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El hospital culpa al coronavirus de una muerte pero la ciencia demuestra lo contrario

Diariamente en Colombia son más las denuncias que provienen de los casos difuntos por Covid-19. A pesar de darse un sepelio como pacientes positivos, en algunos casos no lo son, por eso familiares piden que aclaren sus muertes.

En la ciudad colombiana de Ocaña, la segunda persona en contraer el virus en la región falleció el pasado 26 de abril, sin embargo, el día anterior había llegado a las instalaciones Hospital Emiro Quintero Cañizares con signos vitales débiles, la oportuna reacción por parte del personal de salud logró reanimar el cuerpo y mantenerlo estable hasta el próximo día en el que falleció.

Familiares del difunto afirman que el 25 de abril el hombre había sido diagnosticado para Covid-19 y por esta razón se le dio un sepelio como paciente positivo, a pesar de esto, el día de su defunción se le fue tomada la segunda prueba la cual salió negativa.

De acuerdo a lo anterior, la familia le pide al hospital que aclare el tema ya que en el registro a nivel nacional aun figura como persona fallecida con Covid, mientras la ciencia demuestra lo contrario. El Hospital informó a la opinión pública que se hizo una petición por escrito para que se el mismo Ministerio de Salud el encargado de dar una respuesta al respecto.

http://noticias.canaltro.com/covid-19-un-nuevo-camino-hacia-los-falsos-positivos/

Pandemia y control poblacional

Darío Herchhoren

La aparición de la pandemia del covid 19 significó una alarma mundial, que fué aprovechada por algunos estados para dar una vuelta de tuerca sobre el control que ejercen sobre la sociedad entera.
En los países de occidente conviven estados más democráticos y estados más autoritarios. Cuando hablamos de estados democráticos lo hacemos desde la legalidad burguesa que es la que conocemos porque vivimos en un país capitalista, y cuando hablamos de estados más autoritarios nos referimos a estados tales Arabia, Brasil, Filipinas, etc. donde las libertades democrático burguesas no están garantizadas.

Desde el punto de vista sanitario, el confinamiento de la población es una medida que se toma para evitar la difusión de una enfermedad, y suele ser efectiva a esos efectos.

Pero desde un punto de vista democrático, ese confinamiento puede tener otra lectura, ya que restringe y mucho la libertad de movimientos, que es esencial a un estado democrático. Decía el famoso penalista español Luis Jiménez de Asúa, que la libertad de ambular no solo se restringe poniendo a un policía que te controle, sino que se puede restringir la libertad de ambular poniendo un perro bravo junto a los ciudadanos, o generando miedo a sanciones económicas (multas) en caso de violación de las normas generadas por el estado.

Pero veamos un poco con la cabeza fría. Es cierto que el confinamiento sine die de las personas puede ser una agresión contra la libertad de ambular, que es uno de los derechos más elementales de los seres humanos, pero el estado nos contesta que esas medidas se toman para proteger el derecho a la vida, que está amenazado por la existencia de una pandemia. Hay un evidente choque entre dos derechos fundamentales.

Sin embargo hay una gran cantidad de situaciones en las cuales el estado se apropia de información sobre nosotros mismos que no suscitan tanta efervescencia, y que aceptamos como algo consustancial al funcionamiento de una democracia, y pruebas al canto: Cuando tramitamos un DNI, damos una serie de datos personales que quedan en poder de un órgano del estado como es la policía, y ahora el DNI viene con un chip que contiene, según la policía unos datos personales tales como si hemos sido detenidos, si hemos estado en prisión, y como no lo sabemos podría contener datos sobre nuestra ideología o sobre nuestras creencias religiosas. Si matriculamos a nuestros hijos en la escuela primaria también damos unos datos personales que quedan en manos del estado. Si abrimos una cuenta corriente en un banco pasa lo mismo.
                                                                                                                                                                                            
Pero lo peor está por llegar, y es que la policía por razones de seguridad, nos lo dicen así, puede escuchar nuestras conversaciones telefónicas, y mediante los teléfonos móviles, saber nuestra ubicación exacta con día y hora. Nuestras calles están repletas de cámaras de seguridad, que nos filman y siguen nuestros movimientos hasta que entramos dentro del ámbito de otra cámara de seguridad. Y así de seguido.

Con esto queremos demostrar que en realidad vivimos en un estado policial que nos controla en todo momento, que sabe de nuestros movimientos y de nuestra ideología aunque nunca la digamos y lo saben por medio del estudio de los algoritmos.

