La web más censurada en internet

Categoría: Guerra psicológica (página 10 de 45)

‘Fuimos la policía, el tribunal y el pelotón de fusilamiento’

El mercenario checo Filip Siman está siendo juzgado en Praga, donde ha revelado algunos detalles de la masacre de Bucha. Ha confesado que él y su Batallón saquearon la ciudad, que había sido abandonada por los rusos, y cometieron atrocidades contra la población civil.

Siman, de 27 años, formó parte del batallón “Carpathian Sitsch” que llevó a cabo operaciones de limpieza, es decir, que se encargó de las matanzas de la población “prorrusa”.

Luego los medios occidentales orquestaron una gran campaña publicitaria culpando a las tropas rusas de la masacre. Ucrania siempre se ha negado a realizar una investigación independiente.

Según la fiscalía checa, Siman fue comandante de una unidad que participó en operaciones de combate en los alrededores de las localidades de Irpen y Bucha. Ambas localidades están situadas cerca de Kiev y fueron escenario de intensos combates al comienzo de la Guerra de Ucrania.

El mercenario fue detenido por la policía ucraniana en abril de 2022, pero luego fue liberado y regresó a su país.

Según el periódico Ceske Noviny, Siman no recibió un permiso presidencial para enrolarse en un ejército extranjero.

Si es declarado culpable, Siman podría ser condenado hasta cinco años de prisión por luchar en un ejército extranjero y recibir una sentencia “excepcional” por saqueo, según el periódico Seznam Zpravy. El código penal checo estipula que una “sentencia excepcional” podría suponer una pena de prisión de entre 15 y 25 años, o incluso cadena perpetua.

Los peores son los mercenarios extranjeros

Siman en una de las sesiones de juicio

El testimonio demuestra que Siman, junto con otros miembros del Batallón, estuvo involucrado en los acontecimientos de Bucha, según Seznam Zpravy. “Éramos la policía, éramos el tribunal, también éramos el pelotón de fusilamiento”, afirmó Siman ante los jueces.

20 de los 95 combatientes muertos del Batallón “Carpathian Sitsch” eran extranjeros. Se trata de mercenarios españoles, colombianos y portugueses, entre otros. De la brutalidad de los mercenarios extranjeros ya hablamos en una entrada anterior, basada en las declaraciones del mercenario portugués Rico Chávez, que se dedicaba a la ejecución de prisioneros rusos junto con mercenarios argentinos y franceses.

Siman no se considera un mercenario porque el motivo de su ingreso en el ejército ucraniano fue el deseo de mantener a su familia. Su decisión de luchar en un ejército extranjero se basó en las promesas del gobierno checo en aquel momento de que los voluntarios que fueran a la Guerra de Ucrania no se enfrentarían a consecuencias judiciales.

En el juicio Siman relató que durante su estancia en Ucrania vio asesinatos y violaciones por primera vez en su vida, sin especificar quién estuvo involucrado en ellos. Mencionó a un estadounidense que, después de lo que había visto, “se volvió loco a los tres días”.

Siman ha confesado que los soldados del ejército ucraniano se apoderaban de lo que encontraban de valor en los cadáveres de los muertos y saqueaban las viviendas abandonadas. Pero él nunca quiso enriquecerse. Sus superiores le ordenaron que tomara todo lo que tuviera valor y lo llevara al cuartel general. Se apropió de unas gafas de sol Gucci como un “recuerdo de un amigo” y le extrajo un anillo de oro a un cadáver para usarlo como reclamo en videos promocionales.

En cuanto a los lingotes de plata, el acusado afirmó que el ejército ucraniano le permitió conservarlos. Añadió que lo único que se llevó fue la máscara de oxígeno, que había robado en un avión porque la consideraba un recordatorio de su intervención en la guerra.

La batalla de Kiev

La matanza de Bucha formó parte del avance de las tropas rusas hacia Kiev al comienzo de la guerra. La batalla duró del 25 de febrero al 2 de abril de 2022 y terminó con la retirada de las tropas rusas debido a los acuerdos de paz firmados en Estambul.

Inicialmente, las tropas rusas tomaron el control de áreas clave al norte y al oeste de Kiev, lo que llevó a los medios occidentales a predecir la inminente caída de la capital ucraniana. El ejército ucraniano resistió en los suburbios occidentales de la capital: Irpen, Bucha y Hostomel.

Después de un mes de feroces combates, el 30 de marzo las tropas rusas abandonaron Bucha en medio de la retirada general de la zona. Kiev y la región circundante quedaron nuevamente bajo el control del ejército ucraniano.

La intoxicación mediática

Inmediatamente después de la salida de las tropas rusas de Bucha, los medios de comunicación ucranianos y occidentales comenzaron a informar sobre supuestas atrocidades cometidas por soldados rusos en la ciudad.

El 31 de marzo, el alcalde de Bucha, Anatoliy Fedoruk, dijo que no había soldados rusos en la ciudad, sin mencionar en su mensaje de vídeo los tiroteos masivos y los cadáveres directamente en las calles de la ciudad atribuidos a Rusia.

En aquel momento el Ministerio de Defensa ruso informó de que durante la estancia de las tropas rusas en la ciudad de Bucha no había resultado herido ningún civil y que la población podía desplazarse libremente y viajar a otras ciudades.

Al cuarto día, cuando llegaron a la ciudad el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y los medios de comunicación ucranianos, empezaron a aparecer las “pruebas” de la matanza la habían cometido los militares rusos.

