La web más censurada en internet

Categoría: Estrategia (página 11 de 153)

Bruselas reconoce el fracaso militar de la OTAN en Ucrania

La Unión Europea intenta recuperar la iniciativa y prepara un documento titulado “Elementos para la paz en Ucrania”. El texto circula por las capitales europeas y lo divulgó Radio Free Europe el 28 de octubre. Redactado por una coalición occidental de más de veinte países, aún no ha sido aprobado oficialmente, pero marca un cambio claro: Occidente reconoce el fracaso de su estrategia de guerra con Rusia.

El plan tiene 12 puntos y admite la necesidad de negociar con Rusia, para lo cual propone un alto el fuego, la congelación de las posiciones, el levantamiento de las sanciones y negociaciones sobre los territorios liberados por los rusos.

El documento describe dos fases. La primera comienza con un alto el fuego inmediato, que se activaría 24 horas después de que ambas partes acepten el plan. La línea del frente actual se congelaría y permanecería “en la posición en la que se encontraba al inicio del alto el fuego”. En otras palabras, los territorios liberados (Crimea, Donbás, Jersón y Zaporiyia) permanecerían bajo control ruso.

El texto prohíbe a Ucrania cualquier intento de retomar militarmente esas regiones. Se firmaría un pacto de no agresión, comprometiendo a Kiev a abstenerse del uso de la fuerza. Occidente insta a Moscú a cesar los ataques aéreos, pero sobre todo, a Ucrania a reconocer la situación sobre el terreno.

Estados Unidos supervisaría el alto el fuego utilizando sus recursos tecnológicos (satélites, drones). Esta fase iría acompañada de medidas de fomento de la confianza, con un levantamiento parcial de las sanciones contra Rusia tan pronto como se restablezca la calma.

En cuanto a la central nuclear de Zaporiya, controlada por Rusia desde 2022, el texto propone su transferencia temporal a un tercero neutral, sin ninguna garantía de su devolución a Ucrania.

La segunda fase del plan prevé negociaciones políticas bajo supervisión occidental. Se establecerían zonas desmilitarizadas alrededor de la línea de contacto y se desplegaría una misión civil internacional para supervisar la situación.

Las negociaciones se centrarían en la administración permanente de los territorios liberados, lo que confirma un punto clave: Occidente acepta que Crimea, Donbas, Zaporiyia y Jerson ya no están bajo la autoridad ucraniana. Este punto, impensable para la Unión Europea hace apenas un año, ahora está encima de la mesa.

Haciéndose eco de las demandas rusas, el documento enfatiza el respeto por las lenguas, las culturas y las religiones. Desde el Golpe de Estado de 2014 los rusos han denunciado la discriminación contra los rusoparlantes en Ucrania. Este aspecto, por lo tanto, valida la necesidad de diálogo para garantizar los derechos de la población rusófona.

El texto también prevé la creación de un fondo de reconstrucción, que utilizaría una parte de los activos rusos congelados por Bruselas (más de 200.000 millones de euros). Los fondos se devolverían a Rusia tras un acuerdo con Ucrania sobre la compensación.

La implementación del plan estaría supervisada por un “Consejo de Paz” presidido por Trump. El organismo se encargaría de vigilar el alto el fuego y el progreso de las negociaciones. El papel confiado al presidente estadounidense confirma que Washington sigue siendo el actor principal en el bloque occidental para la resolución de la guerra, mientras Europa intenta salvar las apariencias.

Las conversaciones también buscan reintegrar a Rusia en ciertas instituciones internacionales, particularmente en el ámbito deportivo y diplomático, lo que constituye un reconocimiento implícito del fracaso del aislamiento que Bruselas y Washington pretendieron lograr en 2022.

El plan demuestra que Occidente ya no cree en una victoria militar ucraniana. Reconoce la nueva situación impuesta por Rusia, tanto sobre el terreno como en el equilibrio de fuerzas. Para Moscú, esto representa una victoria estratégica: el enemigo de ayer ahora propone un diálogo basado en la congelación de las posiciones, el respeto a la situación creada y el levantamiento gradual de las sanciones.

Colapsa la oposición política bielorrusa que respaldan Estados Unidos y la Unión Europea

Lo que vamos a relatar a continuación parece extraído de Venezuela, pero no es así; es lo mismo, pero en Bielorrusia, donde los occidentales también tienen que mantener una “oposición política” de cartón porque, de lo contrario, no podrían decir que Bielorrusia es una dictadura.

El papel de Corina Machado lo desempeña Sviatlana Tijanovskaya, a la que aún no han concedido el Premio Nóbel de la Paz. Ha sido aclamado por los gobiernos occidentales y los medios de intoxicación como la salvadora y dirigente legítima de Bielorrusia. Pero tiene problemas. Unos correos electrónicos filtrados revelan que su campaña casi se derrumba por los escándalos de corrupción y los navajazos intestinos.

Siguiendo el modelo del “presidente interino” de Venezuela, Tijanovskaya también se declaró “presidenta” de un gobierno alternativo en 2020. El New York Times la consagró como una Juana de Arco moderna y los gobiernos occidentales la regaron abundantemente con generosas subvenciones.

Pero el dinero se desvió a los bolsillos de los aprovechados y los padrinos extranjeros se han enfadado. Atrapan el dinero sin mirar su procedencia. Los mercenarios como Tijanovskaya cobran de los dos bandos. En agosto se destapó que en 2020 se había embolsado miles de euros de la KGB, una recompensa por suplicar públicamente a los manifestantes que detuvieran su acción en las calles, antes de huir del país. Por razones obvias, Tijanovskaya siempre ha mantenido este acuerdo en secreto.

El gobierno en el exilio de Tijanovskaya casi se derrumba bajo el peso de la corrupción, la ambición, la incompetencia y las luchas intestinas. Después de reclamar la victoria en las elecciones presidenciales de 2020, la candidata Tijanovskaya se convirtió en la favorita de Occidente. Después de huir a Lituania, donde afirmó ser la “nueva Guaidó”, comenzó a perder impulso. Tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, sus partidarios en Washington y Bruselas se olvidaron de ella para concentrar su atención en apuntalar al gobierno en Kiev.

El Gabinete de Transición Unido se divide

Tijanovskaya tenia que llamar la atención y formó un llamado Gabinete de Transición Unido (UTC) a la espera de tomar el poder si Rusia perdía la guerra y Lukashenko caía. Apostaron por que las sanciones occidentales paralizarían al gobierno de Minsk… lo mismo que al de Moscú.