Realmente, que nos enclaustren en casa, no es en realidad más que una vuelta de tuerca más en nuestras desgraciadas vidas y que si no rompemos con un estado que cada vez es menos democrático burgués y más fascista, terminaremos como robots, que haremos todo lo que nos manden, sin rebelarnos contra esa sutil dictadura que parece democrática. ¡Sublevémonos ya!

Bill Gates financió el diseño del modelo epidemiológico fraudulento de coronavirus utilizado en Gran Bretaña y Estados Unidos

Suecia: ‘del dicho al hecho hay un trecho‘
El modelo epidemiológico utilizado en Gran Bretaña y Estados Unidos para justificar las previsiones de un estallido exponencial de la pandemia de coronavirus, fue diseñado por el Imperial College de Londres, que cobró 79 millones de dólares de Bill Gates.

Las proyecciones aterradoras no se han cumplido en absoluto. No era un error, sino un auténtico montaje adobado por ordenadores y matemáticas. Después del espantoso ridículo, los científicos de verdad han empezado a pedir explicaciones a los mercenarios, empezando por el mafioso que encabezó el diseño del modelo, Neil Ferguson, que pronosticó 2,2 millones de muertos en Estados Unidos (1). Actualmente son 80.000, a pesar de inflar las cifras con todo tipo de cadáveres.

Buena parte de los fraudes de la ciencia moderna tienen el mismo origen en los modelos informáticos. Ferguson y sus sicarios han reconocido que, en efecto, el modelo presenta “problemas” que hasta la fecha no han sido capaces de resolver.

Un antiguo informático de Google ha analizado el código fuente y asegura que tiene desviaciones tan grandes que van mucho más allá de lo que en estadística llaman “márgenes de error”.

Lo que cabe esperar de los “amantes de la ciencia” como Gates es que ahora destinen otros 79 millones de dólares a corregir los “errores” del anterior.

Ferguson formó parte del grupo de “expertos” que convenció al Primer Ministro británico Boris Johnson para que abandonara la estrategia anterior, similar a la de Suecia, para evitar las 510.000 muertes previstas por el modelo informático para Gran Bretaña.

Durante un mes estuvieron ocultando el código fuente del modelo. Ante las presiones, lo publicaron el 27 de abril en el repositorio de GitHub (2), pero con una inusual salvedad: los archivos con los parámetros concretos eran sólo unos ejemplos y no reflejaban los que utilizaron en sus previsiones.

El truco fue el siguiente: publicaron un algoritmo genérico que permite a otros elaborar modelos epidemiológicos para cualquier país del mundo, pero no el que ellos utilizaron para Gran Bretaña y Estados Unidos.

A un equipo científico de Upsala, en Suecia, se le ocurrió transplantar el modelo de Londres a su país con una política, como la actual, de “puertas abiertas”, es decir, sin confinamiento, y las conclusiones fueron que la catástrofe estaba segurada. Para impedir la sangría humana, Suecia debía apuntarse al confinamiento. Las previsiones multiplicaban por 40 las cifras reales y conocidas, lo que suponía un total de 40.000 cadáveres para el 1 de mayo y casi 100.000 para el próximo mes de junio.

Afortunadamente el gobierno de Suecia no se dejó arrastrar por los delirios de ese tipo de “expertos” y sus modelos informáticos. El tiempo le ha dado la razón: el número de muertes a fecha de hoy es de 3.460 muertes imputadas al virus.

Así son los “expertos”: si la realidad no confirma una teoría, lo que hay que cambiar es la realidad para agradar los oídos de Bill Gates o cualquier otro que ponga el dinero encima de la mesa.


(1) https://www.cato.org/blog/how-one-model-simulated-22-million-us-deaths-covid-19
(2) https://github.com/mrc-ide/covid-sim/issues/144

El Pentágono invierte en la fabricación de jeringillas con vacunas predosificadas contra el coronavirus

Las pandemias y las vacunas que las remedian siguen siendo derivaciones de los ejércitos. Ayer el Pentágono anunció una inversión de 138 millones de dólares en una empresa privada que fabrica dosificaciones inyectables de una vacuna contra el coronavirus.

El contrato de los militares tendrá vigencia a partir del otoño de este año y en la empresa ya participan el Departamento de Salud y el banco de inversiones estadounidense Jefferies.

La empresa contratista, Apiject Systems America, está especializada en fabricar pequeñas jeringuillas de plástico desechables y predosificadas. El acuerdo aumentará radicalmente la fabricación de dichas jeringuillas que, hasta ahora, sólo se habían distribuido localmente.

