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Hamas llega a un acuerdo con Israel para introducir ayuda humanitaria en Gaza

Esta tarde Hamas e Israel han llegado a un acuerdo para introducir ayuda humanitaria a la población de Gaza, así como medicinas para los rehenes israelíes, ha anunciado el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar.

El portavoz del Ministerio, Majed al-Ansari, anunció el éxito de la mediación llevada a cabo conjuntamente por Qatar y Francia, que permitió alcanzar un acuerdo entre Israel y Hamas sobre la entrada de medicamentos para los rehenes a cambio de una envío de ayuda humanitaria para civiles en la Franja de Gaza.

En un comunicado conjunto difundido ayer, la UNICEF, el Programa Mundial de Alimentos y la Organización Mundial de la Salud advirtieron del riesgo de hambruna y de epidemias de enfermedades mortales en medio del frío invierno de Gaza.

La guerra ha cumplido su jornada 102 de combates.

La Unión Europea ha añadido a su lista de “terroristas” a Yahya Sinouar, de 61 años, dirigente de Hamas en Gaza, considerado el inspirador del ataque del 7 de octubre contra Israel.

Ayer Israel anunció el inminente fin de la “fase intensiva” de los combates y hoy el ejército ha bombardeado el sur de la Franja de Gaza, tras los bombardeos nocturnos del sector de Jan Yunes, epicentro de las operaciones del ejército israelí desde hace varias semanas.

En el norte el ejército israelí dijo que había atacado a unos 100 lanzacohetes en Beit Lahia. También informó de la muerte de dos soldados, elevando a 190 el número oficial de soldados muertos desde su entrada en la Franja de Gaza el 27 de octubre.

El bloqueo naval del Mar Rojo es una rotunda victoria de los huthíes

Antes la resistencia palestina contaba con el apoyo de los gobiernos árabes, pero ahora no hay nada de eso. Sólo las organizaciones militantes están echando la carne en el asador. Entre ellas destacan los huthíes que, a primera vista engañan, sobre todo si los oponentes son grandes potencias imperialistas, como Estados Unidos o Reino Unido, que alardean de su fuerza naval.

Pueden parecer muy débiles militarmente, pero no es así. Estados Unidos, Reino Unido, Europa e Israel tienen mucho más que perder, lo cual es básico es un guerra moderna. Lo que cuenta no son las pérdidas propias sino las del adversario. ¿Cuántas bajas es capaz de digerir?

En octubre de 1983 Hezbollah logró matar a 305 soldados de ocupación estadounidenses y franceses. Para el Pentágono fue la mayor pérdida en un solo día desde la batalla de Iwo Jima en 1945.

En 2006 Hezbollah tuvo pérdidas mucho mayores que el ejército israelí, a pesar de lo cual no fue capaz de asumir sus propias bajas, lo que resultó en la retirada de las tropas sionistas de Líbano.

La guerra no la perdió el que tuvo más bajas, sino el que tuvo menos. Fue una derrota estratégica y táctica para Israel.

La ciudad israelí de Haifa está a sólo 32 kilómetros de la frontera libanesa. Es la tercera ciudad más grande de Israel, con una población de alrededor de 300.000 habitantes. Es el segundo puerto más grande de Israel en términos de tonelaje de carga, y la refinería de petróleo de Haifa (la más grande y una de las dos únicas en Israel) procesa más de 66 millones de barriles de petróleo crudo por año, o más de un millón de barriles por semana.

El puerto, y en particular la refinería, serían objetivos principales, y daños significativos, particularmente en la refinería, tendrían graves repercusiones en la economía israelí. Hezbollah puede sobrevivir sin un puerto marítimo, pero Israel no.

En el ataque de las fuerzas navales de Estados Unidos y Reino Unido contra los huthíes han recurrido a incursiones aéreas, así como al lanzamiento de unos 100 misiles de crucero, a un costo de más de un millón de dólares cada uno, con un balance paupérrimo: murieron cinco huthíes.

Estados Unidos y Reino Unido han exacerbado una situación que ya era volátil de por sí. En una guerra no hay nada peor que buscarse nuevos enemigos a cada paso, y desde luego, un ataque fracasa si la situación no mejora la posición del atacante.

Después de los bombardeos estadounidenses y británicos, la Asociación Internacional de Propietarios Independientes de Petroleros (Intertanko), que representa casi el 70 por ciento de todos los petroleros, gasíferos y químicos que participan en el comercio internacional, dijo a sus miembros que se “mantuvieran a una distancia segura” del estrecho de Bab El Mandeb. Los barcos que viajan hacia el sur a través del Canal de Suez debían detenerse en el norte de Yemen.

La importante interrupción del tráfico de petroleros podría tener una influencia alcista en los precios del petróleo, ya que se produce justo después del anuncio de la empresa saudí Aramco de un recorte de 2 dólares por barril a partir de febrero.

Los huthíes no necesitan disparar contra los barcos. La mera amenaza de ataques con misiles ha sido suficiente para perturbar el tráfico marítimo del Mar Rojo y, de rebote, de casi todo el comercio internacional. Es la coalición entre Estados Unidos y Reino Unido la que ha llevado la situación a un nivel muy peligroso que interfiere el transporte marítimo, incluido el tráfico de buques cisterna.