El dinero dejó de llover a raudales, pero algo caía de vez en cuando, aunque no servía para nada. Lukashenko no se inmutaba y Minsk era una balsa de aceite. Pero Bruselas y Washington siguieron convencidos de que el modelo Zelensky acabaría funcionando: aún podian llevar a Tijanovskaya al gobierno; había que promover el UTC. Pedro Sánchez se reunió con Tijanovskaya en 2022. La Fundación Europea para la Democracia desembolsó una subvención secreta de 12 meses para “aumento del reconocimiento y la legitimidad” de UTC como “el “gobierno alternativo” para fines de 2024 entre los bielorrusos. La Fundación Nacional para Democracia le otorgó la Medalla de Servicio de Democracia aquel mismo año.

El proyecto clandestino de la Fundación para llevar a Tijanovskaya al gobierno se centraba en establecer primero una estructura de gobierno paralelo en el exilio. El plan incluyó la fabricación de un nuevo pasaporte bielorruso internacionalmente reconocido que sería administrado por el UTC.

El gabinete de Tijanovskaya también debía construir una “estrategia integral para la transición democrática” en Bielorrusia, esbozando una hoja de ruta clara para transferir el poder del gobierno actual a un gobierno democrático, incluyendo acciones y protocolos específicos para varias etapas de la transición.

El clan de Tijanovskaya planeó extender su influencia estableciendo una “presencia permanente” en Kiev, “demostrando solidaridad con Ucrania frente a la agresión rusa” y decantándose por uno de los bandos de la guerra.

El UTC se desgarró al no lograr ninguno de sus objetivos, mientras Tijanovskayase paseaba por lo estudios de televisión para hablar de la dictadura de Lukashenko y la necesidad de que la OTAN ganara la Guerra de Ucrania.

El suicidio político del UTC

A principios de agosto el UTC convocó una “cumbre” en Varsovia la “nueva Bielorrusia”. Fue una buena oportunidad para que la “presidenta interina” y sus colegas recuperaran la visibilidad y la simpatía entre los espectadores de Europa occidental.

El UTC aprovechó el momento para subir la apuesta. Se comprometieron con una “perspectiva europea para Bielorrusia”, incluida la incporación a la Unión Europea, y la creación y el reconocimiento del pasaporte de la Nueva Bielorrusia” que proporcionaría viajes sin visado a través de Europa occidental para los opositores. La proclama del UTC alcanzó un tono visceralmente antirruso, pidiendo la retirada de Bielorrusia de todas y cada una de las alianzas con Moscú, así como la eliminación de las instalaciones militares, armas y tropas rusas del país.

Después de asegurar la destitución de Lukashenko, el UTC se comprometió a respaldar a los “voluntarios bielorrusos en Ucrania” que luchan contra los rusos, apoyar “iniciativas y campañas pro-ucranianas” y poner fin a lo que llamó la “complicidad de Minsk en la guerra de Rusia”. Si bien son convenientes para el consumo político y público europeo y estadounidense, estas posiciones aceleraron la erosión del ya insignificante cartel de Tijanovskaya en el país. Las encuestas muestran que la mayoría de los bielorrusos de todas las edades favorecen una mayor colaboración con Rusia, no con Bruselas.

Las simpatías hacia Moscú explican por qué Tijanovskaya evitó abogar por políticas abiertamente rusófobas durante su candidatura presidencial de 2020. Ese año, el “Consejo de Coordinación” de la oposición aprobó una resolución que declara que Minsk no se reorientaría lejos de Rusia si tomaba el poder, y el “orden constitucional y la política exterior” del país se mantendrían.

Su alineamiento exterior se alteró después del inicio de la Guerra de Ucrania. Sin embargo, mientras que la conferencia de agosto de 2023 generó algunos titulares positivos para Tijanovskaya, el abrupto cambio pro-occidental del UTC marchitó sus expectativas.

El impulso de Tijanovskaya hacia la incorporación a la Unión Europea y la postura repentinamente belicosa sobre Rusia demostraron que ella y su camarilla estaban cada vez más separados de las preocupaciones de los bielorrusos. Tenían poca influencia en el interior del país, y sus exiliados estaban más desilusionados que nunca con las perspectivas del UTC. Al abrazarse a Occidente, Tijanovskaya se arriesgaba a convertirse en irrelevante.

‘La billetera de Lukashenko’

El pasaporte “Nueva Bielorrusia” se convirtió en un componente central de su cruzada. Inicialmente, la iniciativa suscitó un interés significativo en los medios y los parlamentarios europeos. Los países miembros de la Unión Europea reconocieran la pantomima de documentos como legítimos. El truco del pasaporte provocó rápidamente disputas internas sobre la financiación y la responsabilidad del proyecto, lo que finalmente provocó la renuncia de un miembro fundador del “gobierno en el exilio”.

A principios de junio del año pasado, un miembro de la oposición bielorrusa que ejercía como representante de Asuntos Exteriores del UTC, Valery Kavalevski, inició un intercambio de correos electrónicos con Tijanovskaya sobre el pasaporte de “Nueva Bielorrusia”. Semanas antes, el Centro de Investigación de Bielirrusia, financiado con fondos occidentales, destapó que la imprenta lituana que elaboraba los documentos estaba vinculada a Viktor Shevtsov, un empresario bielorruso conocido como “la billetera de Lukashenko” debido a la estrecha relación entre ambos.

En la correspondencia, Kavalevski expresaba su alivio por que las revelaciones surgieran antes de que se firmara un contrato con la imprenta. “Fuimos realmente afortunados […] nos habríamos destrozado”, escribió. Además, el diseño era una chapuza. Se refería a la “República de Bielorrusia” en lugar de “simplemente Bielorrusia” y la frontera lituana en su mapa interno que se “dibuja incorrectamente”, con el territorio del país transferido a Minsk. “Menos mal que la impresora aún no había empezado a funcionar”, comentaba Kavaleuski.

El proyecto de pasaporte había fracasado 10 meses antes. Los correos electrónicos muestran que varios países, incluidos Islandia y Lituania, se ofrecieron a servir como autoridades emisoras, pero luego “revirtieron el rumbo”. Además, Kavalevski no entendía el funcionamiento interno del proyecto, a pesar de que el director del mismo.

Tijanovskaya le informó que “no hay fondos separados asignados específicamente para el proyecto de pasaporte” y “cada gasto, cada artículo” tenían que ser “aprobados individualmente” por los que financiaban el UTC. Kavalevski respondió desconcertado: “Eso contradice la información original sobre la subvención de Soros, en la que también trabajé”. Bajo los términos de esta subvención, no revelada públicamente, “había dinero para materiales” para imprimir el pasaporte específicamente designado, afirmó.

Un desconcertado Kavalevski le recordó a Tijanovskaya que le habían asegurado que el proyecto de pasaporte sería “financiado con fondos bielorrusos, para que pueda conservar su subvención para usted tanto como sea posible”. El dinero “no debería desaparecer en la ‘coordinación’ más allá de mi conocimiento y control”, escribe Kavalevski. La subvención de la Fundación Europea para la Democracia estipulaba el pasaporte como una “salida”, lo que sugiere que otros fondos destinados al proyecto también se los puede haber embolsado Tijanovskaya.

Por su parte, la “presidenta interina” echa la culpa de Kavalevski por la catástrofe, señalando sus promesas incumplidas de lanzar campañas de recaudación de fondos para apoyar la iniciativa, y su fracaso para construir una infraestructura apropiada, incluida una “oficina emisora”, antes de contratar profesionales para producir y certificar el pasaporte de “Nueva Bielorrusia.

Ofendido, Kavalevski le responde: “Gracias por el sarcasmo, me estaba agotando con toxinas en mi sistema”.

‘La gente se está riendo en tu cara’

Kavalevski hizo una última oferta para salvar la iniciativa de pasaporte, proponiendo contratar a un “experto suizo” que “traiga no solo experiencia, sino también un nombre y conexiones, cuando en una hora o un día pueda resolver una tarea que de otra manera nos llevaría un mes”. Esto seguía a múltiples intentos de obtener especialistas en pasaportes para el proyecto durante su lapso de 10 meses, solo para que cada uno llegue a un callejón sin salida.

También solicitó la restauración de su control sobre el proyecto, lo que le permitió tomar “decisiones sobre los gerentes de contratación, las decisiones financieras en la etapa de formación de la autoridad emisora, la contratación de abogados y las comunicaciones”, y por un presupuesto dedicado que podría gastar en la iniciativa. “Si rechazas todas estas propuestas o incluso una de ellas, tendré que retirarme del papel de persona responsable del proyecto de pasaporte”.

Un día antes, Tijanovskaya le ordena “detener cualquier comunicación pública” en el proyecto de pasaporte y dejárselo a ella, alegando que “la gente ya se está riendo en tu cara”. La “presidenta interina” se niega a nombrar a esas personas” y tampoco responde a sus preguntas “sobre el progreso en el pasaporte, la investigación, la situación de crisis, nuestros próximos pasos”. En los correos electrónicos posteriores, Tijanovskaya permaneció despectiva y pasiva hacia su colega.

El jefe del UTC sugirió que Kavalevski ya era “responsable” y “tenía toda la autoridad necesaria” para poner en marcha el proyecto, pero solo había creado “conflictos con todos los que intentan ayudar”. Tijanovskaya tampoco se conmovió por su amenaza de renunciar si sus solicitudes no estaban satisfechas, y se quejaban: “Ya estoy cansada de reaccionar a sus ultimátums”. Ella le invita a “escribir con precisión” una descripción de su papel: “De qué áreas puedes ser responsable y que asuntos puede llevar realmente”.

“Entiendo que tienes demasiadas tareas, y creo en tus sinceros intentos de organizar el trabajo a pesar de todas las dificultades. Pero me parece que estás tratando de tomar demasiado de tí mismo”, le escribe. “El proyecto de pasaporte requiere participación a tiempo completo, y simplemente no tienes ese tiempo. Una gran cantidad de energía también entra en conflictos internos. Eso es lo que llamas ser ‘responsable’: un año entero desperdiciado y luego eliminas la responsabilidad de tí mismo”.

El tinglado pierde a un puntal

El 26 de junio del año pasado Kavalevski cumplió con su ultimátum, informando en privado a sus “colegas y socios” de su renuncia al UTC. Adoptando un tono diplomático, declaró que era “un honor servir al pueblo de Bielorrusia en el equipo de Sviatlana Tijanovskaya”, y agradeció a los destinatarios por su “apoyo genuino”, lo que ayudó al UTC a “emprender muchas iniciativas de política exterior audaces, algunas de ellas sin precedentes”. Miro hacia los bielorrusos para “la restauración de la soberanía y la preservación de la independencia de nuestra nación”. Firma: “¡Viva Bielorrusia!”

Menos de una hora después, la NED (National Endowment for Democracy) entra en cólera. El tinglado se les puede venir abajo y no lo pueden consentir. Su presidente, Damon Wilson, responde a la dimisión de Kavalevski: “Gracias por hacérmelo saber. Estaría dispuesto a entender mejor. ¿Algún plan para pasar por Washington?”

La respuesta de Wilson sugiere que el funcionamiento interno del UTC les resultaba un misterio. El correo electrónico de Wilson se envió pocas semanas después de que la NED entregara a Tijanovskaya su Medalla de Servicio a la Democracia. Se desconoce cuánto dinero le entregó la NED, que terminó desapareciendo en la “coordinación”.

Por fin, en enero se emiten los pasaporte de la “Nueva Bielorrusia”, pero el chasco es terrorífico: ningún país reconoce el documento como legítimo. No se puede utilizar en viajes, ni en ninguna ceremonia oficial. Incluso Lituania, los padres adoptivos de Tijanovskaya, rechaza su legalidad. Remigijus Motuzas, presidente del Comité de Asuntos Exteriores del parlamento lituano, señala que los exiliados bielorrusos tradicionalmente se han basado en otros medios para adquirir documentos de identificación locales. Los “pasaportes” alternativos sólo pueden comprarse con fines “simbólicos”.

Con las subvenciones llegan los escándalos

Cualquier victoria que Tijanovskaya pudiera reclamar de la emisión del “pasaporte” se extinguió rápidamente por una serie de escándalos en los meses siguientes. En junio, el Comité Noruego de Helsinki publicó una auditoría que condenaba a BY Help, una colectivo de ayuda a la oposición bielorrusa está estrechamente vinculado al UTC. La investigación destapó importantes “irregularidades”, como recibos falsificados, incumplimiento constante de las obligaciones establecidas, los estándares de información risibles y la protección de datos al azar, lo que llevó a una filtración masiva de información interna.

No mucho después, otro grupo de apoyo bielorruso estrechamente relacionado, llamado BYSOL, fue empujado de manera similar a una controversia después de que varios voluntarios y miembros del personal acusaran al jefe de la organización, Andrey Stryzhak, de acoso sexual. Stryzhak amenazó con castigar financieramente y difamar a sus víctimas como agentes del KGB si se atrevían a hablar. En septiembre BYSOL redujo las responsabilidades de Stryzhak para manteneerlo en su cargo.

Un mes antes, aparecieron imágenes de Tijanovskaya aceptando 15.000 euros bajo cuerda de los servicios de seguridad de Bielorrusia, después de las elecciones presidenciales de Minsk. A cambio, acordó grabar un vídeo que instaba a los manifestantes a dejar de enfrentarse a la policía y le permitieron cruzar la frontera hacia Lituania. En el vídeo parecía feliz, bromeando con los oficiales del KGB y discutiendo su marcha a Vilna.

El contenido de la grabación contrasta con el relato de Tijanovskaya de su vuelo forzoso, como dijo en junio en una entrevista titulada “Yo era una madre que se quedaba en casa hasta que me presenté a la presidencia”. Durante el programa afirmó que el KGB la chantajeó y la intimidó para que huyera, amenazando con ser encarcelada y separada de sus hijos, con la perspectiva de que sufrieran abusos en orfanatos administrados por el gobierno.

Las mentiras van detrás de los escándalos

Era otra de sus mentiras: sus hijos habían salido para Vilna meses antes. Los engaños de Tijanovskaya sobre su salida de Bielorrusia provocaron la condena de los miembros de la oposición local. Algunos afirman que ni siquiera había querido estar en Minsk durante las elecciones y que había tratado de huir del país con anticipación. No está claro si estas revelaciones condenatorias jugaron algún papel en la reciente decisión de las autoridades lituanas de rebajar la protección de su estado.

Desde 2020 Vilna ha desperdiciado aproximadamente un millón anualmente para proteger a la “presidenta interina”, tanto en Lituania como en el extranjero: coches de escolta, mantenimiento de una propiedad lujosa… Cientos de miles de euros se gastaron en salas especiales donde Tijanovskaya entretenía a invitados extranjeros.

Los lituanos se han hartado. A la “presidenta interina” le han ordenado desalojar su residencia de lujo. Mientras tanto, las relaciones entre Minsk y Washington se han descongelado milagrosamente desde la liberación de los prisioneros, a cambio del alivio de las sanciones. Los diplomáticos bielorrusos han hecho propuestas a sus homólogos europeos, buscando una relajación de las restricciones económicas y un restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

El escenario está listo para el colapso del castillo de naipes de Tijanovskaya y su UTC, financiado por Occidente. Pero se irá con las manos llenas. No tendrá que rendir cuentas a la Unión Europea y Estados Unidos por el desperdicio de las subvenciones concedidas para impulsar su candidatura.

Kit Klarenberg https://thegrayzone.com/2025/10/29/leaks-eu-us-belarusian-opposition/

Rusia prueba el misil de crucero Burevestnik con carga nuclear

Es otra señal de advertencia a la OTAN: Rusia ha probado con éxito su misil de crucero Burevestnik con capacidad nuclear. Putin ha advertido que es capaz de evadir cualquier sistema de defensa.

Aunque los misiles de crucero suelen tener un alcance más corto que los balísticos, el general Valery Guerasimov reveló que el Burevestnik voló aproximadamente 14.000 kilómetros y permaneció en el aire durante casi 15 horas durante la prueba.

La prueba, realizada la semana pasada, es una señal de que el Kremlin nunca cederá a las presiones de Occidente. El momento de la prueba se entiende como un mensaje para Estados Unidos y Europa.

Presentado por primera vez en 2018, el misil Burevestnik es la respuesta de Moscú a la expansión de los misiles de los Estados Unidos después de la retirada de Estados Unidos del Tratado de Misiles Antibalísticos de 1972 y la continua expansión de la OTAN hacia las fronteras de Rusia.

También conocido como Storm Petrol y designado por la OTAN como SSC-X-9 Skyfall, el Burevestnik está equipado con un motor de propulsión nuclear, lo que le otorga un alcance prácticamente ilimitado. Puede mantener un vuelo autónomo durante meses. Rusia lo promociona por como un proyectil invencible frente a las defensas de misiles actuales y futuras debido a su impredecible trayectoria de vuelo y largo alcance.

Putin ahora ha dado instrucciones a Guerasimov para decidir cómo se debe clasificar la nueva arma y preparar la infraestructura necesaria para su despliegue.

El misil puede llevar una variedad de cargas útiles, desde explosivos convencionales hasta ojivas nucleares.

Vuela a altitudes extremadamente bajas y posee capacidad de maniobra, permitiéndole penetrar eficazmente sistemas de defensa antimisiles. En cambio, los misiles balísticos siguen una trayectoria parabólica y alcanzan altitudes mucho más elevadas antes de descender hacia su objetivo.

Suelen estar equipados con sistemas de navegación avanzados, como GPS y radares, lo que les permite ser muy precisos en sus impactos. Otros misiles, especialmente los balísticos, dependen más de la inercia y no son tan precisos.

Este tipo de misiles se emplea en ataques contra objetivos concertos, mientras que los balísticos suelen ser usados para ataques estratégicos a gran escala. “Es una mercancía única que nadie más en el mundo tiene”, dijo Putin durante una reunión con los generales que supervisan las operaciones en Ucrania.

La guerra contra Rusia es a fecha fija

Ya no falta casi nadie por pronunciarse. La guerra contra Rusia no va a ser una sopresa. Alemania dice que comenzará en 2029, Reino Unidos adelanta la fecha un año y ahora Francia dice que empezará dentro de “tres o cuatro años”.

“La defensa es un proceso a largo plazo, pero hoy mi desafío es a corto plazo. No soy el único [en pensarlo]: es una observación compartida”, ha afirmado el general Fabien Mandon, Jefe del Estado Mayor de la Defensa durante una audiencia en la Asamblea Nacional.

El 13 de julio durante su tradicional discurso en el Hôtel de Brienne, el presidente Macron anunció una aceleración en la implementación de la Ley de Planificación Militar, con un aumento previsto del presupuesto del ejérito a 64.000 millones de euros para 2027, dos años antes de lo previsto.

El general francés calificó al rearme como una emergencia. La situación internacional “se está agrietando por todas partes”, declaró el general francés, empezando por Europa. “La guerra continúa en nuestro continente”, insistió.

“Todos podemos esperar que esta guerra [de Ucrania] termine, y todos estamos trabajando para ponerle fin. Pero ¿será la última? Estoy aquí para garantizar la protección del pueblo francés y los intereses de nuestro país. En 2008, el primer ataque en Georgia. En 2014, el ataque en Crimea. En 2022, otro ataque. No creo que sea el último. Espero que sí. Pero apostar a que será el último y a que nunca volverá a ocurrir en nuestro continente es negarse a reconocer parte del riesgo que pesa sobre nuestras sociedades”, explicó a los diputados.

Naturalmente, la culpa la tiene Rusia, que ha iniciado las hostilidades por doquier, para lo cual Madon tuvo que callar que el plan francés de rearme es anterior a 2022. Por eso la prioridad no son las pensiones, ni los derechos sociales. Lo único que preocupa es la guerra, la gran tapadera que sirve para ocultar la crisis económica y los recortes a los trabajadores.

La industria armamentista “es la prioridad absoluta” porque Rusia se ha vuelto “muy superior a la de los europeos en áreas críticas”, como municiones y equipos militares importantes. Los rusos “producen con gran rapidez y cuentan con la experiencia de tres años de guerra. Han aprendido a reorganizarse con un objetivo claro: ser capaces de enfrentarse a la OTAN”, continuó.

El Kremlin “cuenta con una base industrial plenamente movilizada” para la guerra y “podemos imaginar que, una vez firmada la paz o finalizada la lucha, Rusia seguirá armándose durante años”, añadió Mandon.

En fin, un panfleto delirante de principio a fin para infundir pánico y que los trabajadores se aprieten el cinturón todavía más. Rusia “es un país que podría verse tentado a continuar la guerra en nuestro continente” y “este es el factor determinante de lo que estoy preparando”, resumió.

China también está en la lista negra

Naturalmente, al general francés no le basta con Rusia; al otro lado del mundo, China también está en la lista negra. Ha alcanzado un nivel tal de calidad “que debe tenerse absolutamente en cuenta”, afirmó.
“La pregunta para mí es en qué momento China, que está asumiendo una responsabilidad diferente a escala internacional, utilizará su poderío militar y decidirá avanzar hacia una visión diferente del mundo. Como podemos ver, existe un deseo de redefinir las normas internacionales”, explicó.

En estas condiciones, el objetivo del ejército francés es estar preparado “para una conmoción en un plazo de tres o cuatro años”. Esa conmoción podría ser una especie de prueba, que “quizás ya exista en su forma híbrida, pero de forma más violenta”.

En fin, el general pidió más dinero a los diputados, que deben olvidarse de que Francia ya no puede pagar sus deudas. Deben votar a favor del proyecto de ley de presupuestos para el año que viene. Es fundamental, insistió. “Ya en la percepción, si nuestros potenciales rivales, nuestros adversarios, perciben que nos esforzamos por defendernos y que tenemos esta determinación, entonces pueden rendirse. Si sienten que no estamos preparados para defendernos, no veo qué puede detenerlos”, concluyó.

Los países europeos tratan de impedir la cumbre de Budapest entre Trump y Putin

La cumbre de Budapest entre Tump y Putin que, según Trump, debía celebrarse “en dos semanas”, probablemente se retrasará debido a las maniobras de quienes se oponen a una solución negociada, y quizás también porque Rusia no quiere hablar antes de su reunión con Xi Jinping en Seúl.

No obstante, según Maria Zajarova, los rumores de cancelación de la cumbre son especulaciones, aunque no cabe excluir un sabotaje del estilo del NordStream… pero sin necesidad de explosivos.

La Unión Europea intenta, si no descarrilar, al menos cambiar el formato de la reunión en la capital húngara. Ha trabado una verdadera intriga diplomática. Bruselas intenta controlar el programa político de Trump a la desesperada porque lo considera como una capitulación.

Zelensky ha viajado urgentemente a Londres, donde se ha reunido con representantes de la “coalición de los voluntarios” que encabeza el primer ministro británico, Keir Starmer.

Es una respuesta a la exclusión de Ucrania de la reunión, lo que está provocando un creciente descontento en las capitales europeas. El presidente ucraniano también viajará a Bruselas.

Este revuelo indica que las negociaciones de Bidapest, si finalmente se celebran, pueden resultar decisivas y en ellas no hay sitio paea Ucrania ni para la Unión Europea.

Los cabecillas europeos se aferran a la exclusión de Ucrania en unas negociaciones que le conciernen. Macron ha pedido a Trump y Putin que inviten a Zelensky a las conversaciones en Budapest. Debió haberlo pensado antes e impedir que Biden y Boris Johnson sabotearan las de Estambul al comienzo de la guerra. Ahora todas las cartas están sobre la mesa; hay ganadores y perdedores.

En Bruselas están todos con el estómago revuelto. Kaja Kallas ha confesado que la visita de Putin a Hungría, un país miembro de la Unión Europea, “no es muy agradable”, y también ha pedido que Ucrania y la Unión Europea estén presentes en la cumbre. Zajarova ha calificado los comentarios de Kallas de “poco inteligentes”. En el lenguaje común, la ha llamado idiota, algo que en el Viejo Continente no es ninguna novedad. Definitivamente, no se puede ser más torpe.

Con razón, Europa se preocupa por una posible revisión de la arquitectura de seguridad del Continente sin tener en cuenta las opiniones de los europeos. Es la consecuencia de llegar al cole sin hacer los deberes. Debieron haberlo pensado antes. Ahora es posible que tengan que pagar un precio muy elevado. Por lo demás, los europeos de a pie tendrán que aguantar la avalancha que preparan los medios de comunicación sobre la claudicación de Trump ante Putin.

Mientras se intensifica la verborrea, los preparativos prácticos para la posible reunión siguen su curso. Lavrov y Marco Rubio mantuvieron una conversación telefónica en la que abordaron los preparativos de la cumbre.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores búlgaro, Georgui Georguiev, ha manifestado que abrirá un corredor aéreo para que el avión de Putin llegue a Budapest. Se puede interpretar como una demostración de que Bulgaria no está tan lejos de Hungría como parece.

Los británicos podrían recurrir a otra provocación

A pesar de los intensos preparativos diplomáticos, en torno a la reunión hay un clima de incertidumbre. Según el Daily Express, el Kremin ha advertido de una amenaza de atentado en Budapest. La inteligencia británica podría estar detrás de la provocación.

Un oficial de inteligencia, Andrei Bezrukov, ha propuesto trasladar la reunión a Dubai, alegando que el gobierno laborista prepara “una operación traicionera”. El servicio secreto británico, los asesinos del MI6, disponen de numerosos medios para desestabilizar la situación, incluyendo la eliminación de dirigentes políticos y la organización de golpes de Estado en terceros países.

En su momento planearon el asesinato de Slobodan Milosevic y Gadafi. En 1996 pagaron 100.000 libras esterlinas a un grupo local para intentar asesinar al dirigente libio.

El G7: otra jaula grillos

A medida que se acerca la fecha, han surgido diferencias en el G7 sobre el destino del dinero ruso robado. Estados Unidos se negó a apoyar la propuesta de transferir a Ucrania 140.000 millones de dólares congelados por las sanciones, afirma Bloomberg.

Los estadounidenses han mostrado sus reservas sobre la estabilidad de los mercados mundiales y también dicen que, tras las negociaciones en Budapest, la situación en torno a Ucrania podría cambiar por completo la situacion del botín. Ya no sería necesario seguir robando, dice Bloomberg. En otras palabras, los europeos deberían devolver el dinero que se han gastado y pagar los intereses correspondientes.

La postura estadounidense debilitará las posiciones ucranianas y europeas en las próximas negociaciones… si es que a alguien le importan aún lo que digan los europeos.

Misiles rusos alcanzan un centro de mando de la OTAN en Ucrania

La noche pasada, un búnker de mando que albergaba a oficiales de la OTAN en Ucraniafue alcanzado por misiles rusos. Un taller de fabricación de motores para drones en la región de Zhulyany también fue destruido.

Un centro de entrenamiento para 100 personas cerca del aeropuerto de Boryspil fue destruido. Una docena de personas murieron y 17 fueron evacuadas en ambulancia.

Si bien tanto el gobierno ucraniano como la OTAN reconocen la eficacia de los ataques rusos contra objetivos militares, guardan silencio sobre las dianas concretas y las consecuencias de su destrucción.

Peroo luego aparecen los obituarios de los oficiales ucranianos y de la OTAN muertos en “accidentes” en los medios de comunicación ucranianos y occidentales.

Recientemente, las fuerzas militares rusas han lanzado varios ataques contra campos de entrenamiento y puestos de mando del ejército ucraniano que albergan a instructores y asesores militares occidentales.

Con cada golpe estallan otros tantos escándalos en Ucrania. Al mando del ejército ucraniano le acusan de negarse a aprender de sus errores. En realidad, poco después de que el campo de entrenamiento fuera destruido, un gran contingente de tropas fue desplegado allí nuevamente, lo que obligó al ejército ruso a lanzar un segundo ataque.

Europa será lo que Trump y Putin acuerden en Budapest

Parece que finalmente Trump y Putin se van a reunir en Budapest, una cumbre cargada de simbolismo, donde está en juego mucho más que el destino de Ucrania. Tras la teatralidad diplomática, se está renegociando la balanza de fuerzas y ahí Europa no tiene nada que decir, ni sequiera en lo que le concierne directamente.

Bruselas observa y se enfada porque se ha quedado fuera. Por eso lleva tiempo tratando de boicotear los planes de Trump.

Si la reunión se celebra, lo cual está por ver, de ella no va a salir un alto el fuego, porque Rusia no quiere un acuerdo provisional al estilo de los de Minsk. Lo que se va a gestar en la capital húngara va mucho más allá de la diplomacia convencional.

Para Putin, es un regreso a Europa con la cabeza bien alta. La OTAN ha fracasado. Por primera vez en años, el presidente ruso pisará una capital de la Unión Europea y la OTAN.

Los que quedan fuera de juego son los europeos, con las excepciones conocidas, como la de Viktor Orban, que hace lo que Bruselas no es capaz: tender la mano a ambas potencias. La posición de Hungría en Europa central es significativa. Seguir diciendo que Orban es “prorruso” es una auténtica estupidez, propia de la retorcida retórica de los medios europeos. El presidente húngaro ha triunfado frente a Bruselas.

Para Estados Unidos, es otra maniobra en su intento de contener su desplome en el mundo, aparte de que Trump vuelva a aparecer como el “pacificador”.

No hay más que dos posibilidades: o bien la continuación de los enfrentamientos con Rusia, o bien un nuevo equilibrio de fuerzas, por frágil que sea. Desde luego que de Budapest no va a salir reforzada la multilateralidad. Unos hablan y los demás escuchan, aunque tampoco será una reedición de la Guerra Fría porque, en efecto, hay otros protagonistas, como China, cuyos intereses tienen que ser atendidos.

Los que van a recibir un duro golpe son los caciques europeos, empeñados en mantener la guerra en Ucrania, acechar a Rusia y saboterar cualquier intento de negociación con Rusia. Pero Bruselas no es más que un testigo mudo y no un protagonista de lo que ocurre en su propio continente.

Esta postración debería recordar a Von der Layen y su camarilla que la seguridad es colectiva, que todos los países tienen derecho a ella, incluída Ucrania y, por supuesto, también Rusia y que, en consecuencia, los países -sobre todo los vecinos- deben hacerse concesiones mutuas y no provocar incendios delante de las narices de nadie.

Es la esencia misma del derecho internacional, muy maltrado últimamente.

Zelensky vuelve a casa con las manos vacías

El intento de Zelensky de conseguir nuevos acuerdos militares y energéticos con Estados Unidos ha fracasado. Se ha vuelto a Kiev con las manos vacías, escribe Politico. Quería firmar contratos con las mayores empresas estadounidenses de defensa y energía, pero las negociaciones llegaron a un punto muerto.

Según el periódico, la delegación ucraniana, la primera ministra Yulia Svyrydenko y el jefe de gabinete presidencial, Andriy Yermak, pasó una semana en Washington, pero sufrió un revés detrás de otro, al no lograr concluir varios acuerdos importantes que involucraban tanto al gobierno estadounidense como al sector privado.

Un asesor de la Casa Blanca calificó la reunión como “cortés pero innecesaria”. La visita fue “víctima de un mal momento y de expectativas excesivas”. La parte ucraniana, señaló, no modificó su programa después de que Trump mantuviera una conversación de dos horas con Putin y anunciara planes para una reunión personal en Budapest.

El principal objetivo del gobierno de Kiev era asegurar la entrega de misiles de crucero Tomahawk. Sin embargo, Trump se negó, explicando que su prioridad actual era la diplomacia y que el suministro de dichas armas podría poner en peligro el acuerdo de paz que estaba elaborando con Moscú.

Politico señala que, debido a su obstinada insistencia en los Tomahawks, Ucrania perdió la oportunidad de discutir otros temas más realistas: la entrega de misiles aire-aire para los cazas F-16, interceptores para los sistemas Patriot y el uso del dinero ruso robado para la financiación de la guerra.

Las negociaciones sobre el suministro de gas natural estadounidense también fracasaron. Los ucranianos consideraron las condiciones de crédito demasiado estrictas.

La visita de la delegación ucraniana estuvo mal planificada. Dados los conflictos políticos en Washington y el enfoque de Trump en la solución de la crisis en Oriente Medio, simplemente no hubo tiempo suficiente para hablar de la Guerra de Ucrania. “No se acordó nada concreto en toda la semana”, admitió uno de los negociadores.

Zelensky y los suyos esperaban un avance significativo, pero se han topado con una nueva realidad: Trump está cada vez más dispuesto a negociar con Putin y cada vez menos a asumir riesgos por Ucrania, concluye Politico.

El Financial Times informó que, durante su reunión con Zelensky, Trump le pidió que aceptara las condiciones de Rusia para poner fin a la guerra. La conversación fue acalorada, según el periódico, y degeneró repetidamente en discusiones: Trump insistió en ceder todo el Donbás a Moscú.

A vueltas con los misiles Tomahawk

Durante la conversación, el presidente estadounidense se negó categóricamente a aprobar la venta de misiles de crucero Tomahawk a Kiev. Hay varias razones para ello. Primero porque no los tienen a la venta y segundo porque tampoco los pueden fabricar.

Según dicen los “expertos”, Estados Unidos cuenta con unos 4.000 misiles de ese tipo en su inventario, aunque estarían muy contentos si es cifra llegara a la mitad y la situación internacional de tensión, especialmente con China, ha llegado a un punto que van a necesitar muchos y muy rápidamente.