Para finales de año, la empresa quiere alcanzar un volumen de producción de 100 millones de jeringillas, dice el Pentágono en su comunicado. El plan es “luchar contra el Covid-19 cuando se disponga de una vacuna segura y probada”, según el comunicado.

El contrato comprende la creación de nuevas fábricas en Connecticut, Carolina del Sur e Illinois para la fabricación ultrarrápida de jeringuillas hasta alcanzar una producción de 500 millones el año que viene.

El acuerdo “ayudará a reducir la dependencia de Estados Unidos de las líneas de producción extranjeras y tecnologías más antiguas con plazos de entrega más largos”, dicen los militares.

Para reconstruir una industria que habían abandonado a China durante muchos años, el Pentágono ha estado invirtiendo cientos de millones de dólares en los últimos dos meses en la compra de mascarillas, pruebas de detección y otros productos farmacéuticos de empresas estadounidenses.

Ya se han adjudicado varios contratos, incluyendo un contrato de 133 millones de dólares para la producción de mascarillas quirúrgicas N95 adjudicado a tres empresas estadounidenses: 3M, Honeywell y Owens & Minor.

Una empresa de Maine especializada en la fabricación de los hisopos de algodón necesarios para los tests nasales de coronavirus, ha conseguir un contrato de 75,5 millones de dólares.

https://www.lorientlejour.com/article/1217850/le-pentagone-investit-dans-les-seringues-pre-dosees-pour-un-vaccin-contre-le-coronavirus.html

7 muertos en Guinea Conakry a causa de las protestas contra el confinamiento

Siete personas murieron ayer en Conakry y en el noroeste de Guinea en enfrentamientos con la policía causados por protestas populares contra el confinamiento.

El gobierno ha querido preservar a la capital de la llegada de población procedente de barrios y localidades cercanas. Para imponer el confinamiento la policía ha establecido controles en las carreteras que impiden la circulación de vehículos.

“Ha habido cinco muertes en Coyah y una en Dubreka”, dos prefecturas cercanas a Conakry, donde los manifestantes protestaban contra los controles de la policía que bloquean la circulación en las carreteras para aislar a la capital, dijo el portavoz de la policía, el mayor Mory Kaba.

Una de las víctimas es una mujer embarazada. Todas las víctimas han sido asesinadas por disparos de armas de fuego realizadas a quemarropa.

En Coyah, los manifestantes saquearon las comisarías de policía y de la gendarmería, según Kaba.

En Kamsar, cerca de la ciudad minera noroccidental de Boké, una persona murió cuando los manifestantes protestaban “contra los cortes de luz”, según la misma fuente. La víctima fue “asesinada a tiros”, dijo una fuente médica.

Es falso que los vecinos protestaran contra los cortes de electricidad. Para paliar el descontento por el toque de queda, el gobierno ha concedido tres meses de electricidad gratis y el consumo ha causado cortes de suministro, incluso en la capital.

En Coyah y Dubreka la policía y la gendarmería han impuesto controles de carretera para evitar que los vecinos de los barrios y localidades cercanas viaje por la carretera que lleva a Conakry, que es el lugar de trabajo de muchos habitantes de ambas prefecturas.

En definitiva, el confinamiento se ha impuesto con el único propósito de aislar a las clases dominantes de la capital, de los trabajadores que viven en los suburbios.

Anoche un camión militar se dirigió hacia Coyah para que los soldados reforzaran a la policía local.

A fecha de hoy en Guinea se atribuyen 11 muertes al coronavirus. Si los disturbios se reproducen, pronto el remedio será peor que la enfermedad.

Manifestación contra el confinamiento en Friguiadi

Casi un millón de trabajadores dos meses sin cobrar los ERTE, partidos del régimen, monarquía, banca y CEOE responsables

Sindicato de Trabajador@s de Hostelería de Madrid
A día de hoy lunes 11 de mayo hay casi un millón de trabajador@s sin haber cobrado los ERTE que les corresponden por ley por el parón de la actividad económica  debido a la crisis sanitaria y socioeconómica de covid19.

Los datos son tremendos, casi 3,5 millones de ERTE, casi 4 millones de parad@s, casi 1,5 millones de autónom@s tienen que recibir prestaciones del estado por esta maldita crisis en la que los únicos que salen ilesos son los grandes medios de comunicación, los bancos, la CEOE ,la monarquía y los partidos del régimen post-franquista salido del año 78.

Un dato importante de hace 15 días en prensa, hablan de 600.000 familias que no cobran ningún tipo de ayuda ni salario a día de hoy, por eso por eso también queremos denunciar esta situación, y que el estado de alarma no se puede alargar muchísimo en el tiempo y la ley mordaza se ha de derogar cuanto antes, ninguna de estas dos leyes de excepcionalidad, se pueden prolongar mucho mas, ya que solo tendrían un fin represivo, de acallar la contestación social ante el empobrecimiento, sin finalidad alguna de protección a la salud pública.

Llevamos casi dos meses escuchando en las noticias como si de una campaña política electoral permanente pareciese ,buscar responsables ,dependiendo de la terminal mediática  de donde salga la noticia(en su versión progre o derechona), culparan a PP, Vox, etc., o a PSOE, Unidas Podemos… utilizando medias verdades, que solo son mentiras para desvirtuar el debate, para tenernos entretenidas como si de un partido de futbol se tratase, y que así la gente humilde y trabajadora, no cuestione lo que está pasando y lo que lleva pasando en el estado español durante más de 30 años en su turnismo político.

Las actuales muertes en residencias, hospitales, la sangría de desempleo actual, las penosas condiciones de trabajo y de vida del pueblo trabajador, son el resultado de todo un proyecto político heredero de una dictadura, que lleva 4 décadas, saqueando, privatizando, empobreciendo a la mayoría social trabajadora, tanto desde los responsables de las distintas ccaas y el gobierno central del estado.

A día de hoy hay no es solo que casi 1 millón de personas trabajadoras siguen  sin haber cobrado los ertes, esto según sus datos oficiales, sino que además hay gente viviendo de la economía sumergida, o trabajando como falsos autónomos, o en condiciones de miseria, además de los vídeos que se están moviendo por redes,de colas inmensas de trabajador@s en cantidad de barrios y pueblos para poder recoger una cesta de comida y ocultado por las distintas terminales mediáticas, todas al servicio de la casta y la nueva casta política, de la patronal, la banca, la monarquía, y de un régimen al completo que solo está al servicio del modelo neoliberal, de las elites económicas, del capitalismo financiero internacional y del imperialismo angloamericano y franco-alemán.

Aquí hay unos responsables y es una responsabilidad ética señalarlos y denunciarlos.                                                                                                                                                                               

Somos obrer@s pero no idiotas ,y no vivimos del aire por eso denunciamos y exigimos el cobro de el casi 1 millón de ERTE sin cobrar a día de hoy, ya que hay familias y personas trabajadoras que no aguantan más.

Por mucho que quieran seguir mareando con medias verdades para perpetuar el sufrimiento de nuestro pueblo, con el lanzarse la pelota y responsabilidad de un lado a otro, por todo lo que estamos sufriendo, ya no hay otra salida para la gente humilde y trabajadora que la organización obrera, la conquista de derechos robados y la derrota del actual régimen.

Sindicato de Trabajador@s de Hostelería de Madrid

Materialismo, idealismo y teoría del contagio en la medicina clásica

La medicina tiene un recorrido muy largo, mucho más que otro tipo de “artesanías”, y buena parte de sus cambios tienen relación con debates ideológicos milenarios. En definitiva, la medicina trata del ser humano en negativo, no en estado de salud sino de enfermedad. Expresado de manera más clara, en la medicina clásica no hay enfermedades sino enfermos. Siempre fue considerada como parte de lo que antes se llamaban “humanidades” o enseñanzas que versaban sobre el ser humano. Sólo desde hace muy pocos años le dieron un cambio para integrarla como una de esas “ciencias de la naturaleza”, una prolongación de la biología: órganos, tejidos, células, sistema nervioso… No cabe duda que el ser humano es un animal, pero decir que no es otra cosa diferente que un animal es reduccionista y mecanicista.

La medicina trata de la vida, que ha sido otro caballo de batalla ideológico desde hace siglos, mucho antes de que en el siglo pasado los biólógos se empezaran a preguntar si los virus son seres vivos o no y si algo ha dejado muy claro esta “pandemia” es que todos esos seudocientíficos que han entrevistado en las cadenas de mayor audiencia no sólo no saben lo que es un virus, sino que tampoco saben definir lo que es la vida, un ser vivo. Ni la más remota idea, lo cual habla muy mal de ellos y de las “enseñanzas” que imparten en las universidades.

En la Antigüedad conocieron más y más graves epidemias que en la actualidad porque el origen de las mismas está en el desarrollo de las fuerzas productivas y el avance en las condiciones de vida y trabajo de los seres humanos. Los médicos siempre fueron conscientes de ello, por lo que nunca atribuyeron las epidemias a los contagios. No conocían la enfermedad por “contactu”, ni la posibilidad de que pudiera transmitirse de ninguna forma de una persona a otra, y muchos menos de un animal.