5 muertos en los bombardeos de represalia contra los huthíes

Esta madrugada Estados Unidos y Reino Unido bombardearon a los huthíes en Yemen, tras semanas de ataques de las milicias contra el tráfico marítimo en el Mar Rojo, en solidaridad con los palestinos de Gaza.

En los ataques Estados Unidos y Reino Unido utilizaron aviones de combate Tomahawk y misiles. Londres dijo que desplegó cuatro aviones de combate Typhoon FGR4 para atacar los sitios de lanzamiento de drones de Bani y Abbs.

Las incursiones aéreas han matado al menos a cinco personas e herido a otras seis, según el general Yahya Saree, portavoz militar huthí. “El enemigo estadounidense y británico tiene toda la responsabilidad por su agresión criminal contra el pueblo yemení, y esta agresión no quedará sin respuesta ni castigo”, dijo Saree.

Saree enumeró incursiones que tuvieron como objetivo instalaciones militares en la capital, Saná, y en las provincias de Hodeidah, Taiz, Hajjah y Saada, todas ellas controladas por los huthíes. No especificó los objetivos de los ataques. “Esta agresión […] no quedará sin respuesta”, advirtió el portavoz huthí.

“Estados Unidos y Reino Unido deben prepararse para pagar un alto precio y soportar las graves consecuencias de esta agresión”, respondió el viceministro de Asuntos Exteriores huthí, Hussein Al-Ezzi.

Irán, por su parte, condenó una “acción arbitraria” y una “violación flagrante de la soberanía” de Yemen. Cientos de manifestantes se reunieron después de las oraciones del viernes en Teherán en apoyo a Yemen y a los palestinos en Gaza.

Erdogan denunció una respuesta desproporcionada. “Estados Unidos e Israel están utilizando esta misma fuerza desproporcionada contra los palestinos y los británicos están siguiendo los pasos de Estados Unidos”, fustigó.

La operación reavivó los temores de una extensión de la guerra entre Israel y la resistencia palestina, que hace estragos en Gaza, y muchos países de la zona piden un alto el fuego.

En una declaración conjunta, Washington, Londres y ocho de sus aliados subrayaron que su objetivo era la desescalada en el Mar Rojo. La operación se llevó a cabo con éxito en “respuesta directa a los ataques sin precedentes de los huthíes contra barcos internacionales en el Mar Rojo”, afirmó Biden, refiriéndose a una acción “defensiva” para proteger el comercio internacional.

En el bando occidental, la OTAN pidió a los huthíes que detuvieran sus ataques después de los “ataques defensivos”. Francia también “exigió” el fin de los ataques. Culpando a los huthíes de ignorar “las repetidas advertencias de la comunidad internacional”, el primer ministro británico, Rishi Sunak, describió los ataques como “medidas limitadas, necesarias y proporcionadas en defensa propia”.

Rusia condenó los ataques como “ilegítimos desde el punto de vista del derecho internacional”. China, por su parte, instó a las partes interesadas “a actuar con moderación para evitar una escalada del conflicto”.

Estados Unidos ha desplegado buques de guerra y creó en diciembre una coalición internacional para proteger el tráfico marítimo en esta zona por la que pasa el 12 por cien del comercio internacional.

El martes los huthíes lanzaron e 18 drones y tres misiles que fueron derribados por tres destructores estadounidenses, un barco británico y aviones de combate desplegados desde el portaaviones estadounidense Dwight D. Eisenhower.

Entonces Blinken, de gira esta semana por Oriente Medio, les lanzó una advertencia y el Consejo de Seguridad de la ONU exigió el fin “inmediato” de sus ataques.

La respuesta estadounidense-británica se produjo después del disparo de los huthíes de un nuevo misil antibuque el jueves.

“Estos ataques selectivos son un mensaje claro [para indicar] que Estados Unidos y nuestros socios no tolerarán ataques contra nuestras tropas [y] no permitirán que actores hostiles pongan en peligro la libertad de navegación”, dijo Biden.

Los huthíes, que controlan alrededor de un tercio de Yemen, han llevado a cabo 27 ataques desde el 19 de noviembre cerca del estrecho de Bab El-Mandeb que separa la Península Arábiga de África, según el ejército estadounidense.

Esta mañana Arabia saudí ha dicho que sigue con “preocupación” los acontecimientos en el vecino Yemen y pidió moderación tras los ataques llevados a cabo por Estados Unidos y Gran Bretaña contra los huthíes.

Riad “sigue con gran preocupación las operaciones militares en el Mar Rojo y los ataques aéreos contra varios lugares” en Yemen, afirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores saudí en un comunicado, pidiendo “moderación y evitar la escalada”.

La declaración subraya “la importancia de mantener la seguridad y la estabilidad de la región del Mar Rojo, donde la libertad de navegación es crucial”.

Los planes de Israel para deportar a los palestinos y colonizar la Franja de Gaza

La anexión israelí del territorio de Gaza ha sido aprobada como política oficial del gobierno de Tel Aviv. El 1 de enero el Ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, dijo que la guerra es una “oportunidad para concentrarse en alentar la migración de los residentes de Gaza”, proclamando: No podemos retirarnos de ningún territorio en el que nos encontramos en la Franja de Gaza. No sólo no descarto la instalación de judíos allí, sino que creo que también es algo importante”.

El Ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, se hizo eco de los comentarios de Ben Gvir durante una reunión del Partido Sionista Religioso, defendiendo que la “solución correcta [es] fomentar la migración voluntaria de los residentes de Gaza a países que acepten recibir a los refugiados”.

Hablando con miembros de su partido, Smotrich predijo que “Israel controlará permanentemente el territorio de la Franja de Gaza” y restablecerá los asentamientos allí. Unos días antes, en una entrevista con el Canal 12 de Israel, añadió: “Gobernaremos allí [en Gaza], y para gobernar con seguridad durante mucho tiempo, tendremos que tener civiles”.

El lunes, el dirigente del partido Yisrael Beytenu (“Israel es nuestro hogar”), Avigdor Liberman, abogó por que Israel volviera a ocupar el sur del Líbano, que ya ocupó entre 1982 y 2000.

Liberman sostuvo que Israel no se anexionaría ni construiría asentamientos en el Líbano, pero propuso: “Entre el [río] Litani e Israel todo debe estar bajo el control de las FDI [ejército israelí]”.

“Si el Líbano no paga con territorios, no habremos logrado nada”, añadió Liberman.

El 27 de diciembre, Tzivka Foghel, miembro del Partido del Poder Judío de Ben-Gvir, dijo a la radio israelí Kan que Hamas “pagará el precio […] Controlaremos la zona y llevaremos asentamientos judíos”. Foghel aclaró que no sólo quiere restablecer los asentamientos de los que Israel se retiró en 2005, sino apoderarse de todo el norte de la Franja de Gaza.

La solución correcta es la solución final

Los parlamentarios israelíes presionan para que los colonos israelíes regresen a la Franja de Gaza e incluso colonicen el Líbano.

Recientemente el gobierno israelí asignó 4,3 millones de shekels (1,2 millones de dólares) en noviembre para “documentar” los asentamientos israelíes en Gaza, que fueron retirados en 2005. El proyecto está a cargo del ministro de Patrimonio de Israel, Amihai Eliyahu, que fue noticia en los últimos meses después de pedir que se lanzaran bombas nucleares sobre Gaza.

De la noche a la mañana se asignaron 600.000 shekels para reforzar la ocupación de Jerusalén Oriental como “capital turística nacional”, y otros 4,3 millones para “documentar” los asentamientos israelíes en Gaza abandonados en 2005.

Durante una reunión de cientos de israelíes en la ciudad de Ashdod en noviembre, Yossi Dagan, jefe del Consejo Regional de Samaria, el organismo gubernamental que supervisa los asentamientos en el norte de Cisjordania ocupado por Israel, alentó a los participantes a acercarse a sus representantes gubernamentales para apoyar la recolonización de Gaza. Dagan dijo a la multitud: “Hago un llamamiento desde aquí a todos los ministros del gobierno y a su jefe, el primer ministro: hagan oír su voz ahora, levanten la cabeza. Que se sepa que usted apoya el llamamiento para renovar los asentamientos judíos en toda la Franja de Gaza. La nación le está esperando”.

Actualmente Dagan encabeza el movimiento Regreso a Casa, una coalición de 11 organizaciones compuestas por miles de personas que buscan anular la Ley de Retirada de 2005 que prohíbe la presencia civil israelí en Gaza. La iniciativa ya ha recibido el apoyo del gobierno. Los parlamentarios israelíes del partido Likud del primer ministro Netanyahu presentaron un proyecto de ley para modificar la Ley de Retirada y otorgar a los israelíes libertad de movimiento en Gaza después de la guerra.

La “solución correcta” al actual conflicto palestino-israelí es “fomentar la migración voluntaria de los residentes de Gaza a países que acepten acoger a los refugiados”, “Israel controlará permanentemente el territorio de la Franja de Gaza”,

En marzo del año pasado el parlamento israelí anuló parte de la ley que prohibía los asentamientos israelíes en el norte de Cisjordania después de que Dagan presionara para lograrlo. Dagan fue evacuado de uno de los cuatro asentamientos en el norte de Cisjordania en 2005.

Regreso a Gush Katif

Israel ocupó la Franja de Gaza en 1967 durante la Guerra de los Seis Días y estableció el primer asentamiento en 1970. En 2005 Israel desmanteló el bloque de 17 asentamientos, conocido como Gush Katif, y evacuó a unos 9.000 colonos israelíes.

Según el derecho internacional de que un territorio está ocupado o no y por quién, es el control efectivo. Hamás gobernaba Gaza internamente, pero debido a que Israel mantenía un bloqueo aéreo, marítimo y terrestre sobre la Franja y controlaba quién y qué entraba en Gaza y quién y qué salía de Gaza, es la potencia ocupante.

Los llamamientos de los colonos para regresar a Gaza comenzaron tan pronto como se produjo la retirada, y las ideas del gobierno de restablecer asentamientos en la Franja se materializaron entre bastidores.

En 2018 el ejército israelí cambió sus operaciones ofensivas en Gaza del bombardeo a la realización de misiones que “entrarán en Gaza y la diseccionarán en dos, e incluso ocuparán partes significativas de ella”.

Israel ha llevado a cabo varios planes a lo largo de décadas para trasladar a la población de Gaza fuera de la Franja. Incluso antes de que Israel ocupara Gaza en 1967, intentó expulsar a los refugiados palestinos de Gaza a Libia e Irak y, después de su ocupación, comenzó a alentar la emigración a Cisjordania. En 1969, Israel intentó enviar a 60.000 palestinos de la Franja de Gaza a Paraguay con un pago y la promesa de ciudadanía. El plan se interrumpió cuando dos palestinos trasladados mataron a un funcionario de la embajada israelí en Asunción.

Después de la votación del Parlamento el año pasado para anular parte de la Ley de Retirada de 2005, los parlamentarios israelíes se manifestaron a favor del regreso a Gaza. El parlamentario Son Har-Melech instó a los israelíes a no caer en la complacencia. “No debemos dormirnos en los laureles ni en la euforia del momento”, afirmó Son Har-Melech. “Debemos impulsar… el regreso a casa, a la región de Gush Katif, que fue abandonada [en 2005] en un acto de terrible locura y se ha convertido en un nido de terror”.

En una conversación con el Canal 7 israelí, la ministra de Misiones Nacionales, Orit Strock, del Partido Sionista Religioso, dijo: “Creo que, al final del día, el pecado de la retirada será revertido”. En respuesta, la ONG israelí Paz Ahora dijo: “Está claro que además del golpe judicial, está teniendo lugar una revolución mesiánica. Este gobierno inevitablemente destruirá nuestro país. También profundizará la ocupación, incendiará la región y restablecerá un régimen supremacista judío desde el río hasta el mar”.

‘Una casa en la playa no es un sueño’

A medida que se extiende la tendencia a recolonizar Gaza, Lynk considera fuera de discusión la opción del reasentamiento en Gaza, incluso con el gobierno más derechista de su historia en el estado, y explica que “si los estadounidenses ya han dicho que no están a favor de reasentar a los palestinos fuera de la Franja de Gaza en Egipto o en otras partes del mundo, pueden estar seguros de que los estadounidenses, por mucho que hayan protegido a Israel, estarían en contra de cualquier idea de restablecer los asentamientos israelíes en Gaza”.

Si bien Netanyahu parece haber descartado la idea de un reasentamiento israelí en Gaza, diciendo en diciembre que “no es un objetivo realista”, ha respaldado el control militar de la Franja. “Gaza será desmilitarizada y no habrá ninguna amenaza militar que amenace a Israel desde la Franja. Para que esto suceda, se requiere el control del área”, dijo Netanyahu.

Esa idea fue reiterada por el ministro de Defensa israelí, Yoav Gallant, esta semana cuando reveló su plan de posguerra para Gaza, según el cual Israel mantendría el control de seguridad de la Franja con un organismo palestino guiado por Israel que asumiría responsabilidades administrativas.

Mairav Zonszein, analista de la organización sin fines de lucro International Crisis Group, no cree que los israelíes que toman las decisiones sobre Gaza tengan como objetivo el reasentamiento. Aún así, ella tampoco descarta la posibilidad.

“No está en su agenda, pero eso no significa que no pueda llegar a un punto en el que sea parte de lo que vemos, sólo porque… se está convirtiendo más en una guerra de desgaste”, dijo Zonszein, enfatizando que si bien podría no ser el objetivo de Netanyahu, tampoco ha condenado a los políticos que abogan por el reasentamiento.

La idea de recolonizar Gaza también está ganando impulso entre la población israelí. Han circulado en internet imágenes de soldados israelíes ondeando banderas de los asentamientos de Gush Katif en Gaza. Los cantantes israelíes Hanan Ben Ari y Narkis han cantado sobre el regreso a los asentamientos cuando actuaban para los soldados.

La cantante israelí Hanan Ben Ari actuó en una base militar israelí cerca de la barrera de Gaza, cantando “Estamos regresando a Gush Katif”. Hace 18 años Gush Katif era un asentamiento israelí situado en el corazón de la Franja de Gaza.

Una encuesta del Canal 12 realizada en noviembre encontró que el 44 por cien de los israelíes están a favor de renovar los asentamientos en Gaza. Cuando les preguntaron qué debería pasar con Gaza cuando la guerra termine, el 32 por cien respondió: “Israel debería permanecer permanentemente y renovar los asentamientos judíos”.

Para colonizar Gaza, una empresa inmobiliaria israelí, Harei Zahav (“Montañas Doradas”), publicó una imagen con planos de viviendas utilizando fotografías y mapas virtuales que superponen viviendas de lujo sobre imágenes de edificios destruidos por los bombardeos israelíes. El lema publicitario es “Una casa en la playa no es un sueño”.

—https://www.mintpressnews.com/longstanding-israel-dream-expelling-palestinians-from-gaza-reality/286576/

El juez israelí del Tribunal Internacional de Justicia respalda la ocupación de Palestina

El gobierno de Tel Aviv ha nombrado a Aharon Barak, antiguo presidente del Tribunal Supremo de Israel, para formar parte del equipo de jueces que decidirá sobre la querella de Sudáfrica por el genocidio de Gaza en un juicio ante el Tribunal Internacional de Justicia que comenzará mañana.

Además de los quince jueces permanentes del Tribunal Internacional de Justicia con sede en La Haya, cada una de las partes litigantes puede designar un juez que participe en las deliberaciones. Las decisiones se toman por mayoría.

Según el canal israelí Canal 12, el nombramiento de Barak para el Tribunal fue aprobado personalmente por Netanyahu. Ambos aparecen juntos en la foto de portada. Le envía para encubrir los crímenes que comete Israel contra los palestinos en Gaza.