El New York Times difundió fotografías que supuestamente confirmaban que los cuerpos de los asesinados en Bucha yacían allí desde el 11 de marzo, es decir, desde hacía más de 20 días. Al mismo tiempo, los cuerpos que aparecían en las fotografías no mostraban signos de descomposición, mientras que la temperatura en Bucha en ese momento era de hasta +16 grados Celsius, sin mencionar la lluvia. Aquello indicaba que las imágenes mostraban cuerpos frescos fotografiados después de la retirada de las tropas rusas de Bucha.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, calificó los acontecimientos como “la masacre de Bucha” y anunció nuevas sanciones contra Rusia. Los medios occidentales comenzaron a publicar titulares como “Pesadilla en Bucha”, “Genocidio”, “Peor que los yihadistas”… Human Rights Watch no se quedó a la zaga. Sin haber visitado Bucha afirmó que ya tenían las pruebas de los crímenes de guerra rusos.

Negociación e intoxicación

La intoxicación sobre los acontecimientos en Bucha apareció después de que el gobierno ucraniano manifestara su disposición a “declarar la neutralidad, el no alineamiento y la desnucleariación” de su país.

La provocación se organizó justo en el momento en que, de conformidad con los acuerdos de Estambul, los rusos decidieron, como gesto de buena voluntad, retirarse de las regiones de Kiev y Chernihiv. Fue el pretexto de los negociadores ucranianos para levantarse de la mesa. El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, declaró:

“La masacre en Bucha debía eliminar cualquier vacilación y renuencia de Occidente a proporcionar a Ucrania todas las armas necesarias, incluidos aviones, tanques, lanzacohetes múltiples y vehículos blindados para defender nuestro país y liberarlo de los rusos. Lo mismo se aplica a las sanciones”.

Rusia pidió dos veces la convocatoria de una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para discutir sobre los acontecimientos en la región de Kiev. Sin embargo, el presidente británico en ese momento se negó a convocar la reunión. El representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzya, se tuvo que conformar con celebrar una rueda de prensa.

El hospital pediátrico de Kiev fue alcanzado por un misil de la defensa antiaérea ucraniana

Para ganar una guerra un ejército necesita destruir objetivos militares. No ataca una plantación de arroz, ni bombardea un hospital pediátrico, que son acciones características de quienes, como la OTAN, tienen otros objetivos porque saben -desde hace mucho tiempo- que han perdido la Guerra de Ucrania.

Si las guerras las ganaran los periodistas, la OTAN habría triunfado rápidamente. No hay quien pueda hacer la competencia a la fabulosa difusión de bulos que es capaz de poner en circulación la OTAN y sus altavoces.

Cualquier medio alternativo tiene una doble tarea por delante, que es muy fatigosa por lo repetitiva. Hay que insistir -una y otra vez- en que una determinada “noticia” que circula ampliamente es falsa y, acto seguido, explicar lo que realmente ha ocurrido.

Es lo que ha ocurrido con el ataque del lunes contra el hospital pediátrico Ojmatdyt de Kiev: no fue perpetrado por la artillería rusa, como dicen los medios, sino que fue un fallo de la defensa antiaérea ucraniana.

El bombardeo fue grabado por cámaras de vigilancia, gracias a las cuales es posible identificar el misil que impactó en el hospital. No fue un misil de crucero ruso X-101 sino de un misil AIM-120 del sistema antiaéreo NASAMS de la OTAN.

La identificación es incuestionable por la forma característica del misil y sus aletas, sus dimensiones, así como por las proporciones lineales (longitud y diámetro) y la dispersión cónica antiaérea en múltiples fragmentos.

El misil ruso X-101 mide 745 centímetros de largo y 74,2 de diámetro. La relación es de uno por diez. Si el misil fuera un X-55, la longitud sería de 588 centímetros por 51,4 de diámetro, una relación de uno por 11,4.

Pero el misil AIM-120 de la OTAN es bastante más pequeño. Mide 366 centímetros de largo y 17,8 de diámetro. La relación es de uno por 20,6.

Pues bien, en las imágenes de vídeo se observa que la longitud del misil supera en más de 15 veces su diámetro.

Pero hay más detalles, como la ausencia del característico silbido de llegada del X 101 ruso.

La trayectoria demuestra que el misil procedía del oeste (interior de Ucrania) y no del este (Rusia).

Los ucranianos evacuaron la zona para prohibir la recogida de escombros e impedir que aparecieran los restos de su misil antiaéreo, al tiempo que presentaban ante las cámaras de la relevisión los restos de un misil ruso traído de una zona de guerra.

Los cazadores de bulos ya se pueden poner en marcha para denunciar a los que difunden bulos en las cadenas de televisión, las agencias de noticias y los medios digitales.

Orden de detención contra Bashar Al Assad por ‘crímenes contra la humanidad’

Los jueces de uno de esos países que más alardean de “independencia” se acaban de meter en un charco imposible. El miércoles el Tribunal de Apelaciones de París dictó orden de detención contra Bashar Al Assad por crímenes contra la humanidad. La orden se refiere a los mortíferos ataques químicos de agosto de 2013 en Guta, cerca de Damasco, que los intoxicadores siempre atribuyeron al gobierno sirio.

Nadie se acordaba ya de aquello porque han pasado once años y, sobre todo, porque la fiscalía antiterrorista siempre se había opuesto a una medida que es más falsa que un billete de tres euros, como ya denunció entonces el periodista Seymour Hersh. El ataque de Guta con gas procedía de los “yihadistas moderados”, que los medios calificaban como “rebeldes” (1).

Lo mismo dijo Carla del Ponte, fiscal general del Tribunal Penal Internacional para los crímenes cometidos en la antigua Yugoslavia (TPIY) y miembro de la comisión de investigación de la ONU sobre Siria, en una entrevista a la televisión suiza italiana (RSI), donde sostuvo que eran los “rebeldes sirios” quienes habían utilizado armas químicas (2).