El nudo filosófico de los clásicos consiste en afirmar que las enfermedades son como la vida misma: “nacen” o “brotan”, pero no se transmiten de unos a otros. Por el contrario, el concepto de propagación es una versión del mito religioso de la reencarnación: el alma pasa de unos cuerpos a otros y la enfermedad también. Equivale a decir que la enfermedad no aparece y desaparece sino que unos seres se la comunican a otros y en consecuencia, es eterna.

Los clásicos tampoco admitieron el concepto de “pandemia”, que es un absurdo. No es posible una enfermedad que alcance a “todos los seres humanos” porque no todos ellos comparten las mismas condiciones de vida y trabajo. En la medicina clásica las epidemias son enfermedades estrictamente locales. No se propagan por contacto sino porque los enfermos han compartido el mismo medio: comen lo mismo, beben lo mismo y respiran lo mismo. Un mismo medio de vida genera las mismas enfermedades.

En su obra sobre la peste en Atenas, en el año 430 a.n.e., el historiador Tucídides atribuyó su origen al envenenamiento de los pozos de agua. Galeno también escribió sobre el contagio como responsable de algunas enfermedades, pero da la impresión de que esa parte de su obra, añadida en el siglo XVI, es una extrapolación y apenas fue citada por los científicos posteriores a él.

Las palabras latinas “contactu” e “infectio” traducen la griega “miasma”, que tiene un sentido diferente en Hipócrates: la miasma es porquería o suciedad. En términos actuales se podría decir que en la medicina clásica una epidemia es la intoxicación colectiva de quienes comparten un mismo ecosistema pútrido. El paludismo es la enfermedad de las “paludes” o lagunas de las tierras bajas y la malaria la del mal aire.

No creo necesario insistir en que no toda la población compartía las mismas condiciones de trabajo y de vida y que, incluso dentro de las mismas ciudades, como la Roma imperial, las epidemias sólo afectaban a los esclavos, a quienes padecían hambre, a quienes ejecutaban los trabajos más duros o vivían en cuadras al lado del ganado.

El cuerpo humano no es capaz de adaptarse de manera instantánea a los cambios ambientales. Por ejemplo, los cambios de temperatura estacionales, la llegada del invierno, propicia las gripes, y un viaje a determinados países remotos requiere un tiempo de adaptación durante el cual el cuerpo enferma. En ocasiones la adaptación a los cambios en el medio no son factibles y sobreviene la muerte.

Una pandemia es lo más estrafalario que un médico podía imaginar en la Antigüedad porque no concebía un ecosistema uniforme y común en las diferentes regiones del planeta, porque el propio cuerpo humano tampoco lo es y porque distintos cuerpos mantienen relaciones distintas con el medio en el que habitan.

La colonización de América complicó bastante el panorama de la medicina. A partir de entonces apareció un fenómeno nuevo en la historia: los viajes interoceánicos, a larga distancia y, en consecuencia, la puesta en “contacto” de ecosistemas diferentes y el propio barco y la travesía como patógenos causantes de nuevas enfermedades y la instalación de lazaretos en los puertos marítimos para recluir a los “contagiosos”.

Los mineros tienen enfermedades específicas, como la silicosis, y los marinos tienen las suyas, como el escorbuto, como consecuencia de un déficit de vitamina C, a su vez consecuencia de la falta de ingesta de frutas.

Los navegantes llamaron “tropicales” a ciertas enfermedades que ellos contraían y a las cuales los nativos eran inmunes. El término se mantuvo como sinónimo de epidemias y enfermedades contagiosas hasta hace muy pocos años, a pesar de que el propio nombre denota un origen local.

Los historiadores del “nuevo mundo” escriben que los españoles llevaron sus enfermedades a América. Esto es confuso desde el punto de vista médico porque da la impresión de que embarcaron enfermos o contrajeron enfermedades durante la travesía. El europeo no estaba adaptado al medio ambiente americano. Lo que para un colono europeo era plena salud, para un americano era una enfermedad, incluso letal.

Mientras unas epidemias se convirtieron en una pesadilla mortal para los americanos, que murieron masivamente, otras remitieron en Europa y también las hubo que empezaron a proliferar a partir del siglo XVI.

Es el caso de las enfermedades venéreas, especialmente la sífilis, la enfermedad típica del Renacimiento, en la que no cabe poner en duda el contacto, ya que se transmite por las relaciones sexuales.