El juez tiene 87 años y es un colono típico nacido en Lituania. Sus padres se establecieron en Palestina bajo el mandato británico en 1947, un año antes de la “nakba” que dio lugar a la creación del Estado de Israel.

Entre 1975 y 1978 ejerció como Fiscal General del Estado de Israel y luego pasó tres décadas como juez del Tribunal Suprema, donde llegó a alcanzar la presidencia. Sus sentencias son un modelo de apartheid y discriminación hacia los palestinos.

En 2004 el Tribunal Internacional de Justicia emitió una opinión consultiva dictaminando que el muro de separación de Israel en la ocupada Cisjordania era ilegal. Sin embargo, el Tribunal Supremo de Israel, del que formaba parte Barak, se negó a pronunciarse sobre su legalidad.

En cambio, el Tribunal Supremo rechazó la construcción de pequeñas partes del muro en ciertas áreas, aunque posteriormente aprobó la gran mayoría de su construcción.

Casi veinte años después, el muro todavía atraviesa tierras y propiedades palestinas, a pesar de la decisión del Tribunal Internacional de Justicia.

El Tribunal Supremo israelí tampoco puso nunca ningún obstáculo legal a los asentamientos israelíes ilegales construidos en los territorios palestinos ocupados, que son contrarios al derecho internacional.

Las sentencias del Tribunal Supremo israelí siempre sirvieron de cobertura para que los soldados no pudieran ser enjuiciados ante el Tribunal Penal Internacional por sus crímenes.

Barak nunca ha ocultado su opinión favorable a la guerra en Gaza. “Puede ser proporcional matar a cinco niños inocentes para atacar a su dirigente”, dijo al Globe and Mail en noviembre. También justificó el corte del suministro de combustible a la Franja, argumentando que podría haber sido utilizado por la resistencia palestina.

“Estoy completamente de acuerdo con lo que está haciendo el gobierno”, dijo, refiriéndose a la forma en que el ejército israelí bombardea a la población civil de Gaza indiscriminadamente. El número de palestinos muertos desde que estalló la guerra el 7 de octubre supera los 23.000 sólo en el enclave.

En una querella de 84 páginas, Sudáfrica afirma que las atrocidades de Israel en Gaza son “de naturaleza genocida porque tienen como objetivo provocar la destrucción de una parte sustancial del grupo nacional, racial y étnico palestino”.

—https://www.middleeasteye.net/news/israel-judge-aharon-barak-icj-legitimised-occupation

Estados Unidos negocia con Hezbollah al margen del gobierno sionista

En Gaza la política israelí de “tierra quemada” ha fracasado y Estados Unidos se arriesga a caer por el precipicio si sigue apoyando incondicionalmente las masacres del gobierno de Tel Aviv.

Lo que está en juego no es ni Gaza ni Palestina, sino Oriente Medio, y así lo ha entendido el secretario de Estado, Antony Blinken, en su última visita a la región. Su objetivo es poner fin a la guerra por la vía diplomática, saltando por encima de la brutalidad sionista, asegura RRN Media (*).

De momento, el grupo de portaaviones de la Marina de Estados Unidos se ha retirado del Mediterráneo oriental.

Hasta comienzos de año Estados Unidos rechazaba un alto el fuego, pero algo ha cambiado. Temen perder si se abre un segundo frente en la región. Tras el colapso de la coalición naval contra los rebeldes hutíes en Yemen, la credibilidad de Estados Unidos quedó gravemente dañada y los diplomáticos decidieron cambiar de táctica.

El ejército israelí ha comenzado a atacar con más frecuencia a determinadas formaciones en países vecinos (Líbano y Siria). El lunes los ataques aéreos israelíes mataron a dos altos dirigentes de Hezbollah, uno de ellos muy cercano a Hassan Nasrallah.

La reacción de Nasrallah fue dura: “Siempre hemos acogido con satisfacción la vía diplomática, pero el tiempo se acaba. En respuesta a las provocaciones logramos realizar más de 670 operaciones fronterizas. Cualquiera que piense en una guerra contra nosotros se arrepentirá”.

El principal objetivo de Blinken durante su visita a la región fue Hezbolah. El Departamento de Estado incluso está considerando la posibilidad de cambiar las fronteras, es decir, devolver al menos un parte de los territorios ocupados por los sionistas al Líbano (línea azul) y a Siria (altos del Golán).

Como indicamos ayer, el plan israelí es justamente el opuesto, por lo que el gobierno de Tel Aviv corre el riesgo de quedar aún más aislado y pendiente del juicio ante el Tribunal Internacional de Justicia que comienza mañana.

Netanyahu intentó presionar al jeque de Emiratos Árabes Unidos, Mohammed Bin Zayed, para que pagara el desempleo de los 100.000 trabajadores palestinos de Cisjordania a quienes Israel prohibió ingresar en su territorio después del inicio de la guerra en Gaza.

El sátrapa emiratí se lo tomó como un insulto. La negativa expresa la posición de muchos países árabes que han dicho que no pagarán la factura para reconstruir y mantener el status quo en Cisjordania y Gaza después de la guerra.

(*) https://rrn.media/u-s-abandons-jewish-allies/

El plan israelí para Gaza: ocupación militar para controlar las fronteras norte y sur

El sábado durante la rueda de prensa semanal Netanyahu afirmó que el Corredor de Filadelfia debe estar “en manos de Israel” y cerrado para garantizar la “seguridad”. Naturalmente se refería a la seguridad de Israel, que es la única que les importa.