En 2016 un artículo publicado en la revista The Atlantic explicó que el ataque químico se montó para inducir a Obama a intervenir directamente en la Guerra de Siria. Su director de inteligencia nacional, James Clapper, interrumpió una sesión informativa diaria para decirle a Obama que la información que atribuía la resopnsabilidad al gobierno sirio era más que dudosa (3).

Entonces Obama cayó en la cuenta de que se había orquestado un segundo montaje parecido al de las armas de destrucción masiva. Los servicios de inteligencia querían engañarle para empujarle a intervenir en Siria.

Como explicamos en una entrada de 2016, el ataque de la Guta con gas sarín fue una operación de bandera falsa. Los documentos publicados por Wikileaks, la correspondencia, los correos electrónicos y otros documentos clasificados involucran a los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Israel, verdaderos mentores de los “rebeldes moderados”.

Si once años después, cuando ya nadie se acuerda de aquello, los jueces franceses se prestan a sostener el montaje es por obvias razones politicas, relacionadas con el apoyo de Rusia al gobierno de Siria y la Guerra de Gaza… y con la propia responsabilidad del gobierno francés en el ataque, que ya denunciamos hace años en otra entrada.

Si la Guerra de Gaza se extiende, Siria volverá a verse envuelta en la vorágine y los intoxicadores necesitarán recordar que Bashar Al Assad es un dictador que cometió horrendos crímenes contra la humanidad y bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla…

Por lo demás, en un momento en el que los israelíes están cometiendo un genocidio atroz en Gaza, ordenar la detención de Bashar Al Assad es la burla más absoluta que se puede cometer contra los más elementales principios jurídicos.

Siempre creímos que este tipo de farsas eran características de los jueces españoles, pero vemos que otros no se quedan atrás.

(1) https://www.lrb.co.uk/the-paper/v35/n24/seymour-m.-hersh/whose-sarin
(2) https://www.rts.ch/info/monde/4878759-les-rebelles-syriens-ont-utilise-du-gaz-sarin-selon-carla-del-ponte.html
(3) http://www.theatlantic.com/2016/04/the-obama-doctrine

Las bases militares estadounidenses en Europa activan la alerta por ‘terrorismo’

Las bases militares estadounidenses en Europa han sido puestas en estado de alerta Charlie, intensificada durante el fin de semana cuando el nivel de protección de la fuerza se elevó a su segundo nivel más alto en medio de temores de un ataque terrorista pudiera tener como objetivo al personal o las instalaciones militares estadounidenses, anuncia la cadena CNN.

El domingo las bases, incluida la guarnición del ejército de Estados Unidos en Stuttgart, Alemania, que alberga el cuartel general del Mando Europeo de Estados Unidos, elevaron su nivel de alerta a la condición de protección de la fuerza Charlie.

Esta alerta “se aplica cuando ocurre un incidente o se recibe información que indica que es probable alguna forma de acción terrorista o ataque contra personal o instalaciones”, según el ejército estadounidense.

Uno de los dirigentes estadounidenses, que se encuentra operativo en una base en Europa, dijo que no había visto este nivel de amenaza “en al menos 10 años”, y estipuló que esto generalmente significa que el ejército recibió una “amenaza activa y fiable”.

La alarma Charlie se refiere a las bases estadounidenses en Bélgica (sede de la OTAN), Países Bajos (una base), Luxemburgo, Alemania (14 bases), Italia (5 bases), España (una base), Reino Unido (3 bases), Portugal (una base), Turquía (2 bases) y Noruega (una base).

“No está claro qué información de inteligencia ha desencadenado este aumento de la seguridad, pero las autoridades europeas han advertido de una posible amenaza terrorista en el continente, en particular en vísperas de los Juegos Olímpicos de París en julio y durante los campeonatos europeos de fútbol que se están celebrando en Alemania”, concluye la cadena CNN.

En realidad, sí está muy claro: no hay ninguna amenaza “terrorista”, como tampoco hay ninguna “amenaza rusa”. Pero la pandemia ha demostrado que las amenazas y alertas crean su propio mundo, una realidad ficticia favorable a la intimidación y, por lo tanto, a la dominación política y sicológica.

Lo mismo ocurre con las continuas alertas meteorológicas, tanto por inundaciones, por calor, por frío, por nieve, por viento, por la “dana”… En situaciones de crisis es imprescindible mantener a la población preocupada por algo, sobre todo cuando no hay nada de qué preocuparse.

El ejército israelí considera a ‘ciertos periodistas’ como objetivos militares legítimos

En ninguna guerra se ha producido una matanza de periodistas tan grande como en Gaza. Muchas organizaciones que defienden la libertad de prensa han expresado su preocupación por los esfuerzos del ejército por silenciar cualquier información crítica.

Desde el 7 de octubre más de cien trabajadores de los medios de comunicación han sido asesinados por el ejército israelí en Gaza. Los consideran como “objetivos militares legítimos” y, como es natural, la intoxicación los relaciona con Hamas, especialmente a la cadena Al Aqsa.

Desde 2019 Israel ha catalogado a Al Aqsa como una organización terrorista, calificándola de “órgano de propaganda de Hamas y plataforma central para la difusión de mensajes incitantes por parte de la organización terrorista”.

Irene Khan, relatora especial de la ONU para la protección de la libertad de expresión, dijo que Israel había “difundido información errónea sobre los vínculos entre periodistas y activistas” y que no había cumplido con la “carga de la prueba” para hacer tales afirmaciones.

Desde 2010 Al Aqsa está sancionada por Estados Unidos. La cadena emplea a cientos de personas a través de su canal de televisión, radio y periódico. Sus oficinas fueron evacuadas tras el inicio de la guerra para evitar las represalias israelíes y fueron luego bombardeadas por el ejército israelí, que las acusó de ser utilizadas con fines militares.