Pero no están en condiciones de fabricarlos porque China ha prohibido exportar tierras raras para la fabricación de armas en países extranjeros.

Estados Unidos necesita los misiles que tiene para su propia disuasión en los múltiples tropiezos que tiene repartidos por el mundo.

Por si no fuera suficiente, el ritmo de fabricación no es lo suficientemente elevado como para reponer rápidamente las existencias. Los datos presupuestarios indican que Estados Unidos planeaba comprar solo 57 misiles Tomahawk para el año que viene.

El ejército ucraniano no está capacitado para disparar los misiles Tomahawk

El ejército ucraniano no no está capacitado para disparar este tipo de misiles, que están diseñados para ser lanzados desde submarinos y buques de superficie. Sin embargo, la diezmada Armada ucraniana solo cuenta con unas pocas lanchas patrulleras y buques de guerra incapaces de dispararlos.

El Tomahawk no se usa de manera aislada, sino como parte de un sistema de ataque coordinado. Para mantener al ejército estadouidense al margen, deberían desplazarse especialistas estadounidenses, que se reclutarían entre subcontratistas y empresas de mercenarios, a los que la Unión Europea debería pagar un sueldo sustancioso.

Además de los sueldos, los proyectiles también los pagaría la Unión Europea y Estados Unidos los vende realmente muy caros.

Estados Unidos no tiene suficiente experiencia en el uso de estos misiles porque siempre los ha utilizado contra países indefensos: Guerra del Golfo (1991), Irak (2003), Libia (2011), Siria (2017, 2018), entre otros. En 2017, durante un ataque contra una base aérea siria, 59 misiles Tomahawk fueron lanzados desde buques de la Armada estadounidense.

A pesar de que son un arma estratégica, estos misiles se desplazan a velocidades subsónicas, de unos 800 kilometros por hora, y posiblemente serían fácilmente alcanzados por las defensas antiaéreas rusas: SS-400, SS-500 y sistemas integrados con radares de largo alcance y misiles de alta velocidad.

La guerra de las nuevas tecnologías acaba de comenzar

Las grandes empresas tecnológicas, que trabajan para la defensa de los intereses del imperialismo, se han convertido en un instrumento fundamental de la guerra moderna y, en consecuencia, son enemigos militares a destruir, lo que causará daños duraderos al capital, las cadenas de suministro mundiales y la confianza de miles de millones de usuarios.

En una guerra las sorpresas tecnológicas son bien conocidas. Rusia se ha enfrentado a Starlink y otras tecnologías impulsadas por Microsoft, entre otros monopolios digitales, que limitaron sus operaciones de ciberguerra en Ucrania y han debilitado considerablemente sus medios de guerra electrónica.

Mucho más que la ayuda masiva en sistemas de armas, municiones y logística proporcionada de manera ilimitada por la OTAN a Ucrania, las nuevas tecnologías digitales han contribuido a bloquear las iniciativas tácticas del ejército ruso en los teatros de operaciones del Donbas

En setiembre del año pasado, las nuevas tecnologías también jugaron un papel decisivo en el ataque a los dirigentes de Hezbollah, que había tomado precauciones para evadir la vigilancia masiva de los grandes monopolios digitales, pilares de la inteligencia militar del imperialismo estadounidense.

Aquel ataque, atribuido a una operación conjunta entre la Unidad 8200 y el ejército israelí en un intento de reconstruir el mito de su invencibilidad, es obra de Estados Unidos. El resto es un encubrimiento exhaustivo, ilustrado por la negación de Washington de tener conocimiento alguno de lo ocurrido en Líbano.

Los modernos artilugios conectados son exactamente igual que los drones. Por razones evidentes, Hezbollah no ha revelado la magnitud de sus pérdidas y, sobre todo, la desorganización de sus estructuras de mando y comunicaciones. La pérdida de su cuartel general y, a su vez, de los comandantes de sus fuerzas de choque, así como de los misiles balísticos, formaron parte del despliegue de nuevas tecnologías para el espionaje y la interceptación de señales electromagnéticas de radio.

Los ataques contra dispositivos de comunicaciones inalámbricas en Líbano son los primeros en la historia de las guerra posmodernas. Ya sea por el uso de radiofrecuencias que provocan el sobrecalentamiento y la posterior explosión de dispositivos alimentados por baterías de iones de litio o polímero de litio, o por la piratería de cadenas de suministro industriales a través de empresas fantasma e intermediarios, los ataques fueron limitados en su alcance para evitar el pánico fuera de Líbano y, sobre todo, el fin de la confianza en los monopolios de las nuevas tecnologías, así como en las empresas que fabrican y venden dispositivos alimentados por baterías de iones de litio o polímeros de litio.

El ataque ha asestado un golpe fatal a ciertas industrias. Los objetivos se centraron, desde una perspectiva propagandística, principalmente en dos tipos de dispositivos utilizados por un grupo de usuarios bastante definido: buscapersonas y walkie-talkies. Se han atacado otros dispositivos, pero los medios de comunicación no les han dado demasiada importancia, ya que desvirtúan la narrativa sobre la que se ha construido la publicidad de productos electrónicos y eléctricos durante las últimas dos décadas.

Los ‘accidentes’ no suceden por casualidad

Como venimos diciendo, la “seguridad nacional” ha sustituido a la “mano invisible” de los mercados. La conclusión más obvia es que los “accidentes” no suceden por casualidad. Se preparan y se planifican cuidadosamente. La dirección tomada por la industria de las baterías y las decisiones en el desarrollo de la electrónica de consumo están orientadas políticamente. La elección de las baterías de iones de litio dista mucho de ser óptima y, de ninguna manera, es la única vía posible para el diseño de otro tipo de baterías.

La elección de baterías no extraíbles en móviles, altavoces y otros dispositivos domésticos destapa consideraciones que van más allá de las comerciales y tecnológicas. Los grandes monopolios digitales las han impuesto como normas generales para el mundo entero, combinadas con el control absoluto de un solo país sobre la informática, los sistemas operativos, los nuevos lenguajes y las emisiones de radio electromagnéticas. De esa manera es posible militarizar uno de los sectores de la industria.

El ataque de Líbano podría haber ocurrido en cualquier otro lugar, sin que se supiera con certeza si se trataba de un ataque de tipo militar o no, como ha ocurrido en la Península Ibérica durante el apagón del mes de abril. Su ocurrencia en Líbano, en medio de la guerra entre Israel y Hezbollah, reveló su naturaleza. En cuestión de minutos y en dos oleadas sucesivas con 24 horas de diferencia, decenas de personas murieron y miles más resultaron heridas por la explosión de sus dispositivos inalámbricos.

