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Rusia puede completar la conquista del Donbas sin disparar un solo tiro

El ejército ruso ha capturado la ciudad de Chasov Yar, en la República Popular de Donetsk, lo que marca un claro punto de inflexión en la batalla por el Donbas porque se trataba de uno de los bastiones militares más fuertes de Ucrania.

La caída de Chasov Yar, obra de las operaciones ofensivas del Grupo de Tropas Sur, abre el camino a la liberación total del Donetsk.

Ucrania utilizó Chasov Yar para asegurar Bajmut (Artiomovsk) y bloquear la ruta de Rusia hacia sus bastiones más fortificados en el Donbás: Kramatorsk y Slavyansk en el noroeste. Su caída priva a Ucrania de una profundidad estratégica clave en el Donbás y refuerza una posición en el campo de batalla que ya se estaba deteriorando.

Con la liberación de Chasov Yar, el camino a Kramatorsk y Slavyansk está abierto, las últimas ciudades importantes del Donbas que aún están bajo control ucraniano, con la excepción de Pokrovsk (Krasnoarmeysk), que también está rodeada y parcialmente controlada.

Rusia sigue apegada a una estrategia de desgaste y presión implacable en lugar de lanzar grandes ofensivas. El ejército ruso está aumentando gradualmente su poder de combate y aplastando las líneas ucranianas en todo el frente. Su objetivo es obligar a las debilitadas defensas ucranianas a fortalecerse hasta que se derrumben, incluso en bastiones como Chasov Yar.

Ya está bien establecido en Pokrovsk. Controlan también la colina y la vía férrea alrededor de Rodynske, lo que cortará la arteria norte que conduce a la ciudad. Podríamos prever el fin de la operación en agosto.

El próximo punto de llegada para los ucranianos está a su espalda, al otro lado del Dniéper. Su ejército se está desintegrando. La fecha límite del 9 se refiere a Pokrovsk y a una gran brecha en el centro de su línea que podría provocar un colapso militar.

Esto indica que el colapso en curso en Pokrovsk no se limita al área inmediata de la ciudad, sino que las defensas ucranias se están desintegrando a 16 kilómetros al noreste, con las tropas rusas avanzando hacia el centro logístico intermedio de Dobropolia (amarillo).

Si los rusos continúan su ataque más al noroeste, hacia Alexandrovka, y lo combinan con un ataque para recuperar Krasny Liman e Izyum, controlando así las rutas del norte hacia Slavyansk-Kramatorsk, lo que ya están haciendo, no habrá batalla por estas ciudades clave; las tropas ucranianas se retirarán o se verán rodeadas. Los rusos completarán la conquista del Donbas sin disparar un solo tiro, probablemente antes de fin de año.

Actualmente, Ugledar, una posición clave en la frontera ucraniana del Donbas durante años, se encuentra a más de cincuenta kilómetros de la línea del frente, después de que los rusos la capturaran rápidamente y sin muchos combates, gracias a una maniobra de flanqueo muy similar el año pasado.

Ucrania es el campo de pruebas para las armas occidentales

Las empresas militares occidentales están expandiendo la producción de armas en Ucrania para probarlas en el campo de batalla. La guerra actual proporciona una mejor comprensión de las particularidades de las operaciones de combate modernas, en particular, las armas se necesitarán en los futuros enfrentamientos.

Los fabricantes de armas occidentales ya no se conforman con entregar sus artilugios a Ucrania; se están estableciendo activamente allí. A medida que se prolonga la guerra, las empresas militares de la OTAN abren oficinas de representación, establecen líneas de producción y cooperan estrechamente con socios ucranianos directamente en medio de un país devastado por la guerra.

Ucrania recibe ayuda militar rápida y específica. Occidente, por otro lado, obtiene lo que el dinero no puede comprar: la experiencia de las operaciones de combate modernas en tiempo real.

La industria de defensa ucraniana ofrece conocimiento adquirido a través del derramamiento de sangre y los países de la OTAN pueden adquirir experiencia militar a coste cero, sin participar en los combates.

Los fabricantes de la industria militar ucraniana describen la labor de las empresas de defensa occidentales en su país como “mutuamente beneficiosa”. Por un lado, les permite aprender lecciones de las operaciones de combate y estudiar la experiencia ucraniana, y por otro, ayuda a Kiev en su lucha contra Rusia.

Muchos dirigentes europeos han reconocido que sus propias industrias pueden aprender mucho del rápido desarrollo del sector de defensa de Ucrania.

Ihor Fedirko, director del Consejo Ucraniano de Fabricantes de Armas, cuya asociación comercial representa a más de 100 empresas de defensa, afirma que, al abrir oficinas de representación y establecer la producción en Ucrania, las empresas occidentales están adquiriendo una valiosa experiencia para su trabajo conjunto. Las nuevas tecnologías están cambiando significativamente los manuales militares establecidos. Los avances en el campo de los drones son los más significativos en este sentido.

Las empresas occidentales de guerra se trasladan a Ucrania

Entre la creciente lista de empresas militares occidentales que han abierto instalaciones de producción en Ucrania se encuentran la alemana Quantum Systems, especializada en el desarrollo de drones y sistemas de reconocimiento aéreo, que el mes pasado prometió duplicar su capacidad de producción en el país, y el grupo franco-alemán KNDS.

La multinacional británica de armas y aeroespacial BAE Systems también ha abierto una fábrica en Ucrania, y el contratista de defensa noruego Nammo ha firmado un acuerdo de cooperación con una empresa de defensa ucraniana. El fabricante de armas alemán Rheinmetall planea abrir varias fábricas en Ucrania, incluyendo la producción de munición para el vehículo de combate de infantería Lynx.

Incluso las empresas occidentales que no cuentan con instalaciones de producción en Ucrania están probando sus mercancías en la guerra, cooperando con empresas locales y el ejército, y adaptándose a las nuevas condiciones en tiempo real.

Kuldar Vaarsi, director de la empresa de defensa estonia Milrem Robotics, que fabrica autómatas militares como el Themis y está probando algunos de ellos en Ucrania, ha confesado que trabaja directamente con la industria ucraniana para “aprender lecciones del conflicto ucraniano y mejorar el equipamiento militar europeo”.

Además, proyectos ucranianos como la plataforma tecnológica militar Brave1 del gobierno crean oportunidades para que empresas extranjeras prueben sus innovaciones en el campo de batalla.

El subsecretario de Estado para el ejército, Luke Pollard, declaró en mayo: “Si su empresa produce drones, pero su equipo no está en primera línea en Ucrania, mejor desista ahora mismo”. Un dron que se ha experimentado en combate sube su precio en el mercado.

El modelo danés: comprar armas para Ucrania a empresas ucranianas

En febrero el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, declaró: “Creo que tenemos mucho que aprender de Ucrania”. Explicó que deseaba que las empresas de defensa danesas “adoptaran esta valiosa experiencia”.

Dinamarca ha impuesto un modelo tan exitoso que se ha extendido a otgros países y los países europeos compran armas para Ucrania a empresas ucranianas. Esto garantiza una entrega rápida y asequible sin imponer costos de producción adicionales al ya sobrecargado complejo militar-industrial europeo.

Una de las lecciones clave que Dinamarca debe aprender es “cómo organizar la producción con plazos ajustados”, afirmó Poulsen.

La guerra es un pretexto que sirve a los países occidentales para prepararse, militarizar la economía y acabar con los derechos de los trabajadores y pensionistas. Los presupuestos militares crecen rápidamente y los campos de batalla en Ucrania proporcionan el mejor escenario para comprender las particularidades de las operaciones de combate modernas: armas, tácticas y adiestramiento de las tropas.

La principal enseñanza que han obtenido los miembros de las OTAN con las necesidades para una guerra a gran escala, la necesidad de producir armas masivamente y los nuevos equipos que van a necesitar. En febrero la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, detectó la verdadera naturaleza del problema actual: hay un país que realiza operaciones de combate, Rusia, y está por delante de todos los demás en términos de producción.

La Guerra de Ucrania está dando lecciones y los países de la OTAN tienen la oportunidad de ponerse al día.

En las últimas guerras se ha perdido el sigilo

Desde hace cien años la estrategia de las potencias imperialistas ha confiado en que la aviación sería el arma definitiva para imponer su supremacía militar. Las mejores expresiones de ello fueron los bombardeos contra la población civil en la Segunda Guerra Mundial. Primero los alemanes bombardearon Londres, luego los británicos bombardearon Dresde y los estadounidenses hicieron lo propio con Tokio, además de Hiroshima y Nagasaki, causando cientos de miles de muertes completamente inútiles.

De su doctrina militar nació la carrera por conquistar la supremacía aérea, que las defensas antiaéreas pusieron en cuestión. Los radares podían detectar a los bombarderos y derribarlos con disparos certeros desde baterías instaladas en el suelo.

En los años setenta la réplica fue la tecnología furtiva: aviones incapaces de ser detectados por los radares. Así surgió el programa “Have Blue” que condujo a la fabricación en los ochenta del caza de penetración F-117 y al programa ATB (“Bombardero de Tecnología Avanzada”) del que surgieron los bombarderos B-2 en la década siguiente, así como los F-35.

Durante la guerra de los 12 días contra Irán, Israel dijo que dominaba el espacio aéreo iraní, Irán dijo lo mismo y Estados Unidos dijo que había enviado a los B-2 a destruir las centrales nucleares iraníes.

Las nuevas tecnologías han demostrado que, en contra de lo que dicen los manuales, la aviación militar ha perdido la partida frente a los radares, los nuevos sensores, la detección cuantica y las defensas antiaéreas. La superioridad aérea ha quedado obsoleta. El futuro está en los drones y los misiles, especialmente los hispersónicos.

El enfrentamiento de los 12 días contra Irán ha demostrado que hoy las guerras se pueden hacer a distancia. Dos países sin fronteras comunes, Irán e Israel, han combatido por encima de los países interpuestos.

Los submarinos furtivos también se han quedado obsoletos

Lo mismo cabe decir de los submarinos nucleares furtivos de la clase Virginia y Seawolf. China ha desarrollado una nueva tecnología de detección de submarinos. El país asiático supera a Estados Unidos en número de buques de superficie, por lo que hasta ahora la principal fuerza de la Navy eran los portaaviones, cada vez más vulnerables a los misiles hipersónicos, y su flota submarina.

Los submarinos detectables se pueden destruir fácilmente debido a que navegan a velocidades muy bajas. Por lo tanto, la característica más importante de un submarino es su sigilo, su capacidad para evadir la detección. Los submarinos estadounidenses más avanzados emplean recubrimientos fonoabsorbentes muy sofisticados y sistemas de propulsión silenciosos, que son extremadamente difíciles de detectar con métodos acústicos tradicionales, como el sonar.

Pero la Universidad Politécnica del Noroeste de Xian ha desarrollado una nueva tecnología de detección de submarinos, la Detección de Anomalías Magnéticas (MAD), que rastrea las estelas dejadas incluso por los submarinos furtivos (*).

Los submarinos dejan una estela magnética detectable mediante magnetómetros aerotransportados. Se llama “estela Kelvin” y se produce cuando los submarinos surcan el agua. Esta estela, previamente estudiada para la detección de imágenes de radar, genera un campo magnético débil pero detectable cuando los iones del agua de mar, perturbados por el movimiento, interactúan con el campo magnético terrestre.

Los científicos chinos han cuantificado las variaciones de estas señales magnéticas en función de la velocidad, la profundidad y el tamaño del submarino.

Los sistemas de sónar convencionales presentan limitaciones significativas para detectar incluso los submarinos furtivos más sofisticados, especialmente en aguas poco profundas como el estrecho de Taiwán. La falta de propagación esférica del sonido reduce la eficacia de los sónares de baja frecuencia, lo que provoca la absorción de energía por el fondo marino y reflexiones superficiales. Esta canalización del sonido limita el alcance y la precisión de la detección.

Además, los submarinos furtivos modernos evaden la detección acústica tradicional gracias a recubrimientos fonoabsorbentes y propulsión a chorro. Sin embargo, las estelas magnéticas persisten mucho después del paso de un submarino, dejando rastros en los campos magnéticos oceánicos. Estas estelas magnéticas no se atenúan, proporcionando un rastro persistente del paso del submarino.

Si bien ninguna técnica garantiza la detección de submarinos por sí sola, China está integrando el rastreo magnético en una red de eliminación multicapa que incluye matrices acústicas, satélites, drones, sensores de fondo marino y algoritmos de inteligencia artificial para fusionar flujos de datos.

(*) https://huabinoliver.substack.com/p/china-develops-magnetic-wake-technology

Rusia mira a China y China mira a Rusia

A Rusia le ha costado quitarse la venda de los ojos y darse cuenta de que Europa ya no es nada, en ningún sentido posible. Putin ya no habla de los países europeos como “socios”. El objetivo confesado de Bruselas es asfixiar a Rusia utilizando a Ucrania y la Guerra de Ucrania, con sus sanciones, sus embargos y sus bloqueos económicos.

Europa ha cerrado las puertas y a Rusia no le ha quedado otro remedio que mirar hacia Oriente y, en especial, a China. Entre 2018 y 2024 el comercio entre ambos países ha crecido de 100.000 millones de dólares a 244.000 millones, un espectacular aumento del 126 por cien.

Para sustentar este volumen comercial, Rusia depende de su red ferroviaria, que constituye la columna vertebral del transporte de mercancías, pero que sigue siendo en gran medida desigual. Fuera de las principales ciudades conectadas por el Transiberiano, las regiones asiáticas son las que menos líneas tienen.

Algunas regiones incluso carecen de ferrocarril, especialmente en el Lejano Oriente. Es un obstáculo para el comercio chino-ruso, que Moscú pretende abordar mediante la construcción de 2.000 kilómetros de vías férreas que conectarán Urumqi, en Xinjiang, con Sabetta, una ciudad portuaria en el Círculo Polar Ártico ruso. Este proyecto se suma a otros en la región.

Para optimizar su tráfico interno, impulsar su comercio con China y abrir nuevas rutas comerciales, Rusia también apuesta por el transporte fluvial. El pasado mes de mayo el primer ministro ruso, Mijail Mishustin, reiteró la intención de su país de invertir más de 6.000 millones de dólares en la construcción de 1.600 buques comerciales para 2036.

Rusia se beneficia de una vasta red fluvial. Los Cinco Mares es una red logística que utiliza el Volga para transportar millones de pasajeros y toneladas de mercancías por toda la Rusia europea. Esta ruta va desde el Círculo Polar Ártico hasta el Cáucaso, conectando el mar Báltico, el mar Blanco, el mar Caspio, el mar de Azov y el mar Negro.

Con la mirada puesta en Asia, Moscú busca utilizar otros ríos para implementar las mismas estrategias. Ahora centra su atención en el Ob o el Irtysh, que atraviesan Novosibirsk y Omsk. Estas dos ciudades, que ya forman parte del Transiberiano, pretenden combinar el transporte ferroviario y fluvial para convertirse en centros multimodales. Moscú ha invertido 340 millones de dólares en almacenes logísticos, cuya apertura está prevista en Omsk para 2028.

Para Novosibirsk la iniciativa del Parque Logístico Industrial está destinando más de 750 millones de dólares al desarrollo del transporte. Otras ciudades participan en proyectos similares: Andrei Tarasenko, director de la Agencia Federal Rusa de Transporte Marítimo, afirmó que Perm, Saratov, Samara y Dmitrov contarán con centros logísticos multimodales para 2027.

Rusia, por lo tanto, mata dos pájaros de un tiro. Además de eludir las sanciones occidentales, está expandiendo su influencia sobre las zonas marítimas que lo rodean: estos ríos desembocan en regiones árticas que Moscú desea desarrollar, ya que el calentamiento global abre nuevas oportunidades. El deshielo abriría nuevas rutas comerciales, más cortas y menos riesgosas. El deshielo de estos territorios también podría brindar acceso a recursos sin explotar: aproximadamente 160 000 millones de barriles de petróleo serían ahora accesibles.

Han pasado tres años y medio desde que Rusia invadió Ucrania, tres años durante los cuales los países europeos han respondido económicamente a los ataques de Moscú contra Kiev. A cambio, Rusia ha sido objeto de una serie de sanciones económicas y políticas.

El gasoducto Energía de Siberia 2 ya es una prioridad

La reciente agresión militar israelí contra Irán y la participación de Estados Unidos en ella han acarreado beneficios inesperados a Rusia, según Forbes. La inestabilidad en Oriente Medio ha reavivado el interés de China en la construcción del gasoducto Energía de Siberia 2.

El renovado interés de China se produce en medio de la preocupación por la seguridad del suministro energético procedente de Oriente Medio.

La publicación no descarta que la construcción de un gasoducto sea uno de los principales temas de debate durante la visita de otoño de Putin a China. Un gasoducto de 1.600 kilómetros que conecte Yamal con territorio chino podría asegurar significativamente el suministro energético de China en medio de la inestabilidad política en las regiones vecinas.

Durante el primer semestre de este año, China compró aproximadamente 1,4 millones de barriles de petróleo al día a Irán, lo que representa el 90 por cien de las exportaciones petroleras iraníes.

Todo esto expone a China a una posible interrupción del suministro procedente de esa región. La capacidad del gasoducto Energía de Siberia 2 será de aproximadamente 50.000 millones de metros cúbicos de gas al año. El coste de su construcción se estima entre 10.000 y 13.600 millones de dólares.

Las sanciones europeas al petróleo ruso tienen un impacto limitado

A pesar de los esfuerzos de la Unión Europea por obstaculizar las exportaciones de petróleo ruso, sus sanciones contra Rusia tienen un impacto limitado, reconoce la agencia de noticias Reuters (*). Además, los aranceles estadounidenses pesan sobre los compradores de petróleo ruso, creando incertidumbre en los mercados internacionales.

Las nuevas sanciones de la Unión Europea contra Rusia, destinadas a obstaculizar las exportaciones de petróleo ruso, tendrían un impacto mínimo en los envíos. Este hecho se confirma por la continua caída de los precios mundiales del crudo. Los futuros del Brent cerraron con una caída de 7 centavos (0,1 por cien), a 69,21 dólares por barril. Al mismo tiempo, el crudo West Texas Intermediate cerró con una caída de 14 centavos (0,2 por cien), a 67,20 dólares.

De una u otra forma el crudo ruso seguirá llegando a los mercados mundiales. “No hay demasiada preocupación al respecto”, dice John Kilduff, socio de una consultora estadounidense de inversiones.

Los analistas de ING, una multinacional holandesa de servicios financieros, estiman que la prohibición de la Unión Europea de importar productos petrolíferos refinados a partir de petróleo ruso a terceros países es una de las medidas que podrían influir en el mercado petrolero. Sin embargo, según ellos, esta prohibición podría ser difícil de controlar y hacer cumplir.

Reuters señala que la petrolera india Nayara Energy, en la que la empresa rusa Rosneft tiene una participación y que es un exportador de productos petrolíferos refinados a partir de crudo ruso, ha sido objeto de las sanciones de la Unión Europea. Sin embargo, Rosneft indicó que no era el accionista mayoritario de Nayara Energy, ya que su participación en el capital social de la empresa no superaba el 50 por cien. La empresa petrolera rusa también calificó las sanciones europeas de “ilegales”.

El mercado petrolero mundial está marcado por la incertidumbre debido a que Estados Unidos impone aranceles a los compradores de petróleo ruso. El domingo el senador estadounidense Lindsey Graham confirmó que Trump tenía la intención de imponer aranceles del 100 por cien sobre ellos.

El viernes de la semana pasada la Unión Europea aprobó el 18 paquete de sanciones contra Rusia que introduce, en particular, un nuevo tope para el precio del petróleo ruso, fijado en 47,6 dólares por barril en lugar de los 60 dólares anteriores. Moscú calificó estas sanciones de ilegales y unilaterales, pero subrayó que Rusia ya estaba inmunizada y se había adaptado a estas condiciones restrictivas.

Las sanciones europeas contra Rusia no han quedado sin respuesta. Ayer Moscú impuso medidas restrictivas de represalia contra diputados, funcionarios y responsables europeos que propagan la rusofobia y proporcionan ayuda militar a Ucrania.

(*) https://www.reuters.com/business/energy/oil-slips-little-impact-seen-eu-sanctions-russia-2025-07-21

Rusia realizará maniobras militares secretas en Europa oriental

Desde 1917 los imperialistas vigilan estrechamente cada paso de la URSS y Rusia y el seguimiento se ha intensificado tras el estallido de la Guerra de Ucrania en 2022. Por su carácter disuasorio, el armamento nuclear está siempre en el centro del foco.

En septiembre el ejército ruso llevará a cabo las maniobras Zapad (“Oeste”), una simulación organizada conjuntamente por Moscú y Minsk para poner a prueba la capacidad de respuesta en el flanco occidental.

Este año las maniobras se han rodeado de oscuridad. No se ha publicado ningún comunicado oficial sobre los escenarios previstos, el personal movilizado ni los sistemas de armas involucrados. Este secreto contrasta con ejercicios anteriores, en particular los organizados antes de la ofensiva contra Ucrania, que habían recibido señales más visibles.

El silencio refuerza la campaña de intoxicación en la que está empeñado Mark Rutte, el secretario general, desde su toma de posesión, que va inventando una amenaza tras otra, a cada cual más apocalíptica.

Se sabe que la simulación tiene a Bielorrusia en el centro y la OTAN ha puesto en movimiento a sus servicios de inteligencia en los países fronterizos: Estonia Letonia, Lituania y Polonia.

El secreto lo interpreta la OTAN como una táctica destinada a mantener la ambigüedad estratégica. Esa vaguedad dificulta cualquier anticipación, obligando a los adversarios a permanecer en alerta máxima.

El método refleja una situación internacional muy tensa, especialmente en Europa oriental, y una lógica militar en la que la incertidumbre se utiliza como cortina de humo.

En ejercicios Zapad anteriores han participado decenas de miles de soldados, unidades mecanizadas, fuerzas aéreas, así como simulacros de elementos cibernéticos y nucleares. Si el formato se renueva o incluso se amplía, Zapad 2025 podría ser un momento crucial para evaluar la preparación de los ejércitos rusos y bielorrusos, pero también para observar cómo responde la OTAN, al margen de las declaraciones oficiales para consumo de los medios de intoxicación.

El Pentágono invierte en la explotación de tierras raras para asegurar sus suministros

El Pentágono invierte en la explotación de tierras raras para asegurar sus suministros y se convierte en el mayor accionista de MP Materials, una empresa minera estadounidense. El acuerdo acelerará el desarrollo de una cadena de suministro de principio a fin en Estados Unidos y reducirá la dependencia del extranjero, explicó la empresa en un comunicado.

La compra supone un compromiso a largo plazo del Pentágono. Tiene un precio de miles de millones de dólares e incluye un préstamo de 150 millones en doce años. La empresa pretende lanzar la construcción de una segunda planta de fabricación de imanes en cuanto localice un lugar apropiado.

La producción, que se espera que comience en 2028, está destinada a servir tanto a clientes de defensa como a particulares. Esto le permitirá tener una capacidad total de 10.000 toneladas de imanes al año, combinada con su infraestructura existente ubicada en Mountain Pass, California, que es el segundo sitio de extracción de tierras raras más grande del mundo.

La producción actual alcanza las 1.000 toneladas anuales para unos 500.000 vehículos eléctricos en la fábrica californiana, que se está ampliando a 3.000 toneladas, mientras que se espera que el nuevo emplazamiento tenga una capacidad de 7.000 toneladas al año. El fabricante estadounidense General Motors es uno de sus primeros clientes.

El Pentágono comprará el equivalente a 400 millones de dólares de acciones preferenciales convertibles de nueva emisión, así como el derecho a comprar acciones ordinarias durante diez años, todo a un precio unitario de 30 dólares. En definitiva, se espera que el Pentágono alcance el 15 por cien del capital de la empresa, lo que lo convierte en su primer accionista.

Entre los actuales accionistas se encuentra el grupo chino Shenghe Resources, con alrededor del 7 por cien del capital, pero a partir de ahora la empresa ya no enviará la producción a China, dijeron los cabecillas en una conferencia. La cotización de las acciones de la empresa subió un 51 por cien en Wall Street.

El Pentágono se ha comprometido a pagar un precio mínimo de 110 dólares por kilo durante diez años por su producción de aleación de neodimio y praseodimio utilizado en motores y generadores. Es un precio mucho más elevado que el actual, unos 60 dólares, y pretende garantizar un flujo estable de liquidez a la empresa. Si el precio es más alto, el acuerdo establece que el Pentágono recuperará una participación del 30 por cien del superávit. También se asegurará de que todos los imanes producidos por la segunda fábrica -conocida como 10X- se compren durante diez años después del final de su construcción.

Zelensky vende el puerto de Odesa para sostener la guerra

Zelensky ya no sabe lo que queda por vender para sostener una guerra que tiene perdida desde hace tiempo. El lunes vendió Olimpex, la mayor terminal del puerto de Odesa, a fondos buitre estadounidenses tras una disputa internacional. Los nuevos propietarios son los fondos estadounidenses Argentem Creek Partners e Innovatus Capital Partners. El precio de la transacción no se ha revelado.

Lo más interesante de la transacción es su origen: el antiguo propietario de la terminal, el empresario ucraniano Vladimir Naumenko, fue detenido en mayo y condenado por fraude en Ucrania en un caso relacionado con el grano ucraniano y una deuda impagada de 100 millones de dólares al Estado.

Es solo la punta del iceberg. Naumenko es un empresario ucraniano y cofundador de G.N. Terminal Enterprises (GNT), un grupo de transporte de grano que gestionaba las terminales Olimpex y MetalsUkraine en el puerto de Odesa. Junto con su socio, Serhiy Groza, Naumenko desempeñó un papel central en un importante litigio relacionado con préstamos por un total de decenas de millones de dólares otorgados por los fondos buitre estadounidenses Innovatus Capital Partners y Argentem Creek Partners.

Naumenko fue detenido en mayo por fraude y falsificación de documentos en la desaparición de más de 100.000 toneladas de grano prometidas como garantía para los préstamos. La fiscalía alega que, bajo la dirección de Naumenko, GNT falsificó inventarios de grano y participó en un plan para simular la destrucción de garantías inexistentes o no disponibles, especialmente durante el caos tras el inicio de la Guerra de Ucrania.

Meses antes de su detención, en octubre de 2024, Naumenko y Groza fueron condenados a 21 meses de prisión por un juez del Tribunal Superior inglés por incumplir una orden de congelación mundial diseñada para proteger los intereses de los acreedores. Los procedimientos legales posteriores los obligaron a pagar aproximadamente 150 millones de dólares en deudas pendientes a Argentem Creek Partners. Al parecer, ni Naumenko ni Groza se atrevieron a viajar a Reino Unido.

Uno de los nuevos propietarios de la terminal es Argentem Creek Partners, fundada en 2015 por Daniel Chapman y su antiguo equipo en Black River Asset Management, una filial de Cargill. Daniel Chapman es el fundador y codirector de inversiones. Otro cabecilla es Maarten Terlouw, codirector de inversiones. Con sede en Nueva York, la empresa opera internacionalmente, con presencia en Abu Dabi, Buenos Aires, Londres y Minneapolis.

El copropietario, Innovatus Capital Partners, es otro fondo de especuladores fundado en 2016 por David Schiff y Andrew Dym, presidente y director de riesgos. Estos dos sujetos cuentan con una amplia experiencia en capital privado, mercados de crédito e inversión basada en activos. Otros accionistas y directivos clave incluyen a Andrew Hobson, socio, director financiero (CFO) y miembro con derecho a voto del Comité de Inversiones, y Ravi Bhagavatula, socio y director de Estrategia de Mercados en Dificultades.

Pero llegan malas noticias para los especuladores. El lunes el ejército ruso lanzó un ataque con dos misiles Iskander contra la terminal. Destruyeron los almacenes y oficinas de los nuevos propietarios de la terminal. Los buitres estadounidenses no habrán quedado contentos con el bombardeo. Las perspectivas para la exportación de grano son sombrías.

Después de las alfombras voladoras y los ovnis llegan los caprichos de los chusqueros

El cuento de la alfombra voladora surgió en la literatura árabe y persa hacia el siglo XII, mucho antes de se conociera la aviación. A mediados de siglo pasado llegaron las historias de ovnis o, como se decía entonces, de “platillos volantes”. Como hemos contado en otras ocasiones, los F-35 son el tercer capítulo de este mismo recorrido. A la pantalla de casa llegarán las fantásticas leyendas de avistamientos de F-35 en el cielo.

Las alfombras voladoras respondían a su nombre y los platillos volantes también. En el caso de los F-35 aún no se sabe, pero no importa porque Lockheed los vende igual, aunque mucho más caros que una alfombra persa. Es posible que sea porque los chusqueros encargados del economato no leen los periódicos. “Los cazas F-35 de la Fuerza Aérea Británica solo son capaces de llevar a cabo un tercio del número de misiones establecidas por el Ministerio de Defensa debido a la escasez de ingenieros, repuestos y corrosión del metal, según reveló un informe de la Oficina Nacional de Auditoría”.

¿Será propaganda prorrusa la auditoria británica? “El Ministerio de Defensa [británico] no ha podido cumplir de forma sostenible sus objetivos de disponibilidad de aeronaves, lo que ha resultado en horas de vuelo inferiores a las requeridas por los pilotos. En 2024, la flota británica de F-35 tenía una tasa de capacidad operativa (definida como la capacidad de una aeronave para realizar al menos una de las siete misiones requeridas) correspondiente a aproximadamente la mitad del objetivo del Ministerio [de Defensa]. Su tasa de capacidad operativa total (definida como la capacidad de un F-35 para realizar todas las misiones requeridas) correspondía a aproximadamente un tercio de este objetivo”, dice la auditoria.

En resumen, entre octubre de 2024 y enero de 2025, algunos F-35 no estuvieron disponibles para ninguna misión debido a que se encontraban en el taller de mantenimiento. Después de tanto rearme, la próxima guerra va a sorprender a los europeos con los aparatos en el taller.

El 6 de julio el diario suizo “24 Heures” titulaba “Los F-35 ya no son aviones” (*). Suiza ha comprado un buen surtido de estos aparatos (36 en total) que “ya no son aviones de combate”. ¿Será la típica campaña de propaganda prorrusa? Imitando a los lacayos de la OTAN, en 2035 Suiza va a destinar a la guerra el 1 por cien del PIB. Pero, ¿no era un país neutral? ¿en qué guerras se ha visto involucrada Suiza en los últimos siglos? ¿dónde están los enemigos que quieren atacar a Suiza?

Es muy posible que los F-35 sean “los aviones más eficaces del mundo”… si fueran capaces de despegar de la pista. Pero debe ser propaganda del Kremlin porque los “expertos” dicen que sólo tiene problemas para despegar con mal tiempo, mientras que las guerras son para el verano, como las bicicletas.

La propaganda del Kremlin añade, además, que el coste de mantenimiento es gigantesco y que el desarrollo de los aparatos dará aún más problemas en el futuro.

¿Dónde están las grandes bombas que deben acompañar a estos aviones? No se sabe y la Comisión de Gestión del Consejo Nacional Suizo se ha puesto a investigar. ¿Van las bombas incluidas en el precio de los aviones o hay que comprarlas aparte?