Los servicios de inteligencia libran la guerra de propaganda en línea de Israel

El pasado mes de mayo el Telegraph publicó un artículo afirmando que Rusia, China e Irán estaban impulsando las publicaciones del rapero Lowkey en las redes sociales “en un intento de avivar la división y manipular la opinión pública en todo el país”.

Las afirmaciones del Telegraph se basaban en un informe de la empresa de tecnología Cyabra, que dice que el 11 por cien de los perfiles que interactúan con él en X/Twitter eran falsos, lo que implica que una red de bots organizada estaba amplificando artificialmente sus mensajes.

Lo que el Telegraph ocultó es que Cyabra no es sólo “una empresa de tecnología especializada en combatir la desinformación en línea”, sino una empresa israelí fundada por oficiales de la inteligencia militar, la mitad de cuyos empleados se fueron para unirse al ejército israelí para luchar en Gaza. Hasta el día de hoy Cyabra continúa trabajando abiertamente con la inteligencia militar israelí.

Para intoxicar el Telegraph se apoyaba en la inteligencia israelí porque el rapero es uno de los opositores británicos más destacados del ataque de Israel contra la población de Gaza. A través del periódico el gobierno israelí afirmaba que Reino Unido estaba bajo la amenaza de las organizaciones pro-Hamas que operan en todas las islas con el objetivo de imponer la sharia y hacer del país “una isla musulmana”.

Los intoxicadores advertían al gobierno de Londres que debía ser “mucho más agresivo” contra esos “enemigos” que amenazan el estupendo estilo de vida británico.

Cyabra aprendió censura en la Inquisición española del siglo XVI y no ha avanzado más. El reportaje era muy cutre. No logró mostrar si las botnets realmente amplificaron los mensajes de Lowkey u otros propalestinos de alguna manera significativa.

Que el 11 por cien de los perfiles que interactuaban con Lowkey fueran falsos no indicaba ninguna interferencia de ningún tipo, ni extranjera ni autóctona. Una proporción considerable de cuentas en las redes sociales son falsas y siempre lo han sido. Las estimaciones del número real de cuentas falsas en X/Twitter varían entre el 5 y más del 80 por cien.

El propietario de la red, Elon Musk, ha admitido que uno de cada cinco usuarios de su plataforma es falso. La diferencia es que los famosos crean más cuentas falsas que los demás. Los propios análisis de Cyabra afirman que el 13 por cien de todas las cuentas de X/Twitter que hablan de las próximas elecciones presidenciales de Estados Unidos son bots, y que el 20 por cien de las que hablan de Jeffrey Epstein no son auténticas.

Por lo tanto, la afirmación de Cyabra de que el 11 por cien de los perfiles que interactúan con Lowkey son falsos no dice nada. Más bien refuerza el hecho de que Lowkey y sus puntos de vista gozan de un amplio apoyo internacional.

Los guardianes de la verdad dan miedo

“Somos el guardián de la verdad y la fiabilidad en las redes sociales”, afirmó Dan Brahmy, director de Cyabra. La empresa no tiene ningún seguimiento en las redes sociales. Tiene 221 suscriptores en YouTube y 1.145 y 120 suscriptores en X/Twitter e Instagram, respectivamente. Sin embargo, medios como The Telegraph la han convertido en un tinglado influyente. Los medios de comunicación (New York Times, The Washington Post, CNN, Fox News, Wall Street Journal y USA Today) lo mecionan como fuente de autorizada, siempre silenciado sus vínculos con la inteligencia israelí.

Brahmy, por ejemplo, fue instructor de tiro y combate en el ejército israelí antes de fundar Cyabra. Sus otros dos cofundadores fueron miembros clave de la inteligencia israelí. “Afortunadamente, encontré a dos personas en el planeta que tenían la audacia y el conocimiento para poder decir que estaban entre los comandantes de guerra de información del ejército israelí. Y después de un servicio militar muy largo, sintieron que tenían que hacer algo”, confesó Brahmy en una entrevista.

Brahmy se refiere a Ido Shraga y Yossef Daar. Shraga fue anteriormente ingeniero de sistemas cibernéticos en el ejército israelí antes de cofundar la empresa. Daar es un veterano de la Unidad 8200, pieza central del aparato de vigilancia de alta tecnología de Israel. La Unidad 8200 ha creado una vasta red digital mundial para espiar a los palestinos, utilizando sus datos personales para el chantaje y la extorsión.

También están detrás de Pegasus, que se vendió para piratear teléfonos y controlar objetivos de alto valor. De 2004 a 2014 Daar fue uno de los cabecillas de la Unidad 8200, hasta convertirse en su jefe de departamento. Sin embargo, los estrechos vínculos con la inteligencia militar israelí no terminan ahí. Es probable que Cyabra esté reclutando activamente de la Unidad 8200 y otros departamentos del ejército israelí. Por ejemplo, Roni Fridfertig dejó su puesto de analista de la Unidad 8200 para unirse a Cyabra, donde actualmente es responsable de información estratégica. Junto a Fridfertig está Lali Bar, cabecilla del equipo de analistas de ciberinteligencia en la Unidad 8200 hasta marzo, cuando comenzó a trabajar en Cyabra como analista de datos estratégicos.

Vigilar y castigar: la Unidad 8200

Entre 2017 y 2020 Daniel Elya fue decodificador de fotografía aérea y gerente técnico de productos para la Unidad 8200. En 2022 se convirtió en gerente de productos y operaciones de Cyabra. Tanya Barkatz, dirigente del equipo de éxito del cliente, fue hasta 2021 sargento mayor analista de inteligencia en Lahav 433, el equivalente israelí del FBI. Hasta 2019 el jefe de ventas del sector privado de Cyabra, David Bar-Aharon, era oficial de inteligencia de campo del ejército israelí.