Este tipo de ataque, calificado de terrorista por Líbano, debió de probarse en un laboratorio y luego a escala real, probablemente dirigido contra sistemas pertenecientes a países que no podrían haber sospechado nada. Los “accidentes” ocurren a diario y, a menudo, es prácticamente imposible determinar con precisión las causas reales de algunos de ellos, ya sean industriales, aéreos o de otro tipo. Nadie ha podido descubrir aún qué sucedió con el vuelo MH370 de Malaysia Airlines y sus desafortunados pasajeros el 8 de marzo de 2014.

El dominio del espectro electromagnético

El dominio del espectro electromagnético precede al de internet y es exclusivo e inherente a la hegemonía estadounidense, ya que es más importante que los espacios aéreo, marítimo y espacial de ese país. Eso explica el bloqueo tecnológico de China y la negativa categórica de Washington a compartir un monopolio exclusivo que no puede transferir a nadie. Son otros países usuarios de internet los que se convierten en personajes pasivos de ese espacio, y no al revés. De ahí las inmensas, pero no insuperables, dificultades que enfrentan países como China y Rusia para liberarse de una matriz que pertenece a un actor que se considera su adversario y no duda en utilizar su monopolio para obtener ventajas comparativas en lo que considera una guerra para mantener su hegemonía mundial.

Hezbollah no se equivocó al optar por mecanismos de comunicación de bajo coste para escapar de la trampa de la vigilancia de los móviles e internet. Lo que no sabía es que los dispositivos elegidos incluían un elemento armado (baterías de iones de litio) que podía activarse a distancia. La guerra de Oriente Medio es un claro ejemplo de cómo serán las próximas. Ciertos objetos de uso cotidianos, que se han convertido en indispensables y adictivos, son bombas de relojería preparadas para sembrar el terror en cualquier momento.

Por eso han propagado el mito del Internet de las Cosas (IoT) que, lo mismo que los drones, son espadas de Damocles que penden sobre las cabezas de millones de usuarios. El hogar es inteligente y está conectado a internet, lo mismo que la alarma de “seguridad”. Pueden vigilar el interior desde tu móvil. La iluminación se conecta y controla mediante una aplicación que utiliza un servidor a miles de kilómetros de distancia. El reloj de pulsera ya es “inteligente” y está conectado a internet. El coche también está conectado y la conducción es “inteligente”. En casi ninguna vivienda falta una televisión conectada, un ordenador portátil con batería o una consola de videojuegos. Las bicicletas y los patinetes ya son eléctricos y están conectados. Los walki-talkis son dispositivos obsoletos, pero aún los utilizan la policía, los bomberos y las unidades de emergencia. Lo mismo ocurre con los buscapersonas, los bipers y los receptores GPS.

Lo ocurrido en Líbano es solo la punta del iceberg. Israel y sus socios creyeron necesario revelar al mundo un recurso técnico secreto, cuya sola mención condenaba a su divulgador a acusaciones de “conspiranoia”. Fue una admisión de debilidad. Cualquier nueva tecnología que no se explote hábilmente para ganar una guerra se vuelve contra su poseedor. El uso de tecnologías militares punteras siempre ha deslumbrado, como se comprueba con la aparición de la radio y luego del radar, o incluso de los aviones a reacción, los satélites espaciales y la bomba atómica.

La pérdida de confianza en los monopolios digitales

La consecuencia del empleo de estas técnicas es la destrucción irreversible de la confianza en ellas, en la información y la comunicación, impactando así en los enormes ingresos generados por una industria integrada dentro de los aparatos militares de Estados Unidos. Una persona no entiende por qué debe gastar más de mil euros en un móvil de alta gama con obsolescencia programada, que proporciona a su propio gobierno y a otros las mejores herramientas del mercado para rastrear, geolocalizar, robar sus datos y escrutar sus movimientos. Mucho menos puede aceptar pagar la misma cantidad por un dispositivo capaz de transformarse en una bomba controlada remotamente, que puede activarse para destruirlos con una simple orden de radiofrecuencia, algo que ya se está experimentando en España con las riadas, tanto si son verdaderas como falsas.

Los múltiples bloqueos a China demuestran que los países han perdido la confianza en las cadenas de suministro industriales y comerciales mundiales. También desconfían de los productos con un alto coeficiente tecnológico añadido, y esta tendencia se acentuará aún más cuando se trate de productos sensibles o sistemas de armas. Las razones esgrimidas en el pasado por muchos países no alineados para su negativa a comprar sistemas de armas occidentales están justificadas. Estas armas, en particular los aviones de combate y los misiles, permanecen bajo control mediante puertas traseras y sistemas de autodestrucción ocultos.

El progreso de las fuerzas productivas se ve deliberadamente restringido por consideraciones militares. Debido a la creciente adicción a los smartphones y objetos conectados entre todos los segmentos de la población mundial, es muy posible que nadie pueda prescindir de estos dispositivos, incluso siendo conscientes de los riesgos asociados a su uso. Algunos incluso aceptarán que su móvil les explote en la cara.

Es una hipnosis colectiva parecida a la de la pandemia de 2020. Los dispositivos conectados han usurpado la vida cotidiana. Incluso en las calles son mayoría los que caminan pegados a un móvil.

Las maniobras militares ‘Dacian Fall 2025’ de la OTAN mantienen la tensión en Europa oriental

Las relaciones entre la OTAN y Rusia siguen siendo tensas, con un clima de incertidumbre en Europa oriental. Por parte de la OTAN no hay ningún interés en relajar la situación. Todo lo contrario. Quiere estrechar filas y demostrar a Rusia que es capaz de actuar rápida y coordinadamente en cualquier situación.

Desde el lunes diez miembros de la Alianza participan en el ejercicio “Dacian Fall 2025”, desplegado en varias sedes de Rumanía y Bulgaria. El despliegue demuestra que la OTAN combina la preparación militar con la estrategia política.

Las maniobras involucran a más de 5.000 soldados y unos 1.200 vehículos, distribuidos en diferentes áreas para simular diversas situaciones operativas.

Entre los participantes se encuentran los miembros fundadores de la OTAN, Francia, Italia y Portugal, así como miembros más recientes como Macedonia del Norte. El ejercicio tiene como objetivo poner a prueba la coordinación entre los aliados y verificar la capacidad de las fuerzas para moverse con rapidez, proporcionando al mismo tiempo el apoyo logístico necesario para operaciones complejas.

Desde principios de este año, las provocaciones de la OTAN contra Rusia han aumentado considerablemente, con el pretexto de incursiones de drones y aeronaves rusas en el espacio aéreo de países miembros de la OTAN, como Polonia, Rumanía y Estonia.

El entrenamiento militar es un mensaje claro: la OTAN no va a reajar el cerco de Europa oriental en ningún momento. Los escenarios probados ayudan a identificar puntos débiles, afinar los intercambios entre unidades y garantizar que todos los miembros puedan actuar en armonía en caso de agresión.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies