si estos médicos se enfrentarán a alguna consecuencia, especialmente porque la burocracia sanitaria no hace pública la información sobre las investigaciones a menos que la infracción se considere grave.

(*) https://docs.reclaimthenet.org/FNHA-CPSBC-Joint-Statement-on-Misleading-COVID-19-Information.pdf

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Condenan a una mujer a dos años de cárcel por participar en una manifestación contra el confinamiento en Dinamarca

En marzo de este año la danesa Nanna Skov Hopfner, madre de dos niños pequeños, fue condenada a dos años de cárcel por unas declaraciones que “incitaban a la violencia” durante una manifestación contra las medidas sanitarias del gobierno danés.

La joven de 30 años recurrió y el nuevo juicio se celebrará el 7 de junio. La opinión pública considera a la manifestante como una víctima de la arbitrariedad porque en su alocución se mostró partidaria de todo lo contrario: de la no violencia.

La condena ha desatado un fuerte debate político en Dinamarca, en lo que parece ser una clara escalada de represión política contra las manifestaciones de protesta que se dirigen contra el gobierno.

Hopfner fue condenada el 12 de marzo por el Tribunal Municipal de Copenhague a una pena de prisión de dos años. La acusación se refería a las palabras pronunciadas por la joven durante la manifestación de los “hombres de negro” contra las restricciones sanitarias.

“Creo que se trata de un caso muy, muy emocionante, en el que yo, como muchos otros daneses, me pregunto por qué debería ser una doble pena participar en una manifestación de esta naturaleza”, dice su abogada.

Como la manifestación fue seguida de un allanamiento, la población danesa se muestra indignada por la condena impuesta a Hopfner. La idea es que es víctima de un abuso de la ley y que los tribunales han inflado la sentencia debido a la naturaleza de la manifestación en la que participó la joven, que iba en contra de las medidas restrictivas impuestas por el gobierno danés.

—https://perbraendgaard.dk/2021/03/12/tragisk-dag-nanna-fri-uskyldigt-doemt/ https://amtsavisen.dk/artikel/coronad%C3%B8mt-30-%C3%A5rig-kvinde-kommer-for-landsretten-7-juni

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Biden contratará a empresas privadas para que espíen a quienes difunden contenidos ‘extremistas’

La era de la vigilancia masiva ya está aquí y, según el signo de los tiempos, se ha privatizado. Biden contratará a empresas privadas para que espíen a los ciudadanos estadounidenses que difunden contenidos “extremistas” en internet.

El plan se discute dentro del DHS, el Ministerio del Interior, y permitirá al gobierno eludir las leyes que impiden al gobierno vigilar a los ciudadanos sin una previa orden judicial.

Se trata de que las empresas privadas puedan acceder legalmente a las comunicaciones de ciertos colectivos a fin de reunir grandes cantidades de información que podrían ayudar al Ministerio del Interior a identificar determinados mensajes de interés a medida que surgen.

Los usuarios crean identidades ficticias para comunicarse en espacios privados de las redes sociales a los que el gobierno no puede acceder. Sin embargo, las empresas privadas sí pueden camuflarse y el gobierno de Biden está considerando la posibilidad de recurrir a ellas para actuar como intermediarias a fin de obtener información con amplios resúmenes y análisis de las discusiones que circulan por las redes sociales.

Los defensores de la intimidad y las libertades civiles han criticado durante mucho tiempo cualquier esfuerzo por recopilar datos en masa, incluso la información disponible públicamente sobre los ciudadanos, porque suponen una violación de los derechos de la Primera y la Cuarta Enmienda.

El hecho de que el gobierno entregue a las empresas privadas el espionaje de ciudadanos sin orden judicial es un fraude que no lo hace menos ilegal.

—https://www.cnn.com/2021/05/03/politics/dhs-partner-private-firms-surveil-suspected-domestic-terrorists/index.html

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La policía colombiana está fuera de control: decenas de muertes, violaciones, desapariciones y heridos por arma de fuego

La brutalidad del Estado colombiano hacia su población se vive ahora en las principales ciudades debido a un estallido social que dura ya ocho días. Con las frases “Nos están matando” y “SOS Colombia”, la población denuncia los crímenes cometidas por militares y policías al mando del gobierno de Iván Duque que ya dejan 19 personas muertas, 800 heridas, 87 personadas desaparecidas y violaciones.

Lo que partió como jornadas de protesta contra una reforma tributaria que castigaba a la mayoría de la población, se ha transformado en una revuelta social que exige cambios en Colombia de profundización democracia, anticorrupción y reforma de la estructura del Estado.

El anuncio de este domingo de retirar el polémico proyecto del Congreso no bastó para calmar la rabia de un pueblo -principalmente su juventud- harto de años de postergación de un sistema que no sirve a la población y que ha transformado a Colombia en un narcoestado.

En una semana de manifestaciones, el país sudamericano presenta ya 19 personas muertas, 800 heridas, 87 personadas desaparecidas y múltiples acusaciones de violaciones y disparos con arma de fuego de policías y militares hacia los manifestantes. Según la ONG Temblores, el número de muertes es de 26.

La ONU ha tomado carta en el asunto, denunciando la grave situación de violación de los derechos humanos, los disparos y agresiones de la policía contra una de sus misiones en el país. Asimismo, compartió el listado completo de las 87 personas que según las denuncias siguen desaparecidas, 35 de ellas en Cali.

La Campaña Defender la Libertad es Asunto de Todas denunció que sólo ayer martes 305 personas fueron heridas “por el accionar desproporcionado de la Policía Nacional”.

Los manifestantes exigen la dimisión del Presidente, Iván Duque, y de su ministro de Defensa, Diego Molano.

De hecho, cerca de esta medianoche un grupo de personas atacó y prendió fuego a una comisaría de policía en Bogotá, dejando cinco policías heridos.

En el clima de militarización de las calles, el sonido de los cacerolazos ha marcado cada noche en decenas de ciudades.

El padrino de Iván Duque es el expresidente y exsenador (en este momento procesado por los tribunales) Álvaro Uribe, un político a quien la población señala como el poder en la sombra. Uribe publicó en Twitter un comentario llamando a los soldados a usar sus armas contra la población que se manifiesta.

—https://resumen.cl/articulos/sos-colombia-decenas-de-muertes-violaciones-desapariciones-y-heridas-de-arma-de-fuego-deja-la-represion-de-duque/

Más información:
— ‘La policía y el ejército están tirando a matar’
— Para intentar acallar las protestas, el gobierno colombiano ha desconectado de internet a la población de Cali

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El espionaje alemán vigilará a los negacionistas

La doctrina del covid se ha transformado en un dogma y el espionaje alemán ha anunciado la creación de un departamento especial encargado de vigilar a los negacionistas, porque ponen en peligro la seguridad interior del Estado (*).

Los críticos suponen un riesgo de orden público. Quedan bajo vigilancia quienes objeten el confinamiento, las mascarillas, la distancia social y demás medidas sanitarias. Para justificar la represión, el movimiento negacionista queda calificado de “conspiranoico” y “agresivo”.

Las instituciones públicas han sido objeto de numerosos ataques desde el comienzo de la pandemia, dice el Ministro del Interior: “Nuestro orden democrático fundamental, así como las instituciones del Estado, como los parlamentos y los gobiernos, se han enfrentado a múltiples ataques desde el inicio de las medidas de contención de la pandemia de Covid-19”.

No se puede cuestionar la política sanitaria que ha seguido el gobierno alemán, que ha consistido en combatir a la población y no en tratar a los enfermos. Progresivamente, el carácter represivo de dicha política ha quedado en evidencia, cada vez más claramente.

El control y la vigilancia de las poblaciones se han convertido en una rutina que nadie se preocupa ya por disimular.