Según la ley israelí, revelar cualquier afiliación con la Unidad 8200 es un delito, lo que significa que las pocas personas que lo han anunciado abiertamente probablemente sean sólo la punta del iceberg. En una entrevista reciente, Brahmy reveló que la mitad de sus 40 empleados han sido llamados al servicio militar activo y actualmente están involucrados en la ocupación de Gaza y el desplazamiento de millones de personas de sus hogares. La otra mitad está luchando en el campo de batalla digital por Israel, señaló el medio Israel 21c.

Brahmy reveló que esto implica un estrecho vínculo con sus antiguos colegas en la inteligencia militar activa: “Tranmitimos información a organizaciones de seguridad en Israel y más allá porque pueden ejercer presión, ayudar a identificar y devolver información de inteligencia”.

A principios de este año, Cyabra también informó al parlamento israelí y enseñó al Comité de Inteligencia Artificial y Tecnologías Avanzadas sobre las tácticas que utiliza Hamas en línea. En resumen, los profundos vínculos de Cyabra con el Estado israelí –en particular con la Unidad 8200– hacen difícil determinar dónde termina uno y comienza el otro.

La Unidad 8200 es la unidad más elitista y quizás la más infame de Israel. Descrita como la Harvard de Israel, las mentes jóvenes más brillantes del país compiten por la aceptación, sabiendo que el tipo de formación que reciben las preparará para lucrativas carreras tecnológicas. Los árabes israelíes no tienen derecho a unirse; de hecho, se encuentran entre los principales objetivos de la unidad. El Financial Times llamó a la Unidad 8200 “Israel en su mejor y peor momento”, la pieza central tanto de su floreciente industria de alta tecnología como de su aparato estatal represivo. Los veteranos de la Unidad 8200 han producido muchas de las aplicaciones más descargadas del mundo, incluido el servicio de mapas Waze y la plataforma de comunicaciones Viber.

43 reservistas, incluidos varios oficiales, enviaron una carta a Netanyahu en 2014 informándole que ya no servirían en sus filas debido a la celosa persecución de los palestinos. Esto implicó el uso de grandes bases de datos para compilar registros sobre un gran número de miembros de la población autóctona, incluidos sus historiales médicos, vidas sexuales e historiales de investigación, para luego utilizarlos con fines de extorsión. Si una persona en particular tuviera que pasar por puntos de control para recibir un tratamiento médico crucial, se podría suspender el permiso hasta que aceptara espiar a otros. Información como, por ejemplo, si una persona engaña a su cónyuge o si es homosexual, también se utiliza como cebo para el chantaje. Un agente de la Unidad 8200 dijo que fue entrenado para memorizar diferentes palabras árabes que significan “gay” para poder escucharlas durante las conversaciones monitoreadas. Todos los palestinos, dicen los veteranos de la Unidad 8200, han sido tratados como enemigos del Estado. “No hay distinción entre los palestinos que están y los que no están involucrados en la violencia”, dice la carta.

Del espionaje israelí a Silicon Valley

Lo más preocupante es la influencia de la Unidad 8200 dentro de las plataformas tecnológicas internacionales a las que confiamos nuestros datos. Una investigación de 2022 encontró que cientos de antigos agentes de la Unidad 8200 trabajan en Silicon Valley y ocupan puestos de influencia en empresas como Google, Microsoft, Amazon y Meta.

Un ejemplo de ello es Emi Palmor, que forma parte del consejo de supervisión de Meta, la empresa matriz de Facebook, WhatsApp e Instagram. El grupo sirve como tribunal supremo de las plataformas digitales, decidiendo qué contenido debe promocionarse y cuál debe eliminarse.

Gavriel Goidel, por su parte, es el jefe de estrategia de Google. Sin embargo, hasta 2016 fue responsable de aprendizaje en la Unidad 8200, dirigiendo un equipo de inteligencia encargado de contrarrestar las actividades de los que llamó “activistas hostiles”. Con personas como Palmor y Goidel ocupando roles tan influyentes dentro de los gigantes de las redes sociales, tal vez no sorprenda que el contenido favorable a la causa palestina sea tan despiadadamente suprimido en línea.

‘Mentimos, engañamos, robamos’

Sin duda, Cyabra tiene la ambición de convertirse en una empresa verdaderamente mundial. La apertura de una oficina en Nueva York y el nombramiento del exsecretario de Estado y director de la CIA, Mike Pompeo, como miembro de su junta directiva tienen ese objetivo. “Estamos encantados de darle la bienvenida a Mike Pompeo”, dijo Brahmy.

A lo largo de su distinguida carrera, el Secretario Pompeo ha demostrado una profunda comprensión del impacto de las campañas de desinformación en la seguridad nacional. Sus conocimientos serán inestimables a medida que Cyabra continúe desarrollando soluciones innovadoras para establecer un sistema inmunológico digital.

A lo largo de su carrera en el Departamento de Estado y la CIA, Pompeo ha estado detrás de campañas de desinformación que desestabilizan la seguridad nacional de otros países. “Yo era el director de la CIA. Mentimos, engañamos, robamos. Hemos tenido extensos cursos de capacitación sobre este tema”, bromeó una vez Pompeo.

La CIA ha estado detrás de innumerables escándalos de noticias falsas, ha alentado cambios de régimen en todo el mundo y ha establecido una red mediática mundial. El nombramiento de un antiguo director de la CIA en el consejo de administración de una empresa que pretende ofrecer un servicio basado en hechos reales debería socavar inmediatamente la credibilidad del grupo. Pero en el mundo actual, la verificación de datos suele estar financiada directamente por el gobierno de Estados Unidos. Al menos cinco grupos de verificación de datos en los que Facebook se basa para filtrar y juzgar información sobre Ucrania, por ejemplo, están financiados por Washington.

Mientras Israel lanzaba su ataque contra Gaza, Cyabra llamó la atención sobre el campo de batalla en línea, apresurándose a publicar informes que afirmaban que el 25 por cien de todas las cuentas que hablaban del ataque del 7 de octubre eran falsas. Rusia, China, Irán, Líbano, Siria e Irak estaban involucrados en una vasta conspiración antiisraelí en línea destinada a avivar la ira visceral al compartir contenido engañoso o falso.

Un ejemplo que el propio Cyabra eligió para ilustrar esto es el del canal de televisión estatal ruso RT en Español, que informó que el presidente iraní, Ebrahim Raisi, calificó el ataque al hospital Al Ahli en Gaza de “crimen de guerra” israelí. Era falso porque fuentes israelíes y occidentales insistieron en que probablemente los palestinos habían volado su propio hospital.

Israel está llevando a cabo un colosal esfuerzo de propaganda en línea. Investigadores como el profesor Marc Owen Jones han descubierto ejércitos de cuentas títeres pro-israelíes que difunden desinformación contra la UNRWA e intentan socavar la solidaridad entre los afroamericanos y los palestinos. Sin embargo, Cyabra parece mucho menos interesado en examinar las campañas proisraelíes, tal vez porque son una parte crucial de ellas.

Las campañas de propaganda israelíes en internet

Israel ha emprendido una campaña de propaganda sostenida y coordinada que rivaliza con la complejidad de su ataque militar. En las dos semanas transcurridas desde el 7 de octubre, el Ministerio de Asuntos Exteriores gastó más de 7 millones de dólares en anuncios sólo en YouTube. Estos anuncios estaban dirigidos principalmente a países occidentales, siendo Francia, Alemania, Reino Unido, Bélgica y Estados Unidos los principales destinatarios. En sólo 14 días, una campaña en una plataforma de un departamento del gobierno israelí alcanzó mil millones de pares de ojos, cifras que hacen que todo lo que supuestamente descubrió Cyabra parezca insignificante en comparación. Muchos de estos anuncios de YouTube violaron descaradamente los términos de servicio de la plataforma, mostrando imágenes gráficas de cadáveres y mensajes falsos, como “Hamas = Isis”.

El Departamento de Asuntos Exteriores también lanzó una campaña encubierta para acosar e intimidar a los estudiantes estadounidenses, creando un “grupo de trabajo” para llevar a cabo operaciones psicológicas destinadas, en sus propias palabras, a “infligir consecuencias económicas y profesionales” a los estudiantes pro palestinos. Si bien el ministro de Asuntos Exteriores, Eli Cohen, encabeza el grupo de trabajo, subraya que sus acciones “no deben llevar la firma del Estado de Israel”.

Las campañas de propaganda israelíes se remontan a mucho más atrás. Wikipedia ha sido durante mucho tiempo el objetivo de la infiltración israelí. Un proyecto supervisado por Naftali Bennett, quien luego se convirtió en primer ministro, desplegó a miles de jóvenes israelíes para vigilar la enciclopedia en línea, eliminando hechos preocupantes y presentando artículos más favorablemente a Israel. Aquellos que hicieran la mayor cantidad de cambios recibirían recompensas, incluidos paseos gratuitos en globo aerostático.

Los palestinos –o quienes los apoyan– siempre han tenido sus voces silenciadas en línea. Sin embargo, desde el 7 de octubre, la represión digital del sentimiento pro palestino se ha intensificado. Cientos de personalidades han afirmado que las plataformas de redes sociales limitan artificialmente su alcance debido a su postura sobre Israel-Palestina.

Instagram suspendió las cuentas de Eye on Palestina y Motaz Azaiza, dos fuentes críticas para informar sobre el terreno en Gaza. La plataforma también añadió inexplicablemente la palabra “terrorista” a las biografías de cientos de personas que se identifican como palestinas. Más tarde afirmó que se trataba de un error. Sin embargo, los estrechos vínculos de la plataforma con la Unidad 8200 sugieren que esto puede ser el resultado del entorno general de la empresa con respecto a la liberación palestina.

La propia MintPress News se enfrenta a una represión constante en línea. No hay un solo empleado, incluido este autor, cuyas cuentas de redes sociales no estén restringidas, suspendidas o eliminadas, algo que rara vez, o nunca, sucede con las fuentes de noticias proisraelíes.

El rapero Lowkey no es una excepción. La semana pasada, Instagram lo prohibió en su cuenta. Grupos proisraelíes lograron perturbar sus eventos públicos e incluso intentaron eliminar su música del servicio de transmisión Spotify. Ha sido el blanco favorito del cabildo israelí durante muchos años. Artista de hip-hop ampliamente reconocido como uno de los mejores letristas de su generación, ha utilizado su talento para resaltar el sufrimiento de los palestinos, lo que le valió una base de seguidores en todo el mundo. Canciones como “Larga vida a Palestina” se han convertido en himnos de resistencia en todo el mundo y se tocan con frecuencia en protestas de solidaridad. Ya en 2011, el Jewish Chronicle escribió que su mera existencia era una “potencial pesadilla” para Israel.

Cyabra afirma ser una empresa de tecnología que ayuda a personas y organizaciones a distinguir entre realidad y ficción en línea mediante la promoción de la alfabetización mediática. Un análisis exhaustivo de la historia, las figuras clave y actividades de Cyabra sugiere que intenta manipular la opinión pública en beneficio del Estado de Israel. La verdadera educación crítica sobre los medios comenzaría arrojando luz sobre los grupos de verificación de datos vinculados al Estado y enseñando a las personas a ser muy escépticas ante cualquier empresa de gran presupuesto que se ofrezca a pensar por ellos, especialmente aquellas que en sus juntas directivas tienen a antiguos jefes de la inteligencia israelí y directores de la CIA.

Alan MacLeod https://www.mintpressnews.com/gaza-to-google-cyabra-war-pro-palestine-advocacy/287487/

La periodista que llamaba a las cosas por su nombre

Hace seis meses Qaswa Al Jalili, presentadora de un programa de entrevistas en la cadena egipcia CBC, anunció en un comunicado de prensa que es objeto de “una campaña sistemática de intimidación por parte del cabildo sionista proisraelí en Estados Unidos”.

Uno de sus entrevistados fue el portavoz del Departamento de Estado para Oriente Medio, al que Qaswa puso en evidencia: Washington “califica de terrorista la resistencia palestina y se niega a reconocer como un acto de terrorismo el genocidio israelí contra el pueblo palestino desarmado”.

“Mis dos entrevistas con el político estadounidense fueron censuradas por el Departamento de Estado y mi transmisión, prohibida en las redes sociales, nuestras cuentas bloqueadas y nuestros contenidos sobre la política estadounidense, filtrados”, denuncia la periodista.

Inmediatamente después, la presentadora fue “objeto de una campaña de acoso orquestada por cuentas en las redes sociales que difunden calumnias y denigraciones contra mí, incluso recibí amenazas directas en forma de mensajes de texto desde números de teléfono”.

Esas cuentas y números de teléfono pertenecen, en su mayor parte, a “entidades afiliadas a apoyar a Israel, que crean cuentas que se comunican en árabe y atacan a periodistas egipcios y árabes que toman una posición a favor de los derechos de los palestinos, con el fin de aterrorizarlos y silenciarlos”.

Apareció el Middle East Media Research Institute, dedicado a vigilar a los medios de comunicación de habla árabe en busca de la más mínima alusión a Israel o sus intereses. Este centro, cuya junta directiva incluye una serie de figuras estadounidenses proisraelíes, ex ministros israelíes y grupos de presión sionistas, emplea métodos sofisticados de detección y análisis de contenidos, con especial atención a la prensa que apoya la causa palestina

A la campaña se sumaron el matrionio sionista de Elaine y Richard Epstein, miembros destacados de la dirección del American Jewish World Service, una maquinaria de recaudación de fondos para apoyar a los candidatos presidenciales que más defienden a Israel.

Qaswa no es la única que sufre este tipo de campañas. Asociaciones de periodistas en Estados Unidos pero también en Europa, han sido objeto de los mismos métodos de intimidación por su línea editorial independiente de Israel. Han sido amenazados con exponerse a “problemas” en los aeropuertos internacionales, a restricciones de circulación e incluso a ataques a la intimidad y a la vida privada.

Analizar las causas de un conflicto, aclarar posiciones y llamar a las cosas por su nombre debería merecer elogios… excepto cuando se trata de la ocupación de Palestina. Muchos periodistas lo han descubierto ahora de una manera dolorosa. Han perdido sus puestos de trabajo y sus vidas han quedado destrozadas desde el inicio de la guerra en Gaza porque se atrevieron a mirar de cerca.

—https://www.iscaninfo.com/article/19016292/Qaswa-Al-Khalali–Ola-Al-Shafi%E2%80%99i-issued-a-statement-with-the-utmost-respect-in-solidarity-with-me—Youm7

Por fin llega el ‘terrorismo prorruso’ que tanto echábamos en falta

En los tiempos más duros de la islamalgama, un delincuente común, Mohamed Merah, se convirtió en informante de los servicios de inteligencia franceses que, a su vez, lo convirtieron en un terrorista de ocasión, al estilo de los chivos expiatorios de los atentados de Atocha.

El periodista italiano Daniele Raineri lo contó en 2012 en el diario Il Foglio. El yihadista de ocasión tenía pasaportes diplomáticos que en 2010 y 2011 le permitieron viajar libremente por Egipto, Turquía, Siria, Líbano, Jordania, Afganistán y Pakistán, e incluso en Israel.

Según el periodista italiano, la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE) logró que entrara en Israel en septiembre de 2010 como informante. Luego viajó a Jordania, desde donde voló a Afganistán y a varios otros países musulmanes. El objetivo de la operación era demostrar a la red yihadista su capacidad para cruzar las fronteras con un pasaporte europeo.

Finalmente, el chivo expiatorio mató a siete personas en Toulouse y Montauban. Era un yihadista de manual que murió en las mismas manos de los policías que lo habían fabricado. Estaba naciendo la retórica del “lobo solitario”.

Los servicios de inteligencia franceses son maestros consumados en el reclutamiento de “terroristas” para cualquier necesidad del momento. Incluso ayudaron a inventar un “yihadismo moderado” para la Guerra de Siria.

Ahora han vuelto a hacerlo con un ucraniano, originario del Donbas. Como habla ruso, al igual que la mayoría de los ucranianos, los medios de intoxicación lo presentan como “ciudadano ruso” o “ruso-ucraniano” (1). Rtve dice que es “de nacionalidad ucraniana y rusa” (2). Es como reconocer que la anexión del Donbas no ha existido, que siempre fue parte de Rusia.

El ruso-ucraniano había llegado recientemente a Francia. Cuando apenas se había iniciado la investigación, los medios de comunicación ya conocían sus creencias políticas. “Parece tener un compromiso prorruso”, afirman. Desde el principio Rusia queda señalada con el dedo. “¿Deberíamos ver la mano de Moscú detrás de este proyecto?”, pregunta alguno.

La respuesta sólo puede ser afirmativa porque hace un par de años el Parlamento europeo ya declaró a Rusia como “Estado terrorista”.

Macron ha reanudado aquel hilo. En un discurso oficial habló de que Francia tiene un “deber imperativo” de “neutralizar militarmente” a Rusia y utilizó la fórmula “terrorismo ruso” para describir la detención del “ruso-ucraniano”, que provocó una explosión manipulando un artefacto casero en la habitación del hotel.

En Francia nunca ha habido un atentado con bomba “prorruso”… hasta ahora, en un momento en el que Macron necesita justificar el envío de tropas a luchar contra Rusia, una expedición que sólo Napoleón fue capaz de organizar hace doscientos años (aparte de Hitler).

“Ustedes mismos lo ven, queridos compatriotas, Rusia está librando una guerra en nuestro suelo. Por tanto, ha llegado el momento de la unidad nacional y de una respuesta militar”, dijo Macron en un demagógico discurso pronunciado en “el día más largo”.

A los medios les puede su impaciencia “antirrusa”. Como por casualidad un “ruso-ucraniano” llega a las cercanías de un aeropuerto de París cuando se conmemora el Día D para cometer el primero de lo que promete convertirse en una saga prolongada.

Naturalmente, no se puede invitar a Rusia a un acto oficial cuando paralelamente alberga “intenciones terroristas” contra Francia…

(1) https://es.euronews.com/2024/06/05/detenido-un-ciudadano-ruso-ucraniano-sospechoso-de-planear-un-atentado-en-francia
(2) https://www.rtve.es/noticias/20240605/detenido-francia-hombre-ruso-ucraniano-explosivos-juegos-olimpicos/16134924.shtml

George Clooney sale a la caza de los ‘propagandistas rusos’

La Fundación para la Justicia, una organización creada por el actor George Clooney, ha desatado una caza de brujas contra los periodistas que trabajan en los medios de comunicación rusos, a los que califica como “propagandistas”.

El tinglado ha estado presionando para obtener órdenes de detención secretas para los periodistas que trabajan en ese tipo de medios. Su campaña alienta a los países de la Unión Europea a sancionar a los periodistas rusos que dan una cobertura diferente del papel de Rusia en Ucrania, como si promovieran “propaganda de guerra”.

El actor y su esposa, la abogada Amal Clooney, crearon la Fundación en 2016 con el objetivo de “luchar contra la injusticia sistémica contra las poblaciones vulnerables” del mundo, según dicen sus estatutos.

Desde 2022 el Proyecto Docket de la Fundación ha presionado para detener a los llamados “propagandistas rusos”, alegando que los medios de comunicación de Moscú son cómplices de la “incitación al genocidio” en Ucrania. La directora legal de Docket, Anna Neistat, dijo que su equipo “documenta los crímenes rusos” y presenta casos a fiscales de diferentes países.

Neistat, que anteriormente trabajó para Amnistía Internacional y Human Rights Warch, dijo el jueves a la emisora ​​pública estadounidense Voice of America que no quería identificar a los “propagandistas” por su nombre porque su equipo quiere que los fiscales emitan órdenes de detención. “No queremos que estas personas sepan acerca de las órdenes judiciales. Al contrario, queremos que se vayan a otros países y allí los detengan”, afirmó con un desparpajo total.

Según la ONU, Israel ha asesinado en Gaza a más de 122 periodistas y trabajadores de los medios de comunicación (*), pero a Clooney lo que le preocupa es Rusia.

(*) https://news.un.org/es/story/2024/02/1527462

Los medios inventan un ataque que no existe para aparentar una resistencia que tampoco existe

Los medios de comunicación occidentales han inventado un gran ataque ruso en la región de Jarkov para aparentar una resistencia del ejército ucraniano que tampoco existe, es decir, que el gobierno de Kiev aún tiene fuerza para soportar las embestidas… si se le suministran armas y municiones suficientes.

La propaganda mediática occidental contrasta con la parquedad de noticias oficiales al respecto procedentes del Ministerio de Defensa ruso.

Ya ocurrió al comienzo de la guerra, cuando inventaron un inexistente ataque contra Kiev para hacer creer que el ejército ruso había sufrido un revés, que le obligó a prolongar la guerra durante dos años.

Tienen que elevar la moral de la población mundial, demostrar que el ejército ruso no es invencible y que si Ucrania resiste en unas condiciones difíciles, el resto del mundo también puede resistir.

Pero Putin les ha vuelto a desanimar: no tienen intención de tomar Jarkov sino de crear una zona de amortiguación para aliviar las fronteras rusas de los bombardeos procedentes de la región (*).

La agencia Associated Press manipula las palabras de Putin para decir que los rusos intentan rodear la ciudad de Jarkov para crear la zona de amortiguación. Lo cierto es que los ucranianos no disparan a los civiles rusos desde la ciudad, que es lo que tratan de impedir los rusos.

Como hemos explicado en una entrada anterior, el avance ruso es un simple tanteo. El total de tropas utilizadas para la incursión es insignificante. Algunas fuentes dicen que no asciende a más de una división de entre 12.000 y 15.000 soldados, la mayoría de ellos procedentes de la retaguardia.

Varios vídeos de la operación muestran que las tropas rusas de primera línea están formadas principalmente por una infantería que avanza a pie. No hay ataques previos de la artillería, hay pocos tanques, si es que aparece alguno, y no hay grandes convoyes de suministros.

(*) https://www.mercurynews.com/2024/05/17/putin-wants-buffer-zone-around-ukraine-city-of-kharkiv/

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies