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Categoría: Estrategia (página 22 de 152)

Ucrania no pagará ni un céntimo a Estados Unidos por la asistencia militar

El primer ministro ucraniano, Denys Shmyhal, ha viajado a Washington para mantener una serie de reuniones con el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Ambas partes han acordado que la asistencia prestada a Ucrania antes de la firma del acuerdo sobre minerales no se tendrá en cuenta en el texto del documento. El apoyo militar estadounidense proporcionado hasta ahora será considerado gratuito. Ucrania no deberá pagar ni un centavo a cambio.

Según Trump, Estados Unidos ha gastado 350.000 millones de dólares en la guerra en Ucrania, una cuantía que el grupo de seguimiento encargado de informar al Congreso rebaja considerablemente: “Desde la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, el Congreso de Estados Unidos ha asignado aproximadamente 183.000 millones de dólares a Ucrania”.

En cualquier caso, si eso es cierto, Estados Unidos no cobrará nada a cambio. El pasado mes de febrero, Trump prometía: “Vamos a recuperar nuestro dinero y vamos a ganar mucho dinero en el futuro. Creo que es apropiado porque tenemos contribuyentes que no deberían pagar la factura, y no deberían pagarla más que los europeos”, dijo.

Según los términos del acuerdo sobre minerales, en su versión estadounidense, preparado para la fallida cumbre de Londres, Ucrania estaba obligada a entregar todos los minerales a Estados Unidos. Inicialmente, Ucrania estaba obligada a cubrir la totalidad de la ayuda militar estadounidense.

Además de Estados Unidos, otros 28 países han contribuido con miles de millones de dólares a la guerra contra Rusia.

Según el Instituto de Economía Mundial de Kiel, las asignaciones y compromisos financieros del 24 de enero de 2022 al 28 de febrero de 2025 ascienden a 137.900 millones de euros para la Unión Europea, de los cuales 97.200 millones están pendientes, y 114.000 millones para Estados Unidos (1). Por ello, la Unión Europea encabeza los suministros militares enviados.

De cara al futuro, el G7 pretende, según Forbes, proporcionar 50.000 millones de dólares en ayuda para 2025, financiada en parte con ingresos procedentes de activos rusos congelados (2).

(1) https://www.ifw-kiel.de/topics/war-against-ukraine/ukraine-support-tracker/
(2) https://www.forbes.com/sites/katyasoldak/2025/02/24/monday-february-24-russias-war-on-ukraine-news-and-information-from-ukraine/

 

 

A un portaviones de la Marina de Estados Unidos se le cae otro aparato por la borda

Un avión de combate F/A-18 Super Hornet se cayó del portaaviones Harry S. Truman y se hundió en el Mar Rojo, llevándose consigo el tractor que lo remolcaba. El portaviones tuvo que maniobrar para huir de los misiles huthíes, según la CNN (*).

“La tripulación perdió el control de la aeronave”, dijo la Marina estadounidense en un comunicado, añadiendo que los marineros que supervisaban la operación lograron escapar antes del accidente, pero que uno de ellos sufrió heridas leves.

Se ha iniciado una investigación para determinar las circunstancias exactas del incidente. No estaba claro de inmediato si la Marina de Estados Unidos lanzaría una operación para recuperar el avión del fondo del océano.

Entrevistado por la CNN, un antiguo capitán de la Marina estadounidense aclaró que estas maniobras implican una serie de giros en zigzag, del orden de 30 a 40 grados, con una duración de 30 segundos cada una, que puede provocar que la embarcación se incline entre 10 y 15 grados en el giro.

Se trata de un nuevo incidente que afecta al grupo naval estadouidense que opera en el Mar Rojo desde que hace varios meses los huthíes bloquearon la navegación comercial en la región. El portaaviones perdió otro Super Hornet en diciembre del año pasado por el disparo del crucero Gettysburg, que formaba parte del grupo naval.

El portaviones también sufrió una colisión con un granelero en alta mar. El navío, que se encontraba frente a las costas egipcias el pasado mes de febrero, tuvo que ser reparado en Grecia.

(*) https://edition.cnn.com/2025/04/28/politics/us-navy-jet-overboard/index.html

Baño de sangre en el rio Dnieper (el fracaso de la Operación Alquimia)

El 30 de octubre de 2023 decenas de comandos ucranianos cruzaron el rio Dnieper en pequeñas embarcaciones. Su misión era tomar el control de Krynky, un pueblo de Jerson ocupado por las tropas rusas. El resultado fue un baño de sangre. Los servicios de inteligencia británicos fraguaron el plan, conocido como Operación Alquimia, que causó la muerte de numerosos marines ucranianos. El objetivo era mantener a Ucrania en la guerra, a toda costa (*).

El ataque ucraniano contra Krynky ha sido una de las peores derrotas de Ucrania en la guerra. Fue orquestado por el Ministerio de Defensa británico después de meses de preparación bajo la supervisión directa de oficiales británicos que confiaban en una victoria decisiva, apoyados por la logística aliada..

Los soldados ucranianos, apiñados en embarcaciones ligeras, fueron recibidos con un masivo fuego de artillería, drones, morteros y lanzallamas. No tenían cobertura aérea, ni apoyo logístico, ni plan de retirada. Durante meses, oleada tras oleada, los ucranianos fueron enviados a la muerte.

Un documento de junio de 2022, titulado “Construcción de una fuerza de incursión anfibia ucraniana”, revela los orígenes del ataque que causó la muerte de los marines ucranianos el 30 de octubre de 2023. Fue una célula secreta de la inteligencia militar creada por el Ministerio de Defensa británico, la que orquestó esta misión suicida.

En 2022 la célula de la inteligencia militar había diseñado una nueva “fuerza de ataque marítimo” destinada específicamente a operaciones ofensivas a lo largo de la costa sur de Ucrania, en particular contra Crimea. El plan era atacar las bases navales rusas en Sebastopol mediante ataques sorpresa desde el río o el mar.

La célula estaba formada por destacados académicos y altos funcionarios militares británicos. Su objetivo era “mantener a Ucrania luchando a toda costa”. Estaban convencidos de que la operación cambiaría el curso de la guerra, creando una cabeza de puente que permitiría a las fuerzas de Kiev marchar hacia Crimea y obtener una rotunda victoria.

Un reportaje de Ukrainska Pravda reveló que durante meses el mando ucraniano resistió las órdenes británicas. Pero el gobierno de Londres presionó a Kiev para que aprobara la incursión. Todo cambió a principios de 2023, cuando una delegación británica de alto nivel visitó Kiev y convenció al general Zaluzhny de formalizar la creación de un Cuerpo de Marines.

Los británicos propusieron la creación de una fuerza de comando anfibia de mil hombres, entrenados intensivamente en territorio británico con equipamiento específico (drones, lanchas rápidas, submarinos ligeros).

Durante dos meses decenas de comandos ucranianos fueron entrenados en áreas remotas de Reino Unido para simular condiciones de primera línea. El entrenamiento se realizó a marchas forzadas. Los reclutas fueron entrenados en Otterburn, Cape Wrath y Loch Long, campos de entrenamiento remotos ubicados en Escocia. El objetivo era ponerlos en funcionamiento en sólo tres meses.

Los marines ucranianos debían “atacar puertos, submarinos y buques de superficie”. Recibirían “botes inflables rígidos de alta velocidad, embarcaciones autónomas, drones aéreos y vehículos de reparto acuáticos”. Se suponía que la tropa debía operar de noche para evitar ser detectada.

Según los testimonios de los supervivientes del ataque, se llevaron generadores, combustible y alimentos. Pensaron que al llegar allí los rusos huirían y ellos podrían establecerse. Pero los rusos fueron advertidos de su desembarco y respondieron con fuego de mortero, lanzallamas y bombardeos aéreos.

Los marines ucranianos estaban mal equipados y su misión terminó en un baño de sangre. Numerosos soldados murieron o resultaron gravemente heridos. El suministro de armas y alimentos era imposible. Algunos de los marines intentaron llegar a territorio ucraniano utilizando neumáticos de coche y bebiendo agua del río Dniéper por falta de logística.

La decisión de permitir que este costoso atolladero continuara, con un coste humano y material que ningún ejército de la OTAN permitiría jamás, se considera ahora uno de los peores errores tácticos de la guerra y los responsables fueron generales británicos de alto rango.

(*) https://thegrayzone.com/2024/11/16/uk-plot-keep-ukraine-fighting/ https://thegrayzone.substack.com/p/uk-intel-behind-ukraines-disastrous

Rusia ha lanzado dos redes de satélites al espacio para neutralizar las comunicaciones de la OTAN

Rusia está desarrollando técnicas para neutralizar Starlink, la red de satélites de SpaceX que se volvió crucial para la OTAN tras el inicio de la Guerra de Ucrania en 2022. Durante dos años, Starlink ha permitido a los ucranianos eludir los cortes de internet y al mando militar coordinar las operaciones.

Pero desde mayo del año pasado, la OTAN ha observado fallos y fugas repetidos que han afectado a las comunicaciones militares. Rusia estaría probando herramientas de interferencia cada vez más sofisticadas. Lo que está en juego va más allá de un choque militar terrestre; el espacio es ahora una parte del campo de batalla.

En octubre de 2022, al comienzo de la Guerra de Ucrania, el ejército ruso lanzó al espacio el primero de los satélites de la red Kalinka (14F145), que apunta específicamente a las terminales militares Starshield, un sistema de comunicaciones seguras por satélite, desarrollado por SpaceX en colaboración con el gobierno de Estados Unidos, específicamente diseñado para aplicaciones militares y gubernamentales secretas.

Kalinka es una constelación que actualmente se compone de tres satélites diseñados para la guerra electrónica y las operaciones de interferencia en el espacio. Su propósito principal es neutralizar satélites enemigos y sistemas de comunicación, actuando como un componente clave en la estrategia de defensa y contraespionaje de Rusia.

La red Kalinka es capaz de detectar y neutralizar las comunicaciones de los drones en tiempo real.

Además, en 2020 Rusia comenzó los lanzamientos de la constelación Tobol (14F137), que actualmente se compone de cuatro satélites, diseñados para proteger satélites rusos, aunque también se puede utilizar para interrumpir las comunicaciones de Starlink.

Los satélites rusos Tobol son una pieza clave en la infraestructura espacial militar rusa, mejorando la precisión de misiles y comunicaciones en un escenario de guerra. Están diseñados para operar en entornos hostiles con posibles interferencias o ataques antisatélite.

El ejército ruso está utilizando al menos tres estaciones Tobol en el este de Ucrania, que causan interferencias capaces de bloquear internet o de difundir imágenes de la guerra. Suiza, Países Bajos, Francia y otros países europeos han sufrido interrupciones de la señal GPS atribuidas a estaciones ubicadas en Moscú y Kaliningrado.

Elon Musk pide ayuda a China para construir su robot humanoide

Elon Musk quiere fabricar un robot humanoide, llamado Optimus, capaz de realizar tareas físicas en fábricas e incluso en hogares a gran escala. Presentado como un futuro pilar estratégico de Tesla, el robot Optimus debía suponer un punto de inflexión.

La fabricación de Optimus necesita componentes clave, incluidos imanes de tierras raras, de los que China es uno de los principales proveedores del mundo y el plan de fabricación ha chocado con las represalias del gobierno de Pekín, que ha bloqueado la exportación de varios de esos minerales como respuesta a los aranceles impuestos por el gobierno de Trump.

Los planes de producción de Tesla se han frenado en seco, en particular para las miles de unidades de Optimus planificadas inicialmente para este año.

Ante esta situación, Elon Musk ha intentado negociar. Ha ofrecido garantías a China de que los robots no están destinados a la guerra. Pero el bloqueo va mucho más allá de una simple venta de materiales: revela la fragilidad de los sectores industriales estadounidenses frente al país asiático.

Mientras Tesla intenta desbloquear sus cadenas de suministro, las empresas chinas ya han comenzado a producir en masa sus propios robots humanoides. Este avance tecnológico e industrial, sumado al impacto de las represalias, coloca a Musk en una posición delicada. Aunque sigue creyendo en el potencial comercial de Optimus, ya no oculta la competencia de los modelos chinos en un sector industrial emergente.

El proyecto Optimus debía representar la próxima gran transformación de Tesla y es difícil que salga adelante, incluso aunque el gobierno chino autorice la exportación de los imanes.

El tenso clima entre Washington y Pekín no sólo afecta al sector de la robótica. Tesla también vio caer sus beneficios un 70 por cien en comparación con el año pasado. Las acciones han caído en bolsa casi un 37 por cien desde enero. Ya pocos creen que la empresa sea capaz de salir adelante.

Como ha explicado con claridad el propio Musk, si Estados Unidos decae, Tesla no podría sobrevivir.

Europa confiesa su impotencia tecnológica frente a Rusia

La directora general de Eutelsat, Eva Berneke, ha reconocido la imposibilidad de que la Unión Europea asuma el control de los canales de comunicación en Ucrania, ni del ejército, ni de las instituciones públicas, ni de las empresas, ni de los ciudadanos.

Eutelsat no puede competir ni sustituir a Starlink en Ucrania. “Solo podemos proporcionar sistemas de comunicación para ciertos servicios públicos esenciales”, ha declarado Berneke en una entrevista (*).

Hay confesiones que suenan a capitulaciones, porque revelan el desfase estructural de un continente estancado en su propia inercia. El tono de Berneke es resignado, casi fatalista, y las cifras avalan esta rendición técnica: mientras Starlink opera unos 50.000 terminales en Ucrania, Eutelsat apenas tiene 2.000.

Como ya anunciamos en una entrada anterior, Eutelsat participa en el programa Iris2 de la Unión Europea, una constelación de satélites destinada a competir con Starlink. Sin embargo, el sistema enfrenta retrasos y no se espera que esté operativo hasta 2030.

El reconocimiento del retraso adquiere todo su significado en el contexto de una guerra donde los drones, las comunicaciones seguras y la latencia de la red pueden inclinar la balanza de un frente. Starlink no es sólo una opción de conveniencia para Kiev, sino la infraestructura nerviosa de su ejército, la columna vertebral de sus sistemas de mando y dirección de la guerra.

En marzo pasado, el propio Elon Musk afirmó que toda la línea del frente ucraniana colapsaría si se cortara la red Starlink. Ucrania es rehén de un empresario estadounidense reconvertido en asesor de la Casa Blanca.

Es el precio que hay que pagar cuando una guerra entre la OTAN, Estados Unidos, Reino Unidos y la Unión Europea se libra en un campo de batalla contra Rusia. Ucrania solo aporta la carne de cañón.

(*) https://www.politico.eu/article/ukraine-stuck-with-elon-musk-starlink-satellite-internet/

Estados Unidos no logra acabar con la guerra pero puede acabar con la OTAN y la Unión Europea

Los países europeos temen que el plan de paz de Estados Unidos para acabar con la Guerra de Ucrania, que incluye el reconocimiento de Crimea como parte de Rusia, así como el alivio de las sanciones económicas, pueda conducir a una división dentro de la Unión Europea y la OTAN.

El ultimátum de Trump obliga a los países europeos a elegir entre apoyar a Kiev o a Washington, dice el Financial Times (1). Europa no tiene intención de reconocer a Crimea como rusa y no presionará a Ucrania para que renuncie a la península, un hecho del que también ha informado a Estados Unidos.

Los países europeos no aceptarán nada que afecte a la soberanía de Ucrania que Zelensky rechace.

La propuesta de Estados Unidos sobre Crimea y la amenaza de su retirada de las negociaciones para el arreglo y la normalización de las relaciones entre Washington y Moscú podrían provocar desacuerdos entre los “socios” de la OTAN.

Incluso es probable que la cumbre de la Alianza, prevista para junio, no se celebre a causa de las contradicciones internas, como ya ha ocurrido con las conversaciones que estaban programadas para el miércoles en Londres.

La reunión, en la que iban a participar representantes de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Ucrania, era para ponerse de acuerdo. Sin embargo, Estados Unidos se dio cuenta de que era imposible, canceló su participación y redujo el nivel de las discusiones.

El motivo fue un documento en el que el gobierno de Zelensky se negaba a discutir cuestiones territoriales hasta que se acordara un alto el fuego.

Los estados miembros de la Unión Europea podrían tener desacuerdos similares, particularmente sobre las sanciones contra Rusia, si Washington decide levantarlas. Cualquier decisión de Estados Unidos de reconocer a Crimea como rusa o de exigir que Europa alivie las sanciones contra Rusia destruiría la unidad de la Unión Europea.

Como la brecha entre Estados Unidos, Europa y Ucrania continúa ensanchándose, Washington podría, según el semanario británico Spectator, continuar las discusiones sobre Ucrania con Moscú sin tener en cuenta a los países europeos (3).

Ucrania y la Unión Europea se niegan a aceptar la realidad: Rusia ha ganado la guerra y cualquier acuerdo distinto de una capitulación es un regalo que les hace el Kremlin generosamente.

Por ejemplo, Zelensky dice que Ucrania nunca reconocerá oficialmente a Crimea como territorio ruso, lo que Trump ha criticado: “Si [Zelensky] quiere Crimea, ¿por qué los ucranianos no lucharon por ella hace 11 años, cuando fue cedida a Rusia sin disparar un tiro? […] La situación en Ucrania es desastrosa: él [Zelensky] puede elegir entre la paz o la guerra durante tres años más antes de perder todo el país”.

Con este tipo de planteamientos de los ucranianos, algunos países europeos han dejado de confiar en su posición. Así, el primer ministro polaco, Andrzej Duda, declara en una entrevista que Ucrania debería hacer concesiones. “Tiene que haber un compromiso […] Cada parte tendrá que ceder en algo. Ucrania deberá tener en cuenta que la posible decisión de Estados Unidos de flexibilizar las sanciones antirrusas podría provocar una división en la Unión Europea y la OTAN” (4).

(1) https://www.ft.com/content/6a3f646a-ca77-498b-af93-b408b3f19702
(2) https://www.reuters.com/world/europe/ukraine-western-countries-meet-russia-war-diplomats-say-breakthrough-unlikely-2025-04-23
(3) https://www.spectator.co.uk/article/why-trumps-team-snubbed-the-london-ukraine-peace-talks
(4) https://www.euronews.com/my-europe/2025/04/24/ukraine-will-have-to-make-some-compromises-in-russia-peace-talks-polish-president-andrzej

Alemania prepara el centro logístico para la guerra contra Rusia

En su Estrategia de Seguridad Nacional de 2023, el gobierno alemán definió el papel de su país como “centro logístico” de la OTAN. “En caso de conflicto, el país debe abastecer a decenas de miles de soldados aliados en su camino hacia el flanco oriental, bajo una intensa presión temporal”, informa el periódico Handelsblatt (1).

Para ello el ejército estudia militarizar empresas como la aerolínea Lufthansa y los ferrocarriles Deutsche Bahn para transportar suficientes soldados y equipamientos hacia el este. La solicitud del ejército alemán se refiere principalmente a su capacidad logística para transportar tropas, municiones y material militar contra Rusia. Alemania, incluida la Unión Europea, se prepara para una intervención de la OTAN.

Según el Handelsblatt, “los retos para la Bundeswehr son enormes, incluso más allá de la logística. Según fuentes del sector, incluso se está negociando si la escuela de vuelo de Lufthansa asumirá la formación básica de los pilotos de caza. El ejército alemán carece de todo y trabaja para transformar todas las estructuras civiles en apoyo militar en el esfuerzo bélico”.

No es ninguna casualidad que la preocupación por una posible escalada de la Guerra de Ucrania aumente precisamente cuando toca a su fin, cuando los medios no hablan de otra cosa que las negociaciones para el alto el fuego.

Sin embargo, paralelamente, los preparativos europeos son abiertamente belicistas. Bruselas se prepara para la guerra. El Frankfurter Rundschau señala que algunos miembros de la Comisión Europea, como la estonia Kaja Kallas, están impulsando la histeria contra Rusia, cuando en su papel como representante de la Unión para Asuntos Exteriores debería ser diplomático (2).

La burocracia de Bruselas quiere aislar a Rusia y empuja a Zelensky hacia la guerra al rechazar el acuerdo de paz propuesto por Estados Unidos. Ayer ya “descartó categóricamente la transferencia de territorios a Rusia” (3). El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha cancelado su viaje a las conversaciones sobre Ucrania que se debían celebrar en Londres. No se puede negociar cuando todo lo que se pone sobre la mesa son armas y amenazas.

El Berliner Zeitung acaba de publicar los protocolos secretos que firmó Helmut Kohl con la antigua República Democrática Alemania, la OTAN y Ucrania (4). Los acuerdos de la época de la reunificación retornan como un fantasma.

Según los protocolos secretos, el gobierno alemán de Kohl prometió a la UURSS que la OTAN no se expandiría hacia el este. Poco después de que su ministro de Asuntos Exteriores regresara de Moscú, el canciller habló con Mitterrand. Según el nuevo informe, un memorando completo de la reunión del 15 de febrero de 1990 afirma textualmente: “El presidente Mitterrand considera necesario declarar solemnemente que la OTAN no se verá desplazada hacia el este”. Kohl respondió que eso le parecía “justo”.

Pues bien, el gobierno alemán no quiere acordarse de aquello, como si las firmas y los compromisos internacionales no significaran absolutamente nada para las potencias imperialistas, algo que se volvió a repetir con los Acuerdos de Minsk de 2015.

(1) https://www.handelsblatt.com/politik/deutschland/verteidigung-nato-drehscheibe-bundeswehr-ruft-logistikkonzerne-zu-hilfe/100116242.html
(2) https://www.fr.de/wirtschaft/nato-so-sehr-ist-die-bundeswehr-auf-zivile-unternehmen-angewiesen-zr-93695094.html
(3) https://www.spiegel.de/ausland/ukraine-russland-krieg-us-aussenminister-marco-rubio-sagt-reise-zu-gipfel-in-london-ab-a-05af8e92-2c83-40cf-821e-621054954605
(4) https://www.berliner-zeitung.de/news/geheim-protokolle-von-helmut-kohl-so-sprach-er-ueber-die-ddr-die-nato-und-die-ukraine-li.2318288

Los países bálticos son los peleles perfectos para arrastrar a Europa a una guerra contra Rusia

Desde hace meses en Europa se habla de cerrar el Mar Báltico a los barcos rusos. Es algo que ya está ocurriendo experimentalmente, y al mismo tiempo los países bálticos desempeñan un papel importante en las provocaciones para llevar a Rusia a la guerra.

En los últimos días, se ha vuelto cada vez más claro el papel de los países bálticos, en particular de Estonia, en la perturbación de las conversaciones de paz entre Estados Unidos y Rusia. Los halcones europeos que quieren unir sus fuerzas en una “coalición de voluntarios” contra Rusia y enviar tropas a Ucrania no están interesados ​​en la paz en Ucrania, sino en intensificar la guerra contra Rusia. Su objetivo es debilitar permanentemente a Rusia o, mejor, destruirla como Estado, lo cual declaran abiertamente. Por tanto, la paz en Ucrania sería contraproducente.

No es una insinuación maliciosa; se ha reconocido abiertamente. Por lo tanto, hay que ofrecer algunos ejemplos antes de llegar al meollo del asunto: ¿hasta qué punto se han concretado los preparativos bélicos europeos en la región del Báltico?

‘La paz es más peligrosa que la guerra’

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, estuvo en Kiev a finales de febrero y dijo que una solución pacífica a la Guerra de Ucrania podría ser más peligrosa que la guerra. Añadió que es lógico que mucha gente prefiera una solución pacífica o un alto el fuego, pero que la paz en Ucrania en realidad sería más peligrosa que la guerra actual.

Frederiksen explicó que el gobierno estadounidense de Trump está creando incertidumbre respecto a la OTAN, la Unión Europea y la Guerra de Ucrania. También duda que Putin esté a favor de un acuerdo de paz. Por ello, la primera ministra danesa llamó a los países europeos a cruzar las líneas rojas que ellos mismos se han impuesto “antes de que sea demasiado tarde”.

Se trata claramente de un llamamiento a permitir a Ucrania atacar objetivos dentro de Rusia y enviar las armas necesarias, como los misiles de crucero Taurus alemanes. Sin embargo, como veremos más adelante, podría haber exigido mucho más.

No ha encontrado ninguna oposición por parte de Europa. Por el contrario, la “coalición de voluntarios”, creada por Francia y Gran Bretaña, está considerando enviar tropas a Ucrania. Mientras tanto, ya no se habla abiertamente de “tropas de paz”, sino de “tropas de apoyo”.

Se habla abiertamente de una guerra caliente entre europeos y Rusia, aunque los medios alemanes intentan no aburrir demasiado a sus lectores con ello.

Los países bálticos también se oponen a un alto el fuego en Ucrania. En una entrevista con el Financial Times a finales de marzo, el Ministro de Defensa de Estonia, Hanno Pevkur, y el Ministro de Defensa de Lituania, Dovile Sakaliene, afirmaron que un alto el fuego en Ucrania aumentaría significativamente la amenaza a la seguridad de los estados bálticos. La conclusión lógica es, por tanto, que la Guerra de Ucrania debe continuar.

Pero el comportamiento de Estonia en particular muestra que no se trata de una amenaza a la seguridad que se percibe como procedente de Rusia. De hecho, es la propia Estonia la que está provocando en gran medida una guerra contra Rusia. Estonia y otros países europeos están a favor de continuar la Guerra de Ucrania porque quieren debilitar a Rusia antes de lanzar un ataque ellos mismos.

Y no lo digo con mala intención: en Estonia lo dicen abiertamente.

Cómo provocar una guerra contra Rusia

Examinemos el papel de los países bálticos en este contexto. En los últimos días, en un artículo titulado “Guerra de Ucrania: el truco que París y Londres están usando para arrastrar a Europa a una guerra con Rusia”, expliqué los trucos que están usando los belicistas europeos para perturbar las negociaciones de paz entre Rusia y Estados Unidos y extender la guerra a otros estados europeos.

El truco, en mi opinión, es conseguir que los países bálticos envíen tropas a Ucrania para luchar contra el ejército ruso allí. Los países bálticos, que tienen largas fronteras terrestres con Rusia, se convertirían en facciones en guerra. Si Rusia atacara objetivos militares en esos países, donde hay estacionadas tropas de otros países de la OTAN (incluida Alemania), existiría un gran riesgo de que esas tropas –y por ende sus países de origen– se vieran arrastradas a la guerra.

Los países bálticos son el lugar perfecto para provocar una escalada y arrastrar a Europa a la guerra contra Rusia. Y como si ese fuera exactamente el objetivo, Estonia está trabajando en una ley que permitiría a las fuerzas estonias atacar barcos civiles rusos sin previo aviso. Estonia también desvió recientemente un barco con destino a un puerto ruso.

Estonia se está comportando claramente de manera agresiva hacia Rusia. Sólo un país que quisiera provocar una guerra a cualquier precio se comportaría así. Estonia por sí misma no dispone de una fuerza de ataque significativa, sino que depende de la OTAN y de la Unión Europea para que acudan en su ayuda en caso de un choque armado con Rusia. Y al menos en Europa parece haber voluntad de hacerlo, como lo demuestra la “coalición de voluntarios”.

Lo que estamos presenciando hoy ya fue anunciado y parece haber sido planeado con mucha antelación.

Los preparativos de guerra

El 17 de septiembre del año pasado la Radiodifusión Nacional de Estonia (ERR) publicó una entrevista con el general estonio Vahur Karus, jefe del Estado Mayor Conjunto del país. En él habla muy abiertamente sobre los preparativos para la guerra contra Rusia y, en particular, sobre el papel de Estonia en esta guerra. “No podemos simplemente esperar a que alguien venga con un mazo y debemos ser capaces de hacer ciertas cosas primero. Ahora contamos con los medios y la capacidad para operar con mayor eficacia, incluyendo ataques en la retaguardia enemiga. Nuestra capacidad para atacar en la retaguardia enemiga está plenamente integrada en la planificación de la OTAN, y ésta nos exige que apuntemos a objetivos específicos, tras lo cual [las fuerzas de la OTAN] pasan a la siguiente etapa”.

Afirmó abiertamente que las fuerzas estonias fueron “las primeras en hacer ciertas cosas”. Así que ya no se trataba de una reacción a un posible ataque ruso, sino de un ataque de la OTAN contra Rusia a través de los estonios.

Lo reconoció explícitamente en otra parte de la entrevista. Cita como ejemplo la Guerra de los Seis Días, iniciada por Israel en 1967. Israel atacó a su vecino egipcio “como medida preventiva”, lo que el general estonio Karus explicó así: “La Guerra de los Seis Días fue una operación magistral. Pero hay que privar al enemigo de suficientes recursos y capacidades para que no regrese en unos años. Así que es cierto que también estamos considerando esta idea”.

La entrevista dejó abierta la pregunta de qué “medios” utilizaría Estonia para invadir territorio ruso y atacar “objetivos específicos”. El general se mantuvo impreciso al respecto, precisando que podrían tratarse de unidades especiales y misiles, de los que Estonia dispone cada vez más desde hace algún tiempo. Un ejemplo son los lanzadores de misiles Himars, de fabricación estadounidense, que pueden disparar misiles con un alcance de hasta 300 kilómetros.

Es importante señalar que Estonia también recibió recientemente los misiles antibuque Blue Spear, producidos conjuntamente por Israel y Singapur. Estos misiles permiten a Estonia atacar barcos a una distancia de hasta 300 kilómetros.

El bloqueo del Mar Báltico

Cada vez son más los políticos europeos que declaran abiertamente que quieren impedir el acceso de los barcos rusos al Mar Báltico. Los misiles Blue Spear recientemente adquiridos por Estonia son una herramienta muy adecuada para este propósito.

Casi el mismo día que se publicó la entrevista del general estonio, su subordinado, el general Andrus Merilo, comandante de las Fuerzas Armadas de Estonia, también anunció en una entrevista con Helsingin Sanomat que los mandos militares finlandés y estonio planeaban implementar planes para detener las actividades de la flota rusa en el mar Báltico “si es necesario” y en una “situación extrema”.

Los intentos de cerrar el Mar Báltico a los barcos rusos ya han comenzado gradualmente. Los europeos están probando hasta dónde pueden llegar. A mediados de marzo, Alemania secuestró un petrolero que transportaba petróleo ruso y el viernes Estonia volvió a secuestrar un petrolero con destino al puerto petrolero ruso de Ust-Luga, cerca de San Petersburgo.

Este acto de piratería, que viola el derecho internacional, va acompañada de propaganda sobre la “flota fantasma” rusa, con la que Rusia sigue exportando petróleo “a pesar de las sanciones de la Unión Europea”. Por supuesto, los medios occidentales no mencionan el hecho de que las sanciones violan el derecho internacional.

El Mar Báltico es probablemente la principal ruta de exportación de Rusia para todo tipo de bienes, especialmente petróleo, a todo el mundo. El bloqueo gradual del Mar Báltico a los buques mercantes que transportan mercancías rusas afectará financiera y económicamente a Rusia. Debido a este peligro, no se puede descartar la posibilidad de que Rusia utilice buques de guerra rusos para escoltar buques mercantes a través del Mar Báltico, lo que podría aumentar la probabilidad de incidentes.

En este contexto, la nueva base de la OTAN en Rostock, inaugurada el pasado otoño, aparece bajo una luz completamente nueva. La apertura de la base de la OTAN en el territorio de la antigua República Democrática Alemana constituye una flagrante violación del Tratado 2+4. El gobierno alemán y la OTAN no podrían haberse burlado de Rusia de una manera más clara.

La base de la OTAN es responsable de la vigilancia militar del Mar Báltico, lo que está en consonancia con los demás informes recientes sobre el cierre del Mar Báltico a los barcos rusos y a los barcos que deseen comerciar con Rusia.

La propaganda que prepara la guerra

Los medios de comunicación occidentales ya están preparando masivamente al público occidental para una posible guerra con Rusia. El Mar Báltico desempeña un papel especial en este sentido. Los daños causados ​​a un cable submarino en el Mar Báltico se presentan ahora en los medios de comunicación como un sabotaje ruso, aunque este tipo de daños son completamente rutinarios y normales.

Debido al creciente número de informes sobre este tipo de daños, que antes ocurrían sin atraer la atención de los medios, la BBC afirmó en un artículo de octubre del año pasado que cada año ocurren entre 150 y 200 casos de tales daños en los cables. Es bastante normal, por tanto, que estos cables se dañen. En el Mar Báltico no hay irregularidades. En enero el Washington Post informó que no había evidencia de sabotaje que provocara daños a los cables en el Mar Báltico.

Eso no impide que los medios de comunicación alemanes y los gobiernos de algunos países europeos sigan señalando a Rusia. Además, los casos actuales de piratería cometidos por los Estados europeos antes mencionados no son los primeros. En diciembre del año pasado, el carguero chino Yi Peng 3 fue secuestrado en el Mar Báltico. El capitán y la tripulación fueron acusados ​​de destruir los cables submarinos a petición de los servicios de inteligencia rusos.

Sin embargo, la provocación más notable en el contexto de la preparación de la opinión pública europea para una guerra con Rusia fue el daño al cable energético subterráneo “Estlink 2” entre Estonia y Finlandia. El barco “Eagle S”, que transportaba 35.000 toneladas de petróleo de Rusia a Egipto, fue acusado de dañar el cable. El barco fue llevado a Finlandia escoltado por un convoy y los medios occidentales difundieron la afirmación de que había “equipo de espionaje” a bordo, lo que, por supuesto, no fue confirmado posteriormente.

Los medios de comunicación europeos no informan de que todas estas acusaciones contra Rusia, según las cuales tenía algo que ver con los daños a los cables en el mar Báltico, más tarde resultaron ser falsas. Como mucho, lo mencionan en algún lugar de la letra pequeña. Su objetivo es fomentar el sentimiento antirruso y preparar así a la población europea para la guerra con Rusia. La verdad sería un obstáculo.

Los gobiernos europeos, por su parte, utilizan los daños en el cable como pretexto para informar a la opinión pública sobre una mayor vigilancia en el Mar Báltico. Esto significa que los gobiernos están mintiendo al público y los medios de comunicación están ayudando a crear una atmósfera beligerante dirigida contra Rusia.

Si sumamos todos los informes de los últimos meses, debemos concluir que algunos gobiernos europeos se están preparando activamente para provocar una guerra contra Rusia en el Mar Báltico. Los informes de los últimos días sobre el despliegue de personal militar del Báltico en Ucrania son probablemente parte de esos intentos de crear en última instancia una situación en la que Rusia respondería militarmente a todo esto para proteger su seguridad –objetivamente amenazada– en el Mar Báltico. Al fin y al cabo, los belicistas occidentales ya hablan abiertamente de bloquear el enclave ruso de Kaliningrado.

—Thomas Röper https://dissident.one/de-geplande-blokkade-van-de-oostzee-en-de-rol-van-de-baltische-staten-daarin

China paraliza la producción de drones del complejo militar industrial de Estados Unidos

La Guerra de Ucrania ha revelado un secreto a voces en Silicon Valley: la mayoría de las empresas de drones tienen dificultades para encontrar piezas fabricadas en China. “Dependemos casi por completo de nuestro principal adversario para obtener estas piezas y nuestra capacidad para fabricarlas”, dijo Josh Steinman, quien anteriormente supervisó la seguridad de la cadena de suministro en el Consejo de Seguridad Nacional.

Según comenta la revista Forbes, “la dependencia de los repuestos chinos suscita preocupación entre los oficiales militares”.

Varias empresas estadounidenses de drones contratadas por el Pentágono, incluida Skydio, una de las más grandes, están intentando reconstruir sus cadenas de suministro después de que las sanciones chinas cortaran el acceso a los proveedores.

Mientras los dirigentes del Pentágono piden que miles de drones estén listos para la guerra en el Pacífico y las tensiones con China aumentan, se enfrentan a una realidad incómoda: las empresas de drones de Silicon Valley son adictas a los componentes chinos, añade Forbes.

“China controla actualmente casi el 90 por cien del mercado mundial de drones comerciales y fabrica la mayor parte del hardware clave utilizado para construirlos: celdas, baterías, radios, cámaras y pantallas”, según la firma de investigación de mercado Drone Industry Insights UG.

“Dada su dependencia de larga data de estas piezas, Estados Unidos lleva años de retraso en la construcción de una infraestructura de fabricación que pueda rivalizar con la de China”, señala la revista.

“Trent Emenaker, que encabeza un equipo en la Unidad de Innovación de Defensa del Pentágono que aprueba drones para uso militar, dijo que China podría cerrar [la industria de los drones] a nivel mundial durante un año”.

“Es una cuestión de seguridad nacional, no sólo para Estados Unidos, sino para Occidente”, añade Forbes. La revista destaca la Guerra de Ucrania, la escalada de tensiones en torno a Taiwán y el dominio de las empresas chinas de drones, como la empresa cabecera del mercado DJI, señalando que “estos acontecimientos han puesto de relieve la necesidad de que el ejército estadounidense obtenga drones baratos y producidos en masa de empresas estadounidenses y sus aliados”.

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