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Categoría: Oriente Medio (página 75 de 79)

Israel paga 5.000 euros al mes a los dirigentes de los grupos terroristas que combaten en Siria contra el gobierno

El gobierno de Israel apoya en secreto a los terroristas que combaten en Siria contra el gobierno, reconoce el Wall Street Journal (*). El objetivo es que los terroristas creen una zona tampón en la frontera entre ambos países, para lo cual lleva años entregando dinero a los dirigentes, así como armas, carburante, alimentos y material sanitario.

Según el periódico, en 2012, al inicio de la Guerra en Siria, el ejército israelí creó una unidad especial para ayudar a los comandantes de las milicias yihadistas, a los que suministra información y coordina sus operaciones contra el ejército sirio en la región. Los oficiales de dicha unidad se entrevistan regularmente en la frontera con los dirigentes militares de los yihadistas.

Abu Suhaib, comandante del grupo terrorista Fursan Al-Joulan, reconoce en el periódico que Israel les paga unos 5.000 euros al mes por mantener la guerra en Siria. Este grupo contactó con Israel en 2013 cuando el ejército regular les atacó en el frente sur de Siria.

El grupo Fursan Al-Joulan tiene unos 400 mercenarios luchando en la provincia de Quneitra, situada a 70 kilómetros de Damasco, y está aliado con al menos otros cuatro grupos terroristas que también reciben ayuda de Israel, según reconocen sus miembros al  Wall Street Journal.

A través de sus propios tentáculos, Israel es uno de los instigadores de la Guerra contra Siria desde el primer momento. Forma parte de la estrategía “Clean Break” aprobada en un documento de 1996 por un grupo de estudios estratégicos que trabaja para el ejército.

El documento alude abiertamente a la necesidad de una guerra en Siria para preservar la seguridad de Israel, que se debería llevar a cabo por grupos interpuestos y en la que también participarían otros países de la región.

El yihadismo es, pues, la suma del imperialismo, el sionismo y el wahabismo confluyendo en una guerra contra determinados gobiernos árabes.

(*) http://www.wsj.com/articles/israel-gives-secret-aid-to-syrian-rebels-1497813430

La ruptura entre los países del Golfo afecta a Hamas y los palestinos de la franja de Gaza

La ruptura entre los países del Golfo ha tenido sus repercusiones sobre las organizaciones palestinas porque los saudíes apoyan a la Autoridad Nacional Palestina, mientras que Hamas tenía su sede en Doha, la capital de Qatar.

Cuando los saudíes acusan a Qatar de apoyar al terrorismo, se refieren también a Hamas que ayer publicó un comunicado en el que manifestaba una sorpresa que no era tal.

Como ya adelantamos en una entrada anterior, el movimiento de resistencia islámico ha sido forzado a acoplarse al realineamiento de las fuerzas en Oriente Medio en unas condiciones particulares, ya que está en la lista negra de terroristas de Estados Unidos.

Pero desde 2007 la organización palestina controla la franja de Gaza en una pugna contra la Autoridad Nacional Palestina, que se vio obligada a burlarse de las votaciones para impedir el triunfo de Hamas.

Al inicio de la Guerra de Siria, en 2011, Hamas tomó partido contra el gobierno de Bashar Al-Assad y luego le ocurrió lo mismo, cuando apoyó a Morsi y la Hermandad Musulmana en Egipto, que en 2013 cayeron tras el golpe de Estado del general Al-Sissi, un problema mayor porque el gobierno egipcio tiene la única llave para que los dos millones de palestinos encerrados en Gaza puedan escapar de la ratonera.

Después de tres guerras que han devastado Gaza, ha sido Qatar quien ha pagado la factura del coste de la reconstrucción de las infraestructuras. Qatar paga también el suministro de gas, electricidad y combustible a los dos millones de palestinos de Gaza porque la Autoridad Nacional Palestina no quiere saber nada de todo aquello que no está bajo su control.

Hamás se define a sí mismo como un movimiento a la vez yihadista, nacionalista e islámico. Su objetivo es crear un Estado islámico en la región histórica de Palestina, que comprendería los actuales Israel, Cisjordania y la franja de Gaza, con capital en Jerusalén.

Su brazo armado son las Brigadas de Ezzeldin Al-Qassam, que han sido acusadas de terrorismo por Estados Unidos, pero no por algunos países árabes, y otros como Rusia y Turquía. La Unión Europea también la consideró organización terrorista desde 2003, aunque en 2014 el Tribunal de Justicia ordenó retirarlo de dicha lista, aunque el fallo no se ha cumplido porque está bajo la supervisión del Consejo de la Unión Europea.

Desde su creación en 1987, con el inicio de la primera Intifada, Hamas ha sido el principal oponente a los acuerdos de paz de Oslo entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina y siempre estuvo muy cercano al movimiento egipcio de los Hermanos Musulmanes.

Sus dirigentes son uno de los objetivos prioritarios de los crímenes israelíes, que han terminado con el asesinato de los principales dirigentes del movimiento, incluyendo a su fundador, el jeque Ahmed Yasin, a su sucesor Ábdel Aziz Ar-Rantisi, a Ismail Abu Shanab…

Las brutales intervenciones de Israel en Gaza fueron consecuencia de la implantación de Hamas en la franja y han tenido como objetivo su destrucción.

La multinacional Lafarge-Holcim confiesa que financió al terrorismo en Siria

La junta de directores de la multinacional cementera Lafarge-Holcim ha aceptado la dimisión de su consejero delegado, Eric Olsen, tras descubrirse, como ya anticipamos en marzo, que la multinacional financió a los grupos terroristas de Siria.

La empresa, que cuenta con 90.000 trabajadores en todo el mundo, ha indicado que las investigaciones que ordenó han confirmado que la filial de la entonces empresa francesa Lafarge -antes de su fusión con la suiza Holcim- actuó de manera “inaceptable” al llegar a acuerdos con los terroristas para continuar las operaciones de su fábrica en Siria en 2013 y 2014.

La investigación interna de la multinacional ha detallado que “los actos fueron instigados por responsables locales y regionales” y que ciertos miembros de la gerencia estaban informados y violaron con su consentimiento los estándares de conducta de la empresa.

Las investigaciones iniciales revelaron que los grupos terroristas llegaron a controlar las áreas en torno a la planta, por lo que la filial local les dio dinero a algunos de ellos para “hacer arreglos”.

La multinacional se justifica asegurando que, en ocasiones el deterioro de la situación política en Siria planteó retos muy complicados para la seguridad y las operaciones de la planta y de sus empleados, incluidas amenazas a su seguridad y la interrupción de suministros necesarios para las actividades de la fábrica y la distribución de los productos.

Al comunicar su decisión de abandonar su puesto, Olsen también echa balones fuera manifestado no estuvo personalmente “involucrado ni sabía de ningún acto ilícito, creo que mi partida ayudará a que regrese la serenidad a la compañía que ha estado expuesta durante meses por este caso”, ha expuesto.

Lafarge-Holcim ha iniciado ya la búsqueda del reemplazo de Olsen y ha decidido que, en el periodo de transición que se abre, sea el director de la junta directiva, Beat Hess, el que asuma las responsabilidades de consejero delegado a partir del 15 de julio próximo.

Más información:
— La multinacional francesa Lafarge financió al Califato Islámico para continuar su negocio en Siria

Sobre la cifra de combatientes iraníes muertos en la Guerra de Siria

La semana pasada Mohammad Ali Shahidi Mahallati, director de la Fundación de los Mártires, anunció que 2.100 combatientes han caído en Siria luchando bajo el mando de la Brigada Al-Quds, las fuerzas voluntarias del CGRI (Cuerpo de Guardias de la Revolución Islámica) que luchan en defensa del gobierno de Damasco.

El anuncio no detallaba la nacionalidad de los fallecidos, porque no todos los que combaten en dicha brigada son iraniés; se sabe que otros son refugiados afganos porque recientemente uno de ellos, caído en la batalla de Alepo, fue homenajeado en las publicaciones del CGRI. Las estimaciones calculan que al menos la mitad de los 2.100 caídos son iraníes.

En Irán la presencia de una fuerza expedicionaria en Siria se presenta como la defensa de los lugares sagrados del chiísmo, profanados y destruidos por los salafistas. La propaganda se refiere, en particular, a la mezquita Sayidda Zaynab, situada en un barrio al sur de Damasco que custodia las reliquias de la hija pequeña de Mahoma y es un lugar de peregrinaje chiíta.

Más allá de las invocaciones religiosas, la intervención de Irán en la Guerra de Siria es como todas las demás, especialmente la de Rusia. No se trata sólo de un “aliado” como se dice usualmente, sino de una planteamiento estratégico por parte de Irán, que en la Guerra de Siria defiende su propia seguridad.

Irán conoce a la perfección lo que son los yihadistas, la avanzadilla de los imperialistas, y lo que le espera si no les hace frente en Siria: dentro de muy poco tiempo los tendría en su interior.

Este objetivo estratégico cuadra con la consolidación del eje de la resistencia de Oriente Medio, junto con Siria y Hezbollah.

El ejército de Estados Unidos lanza bombas de uranio en la Guerra de Siria

El portavoz del Comando Central de Estados Unidos, el comandante Josh Jacques, ha confesado que sus tropas emplean bombas de uranio en la Guerra de Siria.

El informe que publica la revista Foreign Policy se refiere a dos ataques, al menos, el 16 y 22 de noviembre de 2015, en los que Estados Unidos disparó 5.265 cargas de munición AP de calibre 30 milímetros cargadas con uranio empobrecido desde aviones A-10 Thunderbolt II, destruyendo cerca de 250 vehículos al noreste del país.

Es el primer ataque confirmado oficialmente con esta clase de armamento desde la agresión estadounidense contra Irak en 2003, cuando las tropas del Pentágono también utilizaron miles de municiones con uranio que afectaron gravemente a 250.000 civiles.

Antes, durante la guerra del Golfo de 1991, se dispararon casi un millón de proyectiles de uranio contra los carros de combate de la Guardia Presidencial iraquí que emprendían la huida hacia la capital. Además de afectar a los irakíes, las radiaciones alcanzaron igualmente a las propias tropas de Estados Unidos.

En 1995 la OTAN realizó masivos bombardeos de uranio contra los serbios en Bosnia. Aunque la alianza imperilista no ha facilitado ninguna información sobre el número de ataques ni sobre la cantidad de munición, se calcula que fueron arrojados más de 10.000 proyectiles contra la población civil en Sarajevo, Blazuj y Vogosce.

Pocos años después, en 1999, en Kosovo la OTAN volvió a lanzar más 30.000 proyectiles de uranio desde aviones anticarro A-10 Thunderbolt (Rayo) y, en menor medida, desde aviones Harrier y carros de combate Abrams invocando razones “humanitarias”.

Tanto la coalición internacional como Estados Unidos habían prometido que no emplearían esta clase de armamento, informa la revista. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajarova, ya había advertido de que Estados Unidos había utilizado en al menos dos ocasiones municiones con uranio empobrecido en Irak y Siria, basándose en una investigación realizada por la organización no gubernamental holandesa PAX y la Coalición Internacional para la Prohibición de las Armas de Uranio.

Para tratar de reducir el impacto emocional de las bombas de uranio-235, se califica como “empobrecido” al uranio-238 porque de esa manera parece que se rebaja sus mortíferos estragos.

Aunque las radiaciones del uranio “empobrecido” son menores que los del urabio natural, es una sustancia tóxica y tiene una vida media de 4.500 millones de años. Según la Agencia estadounidense de Protección Ambiental, si en las zonas atacadas el uranio penetra en el organismo por inhalación o ingestión, los riesgos de tiontaminación radiológica son agudos.

Después de medio siglo produciendo armas atómicas y energía nuclear, Estados Unidos tiene almacenadas más de 500.000 toneladas de uranio “empobrecido”.

Los proyectiles de uranio se lanzan desde tanques M60, M1 y M1A1 o bien, más usualmente, desde los aviones anticarro norteamericanos del tipo A-10. También los mísiles Tomahawk van equipados con 3 kilos de uranio empobrecido.

Estados Unidos instigó a Saddam Hussein para que atacara a Siria en 1983

Los planes de Estados Unidos contra Siria son más lejanos en el tiempo de lo que se creía. En 1983 Reagan instigó a Saddam Hussein a atacar Siria para controlar el tránsito de los oleoductos, según un informe secreto de la CIA que publica el diario británico Daily Mail (*).

El documento muestra que, en aquel momento, en plena guerra contra Irán, Saddam Hussein era un peón de los imperialistas. Pero su tarea no consistía sólo en desestabilizar Irán, donde en 1979 había estallado una revolución que había desalojado al Sha del gobierno, sino también a Siria, entonces dirigida por Hafez Al-Assad, padre del actual presidente.

El informe está elaborado por Graham Fuller, entonces un alto dirigente de la CIA y trata sobre la decisión adoptada por Al-Assad de cerrar el oleoducto procedete de Irak. La central de espionaje animaba a Saddam a declarar la guerra a su vecino sirio porque éste tenía un “derecho de paso” para exportar su petróleo.

El cierre del oleoducto había postrado a los aliados de Estados Unidos en una grave situación de dependencia financiera.

Con carácter previo a la declaración de guerra, Irak debía intensificar la presión contra Siria, auxiliado por Israel y Turquía. A cambio Estdos Unidos multiplicaría su ayuda económica al gobierno de Saddam Hussein en su guerra contra el régimen de Teherán.

La Primera Guerra del Golfo entre Irak e Irán, que se prolongó durante ocho años, hasta 1988, corría el riesgo de internacionalizarse, decía el informe de la CIA, que también suponía que el ejército de Saddam Hussein sería capaz de combatir en dos frente simultáneamente.

En aquel momento, el ejército sirio aún ocupaba Líbano y el documento de Fuller asegura que era el peor enemigo de Israel. Además, el gobierno de Damasco apoyaba a los enemigos de Turquía: a los kurdos, a los armenios e incluso a los propios movimientos revolucionarios turcos. La CIA esperaba que Turquía también apoyara un ataque contra Siria.

(*) http://www.dailymail.co.uk/news/article-4140190/America-urged-Saddam-attack-Assad-Syria.html

Los ejércitos de Siria, Rusia y Turquía coordinan sus operaciones militares en Al Bab

Según el periodista árabe Hosein Mortad, Damasco, Moscú y Siria han llegado en Astana, la capital kazaja, al acuerdo de coordinar una operación militar conjunta en la ciudad de Al Bab, al norte de Siria, de la que formarán parte el el ejército sirio, el ejército del aire turco y las fuerzas aeroespaciales rusas (*).

La operación tiene como objetivo el ataque a las fuerzas del Frente Al Nosra, hoy conocido como Fatah Al Sham, y pone de manifiesto que las tentativas del ejército turco de hacerlo en solitario han acabado en un rotundo fracaso y, de rebote, las debilidad política por la que a traviesa el gobierno de Erdogan.

A pesar de la pertenencia de Turquía a la OTAN, Ankara no ha logrado que la aviación de la “coalición internacional” respalde sus operaciones militares en el norte de Siria, lo que pone de manifiesto el alejamiento de sus socios tradicionales.

La decisión se ha tomado en el marco de los preliminares de las conversaciones que se iniciarán mañana en Astana entre el gobierno de Damasco y algunas fuerzas de la oposición para ampliar el acuerdo de algo el fuego alcanzado en diciembre.

De las conversaciones de Astana se descolgaron el miércoles los yihadistas de Ahrar Al Sham, que en un comunicado se quejaron de que el gobierno de Damasco no está respetando los términos del alto el fuego, en referencia a los combates de Wadi Barada, el manantial que abastece de agua a Damasco.

Lavrov ha dicho que en las negociaciones de Astana habrá 14 grupos de la oposición siria, pero no dijo cuáles, seguramente porque no hay confirmación de la asistencia de todos ellos y porque es posible que alguno anuncie su baja antes de empezar.

En cualquier caso, el boicot de Ahrar Al Sham y la exclusión del Califato Islámico y el Frente Al Nosra significa que el 85 por ciento de los militantes armados que luchan contra el ejército sirio no estará representado en unas conversaciones que, por consiguiente, no van a poder cambiar la correlación de fuerzas en los distintos frente de combate.

Los objetivos de las mismas consisten en el reforzamiento político del actual gobierno y, en particular, el logro del respaldo de algunas de las potencias mundiales y regionales que hasta ahora han sostenido a los yihadistas.

Rusia ha invitado formalmente a dichas conversaciones a Estados Unidos, otra operación diplomática del Kremlin que no tiene una explicación sencilla. De momento Irán se ha opuesto a dicha invitación, lo que demuestra las estrechas relaciones que mantiene Turquía con Rusia y deja a ambos países como muñidores de Astana.

La invitación, al mismo tiempo que es una concesión a los turcos, es un voto de confianza del Kremlin al nuevo gobierno de Trump. Es muy probable que la precipitada visita de la congresista Tulsi Gabbard esta semana a Damasco tenga relación con el mensaje que Trump quiere llevar a Oriente Medio tras su toma de posesión…

… si es que tal mensaje existe y, en caso afirmativo, si es diferente al que hemos conocido hasta la fecha, lo que no está claro. Ayer el Departamento de Estado comunicó que no enviará una delegación a Astana; se limitará a estar presente en ella a través de su embajador en Kazajistán.

(*) https://southfront.org/syra-russia-turkey-agree-on-joint-military-operation-to-recapture-al-bab-city-reports/

Se publica una primera lista de los oficiales de la OTAN capturados en Alepo

El diputado y presidente de la Cámara de Comercio de Alepo, Fares Shehabi, acaba de publicar un primer listado de los oficiales de la OTAN capturados en Alepo cuando se escondían en un búnker. La lista comprende 14 militares, aunque no es exahustiva, por lo que es posible que en el futuro aparezcan más nombres. Se trata de los siguientes:

Mutaz Kanoglu, Turquía
David Scott Weiner, Estados Unidos
David Shlomo Aram, Israel
Mohamed Tamimi, Qatar
Mohamed Ahmad Ashabian, Arabia saudí
Abd-El-Menham Fajad Al-Rj, Arabia saudí
Islam Salim Alk-Zaram El-Glen, Arabia saudí
Ahmed Ibn Naufal, Arabia saudí
Muhamad Hassan Subaye, Arabia saudí
Hamad Fahad Al-Dosary, Arabia saudí
Amjad Qasem Tirawi, Jordania
Qassem Saad Al-Shamari, Arabia saudí
Ayman Qasim Talbi, Arabia saudí
Mohamed Shafi Al-Idrissi, Marruecos

En esta lista la mayor parte de las procedencias no se corresponden a países de la OTAN. Sin embargo, hay más militares involucrados de ejércitos extranjeros. Sólo de Estados han sido capturados 22 espías según la revista “Veterans Today (*), que menciona fuentes propias, más 62 turcos, 21 franceses, 16 británicos y 7 israelíes.

En el listado no figuran los oficiales que no han querido mencionar su identidad, por lo que hay otros presos que representan a otras potencias implicadas en el desencadenamiento de la atroz guerra contra Siria. Como en el ataque a Trípoli durante la guerra de Libia, todos ellos operaban coordinados por oficiales de la OTAN.

Conforme a la Convención de Ginebra sobre Prisioneros de Guerra, el ejército de Siria ha declinado ofrecer imágenes de los criminales que han sido detenidos.

Afortunadamente, aunque de una manera indirecta, el gobierno de Siria no ha mantenido esta captura en secreto. Tampoco es la primera vez que el ejército regular captura en el frente a militares de terceros países, lo cual es una injerencia mayor en los asuntos internos de un Estado soberano y un gravísimo atentado al Derecho Internacional por parte de Estados que llevan seis años despotricando contra Bashar Al-Assad.

En febrero de 2012 fueron detenidos unos 40 oficiales del ejército turco y unos 20 del francés, que fueron devueltos a su país de origen, sin mayor trascendencia. La expulsión se llevó a cabo en la frontera libanesa a través de Mijail Fradkov, director del servicio de inteligencia ruso, y del almirante Edouard Guillaud, jefe del Estado Mayor francés.

Otras informaciones añaden que el ejército sirio ha ofrecido una alternativa a los yihadistas capturados en Alepo: o bien se desplazan a Idleb, para reunirse con el Frente Al-Nosra, o a Raqqa, donde se puden unir al Califato Islámico, o bien se pueden constituir voluntariamente como prisioneros de guerra y someterse a la Convención de Ginebra.

La evacuación la han llevado a cabo en autobús tropas del ejército sirio en presencia de oficiales rusos y funcionarios de la ONU. Algunos de los yihadistas trataron de huir mezclándose con la multitud, pero la inteligencia militar siria ha logrado capturar a unos 1.500 de los fugitivos.

(*) http://www.veteranstoday.com/2016/12/17/breaking-syrian-special-forces-captured-14-us-coalition-officers-captured-in-aleppo/

Más información:
– Capturan en un búnker de Alepo a 10 oficiales de la OTAN que dirigían a los yihadistas
– La defensa de Alepo estuvo organizada por los consejeros militares de la OTAN que dirigen el terrorismo
– El papel de la OTAN en la dirección operativa de la Guerra de Siria

La táctica de desestabilización del imperialismo en la Guerra de Siria

Desde los tiempos del Golpe de Estado en Irán en 1953 (“Operación Ajax”), el imperialismo siempre inicia la desestabilización de un país con protestas callejeras, manifestaciones e incluso huelgas con tres objetivos:

(a) simula o amplifica un problema interno
(b) oculta una intervención externa del imperialismo
(b) el descontento de la población justifica la destitución del gobierno

En la Primavera Árabe el plan del imperialismo es una etapa breve de protestas, seguidas de deserciones y acciones terroristas para tumbar al gobierno. Pero en lugar de hablar de “contrarrevoluciones” se permitieron el lujo de hablar de “revoluciones”.

En América Latina los mercenarios locales del imperialismo se llamaron “contras”, una abreviatura de “contrarrevolucionarios”. Ahora se llaman al revés, “revolucionarios”, lo que al imperialismo le sirve para contar con el apoyo de la escoria de los grupos oportunistas y medios que alardean de ser “alternativos” pero confunden deliberadamente una cosa con su contraria.

El decorado decía que quien se levantaba contra el gobierno era el propio pueblo sirio, calificando como “pueblo” a las mesnadas de yihadistas fanatizados. La mayor parte de ellos ni siquiera eran sirios. Según un informe del BND, el servicio secreto alemán, el 95 por ciento son chechenos, pakistaníes, uigures, libios, tunecinos…

El 10 de abril de 2016 el patriarca greco-católico, monseñor Gregorio III Laham, afirmó también que “la discordia en Siria ha venido del exterior mientras que todo el mundo vivía en paz”.

Para tratar de calmar los ánimos, el gobierno de Bashar Al-Assad realiza importantes concesiones de todo tipo a las exigencias populares:

(a) subieron los sueldos
(b) crearon un fondo de ayuda contra la carestía de alimentos
(c) bajaron los impuestos
(d) liberaron a los presos
(e) concedieron la nacionalidad a muchos refugiados kurdos
(f) derogaron las leyes represivas

Las concesiones no sirvieron para nada e incluso se volvieron contra el gobierno. Por ejemplo, los medios de la “oposición” dicen que al liberar a 1.500 presos políticos condenados por yihadismo, es el propio gobierno el que favorece la formación de las organizaciones armadas, ya que los liberados pasaron a formar parte de las milicias que, efectivamente, realizaron ataques sectarios.

Cuando estaban en la cárcel era luchadores injustamente represaliados por el gobierno; cuando los ponen en libertad se convierten en yihadistas…

Las reivindicaciones no eran más que una coartada. El verdadero objetivo es la destitución de Bashar Al-Assad.

Las protestas son, además, otras tantas provocaciones que desatan una espiral de represión, detenciones, torturas y tiroteos en las calles.

También en Siria, el imperialismo pone en marcha las redes sociales para ocultar su propio protagonismo y presentar un decorado presidido por el impulso anónimo del movimiento, un pueblo desorganizado que se alza espontánea y pacíficamente.

La técnica de manipulación no se dirige a la razón sino al corazón. Más que informaciones el imperialismo ha utilizado imágenes para explotar abusivamente la sensibilidad y el humanitarismo de los espectadores. En los medios de todo el mundo la represión del gobierno de Damasco es un acto unilateral y gratuito, en el que hay una enorme desproporción de fuerzas: la policía abre fuego en la calle contra el pueblo indefenso.

Así obligan al espectador a tomar partido por el más débil, el pueblo, con montajes propios de guión cinematográfico, como los niños grafiteros, menores de edad que son detenidos, torturados y encarcelados por la policía del régimen por hechos inocentes.

El componente sicológico y propagandístico de la guerra contra Siria tiene por objeto acarrear apoyo internacional a las milicias yihadistas, mientras las poblaciones que quedan en manos del gobierno no existen, no son visibles, no sufren, no tienen hambre, no necesitan agua ni medicinas y, además, están sujetas al bloqueo económico, por lo que carecen de cualquier clase de solidaridad.

La batalla de Alepo la ha relatado así la intoxicación informativa: los terroristas no ocupan una parte la ciudad, no son responsables de las masacres ni de la destrucción sino todo lo contrario: ellos la “defienden” del “asedio” del ejército regular.

El humanitarismo ha sido un apoyo para el yihadismo y todas las treguas han servido para su rearme y la continuación de la guerra con energías renovadas.

En una farsa así no podían faltar las ONG como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Cascos Blancos y demás, cuyos informes nutren una parte muy importante de las noticias de la prensa imperialista.

El papel de los medios ha consistido en inventar un “régimen” y un dictador (Bashar Al-Assad) execrable que tiene los días contados por obra y gracia de un pueblo heroico que sale a la calle sin temor a la represión.

El imperialismo no deja las cosas al azar. La “oposición” siria fue un movimiento planificado, armado y adiestrado, sobre todo en Jordania, con bastante antelación, cruzando la frontera con armas y explosivos y asesinando de manera indiscriminada, es decir, tanto a policías y militares, como a manifestantes. A finales de 2011 una investigación de la Liga Árabe concluyó:

“En Homs, Idlib y Hama, la misión observadora atestiguó que se cometían actos de violencia contra las fuerzas gubernamentales y los civiles, que resultaban en múltiples muertes y heridos. Ejemplos de esos actos incluyen la voladura de un autobús civil, asesinando a ocho personas e hiriendo a otras, incluyendo mujeres y niños, y el bombardeo de un tren que cargaba diesel. En otro incidente en Homs, explotaron el autobús de la policía, matando a dos oficiales. Un oleoducto y algunos puentes pequeños también fueron volados”.

El cura holandés Frans van der Lugt, que residía en Siria hasta que fue asesinado en abril de 2014, escribió en enero de 2012:

“Desde el principio los movimientos de protesta no eran puramente pacíficos. Desde el principio vi participantes armados marchando en las protestas que dispararon primero contra la policía. Con mucha frecuencia la violencia de las fuerzas de seguridad era una reacción a la brutal violencia de los rebeldes armados”.

Unos meses antes, en septiembre de 2011, había observado:

“Desde el inicio ha existido el problema de los grupos armados, que también son parte de la oposición… La oposición en la calle es mucho más fuerte que cualquier otra oposición. Y esta oposición está armada y frecuentemente emplea violencia y brutalidad, sólo para luego culpar al gobierno de ella”.

Los medios internacionales crean un nuevo lenguaje y un nuevo relato de ficción en el que la guerra comienza como una lucha que presenta dos rasgos fundamentales: es interna y es pacífica. Como consecuencia de la represión posteriormente “degenera”en un choque militar y, en una tercera fase, intervienen otros países desde el exterior.

A diferencia de Túnez y Egipto, la desestabilización fracasa. Pero aunque no cumple todos sus objetivos, logra al menos uno de ellos en la fase inicial de la guerra: a finales de agosto de 2011 crea un fantasmagórico Consejo Nacional Sirio, una especie de gobierno en el exilio que se reúne por primera vez en Estambul el 2 de octubre.

El tinglado desempeña varias funciones. La primera, es ponerle una cara a lo que hasta entonces era anónimo, crear una referencia para seguir nutriendo de contenidos a los medios de todo el mundo. La segunda es mostrar el alineamiento inequívoco de los imperialistas contra Al-Assad, dar respetabilidad a la oposición y elevar su nivel diplomático. Otra función del “gobierno” en el exilio es la de ofrecer una imagen de unidad, de coordinación de la oposición, una tarea que nunca ha podido cumplir. La cuarta es la de delimitar los dos bandos, un aspecto importante que permitió llevar la guerra a su segunda fase.

Quien empieza reconociendo al nuevo “gobierno” sirio como legítimo portavoz de su pueblo es otro fantasma, su homólogo libio del Consejo Nacional de Transición; detrás van los primeros espadas del imperialismo.

El imperialismo no creó el Califato Islámico para atacar a Siria sino a Irán

Ayer el dirigente del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el general de división Qasem Soleimani, declaró que el grupo terrorista Califato Islámico y otros grupos salafistas no fueron creados para atacar a Siria, sino a Irán.

El general Soleimani pronunció estas declaraciones en una ceremonia celebrada en Teherán, la capital, para conmemorar el primer aniversario del martirio del general de brigada Husein Hamedani, un comandante de CGRI, a manos de Califato Islámico en las afueras de Alepo.

Además subrayó que los asesores militares iraníes en Siria no sólo están defendiendo el país árabe, sino Irán y todo el mundo musulmán.

“El Gobierno sirio, con la ayuda de Irán, ha sido capaz de resistir la presión y el boqueo durante cinco años, para que el mundo pudiera confirmar que estos grupos (que luchan contra el Gobierno) son terroristas”, señaló el alto mando militar iraní al mismo tiempo que destacó el papel de Irán y la resistencia de Siria en evitar que el flagelo salafista se extienda por toda la región de Oriente Medio.

“Hoy en día los salafistas han sido vencidos… en todos los frentes”, aseveró el general Soleimani, y agregó que “el pueblo sirio es invencible si apoyan a su gobierno”. Además añadió que “la Unión Europa ya está pagando un alto precio para la seguridad por haber apoyado a los grupos terroristas” en la región.

El general Soleimani desempeña un papel clave en la lucha contra Califato Islámico y otros grupos terroristas en Siria y en Irak. Las autoridades irakíes han calificado de “necesaria” la presencia del general Soleimani en las operaciones para la liberación de Mosul, conocida como la capital de Califato Islámico, que cayó en junio de 2014 bajo el control de este grupo salafista.

Uno de los motivos de la elección de Siria en 2011 como objetivo militar del imperialismo fue su estrecha alianza con Irán, uno de los componentes más importantes del denominado “eje de la resistencia” contra el imperialismo en Oriente Medio.

En los correos electrónicos de Hillary Clinton, cuando era secretaria de Estado, aparece uno escrito en diciembre de 2012, en el que asegura que, dada la “relación estratégica” entre Irán y Siria, el derrocamiento de Bashar Al-Assad sería un beneficio inmenso para Israel y haría que Israel perdiera el temor a perder el monopolio nuclear.

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