La sífilis ya era conocida en Europa antes de 1492, a veces con el nombre de “morbum gallicum” o enfermedad “francesa”, una denominación fraguada de la misma factura con la que el coronavirus adquiere hoy la nacionalidad china por arte de magia.

Hasta 1838 bajo dicha denominación se comprendían los distintos tipos de enfermedades venéreas, si bien a causa de los viajes transoceánicos y del crecimiento de la población urbana, la sífilis y las enfermedades venéreas se convirtieron en una enfermedad preocupante.

El autor del primer estudio sobre la sífilis fue el italiano Jerónimo Fracastoro (1478-1553) y su obra es típica del Renacimiento, una encrucijada en la que se mezclan muy diferentes doctrinas, tanto materialistas como idealistas, entre las cuales la síntesis resulta imposible.

El pensamiento de Fracastoro es irreductible e incoherente porque no es original sino un intento de síntesis de los conocimientos existentes en aquel momento, lo cual explica el éxito que tuvo.

El fundamento de su obra es la teoría humoral. El italiano rinde tributo a la Antigüedad preservando el concepto de miasma en el que introduce un componente claramente materialista al concebirla como una especie de vapor o fluido sutil, invisible y oculto. Al hablar del tifus, por ejemplo, dice que no es una enfermedad contagiosa, que no pasa de un enfermo a otro sino que se adquiere de la contaminación del aire.

No obstante, divide las enfermedades contagiosas en tres categorías: las que se transmiten por contacto directo, las que son transportadas por medio de vehículos materiales (fomites, lo que hoy los científicos llaman “vectores”) y las que actúan “a distancia”. Con esta casuística es evidente que Fracastoro está mezclando enfermedades de etiología diferente, al mismo estilo de lo que hoy leemos en los tratados de medicina.

La confusión sube de grado cuando utiliza indistintamente los términos “contagio”, “miasma” y “virus”, otro batiburrilo de conceptos en el que algunos historiadores han creído encontrar al fundador de la microbiología en sus peores versiones, como las hoy dominantes, que defienden el carácter patológico de los microbios.

Cuando los clásicos utilizan la palabra latina “virus” se refieren a una sustancia, a un veneno o a un tóxico, esto es, a materia inerte. Sin embargo, en el Renacimiento, por influencia del platonismo y, en suma, del idealismo objetivo, se difunde la noción de panespermia, de que la vida está diseminada por todas partes o que todo está dotado de vida, una concepción que llega hasta la actualidad.

La influencia del idealismo transforma a los virus en “contagium vivum” sin acabar con el materialismo antiguo, por lo que junto a las enfermedades causadas por el medio aparecen las causadas por elementos vivos por medio del contacto (“seminaria contagiorum”). Hay un tipo de enfermedades que se generan y otras que se transmiten.

En el Renacimiento el platonismo concibe un mundo lleno de esas “semillas” invisibles, divinas o celestiales (inmateriales), dotadas de la fuerza de su desarrollo posterior (potentia generandi). No es que sean seres vivos sino que se identifican con la vida misma. Son gérmenes que lo mismo engendran vida que enfermedad.

A finales del siglo XIX, en los albores del triunfo de las doctrinas idealistas del contagio, la batalla ideológica todavía era evidente entre los materialistas, que buscaban el origen de las enfermedades contagiosas en el medio “amorfo”, y los idealistas emergentes, que se apoyan en los microbios “formes”.

El concepto de “fomites“ de Fracastoro ha pasado al lenguaje médico actual (fómites en castellano), en el que también prevalece su condición inerte, si bien como portadora de un organismo vivo, un microbio. En 1900 a los virus se les calificaba como “filtrables” para destacar su condición de sustancia líquida, soluble. Pero hasta 1935 se utilizaron indistintamente las palabras virus y bacteria. Uno de los primeros microbiólogos, el holandés Beijerink, aún definía a los virus como “contagium vivum fluidum”, una expresión que resume las contradicciones pasadas y presentes de la biología: es a la vez una molécula y un ser vivo.

Eran los últimos estertores de un saber moribundo. A partir de entonces la medicina y la ciencia dejaron de hablar latín y se pasaron al inglés. En el “contagium vivum fluidum” separaron para siempre el fluido (inerte) del ser (vivo). Se olvidaron del primero para centrarse en el segundo. Si ambos eran diferentes, era posible eliminar los virus de cualquier clase de fluidos, crear ecosistemas asépticos, limpios de “gérmenes”.