El Corredor de Filadelfia es una expresión que los “expertos” pronto pondrán de moda. Pero ¿qué es?

El Corredor de Filadelfia, también conocido como la Autopista de Filadelfia, es la línea de 14 kilómetros de largo que separa a Gaza de Egipto. Se estableció como una zona de amortiguamiento controlada y patrullada por el ejército israelí. La dibujó el tratado de paz de 1979 con Egipto que puso fin a la ocupación israelí de la península del Sinaí y reabrió el Canal de Suez.

Su objetivo declarado era evitar que armas y equipo militar “cayeran en manos de los palestinos en la Franja de Gaza ocupada por Israel” e impedir el movimiento de personas entre Egipto y los territorios palestinos.

“El corredor se debe cerrar. Está claro que ningún otro acuerdo garantizaría la desmilitarización que buscamos”, argumentó Netanyahu a finales de diciembre, señalando también que la guerra podría durar muchos meses más.

Un dirigente egipcio calificó los informes de que Egipto había mantenido conversaciones con Israel sobre el Corredor de Filadelfia como completamente falsos. El lunes los medios de comunicación egipcios aseguraron que su gobierno no cooperará con Israel en el Corredor.

La semana pasada Israel pidió a Egipto que fortaleciera aún más las medidas de seguridad e instalara más equipos de vigilancia a lo largo del Corredor de Filadelfia.

En 2005 Israel se retiró de la Franja de Gaza bajo presión internacional y transformó el territorio palestino densamente poblado en el campo de concentración más grande de la historia.

Egipto se ha convertido en el principal responsable del Corredor, que representa el único vínculo con el mundo exterior no controlado por Israel, ya que los sionistas mantienen un bloqueo terrestre, marítimo y aéreo sobre la Franja.

Un acuerdo tras la retirada israelí de la región en 2005 permitió a Egipto desplegar 750 soldados y armas pesadas para patrullar y proteger el lado egipcio del Corredor. La responsabilidad del otro lado quedó en manos de la Autoridad Palestina. Sin embargo, Hamas tomó el control total de la Franja de Gaza dos años después de la retirada israelí y las cosas cambiaron.

A lo largo de los años Egipto ha afirmado haber destruido túneles excavados por los palestinos para introducir armas y personas en la Franja, pero Israel ha cuestionado la eficacia del gobierno egipcio.

Ahora Israel quiere recuperar el control total de la zona fronteriza, que incluye el crucial cruce de Rafah, que se supone debe garantizar su seguridad. Sin embargo, eso equivaldría a una completa reocupación de facto de la Franja de Gaza.

El gobierno israelí ha declarado repetidamente su intención de tomar el control de toda la zona fronteriza entre Gaza y Egipto, lo que indica que su brutal guerra contra Gaza está lejos de terminar.

Tanto Egipto como Hamas se oponen a que Israel recupere el control del Corredor y el presidente egipcio, Al Sisi, ha afirmado repetidamente que El Cairo no permitirá que los palestinos sean desplazados de su tierra hacia Egipto.

Netanyahu quiere tranquilizar a la población israelí, cada vez más descontenta con su gestión de la guerra y su fracaso a la hora de repatriar a decenas de rehenes que aún se encuentran en Gaza. Al mismo tiempo, el primer ministro israelí busca infundir miedo entre los palestinos y crear un nuevo espacio para las negociaciones con Estados Unidos y Egipto.

Egipto no admite que Israel recupere el control del Corredor y establezca una presencia militar allí décadas después de abandonarlo.

Los objetivos de Israel también pueden interpretarse en el contexto de la continua expansión territorial por parte de Israel desde su creación en 1948.

Otro Corredor en la frontera norte

Israel planteó en noviembre pasado a los dirigentes árabes y a Estados Unidos la idea de otra “zona de amortiguamiento” a lo largo de su frontera con el norte de Gaza, que forman parte de sus planes posteriores a la guerra.

El gobierno de Tel Aviv quiere construir el nuevo Corredor dentro de Gaza para impedir un ataque similar al del 7 de octubre.

Sin embargo, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Kirby, dijo que Washington se opone a cualquier reducción de las fronteras geográficas de Gaza.

Estados Unidos también ha dicho que quiere que la Autoridad Palestina se haga cargo de la seguridad en la Franja de Gaza, lo que contradice las aspiraciones de Israel de establecer una presencia directa allí.

Los ataques huthíes cambian las reglas del juego en Oriente Medio

Las potencias occidentales han confirmado a las empresas navieras que deben seguir esperando ataques huthíes a los barcos que transitan por el Mar Rojo. Las advertencias reflejan la delicada situación que enfrenta Estados Unidos, que intenta presionar a los huthíes para que sus ataques cesen.

Un destructor de la Marina estadounidense fue atacado después de derribar tres drones disparados desde las zonas Yemen controladas por los huthíes.

La última vez que Estados Unidos inició abiertamente una acción militar contra los huthíes fue en 2016, cuando lanzó misiles de crucero Tomahawk contra los radares costeros huthíes después de un ataque.

Estados Unidos es reacio a lanzar ataques contra los huthíes. Se siente mucho más cómodo usando la fuerza contra representantes iraníes en Irak y Siria que en Yemen.

La guerra civil en Yemen comenzó en 2014, cuando los huthíes tomaron la capital, Saná. Un año después, Arabia saudí encabezó una coalición de países árabes, incluido Emiratos Árabes Unidos, destinada a restaurar el gobierno reconocido internacionalmente.

La coalición lanzó miles de ataques aéreos contra Yemen, que no lograron desalojar a los huthíes y provocaron la muerte de cientos de miles de civiles y una importante crisis humanitaria. Los huthíes respondieron lanzando misiles y drones contra infraestructuras civiles en Arabia saudí y Emiratos.

El alto el fuego mediado por China expiró en octubre pasado, pero los combates siguen suspendidos en gran medida.

Las conversaciones para poner fin a la guerra cobraron impulso después de que Arabia saudí e Irán restablecieran sus vínculos en marzo. Luego, menos de un mes antes de que comenzaran los combates en Gaza, representantes huthíes hicieron una visita a Riad con el objetivo de negociar los detalles finales de una tregua a largo plazo.

El martes pasado el viceministro de Asuntos Exteriores huthí amenazó con cerrar el estrecho de Bab El Mandeb y dijo que las acciones huthíes continuarían hasta que terminara la agresión de Israel contra Gaza.

El 7 de noviembre el Wall Street Journal informó que Estados Unidos había pedido a Israel que no respondiera a los ataques con misiles y drones. Las fuerzas huthíes llevan semanas disparando drones y misiles balísticos contra Israel.

Estados Unidos ha pedido a Israel que permita que sea el ejército estadounidense el que responda a los huthíes, en lugar de arriesgarse a una respuesta israelí que podría ampliar la guerra, según el Wall Street Journal.

Los ataques huthíes se preparan desde hace meses

El lunes pasado la Casa Blanca eludió la pregunta sobre si un dron que se acercó al buque de guerra estadounidense en respuesta a las llamadas de socorro de mercantes el día anterior era un objetivo deliberado del ataque huthí.

Sin embargo, un diplomático occidental sugiere que habrían esperado infligir bajas estadounidenses en el ataque del 3 de noviembre, que pareció haberse preparado durante meses y demostró su capacidad para rastrear barcos en alta mar. “Los huthíes han reforzado sus fuerzas navales y tienen el equipamiento necesario para continuar. Estos ataques continuarán”, dijo el diplomático.

Desde el inicio de la guerra en Gaza, ha habido al menos 76 ataques contra las fuerzas estadounidenses en Irak y Siria. Aunque los ataques cesaron durante la tregua temporal con Israel, se reanudaron cuando acabó el 1 de diciembre.

Incluso en plena guerra en Gaza, Estados Unidos continúa conversaciones entre bastidores en Omán, como ya informamos en una entrada anterior.

El 3 de noviembre Estados Unidos aseguró que había matado al menos a cinco combatientes en Irak mientras se preparaban para lanzar un ataque con drones contra una base estadounidense en Siria.

Los ataques huthíes cuentan con un enorme apoyo popular en Yemen

Estados Unidos borró a los huthíes de la lista estadounidense de “organizaciones terroristas” y congeló la venta de algunas armas ofensivas a Riad en respuesta a su campaña de bombardeos en Yemen.

La respuesta huthí desde el inicio de la guerra en Gaza ha sido calurosamente acogida en Yemen. Las acciones huthíes son extremadamente populares. Han interrumpido un comercio por valor de 2.000 millones de dólares y obligado a Israel a desviar sus barcos del Mar Rojo. Han atacado uno de los engranajes de la hegemonía estadounidense en la región: proteger las líneas de comunicación marítimas. Si no se puede garantizar la libertad de movimiento en los mares, su credibilidad se ve afectada.

El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, sugirió que el enfoque inmediato de Washington ahora era defenderse contra futuros ataques, en lugar de atacar las posiciones huthíes en Yemen.

Añadió que Estados Unidos estaba en conversaciones con sus sicarios para establecer un grupo de trabajo naval para proteger los barcos que cruzan el Mar Rojo. Estados Unidos también envió a Timothy Lenderking, su enviado para Yemen, al Golfo la semana pasada para discutir la seguridad marítima.

Sullivan pidió ayuda internacional para hacer frente a los ataques, diciendo que los tres barcos atacados por los huthíes no estaban necesariamente vinculados a Israel, sino a unos 15 países.

El lunes pasado se llevaron a cabo cuatro ataques con drones contra cinco instalaciones militares huthíes en Saná. Los medios sauditas culpan del ataque a Israel. Si Estados Unidos e Israel actuaran, lo harían de forma encubierta. Las pequeñas embarcaciones huthíes, su limitada flota de helicópteros y sus instalaciones de almacenamiento de drones serían los principales objetivos.

Pero es poco probable que los ataques de represalia contra los huthíes disuadan al movimiento.

Comienza el juicio contra Israel por genocidio en el Tribunal Internacional de Justicia

El 29 de diciembre Sudáfrica dio el paso de invocar la Convención sobre el Genocidio de 1948 por los bombardeos de Israel contra la población civil de Gaza, que han acabado con la vida de 22-000 palestinos. No es de extrañar porque Sudáfrica padeció el aparteheid contra la población negra durante décadas.

Ahora los ojos están puestos en el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, que es la máxima autoridad jurídica de la ONU y podría poner fin a la agresión israelí contra los palestinos. La audiencia está prevista para los días 11 y 12 de enero. En el plazo de una semana podría emitir una orden para que Israel cese todas las actividades que puedan constituir genocidio.

El artículo 1 de la Convención insta a todas las partes, que suman 153 países, a impedir que se cometa genocidio, una vez que se haya emitido la orden de cese de cualquier acción.

El crimen de genocidio se definió en 1948 a instancias de la URSS como “la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”. La deportación y la limpieza étnica suelen seguir al genocidio.

El gobierno sionista de Netanyahu es la principal fuente de pruebas de la querella sudafricana. Sus ministros han dejado claro lo que quieren hacer con el pueblo de Gaza. Dicen que quieren deportarlos al Sinaí. La semana pasada también se filtró que Israel había mantenido conversaciones secretas con la República Democrática del Congo en un intento de encontrar un lugar de acogida para la población deportada de Gaza. Además, Israel continúa su campaña encaminada a lograr que Gaza quede inhabitable para los palestinos.

En Oriente Medio se preguntan por qué la querella no la han presentado los países árabes o musulmanes, que han quedado muy mal retratados. A la querella se han sumado Bangladesh, Bolivia, Comores, Yibouti y Jordania. No obstante, la causa palestina es tan importante para el mundo que desborda cualquier aspecto regional o confesional. Es la humanidad misma la que se tiene que mirar en el espejo.

Lo mismo que Palestina, Sudáfrica sufrió un apartheid consustancial al colonialismo que subyugó a los pueblos autóctonos. Hoy los palestinos están sometidos a las leyes militares israelíes en Cisjordania, mientras los colonos viven bajo sus propias leyes civiles. Este régimen legal dual, en el que las personas son diferenciadas y separadas según su origen, es la esencia misma de apartheid.

Una querella iniciada por Sudáfrica, que es un país predominantemente cristiano, no deja lugar a dudas sobre la naturaleza del litigio. Su naturaleza internacional es indiscutible y los criminales no son sólo los israelíes porque en todo el mundo se han escuchado llamamientos a la deportación. Por ejemplo, la antigua embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, ha pedido abiertamente que los palestinos sean expulsados ​​y enviados a países “pro-Hamas”, lo cual es un llamamiento al genocidio, tan criminal como el genocidio mismo.

Los responsables del crimen de genocidio no son sólo los matarifes, sino también los que “ayudan e incitan” a cometerlo, lo que puede poner en dificultades a Estados Unidos, que ha enviado a Israel las armas con las que se está cometiendo la matanza y la está financiando.

Si la resolución es favorable, lo más probable que se intensifiquen los llamamientos a un alto el fuego. La presión sobre Estados Unidos aumentará, sobre todo teniendo en cuenta que es un año electoral.

Se puede descargar una copia en inglés de la querella presentada por Sudáfrica pulsando en el siguiente enlace:

https://www.icj-cij.org/sites/default/files/case-related/192/192-20231228-app-01-00-en.pdf

La defensa de Israel la va a asumir el abogado estadounidense Alan Dershowitz, profesor de la Universidad de Harvard. Quienes no lo conozcan, le pueden ver en la película “El misterio Von Bülow”, estrenada en 1990.

Dershowitz también fue el abogado de Jeffrey Epstein, organizador de una red pedófila para la alta sociedad internacional que actuaba por cuenta del Mosad.

Israel reconoce que los ataques de Hezbollah causan ‘daños importantes’

Tras el asesinato del dirigente de Hamas, Saleh Al Aruri, el sábado la organización libanesa Hezbollah lanzó 62 cohetes hacia las zonas ocupadas por Israel.

Al día siguiente los medios de comunicación israelíes confirmaron que los ataques contra la base militar de Miron habían causado “daños importantes”.

En una nueva declaración, Hezbollah afirmó haber atacado una reunión de soldados israelíes en Al Manara, el sitio de radar de las granjas de Chebaa, las posiciones de Al Malkiya, así como los cuarteles de Shomera, Marj, Metat, Zraiyit y Yara.

El jefe del Estado Mayor israelí, el general Herzi Halevi, advirtió a Hezbollah contra cualquier nueva escalada. Dijo que había “infligido pérdidas significativas a Hezbollah” y que el ejército israelí “luchará vigorosamente si estalla la guerra”.

La declaración sigue a la reunión del Gabinete de Guerra israelí, durante la cual Netanyahu, amenazó a Hezbollah. “Sugiero que aprenda lo que Hamas ya ha aprendido en los últimos meses”.

Por la tarde, el ejército israelí bombardeó Jiam con proyectiles de artillería y de fósforo, alcanzando el centro y las afueras de la ciudad. En represalia se produjeron bombardeos con bombas de fósforo en Haneen, Al Jibin, en las afueras orientales de Naqoura y en Kfar Kila.

Después de los ataques de Hezbolah de la tarde, el ejército israelí intensificó sus agresiones, dirigidas a Mleeta, Al-Qleila y varias ciudades occidentales, incluidas Jabal El Labuneh y Jabal El Alam.

La presión militar de Hezbollah en el sur de Líbano retiene a una tercera parte de las tropas israelíes en la “línea azul”. Los colonos israelíes han abandonado los asentamientos de la región en previsión de una guerra abierta.

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