Los que insisten en denunciar la anulación de libertades fundamentales parecen anticuados porque “la salud está por encima de todo”, no sólo de la economía, sino de 200 años de solemnes declaraciones de derechos.

A muchos incluso les parece de lo más normal que a quienes protestan se les pueda insultar como ultraderechistas, conspiranoicos… La construcción de una sociedad de pesadilla no ha hecho más que empezar.

(*) https://www.nytimes.com/2021/04/28/world/europe/germany-coronavirus-deniers-surveillance.html

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Los ayuntamientos británicos cambian la iluminación de las calles para mantener la distancia social

Los ayuntamientos de Westminster y Wiltshire han cambiado la iluminación de las calles para alejar a los vecinos de las zonas más concurridas, a medida que se levantan las restricciones sanitarias.

El Ayuntamiento de Westminster dijo que había estado probando el uso de “proyecciones” alrededor de Bond Street para animar a los peatones a alejarse de la entrada de la estación, pero se negó a compartir más información sobre la prueba, que todavía está en sus primeras etapas.

En un reciente informe de la Comisión Europea sobre “ciudades inteligentes”, Dean Wendelborn, del Ayuntamiento de Westminster, dijo que quería reducir el número de personas que permanecen fuera de las estaciones de metro mirando sus teléfonos.

“Si podemos utilizar nuestras luces para alejarlos de la entrada y permitir que otros viajeros se sientan cómodos acercándose a las entradas, o utilizar las luces para decir ‘oye, ¿qué es eso de ahí? Por favor, muévete al otro lado de la zona y mírame’, eso ayudaría al control de las multitudes en un mundo potencial o socialmente distante».

En la estación de Chippenham también se utiliza un sistema similar, en el que las escaleras se iluminan con lucecs LED de colores rojos y verdes para animar a los pasajeros a caminar hacia un lado y evitar el otro.

La ciudad de Wiltshire también ha instalado luces pulsantes en los pasamanos de la estación para animar a la gente a caminar más rápido o más despacio, según la congestión.

A medida que los ayuntamientos de todo el país empezaron a actualizar sus farolas a una iluminación LED, muchos instalaron simultáneamente “sistemas inteligentes”, lo que significa que cada farola puede controlarse a distancia desde una estación central de control.

Originalmente, estos sistemas permitían que las farolas enviaran alertas cuando estaban defectuosas y necesitaban ser reparadas. La tecnología también permite a los ayuntamientos atenuar las luces para ahorrar energía en los momentos en que circula poca gente.

En la actualidad, los ayuntamientos utilizan los nuevos sistemas de iluminación para cambiar el comportamiento de los vecinos en la calle, sin necesidad de imponer nuevas y costosas restricciones.

Esta técnica se basa en un área de la ciencia del comportamiento llamada “teoría del empujón”, que recomienda utilizar el refuerzo positivo o las sugerencias sutiles para influir en el comportamiento de las personas sin decirles explícitamente lo que tienen que hacer.

Aunque no todos los ayuntamientos del Reino Unido utilizan los nuevos sistemas de “alumbrado inteligente” para controlar las multitudes, es un área de investigación actual para muchas ciudades, según Brian McGuigan, director de “ciudades inteligentes” de EMEA, una empresa que proporciona esta tecnología de iluminación callejera.

“Los estudios han demostrado, por ejemplo, que se puede utilizar la iluminación para guiar a la gente por sus rutas preferidas”, dijo.

“Esto es algo que se hace después de los conciertos. Cuando termina un concierto y quieres que la gente siga una ruta determinada hasta la estación de metro, [las investigaciones han demostrado] que si mantienes la iluminación de la ruta principal al máximo y atenúas la de las calles laterales, la gente seguirá de forma natural las calles más iluminadas”.

—https://www.telegraph.co.uk/technology/2021/05/01/councils-use-smart-lighting-reduce-crowds-fight-against-covid/