Es un empeño que lleva fracasando desde hace cien años. Ni los virus son seres vivos ni es posible erradicarlos de ningún sitio. Convivimos con ellos y así seguirá siendo en el futuro. Ni los virus pueden matar a los seres humanos, ni los seres humanos pueden matar a los virus; ya están muertos.

Netanyahu va a implantar microchips de rastreo bajo la piel de los niños antes de levantar el confinamiento

Ayer el Primer Ministro israelí Benjamin Netanyahu propuso implantar microchips de rastreo a los niños y jóvenes como condición previa para levantar el confinamiento

En una rueda de prensa Netanyahu anunció que había ordenado al Ministerio de Sanidad realizar implantes subcutáneos antes de levantar el toque de queda, “una tecnología que no se ha usado antes y que estará autorizada por la nueva legislación que vamos a promulgar”, añadió.

“Hablé con nuestros jefes de tecnología para encontrar las medidas en las que Israel es competente, como los sensores. Por ejemplo, cada persona, cada niño -¡lo quiero en los niños primero!- tendría un sensor que haría sonar una alarma cuando te acercas demasiado, como las de los coches”, declaró Netanyahu.

“Será difícil hacerlo para más de un millón de escolares que vuelven a sus instituciones educativas para asegurarse de que un estudiante se siente a una distancia de dos metros de otro. Es ficticio y peligroso”, afirmó Einat Meron, un experto en informática.

“Teóricamente entiendo la idea que hay en esto”, declaró. “Pero aunque tales microchips sensibles a la distancia existen en los vehículos, es diferente en los humanos”. Según Meron, “un pitido que me diga que me acerqué a alguien no es suficiente. ¿Quién dice que cambiará algo? Me habría acercado de cualquier manera”.

El experto añadió que “el verdadero problema es la aplicación de la ley, y aquí todo cambia”. Según Meron, “los niños con microchips no pasarán ningún examen, tanto práctico como legal”.

El informático mostró su preocupación por el uso que el Estado pueda hacer de los datos accesibles de los sensores. “Si los datos de ubicación de los niños se suben a internet, un pedófilo con algunos conocimientos informáticos podría introducirse en el sistema y acosar a los niños fuera de sus escuelas, seguirlos y distribuir la información en otras plataformas”, declaró Meron. “¿Puede el Estado asumir esa responsabilidad?”, pregunta.

La Oficina del Primer Ministro responde diciendo que la propuesta de Netanyahu “no se debe implementar mediante bases de datos, sino con una simple tecnología que notifique [a los ciudadanos] sobre su distancia”. Es una opción voluntaria que “está diseñada para ayudar a los niños a mantener su distancia, como ocurre con los vehículos”.

La propuesta del Primer Ministro es “una idea que puede ayudar a mantener la distancia social y no habrá ninguna violación de la intimidad”.

La semana pasada los medios isarelíes informaron de que todos los vehículos habían sido rastreadas por la policía y que desde hace años las informciones se almacenan en una base de datos no regulada llamada Eagle Eye.

La Asociación de Derechos Civiles de Israel (ACRI) ha exigido que la policía revele el alcance de Eagle Eye, además del tiempo en que se guardan en el sistema los datos sobre los dueños de los vehículos.

La policía de Israel ha respondido a la ACRI diciendo que el sistema no estaba normalizado internamente, independientemente del número de años que lleva en funcionamiento. “De cualquier manera, una vez finalizado, el procedimiento no será divulgado al público”, añadió la policía.

A finales de marzo, el periódico Yediot Aharonot informó de que una base de datos del Shin Bet, el espionaje israelí, almacenaba datos sobre toda la población israelí y la mayoría de los palestinos de la orilla occidental de Cisjordania. Los datos almacenados incluyen desplazamientos, llamadas telefónicas y mensajes de texto.

https://newsclicks.in/benjamin-netanyahu-suggests-microchipping-kids-slammed-by-experts/

¡¡¡Tengo el antídoto!!! ¡¡¡El socialismo¡¡¡

Darío Herchhoren

En estos días de confinamiento y pandemia he escuchado con atención diversísimas opiniones sobre la peste que nos está azotando. Jamás sospeché que entre nosotros había tantos expertos en pandemias ni tantos virólogos.

Luego oí con la misma atención unos eructos y rebuznos, pero me equivoqué claramente. No eran tales, eran las recetas tan oportunas y precisas del virólogo Donald Trump. Y eso me hizo pensar en lo errado que  estaba al desdeñar esas recetas, y sobre todo una de ellas tan sencilla que está al alcance de cualquiera que pueda aplicarse una buena dosis de lejía en vena.
                                                                                                                                                                                            
Bueno, ya basta de tonterías. Esta pandemia nos deja experiencias importantes, y sobre todo pone sobre la mesa las miserias y grandezas de mucha gente.                                                                                                                                                                                
                                                                                                                                                                                            
En situaciones como esta quedan al desnudo el pensamiento y la sensibilidad humana de cada uno de nosotros. La humanidad ha pasado ya algunas veces por situaciones parecidas. Así pasó con la epidemia de «gripe española» de 1919, con la gripe A, con la gripe aviar, con la gripe porcina, y con la gran epidemia de fiebre aftosa que llevó a la muerte a millones de bovinos, por no mencionar al ébola y al sida.

Me ha llamado mucho la atención como ciertos comentaristas y periodistas nos hablan de que después de esta pandemia el mundo ya no podrá ser como ahora, y que todo va a cambiar, pero no nos dice como ni cuando lo va a hacer, ni en qué sentido, ni cómo va a cambiar.

Algunos se animan un poco más, y nos dicen que el capitalismo salvaje es el culpable de todo este desastre, y algunos denuncian a los grandes capitales y a las grandes corporaciones que están deforestando la Amazonía y dejando sin hogar y sin defensas a los pueblos originarios.

Se oye decir también que habrá que humanizar el capital, y que habrá que hacer un reparto más equitativo de la riqueza, y que hay que hacer que los ricos paguen un impuesto extraordinario como contribución a la salud de todos.

Pero ¿no sería mejor expropiar a los ricos? ¿No sería mejor nacionalizar los medios de producción y pasarlos a un estado que reparta los beneficios? ¿No sería mejor que el estado invierta la cantidad que haga falta para investigación y desarrollo de vacunas, que cuide a los ciudadanos, que se ocupe de que todos vivamos en casas higiénicas, que haya agua corriente en todos los domicilios, electricidad, teléfonos e internet?

Mientras estas medidas no se implementen totalmente estaremos expuestos a que nuevas pandemias nos acechen y que causen una enorme mortandad, llevándose la vida de cientos de miles de seres humanos, animales, especies vegetales, la destrucción de la industria.

Según estadísticas realizadas por organismos internacionales insospechables, el uno por ciento de la población mundial, es dueña de más del noventa por ciento de la riqueza, y ante cifras lamentables como estas nos cabe la pregunta ¿no sería más sencillo pasar a manos de los estados toda esa riqueza y acabar con estas desgracias?

                                                                                                                                                                                            
Queda en manos de la clase trabajadora, la clase obrera, los humildes, que son miles de millones, y lograr un mundo más justo, más humano. Aquí se debe elegir entre civilización o barbarie. Ya sabemos como es la barbarie. Elijamos la civilización, elijamos el socialismo. Esa es la solución.

El Reino Unido admite que no va a existir nunca una vacuna contra el coronavirus

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El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, advirtió que «un tratamiento o vacuna contra el coronavirus puede estar a más de un año de distancia, y de hecho, puede que nunca llegue» (como ha ocurrido con las otras influenzas), según un documento de 60 páginas titulado Estrategia de recuperación Covid-19 que detalla cómo el Reino Unido planea emerger del encierro.

Según ha publicado The Independent, Johnson
admitió que los protocolos de seguridad aprobados en marzo «no brindan
una solución duradera» debido al alto precio en la vida social y
económica que ha llevado a muchos la «soledad y el miedo».

Johnson hizo una proclama pseudopatriótica apelando al «espíritu indomable de Gran Bretaña» al responder a las
preguntas de los parlamentarios sobre el plan en la Cámara de los
Comunes, pero advirtió que la administración «regulará» la libertad de los
ciudadanos para hacer frente a la pandemia.
 

«Nuestro desafío es encontrar un camino a seguir que conserve nuestras ganancias obtenidas con tanto esfuerzo mientras alivia la carga del
bloqueo y, seré sincero con la Cámara, este es un equilibrio sumamente
difícil de alcanzar», dijo.
 

«Debo pedirle al país que sea paciente con una interrupción continua en
nuestra forma de vida normal, pero que sea implacable en la búsqueda de
nuestra misión de construir los sistemas que necesitamos», agregó
Johnson, señalando que la relajación de las pautas de distanciamiento
social requerirá un importante seguimiento de contactos para monitorear la propagación de la enfermedad , así como el rediseño de espacios públicos para hacerlos «seguros frente al Covid-19».

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