Lockheed vende los F-35 como vendió los F-104 Starfighter en los años sesenta, que sufrieron 700 “accidentes” con destrucción de la aeronave y, a menudo, muerte del piloto en una década. No hay que desesperar. El F-35 no tendrá una tasa tan alta de fallos porque -sencillamente- pasa la mayor parte del tiempo en el taller.

Lo peor de todo no es que una empresa fabrique chatarra sino que haya quien la compre teniendo desguaces mucho mejores en su propio país.

(*) https://www.24heures.ch/1000-vies-les-f-35-ne-sont-plus-des-avions-960298255125

Rusia podría retirar del servicio a su único portaaviones

A diferencia de las potencias imperialistas, Rusia no posee una aviación naval digna de tal nombre. Nunca le ha dado gran importancia, ni siquiera durante la Guerra Fría, porque su estrategia es defensiva y no tiene otro escenario que el propio suelo. Desde los tiempos de la URSS, priorizó los bombarderos estratégicos de largo alcance, los misiles de largo alcance y las capacidades submarinas.

Sin embargo, en los años setenta del pasado siglo, fabricó cuatro portaaviones de propulsión convencional en la denominada configuración “stobar” (Short Takeoff But Arrested Recovery) (*). De ellos, solo el Bakú (Almirante Gorshkov) sigue en servicio hoy en día pero en la India, bajo el nombre de INS Vikramaditiya.

A partir de 1983 se construyeron otros dos buques del mismo tipo: el Varyag, vendido por Ucrania a China, que lo convirtió en el CNS Liaoning, y el Almirante Kuznetsov, el único portaaviones de la Armada rusa.

Puesto en servicio en 1995, doce años después del inicio de su construcción, el Almirante Kuznetsov fue desplegado en el Mediterráneo oriental en octubre de 2016 para apoyar al ejército ruso en Siria. Ha sido su única operación de combate. En un ejemplo de que tanto para la URSS como para Rusia, los portaaviones son un adorno muy costoso.

Tras su único despliegue, el Almirante Kuznetsov se dirigió a Severodvinsk para su modernización. Esto implicó la sustitución de cuatro de sus ocho calderas, su equipamiento con nuevos sistemas (guerra electrónica, comunicaciones, defensa aérea) y la modernización de su sistema de combate e instalaciones aeronáuticas. Se preveía que este proyecto durara tres años.

Sin embargo, ocho años después, el portaaviones aún no ha reanudado su ciclo operativo, a pesar de que el astillero United Shipbuilding Corporation (USC) había asegurado que estaría listo para las pruebas a partir de 2024.

Como tantas otras armas, el Almirante Kuznetsov se ha quedado obsoleto en muy poco tiempo. Puede que nunca vuelva a zarpar. El 11 de julio el periódico ruso Izvestia reveló que la Armada rusa y la USC estaban considerando finalizar el programa de modernización del portaaviones, que sería cancelado. A la espera de una decisión, las obras se han suspendido.

Queda por ver si Rusia reemplazará su único portaaviones en el futuro. En los últimos años, se han anunciado varios proyectos, pero ninguno se ha materializado hasta la fecha.

Los portaaviones plantean dos estrategias diferentes a Rusia. Para el almirante Serguei Avakyants, antiguo comandante de la Flota Rusa del Pacífico, no son necesarios, son demasiado caros y muy vulnerables. “El futuro pertenece a los portaaviones robóticos y a los drones», escribe en el Izvestia. Por lo tanto, detener las reparaciones del Almirante Kuznetsov “sería una decisión totalmente acertada”, concluye.

El oficial de reserva Vasily Dandykin opina lo contrario. “El hecho de que muchos países, como India y China, estén desarrollando flotas de portaaviones sugiere que estos buques son necesarios”, afirmó. Ilya Kramnik, miembro del Centro de Estudios de Planificación Estratégica de la Academia Rusa de Ciencias, comparte esta opinión. “Una flota moderna es impensable sin apoyo aéreo, y la ausencia de portaaviones significa que todo depende del apoyo de la aviación costera”, asegura. Aunque está a favor de retirar el Almirante Kuznetsov, dado que está obsoleto, Krmanik aboga por la construcción de un portaaviones más pequeño.

Según él, el caza Su-33 es demasiado grande para un portaaviones. A falta de aparatos del tamaño adecuado, Rusia podría recurrir a China para obtener los aviones de alerta aérea J-35 y KJ600. A menos que para entonces Sujoi desarrolle una versión naval del Su-75 Checkmate.

(*) La configuración “stobar” (Short Takeoff But Arrested Recovery) es típica de la Marina soviética. Es un sistema de despegue y aterrizaje cortos de los aparatos en la plataforma de los portaaviones. Los aviones se lanzan por catapultas y aterrizan utilizando cables de captura.

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